Periodistas
Giménez Alemán llama la atención, hoy en El Correo de Andalucía, sobre un fenómeno que se ha asentado de manera alarmante en las relaciones actuales entre prensa y poder político. Consentida, que todo hay que decirlo, pero no por ello menos preocupante. Se convocan ruedas de prensa para las estupideces más variopintas (¡qué tiempos aquéllos en los que las ruedas de prensa eran todo un acontecimiento de trascendencia real!), pero ni siquiera se permite a los informadores hacer preguntas. "La comparecencia de hoy no es para tratar ese asunto". Pues no comparezca usted y no me haga perder el tiempo, oiga, que mi tiempo vale tanto o más que el suyo.
PD. La profesión debe repensarse a sí misma. Igual habría que dejar tirados a los políticos alguna vez... del mismo modo que ellos dejan tirados a los periodistas (pocos, muy pocos, con nombres y apellidos) que osan preguntarles en las ruedas de prensa. Los lectores (oyentes, televidentes...) no iban a perderse tanto por no contar las miles de pamplinas que se les ocurren a unos cuantos, que además son mentira.
PD. La profesión debe repensarse a sí misma. Igual habría que dejar tirados a los políticos alguna vez... del mismo modo que ellos dejan tirados a los periodistas (pocos, muy pocos, con nombres y apellidos) que osan preguntarles en las ruedas de prensa. Los lectores (oyentes, televidentes...) no iban a perderse tanto por no contar las miles de pamplinas que se les ocurren a unos cuantos, que además son mentira.
Comentario:
Te equivocas, Claudia: ya lo es
Comentario:
En otras palabras: el periodista va camino de convertirse en un instrumento más del poder político.
Bien, Ignacio. Me gusta tu blog.
Claudia Brócoli
Bien, Ignacio. Me gusta tu blog.
Claudia Brócoli





