Alcalá
Me dicen los amigos que voy poco por Alcalá. Y es verdad. Cada vez menos. A cada uno, la vida lo lleva por un camino, y a mí ese camino me llevó hacia fuera.
Pero la verdad es que el alcalde Limones tampoco lo está poniendo fácil... Entre Monteseirín, que me hace pensarme mucho cada vez que tengo que cruzar Sevilla en vehículo por lo que supone de puesta a prueba de mis nervios, y el alcalareño, que está convirtiendo en una callecita de la señorita Pepis la entrada y salida más fluida que tenía Alcalá, cada vez cuesta más trabajo llegar hasta allí.
¿Qué fue de las sinergias?
Pero la verdad es que el alcalde Limones tampoco lo está poniendo fácil... Entre Monteseirín, que me hace pensarme mucho cada vez que tengo que cruzar Sevilla en vehículo por lo que supone de puesta a prueba de mis nervios, y el alcalareño, que está convirtiendo en una callecita de la señorita Pepis la entrada y salida más fluida que tenía Alcalá, cada vez cuesta más trabajo llegar hasta allí.
¿Qué fue de las sinergias?





