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¡Ojú, qué barbaridad!
Acerca de
Ignacio Díaz Pérez es periodista. Trabaja en la sección local de El Mundo en Sevilla desde 1998, donde también realiza labores de cierre. Ha trabajado en Diario 16 Andalucía, Canal Sur Radio, Radio Guadaíra, Radio Utrera y la agencia Mencheta, entre otros medios.
Sindicación
 
Muertos
Tendrá que morir alguien, se decía hasta hace no mucho, para que las cosas cambien. Pero no es cierto. Ha muerto gente, muertes que se podían haber evitado, y nada ha cambiado. La vida empieza a no valer nada también aquí, en nuestro primer mundo de segundas modernizaciones, un precio que se paga para garantizar el pan de quienes se supone que son servidores públicos. Falso. Murió acribillado Gaspar García por los disparos de un delincuente al que el Ayuntamiento escondía para protegerlo. No pasó nada. Murió Raúl Casado, se topó contra el muro de la indiferencia, la dictadura de quien decide que la calle es suya y construye una barricada de escombros que resultó fatal. No pasó nada. La Policía Local lo sabía y lo advirtió. Pero nadie quitó una sola piedra. El PSOE mira para otro lado. ¿A quién le intenta salvar la cara? Los escombros procedían de una obra de la Junta. Dentro de unos días, a cincuenta metros del lugar donde dejó su vida Raúl, ellos inaugurarán el Museo de la Autonomía Andaluza, un monumento a la mayor gloria de Chaves. Vendrá Zapatero, incluso.

Manuel Casado aún llora por que nadie le ha pedido perdón por el error (los escombros nunca debieron estar allí, no estaban señalizados, las farolas no funcionaban aquella noche, nadie retiró las piedras pese a haberse denunciado su existencia desde hacía doce días...) que le robó a un hijo.
No