El final del verano.
Siempre pasan volando, mucho tiempo deseándolas y luego zas!, pasan como un torpedo. Si, han terminado mis vacaciones de verano (afortunadamente tengo algunas más en otoño e invierno). Y aunque decir que han sido estupendas es un topicazo casi obligado, si soy sincera no puedo decir otra cosa que no sea :este ha sido un gran verano.El mes de julio me regaló algo que llevaba meses esperando y encontré mi lugar .Lo viví al máximo disfrutando de mi privilegiada situación en el trabajo.
Despues con agosto llegaron las vacaciones propiamente dichas(aunque ya las había habido en julio) y han volado. Han volado entre noches de teatro clásico en un marco increible, en escapadas a pequeñas aldeas portuguesas, en tardes de originales tertulias familiares llenas de cariño y encanto, en tardes de lectura y siesta, en noches de sábanas blancas, en impresionar a esa visita con la bonita ciudad medieval iluminada bajo las estrellas, en noches de reunir amigos,de copas hasta el amanecer, han volado entre verbenas en una plaza rectangular, en enseñar mi mundo y las almenas entre las que hice muchas cosas por primera vez, han pasado volando por viajes a las mejores playas del sur.
Un viaje en el que de nuevo El Palmar nos atrapó, un viaje donde vivimos noches increibles en Los Caños de Meca, una "Jaima" mágica junto a la playa inició todo lo que allí sucedio y que solo el amanecer fue capaz de terminar. Playas aisladas entre pinares, donde no había casi nadie en pleno agosto. Noches locas en ese precioso pueblo blanco tan de moda, gitarras en La Plaza Goya bajo las estrellas, paredes blancas en "El Adán", la gaditana más guapa del mundo bailando feliz, regalos de despedida, llamadas de teléfono, brugales de los buenos,ese viento que llega y se queda hasta que el quiere y que nos permitió conocer las calas más mágicas del mundo, una puesta de sol que nos encogió el corazoncito y nos elevó hasta la cima del acantilado haciéndonos levitar,noches sin fin, días de playa, días sin dormir...
Ahora pago las consecuencias, he vuelto agotada, resfriada, afónica, con fiebre...
Despues con agosto llegaron las vacaciones propiamente dichas(aunque ya las había habido en julio) y han volado. Han volado entre noches de teatro clásico en un marco increible, en escapadas a pequeñas aldeas portuguesas, en tardes de originales tertulias familiares llenas de cariño y encanto, en tardes de lectura y siesta, en noches de sábanas blancas, en impresionar a esa visita con la bonita ciudad medieval iluminada bajo las estrellas, en noches de reunir amigos,de copas hasta el amanecer, han volado entre verbenas en una plaza rectangular, en enseñar mi mundo y las almenas entre las que hice muchas cosas por primera vez, han pasado volando por viajes a las mejores playas del sur.
Un viaje en el que de nuevo El Palmar nos atrapó, un viaje donde vivimos noches increibles en Los Caños de Meca, una "Jaima" mágica junto a la playa inició todo lo que allí sucedio y que solo el amanecer fue capaz de terminar. Playas aisladas entre pinares, donde no había casi nadie en pleno agosto. Noches locas en ese precioso pueblo blanco tan de moda, gitarras en La Plaza Goya bajo las estrellas, paredes blancas en "El Adán", la gaditana más guapa del mundo bailando feliz, regalos de despedida, llamadas de teléfono, brugales de los buenos,ese viento que llega y se queda hasta que el quiere y que nos permitió conocer las calas más mágicas del mundo, una puesta de sol que nos encogió el corazoncito y nos elevó hasta la cima del acantilado haciéndonos levitar,noches sin fin, días de playa, días sin dormir...
Ahora pago las consecuencias, he vuelto agotada, resfriada, afónica, con fiebre...
Irresponsable.
Si de algo presumía desde pequeñita es de ser muy responsable, de cumplir siempre con mis obligaciones y deberes.
Bien, pues en esto, como en algunas otras cosas más, estoy involucionando y me he vuelto una completa irresponsable, vamos que estoy "desaforaita". Hoy he llegado a trabajar 3 horas después de la hora de entrada, con regusto de Brugal en la boca y los ojos rojos e irritados, la cabeza me da vueltas y el estómago está del revés. ¿La causa? que decidí "echarme 5 minutos" a la hora que me levanto todos los días , y ni las llamadas de la oficina, ni la alarma, ni nada han conseguido despertarme. Me muero de la vergüenza.
Pero esto no es un hecho aislado, la semana pasada vine a trabajar durmiendo una hora, eso sí, nadie se dio cuenta, ni cuando decidí irme a dormir un rato porque creía que me moría...
Supongo que como dice un amigo, estamos iniciando la segunda juventud, que es mucho más intensa que la primera, lo cierto es que el veranito está siendo agotador, sin parar ni un sólo día, necesito que lleguen las vacaciones para poder salir lo mismo que ahora pero durmiendo, porque así ya no puedo más.
Bien, pues en esto, como en algunas otras cosas más, estoy involucionando y me he vuelto una completa irresponsable, vamos que estoy "desaforaita". Hoy he llegado a trabajar 3 horas después de la hora de entrada, con regusto de Brugal en la boca y los ojos rojos e irritados, la cabeza me da vueltas y el estómago está del revés. ¿La causa? que decidí "echarme 5 minutos" a la hora que me levanto todos los días , y ni las llamadas de la oficina, ni la alarma, ni nada han conseguido despertarme. Me muero de la vergüenza.
Pero esto no es un hecho aislado, la semana pasada vine a trabajar durmiendo una hora, eso sí, nadie se dio cuenta, ni cuando decidí irme a dormir un rato porque creía que me moría...
Supongo que como dice un amigo, estamos iniciando la segunda juventud, que es mucho más intensa que la primera, lo cierto es que el veranito está siendo agotador, sin parar ni un sólo día, necesito que lleguen las vacaciones para poder salir lo mismo que ahora pero durmiendo, porque así ya no puedo más.