Un sueño imposible, un futuro real.
Hace unos días alguien cercano y querido me contó que había soñado que nos tocaba la lotería, si, el sueño era que nos tocaba la lotería juntos, algo que me sorprendió. Le pregunté, ¿por qué no te ha tocado a ti sólamente? pues porque comprábamos el décimo a medias y nos tocaba a los dos, respondió.
La cantidad era tan astronómica que casi ni alcanzo a traducirla a pesetas (yo, que aún sigo hablando en ellas en lugar de nuestro querido Euro), 26 millones de euros. Pero lo mejor de todo fueron los planes, en el sueño, nos comprábamos (sigo hablando en plural porque así ocurrían los hechos en esta tan increible historia) un maravilloso ático en Madrid, para poder pasar los fines de semana en la capital. Una preciosa casa en Sotogrande, para disfrutar de las playas del sur, un todoterreno de lujo y un deportivo que días antes me había hecho suspirar a su paso. Además de todo esto iniciábamos una vida de lujo y ocio (nos hacíamos accionistas de interesantes empresas donde de vez en cuando trabajábamos, al más puro estilo Ana Obregón) digna del peor de los telefilmes americanos que Antena 3 pone en la sobremesa.
Por un rato me puse a imaginar todo esto como real, y, por qué no reconocerlo me encantó, pero lo realmente bonito, y esto si que es real, es que me llegó muy dentro el hecho de que en ese sueño apareciera yo, de que todos esos planes de futuro (además de irreales e imposibles) fueran compartidos conmigo y que siempre se expresaran en primera persona del plural.
La cantidad era tan astronómica que casi ni alcanzo a traducirla a pesetas (yo, que aún sigo hablando en ellas en lugar de nuestro querido Euro), 26 millones de euros. Pero lo mejor de todo fueron los planes, en el sueño, nos comprábamos (sigo hablando en plural porque así ocurrían los hechos en esta tan increible historia) un maravilloso ático en Madrid, para poder pasar los fines de semana en la capital. Una preciosa casa en Sotogrande, para disfrutar de las playas del sur, un todoterreno de lujo y un deportivo que días antes me había hecho suspirar a su paso. Además de todo esto iniciábamos una vida de lujo y ocio (nos hacíamos accionistas de interesantes empresas donde de vez en cuando trabajábamos, al más puro estilo Ana Obregón) digna del peor de los telefilmes americanos que Antena 3 pone en la sobremesa.
Por un rato me puse a imaginar todo esto como real, y, por qué no reconocerlo me encantó, pero lo realmente bonito, y esto si que es real, es que me llegó muy dentro el hecho de que en ese sueño apareciera yo, de que todos esos planes de futuro (además de irreales e imposibles) fueran compartidos conmigo y que siempre se expresaran en primera persona del plural.
Comentario:
Espero que hayas comprado un boleto de lotería con esa persona...que nunca se sabe...
Bicos
Bicos
Comentario:
Has sabido interpretar ese sueño??? Algo positivo querrá decir, no? Y lo mejor, como tú dices, es q el premio no es para ti sola, o para otra persona sola, sino q lo compartes... entre los proyectos no había un viajito para dar la vuelta al mundo??
Q mágico saborear los sueños, aunque no se cumplan.
Besos guapa.
Q mágico saborear los sueños, aunque no se cumplan.
Besos guapa.
Comentario:
Uhmmmmmmm...nada es imposible! Besos!!
Comentario:
Jajaja, aqui cada loco con sus sueños.
Comentario:
Desd luego...Lo mejor es que un sueño así sea compartido con alguien. ¡Y qué bonito que seas tú esa en el sueño de tu amigo!
Besos.
Besos.
Comentario:
Diciembre, ¿es que acaso merece la pena soñar con sacarse la lotería y no tener a alguien especial con quien compartirla?
Un abrazo fuerte mi niña y muchas gracias por tus comentarios en mis posts. Besos.
Un abrazo fuerte mi niña y muchas gracias por tus comentarios en mis posts. Besos.





