es lunes, a correr
Tengo miedo
Tengo miedo. ¿A qué? A muchas cosas, como todos. Pero tendría primero que identificar perfectamente qué es el miedo. No es lo mismo que ser cobarde. El miedo es la perturbación angustiosa del ánimo por un peligro real o imaginario, según mi diccionario de cabecera. La cobardía en cambio, es la condición del que habitualmente tiene miedo. La cobardía es entonces permanente; el miedo puede –debería- ser ocasional. El miedo es la aprehensión viva del peligro que ocupa el ánimo. El temor es el convencimiento del ánimo, el efecto de una reflexión, que nos hace prever y nos inclina a huir del peligro. Es un comportamiento resultado de un razonamiento. Un niño tiene miedo de quedarse solo en la oscuridad. Un hombre que va solo, por una calle oscura, teme encontrar ladrones en el camino. De aquí que el miedo siempre es despreciable, pero no lo es siempre el temor. El miedo nos hace débiles. El temor nos hace estar atentos. Y así se dice el temor de Dios, y no el miedo. “Es noble el temor de la deshonra, que hace perder al soldado el vergonzoso miedo al enemigo”.
En mi caso, me cuesta trabajo aún identificar que temo y que cosas me dan miedo. Tengo miedo, por ejemplo, a la soledad. Me asusta mucho la idea de estar solo. La soledad me aterra porque la conozco, la he vivido. Pero el temor de vivir en soledad me hace tener la fortaleza para buscar evitarlo. Tengo miedo de irme de aquí. Temo quedarme. Tengo mucho miedo de no cumplir con las expectativas que las personas más cercanas a mi se han formado de mi persona. Temo no ser lo que ellos creen que soy, y por eso me esfuerzo en tratar de ser aunque sea una parte de lo que mis amigos piensan que soy. No le tengo, en cambio, miedo a morir. Me asusta en cambio la idea de querer morirme. Temo llegar al día en que ese deseo se funde y sea capaz de vencer mi temor, que me hace querer vivir.
Y así, vivo con miedos y con temores. Tratando de eliminar a los primeros, ayudado por los segundos, para llegar un día a poder vivir tranquilo en mi interior y no actuar ni por miedo ni por temor, sólo por deseos.
De donde vengo y a donde voy
Mi abuelo materno era un ser como de otro mundo, me explico, hablaba de extraterrestres, de sucesos paranormales, del equilibrio perfecto de los cuatro elementos -en su sala, tenía un sillón que había colocado con la firme intención de poder estar en el centro de los cuatro elementos-, de esta y otras vidas y de muchas cosas más. Pero también era fantástico, inventaba mil historias para entretenernos y esperar todos los lunes su llamada, tenía una doble intención, pues además de saludarlo podríamos hablar con los pitufos, con vacas, burros, perros, y otros muchos personajes que salían de su imaginación y a través de mi abuelo nos hablaban con sus diferentes voces. Papá pitufo siempre fue mi favorito. Mi abuelo fue abogado, pero erró de profesión pues fue el más irreverente de todos los licenciados en derecho, pero fue el más divertido. Ir a su casa era como entrar en un lugar de fiestas, tocaba el piano, el acordeón, guitarra, marimba -amaba veracruz-, bajo, violonchelo, flauta y más instrumentos y era capaz él solo de hacer que hasta yo terminara tocando algún tambor. Esto es ya de por sí histórico porque mis aptitudes musicales fueron siempre reservadas para mí unicamente, nunca para compartir, excepto ahí. Y así, cada visita era una fiesta, y cada fiesta era única, diferente a las demás. Me gustaba ir a esa casa porque yo tenía mi lugar especial. Un pequeño elefante forrado en piel, de color café y con un colmillo -el otro seguramente se perdió- que se le caía constantemente era mi asiento, el más cercano al de mi abuelo. Y era ahí, donde él podía contarme muchos secretos cuando nadie estaba escuchando, algunos de ellos todavía los recuerdo. Mi abuelo era especial, y lo demostraba con su talento para capturar momentos -o bien, inventarlos- en caricaturas que conservamos todavía en varios álbumes. Las más especiales eran las que enviaba por correo porque solían ser muchas en un mismo sobre y dedicadas especialmente para nosotros. Hace ya 8 años que murió mi abuelo, y sin embargo aún no lo extraño. Y es que, son tantos los recuerdos, y tan gratos que está presente todo el tiempo, al parecer aún no se ha ido. Hoy se cumplen 8 años de la muerte de Pepe, que fue como le dije siempre, siempre en nombre propio, como si fuéramos amigos, antes que familia. O pensándolo bien, éramos amigos y familia.
14 de 25
Pero me quería ir el fin de semana, a buena hora, después de una rápida visita a la doctora para el tradicional chequeo quincenal, y después de hacerme güey otro rato, me puse hacer los 25 ejercicios que tenía que entregar para mi clase de las 4. Obviamente, no pude hacer más que 14 de los 25, porque en primera los otros 11, no los entendí. Y aunque los hubiera entendido, eran tan largos que no hubiera podido terminarlos, así que como buen estudiante previsor, me fui al Tec media hora antes de que comenzara mi clase para poder hacer una transferencia de información de las tareas ajenas a la mía para poder entregar completa mi tarea y obtener a cambio, mis 10 puntos. Error, nadie llegó a esa hora, y tampoco en los siguientes 15 minutos, y yo, sentado afuera del salón como loco esperando que llegara algún compañero y me ayudara a terminar. Finalmente llegó el primero, y no los hizo, luego llegó mitzu (el pinche chino) y era mi esperanza, pero tampoco terminó la tarea, y así nadie la hizo. Llegó el maestro y todos en clase desesperados intentando terminar los problemas a como diera lugar. El maestro, ante tantas preguntas optó por resolver algunas dudas durante la clase, y al final cuando finalmente tuve completos los 25 ejercicios, los engrapo, pongo nombre, fecha, matrícula, me levanto seguro de mí mismo y el maestro dice: "no se preocupen, la tarea entreguenla el jueves". Bienvenido el lunes, esto comienza como zona de desastre.
C de Castorena
Cuando yo era más pequeño siempre me preguntaba por qué yo tenía tres familias y no dos como las familias normales. Y me costaba entender eso de que se casan, se divorcian, y demás. Pero bueno, del lado materno tenía por un lado a los Cerisola y por el otro a los Castorena. Mi abuelo Pepe, era Castorena. Familia pequeña pero enorme para mí porque hasta la fecha sigo sin comprender exactamente como diablos es que está formada por completo. Con el paso del tiempo, ahora, dejé de cuestionar la conformación de la familia, su pasado dejó de interesarme para estar siempre en el presente, y sólo así conocer ese pasado en el que poco a poco, me iré transformando.
Yo no tengo la culpa
Todos tenemos derecho a enojarnos, eso ni se cuestiona. Pero una cosa es enojarte y quedarte con tu coraje, y otra es enojarte en un lugar, por alguna circunstancia y llegar y desquitarte con personas que no tienen la culpa y que además de todo, digamos, para acabarla de chingar, te estaban esperando. No hay discusión, ni es justo ni se justifica. No tiene sentido (diría dani).
Tengo miedo. ¿A qué? A muchas cosas, como todos. Pero tendría primero que identificar perfectamente qué es el miedo. No es lo mismo que ser cobarde. El miedo es la perturbación angustiosa del ánimo por un peligro real o imaginario, según mi diccionario de cabecera. La cobardía en cambio, es la condición del que habitualmente tiene miedo. La cobardía es entonces permanente; el miedo puede –debería- ser ocasional. El miedo es la aprehensión viva del peligro que ocupa el ánimo. El temor es el convencimiento del ánimo, el efecto de una reflexión, que nos hace prever y nos inclina a huir del peligro. Es un comportamiento resultado de un razonamiento. Un niño tiene miedo de quedarse solo en la oscuridad. Un hombre que va solo, por una calle oscura, teme encontrar ladrones en el camino. De aquí que el miedo siempre es despreciable, pero no lo es siempre el temor. El miedo nos hace débiles. El temor nos hace estar atentos. Y así se dice el temor de Dios, y no el miedo. “Es noble el temor de la deshonra, que hace perder al soldado el vergonzoso miedo al enemigo”.
En mi caso, me cuesta trabajo aún identificar que temo y que cosas me dan miedo. Tengo miedo, por ejemplo, a la soledad. Me asusta mucho la idea de estar solo. La soledad me aterra porque la conozco, la he vivido. Pero el temor de vivir en soledad me hace tener la fortaleza para buscar evitarlo. Tengo miedo de irme de aquí. Temo quedarme. Tengo mucho miedo de no cumplir con las expectativas que las personas más cercanas a mi se han formado de mi persona. Temo no ser lo que ellos creen que soy, y por eso me esfuerzo en tratar de ser aunque sea una parte de lo que mis amigos piensan que soy. No le tengo, en cambio, miedo a morir. Me asusta en cambio la idea de querer morirme. Temo llegar al día en que ese deseo se funde y sea capaz de vencer mi temor, que me hace querer vivir.
Y así, vivo con miedos y con temores. Tratando de eliminar a los primeros, ayudado por los segundos, para llegar un día a poder vivir tranquilo en mi interior y no actuar ni por miedo ni por temor, sólo por deseos.
De donde vengo y a donde voy
Mi abuelo materno era un ser como de otro mundo, me explico, hablaba de extraterrestres, de sucesos paranormales, del equilibrio perfecto de los cuatro elementos -en su sala, tenía un sillón que había colocado con la firme intención de poder estar en el centro de los cuatro elementos-, de esta y otras vidas y de muchas cosas más. Pero también era fantástico, inventaba mil historias para entretenernos y esperar todos los lunes su llamada, tenía una doble intención, pues además de saludarlo podríamos hablar con los pitufos, con vacas, burros, perros, y otros muchos personajes que salían de su imaginación y a través de mi abuelo nos hablaban con sus diferentes voces. Papá pitufo siempre fue mi favorito. Mi abuelo fue abogado, pero erró de profesión pues fue el más irreverente de todos los licenciados en derecho, pero fue el más divertido. Ir a su casa era como entrar en un lugar de fiestas, tocaba el piano, el acordeón, guitarra, marimba -amaba veracruz-, bajo, violonchelo, flauta y más instrumentos y era capaz él solo de hacer que hasta yo terminara tocando algún tambor. Esto es ya de por sí histórico porque mis aptitudes musicales fueron siempre reservadas para mí unicamente, nunca para compartir, excepto ahí. Y así, cada visita era una fiesta, y cada fiesta era única, diferente a las demás. Me gustaba ir a esa casa porque yo tenía mi lugar especial. Un pequeño elefante forrado en piel, de color café y con un colmillo -el otro seguramente se perdió- que se le caía constantemente era mi asiento, el más cercano al de mi abuelo. Y era ahí, donde él podía contarme muchos secretos cuando nadie estaba escuchando, algunos de ellos todavía los recuerdo. Mi abuelo era especial, y lo demostraba con su talento para capturar momentos -o bien, inventarlos- en caricaturas que conservamos todavía en varios álbumes. Las más especiales eran las que enviaba por correo porque solían ser muchas en un mismo sobre y dedicadas especialmente para nosotros. Hace ya 8 años que murió mi abuelo, y sin embargo aún no lo extraño. Y es que, son tantos los recuerdos, y tan gratos que está presente todo el tiempo, al parecer aún no se ha ido. Hoy se cumplen 8 años de la muerte de Pepe, que fue como le dije siempre, siempre en nombre propio, como si fuéramos amigos, antes que familia. O pensándolo bien, éramos amigos y familia.
14 de 25
Pero me quería ir el fin de semana, a buena hora, después de una rápida visita a la doctora para el tradicional chequeo quincenal, y después de hacerme güey otro rato, me puse hacer los 25 ejercicios que tenía que entregar para mi clase de las 4. Obviamente, no pude hacer más que 14 de los 25, porque en primera los otros 11, no los entendí. Y aunque los hubiera entendido, eran tan largos que no hubiera podido terminarlos, así que como buen estudiante previsor, me fui al Tec media hora antes de que comenzara mi clase para poder hacer una transferencia de información de las tareas ajenas a la mía para poder entregar completa mi tarea y obtener a cambio, mis 10 puntos. Error, nadie llegó a esa hora, y tampoco en los siguientes 15 minutos, y yo, sentado afuera del salón como loco esperando que llegara algún compañero y me ayudara a terminar. Finalmente llegó el primero, y no los hizo, luego llegó mitzu (el pinche chino) y era mi esperanza, pero tampoco terminó la tarea, y así nadie la hizo. Llegó el maestro y todos en clase desesperados intentando terminar los problemas a como diera lugar. El maestro, ante tantas preguntas optó por resolver algunas dudas durante la clase, y al final cuando finalmente tuve completos los 25 ejercicios, los engrapo, pongo nombre, fecha, matrícula, me levanto seguro de mí mismo y el maestro dice: "no se preocupen, la tarea entreguenla el jueves". Bienvenido el lunes, esto comienza como zona de desastre.
C de Castorena
Cuando yo era más pequeño siempre me preguntaba por qué yo tenía tres familias y no dos como las familias normales. Y me costaba entender eso de que se casan, se divorcian, y demás. Pero bueno, del lado materno tenía por un lado a los Cerisola y por el otro a los Castorena. Mi abuelo Pepe, era Castorena. Familia pequeña pero enorme para mí porque hasta la fecha sigo sin comprender exactamente como diablos es que está formada por completo. Con el paso del tiempo, ahora, dejé de cuestionar la conformación de la familia, su pasado dejó de interesarme para estar siempre en el presente, y sólo así conocer ese pasado en el que poco a poco, me iré transformando.
Yo no tengo la culpa
Todos tenemos derecho a enojarnos, eso ni se cuestiona. Pero una cosa es enojarte y quedarte con tu coraje, y otra es enojarte en un lugar, por alguna circunstancia y llegar y desquitarte con personas que no tienen la culpa y que además de todo, digamos, para acabarla de chingar, te estaban esperando. No hay discusión, ni es justo ni se justifica. No tiene sentido (diría dani).
Todos los días son domingo
La situación no mejora
Sigue igual, que no es lo mismo pero se parece. Al final dormimos igual que el día anterior, estamos jodidos. Despertamos torcidos y con el sol pegándonos en la cara, intentando taparnos el sol con un cojín (definitivo, no podemos tapar el sol con un dedo, ni con un cojín). Así que semidormidos bajamos a la alberca de inmediato. Total, si de todos modos me va a dar el sol en la cara, pues por lo menos que lo haga en un lugar donde sí pueda estirarme sin pegarme en las manos y en los pies. 24 horas después, comemos nuevamente, digamos que nos estamos acostumbrando a comer una vez al día, y el resto, vivir a base de líquidos, variados eso sí, pero así es la dieta del vacacionista no previsor. Ya nos vamos de regreso, necesito descansar de estos días de descanso, me hace falta dormir.
Tan amigos
Soy el peor de los amigos que alguien puede tener, primero porque suelo traer mala suerte, pero en segunda, hace meses que intento localizar a una persona que vive en Monterrey y no he podido hacerlo. Por mail es imposible porque nunca los revisa, al menos los de la cuenta de correo que yo tengo, y no tengo otra. El teléfono de su casa, aunque lo tengo, poco le marco, y cuando le marco me contesta una grabadora. No me puedo quejar de la máquina contestadora porque cuando comienza el mensaje grabado me rio mucho porque suelen poner canciones raras para hacerlo más ameno, no contestarán las llamadas, pero al menos te hacen reir y olvidas para que los estabas buscando. Hace tiempo que se fue y al principio la comunicación era constante, y después se fue extinguiendo y se convirtió en un mail anual, casi siempre compartido con muchas otras personas y en llamadas que contestan aparatos. Y sin embargo, es normal. Supongo que eso pasa con las personas que se van, no importa que tan lejos o cerca lo hagan, es normal. Y sin embargo, a pesar del tiempo y la distancia y los obstáculos que quieran agregarle a esta lista, seguimos tan amigos. Y sin embargo, sin comas ni acentos.
Se acabó la rabia
Lo conté por primera vez el sábado y esta será la segunda vez que lo contaré y probablemente la última. Después de ese 2 de diciembre, sólamente durante 40 días (y no sé por qué 40 y no otro número) me dediqué a tratar de comprender las razones que le hicieron jalar un gatillo. Y al final del tiempo, después de tanto intentar entender su lógica, aún conociendo su vida y sufrimiento, no logré justificarlo pero si entenderlo todo. Quizá entonces, yo hubiera actuado igual, aunque no sé si habría tenido el valor de jalar ese gatillo, he de reconocerte ahora, tanto tiempo después que a pesar de lo que te reclaman todos donde quiera que estés, fuiste valiente hasta el último momento de tu vida, porque te atreviste a darte un tiro y a dejarnos aquí a todos. A dejar a tu mamá y a tus amigos. Dejaste una vida y muchas historias. Y fuiste congruente porque actuaste de acuerdo a lo que pensabas -te concedo que con tanta mierda que inhalaste, aún tenías una parte en ti que era cuerda- y cumpliste tu promesa. Pero sólo cuarenta días, ni uno más porque sería egoísta de tu parte. Tenías razón en esa carta después de todo, quizá era mejor así. Nunca lo sabremos.
Para objetos solamente
Por el momento nadie entra en la habitación, pero, si alguien entrara, o, mejor aún, si sólo penetrara una mirada, sin tacto, sin gusto, sin olfato, sin oído, sólo una mirada y decidiera fríamente hacer un ordenado inventario visual de sus objetos, comenzando, digamos, por la derecha, lo primero que harbía de encontrar sería un amplio sofá, forrado de terciopelo verde oscuro, ya bastante deteriorardo y con dos quemaduras en el borde del respaldo. Hay tres objetos para mirar. El primero e suna pistola, de uso exclusivo del ejercito. No hay balas dentro de ella, hay una en la pared. El segundo objeto es un cuerpo humano, totalmente inmóvil. Es un muchacho. Pelo oscuro, tirado sobre el sillón verde. En la mano izquierda, sostiene un cigarrillo, o lo que queda de él, en la otra, la pistola. Tiene puestas sólo dos prendas: un short azul claro, y, una playera vieja, quizá con historia. Los ojos están cerrados. No hay el menor moviemiento, ni en las fosas nasales, ni en la boca. El tercer y último objeto es un trozo de papel, algo así como la mitad de una hoja de carta que alguien hubiera partido en dos, escrito con una letra muy fea, muy grande, ligeramente inclinada hacia adelante, diferente de su inclinación clásica. Si la mirada quisiera detenerse a leer, comprobaría que las palabras, y los trozos de palabras, que contiene el papel, son los siguientes: sabes como aprecio sibilidad, bien sabes ya que puse en ti, recuperación, en tus a la normalidad como. exigencia que te impongo de tantos años, de estarás de nútil exisit. Estoy y que quieres como yo. hay en ti, nsoportables y la resistenc llámale como quieras, lo que quier mira si seré in quí te dejo todo este desma
Sigue igual, que no es lo mismo pero se parece. Al final dormimos igual que el día anterior, estamos jodidos. Despertamos torcidos y con el sol pegándonos en la cara, intentando taparnos el sol con un cojín (definitivo, no podemos tapar el sol con un dedo, ni con un cojín). Así que semidormidos bajamos a la alberca de inmediato. Total, si de todos modos me va a dar el sol en la cara, pues por lo menos que lo haga en un lugar donde sí pueda estirarme sin pegarme en las manos y en los pies. 24 horas después, comemos nuevamente, digamos que nos estamos acostumbrando a comer una vez al día, y el resto, vivir a base de líquidos, variados eso sí, pero así es la dieta del vacacionista no previsor. Ya nos vamos de regreso, necesito descansar de estos días de descanso, me hace falta dormir.
Tan amigos
Soy el peor de los amigos que alguien puede tener, primero porque suelo traer mala suerte, pero en segunda, hace meses que intento localizar a una persona que vive en Monterrey y no he podido hacerlo. Por mail es imposible porque nunca los revisa, al menos los de la cuenta de correo que yo tengo, y no tengo otra. El teléfono de su casa, aunque lo tengo, poco le marco, y cuando le marco me contesta una grabadora. No me puedo quejar de la máquina contestadora porque cuando comienza el mensaje grabado me rio mucho porque suelen poner canciones raras para hacerlo más ameno, no contestarán las llamadas, pero al menos te hacen reir y olvidas para que los estabas buscando. Hace tiempo que se fue y al principio la comunicación era constante, y después se fue extinguiendo y se convirtió en un mail anual, casi siempre compartido con muchas otras personas y en llamadas que contestan aparatos. Y sin embargo, es normal. Supongo que eso pasa con las personas que se van, no importa que tan lejos o cerca lo hagan, es normal. Y sin embargo, a pesar del tiempo y la distancia y los obstáculos que quieran agregarle a esta lista, seguimos tan amigos. Y sin embargo, sin comas ni acentos.
Se acabó la rabia
Lo conté por primera vez el sábado y esta será la segunda vez que lo contaré y probablemente la última. Después de ese 2 de diciembre, sólamente durante 40 días (y no sé por qué 40 y no otro número) me dediqué a tratar de comprender las razones que le hicieron jalar un gatillo. Y al final del tiempo, después de tanto intentar entender su lógica, aún conociendo su vida y sufrimiento, no logré justificarlo pero si entenderlo todo. Quizá entonces, yo hubiera actuado igual, aunque no sé si habría tenido el valor de jalar ese gatillo, he de reconocerte ahora, tanto tiempo después que a pesar de lo que te reclaman todos donde quiera que estés, fuiste valiente hasta el último momento de tu vida, porque te atreviste a darte un tiro y a dejarnos aquí a todos. A dejar a tu mamá y a tus amigos. Dejaste una vida y muchas historias. Y fuiste congruente porque actuaste de acuerdo a lo que pensabas -te concedo que con tanta mierda que inhalaste, aún tenías una parte en ti que era cuerda- y cumpliste tu promesa. Pero sólo cuarenta días, ni uno más porque sería egoísta de tu parte. Tenías razón en esa carta después de todo, quizá era mejor así. Nunca lo sabremos.
Para objetos solamente
Por el momento nadie entra en la habitación, pero, si alguien entrara, o, mejor aún, si sólo penetrara una mirada, sin tacto, sin gusto, sin olfato, sin oído, sólo una mirada y decidiera fríamente hacer un ordenado inventario visual de sus objetos, comenzando, digamos, por la derecha, lo primero que harbía de encontrar sería un amplio sofá, forrado de terciopelo verde oscuro, ya bastante deteriorardo y con dos quemaduras en el borde del respaldo. Hay tres objetos para mirar. El primero e suna pistola, de uso exclusivo del ejercito. No hay balas dentro de ella, hay una en la pared. El segundo objeto es un cuerpo humano, totalmente inmóvil. Es un muchacho. Pelo oscuro, tirado sobre el sillón verde. En la mano izquierda, sostiene un cigarrillo, o lo que queda de él, en la otra, la pistola. Tiene puestas sólo dos prendas: un short azul claro, y, una playera vieja, quizá con historia. Los ojos están cerrados. No hay el menor moviemiento, ni en las fosas nasales, ni en la boca. El tercer y último objeto es un trozo de papel, algo así como la mitad de una hoja de carta que alguien hubiera partido en dos, escrito con una letra muy fea, muy grande, ligeramente inclinada hacia adelante, diferente de su inclinación clásica. Si la mirada quisiera detenerse a leer, comprobaría que las palabras, y los trozos de palabras, que contiene el papel, son los siguientes: sabes como aprecio sibilidad, bien sabes ya que puse en ti, recuperación, en tus a la normalidad como. exigencia que te impongo de tantos años, de estarás de nútil exisit. Estoy y que quieres como yo. hay en ti, nsoportables y la resistenc llámale como quieras, lo que quier mira si seré in quí te dejo todo este desma
Como siempre
No estaré diario, pero sí seguido
Es oficial, la frase me gustó, gracias capi. saludos capi.
A dormir a su casa
Ok, eso de dormir en el sillón es incomodísimo (podría ser peor, dormir en el piso por ejemplo, debajo de la mesa del comedor en tu propio departamento sacrificando tu comodidad por la amistad y quedar bien con todos, sin importar que te golpees en todo el cuertpo incontables ocasiones y que amanezcas imposibilitado de mover el cuello. Que bueno que no me pasó eso, lo malo es que le pasó a Luis). Primero que nada, no me pude estirar plenamente porque el sillón tiene unos descansabrazos que lo impiden, lo soporto. Pero eso de que el sol entre por la ventana desde tempranas horas ya no me convence tanto. Me gusta el aire acondicionado porque me gusta el frío. También me hubiera gustado tener una cobija o algo con que taparme durante la noche, una sábana no fue suficiente. Así que sumando las cosas, no cupe en el sillón, desperté temprano por el sol y me dio frío la mayor parte de la noche. Esta situación no puede seguir así, tenemos que adoptar medidas, aunque si me quejo, quizá Luis quiera cambiar lugares.
Feliz cumpleaños diego
Durante toda mi vida hasta hace poco tiempo crecí con la idea de que en este mundo había dos diegos, Maradona y yo. Terrible decepción cuando aparece Diego Luna, pero lo soporto. De repente, en un viaje de 22 personas, descubro que hay otros dos con el mismo nombre que yo, sufro. De inmediato opté por ponerles apodos para poder diferenciarnos: Ruso y Rusito (lo sé, no hay mucha diferencia en el apodo, pero algo es algo). Y así, caminando por las calles, oficinas y museos de ny y dc nos hicimos amigos y de regreso en guadalajara hemos ido desarrollado esta amistad. Hoy es la fiesta de cumpleaños del rusito, aunque en realidad su cumpleaños ha sido ayer. Lamentablemente por este viaje en el que me encuentro, estoy imposibilitado para asistir, y sin embargo agradezco enormemente haberme invitado al festejo, es importante para mí porque tenemos poco tiempo de conocernos y la identificación ha sido buena. Yo hablo mucho y él habla menos (se chinga, le toca escucharme) pero no se queja, digamos que hasta cierto punto me soporta y eso es bueno, me da gusto. Y total, que ahora me han interrumpido, así que ya todos saben quien es él (salimos en las portadas de las revistas de sociales) y sólo quiero felicitarle, otra vez.
Aquí todo sigue igual
Cumplimos 24 horas sin comer, los máximos depredadores están hambrientos y no sabemos que consecuencias puede arrastrar esta falta de alimento. Mi carrera de DJ está llegando a su punto máximo, lo cual es muy malo porque significa que próximamente comenzará el declive y tendré que retirarme. Las Chivas (mis Chivas) le ganan al atlas 3-2, con un golazo del bofo (venga vecino) y un jugador menos (bien manuel sol, sigue así) y mantienen al atlas en el último lugar, me da gusto. Sigue lloviendo y la temperatura bajando. Yo estoy feliz.
Es oficial, la frase me gustó, gracias capi. saludos capi.
A dormir a su casa
Ok, eso de dormir en el sillón es incomodísimo (podría ser peor, dormir en el piso por ejemplo, debajo de la mesa del comedor en tu propio departamento sacrificando tu comodidad por la amistad y quedar bien con todos, sin importar que te golpees en todo el cuertpo incontables ocasiones y que amanezcas imposibilitado de mover el cuello. Que bueno que no me pasó eso, lo malo es que le pasó a Luis). Primero que nada, no me pude estirar plenamente porque el sillón tiene unos descansabrazos que lo impiden, lo soporto. Pero eso de que el sol entre por la ventana desde tempranas horas ya no me convence tanto. Me gusta el aire acondicionado porque me gusta el frío. También me hubiera gustado tener una cobija o algo con que taparme durante la noche, una sábana no fue suficiente. Así que sumando las cosas, no cupe en el sillón, desperté temprano por el sol y me dio frío la mayor parte de la noche. Esta situación no puede seguir así, tenemos que adoptar medidas, aunque si me quejo, quizá Luis quiera cambiar lugares.
Feliz cumpleaños diego
Durante toda mi vida hasta hace poco tiempo crecí con la idea de que en este mundo había dos diegos, Maradona y yo. Terrible decepción cuando aparece Diego Luna, pero lo soporto. De repente, en un viaje de 22 personas, descubro que hay otros dos con el mismo nombre que yo, sufro. De inmediato opté por ponerles apodos para poder diferenciarnos: Ruso y Rusito (lo sé, no hay mucha diferencia en el apodo, pero algo es algo). Y así, caminando por las calles, oficinas y museos de ny y dc nos hicimos amigos y de regreso en guadalajara hemos ido desarrollado esta amistad. Hoy es la fiesta de cumpleaños del rusito, aunque en realidad su cumpleaños ha sido ayer. Lamentablemente por este viaje en el que me encuentro, estoy imposibilitado para asistir, y sin embargo agradezco enormemente haberme invitado al festejo, es importante para mí porque tenemos poco tiempo de conocernos y la identificación ha sido buena. Yo hablo mucho y él habla menos (se chinga, le toca escucharme) pero no se queja, digamos que hasta cierto punto me soporta y eso es bueno, me da gusto. Y total, que ahora me han interrumpido, así que ya todos saben quien es él (salimos en las portadas de las revistas de sociales) y sólo quiero felicitarle, otra vez.
Aquí todo sigue igual
Cumplimos 24 horas sin comer, los máximos depredadores están hambrientos y no sabemos que consecuencias puede arrastrar esta falta de alimento. Mi carrera de DJ está llegando a su punto máximo, lo cual es muy malo porque significa que próximamente comenzará el declive y tendré que retirarme. Las Chivas (mis Chivas) le ganan al atlas 3-2, con un golazo del bofo (venga vecino) y un jugador menos (bien manuel sol, sigue así) y mantienen al atlas en el último lugar, me da gusto. Sigue lloviendo y la temperatura bajando. Yo estoy feliz.
Una ida y una vuelta
Viernes
Nada como la ansiedad por partir, por irte aunque sea por unos días de la rutina, no importa que tan lejos o cerca vayas, pero irte. Con una excepción, cuanto el deseo por quedarte es del mismo tamaño, cuando sabes que te estás perdiendo cosas importantes al marcharte -y entonces entiendes tu clase de economía en la que hablaban del costo de oportunidad- y aún así, todo el tiempo estás convencido que marcharte es una buena idea. Y nos vamos. -nos fuimos-. Eso de viajar en grupo siempre es complicado, primero que nada por las maletas que aparentemente nunca son suficientemente grandes para poner en ellas lo que deseas llevarte -que seguramente no usarás- y son demasiado estorbosas porque todos tuvieron la misma genial idea de traer una maleta gigante. Por lo menos en mi caso la maleta lleva cosas que desde que las puse sé que no me voy a poner. Eso es un hecho, pero por si acaso. Acomodarse consiste ya en otra odisea, más cuando alguien lleva un pie roto y una muleta. ¿Quién viaja con muletas? Total, nos vamos y el camino se hace más corto de lo esperado, demasiado corto según yo, o por lo menos mi perspectiva del viaje es que iba a durar demasiado. Los teléfonos vuelven a tener señal y estamos en contacto con la base nuevamente -no sé si eso es bueno o malo, pero así es-. En la primera tarde, yo fui el dj, pero eso de que todos tengan distintos gustos musicales no da buenos resultados. Aclararé el primer punto: no soporto la banda (y todo lo que involucre botudos y sombrerudos) así que rodrigo fue el primero en sentirse ofendido por mi decisión -no lo dejé traer sus discos-. Segundo, el metal no es mi hit, así que también ha sido vetado. Nos limitamos a rock suave, alternativo, housero y mi indiscutible lado pop que crece cada día más. (Es oficial, lo mío es el pop) Y a pesar de las protestas y cuestionamientos a mi refinado gusto musical se puso bien (sólo tres personas pueden cuestionar mi gusto musical, dos empiezan con m).
Tan iguales y tan diferentes
Eso de tener familiares tan correctos y meticulosos en las cuestiones educativas, indudablemente hicieron de mi lo que ahora soy, a pesar de que todos me dicen que soy muy especial, payaso, mamón, y otros adjetivos que podría citar en orden alfabético para mayor comodidad de lectura. Me parece perfecto que las personas se quieran y se demuestren su amor una a otra frecuentemente, pero eso de dar show el 90% del tiempo, en mi sistema no está bien visto. No porque hay que comer, tenemos que atascarnos frente a todos. He dicho.
Consejo
Es una muy mala idea eso de raparse dos días antes de estar expuesto mucho tiempo al sol. A mí nadie me dio ese consejo y la cabeza ya me arde. Apenas va un día.
¿Dónde voy a dormir?
En un sillón donde no quepo, a ver como me va aunque no se pronostican buenos resultados. Yo nací para dormir en camas, ningún otro sistema me satisface plenamente, pero ahora por cuestiones que aún no logro descrifrar dormiré en el sillón.
Chistesito para dormir
Un tipo grita: Ustedes creen que lo único que me inresa es el negocio de mi papá y que soy una bestia sin sensibilidad ¿no? Pues para que sepan, yo no soy lo que ustedes creen. Se aproxima una amiga suya y le dice: No te preocupes, quédate tranquilo, aquí nadie cree que seas algo.
Nada como la ansiedad por partir, por irte aunque sea por unos días de la rutina, no importa que tan lejos o cerca vayas, pero irte. Con una excepción, cuanto el deseo por quedarte es del mismo tamaño, cuando sabes que te estás perdiendo cosas importantes al marcharte -y entonces entiendes tu clase de economía en la que hablaban del costo de oportunidad- y aún así, todo el tiempo estás convencido que marcharte es una buena idea. Y nos vamos. -nos fuimos-. Eso de viajar en grupo siempre es complicado, primero que nada por las maletas que aparentemente nunca son suficientemente grandes para poner en ellas lo que deseas llevarte -que seguramente no usarás- y son demasiado estorbosas porque todos tuvieron la misma genial idea de traer una maleta gigante. Por lo menos en mi caso la maleta lleva cosas que desde que las puse sé que no me voy a poner. Eso es un hecho, pero por si acaso. Acomodarse consiste ya en otra odisea, más cuando alguien lleva un pie roto y una muleta. ¿Quién viaja con muletas? Total, nos vamos y el camino se hace más corto de lo esperado, demasiado corto según yo, o por lo menos mi perspectiva del viaje es que iba a durar demasiado. Los teléfonos vuelven a tener señal y estamos en contacto con la base nuevamente -no sé si eso es bueno o malo, pero así es-. En la primera tarde, yo fui el dj, pero eso de que todos tengan distintos gustos musicales no da buenos resultados. Aclararé el primer punto: no soporto la banda (y todo lo que involucre botudos y sombrerudos) así que rodrigo fue el primero en sentirse ofendido por mi decisión -no lo dejé traer sus discos-. Segundo, el metal no es mi hit, así que también ha sido vetado. Nos limitamos a rock suave, alternativo, housero y mi indiscutible lado pop que crece cada día más. (Es oficial, lo mío es el pop) Y a pesar de las protestas y cuestionamientos a mi refinado gusto musical se puso bien (sólo tres personas pueden cuestionar mi gusto musical, dos empiezan con m).
Tan iguales y tan diferentes
Eso de tener familiares tan correctos y meticulosos en las cuestiones educativas, indudablemente hicieron de mi lo que ahora soy, a pesar de que todos me dicen que soy muy especial, payaso, mamón, y otros adjetivos que podría citar en orden alfabético para mayor comodidad de lectura. Me parece perfecto que las personas se quieran y se demuestren su amor una a otra frecuentemente, pero eso de dar show el 90% del tiempo, en mi sistema no está bien visto. No porque hay que comer, tenemos que atascarnos frente a todos. He dicho.
Consejo
Es una muy mala idea eso de raparse dos días antes de estar expuesto mucho tiempo al sol. A mí nadie me dio ese consejo y la cabeza ya me arde. Apenas va un día.
¿Dónde voy a dormir?
En un sillón donde no quepo, a ver como me va aunque no se pronostican buenos resultados. Yo nací para dormir en camas, ningún otro sistema me satisface plenamente, pero ahora por cuestiones que aún no logro descrifrar dormiré en el sillón.
Chistesito para dormir
Un tipo grita: Ustedes creen que lo único que me inresa es el negocio de mi papá y que soy una bestia sin sensibilidad ¿no? Pues para que sepan, yo no soy lo que ustedes creen. Se aproxima una amiga suya y le dice: No te preocupes, quédate tranquilo, aquí nadie cree que seas algo.
Los recuerdos olvidados
Atentado cultural
Hoy después de la tradicional hora liebre, me subí a mi pequeño auto y me dirigí -cantando con el auto estéreo a todo volumen- a dejar un sobre a Estafeta para enviarlo a la ciudad de méxico (mañana abre st- patricks). Llegué al destino y tras recorrer dos veces el estacionamiento lleno, acepté la realidad y fui a buscar un lugar donde estacionarme, tomé ávila camacho y di vuelta a la izquierda en jacarandas a pesar de que había planeado dar la vuelta en U. Sí, me traicionó mi deseo de recorrer mi antigua calle y pasar por fuera de mi antigua casa. Y al tomar la calle de Malvas, algo pasó porque ya no pude seguir avanzando y me estacioné frente a la que fuera mi casa, o lo que queda de ella (el número). Me bajé del coche y caminé 3 cuadras hasta el lugar al que iba, pero eso es lo de menos. Tenía 4 años y medio de no caminar por ahí, por esa calle y ver esas casas, que aunque han cambiado, mantienen la esencia. Y ver a los mismos vecinos de toda la vida fue bueno, pero mejor fue que me reconocieran y recordaran mi nombre, que preguntaran por la familia. Por un momento me transporté al pasado, los policías eran los mismos de aquel entonces y también me reconocieron. O sea, que según yo pasaba desapercibido, pero no lo hacía muy bien. Dejé el paquete y me regresé, ahora por el otro lado de la calle, la misma esquina donde siempre me colgaba de un letrero, y las mismas casas de siempre. Y los mismos jardineros. Pero faltaban los mastines, aquellos tres canes que siempre ladraban en cuanto escuchaban a alguien caminar por afuera de su casa y que se asomaban para saludar a los peatones. Los vi 15 años seguidos, supongo que no podía pedir mucho más. Y así seguí caminando y pasé por la casa de Mauricio, por los Telles, la casa del niño de ojos azules que no hablaba, la casa de Macedonio (como ya no es presidente municipal, ya no lo custodian los policías), la casa de Chris y Gilbert (que ya no viven ahí) y finalmente llegué a mi casa. Malvas 55, fraccionamiento jacarandas. Y me asomé ligeramente al interior y la vi tan transformada. Ya no está mi jacaranda, ni mis árboles de adentro. En general la cambiaron toda, le hicieron tantas modificaciones que ya no se parece. Al principio me enojé, pero luego entendí que quizá era lo mejor, no podría soportar que alguien más viviera en la que era mi casa, tal como era. Pensé en tocar, tan sólo para saber quien vive ahí y poder ver aunque sea un segundo el interior, pero no me animé. Pueden cambiarla toda, pero no cambiarán lo que yo viví ahí.
Malditos sean
Malditos sean los imbéciles insensatos que deciden que la mejor manera de obtener dinero fácil es secuestrando a alguien y esperar cualquier cantidad de dinero a cambio de devolver vivo -quién sabe en que condiciones- a un individuo que no conocen. Maldita sea la hora en que se fijan en alguien en particular porque no piensan en el dolor que causan a la familia entera de esa persona, porque no tienen idea de quienes son, puede que los conozcan, pero no saben quienes son, que piensan, que sienten, que enfermedades padecen y que pueden sentir por la persona a la que secuestran. Pero más hijos de puta resultan los que secuestran a un niño de 12 o 13 años, no es diferencia. Es un niño al que le están cambiando la vida por completo, porque en ese momento ya no importa la cantidad que pidan, nunca será suficiente comparado con lo que vale la vida de ese niño. Y su bienestar y su itegridad, su salud física y mental. Y su familia, ¿qué no piensan en lo que siente su mamá? ¿les importa quien sea el padre del niño? No, porque son unos ambiciosos de mierda que piensan sólo en el dinero que les darán a cambio. ¿En que posición negocia la familia? Son los únicos interesados, los únicos que pagarían algo por ese niño, y sin embargo, al mismo tiempo, darían todo por volver a tenerlo. 10 días de estar secuestrado por unos imbéciles que no son capaces de alimentarte. 10 días de estar esperando que lo liberen, que se comuniquen, que no le hagan daño, que se encuentre bien, que no lo toquen, que no sufra, que no se desespere, que no intente hacer nada, que no los rete, que no lo dañen, que podamos oir su voz. 10 días de estar en manos de unos miserables seres más despreciables que una rata. Más despreciables que la escoria y la basura. Más despreciables que cualquier cosa y a la vez, con la incapacidad de hacer algo en su contra para evitar que lo dañen. Y al pagar, esperar también que cumplan con su parte del "trato" y lo liberen. Y que esté bien, y que no tenga un resentiemiento inmenso -¿cómo se evita eso?- y que pueda reintegrarse a su vida como si nada hubiera pasado. Ojalá fuera tan fácil, para él y para todos. Ha pasado ya un tiempo suficiente para hablar de esto, pero nunca será tiempo suficiente para olvidarlo.
El poder de dos pesos
Hola, te atiende carlos, gracias por llamar a subway ¿en qué podemos servirte? Después de tomar como 43 decisiones (me vuelvo como el rusito y me dan ganas de pedir "uno igual al de él" pero soy la única persona, me chingo, tengo que tomar las decisiones) de tipo de pan, vegetales, aderezo, con chile, sin chile, tamaño, acompañamientos. Inviero 10 minutos en elegir lo que quiero comer, y sólo entonces se le ocurre al mentado carlos decirme "Bueno, pero lo que usted quiere cuesta 58 pesos y el mínimo requerido para enviarlo es de 60, ¿quiere algo más para completar su orden, como unas papas o un refresco?" ¡No, no quiero algo más! Pues entonces no le podemos mandar su orden. Quiero hablar con el gerente. No hay gerente. Necesito hablar con alguien que lo pueda solucionar. Hablo con una tipa, le explico la situación y me responde con una historia larguísima. No me da solución a mi problema, comienzo a desesperarme y es posible que alguien pueda resultar herido en esta conversación telefónica. Al final, detectan mi furia que comienza a nacer y deciden traer mi comida, pero el daño ya está hecho. Hacer que me enoje, sólo cuesta dos pesos.
Con B de Boing
Después la coca lais, no hay bebida más deliciosa que mi boing de guayaba. Me alegra mucho llegar ami refrigerador y ver que mis boings están ahí esperando que me los beba y hacerme feliz. Cada que tomo uno, me cuestiono sobre la legalidad del país que permite que uno se plagie un dibujo, le ponga otro nombre y le gane un juicio a disney. y sin embargo, me entusiasma ver el resurgimiento de una empresa mexicana que ha soportado la competencia más feroz y que poco a poco va creciendo un poco más. Hay muchos sabores de boing, pero ninguno iguala el de guayaba (sugerencias del barman, dos onzas de vodka, hielo, y 8 onzas de boing de guayaba) que tomé durante mucho tiempo y luego dejé de beberlo hasta que hace poco, en casa de migue, tuve la oportunidad de destapar uno, y otro, y otro y varios más. El boing de guayaba me hace feliz cada que lo bebo.
No sabes nada, pero es mejor así (parte 5 y final)
Me jode tener que esconderme, pero qué le voy a hacer. Camino unas cuadras por Pablo Neruda. Antes de borrarme quiero llegar a la sucursal de correos que está frente a las toño. En una tienda, compro un útil sobre, y en él escribo las señas y el verdadero nombre de Digamos Isabel. Antes de meter la libreta en el sobre, mi mano anota en la portada, con letras grandes: "Tengo que irme. Un beso. Esto es para que lo leas bien cómoda en tu casa. Te lo mando porque a lo mejor todavía somos rescatables".
No se me mueran nunca (parte cuatro)
De modo que cuando el Ángel hizo acto de presencia, simplemente dijo buenos días, Ángel, aunque eso sí, los ojos verdes se le iluminaron.
El poder de dos pesos (reprise)
Y llega el repartidor y no tiene más de 16 años. Me dice que él fue quien me contestó y que su intención no era hacerme enojar, que lo disculpe. Me siento una mierda y le digo que me disculpe él a mí. Quédate con el cambio. Los dos pesos se multiplican, la culpa me cuesta 12.
Felicidades Bandera (idea del título: rusito)
Todos los días veo una foto de la bandera de mi país, con su gente caminando al lado de ella. La contemplo (a la bandera, y luego a la gente) y digo para mí mismo, en esto creo.
Hoy después de la tradicional hora liebre, me subí a mi pequeño auto y me dirigí -cantando con el auto estéreo a todo volumen- a dejar un sobre a Estafeta para enviarlo a la ciudad de méxico (mañana abre st- patricks). Llegué al destino y tras recorrer dos veces el estacionamiento lleno, acepté la realidad y fui a buscar un lugar donde estacionarme, tomé ávila camacho y di vuelta a la izquierda en jacarandas a pesar de que había planeado dar la vuelta en U. Sí, me traicionó mi deseo de recorrer mi antigua calle y pasar por fuera de mi antigua casa. Y al tomar la calle de Malvas, algo pasó porque ya no pude seguir avanzando y me estacioné frente a la que fuera mi casa, o lo que queda de ella (el número). Me bajé del coche y caminé 3 cuadras hasta el lugar al que iba, pero eso es lo de menos. Tenía 4 años y medio de no caminar por ahí, por esa calle y ver esas casas, que aunque han cambiado, mantienen la esencia. Y ver a los mismos vecinos de toda la vida fue bueno, pero mejor fue que me reconocieran y recordaran mi nombre, que preguntaran por la familia. Por un momento me transporté al pasado, los policías eran los mismos de aquel entonces y también me reconocieron. O sea, que según yo pasaba desapercibido, pero no lo hacía muy bien. Dejé el paquete y me regresé, ahora por el otro lado de la calle, la misma esquina donde siempre me colgaba de un letrero, y las mismas casas de siempre. Y los mismos jardineros. Pero faltaban los mastines, aquellos tres canes que siempre ladraban en cuanto escuchaban a alguien caminar por afuera de su casa y que se asomaban para saludar a los peatones. Los vi 15 años seguidos, supongo que no podía pedir mucho más. Y así seguí caminando y pasé por la casa de Mauricio, por los Telles, la casa del niño de ojos azules que no hablaba, la casa de Macedonio (como ya no es presidente municipal, ya no lo custodian los policías), la casa de Chris y Gilbert (que ya no viven ahí) y finalmente llegué a mi casa. Malvas 55, fraccionamiento jacarandas. Y me asomé ligeramente al interior y la vi tan transformada. Ya no está mi jacaranda, ni mis árboles de adentro. En general la cambiaron toda, le hicieron tantas modificaciones que ya no se parece. Al principio me enojé, pero luego entendí que quizá era lo mejor, no podría soportar que alguien más viviera en la que era mi casa, tal como era. Pensé en tocar, tan sólo para saber quien vive ahí y poder ver aunque sea un segundo el interior, pero no me animé. Pueden cambiarla toda, pero no cambiarán lo que yo viví ahí.
Malditos sean
Malditos sean los imbéciles insensatos que deciden que la mejor manera de obtener dinero fácil es secuestrando a alguien y esperar cualquier cantidad de dinero a cambio de devolver vivo -quién sabe en que condiciones- a un individuo que no conocen. Maldita sea la hora en que se fijan en alguien en particular porque no piensan en el dolor que causan a la familia entera de esa persona, porque no tienen idea de quienes son, puede que los conozcan, pero no saben quienes son, que piensan, que sienten, que enfermedades padecen y que pueden sentir por la persona a la que secuestran. Pero más hijos de puta resultan los que secuestran a un niño de 12 o 13 años, no es diferencia. Es un niño al que le están cambiando la vida por completo, porque en ese momento ya no importa la cantidad que pidan, nunca será suficiente comparado con lo que vale la vida de ese niño. Y su bienestar y su itegridad, su salud física y mental. Y su familia, ¿qué no piensan en lo que siente su mamá? ¿les importa quien sea el padre del niño? No, porque son unos ambiciosos de mierda que piensan sólo en el dinero que les darán a cambio. ¿En que posición negocia la familia? Son los únicos interesados, los únicos que pagarían algo por ese niño, y sin embargo, al mismo tiempo, darían todo por volver a tenerlo. 10 días de estar secuestrado por unos imbéciles que no son capaces de alimentarte. 10 días de estar esperando que lo liberen, que se comuniquen, que no le hagan daño, que se encuentre bien, que no lo toquen, que no sufra, que no se desespere, que no intente hacer nada, que no los rete, que no lo dañen, que podamos oir su voz. 10 días de estar en manos de unos miserables seres más despreciables que una rata. Más despreciables que la escoria y la basura. Más despreciables que cualquier cosa y a la vez, con la incapacidad de hacer algo en su contra para evitar que lo dañen. Y al pagar, esperar también que cumplan con su parte del "trato" y lo liberen. Y que esté bien, y que no tenga un resentiemiento inmenso -¿cómo se evita eso?- y que pueda reintegrarse a su vida como si nada hubiera pasado. Ojalá fuera tan fácil, para él y para todos. Ha pasado ya un tiempo suficiente para hablar de esto, pero nunca será tiempo suficiente para olvidarlo.
El poder de dos pesos
Hola, te atiende carlos, gracias por llamar a subway ¿en qué podemos servirte? Después de tomar como 43 decisiones (me vuelvo como el rusito y me dan ganas de pedir "uno igual al de él" pero soy la única persona, me chingo, tengo que tomar las decisiones) de tipo de pan, vegetales, aderezo, con chile, sin chile, tamaño, acompañamientos. Inviero 10 minutos en elegir lo que quiero comer, y sólo entonces se le ocurre al mentado carlos decirme "Bueno, pero lo que usted quiere cuesta 58 pesos y el mínimo requerido para enviarlo es de 60, ¿quiere algo más para completar su orden, como unas papas o un refresco?" ¡No, no quiero algo más! Pues entonces no le podemos mandar su orden. Quiero hablar con el gerente. No hay gerente. Necesito hablar con alguien que lo pueda solucionar. Hablo con una tipa, le explico la situación y me responde con una historia larguísima. No me da solución a mi problema, comienzo a desesperarme y es posible que alguien pueda resultar herido en esta conversación telefónica. Al final, detectan mi furia que comienza a nacer y deciden traer mi comida, pero el daño ya está hecho. Hacer que me enoje, sólo cuesta dos pesos.
Con B de Boing
Después la coca lais, no hay bebida más deliciosa que mi boing de guayaba. Me alegra mucho llegar ami refrigerador y ver que mis boings están ahí esperando que me los beba y hacerme feliz. Cada que tomo uno, me cuestiono sobre la legalidad del país que permite que uno se plagie un dibujo, le ponga otro nombre y le gane un juicio a disney. y sin embargo, me entusiasma ver el resurgimiento de una empresa mexicana que ha soportado la competencia más feroz y que poco a poco va creciendo un poco más. Hay muchos sabores de boing, pero ninguno iguala el de guayaba (sugerencias del barman, dos onzas de vodka, hielo, y 8 onzas de boing de guayaba) que tomé durante mucho tiempo y luego dejé de beberlo hasta que hace poco, en casa de migue, tuve la oportunidad de destapar uno, y otro, y otro y varios más. El boing de guayaba me hace feliz cada que lo bebo.
No sabes nada, pero es mejor así (parte 5 y final)
Me jode tener que esconderme, pero qué le voy a hacer. Camino unas cuadras por Pablo Neruda. Antes de borrarme quiero llegar a la sucursal de correos que está frente a las toño. En una tienda, compro un útil sobre, y en él escribo las señas y el verdadero nombre de Digamos Isabel. Antes de meter la libreta en el sobre, mi mano anota en la portada, con letras grandes: "Tengo que irme. Un beso. Esto es para que lo leas bien cómoda en tu casa. Te lo mando porque a lo mejor todavía somos rescatables".
No se me mueran nunca (parte cuatro)
De modo que cuando el Ángel hizo acto de presencia, simplemente dijo buenos días, Ángel, aunque eso sí, los ojos verdes se le iluminaron.
El poder de dos pesos (reprise)
Y llega el repartidor y no tiene más de 16 años. Me dice que él fue quien me contestó y que su intención no era hacerme enojar, que lo disculpe. Me siento una mierda y le digo que me disculpe él a mí. Quédate con el cambio. Los dos pesos se multiplican, la culpa me cuesta 12.
Felicidades Bandera (idea del título: rusito)
Todos los días veo una foto de la bandera de mi país, con su gente caminando al lado de ella. La contemplo (a la bandera, y luego a la gente) y digo para mí mismo, en esto creo.
las raras excepciones
Enfrentando la vida
No imagino una persona que no haga cuando menos una visita al cuarto de baño por la mañana, antes de comenzar cualquier actividad. Difícilmente podrá existir quien al finalizar el día y antes de acostarse para descansar, no pase –de nuevo al menos una vez- al mismo cuarto de baño. Y sin embargo, siendo un lugar en el que estamos tanto tiempo de nuestras vidas, no hacemos conciencia de ello ni lo valoramos como debiéramos. Es, en efecto, un lugar de higiene y aseo personal, pero también es un lugar de lectura de libros y revistas. Un lugar donde hemos llorado, reído, cantado, gritado por enojo y felicidad. Un lugar de encuentro con nosotros mismos frente al espejo, donde nos aprobamos o reprobamos en un instante. Un lugar de embellecimiento, donde planeamos las actividades del día. Donde reflexionamos sobre las que ya hicimos. Es un lugar donde hacemos tantas cosas, que bien merece la pena profundizar sobre tal.
El cuarto de baño es por definición, un lugar de cuidado propio. Donde hemos de lavarnos dentro de una regadera y también eliminar todo aquello que nuestro cuerpo no necesita más. Por estas razones, debe ser un lugar sumamente limpio y ordenado en todo momento. Y el hecho de cumplir con dos funciones o más, no significa que tengan que estar una al lado de la otra. En cuestiones arquitectónicas hay deficiencias para llegar a una armonía total del lugar. Juntos, pero no revueltos. Sin necesidad de realizar ampliaciones, es posible que el lugar tenga una mejor distribución de los espacios. Taza, regadera y lavabo con espejo son los elementos mínimos. No hay necesidad alguna de tener malos olores mientras nos arreglamos frente al espejo, por lo tanto la distancia entre ambas partes debe ser máxima. La regadera por su parte debe tener la altura suficiente para no tener que agacharse para evitar golpearse la cabeza con ella. El espacio lateral debe ser amplio para minimizar las posibilidades de golpes en los brazos. Por ninguna razón debe tenerse una cortina en lugar de puerta para la regadera. Solamente una puerta será capaz de contener el agua dentro del área de regadera y evitar los charcos por todo el baño que además de ser poco estéticos, son molestos. Nada peor que entrar a un baño con charcos.
Cuando el espacio lo permita, debe considerarse la opción de poner una puerta al área del water dentro del cual se podrá colocar un extractor de olores y un sistema aromatizante. Asimismo el área del lavamanos, en la cual debe colocarse un espejo lo suficientemente grande para poder verse a plenitud, deberá disponer en todo momento de agua fría y caliente, jabón para las manos y toallas (en plural), ubicadas en un lugar en el que no estorben. Pero sobre todas las cosas, deberá estar limpio en su totalidad, puesto que es ahí donde acudiremos todos los días por la mañana y en donde nos cepillaremos y por primera vez en el día nos veremos al espejo. Momento de reflexión en el que podemos del mismo modo pensar que hoy nos vemos bien o que es un día en el que nos vemos como un completo acto de fatalidad. Ambas opciones son posibles y cada día nos enfrentamos en el baño a ese riesgo. Ya estando arreglados, el último paso consiste en una revisión de nueva cuenta frente al espejo sobre lo bien que nos vemos o donde hemos de considerar si debemos hacer alguna modificación a nuestra persona antes de salir a enfrentar al mundo.
En efecto, es en el baño donde nos preparamos día con día para enfrentar al mundo y se vuelve indispensable salir con toda seguridad de ese lugar. Aquí comienza la importancia del baño que la sociedad se niega a reconocer. Además de higiene y aseo, es un lugar de preparación para cada persona, donde en solitario se dispone para sus actividades diarias cuyo grado de importancia varían cada día y con cada persona.
En el baño también hemos llorado. En mi experiencia personal, uno de los momentos más tristes de mi vida se fue llorando en la regadera y es que quizá con el agua corriendo por mi cara las lagrimas se escondían y se iban a una coladera qué en su momento era el mejor destino. También he conocido personas que se esconden en el baño a leer cartas y lloran. Otras me han comentado que el baño es el mejor lugar para regañarse por haber hecho algo que no debió de hacerse o por dejar de hacer algo. En cualquier caso las lágrimas corrieron dentro del baño y muchas veces frente al espejo. Y es que solamente el baño puede ser tan íntimo porque es un lugar en el que, estar solo es algo normal y no levanta sospechas. Se puede entrar a llorar sin que alguien se atreva a preguntar que estamos haciendo encerrados ahí. Algunas mujeres tienen por costumbre leer todo tipo de cartas en el baño y dejan a éste como único testigo y cómplice de lo que leen, de lo que piensan y es ahí donde deciden si serán novias de tal o cual chico.
Y aunque generalmente se entra solo al baño, las mujeres son expertas en romper esta costumbre. Cuando son hermanas que comparten el baño es frecuente encontrar situaciones en las que al tiempo que una utiliza determinado espacio, otra de ellas se encuentra peinándose al frente del espejo y es posible que exista una tercera que no esté haciendo nada más que platicar en ese lugar donde pueden contarse cualquier cosa que quieran y nadie se atreverá a acercarse y mucho menos intentar entrar a ser parte de la plática. Y es ahí donde quizá surge la costumbre de ir en compañía al baño, pues saben que pueden platicar sobre cualquier cosa sin que alguien las escuche. Es un lugar de intimidad y es un lugar seguro.
Pero también la alegría nos aborda en ese lugar. No puede existir alguien que no haya cantado alguna vez en su vida dentro del baño. Lo más seguro es que esta experiencia haya tenido lugar en el área de la regadera. Y es que estando ahí, estamos tan solos y tan lejos del mundo que podemos cantar libremente cualquier canción que nos venga en gana, al volumen que nosotros queramos porque sabemos que nadie nos podrá interrumpir. No importa que en realidad puedan escucharnos en toda la casa y que cantemos horriblemente. Es un espacio personal, carente de factores externos en el que estando desnudos, sin temor, libres totalmente pues, podemos hacer prácticamente cualquier cosa que nos venga en gana. Por esa razón es que en la regadera cantamos, bailamos, brincamos y pretendemos ser lo que en otro lugar o situación difícilmente haríamos.
El baño es también un centro de lectura, de meditación, reflexión y concentración. Conozco muchísimas personas que pueden pasar horas –literalmente- dentro del baño leyendo, y no necesariamente haciendo uso simultaneo de alguna de las áreas anteriormente mencionadas. Incluso mi madre, se acostaba en el tapete a leer sus libros mientras mis hermanos, primos, amigos y perros jugábamos por toda la casa. Ese era su refugio. Pero no es la única, hay quienes dicen ser incapaces de realizar una de las necesidades fisiológicas básicas sin un buen libro en las manos. Hay autores –García Márquez- que han llegado al extremo de catalogar clásicos de la literatura –Don Quijote de la Mancha- como libros de baño, que han de ser leídos únicamente en visitas a este espacio de la casa.
Es entonces el baño, uno de los lugares más íntimos y seguros para cada persona. Donde libra una batalla consigo mismo antes de enfrentar al mundo. Cómplice y testigo.
No se me mueran nunca (parte tres)
La muerte -que es celosa y es mujer- se encaprichó con él. Y lo llevo a vivir siempre con ella. (FP)
Aviso Parroquial
Mañana publicaré un escrito sumamente violento y sentimental al mismo tiempo. Tomen sus precauciones, además, gran final de la serie -incomprendida pero con fans- "No sabes nada, pero es mejor así". Y ya encarrerado en esto de las promociones, tenemos un ganador para la B, y también, mañana será su día.
No imagino una persona que no haga cuando menos una visita al cuarto de baño por la mañana, antes de comenzar cualquier actividad. Difícilmente podrá existir quien al finalizar el día y antes de acostarse para descansar, no pase –de nuevo al menos una vez- al mismo cuarto de baño. Y sin embargo, siendo un lugar en el que estamos tanto tiempo de nuestras vidas, no hacemos conciencia de ello ni lo valoramos como debiéramos. Es, en efecto, un lugar de higiene y aseo personal, pero también es un lugar de lectura de libros y revistas. Un lugar donde hemos llorado, reído, cantado, gritado por enojo y felicidad. Un lugar de encuentro con nosotros mismos frente al espejo, donde nos aprobamos o reprobamos en un instante. Un lugar de embellecimiento, donde planeamos las actividades del día. Donde reflexionamos sobre las que ya hicimos. Es un lugar donde hacemos tantas cosas, que bien merece la pena profundizar sobre tal.
El cuarto de baño es por definición, un lugar de cuidado propio. Donde hemos de lavarnos dentro de una regadera y también eliminar todo aquello que nuestro cuerpo no necesita más. Por estas razones, debe ser un lugar sumamente limpio y ordenado en todo momento. Y el hecho de cumplir con dos funciones o más, no significa que tengan que estar una al lado de la otra. En cuestiones arquitectónicas hay deficiencias para llegar a una armonía total del lugar. Juntos, pero no revueltos. Sin necesidad de realizar ampliaciones, es posible que el lugar tenga una mejor distribución de los espacios. Taza, regadera y lavabo con espejo son los elementos mínimos. No hay necesidad alguna de tener malos olores mientras nos arreglamos frente al espejo, por lo tanto la distancia entre ambas partes debe ser máxima. La regadera por su parte debe tener la altura suficiente para no tener que agacharse para evitar golpearse la cabeza con ella. El espacio lateral debe ser amplio para minimizar las posibilidades de golpes en los brazos. Por ninguna razón debe tenerse una cortina en lugar de puerta para la regadera. Solamente una puerta será capaz de contener el agua dentro del área de regadera y evitar los charcos por todo el baño que además de ser poco estéticos, son molestos. Nada peor que entrar a un baño con charcos.
Cuando el espacio lo permita, debe considerarse la opción de poner una puerta al área del water dentro del cual se podrá colocar un extractor de olores y un sistema aromatizante. Asimismo el área del lavamanos, en la cual debe colocarse un espejo lo suficientemente grande para poder verse a plenitud, deberá disponer en todo momento de agua fría y caliente, jabón para las manos y toallas (en plural), ubicadas en un lugar en el que no estorben. Pero sobre todas las cosas, deberá estar limpio en su totalidad, puesto que es ahí donde acudiremos todos los días por la mañana y en donde nos cepillaremos y por primera vez en el día nos veremos al espejo. Momento de reflexión en el que podemos del mismo modo pensar que hoy nos vemos bien o que es un día en el que nos vemos como un completo acto de fatalidad. Ambas opciones son posibles y cada día nos enfrentamos en el baño a ese riesgo. Ya estando arreglados, el último paso consiste en una revisión de nueva cuenta frente al espejo sobre lo bien que nos vemos o donde hemos de considerar si debemos hacer alguna modificación a nuestra persona antes de salir a enfrentar al mundo.
En efecto, es en el baño donde nos preparamos día con día para enfrentar al mundo y se vuelve indispensable salir con toda seguridad de ese lugar. Aquí comienza la importancia del baño que la sociedad se niega a reconocer. Además de higiene y aseo, es un lugar de preparación para cada persona, donde en solitario se dispone para sus actividades diarias cuyo grado de importancia varían cada día y con cada persona.
En el baño también hemos llorado. En mi experiencia personal, uno de los momentos más tristes de mi vida se fue llorando en la regadera y es que quizá con el agua corriendo por mi cara las lagrimas se escondían y se iban a una coladera qué en su momento era el mejor destino. También he conocido personas que se esconden en el baño a leer cartas y lloran. Otras me han comentado que el baño es el mejor lugar para regañarse por haber hecho algo que no debió de hacerse o por dejar de hacer algo. En cualquier caso las lágrimas corrieron dentro del baño y muchas veces frente al espejo. Y es que solamente el baño puede ser tan íntimo porque es un lugar en el que, estar solo es algo normal y no levanta sospechas. Se puede entrar a llorar sin que alguien se atreva a preguntar que estamos haciendo encerrados ahí. Algunas mujeres tienen por costumbre leer todo tipo de cartas en el baño y dejan a éste como único testigo y cómplice de lo que leen, de lo que piensan y es ahí donde deciden si serán novias de tal o cual chico.
Y aunque generalmente se entra solo al baño, las mujeres son expertas en romper esta costumbre. Cuando son hermanas que comparten el baño es frecuente encontrar situaciones en las que al tiempo que una utiliza determinado espacio, otra de ellas se encuentra peinándose al frente del espejo y es posible que exista una tercera que no esté haciendo nada más que platicar en ese lugar donde pueden contarse cualquier cosa que quieran y nadie se atreverá a acercarse y mucho menos intentar entrar a ser parte de la plática. Y es ahí donde quizá surge la costumbre de ir en compañía al baño, pues saben que pueden platicar sobre cualquier cosa sin que alguien las escuche. Es un lugar de intimidad y es un lugar seguro.
Pero también la alegría nos aborda en ese lugar. No puede existir alguien que no haya cantado alguna vez en su vida dentro del baño. Lo más seguro es que esta experiencia haya tenido lugar en el área de la regadera. Y es que estando ahí, estamos tan solos y tan lejos del mundo que podemos cantar libremente cualquier canción que nos venga en gana, al volumen que nosotros queramos porque sabemos que nadie nos podrá interrumpir. No importa que en realidad puedan escucharnos en toda la casa y que cantemos horriblemente. Es un espacio personal, carente de factores externos en el que estando desnudos, sin temor, libres totalmente pues, podemos hacer prácticamente cualquier cosa que nos venga en gana. Por esa razón es que en la regadera cantamos, bailamos, brincamos y pretendemos ser lo que en otro lugar o situación difícilmente haríamos.
El baño es también un centro de lectura, de meditación, reflexión y concentración. Conozco muchísimas personas que pueden pasar horas –literalmente- dentro del baño leyendo, y no necesariamente haciendo uso simultaneo de alguna de las áreas anteriormente mencionadas. Incluso mi madre, se acostaba en el tapete a leer sus libros mientras mis hermanos, primos, amigos y perros jugábamos por toda la casa. Ese era su refugio. Pero no es la única, hay quienes dicen ser incapaces de realizar una de las necesidades fisiológicas básicas sin un buen libro en las manos. Hay autores –García Márquez- que han llegado al extremo de catalogar clásicos de la literatura –Don Quijote de la Mancha- como libros de baño, que han de ser leídos únicamente en visitas a este espacio de la casa.
Es entonces el baño, uno de los lugares más íntimos y seguros para cada persona. Donde libra una batalla consigo mismo antes de enfrentar al mundo. Cómplice y testigo.
No se me mueran nunca (parte tres)
La muerte -que es celosa y es mujer- se encaprichó con él. Y lo llevo a vivir siempre con ella. (FP)
Aviso Parroquial
Mañana publicaré un escrito sumamente violento y sentimental al mismo tiempo. Tomen sus precauciones, además, gran final de la serie -incomprendida pero con fans- "No sabes nada, pero es mejor así". Y ya encarrerado en esto de las promociones, tenemos un ganador para la B, y también, mañana será su día.
Tout va très bien
Hoy es su cumpleaños
Tengo el honor de contar con amigos de toda la vida. Y no exagero, a Michelle tengo tantos años de conocerla que nada más hacer cuentas me resulta insensato, casi una falta de respeto. Cuando la conocí -ambos éramos tan diferentes- lo que más me preocupaba era la correcta pronunciación de su nombre, y es que cada que mi madre me hacía bajar del coche, caminar a su puerta, tocar el interfón y amablemente preguntar por Michelle, tenía la sensación de que nunca lo decía correctamente, no sé si eran los nervios, pero eso me pasaba. Y así, nos veíamos todos los días, afuera de su casa para ir al club, nadábamos juntos y luego en el camino de regreso a casa. En aquel entonces era sólamente la hija de la amiga canadiense de mi mamá, nada que me importara a mí, pero con el tiempo el lugar que ocupa fue cambiando. Nos hicimos amigos, y luego esa amistad se fue fortaleciendo. Vivimos de todo, fiestas -y aquí se hace un gran paréntesis para recordar su impresionante fiesta de quince años en la que a la hora del vals y cuando caminaba yo decidida y seguramente a bailar con ella, se acercó al mismo tiempo por el otro lado su novio de entonces y enemigo declarado mío. Obvio, me tuve que regresar- decía pues, que vivimos fiestas, competencias, entrenamientos, viajes y cualquier cantidad de idas al cine -un sábado típico empezaba a las 10 am en el club con entrenamiento, luego juego de water polo, seguido de comida en la alberca exterior, bañarse, y salir rumbo al cine para intentar ver alguna película- y miles de aventuras más. Lo mejor de todo es que nunca nos aburrimos y aunque hemos tomado caminos diferentes, nunca nos hemos alejado. Aún cuando hemos estado en ciudades distintas, la comunicación se mantiene y cuando nos vemos sabemos que no ha pasado nada entre nosotros. Pero no somos dos, somos cinco. Feliz cumpleaños Michelle, que gusto seguir aquí.
No se me mueran nunca (Parte dos)
No era tiempo tampoco para él, lo venció todo.
Descubrimientos
Me di cuenta de que habia mucha gente a la que conocer, a la que brindar tu amistad, a la que ayudar y a la que amar, muchos atardeceres naranjas que compartir, muchos paseos por unas calles llenas de magia, de bruma, de cultura, de historia, de gente que va y viene como tú buscando un lugar en la vida. Quedan muchas fiestas, risas, bailar durante horas y ver salir el sol, acompañado de tus amigos o de alguna persona que acabas de conocer que tiene una historia que contarte, y a partir de ese momento pasará a formar parte de tu vida, o de tus recuerdos. Compartir tu experiencia, tu comida, ayudar a los que llegan, despedir con una lágrima a los que se van, probablemente no los volveras a ver nunca. Correr, correr y gritar, compartir mil locuras más, locuras de adolescentes, ver como funcionan los hilos de la ciudad, ver como crece todo, descubrir nuevos paisajes, calles o edificios, y salir un día de tu casa y ver como llueve.
No importa cuando pasen todas estas cosas, lo importante es que pasen. Y que tú estes ahí, para verlo, compartirlo y disfrutarlo.
Hay que joderse
Porque la inspiración se me agota con las noticias que me dan, y no alcanzo a llegar para la B, y tampoco para la parte cinco. Prometo llegar. A quien me dejó el mensaje diciendo que ha llorado leyendo lo que he escrito, aún sin entenderlo, creo que quizá lo que no entiendes es que al final has comprendido tantas cosas. Saludos, quien quiera que seas, y donde quiera que estés, gracias a ti, no dejes de leerme.
Tengo el honor de contar con amigos de toda la vida. Y no exagero, a Michelle tengo tantos años de conocerla que nada más hacer cuentas me resulta insensato, casi una falta de respeto. Cuando la conocí -ambos éramos tan diferentes- lo que más me preocupaba era la correcta pronunciación de su nombre, y es que cada que mi madre me hacía bajar del coche, caminar a su puerta, tocar el interfón y amablemente preguntar por Michelle, tenía la sensación de que nunca lo decía correctamente, no sé si eran los nervios, pero eso me pasaba. Y así, nos veíamos todos los días, afuera de su casa para ir al club, nadábamos juntos y luego en el camino de regreso a casa. En aquel entonces era sólamente la hija de la amiga canadiense de mi mamá, nada que me importara a mí, pero con el tiempo el lugar que ocupa fue cambiando. Nos hicimos amigos, y luego esa amistad se fue fortaleciendo. Vivimos de todo, fiestas -y aquí se hace un gran paréntesis para recordar su impresionante fiesta de quince años en la que a la hora del vals y cuando caminaba yo decidida y seguramente a bailar con ella, se acercó al mismo tiempo por el otro lado su novio de entonces y enemigo declarado mío. Obvio, me tuve que regresar- decía pues, que vivimos fiestas, competencias, entrenamientos, viajes y cualquier cantidad de idas al cine -un sábado típico empezaba a las 10 am en el club con entrenamiento, luego juego de water polo, seguido de comida en la alberca exterior, bañarse, y salir rumbo al cine para intentar ver alguna película- y miles de aventuras más. Lo mejor de todo es que nunca nos aburrimos y aunque hemos tomado caminos diferentes, nunca nos hemos alejado. Aún cuando hemos estado en ciudades distintas, la comunicación se mantiene y cuando nos vemos sabemos que no ha pasado nada entre nosotros. Pero no somos dos, somos cinco. Feliz cumpleaños Michelle, que gusto seguir aquí.
No se me mueran nunca (Parte dos)
No era tiempo tampoco para él, lo venció todo.
Descubrimientos
Me di cuenta de que habia mucha gente a la que conocer, a la que brindar tu amistad, a la que ayudar y a la que amar, muchos atardeceres naranjas que compartir, muchos paseos por unas calles llenas de magia, de bruma, de cultura, de historia, de gente que va y viene como tú buscando un lugar en la vida. Quedan muchas fiestas, risas, bailar durante horas y ver salir el sol, acompañado de tus amigos o de alguna persona que acabas de conocer que tiene una historia que contarte, y a partir de ese momento pasará a formar parte de tu vida, o de tus recuerdos. Compartir tu experiencia, tu comida, ayudar a los que llegan, despedir con una lágrima a los que se van, probablemente no los volveras a ver nunca. Correr, correr y gritar, compartir mil locuras más, locuras de adolescentes, ver como funcionan los hilos de la ciudad, ver como crece todo, descubrir nuevos paisajes, calles o edificios, y salir un día de tu casa y ver como llueve.
No importa cuando pasen todas estas cosas, lo importante es que pasen. Y que tú estes ahí, para verlo, compartirlo y disfrutarlo.
Hay que joderse
Porque la inspiración se me agota con las noticias que me dan, y no alcanzo a llegar para la B, y tampoco para la parte cinco. Prometo llegar. A quien me dejó el mensaje diciendo que ha llorado leyendo lo que he escrito, aún sin entenderlo, creo que quizá lo que no entiendes es que al final has comprendido tantas cosas. Saludos, quien quiera que seas, y donde quiera que estés, gracias a ti, no dejes de leerme.
I used to be a junkie
Outside the church
How did we get here? How the hell. How did I get here? How the hell. Why are entire years strewn on the cutting room floor of memory, when single frames from one magic night forever flicker in close-up on the 3D Imax of my mind? That's poetic! (That's pathetic).
Why did she knock on his door and then choose that seat back where i didn't set up my things? why didn't my equipment break down? why am i the witness? and when i capture it on my own film, will it mean that it's the end? and i'm alone.
Regreso espectacular
Nunca entendí bien por qué lo hice, creo que influyó el hecho de que estaba cerca de mi casa, pero me fui al Instituto de Ciencias. Y a la fecha, después de tanto tiempo, sigo pensando que esa fue la principal razón para el cambio, obviamente, fue una decisión muy mala. Había más razones, mis amigos del club estaban en el Ciencias y hablaban maravillas de la escuela, del instituto, y bueno, uno que quiere siempre estar en las cosas de las que todos hablan, ingresé. Ojalá hubiera sido fácil, había que presentar un examen de admisión dividido en dos partes. La primera era de conocimientos, nada del otro mundo, pero el siguiente sábado había que presentar el psicopedagógico. ¿Cómo pretenden con un examen diagnosticar mi mente? Pues les falló evidentemente, porque tenían que haber detectado que yo no era compatible con el sistema. Y así, dejé a mis amigos y compañeros de toda la vida para emprender una nueva aventura de la que todavía no me repongo al 100%. ¿Alguna vez han sentido la sensación de que no tienen nada en común con la gente con la que están compartiendo el aula? Es como si de pronto apareciera un nuevo personaje en su casa, en su familia. Yo era el nuevo personaje en un grupo que tenía toda la vida de conocerse. Yo era el bicho raro, el nuevo, el que no encaja, el que está perdido. Dejé un grupo, sólo para no poder ser parte de otro diferente. Y no había manera de retractarse, ahora sólo quedaba crear uno nuevo ahí mismo. Afortunadamente no estaba tan solo, había gente conocida y había gente nueva que merecía la pena conocer. Así entre nosotros, los recién llegados hicimos un buen grupo y poco a poco fuimos aceptados por los demás. La verdad es que no es cierto, jamás congeniamos al 100% y eso creaba un ambiente de competencia a ver quien podía llegar más lejos en cualquier cosa. Y así me transformé en un maldito niño rebelde, respondón, desmadroso e irreverente (ok, más o menos sigo igual, pero ya no tan niño). Y finalmente logré mi regreso espectacular con mi grupo anterior. Ni tan regreso, ni tan espectacular, ya nunca fue lo mismo. Dejé algo a lo que no pude volver para entrar en algo en lo que no pude terminar de entrar. El Ciencias es una escuela para estar toda la vida, no para intentar llegar a la mitad.
No se me mueran nunca (Parte 1)
Todavía no es hora de dormir el sueño eterno. No hay duda.
How did we get here? How the hell. How did I get here? How the hell. Why are entire years strewn on the cutting room floor of memory, when single frames from one magic night forever flicker in close-up on the 3D Imax of my mind? That's poetic! (That's pathetic).
Why did she knock on his door and then choose that seat back where i didn't set up my things? why didn't my equipment break down? why am i the witness? and when i capture it on my own film, will it mean that it's the end? and i'm alone.
Regreso espectacular
Nunca entendí bien por qué lo hice, creo que influyó el hecho de que estaba cerca de mi casa, pero me fui al Instituto de Ciencias. Y a la fecha, después de tanto tiempo, sigo pensando que esa fue la principal razón para el cambio, obviamente, fue una decisión muy mala. Había más razones, mis amigos del club estaban en el Ciencias y hablaban maravillas de la escuela, del instituto, y bueno, uno que quiere siempre estar en las cosas de las que todos hablan, ingresé. Ojalá hubiera sido fácil, había que presentar un examen de admisión dividido en dos partes. La primera era de conocimientos, nada del otro mundo, pero el siguiente sábado había que presentar el psicopedagógico. ¿Cómo pretenden con un examen diagnosticar mi mente? Pues les falló evidentemente, porque tenían que haber detectado que yo no era compatible con el sistema. Y así, dejé a mis amigos y compañeros de toda la vida para emprender una nueva aventura de la que todavía no me repongo al 100%. ¿Alguna vez han sentido la sensación de que no tienen nada en común con la gente con la que están compartiendo el aula? Es como si de pronto apareciera un nuevo personaje en su casa, en su familia. Yo era el nuevo personaje en un grupo que tenía toda la vida de conocerse. Yo era el bicho raro, el nuevo, el que no encaja, el que está perdido. Dejé un grupo, sólo para no poder ser parte de otro diferente. Y no había manera de retractarse, ahora sólo quedaba crear uno nuevo ahí mismo. Afortunadamente no estaba tan solo, había gente conocida y había gente nueva que merecía la pena conocer. Así entre nosotros, los recién llegados hicimos un buen grupo y poco a poco fuimos aceptados por los demás. La verdad es que no es cierto, jamás congeniamos al 100% y eso creaba un ambiente de competencia a ver quien podía llegar más lejos en cualquier cosa. Y así me transformé en un maldito niño rebelde, respondón, desmadroso e irreverente (ok, más o menos sigo igual, pero ya no tan niño). Y finalmente logré mi regreso espectacular con mi grupo anterior. Ni tan regreso, ni tan espectacular, ya nunca fue lo mismo. Dejé algo a lo que no pude volver para entrar en algo en lo que no pude terminar de entrar. El Ciencias es una escuela para estar toda la vida, no para intentar llegar a la mitad.
No se me mueran nunca (Parte 1)
Todavía no es hora de dormir el sueño eterno. No hay duda.
Yo no quiero viajes al pasado (con ganas de llorar)
Los efectos del xbox
La tradición ha vuelto, o al menos eso es lo que parece. Casa de ana, xbox, comida, y nosotros. Para abrir boca, un juego nuevo individual que jugamos entre todos, vamos por misiones. Avanzamos poco a poco y todo bien, de repente en el momento más importante del juego, de vida o muerte, a punto de ganarle al enemigo, fallo. (no le atiné al camino) y perdemos el avance logrado hasta el momento. Mi furia fue tal, que bueno, como no era mi xbox no aventé el control, pero la furia tenía que escapar por algún lado, me hago hacia atrás para gritar de coraje. Y me topo con la pared. Oh dolor intenso que sentí, ahora tenía dos corajes. Y más porque no podía aventar el control. Yo me golpeo hasta en los deportes de sillón. (Me sigue doliento todo, es un desastre).
Máxima rabia
Siempre lo he dicho, malditos piratas. Me pone de malas que pirateen y vendan como si nada todo tipo de productos. La rabia es la misma si veo que venden discos piratas, películas, ropa, accesorios, mochilas, zapatos, tenis. Me crea cierto malestar que pirateen software y libros. Pero llegaron a un límite. Ya era bastante motivo para enfurecer que gente haga negocio vendiendo las pulseras de livestrong. Las pulseras que en estados unidos cuestan un dólar, aquí en México (donde la ley y el respeto desaparecen cada día más) las venden en diferntes precios. En algunos lugares a 70 pesos, en otros a 500 cada una. Obviamente todo ese dinero, se va a la bolsa de un imbécil que utilizando una enfermedad terrible como el cáncer ve la oportunidad de hacer negocio. Pero eso no es todo, porque no es conforman con revender algo que tiene un propósito social. No, los estúpidos van más allá y las piratean. Y venden unas copias mal hechas, horribles, pero que dicen lo mismo, y claro como en este país lo naco, la falta de educación y la inercia van de la mano no faltan clientes que las compren "porque están de moda" pero que en realidad no saben cual es el propósito (original) de las pulseras amarillas (originales). Me enfurece que en este país las autoridades hablen y hablen (lo llaman verborrea o diarrea verbal) de que todo está bien, que están combatiendo todo tipo de delitos y sales a la calle y ves esto. Ojalá nunca necesiten el apollo de una fundación. Porque ojalá que se los nieguen. (hijos de puta, diría potter)
Voy y vengo
Desde hace poco más de un año los encuentros con mis antiguos compañeros de primaria y secundaria han sido más frecuentes. Nunca somos los mismos, pero siempre estamos la mayoría. Total, el ejercicio es más o menos igual en cada una de las fiestas, primero nos saludamos, vemos que tanto hemos cambiado o si seguimos iguales. Nos ponemos al tanto de lo que hemos hecho desde la última vez que nos vimos, nos felicitamos, nos regañamos y decimos lo que tengamos que decir. Después, siempre hay que hablar de los ausentes, podemos defenderlos y podemos despedazarlos. Debo admitir que lo segundo siempre es más divertido, aunque defender a los ausentes (a alonso siempre lo defendemos) no deja de ser reconfortante en algún punto. Lo siguiente, es recordar algunas que otras experiencias de aquellos tiempos, que finalmente son las que nos mantienen unidos todavía. Y aquí hay diferentes papeles, el que las cuenta, el que las complementa. También está quien las exagera y quien las niega (cuando les conviene, claro). Muchas cosas se me hacen divertidas, en otras siento que se nos pasó la mano, que no éramos concientes y que pudimos haber pagado un precio más alto. También pienso que teníamos 13 años, no podíamos pedir mucho más. (No pido nada todavía). Y es entonces que recuerdo, como fuimos y como somos y no dejo de cuestionarme si tomé la decisión adecuada al dejar de verlos por un tiempo. Me hacen falta en una parte de mi historia y yo falto en algunas historias de ellos. Y después, cuando veo lo que hice en todo ese tiempo y que pude volver con ellos, no me arrepiento.
La tradición ha vuelto, o al menos eso es lo que parece. Casa de ana, xbox, comida, y nosotros. Para abrir boca, un juego nuevo individual que jugamos entre todos, vamos por misiones. Avanzamos poco a poco y todo bien, de repente en el momento más importante del juego, de vida o muerte, a punto de ganarle al enemigo, fallo. (no le atiné al camino) y perdemos el avance logrado hasta el momento. Mi furia fue tal, que bueno, como no era mi xbox no aventé el control, pero la furia tenía que escapar por algún lado, me hago hacia atrás para gritar de coraje. Y me topo con la pared. Oh dolor intenso que sentí, ahora tenía dos corajes. Y más porque no podía aventar el control. Yo me golpeo hasta en los deportes de sillón. (Me sigue doliento todo, es un desastre).
Máxima rabia
Siempre lo he dicho, malditos piratas. Me pone de malas que pirateen y vendan como si nada todo tipo de productos. La rabia es la misma si veo que venden discos piratas, películas, ropa, accesorios, mochilas, zapatos, tenis. Me crea cierto malestar que pirateen software y libros. Pero llegaron a un límite. Ya era bastante motivo para enfurecer que gente haga negocio vendiendo las pulseras de livestrong. Las pulseras que en estados unidos cuestan un dólar, aquí en México (donde la ley y el respeto desaparecen cada día más) las venden en diferntes precios. En algunos lugares a 70 pesos, en otros a 500 cada una. Obviamente todo ese dinero, se va a la bolsa de un imbécil que utilizando una enfermedad terrible como el cáncer ve la oportunidad de hacer negocio. Pero eso no es todo, porque no es conforman con revender algo que tiene un propósito social. No, los estúpidos van más allá y las piratean. Y venden unas copias mal hechas, horribles, pero que dicen lo mismo, y claro como en este país lo naco, la falta de educación y la inercia van de la mano no faltan clientes que las compren "porque están de moda" pero que en realidad no saben cual es el propósito (original) de las pulseras amarillas (originales). Me enfurece que en este país las autoridades hablen y hablen (lo llaman verborrea o diarrea verbal) de que todo está bien, que están combatiendo todo tipo de delitos y sales a la calle y ves esto. Ojalá nunca necesiten el apollo de una fundación. Porque ojalá que se los nieguen. (hijos de puta, diría potter)
Voy y vengo
Desde hace poco más de un año los encuentros con mis antiguos compañeros de primaria y secundaria han sido más frecuentes. Nunca somos los mismos, pero siempre estamos la mayoría. Total, el ejercicio es más o menos igual en cada una de las fiestas, primero nos saludamos, vemos que tanto hemos cambiado o si seguimos iguales. Nos ponemos al tanto de lo que hemos hecho desde la última vez que nos vimos, nos felicitamos, nos regañamos y decimos lo que tengamos que decir. Después, siempre hay que hablar de los ausentes, podemos defenderlos y podemos despedazarlos. Debo admitir que lo segundo siempre es más divertido, aunque defender a los ausentes (a alonso siempre lo defendemos) no deja de ser reconfortante en algún punto. Lo siguiente, es recordar algunas que otras experiencias de aquellos tiempos, que finalmente son las que nos mantienen unidos todavía. Y aquí hay diferentes papeles, el que las cuenta, el que las complementa. También está quien las exagera y quien las niega (cuando les conviene, claro). Muchas cosas se me hacen divertidas, en otras siento que se nos pasó la mano, que no éramos concientes y que pudimos haber pagado un precio más alto. También pienso que teníamos 13 años, no podíamos pedir mucho más. (No pido nada todavía). Y es entonces que recuerdo, como fuimos y como somos y no dejo de cuestionarme si tomé la decisión adecuada al dejar de verlos por un tiempo. Me hacen falta en una parte de mi historia y yo falto en algunas historias de ellos. Y después, cuando veo lo que hice en todo ese tiempo y que pude volver con ellos, no me arrepiento.
Por razones de supervivencia
En unos momentos más
Pero eso ya no podremos verlo, se detendrán en una banca y yo comenzaré a hablar. Finalmente mostraré a los demás lo que llevo en las manos. Y les diré que también es suyo. Que también es de ellos. Y no podremos verlo porque entonces, ahora, siempre, envueltos por el eco lejano de una celesta salida de quién sabe dónde, entonces, ahora, tal vez entenderíamos que el final de la historia, que terminar esta historia, acabar con ella, sea, fuera acaso siempre acabar en ella, escribirla, pues, entonces, acaso yo y al hacerlo terminarla y al terminarla hacerla, tornarla a un tiempo rostro y espejo, reflejo e imagen, luz y sombra, contorno y área, siempre, como tú y yo, como nosotros, aún ahora, más ahora.
Todo álbum de fotos es una mentira
Agrupadas por tema, ocasión, orden cronológico o época, una serie de imágenes yace ahí, sobre un altero de hojas pegadas por una mano que al seleccionarlas, clasificarlas y ordenarlas ha creído que de verdad está seleccionando, clasificando y ordenando los recuerdos, las impresiones que uno tiene de este o aquel episodio, de este o aquel rostro. Las personas y sus circunstancias no son así. Ni ante ellas ni ante quienes las contemplan pegadas sobre un grueso álbum, sostenidas por pequeños triángulos de cartulina negra en cada esquina, cubiertas en vano del polvo y el tiempo por hojas de plástico transparente que al paso de los años han adquirido ya textura quebradiza.
B
Algo se nos tiene que ocurrir, se aceptan sugerencias.
Pero eso ya no podremos verlo, se detendrán en una banca y yo comenzaré a hablar. Finalmente mostraré a los demás lo que llevo en las manos. Y les diré que también es suyo. Que también es de ellos. Y no podremos verlo porque entonces, ahora, siempre, envueltos por el eco lejano de una celesta salida de quién sabe dónde, entonces, ahora, tal vez entenderíamos que el final de la historia, que terminar esta historia, acabar con ella, sea, fuera acaso siempre acabar en ella, escribirla, pues, entonces, acaso yo y al hacerlo terminarla y al terminarla hacerla, tornarla a un tiempo rostro y espejo, reflejo e imagen, luz y sombra, contorno y área, siempre, como tú y yo, como nosotros, aún ahora, más ahora.
Todo álbum de fotos es una mentira
Agrupadas por tema, ocasión, orden cronológico o época, una serie de imágenes yace ahí, sobre un altero de hojas pegadas por una mano que al seleccionarlas, clasificarlas y ordenarlas ha creído que de verdad está seleccionando, clasificando y ordenando los recuerdos, las impresiones que uno tiene de este o aquel episodio, de este o aquel rostro. Las personas y sus circunstancias no son así. Ni ante ellas ni ante quienes las contemplan pegadas sobre un grueso álbum, sostenidas por pequeños triángulos de cartulina negra en cada esquina, cubiertas en vano del polvo y el tiempo por hojas de plástico transparente que al paso de los años han adquirido ya textura quebradiza.
B
Algo se nos tiene que ocurrir, se aceptan sugerencias.
Todo lo contrario
Los estragos del refrigerador
No, no fue suficiente con que a mí me saliera una bola en la pierna. El trailer doble remolque con 8 ejes (lonja por eje, mínimo) rompiendo todas las reglas de civilidad que enmarcan la sana convivencia de un club, lanzó tremendo disparo con el balón que fue a impactarse en la mano derecha (pa' acabarla de chingar) de mi pequeño e inocente primo y 'crac'. No acaba ahí, él era el portero y dijo: 'no puedo seguir' a lo que yo respondí con una frase de apoyo y comprensión: 'no mames'. Terminó el partido y me concentré en mis dolencias personales, y me limité a mi tradicional costumbre de comprar las gaseosas (y las papas, pasteles, dulces y todo tipo de nutrientes perdidos durante el desgastante partido) y cuando me dijo que de verdad le dolía mucho, con la experiencia médica que adquirí en tantos años -me rompí todo, que quieren- toqué su muñeca y con una seguridad asombrosa diagnostiqué: 'no tienes nada, es el puro dolor'. fractura de muñeca y 6 semanas de yeso. la medicina no es lo mío (nunca lo fue), por lo tanto, anuncio mi retiro de la ciencia médica, para concentrarme en lo verdaderamente mío. voy a dormir.
BRB, o como desaparecer completamente sin que nadie lo note
¡Pero por favor! Si van a desaparecer, háganlo por completo. Si se van a ir, váyanse bien. Si no van a volver, no digan entonces que 'ahorita' (mexicanísimo termino para decir que quien sabe cuando planeen hacerlo) regresan. No se enojen, total, ahorita se les pasa.
Historias curiosas
El otro día en clase, Marifer -me gusta quemar a la gente- muy orgullosa de sí misma, levanta la mano esperando la aprobación del maestro, y una vez obtenida esta, aclara la garganta, y con una melodiosa (no) voz dice: "Profesor, yo hice rico a mi papá" y todos quedamos con cara de incomprensión. Y entonces el maestro le preguntó cómo había logrado semejante hazaña a su corta edad. Que considerada mujer, logró una riqueza y se la otorgó a su padre. Y ella muy orgullosa dijo: "Es que antes era millonario, y lo hice rico"
Cambio de hábitos
cualquier día de la semana. despierto, intento recordar que día es y que es lo que tengo que hacer. abro los ojos, me siento sobre mi cama y de mi pequeño buró tomo mis lentes. Los coloco en mi cara, a la altura de los ojos y todo cambia. Se me aclaran las ideas. Ahora todo será diferente. Lentes de contacto.
No sabes nada, pero es mejor así (Parte 4 y penúltima)
Cada dos o tres meses nos encontramos en sitios inesperados (siempre propuestos por mí), en apariencia los menos adecuados para alguien que anda clandestino. Fundamento mi actitud: jamás estarás tan oculto como en medio de una multitud. En uno de esos encuentros, me atreví a decir (me tomó muchos encuentros): Ya sé lo que piensas y que no vas a cambiar. Yo sonrío, solitario o idiota, no sé bien. Y claro, vamos al café.
B
Y pensar que alguien me sugirió que dedicara este espacio a Ballarta.
No, no fue suficiente con que a mí me saliera una bola en la pierna. El trailer doble remolque con 8 ejes (lonja por eje, mínimo) rompiendo todas las reglas de civilidad que enmarcan la sana convivencia de un club, lanzó tremendo disparo con el balón que fue a impactarse en la mano derecha (pa' acabarla de chingar) de mi pequeño e inocente primo y 'crac'. No acaba ahí, él era el portero y dijo: 'no puedo seguir' a lo que yo respondí con una frase de apoyo y comprensión: 'no mames'. Terminó el partido y me concentré en mis dolencias personales, y me limité a mi tradicional costumbre de comprar las gaseosas (y las papas, pasteles, dulces y todo tipo de nutrientes perdidos durante el desgastante partido) y cuando me dijo que de verdad le dolía mucho, con la experiencia médica que adquirí en tantos años -me rompí todo, que quieren- toqué su muñeca y con una seguridad asombrosa diagnostiqué: 'no tienes nada, es el puro dolor'. fractura de muñeca y 6 semanas de yeso. la medicina no es lo mío (nunca lo fue), por lo tanto, anuncio mi retiro de la ciencia médica, para concentrarme en lo verdaderamente mío. voy a dormir.
BRB, o como desaparecer completamente sin que nadie lo note
¡Pero por favor! Si van a desaparecer, háganlo por completo. Si se van a ir, váyanse bien. Si no van a volver, no digan entonces que 'ahorita' (mexicanísimo termino para decir que quien sabe cuando planeen hacerlo) regresan. No se enojen, total, ahorita se les pasa.
Historias curiosas
El otro día en clase, Marifer -me gusta quemar a la gente- muy orgullosa de sí misma, levanta la mano esperando la aprobación del maestro, y una vez obtenida esta, aclara la garganta, y con una melodiosa (no) voz dice: "Profesor, yo hice rico a mi papá" y todos quedamos con cara de incomprensión. Y entonces el maestro le preguntó cómo había logrado semejante hazaña a su corta edad. Que considerada mujer, logró una riqueza y se la otorgó a su padre. Y ella muy orgullosa dijo: "Es que antes era millonario, y lo hice rico"
Cambio de hábitos
cualquier día de la semana. despierto, intento recordar que día es y que es lo que tengo que hacer. abro los ojos, me siento sobre mi cama y de mi pequeño buró tomo mis lentes. Los coloco en mi cara, a la altura de los ojos y todo cambia. Se me aclaran las ideas. Ahora todo será diferente. Lentes de contacto.
No sabes nada, pero es mejor así (Parte 4 y penúltima)
Cada dos o tres meses nos encontramos en sitios inesperados (siempre propuestos por mí), en apariencia los menos adecuados para alguien que anda clandestino. Fundamento mi actitud: jamás estarás tan oculto como en medio de una multitud. En uno de esos encuentros, me atreví a decir (me tomó muchos encuentros): Ya sé lo que piensas y que no vas a cambiar. Yo sonrío, solitario o idiota, no sé bien. Y claro, vamos al café.
B
Y pensar que alguien me sugirió que dedicara este espacio a Ballarta.
Y sin embargo
No sabes nada, pero es mejor así (Parte tres).
Digamos que se llama Isabel (Digamos Isabel). Claro, ése no es su nombre. Pero no quiero quemarla. Aunque siempre es posible que mañana o pasado, alguien informe que la hermosa protagonista de este relato fue vista en compañía de un extraño joven. El extraño joven pasa varias horas pensando que irá a buscarla. Mantengo un enfrentamiento con mi dignidad, cuyo insistente consejo es que me vaya y la deje plantada. Sin embargo, me quedo. No sé bien por qué, pero me quedo. Harto de esperar, pero me quedo. Por fin aparece.
No es tan fácil
Porque primero que nada, la temporada no ayuda. Muchos muertos en poco tiempo. En teoría, debería ser algo que asimilemos de forma natural. Pero no podemos. ¿Qué se le dice a alguien que no va a volver a ver a su mamá? No hay nada que pueda uno hacer o decir para hacerle sentir mejor. ¿Cómo le explicas a alguien que "todo va a estar bien" cuando su papá acaba de morir? Y su papá era lo máximo para ella. Pues a esas preguntas me enfrento cada que fallece alguien cercano a una persona que yo aprecio. Hace unas semanas pude ver quebrarse a un amigo que jamás pensé que vería así. Pero es que no hay de otra. Hoy, me ha tocado ver a una mujer que estimo, llorar a su padre, desde el domingo lo ha llorado. Y sin embargo, al momento de estar con ella, mi capacidad cerebral se atrofia (más) y soy incapaz de pronunciar una sola palabra que pueda reconfortarla en algo. Y en el fondo, eso no importa, porque mi papel en estas historias se limita a un simple acompañante, el que camina cerca de donde transitan los estelares. El dolor es de ellos, y ellos lo viven, lo digieren y lo transforman en algo más (nunca he sabido en que se transforma el dolor). Y yo sólo quisiera poder ayudar. Pero no es fácil verlos sufrir, y permanecer a su lado únicamente.
Sí señor
Cuando dani me dice "sí señor", no me siento viejo. cuando me lo dice tampoco siento que lo haga para burlarse de mí. Mucho menos pienso en militares, o en escuelas. No pienso en nada, porque es un juego. no lo parece y nadie se da cuenta, pero cada que dice "sí señor" reimos mucho. lo mismo cuando nos quedamos viendo con los ojos mitad cerrados (mitad abiertos) y reimos. y nadie se da cuenta y nadie nos entiende, pero nos reimos. así, su "sí señor" es único y le cambia el significado para siempre a esa frase. le quita la autoridad, el miedo, la conotación autoritaria que conlleva. así es dani, transforma las cosas y transforma a las personas. sí señor.
Agotamiento mental
Y se me fueron las ideas, me movió muchas cosas ver a Brisa hoy. Me conmovió sólo verla y tocó fibras que se suponía que ya no se movían. Les debo la B,
Digamos que se llama Isabel (Digamos Isabel). Claro, ése no es su nombre. Pero no quiero quemarla. Aunque siempre es posible que mañana o pasado, alguien informe que la hermosa protagonista de este relato fue vista en compañía de un extraño joven. El extraño joven pasa varias horas pensando que irá a buscarla. Mantengo un enfrentamiento con mi dignidad, cuyo insistente consejo es que me vaya y la deje plantada. Sin embargo, me quedo. No sé bien por qué, pero me quedo. Harto de esperar, pero me quedo. Por fin aparece.
No es tan fácil
Porque primero que nada, la temporada no ayuda. Muchos muertos en poco tiempo. En teoría, debería ser algo que asimilemos de forma natural. Pero no podemos. ¿Qué se le dice a alguien que no va a volver a ver a su mamá? No hay nada que pueda uno hacer o decir para hacerle sentir mejor. ¿Cómo le explicas a alguien que "todo va a estar bien" cuando su papá acaba de morir? Y su papá era lo máximo para ella. Pues a esas preguntas me enfrento cada que fallece alguien cercano a una persona que yo aprecio. Hace unas semanas pude ver quebrarse a un amigo que jamás pensé que vería así. Pero es que no hay de otra. Hoy, me ha tocado ver a una mujer que estimo, llorar a su padre, desde el domingo lo ha llorado. Y sin embargo, al momento de estar con ella, mi capacidad cerebral se atrofia (más) y soy incapaz de pronunciar una sola palabra que pueda reconfortarla en algo. Y en el fondo, eso no importa, porque mi papel en estas historias se limita a un simple acompañante, el que camina cerca de donde transitan los estelares. El dolor es de ellos, y ellos lo viven, lo digieren y lo transforman en algo más (nunca he sabido en que se transforma el dolor). Y yo sólo quisiera poder ayudar. Pero no es fácil verlos sufrir, y permanecer a su lado únicamente.
Sí señor
Cuando dani me dice "sí señor", no me siento viejo. cuando me lo dice tampoco siento que lo haga para burlarse de mí. Mucho menos pienso en militares, o en escuelas. No pienso en nada, porque es un juego. no lo parece y nadie se da cuenta, pero cada que dice "sí señor" reimos mucho. lo mismo cuando nos quedamos viendo con los ojos mitad cerrados (mitad abiertos) y reimos. y nadie se da cuenta y nadie nos entiende, pero nos reimos. así, su "sí señor" es único y le cambia el significado para siempre a esa frase. le quita la autoridad, el miedo, la conotación autoritaria que conlleva. así es dani, transforma las cosas y transforma a las personas. sí señor.
Agotamiento mental
Y se me fueron las ideas, me movió muchas cosas ver a Brisa hoy. Me conmovió sólo verla y tocó fibras que se suponía que ya no se movían. Les debo la B,
Hay fiesta en la cocina. (Vuelve la guerra fría)
Me atropelló un refrigerador.
Ya es cosa sabida que en cualquier partido de fútbol que juegue, me van a pegar. No importa con que equipo juege, si es con los Castores, con la Pecuenca Rilouded o en el club; el resultado es el mismo desastre de siempre. diego al piso. diego sin lentes. diego sin dientes. diego al piso, y siempre al piso. Si hubiera caído 5 veces hoy, no tendría nada de extraño, patadas sobran (lo digo yo), pero hoy me atropelló un refrigerador. Un güey, 1.85 metros y como 185 kilos, empieza a correr (es cierto) y cuando yo recibo el balón de espaldas listo para mis 15 segundos de fama, se barre el pequeño individuo en cuestión y como trailer doble remolque se deja ir contra el balón. Pero semejante mole se encontró con mi pierna derecha. y la izquierda y todo mi ser. y bolas. esto es un desastre, no me termino de recuperar de un mal y ya tengo otro.
Diles que soy inocente
Hace unos meses una señora bastante estúpida, decidió que lo mejor que podía hacer para ponerle un poco de emoción a su aburrida y patética vida, era acusarme de ser peor que el anticristo. Primero me dio mucha risa por lo absurdo de su acusación, luego me molestó un poco que hubo que hacer algunos ajustes. Eso no fue lo peor, sino que con solo unas palabritas la señora convencía a otra señora igual de estúpida que ella. Afortunadamente sólo ellas dos se convencieron de su mentira. Lo más lamentable de todo esto era su actitud. Yo les reconozco (a las dos) atributos de vileza que siempre había considerado inalcanzables, hasta como un utópico ideal. Con todo, nunca deja de interesar el verse comentado, el ser objeto de una opinión, por más hiriente que esta pueda ser. Se adquiere conciencia del mediocre existir, gracias a los ecos vulgares que despierta la palabra y andar de uno, gracias a las miradas -asombradas o compasivas- que despierta la presencia de uno. Se llega a vivir como reacción de los otros, como muro donde las impresiones ajenas aprenden a rebotar. Creo que cualquier palabra mía, hubiera estado de más. Por eso me callé. Fue necesario que me limitara al gesto persuasivo, casi conmovedor. Vi claramente que no necesitaba para nada decir nada. Ellas son dos, yo soy diez. (Viejas putas, diría willy)
No sabe nada, pero es mejor así (Parte dos).
Me parece recordar que la tomé del brazo. ella me dejó hacer, pero yo dudaba. Francamente, no sabía si la necesitaba, si la necesitaría. No obstante, me sentí seguro (seguro de la duda, obviamente). Y eso era bastante (no lo era). Me contó un sueño. Creo que lo había inventado. Siempre inventaba los sueños y yo no aparecía en ellos. Tal vez por eso los inventaba.
Odio no comer.
"Tanto trabajar, para no comer, no tiene sentido" eso lo decía un amigo de mi papá. Estoy de acuerdo con esa frase, digamos que comer es uno de los placeres más grandes que tenemos. Hoy tuve clase a esa hora, tres horas de duración y nada de alimentación. Lo peor, después ya no tuve tiempo, y una cosa llevó a la otra y son las 9.37 y no he comido nada en todo el día. Ya me estoy acostumbrando.
Abece-diario
27 letras. 27 iniciales. 27 ideas. Hoy comenzamos con la A y sus mejores palabras.
Ahogadas.
Despiertas en sábado, después de una noche de fiesta, alcohol, cigarro, más alcohol y sus derivados. La cruda es incuestionable. Te pones unos pants, lentes oscuros, una gorra y directo a las Toño. Una de pierna, mucha salsa (de las dos), una coronita, y la cruda es historia. Hay quien sugiere que la torta ahogada debería ser aceptada como medicinal. Fuera de Jalisco nadie las conoce (en querétaro me pidieron fotos), pero es el mejor pretexto para faltar a clase (vamos a las toño y no mames). La salsa, el pan, embarrarse, los bancos altos, las barras largas. Las servilletas insuficientes. Todo eso hace único a las tortas ahogadas, remedio infalible para la cruda. Alimento ideal para cualquier día, a media mañana. Nunca, pero NUNCA, se deberá comer la totalidad de la torta con una cuchara, no se beberá la salsa directamente del plato. No se critica a quien come una torta, y jamás, deberá verse de frente a alguien cuando come torta ahogada. (Por eso son barras pegadas a la pared).
Ya es cosa sabida que en cualquier partido de fútbol que juegue, me van a pegar. No importa con que equipo juege, si es con los Castores, con la Pecuenca Rilouded o en el club; el resultado es el mismo desastre de siempre. diego al piso. diego sin lentes. diego sin dientes. diego al piso, y siempre al piso. Si hubiera caído 5 veces hoy, no tendría nada de extraño, patadas sobran (lo digo yo), pero hoy me atropelló un refrigerador. Un güey, 1.85 metros y como 185 kilos, empieza a correr (es cierto) y cuando yo recibo el balón de espaldas listo para mis 15 segundos de fama, se barre el pequeño individuo en cuestión y como trailer doble remolque se deja ir contra el balón. Pero semejante mole se encontró con mi pierna derecha. y la izquierda y todo mi ser. y bolas. esto es un desastre, no me termino de recuperar de un mal y ya tengo otro.
Diles que soy inocente
Hace unos meses una señora bastante estúpida, decidió que lo mejor que podía hacer para ponerle un poco de emoción a su aburrida y patética vida, era acusarme de ser peor que el anticristo. Primero me dio mucha risa por lo absurdo de su acusación, luego me molestó un poco que hubo que hacer algunos ajustes. Eso no fue lo peor, sino que con solo unas palabritas la señora convencía a otra señora igual de estúpida que ella. Afortunadamente sólo ellas dos se convencieron de su mentira. Lo más lamentable de todo esto era su actitud. Yo les reconozco (a las dos) atributos de vileza que siempre había considerado inalcanzables, hasta como un utópico ideal. Con todo, nunca deja de interesar el verse comentado, el ser objeto de una opinión, por más hiriente que esta pueda ser. Se adquiere conciencia del mediocre existir, gracias a los ecos vulgares que despierta la palabra y andar de uno, gracias a las miradas -asombradas o compasivas- que despierta la presencia de uno. Se llega a vivir como reacción de los otros, como muro donde las impresiones ajenas aprenden a rebotar. Creo que cualquier palabra mía, hubiera estado de más. Por eso me callé. Fue necesario que me limitara al gesto persuasivo, casi conmovedor. Vi claramente que no necesitaba para nada decir nada. Ellas son dos, yo soy diez. (Viejas putas, diría willy)
No sabe nada, pero es mejor así (Parte dos).
Me parece recordar que la tomé del brazo. ella me dejó hacer, pero yo dudaba. Francamente, no sabía si la necesitaba, si la necesitaría. No obstante, me sentí seguro (seguro de la duda, obviamente). Y eso era bastante (no lo era). Me contó un sueño. Creo que lo había inventado. Siempre inventaba los sueños y yo no aparecía en ellos. Tal vez por eso los inventaba.
Odio no comer.
"Tanto trabajar, para no comer, no tiene sentido" eso lo decía un amigo de mi papá. Estoy de acuerdo con esa frase, digamos que comer es uno de los placeres más grandes que tenemos. Hoy tuve clase a esa hora, tres horas de duración y nada de alimentación. Lo peor, después ya no tuve tiempo, y una cosa llevó a la otra y son las 9.37 y no he comido nada en todo el día. Ya me estoy acostumbrando.
Abece-diario
27 letras. 27 iniciales. 27 ideas. Hoy comenzamos con la A y sus mejores palabras.
Ahogadas.
Despiertas en sábado, después de una noche de fiesta, alcohol, cigarro, más alcohol y sus derivados. La cruda es incuestionable. Te pones unos pants, lentes oscuros, una gorra y directo a las Toño. Una de pierna, mucha salsa (de las dos), una coronita, y la cruda es historia. Hay quien sugiere que la torta ahogada debería ser aceptada como medicinal. Fuera de Jalisco nadie las conoce (en querétaro me pidieron fotos), pero es el mejor pretexto para faltar a clase (vamos a las toño y no mames). La salsa, el pan, embarrarse, los bancos altos, las barras largas. Las servilletas insuficientes. Todo eso hace único a las tortas ahogadas, remedio infalible para la cruda. Alimento ideal para cualquier día, a media mañana. Nunca, pero NUNCA, se deberá comer la totalidad de la torta con una cuchara, no se beberá la salsa directamente del plato. No se critica a quien come una torta, y jamás, deberá verse de frente a alguien cuando come torta ahogada. (Por eso son barras pegadas a la pared).
No sabes nada, pero es mejor así
Historia de miedo:
"Por gracia singular los tres más destacados precandidatos presidenciales obtuvieron el donde muy especial de poder presentarse ante el Creador para exponerle sus planes de gobierno y tratar de ganar cada uno el apoyo divino a su candidatura. Creel, Madrazo y Lópej Obrador en presencia del altísimo, que los recibió sentado en el trono celestial. Habló primero Creel y dijo a Dios: 'Apóyame, Señor, en mi propósito de fortalecer la democracia'. Madrazo habló enseguida y dijo a Dios: 'Apóyame Señor, en mi propósito de fortalecer nuestro nacionalismo'. Habló por último Lópej Obrador y dijo a Dios: 'Quítate, estás en mi lugar'..." Lo leí hoy y al principio me dio risa, y luego me dio mucho miedo porque hay gente que sí lo cree.
El jueves pasado llegó a la ciudad Nick Gipe, para quienes no lo sepan ya, es un niño de Portland que viene de intercambio por 16 días a casa de Dani (es su bronca si no saben quien es Dani). La expectación que causó su llegada se esfumó el mismo día en que casi todos lo conocieron. ¿cómo no? impresionante choque de culturas, empezando por la tremenda barrera del idioma. Y me acordé cuando hace muchos años ya, vino Jay Gordon a mi casa por un mes, en un intercambio con una escuela (St. Paul Academy & Summit School) de Minnesota. Los primeros días fueron terribles porque no nos podíamos poner de acuerdo en nada. Nada de lo que yo hacía le gustaba y lo que él quería hacer no me interesaba, lo lamentable de esa experiencia es que no fue sino hasta el último día que nos entendimos perfecto y la pasamos pocamadre. Pero se puso mejor, porque unos meses después nos vimos allá, y se hizo una amistad bastante cool que mantengo hasta la fecha, junto con otros amigos de St. Paul. Esperemos que con Nick no tengan que esperar al último día para adaptarse.
Ayer llegué al Tec, y en medio de las importantes festividades (la Misión al 2015) me entero que murió el papá de Brisa Arce en un accidente de auto. Me entristecen estas noticias, pero más me preocupa que es el tercer caso de amigos míos en lo que va del año. Primero la mamá de chava oropeza, luego la de iván esqueda y ahora el papá de Brisa. A pesar de todo, nunca sé que decir en estos casos, así que sólo esperaré a ver a Brisa pronto y darle un abrazo de cariño y solidaridad. El tiempo hará su parte.
El sábado pasado fue el cumpleaños de Benji, y el viernes en la tarde cuando me lo encontré casualmente en el estacionamiento me invitó (el asegura que no fue de última hora). No soy sentido (ya no) y fui, y me la pasé bien. Sólo estuve tres horas, pero la pasé bien. Benji es un líder (sale en los posters de Grupos Estudiantiles), y me divierto mucho con él. quizá es porque somos muy diferentes (el suele acumular premios al mejor promedio) pero le tengo un aprecio muy grande.
Ayer hice que llegara un regalo a alguien, aunque no era para ella ni pensé que fuera a coincidir todo para que quedara en sus manos, tenía su nombre. No sabes nada, pero es mejor así.
Y ya para terminar, no quiero olvidar el 14 de febrero, mi ciudad cumplió 463 años de vida. Me siento parte de ella y mis mejores momentos están aquí, ni vancouver, ni ny, ni el df. ni siquiera cabo san lucas o madrid (aunque sigo convencido de que nací para vivir en madrid) me convencen más que guadalajara. no falta quien se queje. Pero yo sigo siendo muy feliz aquí. Estas ciudades (guadalajara y zapopan) me han dado todo. Me gusta Guadalajara. Aún ahora. Más ahora.
"Por gracia singular los tres más destacados precandidatos presidenciales obtuvieron el donde muy especial de poder presentarse ante el Creador para exponerle sus planes de gobierno y tratar de ganar cada uno el apoyo divino a su candidatura. Creel, Madrazo y Lópej Obrador en presencia del altísimo, que los recibió sentado en el trono celestial. Habló primero Creel y dijo a Dios: 'Apóyame, Señor, en mi propósito de fortalecer la democracia'. Madrazo habló enseguida y dijo a Dios: 'Apóyame Señor, en mi propósito de fortalecer nuestro nacionalismo'. Habló por último Lópej Obrador y dijo a Dios: 'Quítate, estás en mi lugar'..." Lo leí hoy y al principio me dio risa, y luego me dio mucho miedo porque hay gente que sí lo cree.
El jueves pasado llegó a la ciudad Nick Gipe, para quienes no lo sepan ya, es un niño de Portland que viene de intercambio por 16 días a casa de Dani (es su bronca si no saben quien es Dani). La expectación que causó su llegada se esfumó el mismo día en que casi todos lo conocieron. ¿cómo no? impresionante choque de culturas, empezando por la tremenda barrera del idioma. Y me acordé cuando hace muchos años ya, vino Jay Gordon a mi casa por un mes, en un intercambio con una escuela (St. Paul Academy & Summit School) de Minnesota. Los primeros días fueron terribles porque no nos podíamos poner de acuerdo en nada. Nada de lo que yo hacía le gustaba y lo que él quería hacer no me interesaba, lo lamentable de esa experiencia es que no fue sino hasta el último día que nos entendimos perfecto y la pasamos pocamadre. Pero se puso mejor, porque unos meses después nos vimos allá, y se hizo una amistad bastante cool que mantengo hasta la fecha, junto con otros amigos de St. Paul. Esperemos que con Nick no tengan que esperar al último día para adaptarse.
Ayer llegué al Tec, y en medio de las importantes festividades (la Misión al 2015) me entero que murió el papá de Brisa Arce en un accidente de auto. Me entristecen estas noticias, pero más me preocupa que es el tercer caso de amigos míos en lo que va del año. Primero la mamá de chava oropeza, luego la de iván esqueda y ahora el papá de Brisa. A pesar de todo, nunca sé que decir en estos casos, así que sólo esperaré a ver a Brisa pronto y darle un abrazo de cariño y solidaridad. El tiempo hará su parte.
El sábado pasado fue el cumpleaños de Benji, y el viernes en la tarde cuando me lo encontré casualmente en el estacionamiento me invitó (el asegura que no fue de última hora). No soy sentido (ya no) y fui, y me la pasé bien. Sólo estuve tres horas, pero la pasé bien. Benji es un líder (sale en los posters de Grupos Estudiantiles), y me divierto mucho con él. quizá es porque somos muy diferentes (el suele acumular premios al mejor promedio) pero le tengo un aprecio muy grande.
Ayer hice que llegara un regalo a alguien, aunque no era para ella ni pensé que fuera a coincidir todo para que quedara en sus manos, tenía su nombre. No sabes nada, pero es mejor así.
Y ya para terminar, no quiero olvidar el 14 de febrero, mi ciudad cumplió 463 años de vida. Me siento parte de ella y mis mejores momentos están aquí, ni vancouver, ni ny, ni el df. ni siquiera cabo san lucas o madrid (aunque sigo convencido de que nací para vivir en madrid) me convencen más que guadalajara. no falta quien se queje. Pero yo sigo siendo muy feliz aquí. Estas ciudades (guadalajara y zapopan) me han dado todo. Me gusta Guadalajara. Aún ahora. Más ahora.
Ok, comenzamos.
Ya me había pasado antes, varias veces mi amiga Manijeh -ahora robotizada gracias a una escala en el seven eleven- me había dicho que se divertía con el blog de no-sé-quién. Obviamente yo no tenía idea de que era un 'blog' y me lo explicó. Y así me lo explicó como 45 veces más, pero yo no entendía el concepto. Luego pues, vi que había blogs de mucha gente, blogs de fotos, ahora blogs de video y finalmente comprendí lo que era. Y entonces dije, ah chingá, yo también quiero uno. Y lo tengo aquí. en principio, planeo escribir todas las noches, aunque no sé que pueda plasmar en cada una de esas noches. Eventualmente me saltaré algún día que no tenga tiempo, o en el que no tenga nada que decir. Trataré además que sea chistoso, y no me censuraré nada, las cosas las diré tal cual. Hablaré de mí y también de ustedes, y de repente se me va a elevar todo y escribiré de otras cosas que con el tiempo yo tampoco sabré que quise decir. La vamos a pasar bien. Total, la ventaja de esto es que sólo lo lee quien quiere, a quien no le interese entrará una vez y luego dejará de hacerlo tranquilamente y no me voy a enterar (aunque en realidad esto tiene un contador de visitas que temo que pueda disminuir mi autoestima). Bueno, pues eso es todo lo que se refiere a explicaciones, no dejen de checarlo diario, a partir de hoy en la noche, uno nuevo cada día.





