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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Mucho gusto
Cosas que joden (Vol. 16)
Ahora sí se la aventó buena Adela Micha. Me cae bien y creo que es de las mejores periodistas que tenemos en México, pero hoy sí se le pasó la mano. Igual que el otro día, calor de abril -aunque seguimos en marzo- y en la calle a las 3 de la tarde se siente un poco más. Total que venía yo escuchando el noticiero de Imagen cuando de pronto Adela dice: Un saludo a la ciudad de Guadalajara, les informo que va a ser un día soleado y caluroso. ¿Nos informa? Creo que a esa hora del día pretender dar un pronóstico del clima es una estupidez, porque ya todo el mundo siente los efectos. Creo que ya todos habíamos detectado que hacía un poco de calor a esa hora, pero que te lo repitan como por si no te habías dado cuenta es frustrante. A ver retrasado mental, por si no te habías dado cuenta hace calor. Y luego se quejan los chilangos de que nadie los quiere.

Si él se avienta, te tienes que aventar
Es el precio de ser su héroe. Los detalles vienen mañana.

Chilangos nacimos
Y como chilangos morimos. Es una especie de contradicción esto que voy a decir, pero a pesar de ser chilangos en el exilio y declarar abiertamente que no vamos a volver a esa ciudad y que me encanta Guadalajara, nunca dejaré de ser chilango. Sentimientos encontrados, pero creo que lo que más conservamos los chilangos es la manera de hablar. Me frustra por ejemplo que aquí en Guadalajara digan lonche en lugar de torta, pero hay muchísimas frases y palabras que me frustran y otras me ponen de malas. Aquí una pequeña lista:
Ocupo, en lugar de necesito o utilizo.
Balde, en lugar de cubeta
Borrador, en lugar de goma
Alza tu pieza, para decir acomoda tu cuarto
Troca, como sinónimo de pick-up
Fajo, para referirse a un cinturón
Cinto, para lo mismo que la anterior
Diario, "diario que vengo" cuando en realidad no va dia con dia.
Chocomil, como genérico de leche con chocolate
Supersito, para referirse a cualquier tienda pequeña
Sopa de arroz, el arroz no es una sopa, por definición las sopas son aguadas.
Más mejor, para decir sólamente mejor
Blanquillos, por temor a decir huevos
Mandado, lo utilizan para decir que tienen cosas que hacer: "voy a unos mandados, no tardo" ¿mandados por quien? que horror.
De las pequeñas cosas que sólo he visto aquí son los refrescos servidos en una bolsa y no en un vaso. También agua de sabores en bolsita, y que todos ven como lo más normal. Sin contar que no usan las direccionales de los coches nunca, cosa que a pesar del tiempo me sigue creando un pequeño disgusto cada vez que el de adelante de pronto da vuelta. Pese a todo me la paso bien aquí, esto es dedicado a mis compatriotas exiliados, pero no se preocupen, los chilangos y norteños también tienen sus palabras y frases equivalentes, ya otro día les contaré.

Vuelve Ronnie, vuelve
Pesa seis kilos menos. Perfecto para su salud física. Vive con la mujer que ama. Perfecto para su salud anímica. Es titular en el Madrid y en la selección brasileña. Se entrena, sale concentrado, se motiva, -ahora- corre, se desmarca, hace paredes, baja a recibir, pide el balón, no se esconde. Lo intenta. Tira a puerta, con la izquierda, con la derecha y hasta de cabeza. Dispara y el balón ya no entra. Su capacidad goleadora, devastadora siempre, es ahora como la de los demás. Y Ronaldo no ha sido nunca como los demás. Ronaldo es un milagro. Se rompió dos veces la rodilla, sufrió y fue capaz de volver para recuperar su trono. Pero ahora no marca. Y vemos en el campo a un Ronaldo afilado pero serio, cabizbajo, como preguntándose por qué el remate que antes acababa siendo gol pega ahora en el cuerpo del portero, en el travesaño o en el poste. Ronaldo se ha hecho humano. Y lo que parecía imposible es realidad. El mejor delantero centro del mundo ha dejado de ser inmune a las rachas de sequía goleadora. Esas que antes sólo afectaban a los otros de su especie. Pero volverá. Prohibido dudar. Como regresó tras sus graves lesiones. Después de aquello, cualquier dificultad parece menor. Volverá a lo grande. Y el rival del domingo es el Albacete, al que en la primera vuelta marcó dos goles y arrasó a base de arrancadas. Casi nada.
 
La pelea entre dos primeros de la clase
La venganza de Carlos
Como recordarán, hace unos días llamaron dos veces preguntando por un tal Carlos, y en la segunda llamada mi padre hizo gala de su humor. Pues bien, cuando uno cree que las cosas están ya olvidadas y tranquilas y que no fue más que un error involuntario -doble- que no se repetirá jamás, la vida nos demuestra lo contrario y me hace perder la esperanza. Dormía yo placenteramente en mi cama, cuando de pronto suena el teléfono y contesto. Preguntan por Carlos y reconozco la voz, no aquí no es. Al minuto de haberme dormido nuevamente suena el teléfono, adivinaron, vuelven a preguntar por Carlos -al que a estas alturas ya comienzo a odiar y eso que no lo conozco en persona- y le digo que no vive aquí, que se equivocó nuevamente que estaba dormido y que por favor se fije que teléfono marca. Al fondo se escucha una voz que sugiere que me pregunte que colonia es esta. Cuelgo. Pasan 5 minutos y suena el teléfono, comienza a despertar la furia que vive en mí, pero mejor cuelgo. Suena de nuevo, me convierto en pantera pero contesto y le digo: "entiende que estás marcando mal", esta vez decido no colgar y dejo en hold el teléfono. A los minutos cuelgo el teléfono y no vuelve a sonar, empiezo a sonreir porque ya no pude dormir así que comienzo el proceso diario. Dos horas más tarde suena el teléfono, son ellos nuevamente pensé. Contesto el teléfono y digo: "Estoy hasta la madre de que estés llamando, ¿no entiendes que no es el número?" y la otra voz al teléfono me dice: Hola Diego. Era mi papá.

Golazo (Con acento de Luis Omar Tapia)
El partido ya iba 2-0 a favor de nosotros y las cosas se ponían de modo fácil para controlar el partido e incluso ganarlo. De pronto un tiro de esquina a favor nuestro, que mejor oportunidad para incrementar el marcador. A cobrar por la esquina derecha le tocó a Dani, quien sin pensarlo mucho mandó el centro perfecto que fue rechazado fuertemente por la defensa del equipo contrario. El balón lo vi acercarse de modo hasta donde estaba situado cerca de la media cancha, y sin pensarlo -nos dio por no pensar- decidí golpear el balón de bolea. El resultado fue un disparo fulminante que después de recorrer un buen tramo de la cancha llegó a la portería golpeando el palo trasversal y de campana entró en la cabaña del arquero. Todos gritamos ante el golazo que anoté y casi aventamos los controles al piso. Es oficial, somos muy buenos en FIFA 2005 y creemos que el Xbox es de las mejores cosas que nos han pasado.

Como nuevo
Ha pasado una semana y media y los medicamentos han hecho lo suyo. Hoy puedo declarar que me encuentro prácticamente al 100% en la recuperación física después de mi caída tremenda de la moto. No hay rencores, y lo mejor de todo es que ya no hay dolores y he podido dormir nuevamente como acostumbro hacerlo, con mis 6 almohadas perfectamente acomodadas para brindar el máximo confort. Espero no lesionarme nuevamente, pero en todo caso estoy listo, como siempre.

Estoy enloqueciendo con la espera
Lo bueno es que ya falta menos tiempo para saber a que demonios se refiere la campaña esa de la M (espérame). Lo malo es que la estúpida campaña también está en España y entonces me indica que se trata de una marca demasiado importante, pero no me soluciona nada y nadie tiene idea de que se trata. Me estoy comenzando a frustrar -más- y eso no es bueno. De verdad que no es bueno.

I. Z.
Fue mi primer amigo, prácticamente desde que nacimos -era más grande que yo por semanas- porque nuestros papás eran amigos. Fuimos amigos por herencia y por costumbre, quizá si hubiéramos sido parecidos físicamente quizá alguna vez habríamos pasado por hermanos. Aunque sí éramos ahora que lo pienso. Fue mi primer amigo y también fue el primero que se murió, una tarde de octubre de hace ya algunos años en un accidente automovilístico, como tantos que ocurren en el mundo. Sólo que fue el último. Han pasado ya muchos años desde entonces y poco a poco lo he ido superando aunque no completamente todavía. Todavía me acuerdo de él y si estoy solo a veces se me nubla la mirada. Si estoy acompañado me rio y cambio de tema. Como siempre, sólo es a veces. La paradoja del a veces. No hay suplentes de nadie, pero afortunadamente más gente se ha ido sumando en el camino y sin darse cuenta van ayudando a no voltear. Aunque unas de esas veces que volteo hacia arriba espero verle, sólo para saludarlo y hacerle saber que estamos todos bien aquí. Estamos bien, hace tiempo que aprendí que para ser feliz es mejor recordar siempre el bien que nos han hecho los demás.
 
Esta noche es distinta a todas las demás
Cosas que joden (Vol. 15)
Calor de marzo, casi abril. Después de un acalorado día llego a mi casa, aviento mis efectos personales -un día vi una película en la que se referían a sus cosas como "efectos personales" y se me hizo muy graciosa la oración- al sillón más próximo, me dirijo a la cocina y tomo mi vaso de Coca Cola. Abro el congelador, intento tomar unos hielos y me enojo. Los recipientes para poner agua y hacer cubos de hielo están vacíos, alguien se los fue consumiendo poco a poco y no fue para llenar de agua nuevamente las bandejitas. Digamos que no es muy difícil hacerlo, uno toma la bandeja, la llena de agua y la vuelve a poner al congelador. Es horrible que guarden las cosas vacías. Pueden hacerlo por dos razones, porque les da una flojera tremenda llenarlo y esperan que alguien más -yo- lo haga, o porque no quieren que digan que se terminaron las cosas y dejan uno. Hace algunos años trabajaba en mi casa una muchacha -Juliana- que era un estuche de monerías, sólo tenía un defecto, podía comer lo que quisiera de la casa, para eso es la comida, pero creo que por temor a que le reclamaran, si comía galletas y ya no quedaban muchas, no se las acababa, sino que dejaba una sola, así podría decir "yo no me las terminé" pero era horrible llegar a la alacena y sacar una caja enorme para encontrar una galleta. Ahora que lo pienso, hay más cosas que es frustrante encontrar vacías, la cabeza de la gente por ejemplo. (Jorge -modelito- diría: Cómprate unas crayolas y dibújate un cerebro).

Carrera contra el destino 2
No lo había querido mencionar, pero tengo que hacerlo ahora. La última competencia de ciclismo en que participé antes de la que conté ayer, fue hace ya algunos años en casa de una amiga cuando al ir tomando una curva perfecta en su velódromo -para mí era como un velódromo y eso es lo que cuenta- y de pronto una pequeña desconcentración, giro mal el manubrio y salgo de la pista. Lo malo no fue que no gané, sino que fui a estrellarme contra unos nopales que encajaron sus espinas en mi inocente carita -¡En la cara no! De eso vivo- y mis lentes se rompieron, como se romperían muchos más a lo largo de la vida, eso influyó en la decisión de los lentes de contacto -que por cierto ya están pero me da miedo recogerlos y ponerlos en mis ojos-. Ese día me levanté de la caída que afortunadamente nadie vio y muy orgulloso tomé la bicicleta y terminé el recorrido, y adolorido claro. Lo que más me frustró fue que todos al verme rieron. Es costumbre que te caigas dijo alguno, porque años antes había caído ya persiguiendo un taxi afuera de Carrefour. Me caí, todos se rieron de mí pero lo más triste es que mis jeans nuevos se rompieron, obviamente me enojé y nos fuimos a las Fiestas de Octubre, me dolía poquito el pie, no mucho. Y caminé todo el día, nos subimos a todos los juegos y no paramos de caminar, hasta que de pronto nos sentamos esperando el turno en un juego y al pararme ya no pude caminar. Nos fuimos y me llevaron al club donde todas las amigas de mi madre -doctoras- me veían con cara de "este güey ya se fracturó el pie". Finalmente llegué al consultorio de mi doctor. Digo, porque después de tantas lesiones y todo lo que le hemos pagado puedo afirmar que es nuestro. Fractura de tres huesos del pie, que bueno que no caminaste mucho después de caer. Eh, sí claro que no caminé, vine de inmediato. Menos mal. Si supiera.

Ya me cansé de esperar
Hay una campaña en prensa, revistas, radio y televisión que me tiene frustrado y faltan 8 días para saber de que demonios hablan, lo más seguro es que termine siendo un producto que ni siquiera me interese, pero su campaña me agobia. Estoy hablando de todo lo que dice "esperame", acompañado de la dirección www.esperame.com.mx y pues obviamente no me aguanté y entré a la página. Menuda sorpresa la que me llevé cuando me preguntan en una sección de que marca creo que estén hablando. ¡No sé! Si supiera no estaría desesperado. Así que si alguien sabe de que se trata les pido que me informen, si no tendré que esperar 8 días más. lo bueno es que tengo mucha paciencia.

Por burlón
Historias de diego. Hablaba yo a través del mensajero de internet con una persona y pasó algo así:
él: Sí, son plantas cavernícolas
yo: ¿Cavernícolas?
él: Digo, carnivoras.
yo: Cavernicolas, jajaja, que tonto eres. No se parece en nada "carnivoras" y "cavernicnicolas", que estúpido puede escribir eso.
él: Sí, porque yo dije cavernícolas, no cavernicnicolas.
yo: ups.

 
But on the other hand
Carrera contra el destino
Al final de cuentas, así son todas las carreras. Me gustan las carreras, el otro día participé en una carrera en bicicleta en un circuito un tanto complicado, tenía muchos años de no participar en una y no pude ganar porque al final cuando todos fueron quedando atrás y sólo quedábamos dos en la punta, el otro güey dijo: "Esto es una carrera contra el destino". Eso no es legal, son actitudes antideportivas, me dio mucha risa y me tuve que parar, no pude terminar la carrera. Hay otro tipo de carreras, están todas las competencias de natación en las que competí a lo largo de mi vida en todos los niveles. Creo que las que más disfruté -sigo disfrutando porque sólo participo ahí ahora- son los maratones de Manzanillo. Las dos bahías, la de 9 km y la de 5 km. Cada una tiene lo suyo. Me acuerdo que la primera vez que nadé la de 9 km, ni siquiera tenía la edad minima requerida de 14 años, apenas tenía 13 pero nadie se tenía que enterar o no me dejarían competir. Dentro del equipo en el que nadaba había grupos y yo iba en la punta con mis amigos Pepe Lozano y Luis Miguel Luebs, -Pepe merece una mención especial en la letra J, con fecha tentativa de publicación este jueves 31 de marzo- y gracias al preparamiento físico y psicológico que tuvimos y a una adecuada estrategia que permitía intercalar las posiciones, logramos terminar el evento con un tiempo muy bueno para la edad que teníamos y la poca -nula- experiencia en aguas abiertas. Nunca se me va a olvidar ese viaje. Las carreras son así, inovlidables en general. También hice carreras de autos, el autódromo fue un lugar al que visitábamos cada sábado durante cerca de un año, pero la pasión se acabó. La Carrera en la escuela, LAF, las finanzas son parte importante de mi vida, y apenas voy empezando. Pero creo que la carrera más importante, y en la única en la que no puedo perder es la carrera de la vida, no importan los demás, la carrera es contra mí, y algunas veces contra las expectativas que se plantean los demás.

Tengo hambre y sed de justicia (diez años tarde)
Hace diez años que estoy esperando que Luis me pague. Voy a acudir a mis amigos especialistas en arreglo de apuestas, pero yo no sé, a mí Luis me debe una apuesta y no se me olvida. Sigo esperando ese viaje a Tapalpa.

Cosas que joden (Vol. 14)
Entiendo que son vacaciones y las madres de familia no saben que hacer con sus hijos pequeños en estos días. Algunos los dejan en sus casas, otras más permiten que salgan a las calles de sus fraccionamientos privados con sus vecinos, pero muchas más con hijos más pequeños y que temen que salgan de sus casas, los llevan con ellas a todo lo que tengan que hacer. Hoy cuando entré en una sucursal de Bancomer dudé por un momento si me equivoqué de lugar y entré a un kinder. Había -tuve suficiente tiempo para contarlos- 14 niños adentro de la oficina. Niños y niñas entre los dos y 6 años de edad, gritando, corriendo, empujando, tirando y pasando por todos lugares. Uno traía una piñata, otro muñequitos, algunos rayaban distintas hojas, poco a poco me iba enfermando yo con tantos gritos, pero lo verdaderamente grave comenzó cuando empezó a llorar uno de ellos. Creo que los demás se contagiaron porque abruptamente comenzaron a llorar otros 5. Y yo sufriendo ahí dentro, sin poder hacer nada, ni siquiera huir porque faltaban dos personas para llegar a la caja. Cuando terminé mis operaciones salí corriendo y lo hice a tiempo, porque otra oleada de niños se acercaba con sus irresponsables madres que los llevan al banco.

H de hermano
Uno no escoge a sus hermanos, y creo que así está bien porque sería bastante complicado encontrar hermanos con los requerimientos que deseamos, así que es más fácil adaptarse a lo que tenemos, aunque nos cuesta muchos años y muchos corajes hacerlo, aunque algunos opinen lo contrario, eventualmente nos adaptamos. Los hermanos, algunos claro, suelen ser una buena compañía, cómplice y apoyo moral. Compañeros de juego, de cuarto, closet alternativo, banco sin límites con altísimos intereses, confesionario, personaje perfecto para chantajear o para chantajearnos, depende que tan vivos seamos. Pueden ser chofer o pasajero, estorbo o pretexto para ir al cine. Con ellos hablamos, discutimos, peleamos, ideamos estrategias y buscamos siempre la manera de no dejarnos. Aunque también es cierto, que al hablar de hermanos menores los grandes solemos adquirir un gesto raro, que denota que no queremos que les pase nunca nada. A veces, si nos portamos bien la vida nos da además de los hermanos de sangre, amigos que se quieren como hermanos donde lo único que los delata son los apellidos. Yo puedo presumir que tengo unos cuantos -no muchos- de esos, y pude yo elegirlos y no los cambio. Así, con los dos tipos de hermanos, voy haciendo mi pequeño mundito. Yoin os.

Segundo tiempo
Comienza la segunda temporada del operativo botarga después de una semana de vacaciones. En el primer partido de esta semana de los Castores, perdimos. Perdimos pero feo, por mucho y contra el equipo odiado que estrenó portero y paró todos los tiros, creo que no es tan fácil ya. Perdimos porque éramos menos pero estábamos mal parados y al final estábamos enojados. Duramos casi dos meses sin perder, pero de repente es bueno para acordarnos que se siente, no se puede ganar toda la vida, aunque debería. Ya viene también la Liga Cometa y Pecuenca Rilouded, suerte al equipo.
 
Los años y la desilusión
Aquí está Carlos
En domingo a tempranas horas, o sea como a eso de las 11 am, suena el teléfono de mi cuarto. Corro desde la cocina por la escalera, aunque en realidad no corro porque desde que me caí y lastimé mi hombro para siempre respeto a las escaleras. Llego a mi cuarto, tomo el teléfono y contesto con el mexicanísimo "bueno". Porque sépanlo mis amigos españoles, en México no se contesta el teléfono diciendo hola, sí, aló, o similares. No, aquí se contesta diciendo bueno. Una vez que levanté el teléfono y contesté, una voz de señor crudo o semi-alcoholizado me pregunta ¿Está Carlos? No señor, me parece que se a equivocado de número dije amablemente, y colgué. Y le dije a mi padre: Estaban buscando a Carlos pero creo que no está. A los tres minutos vuelve a sonar mi teléfono y ahora contesta mi padre, y se presenta el siguiente diálogo
Papá: Bueno
Voz al teléfono: ¿Quién habla?
Papá: Carlos
Voz: Ah, ¿Está tu abuelita?
Papá: ¿Mi abuelita? Uy no, ya se murió hace mucho
Voz: ¿sí? ¿Pues a que teléfono marqué?
Papá: Tú deberías saber
Voz: Tú no eres Carlos
Papá: ¿No? Me confundí
Y colgó la otra persona y mientras yo me revolcaba de risa en el sillón. Mi padre es muy serio, pero de repente sale con situaciones como ésta. Lo sé, no tiene sentido.

La vida Dani, la vida
Siempre digo que pocas cosas pueden sorprenderme, pero nada más lo digo porque siempre me sigo sorprendiendo, hoy me pasó de nueva cuenta. Pocas veces una persona llega a hacer tanta falta en un lugar y que todos lo extrañen, aunque sólo sea una semana la que se haya ido. Pues hoy que Dani -ya saben, como sofía- hizo su primera aparición pública después de regresar todos están más felices, más motivados y más alegres. Además de que todos manifestaron públicamente haberlo extrañado y sentirse mejor ahora que está aquí. Creo que eso pasa con pocas personas, de alguna manera con las buenas, con las que van sembrando eso a lo largo del tiempo y llegan a ser muy apreciadas por todos quienes les conocen. Tengo varios amigos y amigas a los que extraño, y a pesar de que el tiempo pasa no dejo de pensar en ellos ni extrañarlos. Cuando regresan me da mucho gusto verlos, y más gusto me da cuando todos los reciben con gusto. Hoy me gustó que Dani fuera recibido así y nos hizo reir de nueva cuenta. Comenzó a toser y de repente noté que ya era demasiado y me acerqué a él y tenía lágrimas en la cara de tanta tos. Me preguntó ¿estoy llorando? y tuve que responder la verdad. Entonces cierra un ojo y cuando todos le preguntan, dice que su gato murió. Todos se acercan y le dan de palmaditas y quedan en silencio. Él queda callado, se levanta se comienza a reir y se va. No tiene gato -ni tiene tos-.

Ya viene Abril
El mes de abril y con ello el por muchos detestado pero por mí adorado horario de verano. Amo el horario de verano porque los días duran más, se pueden hacer más cosas, gastamos menos luz y básicamente el mundo es mejor con es horario, estoy más de buenas y me gusta molestar a la gente que dice que no se logra adaptar a ese horario. Pero va más allá creo lo que me gusta del mes de abril. Me gusta la ciudad en esa época, me gusta sus atardeceres, pero me choca el calor. Abril me gusta porque me recuerda muchas cosas, y porque tengo muchos amigos que cumplen en este mes, o sea, tengo muchas fiestas en ese mes. Además es este mes el principio del final de muchas cosas, ciclos que terminan y unos nuevos por comenzar aunque no tengamos ganas de entenderlo. Al principio será difícil comprenderlo y muchos quedarán seguramente sorprendidos, pero es necesario pasar por esto, con el tiempo espero que puedan todos entenderlo. No les pido que me ayuden, ni siquiera que comprendan, lo único que les pido por ahora es paciencia. No será fácil ni será bonito. Aguanten, por favor aguanten.

El enemigo son los años
La situación es extraña e incómoda para todos, evidentemente. El problema no es ya que el Madrid no vaya a ganar ningún título. El problema es que desde antes de Semana Santa ha sido sacado del cuadro en todas las competiciones, que ya no aspira sino al premio muy menor de mantener el segundo puesto en la Liga. La reacción de decepción de los aficionados es obvia y la prensa no es más que un eco de la situación, un espejo que le devuelve al club su verdadera imagen, no la que el club aún imagina, con esas cuentas de que si el tiro de Ronaldo ante la Juve llega a entrar, que si ganamos todo lo que queda, que si todavía queda tiempo. Y nadie desea ningún mal a ningún jugador. Todos ellos han sido admirados y serán recordados por lo muchísimo que han hecho, algunos por lo muchísimo que aún les queda por hacer. No hay que confundir crítica con malevolencia. Pero al club le corresponde dar las bajas precisas para que el equipo reviva o se verá abocado a una decadencia cada vez más lúgubre. No se piden ejecuciones, sólo se aconsejan bajas, con el pañuelo húmedo para despedir con dolor a los que se vayan, como se fueron antes otros más. El enemigo no es la prensa ni es la afición, el enemigo son los años y la desilusión.

 
The line starts here
Eso es tener pantalones
La tercera es la vencida. Eso me dije cuando desperté y me preparé para ir a la tienda de Reebok por mis nuevos pantalones. Pero no sabía que la tienda pensaba lo contrario. Ok! Una cosa es descansar el viernes santo, pero también en sábado ya está más complicado. O sea, si fuera yo la única persona que quiere entrar a la tienda ya está mal, pero resulta ser que hay muchas más personas que lo desean, prueba de ello es que éramos al menos 15 personas tristes afeura de la tienda cerrada que ni siquiera tiene un letrero que advierta cuando volverán a abrir. Sí, los odié y quise aventar una piedra a la ventana pero me contuve. La presencia de la autoridad policiaca ayudó a que no la aventara. Triste y todo me fui, pero algo me dijo que debía pasar a la gran plaza, por más fea que sea esa plaza, y como queda de camino pues ya encarrerados, entré. Entré a Martí como por costumbre, a ver las novedades y sorpresa, ahí estaban los pantalones que quería. Ni lo pensé, deme uno talla M, me lo probé, me quedó y lo compré. Sin dudar. Al fin fui feliz, turisteé un poco por las tiendas y compré una que otra cosita, ya era hora. Lo malo de comprar ropa, es acomodarla porque generalmente ya no cabe y hay que dar de baja ropa que ya hace años que no usamos, al menos a mí me pasa eso. Y ya que voy a acomodar aquí, pues aprovecho para acomodar acá y se hace un desabarajuste total porque saco todo de su lugar. Eso no es complicado, lo difícil viene a ser acomodar todas las cosas de nuevo. Y en orden. Finalmente varias horas después -y con muchas interrupciones- lo logré, todo quedó mejor y las nuevas adquisiciones están felices. Mis nuevos pantalones son frescos, olvidé decirlo, son pesqueros. ¿O pescadores?

Con el tiempo
Ya les conté alguna vez que mi familia es un tanto complicada, por donde la vean. Mi abuelo materno se casó tres veces, la primera con mi abuela, después con una señora que después se casó con un primo de él -Dejó de ser la Sra. de Castorena y se convirtió en la Sra. de Castorena-, y por último con una señora con la que estuvo casado por cerca de 30 años, hasta que murió, la verdad no sé el tiempo exacto. Nunca convivimos mucho nosotros con ella, no sé por qué, pero cuando íbamos a casa de mi abuelo, ella sólo bajaba a saludar y se iba, con el tiempo me fui creando una idea de que era una mala persona, o algo así. Pues murió mi abuelo y la vimos en el funeral por última vez en mucho tiempo. La relación con mis tios -hijos de ella- prácticamente désapareció por muchos años, hasta que hace dos años mi tía Ale -siempre ella- se encargó de volver a unir a esta parte de la familia. Mi mamá fue a visitar a mi tía a Pittsburgh, y con ella iba la viuda de mi abuelo, cosa rara pensé yo. Sí, al principio tuve mis dudas sobre posibles conflictos que pudieran darse entre ellas, pero al contrario de eso, se llevaron muy bien durante el mes que estuvieron juntas. Tan bien que con el tiempo han seguido háblando por teléfono y viéndose relativamente seguido. Estos días nos vimos todos aquí, y pude comprobar que ella es en efecto una buena persona, y no debe sorprenderme porque mi abuelo era tan especial, que no podía haber estado tanto tiempo con una persona que no fuera así. Me siento mal por haber dudado de ella alguna vez, pero agradezco la oportunidad que nos dio la vida -mi tía Ale- de convivir y retomar esos lazos familiares. Y si todo sale bien, en julio nos vamos a Pittsburgh.

Se les acabó el veinte
Prácticamente terminó la primera semana de vacaciones y entre hoy y mañana volverá gran parte de la oleada de gente que se fue. Que mal, disfruté la ciudad sin todos, aunque extraño a los míos. Dani regresa pero se nos va el jueves. Los demás estaremos en la vida normal a partir del lunes, mañana me toca descanso.
 
La buena educación
Siempre originales
Y ya, me dice mi papá que sería buena idea comer camarones el día de hoy. Lo pienso un rato -como dos segundos- y le digo que estoy de acuerdo con esa idea y nos embarcamos a la aventura. Al decir nos embarcamos me refiero a que nos subimos al auto y nos dirigimos al Mercado del Mar. En todo el camino la ciudad estaba vacía, como que de verdad se fueron todos y llegamos demasiado rápido al lugar, y cuando lo hicimos había una fila enorme de autos para llegar. Entonces mejor nos estacionamos como a cuatro cuadras y caminamos. Oh que gran idea la nuestra de ir ese día a comprar camarones porque había miles de personas más con la misma idea genial, pero ya estábamos ahí y no íbamos a permitir que una manada al estilo del Rey León cuando muere Mufasa nos quitara la oportunidad de comer camarones. Nunca me ha gustado de México esa costumbre de la gente de encimarse todos creyendo que así los van a atender más rápido. Esa sensación de que por un lado una señora gorda está totalmente pegada a ti y por el otro un señor de dimensiones bastas haciendo lo mismo, me incomoda bastante. Si alguien se pone atrás ya se pone fea la cosa entonces. Entiéndanlo señores, se van a tardar lo mismo si se enciman que si no se enciman, así que evitenlo. No, no lo dejarán de hacer. Y la otra actitud que me choca de México es que la gente en lugar de pedir permiso para pasar, te empujan. Me jode -esto podría ser el Cosas que joden vol. 12- que estés parado en un lugar y de pronto pase alguien y te empuje para poder transitar. ¿Es muy difícil decir algo como "con permiso" o en su defecto el horrible "comper" (con m)? Creo que no, pero aquí a la gente le gusta aventarse, podrían ser buenos jugando fútbol americano. Total, después de lidiar con estas dos especies de personas (???) nos fuimos a comprar los demás ingredientes y luego a la casa. No cabe duda, cocino riquísimo yo, no sobró nada.

Eso es tener pantalones
Después de la aventura de los camarones fui a tomar un poco de sol al club y a convivir con gente que no empuja para volver a tener fe en la gente. Comí más tarde mis camarones y luego me dispuse a recorrer la ciudad para comprar unos pantalones que vi un día antes pero que no había en mi talla y que la señorita amablemente quedó de reservar uno para mí y que los recogería hoy. Mentiras. La única tienda de toda la plaza que estaba cerrada ese día por ser viernes santo era a la que yo iba. Imaginense mi trauma, creo que fue muy notorio porque el policía que estaba por ahí me dijo "pero mañana sí abren joven". Pues sí, ya que, son vacaciones no vale la pena enojarse y me regresé a mi casa, sin pantalones y con la esperanza casi perdida. Mañana iré de nueva cuenta a ver si se conjugan dos cosas: que esté abierta la tienda y que tengan mi talla, deseenme suerte.

Fashion statement de vacaciones
La gente tiene un problema, suelen creer que vacaciones significa ponerse sus peores fachas. No es así señores, al menos no debería serlo. No porque van a estar unos días en la playa, significa que puedan ponerse una playera horrible sin mangas y con hoyitos "para estar frescos", o los mismos shorts -traje de baño- todos los días, o unas chanclas horrendas que permitan ver sus -aún más horrendos- dedos. En el caso de las damas, estar en la playa no les da permiso de ponerse un camisón o un traje de baño en el que desborden. O sea, pueden hacerlo si quieren, pero no tienen por qué andar por las calles así. Y ya ni hablemos de meterse en fondo a la playa, que ya merecería prisión sin derecho a muerte. Pero en la ciudad es más o menos igual. Estoy de acuerdo que no habiendo compromisos ni pobligaciones uno puede relajarse en la vestimenta. Pero no al grado de andar con la misma vestimenta anteriormente descrita, o lo mejor de lo mejor: Unos shorts a punto de reventar, sin playera con una panza esférica de dimensiones mayúsculas, y en la mano, una tecate. Eso que lo hagan en su casa, pero por qué tienen que salir así a la calle y que los demás los veamos. Entiendan por favor una cosa, la calle es de todos, no les pido que la decoren pero por lo menos no la hagan ver fea.

 
El hombre que fue Peter Pan
Si todo fuera como Zapopan
Jueves santo en la ciudad, más vacía que toda la semana, ahora sí empiezo a creer que ya todos se fueron y por momentos deseo que las carreteras desaparezcan y la gente se quede en donde está, estamos mejor así. Y pues total, me puse mi uniforme de vacacionista -mañana haré todo un análisis profundo acerca de la moda en vacaciones, no se lo pierdan- y después de un nutritivo y sabroso desayuno me fui a Zapopan. Lo dije mal porque vivo en Zapopan, pero me encaminé hacia el pueblo viejo. Yo creo que ya estoy viejo porque de como yo lo conocí ya no se parece nada, estacioné mi coche en un estratégico lugar y caminé. No tendría por qué haberlo hecho más veces, pero sólo había entrado una vez a la basílica de zapopan, y vale la pena visitarla porque está bonita y en esta época tiene un toque raro con las lonas moradas que cubren a las imagenes -que bueno porque me asustan-, los preparativos para la gran fiesta de mañana y muchísima gente que pide -nadie ofrece nada sin esperar primero algo a cambio, eso es pedir- para ellos, para sus familiares, amigos o para quien sea. Esas escenas que me mueven pero que a la vez no alcanzo a comprender, algo así como las peregrinaciones que van más allá de mi nivel de comprensión. el siguiente paso fue cruzar la calle y entrar al mercado al que la última vez que entré fue para lo de la cartilla, ya lo remodelaron todo y caminé por las calles de por ahí. Quise aprovechar para actualizar mis datos de la credencial del IFE pero estaba cerrada la oficina, hasta parece día festivo. Después de ver que todo lo que venden ahora está fabricado en China fui al MAZ -Muso de Arte Zapopan- al que le tengo especial afecto porque la arquitecto que desarrolló el proyecto es amiga de mi mamá y una de las personas que más admiro, Emilia Orendain, y donde además tuve mi primer encuentro cercano con mi pieza favorita de Rodin, la pude tocar con el museo cerrado. La exposición de hoy es buena, vale la pena el talento nacional y la tienda del museo vende muchas cosas interesantes, aunque quizá es demasiado pequeña. Crucé nuevamente la calle y entré al Palacio Municipal al que tenía mucho tiempo de no ir, ahora tiene un techo horrible que cubre su patio central aunque se pueden visitar practicamente las oficinas completas, en un intento por acercar a la gente a la función pública, o algo así. Me gusta Zapopan, me gustó recorrer hoy donde inició todo y para los que viven aquí les adelanto algo relativo al municipio, se construirá una nueva plaza comercial -otra- cerca de Puerta de Hierro, la tienda ancla será Palacio de Hierro, tenían razón, la vida es una pasarela, soy totalmente palacio.

Como niño chiquito
Hoy en la tarde fui al cine con la intención de ver una película pero vi otra y me fue mejor, Encontrando el país de Nunca Jamás, o su nombre en español Finding Neverland. A pesar de que varios me dijeron que era muy lenta y muy mala a mí me gustó mucho porque me recordó demasiadas cosas, por ejemplo que cuando uno encuentra la felicidad parece ser que los demás están decididos a destruírtela. Quienes la vieron estarán de acuerdo en que la actuación de Johnny Depp es buenísima, pero mejor aún es la de los niños George y Peter, este último es quien se termina robando la película. Durante la función fui recordando varias historias y emociones y en varios momentos el ojo Remy me traicionó. Al final de cuentas en la vida hay que ser soñadores siempre y que uno puede encontrar la felicidad ayudando a las demás personas, que no necesariamente tiene que ser lo que los demás esperan que sea y que escribir sobre las situaciones diarias y lo que nos rodea puede arrojar resultados interesantes. Por momentos me identificaba con el personaje de Johnny Depp porque hacía únicamente lo que le motivaba sin importar lo que los demás pensaran de él, y por momentos me identificaba con Peter por lo que había tenido que vivir. Peter termina siendo como un hijo para el personaje de Johnny que es el autor de Peter Pan y en quien se inspira junto con sus hermanos para escribir la obra que el día de su presentación es un éxito, a pesar de las expectativas de los demás, los niños le ponen magia. A veces quieren crecer demasiado rápido porque creen que los adultos sufren menos y de pronto, en tan sólo 30 segundos son capaces de dejar de ser niños y transformarse en adultos. Los niños no deberían irse jamás a dormir porque amanecen un día más viejos, y eventualmente dejan de ser niños, ojalá pudieran ser niños por siempre y permanecer así, asómbrandose con todo y poniendo magia en todo. La película también me recordó que no todos pueden tener el equivalente a un Peter, yo sí tengo uno, se llama Dani y ojalá tampoco se fuera a dormir nunca.

 
Todos los miércoles son mios
Siempre estará Costa Rica
Olvídense de París, para mí el mundo cambió y se puso más verde cuando conocí Costa Rica. Me acuerdo que hace tres años, en el 2002 un grupo de amigos decidió que lo mejor que podíamos hacer en las vacaciones de semana santa era ir todos juntos a Costa Rica -ustedes en cambio deben recordar que para sus creencias esta es una semana de reflexión y no de beber y pasar los días en fiestas paganas-. Y total que nos fuimos a pasar dos semanas en ese país, lo único que teníamos desde aquí eran los boletos de avión, las reservaciones del hotel y un montón de información de cosas que podríamos hacer, con algo bien definido, teníamos que ir al Hotel Tabacón que está en las faldas del volcán Arenal. De ahí en fuera, aunque sabíamos la oferta de actividades, no teníamos nada definido, que pase lo que tenga que pasar. Pues llegamos y lo mejor de Costa Rica es lo que no es ciudad, San José está bonito pero no es más que cualquier ciudad pequeña de México, quizá su museo del oro sea lo más rescatable aunque su parte nueva es del estilo de la zona de Santa Fe y contrasta mucho con el resto de la ciudad. Total, la naturaleza es lo bueno, en todos lados hay agua (porque hay rios, lagos, playa y lluvia) y verde y animalitos. Me encantaron sus volcanes, el Poas, el Arenal y otro cuyo nombre ahora mismo no recuerdo, me gustó el rio Saripiquí y el rafting de ahí fue excelente, mejor que el agua fuera tan limpia y que uno pueda divertirse tanto en un lugar en el que no hay nada. Uno ahí aprende a desayunar todos los días Gallo Pinto. Y a comerlo y a cenar lo mismo. Me la pasé tan bien en Costa Rica que siempre quiero regresar, por encima de tantos otros países que tienen más fama, me gusta que la gente lo conozca, pero también me gusta que sea desconocido porque se me quedó un poco de mí en Costa Rica.

Vacaciones en miércoles
Las piernas están que se me caen ahora sí, aunque se ve que son de buena calidad porque me sigo poniendo de pie. Como para variar la cosa comenzó temprano con llamadas inoportunas haciendo preguntas aún más inoportunas. Club después para el chisme, porque yo como siempre lo he dicho, a mí sí me gusta el chisme, a todos nos gusta sólo que yo lo acepto y ni siquiera lo busco, la información parece que es la que me busca. Pues después de un buen chisme y terminar de dorarme -asarme- me fui a seguir el recorrido turístico de la ciudad, hace mucho que no caminaba por la minerva y creo que no fue el mejor día porque era la Caravana Chiva y ya había muchos coches ahí, o quizá sí fue una buena idea, pero caminé tranquilamente por esa zona, me gusta caminar por ahí aunque mis piernas se seguían quemando y ahora están tan rojas que arden. Después de regreso a casa aunque no para comer porque la bicicleta y el fútbol se atravesaron por mi destino hasta que el hambre pudo más y me obligó a ir a Subway, con mi amigo Alan que ya conoce mi menú, y sí, Alan es el mismo que me hizo enojar y luego me creó un cargo de conciencia terrible. Panza llena corazón contento y a pedalear, kilómetros y kilómetros en la bicicleta con pasajeros, digamos una especie de bici-taxi local. A esas aturas comienzo a sentirme cansado y llega la mejor hora del día, Tacos Providencia, lo de siempre por favor, estoy listo para dormir. Mañana vamos al centro y a Zapopan, si mis piernas aceptan.

Mis hermanos
Sí, estamos ya en la H, aunque escribiré esto para mañana, de alguna manera será mejor.

Caer y levantarse
Pues eso de caer de la moto me sigue causando problemas para dormir, no puedo dormir boca arriba y me empieza a poner de mal humor, además de que es imposible utilizar jeans o pantalones que no sean de telas suaves. Insisto, tengo lesionada esa parte de la espalda y más allá. Pobre de mí, poco atractivo visual atrás y luego lo echo a perder, estoy bajando el rating.
 
Soy un buen tipo
En estado deplorable
Si hoy me hubieran preguntado en que estado me encontraba, en lugar de dar mi típica respuesta y decir Jalisco, diría que me encuentro en estado deplorable, viniendo a menos. Intrépido -estúpido- como soy ayer iba yo intrépido en la cuatrimoto, con la estupidez claro de ir mal sentado y en manos de un enfermo anémico con principios de anorexia y a punto de desmayarse. Manejar una moto así es un suicidio, ir sentado con él es algo aún peor. Me caí y tengo la espalda baja y donde la misma pierde su nombre raspado y golpeado, dormir como siempre -boca arriba- esta noche resultó imposible. Moverme bien es aún peor, con todo, no me dejé e ihice mi vida normal. Me siento peor.

Vacaciones en Guadalajara (lunes)
Esto es vida, no tienes nada que hacer, ninguna prisa por despertar cuando tu papá llega a las 8 y media de la mañana: ¿Ya estás despierto? Pues claro, me acabas de despertar. Ah que bueno que estás despierto porque necesito hacer una llamada a Italia. Ok, felicidades. Y necesito que hables tú. Yo no hablo italiano. No importa. Y pues hablé. Después un desayuno ligero y mañana para mí, películas, música y libros. No faltaba más. Ya más tarde a comer una hamburguesa de Carl's Jr. que tenía deseando como dos meses. Quiero por favor una Double western bacon... sin bacon, lo siento. Y acabé con la maldición y finalmente fui al cine y vi Hitch, que buena es la película y perdoné finalmente a Will Smith porque me hizo reir. Ya estando en la plaza pues quien puede negarse unas compritas, y aprovechando él viaje y las ofertas pues bueno, total, es un pequeño lujo pero creo que lo valgo. Llego a casa y a correr, una semana más del operativo botarga, sólo que este día la botarga pesa demasiado y el haber caído de la moto me alenta bastante.

Día olímpico
Este fue el dia de las vacaciones dedicado al deporte. Todos los días hago un poco de ejercicio pero hoy hice algunas otras cosas además de ejercicio. Todo comenzó temprano con un desayuno ligero temprano con la firme intención de escaparme de mi casa antes de que llegaran las visitas, me choca sentirme invadido en mi casa. Es como que me siento extraño en mi propia casa. A las 10 ya estaba en el club, mi segundo hogar y lo primero fue un agradable partido de tenis entre no tenistas, sobra decir que gané, claro gracias a la ayuda del futbolista que juega tenis, ganamos 2-1 el encuentro. Un breve descanso y ahora basquetbol, un 21 en el que de pronto ya iba ganando yo por diez puntos y consideré resuelto, hasta que se me complicó y lo perdí. Después vino el fútbol, un partido de uno contra uno a 15 goles, lo gané. Y luego un partido de muchos contra muchos, lo ganamos también, ya saben, la magia viene con la playera que te pongas, hoy traía a ronaldinho en la espalda, y como está de moda -ten los huevos de un 3 y la velocidad de un 9- pues ganamos facilmente. En estas actividades se me fueron asi 5 horas bajo el sol. Llegué a mi casa y cuando menos me di cuenta en lugar de comer ya estaba en la bicleta y según recuerdo me bajé de ella como a las 10 de la noche. Bueno, me bajé antes a jugar fútbol y durante las carreras en bici, también en el oxxo, pero las piernas ya no dan para más, otro día de estos y desaparezco, porque además se me olvidó comer, y me acabo de dar cuenta, pero se me está olvidando cenar.

Hace dos años
Pues bajo el riesgo de sonar como niño fresa -que niego rotundamente ser- lo mejor de México es Los Cabos, y lo mejor del lugar es pasar la noche cenando en un yate. Sí, a nadie le gusta lo feo y pues el yate no es mío, pero si ya lo ponen ahí de modo todo para que uno la pase bien, pues no hay por qué estar desprecianco las cosas. Así que mi experiencia en la ciudad en las noches se enfoca más bien en lo que no es ciudad. Aunque la ciudad tiene lo suyo, un Planet Hollywood porque nunca está de más llegar a uno -bueno, los que quedan-, los infaltables cuatro lugares del Grupo Andersons y todos los pequeños bares que se encuentran enfrente de la marina, aunque sigo pensando que lo mejor de los cabos está en la calle, en lo que pasa entre uno y otro lugar, sin llegar a la desagradable saturación que encuentra uno en Vallarta. No me gusta cuando hay mucha gente, y menos cuando hay mucha gente tipo Vallarta, sí saben a lo que me refiero ¿no?

Me pasó ayer
Tenía una plática con un ex-compañero con el que difiero mucho en casi todos los temas de los que platiquemos. Yo sostengo que hay que ser una buena persona aunque muchas veces los demás no se den cuenta de que eres un buen tipo. Él dijo: Mira, lo que realmente importa es que los demás sólamente crean que eres un buen tipo, porque si llegan a darse cuenta, entonces estás jodido. En la madre dije yo, donde la mayoría de la gente piense como él, entonces el mundo está lleno de hipócritas. Quiero pensar que no, aunque luego voy perdiendo la esperanza.

Una más y ya
Pues de pronto llega -hace muchos meses- Dani corriendo al fraccionamiento, cuando curiosamente yo había visto minutos antes que su camioneta se estacionaba y se bajaba él de ella bastante enojado. Al verlo llegar le pregunté que por qué llegaba corriendo y casi me muerde, creo que estaba enojado. Ya más tarde y más calmado -y yo menos atemorizado- le volví a preguntar y me respondió que su mamá lo había dejado ahí en castigo por haber mordido a su hermana de dos años. Le pregunté si realmente le había pegado una mordida y me dijo que no y yo le creí. Aunque curiosamente Sofi -su hermana- tenía unos dientes marcados en el brazo. Yo le sigo creyendo -porque si no me muerde, me dijo-.
 
Auch
Me caí de la moto y estoy raspado, golpeado y adolorido -ojeroso y sin ilusiones- y me han recomendado estar acostado. Hoy no hay blog, nos vemos mañana.
 
Nadie se muere por jugar de 2
El adivino del estadio
Ni Amira ni Walter Mercado, no señores, para predecir el futuro con una gran certeza hay que ir al Estadio Jalisco. Ayer lo confirmé durante el partido que mis Chivas ganaron a Santos y les platiqué ya. Al medio tiempo, mientras un grupo local tocaba unas canciones que nadie escuchó por la pésima calidad del sonido y la peor acústica del lugar yo decidí hacer algo más productivo y fui al baño. Contrario a lo que esperaba el baño estaba excesivamente limpio y vacío, pero lo mejor fue lo que pasó ahí dentro cuando estando yo ocupado en mis asuntos, el señor encargado de la limpieza del lugar de pronto grita: "Van a quedar 4-1" y todos lo miramos con cara de incredulidad porque el ajustado 1-1 y el maldito Pony nos hacían dudar a todos. Cuando volví a mi lugar comenté lo que había dicho el señor y todos reimos. Y de pronto meten el segundo, y luego el tercero y finalmente llegó el cuarto. Quise correr a que me escogiera los números del Melate pero era demasiado tarde, la euforia hizo que olvidara su rostro. Al final el equipo se encargó de que fallara por un gol anotando el quinto, pero estuvo cerca y afortunadamente no se parece a Walter Mercado.

Cuando no quiero ir
No hay nada peor que cuando alguien te hace un drama tremendo porque no tienes ganar de ir a un lugar en el que no estarás agusto, por la sencillísima razón de que no conoces a nadie. Hoy me pasó y fueron unos minutos horribles, ahí les va el cuento completo. Después de desayunar recibí una invitación de esas que no son convincentes para ir a un pueblo perdido en algún lugar de Jalisco a una comida familiar... de una familia que no es la mía. ¿Cuál es el punto? Ya bastante tengo con mis familias y sus complicaciones como para querer estar conociendo otra, no gracias, mejor no voy y me quedo en la ciudad. Uy Dios, hagan de cuenta que cometí un crimen porque lo que vino fue un drama digno de telenovela del canal 13 -o sea, muy mala- y frases del estilo: "nunca vienes cuando te invito" "mi familia no muerde" "te la pasarías bien" y otras más. Pues la verdad lo dudo, no soy bueno estando en lugares donde no conozco a nadie, no dudo que su familia esté formada de buenas personas pero no tengo interés de comprobarlo hoy. ¿Nunca voy cuando me invitas? Pues deja de invitarme entonces, creo que las señales son claras. Me rindo, me seguirá invitando, que horror.

Un año atrás
Este año estoy aquí, pero les comentaré que hice en el mismo periodo vacacional del año pasado y haré eso cada día durante esta semana vacacional. El destino era el mejor lugar de playa que tiene nuestro país y eso que tiene tantos muy buenos. Pero nada como Los Cabos. Los Cabos se divide en dos partes: San José del Cabo y Cabo San Lucas, en el primero está la parte tranquila, el pueblo colorido, la gente mayor, y en el segundo está la diversión y los grandes hoteles. Aunque los mejores hoteles están a lo largo de los 25 km de carretera que une a los dos Cabos. Ahí es mi sitio, en el medio tirando a San Lucas. ¿Por qué me gusta tanto? Por el contraste del desierto con esas playas, porque no hay tanta gente, porque no parece Acapulco o Vallarta y porque no tiene los excesos de Cancún. Porque tiene buenos lugares para comer, porque tiene los arcos, porque abundan las focas y porque la gente de ahí es amable. Me gusta el clima, me gustan los animales que viven ahí. Delfines y focas a 100 metros de coyotes y correcaminos. En medio en la playa yo -no menos animal pues- acostado. Así es Cabo, uno se levanta y la vida es más o menos así: desayunar en el hotel o en la marina -recomiendo en la marina un pequeño resturante que está en la esquina justo frente al Shrimp-, después caminar un poco por las calles y regresar al hotel, alberca, playa y relajarse. Ya más tarde llega la hora de comer y la ciudad se pone de buenas, los mejores lugares están dispuestos a recibirte, en la tarde caminar por las calles y quizá comprar un helado -o varios-. Una siestecita y luego de eso cenar, los lugares italianos son los mejores. La vida nocturna es amplia y la gente que está ahí viene de todas partes del mundo, afortunadamente no hay spring-breakers, lo siento, no me gusta demasiado ya el desorden. Pero la vida nocturna la dejo para mañana, porque al final de cuentas, el año antepasado también fui a Los Cabos.

Está en japonés
En realidad está en checo, aprovecharé la ausencia de Dani durante unos días para recordar sus mejores anécdotas, hoy les contaré la primera, que puede llegar a sonar medio fantástica. El equipo favorito inernacional de Dani es la selección de la República Checa y siempre quiso un jersey de esa selección. En navidad pidió una, pero según me cuenta después de enterarse que quería unos Total 90 III, un celular nuevo, un balón Puma veneno y otras cosas más, Santa expresó: "Chingados este niño quiere todo" y el jersey checo fue el elemento sacrificado y no llegó. Pero él no se vence y llamó a la embajada para emplear su auto-aprendido lenguaje checo y pedir que le enviaran por favor una playera de Milan Baros. ¿A quién se le ocurre hacer eso? Creo que sólo por la idea se la ganó, como se va ganando a todo el mundo que le conoce, yo también quiero ser como él, y sólo tiene 13 años.

I can't believe how good it tasted (día 2)
Desayuno ligero para compensar toda la comida del fin de semana, y luego acomodar un poco mi cuarto, dentro de lo que cabe. A media mañana siguió un poco de shopping vacacional. A nadie le cae mal un poco de cositas nuevas, cuando hay de tu talla y te gustan las cosas, hoy no fue ese día así que el asunto de estrenar se movió para más tarde, no importa, es divertido ver y todavía no cobran por eso. Después estuve en mi casa viendo el partido del Madrid -lo importante era ganar y lo hicieron- y me enfrenté a la duda de que comer el día de hoy. Entonces me acordé de mi amigo Alan -el que trabaja en subway- y pedí uno de albondigas, es un placer. Subway me recuerda a Vancouver y NY. Vi perder al Atlas y vi perder a los Pumas, no hay nada como ver al rival perder, jornada futbolera redonda. Llamadas por teléfono con viejos amigos para ponerse al tanto, total el anuncio de Telmex dice que les hable -¡háblele!-. La pasé bien, necesitaba acercarme nuevamente. Mañana comienza en forma el plan turista, se pondrá bien.
 
Aún falta por conocer
Mirando para arriba
A veces me da por detenerme y ver al cielo, sobre todo de noche y disfrutar que donde vivo, se pueden ver las estrellas. Cuando voy corriendo también las veo, pero voy concentrado en mantener el paso de la carrera, pero cuando llego a mi casa y volteo, veo las estrellas y recuerdo muchas cosas, aunque en realidad recuerdo más a mi gente que se fue. No puedo evitar hacerlo porque siento un compromiso con ellos, necesito llegar a ser lo que ellos esperaban que fuera, que difícil pero no puedo defraudarlos, no a ellos.

Día 1
La primera sorpresa del día fue que todavía no se ha ido toda la gente vacacionista, esperaba salir en la mañana y ver la ciudad vacía y no fue así, demonios. Todo comenzó temprano en el club, donde empiezan muchas cosas, haciendo un poco de ejercicio, seguido de un nutritivo desyuno en la terraza, yomi. Más tarde por ahí del medio día nos dispusimos Ana, Chapu y yo a ir al Teatro Diana, diego tú manejas, oh error. Me fui por la calle más lenta de todas hasta 16 de septiembre, y comprobamos dos cosas: que la gente no se ha ido todavía de la ciudad y que nadie sabía exactamente donde estaban los famosos churros de la bombilla. Cuando finalmente estábamos en 16 de septiembre comenzó lo interesante, nadie sabía la ubicación exacta del teatro. Está del lado izquierdo dije yo, mentiras, está del lado derecho. ¡Aquí está! y ya lo habíamos pasado, bueno, sirve que buscamos un estacionamiento, al fin hay muchos. Sí, pero son invisibles porque sólo encontramos uno en el que el Mini podría quedar sano y salvo, en Sears. Que tienda tan fea la del centro por cierto. Llegamos al teatro con la firme intención de que nos dejaran pasar a conocerlo. No se puede, pero es que somos de fuera dijimos y pusimos cara de perritos sin dueño. Pues lo siento, yo por mí sí, pero pues son las órdenes dijo el policía. Total, conseguimos que nos dejaran ver una maqueta y encontramos los lugares que queríamos. Boletos vendidos. Maldita sea. Bueno, pues ya estando aquí vamos al tianguis cultural, está cerca. Ni tanto pero fuimos, que experiencia. De cultural no tiene nada, y me recordó ese uso que se le da al concepto "cultural" para vender piratería, fumar marihuana y protestas absurdas disfrazadas todas en el concepto de cultura. Pero ya estábamos ahí, había que ver. Para quienes no han ido el tianguis está dividido como en partes, la parte de artefactos antiguos, la parte de reggae y rastas, la parte de los darketos, la parte pesada donde protestan y así otras cuantas más. La verdad es que me decepcionó el lugar porque no era lo que esperaba ver, hasta que me encontré a Santiago, amigo del club con quien tengo una relación de admiración mutua, jamás pensé verlo ahí. Total, después de un rato nos fuimos de nuevo. El tianguis cultural no es lo mío. Nos subimos al coche y de regreso a casa, la primera mitad del día había concluido.

Lo mejor es ganar
Pues la aventura de la tarde era el estadio jalisco para ver un buen partido de fútbol. chivas vs santos, necesitaban ganar mis chivas. Todos en la zona preferente dispuestos a ver un buen partido de fútbol, pero no empezó ahí la historia. No, todo comenzó a las seis de la tarde en casa de ana donde nos habíamos quedado de ver para ir en un sólo auto, lo malo es que no esperaba que fuera el mío y que su papá iría con nosotros. Tuve que tirar toda la basura en la cajuela en menos de un minuto, disimular la suciedad. Nos fuimos y el papá de ana nos indicó el camino más rápido para llegar al estadio. Sí, era el más rápido si compitiéramos contra un burro porque tardamos tanto en llegar que cuando entramos al estadio ya había comenzado el juego, ni modo, a ubicar rápidamente los asientos. Que partidazo, al final ganaron las chivas 5-1, resultado normal para el nivel de juego ue mostraron. Al final valió la pena la odisea para llegar por el camino más largo de todos, la pasamos bien. Lo curioso es que yo planeaba ir al estadio hoy, no sabía con quien y terminé de invitado, empezó bien la temporada.
 
The Jth factor
Empieza la temporada
Pues sí, ahora sí es ya oficial, la temporada vacacional de primavera ha comenzado hoy, si no es que para muchos ha comenzado desde ayer. Hoy en mi clase de las 8 y media -ayer no tuve clases- se sentía ya una especie de brisa marina y un ligero olor a bronceador. No estoy exagerando, es que uno saliendo de clase se iba a Vallarta y para ponerse a tono se puso el bloqueador desde que salió de su casa, yo lo consideré un poco exagerado pero pues el sujeto destaca habitualmente por ese tipo de actitudes estúpidas. Después de eso, como por si se me olvidó que eran casi vacaciones me mandó un mensaje Isaac desde el avión, a punto de partir a Chicago y a Las Vegas -como para variarle el muchacho-. Y así, unos discretamente y otros con la firme intención de que los escucharan en el edificio más lejano -digamos en Taiwan- comentaban a donde iban a salir estos días, lo de siempre: Vallarta, Manzanillo, un perdido a Acapulco y los foráneos a sus lugares de origen. Y en eso me asaltó la duda nuevamente, ¿debo irme o quedarme? Que difícil, porque nadie cree que en realidad quiera quedarme, y entonces lo entendí todo. No necesito darle explicaciones a nadie sobre que haré en mis vacaciones, me voy a quedar aquí porque tengo ganas, este año no quiero ir a Cabo y a Vallarta acabo de ir hace unas semanas y me gusta más vacío que lleno. Además, ¿ver a la misma gente de siempre en traje de baño? Paso. Si alguna se pareciera a Paris Hilton -lo siento pero me renació esa obsesión- seguro iría, pero ninguna se parece y Paris se acaba de ir del país, no tengo motivos para ir a Vallarta. Me quedo, pero espero que la mayoría se vaya para poder disfrutar mi plan para estos días, ya se enterarán de que estuve haciendo cada día aquí, por lo pronto feliz viaje a los que se van.

De idas y de vueltas
Más o menos de eso se trata todo, vamos y venimos en todas direcciones, hoy a algunos les toca estar más lejos pero porque quisieron estarlo. Me explico mejor, cuando uno decide alejarse de un grupo por buscar -y obsesionarse- con un objetivo y cuando al fin reconoce que esa meta no es posible intenta regresar como si nada hubiera pasado, está un poco equivocado. Uno no puede irse y pretender regresar así sin más, porque el resto, los que se quedaron se fueron acostumbrando a que no estaba y su vida siguió. Claro que al principio notaban -quizá recalamaban- su presencia pero después de un tiempo la costumbre hizo lo suyo. Es bueno tenerle de regreso, pero se necesita un proceso de readaptación, al menos nosotros lo necesitamos.

Sólo tiene 6 años
Él tenía 3 años cuando su papá tomó la decisión de irse, y esa ida era para siempre. Él ya no se acuerda de su padre, y ahora que lo pienso bien, no estoy seguro que eso sea malo porque la etapa que recordaría sería la peor de todas, sin embargo, cuando me ve y me pregunta por su papá todavía no sé bien que puedo contarle aunque esa cara de inocencia me parte en dos -a veces en más pedazos- y me doy cuenta de que no tengo todas las respuestas para él. Intento ser algo para él pero todavía no entiendo que es lo que busco, o que es lo que buscamos aunque su mamá pretende que construya una imagen similar a la paterna, no puedo hacerlo, me rebasa. Y entonces, mejor juego con él y hacemos lo que quiera durante el tiempo que puedo visitarlo, pero cuando me voy los dos sabemos que quisiéramos que durara más tiempo la visita, y yo pienso que su papá se perdió la oportunidad de conocerlo, lo siento por mi amigo. Él también lo piensa, aunque sólo tenga seis años.
 
Mi lugar está aquí
G de Guadalajara
Y es que no puede ser de otra manera, por donde le busquen, no hay otra palabra que comience con G más importante que Guadalajara. Así de fácil. Nací en la ciudad de México, pero porque nadie me preguntó, de haber tenido la oportunidad de elegir seguramente también estaría viviendo aquí. Me gusta Guadalajara, lo tiene todo para ser feliz. Por Guadalajara se entiende también Zapopan, y como condimento Tonalá y Tlaquepaque. El clima le ayuda, un invierno en el que el frío te permite vestirte de acuerdo a la temporada pero sin necesidad de parecer esquimal. Una primavera lo suficientemente caliente para que todas las mujeres que pueden hacerlo salgan a la calle con faldas y blusas pequeñas y delgadas, para contrarrestar el efecto del calor y para aumentar la temperatura del sexo opuesto, claro. Así a partir de esta época la gente comienza a destaparse poco a poco y llegan a su máximo nivel en mayo, justo cuando el calor llega a sus níveles más altos también. No me gusta el calor, pero por lo menos tiene sus ventajas. A partir de junio y durante varios meses, la temporada de lluvias. Temporada de Lluvias, con mayúsculas, y es que quien ha estado aquí durante una tormenta sabe de lo que estoy hablando. Cuando comienza a llover -que generalmente es por la tarde o noche- uno tiene 5 minutos para llegar a su destino o buscar en donde refugiarse porque el nivel del agua hará que las calles se vuelvan intransitables. Aquí es muy común la escena de coches descompuestos, calles inundadas, tuneles bloqueados por el agua, ríos donde antes había una calle. Y no es que todo funcione mal, porque se planea y se hacen obras para tratar de evitarlo, pero nadie le puede ganar a la naturaleza. Pasar por Colomos en coche durante una tormenta es casi un suicidio, correr por las mañanas ahí mismo es una bendición. Pero que bien que se ve la ciudad en esa época, frequecita. Y después viene el otoño que nos anticipa la llegada del invierno y el ciclo vuelve a empezar, o quizá nunca termina. Me gusta Guadalajara por sus calles arboladas, y más me gusta cuando los árboles son jacarandas en marzo. Me gusta por sus fuentes, por si no lo saben -y es probable que sólo Dani lo sepa- Guadalajara es la ciudad con más fuentes de todo el país. Me gusta Guadalajara por sus mujeres y sus costumbres. Me gusta Tlaquepaque y me gusta el mariachi, acompañado claro de un tequilita. Me gusta la catedral, me gusta el centro y me gustan sus tradiciones. Las Fiestas de Octubre, La Feria Internacional del Libro -la más importante del mundo de habla hispana y la segunda más grande de todo el mundo, sólo nos gana una en Alemania-, el Festival Internacional del Mariachi, el Festival Internacional de Cine, el Festival Cultural. Guadalajara tiene deporte y tiene cultura, no se dejen engañar. Jalisco es el pentacampeón de la olimpiada nacional y de aquí son las Chivas. También el Atlas, con la diferencia de que estos no suelen ganar nada. Aquí está el Degollado -en plena restauración-, la catedral, la rotonda y el Cabañas. Que la Minerva sea costumbre no le quita su atractivo, también está el MAZ que abrió con Rodin y pronto tendremos un Guggenheim. Me gustan las calandrias del centro, me gusta Colomos. Adoro Patria y me gusta Vallarta, me divierto en Providencia y tengo recuerdos excelentes de Colinas de San Javier. Nada como las tortas ahogadas -las Toño por ejemplo- un sábado a media mañana. Y para cuando hace más calor y uno está agobiado, nada es mejor alivio que las aguas del Fray Pedro. Hay para todos los gustos y es tradición también aquí la Birria de chivo y el tejuino, lo primero lo encuentran en las Nueve Esquinas, lo segundo en cualquiera. Hay tantas cosas que me cuesta trabajo escogerlas, pero me quedo con Chapultepec y toda esa zona. Tan rara y tan cambiante. De día oficinas y tiendas, de noche cafés, restaurantes y bares. Sin duda la zona más cultural de la ciudad. La vida nocturna, pese a la fama, se pone bien y cada día tenemos más lugares y ahora últimamente más conciertos. Los lugares colaboran y el más reciente es el Teatro Diana y seguimos esperando el JVC. Pero por encima de todo está la gente, que hace que este sea un lugar vivo y agradable, el creador de todos los símbolos de México: Tequila, mariachi, charrería, Vicente Fernández y las Chivas. Ahí nomás, Guadalajara es México.

Cosas que joden (vol. 12)
Hay algo peor que la impuntualidad: no llegar. O sea, ¿Con qué derecho alguien nos deja esperando sin avisar? Bueno, pues hoy nos pasó de nuevo cuando el equipo contra el que pensábamos jugar -y ganar- no llegó. Los esperamos más de 15 minutos y no llegaron ni pudieron avisar que no vendrían, se pone peor porque fueron ellos los que quedaron en la hora, demonios. Lo peor es que me ha pasado tantas veces esta situación que empiezo a verla con normalidad. Mi papá es especialista en eso, pero nunca con mala intención sólo que suele ser un desorden su agenda y olvida la mitad de las cosas que tiene que hacer, sólo las recuerda cuando le llaman para reclamarle o mentarsela. Yo soy de los primeros, varias veces me ha dejado esperando y lo que espero no pasa porque se le olvida, y así como él es una gran parte de la población, por lo menos en México. Eso de la informalidad como estilo de vida me crea muchos conflictos y no es bueno para mi organismo, lo resiente más tarde y ellos, los que llegan tarde, ni se enteran de eso. Obvio, no les importó dejarme esperando, menos les importará mi saluda. Auch.

Deme unos ya
Pues sí, hay anuncios de esos que los ves y quieres el producto lo más pronto posible. Pues eso me pasó hoy después de que vi el anuncio completo de la campaña "Juega 10" de Nike en el que Ronaldinho sale haciendo genialidades a las que ya nos tiene acostubrados -y a pesar de todo nos seguimos asombrando-. Más tarde me metí a la página de nikefutbol.com para poder ver a detalle los productos de la línea Tiempo. Lo que no sale en la página son los taquetes, pero te recibe una frase que sólo un futbolero -panbolero si quieren- entendería: Ten los huevos de un 3, y la velocidad de un 9. Ya está, si me compro esos taquetes me voy a parecer a Ronaldinho, mañana voy por ellos. Mientras no me vea como jar jar bings...

 
Déjenme escapar
Con f de Fuat
Pocas cosas son rescatables de mi paso por el Instituto de Ciencias, pero hay personas que sí hicieron que esos años tuvieran cosas buenas. Fuat es sin duda una de esas personas. Yo lo conocí antes de entrar al Instituto, en el club al que los dos íbamos regularmente. El jugaba más futbol y nadaba poco y yo nadaba más de lo que jugaba fútbol, pero coincidíamos en las dos cosas. Yo me acuerdo de él como un niño súper fresa y con un convencimiento tremendo de que él era el ser más deseable por cualquier mujer, pero era muy sencillo y me caía muy bien. Yo no sabía que el iba a entrar al Ciencias, así que verlo en el salón el primer día de clases me dio mucho gusto, porque ya era más la gente que conocía yo ahí. Y junto con otros más hicimos un buen grupo y en los recreos jugábamos al futbol y planeábamos atentados. En el club nos veíamos también, así que el número de horas que pasábamos juntos era considerable. Su máximo orgullo era un anuncio de Videocentro en el que él era el protagonista, en realidad hacía varios anuncios de televisión y eso incrementaba su ego. Eso y su primo Gael que por aquellos entonces era protagonista de una novela y cuando estaba aquí en vacaciones, era como ser amigo de la máxima estrella -historia curiosa la nuestra, porque hoy que sí es una estrella ya no vive aquí-. Éramos pequeños y ser amigos -bueno, Fuat era el primo- de Gael era algo bueno para nosotros. Así seguí viendo a Fuat y lo invitaba a mis fiestas. Es de esos amigos que pocos saben de donde conozco pero que llevaba a todos lados -y si no, que le pregunten a Laura-, hasta que un día, así sin más, sin decir agua va, abandonó el futbol y la escuela y anunció su nueva vocación. Sería sacerdote. Oh my dog, ¿cómo podía ser posible que aquel que se creía galán de cine cambiara de ese modo? Pues aún no lo entiendo, así que no se los puedo explicar, pero se fue a seguir su nueva vida. Y estuvo encerrado en Europa varios años hasta que hace poco volvió, quizá antes de lo que él hubiera planeado y apareció de nuevo en mi camino. Bueno, está por aparecer porque hemos quedado de vernos dentro de unos días, aunque me han preparado para el impacto psicológico que será verlo. Más flaco -aún más-, peinado de lado y con Biblia en mano. Ya les contaré del reencuentro del bien y del mal. Obviamente, él no es el mal.

Última F: Figo
Todos tienen un héroe o ídolo en el mundo del fútbol. Para los argentinos no hay nadie mejor que Maradona -ni Dios-, para los brasileños está un poco más complicado aunque siempre estará Pelé pero las opciones están variadas, hay surtido rico en ese país. Muchos más prefieren a otros como Cantoná, Beckham, Hugo Sánchez, Van Nistelroy, Henry o Zidane. Mi ídolo es Figo. Me caía bien desde que estaba en el Barcelona, a pesar de haber estado ahí, si ronaldo hizo lo que hizo en ese equipo fue en gran medida gracias a Figo, y después, lo que sólo los grandes pueden hacer, llegó al Madrid. Con ese equipo ganó siete títulos en 3 años, no todos pueden presumir eso, además se enfundó como el líder del equipo, el que daba la cara siempre, el que corría por todas, el que peleaba cada balón. Y ser el líder en la cancha de un equipo en el que hay 4 balones de europa y están los mejores jugadores del mundo de los últimos años tiene su mérito. Pero todos los ciclos se terminan y parece ser que el de Figo en el Madrid está por hacerlo, todo apunta a que en junio irá al Manchester United donde terminará su carrera, aunque se dice que también está pensando retirarse, ya veremos que decide. Por cuestiones de colección, si se va al Manchester podré tener otro jersey de él. Por espectáculo y el bien del futbol, que siga jugando.

Buenos aires
Los que han estado soplando estos últimos días, pero nada que temer. Tendría un poco de miedo si pesara unos kilos menos y corriera el riesgo de salir volando, como la bandera del Tecnológico que se le desprendió un pedazo y decidieron que quizá era conveniente bajarla. Pobre de ella, aunque ahora está a salvo, en cambio yo temo por mis ojos que acumulan ya una buena cantidad de tierra. Ya casi estarán listos mis lentes contacto y todos me cuentan historias de terror en los que se conjugan las palabras ojo, lente de contacto, tierra, horrible, sufría y otras más. Ya me estaba haciendo a la idea y ahora de nuevo tengo miedo de dar ese paso hacia los lentes de contacto. Estos vientos me hacen reconsiderar, lo que sí, es que está buena la temporada para volar papalotes, lo malo es que no tengo uno, ya lo conseguiré, y si no puedo conseguirlo, improvisaré. Por lo pronto las tejas de mi casa ya están volando, hoy cayeron las primeras dos, y luego dicen que exagero con eso del viento.

Cosas que joden (vol. 11)
No, es que yo realmente hay cosas que no entiendo. Estoy condenado a pasar por acueducto y patria prácticamente todos los días de la semana, y los miércoles en particular tengo que sufrir las consecuencias de la estupidez colectiva afuera de esa construcción horrenda que es Pabellón, algunos le dicen Pabe. La estupidez colectiva obviamente la forman muchos, los primeros son los que la construyeron ahí, en esa esquina tan bien elegida y que le pusieron todos los carriles de salida hacia acueducto, donde hay un semáforo. ¡Bien! Para que puedan salir y estorbar a los que vienen circulando sobre la calle. Pero hay más etupidos en el mundo, y muchos suelen estacionarse afuera de la plaza, en un carril de la calle en el que la banqueta está pintada de amarillo y dice claramente "No estacionarse" pero parece que en este país si tienes una camioneta puedes hacer todas las idioteces que quieras e infringir todas las leyes, total. Pero de nada sirve que esté prohibido si la gente se estaciona ahí y los policías de tránsito no hacen nada para impedirlo. Bonita ley. Hoy venía yo en acueducto y tuve que pasar por la plaza, una señora en una freestar intentaba vanamente estacionarse en la calle, donde no debía hacerlo, estorbando el carril en el que pensaba estacionarse y sobre el que intentaba maniobrar, yo suelo ser un caballero al volante pero hoy no lo resistí más y contra mi manera de actuar normalmente toqué el claxón para que intentara reaccionar. Uy no, error. La señora se enojó y se convirtió en pantera y comenzó a lanzarme toda clase de improperios, menos mal que ambos teníamos los vidrios cerrados. Y así, finalmente me cambié de carril, se puso el siga y me fui a mi casa, con más miedo que antes a esas señoras en van y frustrado por la estupidez colectiva.

Ahí vamos, ahí vamos
Pues el operativo botarga ahí va, doble sesión de correr y doble sesión de fútbol el día de hoy. Para mañana se pronostica algo igual, pero mi condición está aumentando en niveles impresionantes, esto es en serio.
 
Cinco años de vida
No van a enseñarnos a correr
Van a decirnos como llegar primero, o al menos esa es la idea porque al parecer seremos asesorados por un experto maratonista para tener un complejo programa de entrenamiento con excelentes resultados visibles a los 9 meses. Hay dos opciones, o yo me dejo de parecer a Ronaldo y Dani se convierte en el futbolista más resistente de todos, o nos morimos los dos corriendo. Espero que sea la primera, aunque pierda mi parecido con Ronie.

Algunas ocasiones
A veces me dan ganas de llorar, como hoy. No sé por qué, pero llega un momento en el día -algunos días- en el que sin razón aparente, tengo ganas de llorar, necesito liberar algo, pero la angustia crece cuando no sé que es lo que tengo que soltar. Círculo vicioso el míao. En momentos así, me invade también un poco de nostalgia y me da por ver las fotografías que cuelgan en la pared de mi cuarto. Ese corcho con fotos me transporta al pasado y me llena la mente de recuerdos. Doy gracias a quien corresponda por darnos el don del recuerdo, pero le recrimino que no nos deje volver atras en el tiempo. Estoy un poco triste porque creo que era más feliz, hace no mucho tiempo, unos cuantos años antes, cuando cada dia era nuevo, vivia con ganas de que llegara el dia siguiente para descubrir un nuevo sentimiento, un nuevo amor o una nueva sensación. Soy muy feliz ahora pero los recuerdos de felicidad me la juegan y me hacen sentir triste. A veces, aunque pensándolo bien, ahora han pasado esas ganas.

No dejes que diego escriba
Creo que ayer di un paso enorme, perdoné. A lo mejor por eso me sentía más ligero, no estoy seguro. Perdoné porque no podía seguir así, me desgastaba demasiado. He perdonado a todos -como si fuera septiembre- los que sabiendo o no me han hecho daño, no importa en que medida. Así, pude perdonar a quienes intentaron destruir mi imagen hace algunos meses, ya puedo incluso convivir con ellos, no les recrimino ya no haberme dado la oportunidad de defenderme y atacarme por la espalda. Ya no. Pero no sólo los perdone a ellos y a ellas, perdoné a más gente. No me importa hoy lo que destruyeron en mi casa hace años, ni tampoco lo que se robaron, entiendo que éramos personas diferentes y pienso que hoy, seguramente tratarían de evitar que alguien más me hiciera lo mismo, de eso se trata la vida, vamos aprendiendo y vamos cambiando conforme maduramos. Podemos pensar hoy de una forma y en un tiempo lo haremos de una mejor manera, diferente. Y por eso mismo es que también los he perdonado. Y perdoné también al que más trabajo me ha costado, creo que hoy podríamos saludarnos y platicar tranquilamente. Estoy conciente, perdimos más de lo que ganamos en todos estos años, yo sé que no es mutuo, pero por mi parte no hay rencores. Perdono también a mi familia -no cercana- paterna, a mis tíos, a todos los que se metieron conmigo y me cuestionaron sin razón o fundamentos. Hoy a ellos, también los he podido perdonar. Para ellos probablemente no cambia nada, pero sí cambia algo para mí, me siento más ligero, creo que quizá por eso he corrido un poco más hoy, porque llevo un peso menos.

Me gusta
De todas las calles de Guadalajara, la que más me gusta es Av. Patria. Me gusta por muchas cosas, porque está dividida en secciones tan diferentes una de otra pero que la hacen única. Para los que no son de aquí y no saben de lo que hablo describiré un poco la calle a la que hago mención. En su parte sur, es un tanto complicada porque tiene muchos cruces con otras avenidas importantes y según me dicen a determinadas horas pico suele saturarse, pero yo no paso por ahí así que no me importa en realidad. Esa parte tiene de todo, fábricas de pan, de componentes electrónicos y de papas sabritas. Tiene bares y antros pero también tiene farmacias, restaurantes, helados típicos. Total, que de Vallarta a López Mateos uno puede encontrar prácticamente todo en esa calle. La segunda sección -yo decidí las secciones- va de Av. Vallarta a Acueducto. Esta es la parte nice de la calle, las mejores agencias de coches están ahí, BMW, Mercedes Benz, Accura, Lincoln, Porsche, MG, y otras más decidieron instalarse ahí. Como detalle curioso hay una nissan, pero no vende tsurus ni "coches baratos" en esa sucursal. Pero esa parte me gusta porque tiene buena vista, cuando vas bajando puedes ver una buena parte de la ciudad, los contrastantes nuevos edificios que se levantan y el bosque un poco más a la derecha, para terminar con un paso a desnivel distinto a todos y una plaza que no es más fea porque no es más grande, -afortunadamente- y se parece a esas grandes fábricas de Chicago de los años 30s, por ahí de la gran depresión. Y luego viene la mejor parte: de Acueducto a Américas, ahí soy feliz. Ahí sólo hay bosque, a un lado y al otro, esa sensación de ir con las ventanas abiertas, con aroma a bosque y sin que el sol te pegue directamente porque unos árboles enormes lo tapan, es incomparable. Creo que lo disfruto más porque por ahí pasé todos los días, durante tantos años. Además, me recuerda a Vancouver, me recuerda a Malvas y me recuerda tantas cosas que siempre que pueda, paso por ahí. Tengo buenos recuerdos de esa zona, evasiones al radar de alta velocidad, trompos por derrapar en la tierra, miedo al intentar pasar por ahí cuando cae una tormenta -estilo Guadalajara en junio, ya saben de cuales-, ir rumbo a casa después de una fiesta en domingo a las 7am cuando ya hay gente deportista que corre. Av. Patria sigue después de Américas, pero para mí termina ahí, porque es donde solía dar vuelta para ir a casa.

F de fiesta
Para eso de las fiestas me pinto solo, sin ayuda. En prepa mis fiestas cada año estaban en el top 3 de las fiestas. Al mismo nivel de las fiestas en casa de Marie, Manijeh y Caro. Experimenté con la primera prestándole la casa a Javier para su cumpleaños pero invitando yo, un éxito arrollador, que me motivó a hacer una gran fiesta para mi cumpleaños de ese año, y de nuevo un hit completo con intercambio de boxers -ya habíamos hecho uno de calcetines- pero aún podíamos superarlo, quedaba más espacio en mi casa y más compañeros de prepa que invitar. Y entonces, llegó ese famoso 24 de abril, un día antes del cumpleaños de Jorge y que marcó la pauta en las fiestas de la generación. Es importante explicar primero como se dieron las cuentas para tener ese magno evento en mi casa, porque todo tiene su origen. Unas semanas antes estábamos en Vallarta Jorge Lizarde, David Alfaro y yo pasando unas buenas vacaciones cuando le digo a jorge que su cumpleaños se aproximaba peligrosamente y él me dijo que así era, pero que no sabía donde festejar porque su mamá no creía conveniente que fuera en su casa. Y entonces brilló mi cabeza: Somos amigos, que falta de confianza la tuya, que sea en mi casa y él estuvo de acuerdo, pues cómo no iba a estarlo. Yo era inocente. 170 personas en mi casa, un carrito de hot-dogs, gente bricando desde la azotea, música por un lado, la banda equis haciendo destrozos y robando discos, se perdió el control por unos momentos. El saldo: ropa del cuarto de servicio bañada con cloro, lista para la basura, 25 discos desaparecidos, una puerta rota. Mi mamá estaba feliz con la idea, pero Jorge nunca supo nada. La fama llegó de inmediato, diego hace las mejores fiestas. Y la volví a hacer ese mismo año, cuando a las 5 de la mañana terminé en el hospital por un golpe en el hígado que cambió mi vida para siempre, pero que divertida estuvo con 100 personas en mi casa, un inflable gigante y muchos gorrones. También la fiesta del último día de clases de prepa fue en mi casa, los mariachis tocaron su última canción y como perros de Pavlov todos lloramos, sabíamos que era el final de un ciclo. Al año siguiente de nuevo mi cumpleaños, y aunque nadie lo sabía yo estaba cerrando una temporada de fiestas, sería la última en mi casa, y así ha sido hasta ahora. Vino después casa de Blanca parte 1 y la fiesta de los ochentas en casa de Blanca de nuevo, pero sin Blanca -gracias por el engaño-, y de nuevo un año de descanso. Este año no sé si tengamos fiesta o no, es probable que no. Pero si la hago, será de nuevo a lo grande, para que se hable de mis fiestas durante años como aún se hace con las anteriores.

Sal y pimienta
O lo que es lo mismo, para ponerle sabor al día. Era un martes demasiado normal, cuando por la tarde a eso de las 6.30 cuando salía de mi casa en busqueda de algo que hacer lo encontré demasiado cerca. No había pasado ni tres cuadras de mi casa, cuando el policía del fraccionamiento se acerca a mi coche cargando una niña en brazos, toda sangrada y muchos niños alrededor de él. En la madre, es Fer, la hermana de Migue y ahí estaba Migue a su lado, asustadísimo. Entonces el policía me preguntó si los conocía y me hice cargo de la situación, llegó Chamacón, el otro hermano y nos subimos al coche, íbamos al hospital. Migue, quedate con Ale -la más chica de todas, ok, para los que no saben todos ellos son mis vecinos y primos de Luis, Chamacón tiene 16 años, Migue 11, Fer 6 y Ale 3- Sus papás no estaban, así que me convertí en el adulto responsable, pasamos a mi casa rápido por las tarjetas -nunca salga sin ellas- y salimos corriendo al hospital. La herida era profunda y sangraba mucho, se la hizo cuando un columpio le pegó en la frente, ya se imaginarán. Así se hizo la cicatriz Harry Potter, pero nadie se rio de mi chiste, malísima idea, seguí manejando. Chamacón asustadísimo aunque intentando estar tranquilo calmaba a Fer. Llegamos rápido, para eso de manejar agresivo me pinto solo y nos recibieron de inmediato en el Hospital San Francisco. Y aquí he de reconocer la atención del lugar, nos atendieron de inmediato y sin preguntar como pagaríamos o quienes eran responsables, primero la niña. En el camino y en el hospital hablábamos con sus papás, quienes pensaron que era algo menos grave y se sorprendieron cuando vieron a la niña y yo me sorprendí cuando vi la tranquilidad con que la mamá vio a su hija. El Chamacón es otra historia, pobre, estaba muy asustado en el camino y también en el hospital cuando empezaron a curar a su hermana y luego a coserla. Le dije: no veas. Y obviamente fue lo primero que hizo, así que mejor cerré la cortina y lo invité a salir de la zona. Después nos fuimos del hospital, ya estaban sus papás ahí, y eso era suficiente. Y nos fuimos sin hacer ruido.
 
¿Quién hay en esta niebla?
Por eso no lo hago
Por cuestiones de trabajo tuve que presentarme en un lugar de esos que ahora abundan, donde lavan autos. Y pues aprovechando que estaba ahí, y que no me lo iban a cobrar acepté que me lavaran el coche, total, no perdía nada. Entré a la cita que tenía y al salir el auto estaba en efecto, reluciente como tenía semanas que no estaba. No podía estar mejor la cosa, se cerró el negocio en buenos términos, quedé muy bien con la gente con la que estaba y el auto limpio -gratis- esperándome. Seguro como soy me subí al coche y me fui, llegué a mi casa y me dispuse a hacer mi tarea. En realidad no hice la tarea, pero pues tenía la intención de hacerla, y finalmente la intención es lo que cuenta. Todo iba demasiado bien, y entonces pasó. Comenzó a llover y combinado con el viento de marzo y la casa que construyen frente a la mía, el coche quedó más sucio que antes. Por eso no lo lavo.

Cosas que joden (vol. 10)
Cuando la ciudad se convierte en un laberinto es dificil transitar. Va la historia completa. El sábado pasado mi papá me llama por teléfono a las 2.30 y me dice "Nos vemos a las 3.30 horas para comer en El Pirata" -muy buenos mariscos por cierto- y yo, curioso como siempre pero precavido con eso de la compañía pregunté quien iba a estar con nosotros. Sólo Gabriel, me dijo. Ah pues bueno,Gabriel me cae muy bien, ahí nos vemos. El restaurante está por la ex-glorieta colón, del otro lado de av. américas. Quien viva en guadalajara actualmente sabe que hay un hoyo que mide kilómetros por un gran paso a desnivel que se construye en todo av. lópez mateos. Las calles de providencia cambian de sentido cada día -y a veces pienso que son giratorias- y las rutas alternas empiezan a presentar rutas alternas a ellas mismas y el número de lonas amarillas que indican el camino aumenta cada día y hace que uno tenga que analizar profundamente hacia donde tiene que ir. Cada cuadra. Total, que logré llegar al lugar este y estacioné mi auto, entré y sin mirar me dirigí a la mesa de siempre. Error, eso de sin mirar no es buena técnica, porque de haber levantado la vista antes, habría evitado un mal rato. Efectivamente estaban mi papá y Gabriel. Y la familia completa de Gabriel, desde Argentina y yo sin conocer a nadie. Se pone peor, no había un lugar para mí y cuando improvisan uno, lo ponen en la orilla. Pero en la orilla donde no conozco a nadie. Y obviamente me molesté un poco porque fueron las dos horas más aburridas de mucho tiempo, sentado al lado de gente que no conozco, y que no está dispuesta a hablar. Mi frase más larga fue: ¿Puedes pasarme la canasta del pan? Que horror, fueron unas horas horribles, detesto que me engañen sólo porque saben que si me dicen la verdad no voy a ir. No tiene sentido.

Límites
Todos tenemos un momento en el que la paciencia se agota. Hasta el más paciente de todos, yo creo que tiene un límite. ¿Quién será el más paciente de todos? No sé, pero sí puedo empezar a descartar gente, mi amigo Isaac -le gusta que le digan Issac- está entre los más impacientes. Bueno, sigo con lo que iba, total que la situación ya no daba para más hoy, y un güey que suele no callarse, seguía en lo suyo y no se callaba, pero era más desesperante que nunca. De pronto Dani llegó a su límite y dijo: ya. Se paró y se alejó de todos lo suficiente y dándonos la espalda gritó: "¡¡¡¡¡Ya me tiene hasta la madre!!!!!" y todos reímos. La verdad es que el otro güey ya nos tenía cansados a todos, pero Dani de nuevo nos devolvió el buen humor.

La ciudad vacía
Pues sí, ya es casi oficial, aunque aun falta que sea oficial, pero podemos darlo casi como un hecho. Este año en vacaciones de primavera -semana santa pues- me quedaré en guadalajara. Las razones son muchas y no importan, aunque la principal de todas es un deseo de quedarme, de estar en la ciudad sin gente y entender de que hablan todos cuando dicen que es muy cómodo quedarse. Además me va a servir para varias cosas, intensificar el operativo botarga -que hablando de operativos botarga, hay una propuesta para que yo sea capaz de correr un maratón completo dentro de 9 meses, ya les diré más al respecto de ese operativo botarga plus- y sobre todo conocer mi ciudad, o la parte que me falta pues. Y la que hace mucho que no visito, sí, ahora que lo pienso creo que nunca le dedico tiempo a turistear en Guadalajara. Si alguien se queda, creo que podemos pasarla bien. Y si alguien viene, podemos hacerlo mejor.

F de Familia
Aunque no sé si sea yo una persona autorizada para hablar de este tópico. No es tópico, es realidad diría Mauricio. Siempre he dicho que tengo la fortuna de contar con tres grandes bloques familiares. Por un lado mi familia paterna, con la que tengo una relación bastante extraña y por el lado materno, los Castorena y los Cerisola -en orden alfabético- con quienes me llevo bastante bien pero que como ya les he relatado tienen sus peculiaridades. Hoy les contaré un poco más de mi familia paterna. Mi papá es el segundo de 5 hermanos. Tres hombres y dos mujeres. El mayor de todos es un patán. No lo digo yo, es la opinión general, es intratable, es déspota y es naco. Nomás no se hace uno. Luego sigue mi papá, tema aparte, ya hablaré al respecto en otra letra. Después, creo que sigue mi tío Raul. Tema amplio. Cuando yo era más chico pensaba que era un tio bastante cool, deportista, sano y buena onda. O sea, era casi como un ejemplo a seguir, pero no lo seguí, afortunadamente. Decía ser muy estricto y fanático del control hasta que descubrí que todo era una farsa y que en realidad su vida no era como decía el que la vivía. Empezó a criticarme de más y a meterse con mi estilo de vida. Eso no lo soporté, pero para ponerlo peor su esposa se puso en el mismo plan, como si les hubiera hecho yo algo y así, cada que podían me atacaban de la manera más vil. Obviamente no me iba a poner a su nivel -no alcanzo yo a ver hasta allá abajo donde están- y opté por el camino fácil. Los mandé al diablo, con público, en una fiesta. Y ahora se portan tan tranquilitos, bueno, no los mandé al diablo, los puse en ridículo, es la verdad. Luego viene la parte rescatable de la familia. Mis tías. Mi tía Carmen es el enlace de la familia, o sea, si ella sabe algo todos se enteran, es mi tía internet. Pero además, ella es la responsable últimamente de buscar y rescatar el verdadero pasado de la familia. Nos harán un libro donde sabremos todos los secretos. Y por último está mi tía la más chica de todos. Siempre de buenas, siempre haciendo chistes, como si siempre tuviera 15 años. Además cocina riquísimo. Así, la familia en conjunto me resulta difícil de digerir, pero por separado a algunos los soporto. De los primos hay de todo, pero a dos no puedo ni verlos. Otros me dan igual, pocos sí me caen bien. Por eso ahora mejor me abstengo de las reuniones familiares, mejor para ellos. Para mí la palabra familia, como pueden ver, tiene muchas variantes.

 
Así tenía que ser
Por los buenos tiempos
Resulta que ayer en la noche tuve una de esas fiestas en las que la cosa se pone bien, pero al principio dudas si deberías o no estar ahí. Ya les cuento. Resulta que hubo una fiesta de mi generación de prepa, que como algunos saben es bastante grande. Una generación que llena dos aviones para ir a Ixtapa. Pues bueno, la convocatoria fue para una fiesta con la intención de ayudar. Más por ayudar que nada y la reacción fue bastante buena. Me dio mucho gusto ver que todos estaban concientes de que el principal objetivo era ayudar, además de estar pasando un buen rato. Pero como suele suceder en esas fiestas, al principio me sentía un poco raro, como que ni estaba fuera de la fiesta, pero tampoco cabía perfectamente ahí. Es raro de describir, no estaba agusto ahí, pero me daba mucho gusto ver a toda la gente, pero era incomodo. Al menos así fue la primera parte de la fiesta, después llegó mi gente y me fui sintiendo más cómodo. Me dio gusto ver al Yanki, no lo veía desde que murió su papá. Me pudo encantar la idea de ver a Claudia, tenía mucho tiempo de no verla. A Esponda siempre me da gusto verle, es de las personas más nobles que he podido conocer, leal como pocos, podrán criticarle muchas cosas, pero no le pueden replicar nada en cuanto a ser una buena persona. Sí, estoy escribiendo de gente que no es muy común que hable de ellos, precisamente por eso lo hago ahora. También pude ver a Alejandro León, tipazo. Lo conozco desde primer semestre de prepa y es de las personas más amables y sonrientes que conozco, creo que sólo Jorge Lizarde lo supera. Alejandro chocó hace unos años y se le desconfiguró la cara, después de varias cirugías es bueno ver que ya está como si nada, no se le nota. Lo que más admiro de Alejandro León, y creo que lo haré siempre, es la manera en que brindó su amistad a David Beracha. David tenía un problema que lo condenaba a usar una silla de ruedas permanentemente, sólo podía mover su mano derecha, pero tenía un sentido del humor impresionante, cuando yo lo conocí no se dejaba vencer por nada y nos retaba a competencias en silla de ruedas. Se caía y lo ayudábamos a levantar, pero nadie le ayudaba tanto como Alejandro León. Alejandro estuvo desde que me acuerdo, a su lado, hasta el día en que murió David. Y aun después. Eso admiro de Alejandro. Hubo más gente en esa fiesta, Veo a mis amigos y más atrás de sus ojos veo las mismas imagenes que yo vi, momentos míticos, dias de gloria. Ahora miro sus vidas, veo el recuerdo, veo los recuerdos de unos tiempos diferentes -no sé si mejores-, unos tiempos que no volverán. Pero ahora nos vemos con gusto, quizá más que antes, por el tiempo que pasa entre cada vez. Y eventos como el de ayer, nos hacen sentir tan unidos como antes. O más.

Mejorando el clima
Vamos a lo de siempre, Dani es como recibir un chiste por dia en el momento más adecuado. Ayer estábamos sentados en una banca, pensando como hacer para recuperar un balón perdido, y hacía frío. Y así sentado como estaba, metió las manos en la chamarra que traia y se dobló todo pegando la cabeza a las rodillas. Y la gravedad hizo lo suyo también, y se cayó al piso. De hocico y sin meter las manos. "No metió ni las manos" diría el encabezado de un periódico amarillista. Sigue aprendiendo a base de golpes.

Cuentecito semanal:
La choza
No era la primera vez que entraba a la choza desde que murió mi hermano, la primera vez fue el día que aprendí como manejar mi mente. Después sólo acudía ahí cuando me sentía mal, cuando necesitaba pensar, no para estar solo, pues afortunadamente siempre lo había estado. Además descubrí que los hasta ayer frecuentes encuentros con mis amigos eran más cómodos en algún café o lugar por el estilo.
Hacía mucho que no visitaba la choza, que no me adentraba en ella, se notaba, ésta era ya un espectáculo deprimente, las esquinas de los muros estaban plagadas de arañas y al entrar, la puerta se resquebrajó y cayó con todo y marco, completamente astillada, al suelo. Me di cuenta del paso de los años y del olvido que había puesto en ella...como reflejo de mi propio subconsciente.
Con un golpe quité el polvo de mi sillón favorito, me deje caer en él y luego, no pude evitarlo, mi mente viajó por el tiempo y se remontó al día en que la construimos mi hermano y yo (o mejor dicho yo bajo la dirección de mi hermano), recordé‚ incluso aquel dolor, más moral que físico, resultado de una cortada con el serrucho, y cómo la mancha de sangre había sido absorbida, casi de inmediato, por la madera de una de las tablas que instalamos después en el techo. Ni el tiempo la pudo borrar. Nos llevó todo un día, desde las cinco de la mañana, y al terminar me dijo que ese sería el lugar en donde deberíamos reflexionar, meditar, y crecer. Dijo que toda era nuestra, porque así la habíamos creado y que duraría de acuerdo al cuidado que pusiéramos en ella, o mejor dicho, al cuidado que pusiera yo en ella.
No me di cuenta entonces de lo profundo de esas palabras, era yo feliz. Pero cuando él murió fui y me encerré‚ tres días en la choza, sentado en el sillón de mi abuelo que tiempo atrás me habían regalado, cuando se cambiaron los muebles, y con todo y los muebles nuevos, algo murió dentro de mi.
Giré la cabeza y descubrí, el rincón donde aprendí a fumar... luego mi vista continuó hacia la mesa de las cartas, cuando todavía creía que existía la eternidad, que todo existiría por siempre; vi la ventana donde contaba a veces las estrellas o hallaba forma a sus agrupaciones, vi el cuadro, hecho por algún recuerdo que hoy mi memoria ya no reconocía, el farol que me alumbraba aquellas noches que pasaba viendo la inmensidad del cielo, oscuro.
Me di cuenta entonces de algo genial, estaba sentado dentro de mi propia mente, sí, todo eran recuerdos, ruinas creadas por mi descuido, y supe que había vuelto allí tan sólo para buscarme entre tantos fantasmas y personajes en los que me había perdido. Me di cuenta de que gracias a todo lo que había pasado últimamente, del vacío que me crecía dentro, había tomado el camino correcto y había llegado a aquel lugar, para pensar una vez más en mi, o para ya no pensar más.
Me levanté en seguida y comencé a limpiar la choza, quité telarañas y cuadros, parché las paredes, tiré toda la colección de viejos muebles y traté de borrar todos los recuerdos que me rodeaban, incluso la mancha del techo que fue lo único que quedó igual. Acabando con esto me senté en el suelo, pues olvidé decirlo pero tiré el sillón del abuelo y, en un rincón me quedé, sin pasado, sin presente, solo, adentro de mi mente. Sin querer salir ya más.

Para mañana
La letra f desde mi punto de vista y varias cosas más, de las cosas que joden.
 
Despistes y franquezas
Cosas que joden (vol. 9)
Por eso no me gusta prender el radio. Luego me pasa como hoy. Voy en mi coche saliendo de mi horrible examen de fondos de inversión -que mal que nos ha ido a todos, como les dije, la magia se extinguió ya, quizá abusé de ella- y como había sacado la caja de cds del coche para cambiarlos y no la había regresado prendí el radio. Y entonces inicié una busqueda de alguna canción que valiera la pena, aceptaba casi todo. Pero encontré lo peor. No soy fan de Luis Miguel pero lo respeto, el muchacho hace su esfuerzo y se le da eso de cantar. Y entonces hoy escuché que alguien hizo un cover malísimo de su canción de La Incondicional. Es tan mala la nueva versión que casi me dieron ganas de bajarme del coche, pero mejor apagué el radio y aceleré para llegar a casa, necesitaba sanar mis oidos. Y entonces puse a Rebelde. Estoy mal.

E de equipo
Pues esta es la última E como lo he prometido. Creo que es importante porque en la vida nos toca estar en muchos equipos. Equipos de fútbol, equipos para jugar a lo que sea, equipos para las clases de la escuela. De todos los equipos en los que he estado hay uno que me ha marcado y que sigue teniendo gran influencia sobre mí. Me refiero a mi equipo de natación. Resulta curioso que siendo un deporte individual el equipo fuera tan importante, pero creo que es precisamente por eso. Nos conocimos todos en la alberca y primero eramos sólamente conocidos, siendo ya compañeros de equipo. Sabíamos los nombres de todos, pero nos limitábamos a cumplir con los entrenamientos. Hasta que empezaron las competencias y con ellas los nervios. Parte de calmar los nervios es apoyar a tus compañeros, motivarlos para que naden lo mejor posible y decirles que no tiene caso que se preocupen, que les va a ir bien y que no tienen nada que temer. Aunque uno se sienta igual, en ese momento somos psicólogos los unos de los otros. Las competencias nos fueron acercando a todos, cada una tenía su magia y hacía que nos identificáramos más y más. Todos tuvimos días buenos y malos. Y como dije ayer, siempre habrá mejores días. En mi caso particular ese equipo me dio la oportunidad de ser parte de un relevo que sólo perdió una competencia de todas las que participó y fueron muchas. Sólo perdimos la última vez que nadamos juntos. Yo era el tecero en nadar, y la presión primero de que el equipo no perdiera me hacía nadar más rápido. Después fue la presión de seguir ganando. Más tarde la presión de ser el equipo a vencer. Sólo perdimos la última vez, porque, en el fondo creo que sabíamos que era la última que nadábamos juntos. En ese equipo conocí a muchos de mis amigos actuales, aunque no tiene caso citarlos ahora, seguimos siendo parte de un equipo, aunque ya no entrenemos juntos, aunque ya no entrenemos más. En ese equipo aprendimos a apoyarnos, a escucharnos, a no dejarnos caer y a levantarnos. Aprendimos a convivir y a tolerarnos. Pero sobre todo, y de esto me doy cuenta apenas ahora, aprendimos a vivir. A vivir mejor.



 
Una fecha que duele
No soy tan fuerte
Porque a veces sí me duele. Me duele físicamente, pero me duelen muchas más cosas. Me duelen las piernas, el operativo botarga pasa la factura y cada día me pesa más moverme, se supone que con el tiempo irá mejorando. Pero hay cosas que me duelen más, ya les iré contando, hoy me duele Madrid.

La vida en fresa
Un día le preguntaron al obispo de Ecatepec, que por qué era amigo de los grandes empresarios del país. Su respuesta no pudo haber sido más elocuente. Los conozco desde niños, ¿qué culpa tengo yo de haber nacido rico? Tómala. O sea, suena muy mamón, pero pues es cierto, uno no tiene la culpa de las circunstancias en las que nace, pero sí puede remediar otras tantas a lo largo de la vida, y creo que eso nos toca a todos. Hay muchas cosas por donde empezar. Yo tengo otras aspiraciones, ser uno de los grandes empesarios, mínimo. Por cierto, hablando de empresarios menuda sopresa la que nos hemos llevado con Carlos Slim -cada día pierdo más el sentido, lo sé- que aparece en la lista de Forbes como el cuarto hombre más rico del mundo. Pasó de tener la despreciable cantidad de 13 mil millones de dólares a la friolera de 23 mil millones. Digamos unos cuantos centavos más. En la cima sigue Billy Gates. Todavía tengo que trabajar mucho para entrar en la lista, el mínimo son mil millones de dólares, ya tengo el primer dolar, ahí voy.

¿De quién es este mundo?
Historia de la vida real, como todas las que cuento, sólo que aquí el protagonista no soy yo, ni Dani, ni Isabel (digamos isabel). La historia tiene lugar en el estacionamiento de Centro Magno. Quién ha estado ahí sabe de la clase de basura de la que estoy hablando, es el estacionamiento más feo y peor diseñado que puede existir, pero que congenia perfecto con la plaza más fea que puede encontrarse. Tal para cual. Total, que la escena es la siguiente, un auto saliendo de su lugar para irse, y una mujer joven en su auto esperando que saliera el otro para poder estacionar su coche ahí y proseguir con sus planes. Pues nada, de improvisto sale un coche de quien sabe donde y haciendo gala de sus habilidades gandallas, se estaciona antes de que la mujer alcance a reaccionar. Ella muy molesta ante la situación -porque tenía sus direccionales puestas- baja su vidrio tranquilamente y le reclama al sujeto argumentando que ella estaba esperando primero ese lugar. El gandalla, cínica y seguramente le dice: "Este mundo es de los vivos", ella parece meditar su respuesta, pero no habla. Mete reversa en el coche y se hace para atrás, girando el volante al mismo tiempo de modo que logra alinear su coche quedando exactamente atrás del auto del gandalla. Y se hace más para atrás. De pronto frena, mete primera -o Drive, da igual- y acelera al máximo y estrella la parte frontal de su auto con la cajuela del otro coche. El tipo, atónito ante tal situación de irracionalidad -de ambas partes- se queda parado, contemplando. Ella entonces, tranquilamente, mueve su coche, se acerca a él, baja su vidrio y le dice: "No, este mundo es de los ricos" le deja el número del seguro, y se va.

Cosas que joden (parte ocho)
Si no están agusto que se vayan, soy claro. Puedo sonar radical, pero es que en el Tec de pronto se topa uno con cada sujeto que parece que está a la fuerza ahí en la universidad. Ayer por ejemplo fui parte de un grupo de alumnos que fueron entrevistados para el proceso de certificación de la carrera de LAF. En teoría, puros alumnos chingones. Digo, en teoría pues porque la verdad es que fuera de mí eran pocos. Y de pronto dos comenzaron a hablar del Tec como si fuera el peor sitio del mundo y lo peor que les hubiera pasado en la vida. Vamos a pensar que sí, que efectivmente para ellos es lo peor que les ha pasado. ¿No se supone que fue su elección? Y si así fue y se arrepintieron, nadie los obliga a estudiar ahí ¿O sí? No lo creo, y si no están agusto y creen que la ideología de la mayoría va en contra de la suya, pues que se vayan, no tiene caso que nos hagan pasar un mal rato a los demás escuchando sus estupideces, sobre todo si están en una escuela de negocios.

Fue bonito mientras duró
La magia de diego se ha ido, por lo menos eso es lo que aparenta. La magia de los cienes se ha ido porque hoy después de mucho tiempo, obtuve una calificación que no combina con el resto, 68. Calificación reprobatoria, así que haciendo un resumen me quedan cuatro 100, un 90 y un 68 fantástico que vino a estropear todo y a devolverme a la tierra. Lo siento, no todos los días son fiesta. Hablando de fiestas, justo ahora que escribía esto me acordé de algo que dijo el rabino de la comunidad judía de guadalajara -una parte pues- hace poco en un bar mitzvá. Le dijo a Leo: "No todos los días serán tan felices como este. Habrá unos que lo serán más". Yo sé que no viene mucho al tema con el tema del que estaba hablando, pero si lo piensan bien, sí tiene un poco que ver, en síntesis siempre habrá mejores días que este, aunque este sea muy bueno, habrá mejores. (Eso fue como un breviario cultural). Decía pues, que estaba yo un tanto agobiado con esto de la calificación no aprobatoria cuando de pronto me encontré a mi buen amigo Rusito. Y estábamos platicando muy agusto -siempre con él platico agusto- de todo y de nada, de las calificaciones, del partido del miércoles, de ese minuto en blanco que tengo en mi cabeza durante el partido -no me acuerdo de una parte del partido, aproximadamente un minuto, como si me lo hubieran borrado- y entonces, comencé a quejarme de mi examen. Digamos que le relaté la estupidez que cometí y que es muy frustrante perder muchos puntos en algo que sí sabes hacer, pero que se te fue la onda de lo que estabas haciendo, así como si fuera mi psicólogo él. Y luego brinqué a otro tema, estaba yo descargando la frustración que me provoca un compañero de equipo y el Rusito tranquilamente me dice: "Esta playera me queda chica, no sé por qué me la puse". Me sacó de onda, pero me hizo reir bastante. ¿Qué se puede esperar de alguien que se avienta de panza en el piso del edificio como si festejara un gol? Él lo hace, chale.

Fue bonito mientras duró (parte dos)
Me acabo de dar cuenta de algo espantoso. Me estaba obsesionando con la idea de sacar 100. Que horror, me estaba transformando en lo que siempre critiqué, que espanto. Que bueno que reprobé. Gracias maestro por mandarme de hocico al piso de nuevo, lo necesitaba.

De último minuto
Ya me extendí demasiado, fiel a la costumbre, dejo la E de equipo para mañana.
 
Un día antes (364 días después)
El último día de la galaxia
Y no por esto que diré dejo de ser Madridista, al contrario, lo digo como fiel al Madrid. El ciclo terminó en Turín. Duele más porque cayó el Madrid sin grandeza alguna. ¿Para qué jugó Raúl? No necesita el Madrid tales actos de heroismo mal entendido y menos aún si condenan a la banca a Guti, al que enseñaron a ser centrocampista para sentarlo después, el futbolista en mejor estado de la plantilla, el único capaz de activar a los delanteros, de agilizar el juego, de otorgarle dinamismo. Lo volvió a demostrar ayer en cuanto pisó el pasto. Guti es el complemento ideal del poderoso Gravesen. Muchos nos enojamos cuando hace un par de meses se habló de fin de un ciclo. Pero la cuestión ya es indudable. El encuentro de Figo lo confirma, aunque no se puede reclamar entrega. Soy admirador de Figo desde hace años y tengo que aceptarlo: es el líder y estandarte de otro equipo, pero ya no de este. Lo de Raúl está dicho y a Zidane sólo cabe conservarlo para partidos especiales y de alfombra roja. Cosas parecidas valdrían para el icono Beckham y el agotado Roberto Carlos, que ya dio todo de sí, tampoco se le puede reclamar nada. No se acaba el mundo, pero sí se acaba el Madrid actual. Algo queda, pero da para lo que da. Para haber llegado hasta aquí, con más ganas que nada. Para estar segundo en la liga española. Pero el equipo que fue ya no está, sino un porcentaje cada vez menor de aquello. Este equipo lo ganó todo. Ahora hay dos cosas por hacer: desmontar esta galaxia y traer jugadores nuevos para hacer un equipo nuevo que sustituya a este fatigado grupo, que tantas ilusiones provocó, que tan pocas despierta ya.

Ese tren
Lo dije entonces y lo digo ahora, casi un año después. En ese tren íbamos todos. No estábamos en Madrid, pero en ese tren, en esa estación de Atocha, estábamos todos, porque no podemos permanecer indiferentes ante tremenda demostración de horror y de terror. Mañana se cumple un año y aunque se pueda tener reconstruida esa estación, no se puede reconstruir el daño hecho a tantas víctimas. ¿Cómo se le explica a una niña que su padre no volverá a casa porque unos terroristas decidieron explotar un tren? Aznar apoyó una guerra contra -lo que quedaba de- Irak, pero la gente estaba en contra y unos idiotas deciden tratar de responder matando civiles. ¿En qué cabeza cabe? A esa niña a quien me refiero, nadie le ha podido explicar una realidad que va más allá de lo que ha podido entender. Ella no sabe por qué hay guerras, no sabe por qué explotan los trenes, no sabe por qué su mamá llora y no sabe por qué a un año de distancia, la mayor parte del mundo ha olvidado lo que sucedió.

Tanto para nada
Pues estaba yo en mi examen concentrado como pocas veces resolviendo los ejercicios, fácil el uno, el dos, el tres y el cuatro. Ya cuando llegué al cinco hasta vuelo traía y empecé a hacer el proceso mentalmente, ya saben como es la vida de los genios. Total, yo estaba en eso, pero al mismo tiempo entraba al salón el impresionante director de área -lo de impresionantes sólo es por gordo y por mamón- y nadie se dio cuenta de su arribo, ni el maestro que estaba resolviendo dudas del examen -somos un grupazo-. Total, seguramente Pau estaba volteando para otro lugar, porque de pronto Gerardo -el director gordo- le dice a gritos: "concéntrate sólo en tu examen ¿quiéres?". Pero todo el salón se asustó, no porque estuviéramos copiando pero tremendos gritos, y luego volteas y te ves amenazado por shrek y una buena cantidad de botones a punto de salir volando y sacarte un ojo, te asustas porque te asustas. Total, que se me fue la idea y ya no pude terminar ese problema. Sobra decir que salí furioso, lo bueno de todo es que ese problema era extra y así, sin estudiar y con un buen susto, acumulé otro 100.

Castores con suerte
No, no ganamos pero porque no jugamos. El otro equipo argumentó una fiesta a la que no podían faltar y no hubo partido. Que bueno, hubiéramos perdido 85 goles a uno. Unos con gripa, otros desvelados -por jugar FIFA 2005-, otros golpeados, adoloridos y faltos de precisión. El otro equipo nos hubiera pasado encima, el operativo botarga está pasando factura, por poco no termino los kilómetros de hoy, esperemos que sólo sea cansancio temporal. Mañana hay que estar ya en forma y el sábado hay liga cometa, jugando tres partidos por semana, seguro que de algo me ha de servir. Creo. Todavía tenemos algunas cosas que corregir, empezando por la definición de equipo.

Aviso parroquial
sí, bueno, total que se me fue la onda, así que eso de la última E viene mañana, casualmente e de equipo, ahí me formé yo, en uno. Mañana viernes es visita a los doctores, ya les contaré como me va y voy a probar mis nuevos ojos, a ver como se pone la cosa.
 
Dos días antes (363 días después)
E de escuela (parte dos)
Les decía que todo iba bien hasta que llegaron más mexicanos. Sí, porque apenas tenían un día y ya nos habían metido a todos en problemas. A Alonso se le ocurrió que era buena idea faltar a clases, no hacer las actividades que nos dejaban en clase y además de todo robarse una revista de la biblioteca. No tiene ni caso escribir todo lo que nos dijeron cuando fuimos citados en la oficina de la directora de la escuela. Y tenían razón, la estábamos regando, y feo. En SPA&SS la gente no juega fútbol como nosotros, no, ellos juegan beisbol, futbol americano y hockey. Oh sí, con 6 meses de nieve se puede jugar perfectamente hockey en un lago artificial, dentro de la escuela. ¿Qué tal? Pero el nivel académico, igual de bajo. Total, que en Guadalajara decidir donde iba a estar en secundaria fue una elección sencilla. El Instituto de Ciencias. Ya les conté alguna vez que la razón principal para esa decisión fue la cercanía con mi casa, eran sólo dos cuadras y Alejandro y Michelle no podían estar equivocados en todo lo que contaban de su escuela. Pues fue horrible, al grado de que yo hacía todo lo posible para que me corrieran pero ellos estaban decididos a que yo era un caso rescatable. ¿Rescatable? Rescatable una ballena en la playa, rescatable un torneo, pero ¿yo rescatable? Por favor, si ni siquiera estaba en problemas, y los que tenía me los buscaba yo a propósito. Dije que no tenía problemas y no es cierto, sí hubo un momento en el que más o menos todo perdió sentido. Ese día de octubre en que murió un amigo, era el primero y yo no estaba preparado para ese suceso. Obviamente me afectó -a veces creo que todavía me afecta- lo suficiente para que todo se me tambaleara de más. Y ni así me corrían, ¿Qué querían que hiciera? ¿Querían que rompiera la pecera? La rompí. ¿Querían que quemara la biblioteca? Pues menos mal que nos detuvieron a tiempo, si no probablemente hubiera pasado un tiempo en la cárcel. Cuando las cosas retomaron su curso ya estaba yo en prepa. Ahora sí, sin mirar hacia atrás y viviendo una etapa nueva como un nuevo diego, sí señor. Ni tan nuevo porque en mi grupo de primer semestre estaban varias personas conocidas. Christian y Julieta, en un grupo de 15 son muchos. En el Tec conocí a muchas personas, a la mayoría los sigo viendo aún ahora. Compartimos y aprendimos muchas cosas, a pesar de lo que podamos decir. Empecé bien, luego tuve un tremendo bajón académico impulsado por un no-sé-qué y logré terminar más o menos bien, lo suficientemente cansado para tomar un año de descanso -más descanso- antes de decidir entrar a la carrera. Y ahí estoy ahora, convencido de que esta era la carrera para mí y feliz de poder estudiar. No me arrepiento de nada de lo que hice, a veces me he llegado a preguntar por qué perdí tiempo, pero no me lo pregunto mucho.

Lo mío, lo mío, lo mío, es la banda
No, no la música de banda, me refiero a la banda izquierda. Hoy tuvimos de nuevo partido de fútbol y los que han estado ahí no me dejarán mentir que el segundo tiempo fue el mejor que hemos tenido en mucho tiempo. Un pelón corriendo por la banda izquierda hizo lo que quiso, sí, ese ser rapado con rastrillo era yo. Así que en lo personal también fue el mejor partido que he jugado en el torneo y he puesto un pase para gol. Claro, fiel a la tradición me llevé una buena herida en la boca -por dentro y por fuera- y unas buenas patadas, pero ahora igualé un poco las cosas. Me explico, normalmente no me gusta golpear a los rivales, no olvido que es un juego, pero hoy esa caballerosidad la mandé al diablo. Las circunstancias se dieron así, primero porque eramos 9 contra 11 -la impuntualidad, insisto- y pues tuve que meter una mano -de dios- para impedir que se fueran. Después, patadita al estilo "por aquí no pasas". El niño es risueño y le dan sonaja, o sea, Rodrigo cada que pegaba yo me decía "bien diego" y pues como yo quiero que el equipo se sienta satisfecho con mi trabajo, seguí pegando. Era de los dos lados, yo tengo la boca con sabor a sangre todavía. Pero no importa, hasta bicicletas por la banda hice, estoy satisfecho. Y estoy listo para el siguiente. -Y ahora me duele todo-

Se acabó la fiesta
Si Ronaldinho y Ronaldo, los dos mejores jugadores del mundo en la actualidad, no han sido capaces jugando partidos maravillosos, de llevar a sus equipos hasta los cuartos de final, es que algo falla. El Madrid se vació en Turín. Y Ronaldo jugó su mejor encuentro, justo la noche que se quedó a cero. Ese balón al poste le robó la gloria. Al Madrid no lo salvó Luxemburgo. La atención, pues, vuelve a la liga, la que salvará a uno del fracaso. Pero al otro, al que caiga, le espera un infierno.

Cosas que joden (parte 7)
Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos y estoy de acuerdo. Esa carencia de sentido común llega a la gente a actuar de manera muy rara, digamos inexplicable. Pongamos que hablo de mis vecinos, que para salir del fraccionamiento en lugar de dar la vuelta a la derecha como es debido, prefieren hacerlo a la izquierda y circular en sentido contrario. "Al fin sólo son poquitos metros" y luego se quejan de que sus hijos no respetan las leyes. Y cómo demonios van a hacerlo si ven que sus papás para ganar 15 segundos se permiten a diario una vuelta prohibida. Y les vale. Pusieron unos conos de esos naranjas muy bonitos después de la caseta para tratar de desmotivar la vuelta prohibida. Los vecinos felices, pensaron que era para darle más emoción y convertir la situación en algo más extremo. Evitaban los conos, y seguían dando la vuelta prohibida. Que alguien me explique. Y luego exigen respeto. ¿Cómo creen? El respeto para que lo sepan, se gana no se exige ni se impone.

Pretérito Pluscuamperfecto o antecopretérito
Si yo hubiera. Hay tantas cosas que he hecho y que no he hecho, que a veces me da por preguntarme qué habría pasado si yo lo hubiera hecho de otro modo. No me arrepiento, y nunca sabré, es sólo que en marzo, me da por preguntarme qué hubiera pasado. Si hubiera tomado ese avión.

No se queje
Estábamos en una asesoría hoy a eso de las dos de la tarde, con frío -sí, frío a las dos de la tarde a escasos días de vacaciones de semsna santa- y deseando irnos, pero el examen de mañana nos atormenta a todos. Una compañera le pregunta al maestro cuántos problemas vendrán en el examen y le contesta que 5. Ella protesta, a continuación el diálogo.
Ella: ¿Por qué tan largo profe? No nos va a dar tiempo
Maestro: El pasado fueron 9 problemas, ¿Cuánto sacaste?
Ella: 100, pero fue muy largo también profe.
Maestro: ¿Sacaste 100 y te quejas?
Ella: Sí
Maestro: Cuando alguien saca 100 y se queja, merece ser expulsado de aquí.
Ella se siente digamos, más pequeñita que antes.
Yo pienso: Menos mal que no me quejé, me hubiera corrido también.

Operativo Botarga
Es un éxito. Estamos corriendo diario, no somos todos los que deberíamos, pero el espiritu sigue vivo. Comenzaron a notarse los primeros beneficios del operativo, el equipo corre más que nunca. Los Castores tienen mañana su prueba de fuego, ya les contaré como nos va. El sábado regresa la liga cometa. Estamos con todo. -Y hoy no me puedo mover-.

Notas al pie
Respondiendo inquietudes: Sí, sí leo los mensajes, pero lo que escribo no ofrece explicaciones. ¿Dani? Dani es el personaje principal de muchas de las historias que yo cuento. Dani existe. Algunos lo conocen y otros no, eso no importa. Mañana la E que falta, y sí, pueden sugerir si quieren palabras para cada letra, no garantizo usarlas, pero pueden sugerir libremente.
 
Tres días antes (362 días después)
Para la Vecchia Signora
Ante sus ojos el fin de semana regresó el Ronaldo de siempre, el matador, El Fenómeno (como le apodaban en Italia en su etapa del Inter). Capello está obsesionado con frenarle como sea. Sabe que si Buffon recibe un solo gol la Vecchia Signora se puede dar por eliminada. El gol maradoniano al Valencia les ha puesto los nervios de punta. Con Ronie sano, este cuento tendrá un final feliz. Sí.

Me aloqué
Tengo un maestro demasiado gracioso en una clase que me encanta. No entiendo nada de lo que estamos haciendo en las últimas clases, pero no puedo ni siquiera pensar en faltar. Para que me entiendan, voy a sacar 100, pero eso es sólo porque estoy realmente perdido y no soy capaz de entender los problemas de la clase. Pero no me preocupo, porque según ha dicho el maestro, el tercer parcial se pone peor. El salón es enorme. No, no somos muchos alumnos, el salón es del doble de tamaño de los salones normales, lo cual hace que uno pueda distraerse más fácilmente. Ok, lo cual provoca que sólo yo me distraiga de más. Cuando regreso a la clase, el maestro sale con frases como "Nos vamos a ir por las piedritas", o sea, paso por paso como si fuéramos niños de kinder. Y yo me rio. Otra frase típica de él es "A lo naco" que se usa para explicar que lo va a hacer al chile -al chile, jajaja-. Bueno, más propiamente resolverá el problema como se hace en la vida real, olvidándose del método 100% académico. Si se equivoca en un número al escribirlo, pongamos que dice 20 y escribe 30, o cualquier error de dedo, suele remediarlo y decir: "Me aloqué". Suelto la carcajada. Quizá debo precisar a todo esto, que mi maestro además de sus frases -que incluyen el clásico "Vengo crudo" que se usa indistintamente con "me aloqué"- es idéntico al personaje borracho y loco de la película Armagedon, eso lo hace más chistoso todavía. ¿O no?

E de entrar
No sé por qué, pero para todos, eso de entrar siempre es muy importante. Entrar a la escuela, entrar al antro, entrar a la fiesta, entrar a una empresa, entrar a trabajar, entrar a la iglesia, entrar a un grupo, entrar al equipo. Entramos al club, entramos a una organización. Yo he tenido una suerte mixta en eso de entrar. Nunca tuve problemas para entrar a una escuela, pero en cambio, soy experto en crearse problemas para salir de una. O de varias, según se necesite. Sí, también es un buen momento para reconocer que antes -ANTES- era demasiado manipulador, pero pues la gente se pone de pechito, uno no puede evitarlo. Total, que para lo que sí tuve problemas fue para entrar a un grupo de gente, en el que después me di cuenta que no quería estar, pero pues la inercia de la manada me llevó a hacerlo. También entré en diferentes etapas en mi vida, creo que la más dura de todas fue una etapa de silencio y de preguntas. Pero como no hablaba, nadie me respondía mis preguntas, y yo sentía menos ganas de hablar. Sí, un perfecto círculo vicioso. Lo bueno es que entré, y salí. De hecho, creo que para todo, lo mejor de entrar es salir, no tiene caso quedarnos siempre en el mismo lugar para siempre. Podemos entrar y salir cuantas veces queramos y podamos, pero tener libertad de entrar y salir. Yo sueño todavía con entrar a diferentes cosas. Quiero entrar y quedarme para siempre en el recuerdo de la gente que ha entrado en el mío. Y ahí sí, en los recuerdos, no se puede salir.

E de Escuela
Si hay un tema en el que puedo escribir prácticamente una tésis es en este, una de las letras más significativas del abece-diario. Paradójicamente, en el Tec no hacemos tésis. Como dicen los sabios, comenzaré por el principio, y el principio es el Kínder. Mi primer día de clases de kínder -y de la vida- se divide en dos. La primera parte era en casa, cuando yo estaba emocionadísimo por ir a la escuela, tenía mi lonchera colgada y mi uniforme blanco impecable. Y estaba listo desde muy temprano -hay fotos- para ir a la escuela, en el camino iba yo feliz, y llegamos todos al kinder y... se me acabó la ilusión cuando entendí que mi mamá no se quedaría conmigo en la escuela. Imaginense el trauma, me explicaron todo del kinder, menos ese pequeño detalle. De la felicidad al llanto -y también hay fotos- en un segundo y luego a la realidad. Y la realidad es que todo mejoró el mismo primer día, digamos que conocí muchos niños que como yo estaban en shock por eso de estar en un lugar lejos de nuestros papás. Pero nos fuimos a Guadalajara -sabia decisión- y tuve que entrar a otra escuela. La historia en Guadalajara fue súper diferente, de entrata el kinder era enorme comparado con el anterior y todos los compañeros eran nuevos. Finees, Iván y yo eramos amigos, con el tiempo seríamos más. La maestra regañaba a mi mamá porque yo sabía leer -desde los tres años sabía leer, pero pues así pasa con los niños genio- y estaba adelantado con respecto al grupo y me distraía. Ya en primaria las cosas se fueron haciendo más fáciles todavía, la maestra Chayito era la personificación de todo lo malo, odiaba a los niños según yo. Un día regañó a Ricky -me preguntó que es de él- no sé por qué, y le iba a dar un reglazo en las manos, pero él las quitó y la regla de madera se rompió. Imaginen la fuerza con la que le iba a pegar, afortunadamente la corrieron después de ese día. Así, la historia de primaria se escribió día con día y año con año. Y claro, con la eterna pelea del A contra el B, pero pues es que el A siempre será mejor. Para escuelas diferentes las de Estados Unidos. En particular puedo hablar del St. Paul Academy and Summit School. ¡Todo es diferente! El edificio es diferente, es todo cerrado por las cuestiones climáticas. No hay un patio como aquí, hay jardines alrededor del edificio. Hay juegos tipo McDonalds para los niños y siempre alguien vigilando que no se lastimen -y demanden a la escuela-. Lo que más me contrarió recién llegué fue la cafetería. Ya por ahí, tenían una cafetería enorme, bueno, toda la escuela era enorme, el auditorio parecía un teatro. Volviendo a la cafetería, eso era un restaurante, tipo película gringa donde pasas con tu charola y te van sirviendo comida, aquí tu elegías que comer. Las hamburguesas de pollo eran mis favoritas. Un detalle curioso, en la escuela nadie podía tomar refresco -sólo los maestros, administrativos y yo- y todos tomaban leche o jugo o las dos en un pequeño bote de cartón. Los salones eran otra cosa, nada que ver con lo que conocemos aquí. Enormes, alfombrados y sin bancas. Así es, tenían sillas que podían acomodarse en cualquier lugar del salón y sillones tipo sala. Uno se podía quitar los zapatos y ponerlos en la zapatera y estar descalzo en clase. Y acostado, o sentado, o en el piso, o donde fuera. 15 alumnos por grupo y dos maestros para todos. Sin libros de texto -Que feos son los libros de texto de la sep-. Obviamente es muy cómodo, muy divertido, pero no aprende uno nada. Sí, contrario a lo que la mayoría de los mexicanos creen, el nivel en primaria en USA es bajísimo. Aunque tengo que reconocer que le ponían muchas ganas a la clase de español. Dos maestras, Kathy Olson y Carmen Saura. Una gringa con un perfecto español -de españa- y otra española con un horrendo inglés -de españa-. Y entre las dos, la clase de español. Todo iba bien, hasta que dejó de ir bien. (Hasta aquí la primera parte de la E de Escuela, mañana el capítulo dos)

Todas mis mujeres
Aunque el título pudiera parecerlo, no es por presumir. Hoy es el día internacional de la mujer, y ya todos han dicho más de lo que podía decirse. Yo sólo puedo hablar a título personal, las mujeres que conozco son fantásticas. La primera de ellas sin dudas, es mi madre (pero esa es otra letra, ver la M), y después todas las mujeres que he tenido la dicha de conocer me han enseñado algo y de todas he aprendido más de lo que ellas creen. Pero sobre todo, he sabido quererlas, respetarlas y aceptarlas. Nótese que no dije comprenderlas porque esa es una misión que espero completar cuando llegue a los 65 años -si llego pues-, pero aún así, sin comprender al 100% las admiro a todas por diferentes razones. La mujer mexicana es sin duda, de todas las nacionalidades, mi favorita. No hay duda.

Chelsea, ay Chelsea
En cuestiones de fútbol resulta muy difícil ser objetivo. Tengo dos equipos que son mis amores: Chivas y Madrid -en orden alfabético-. El partido de hoy de Barcelona lo vi incompleto, en el 3-0 me marché, pensé que estaba sentenciado el partido. Y lo estaba. Me enseñaron a alegrarme de mis triunfos y no de las derrotas de los demás. Pero este Chelsea nos vino a motivar para mañana. Digo nos vino, porque uno como aficionado también necesita motivación. El Barça ya sólo pelea la liga, y se preparará mejor para eso, no sé que tanto nos conviene a los Madridistas. El Chelsea no es una maravilla, aunque es letal en jugadas y movimientos rápidos y en jugadas a balón parado. Y está en cuartos de final. El mejor Barça del siglo, no. Ni teniendo a Ronaldinho -extrañando a Márquez-. Así es la vida culé. Sufrida. Y esta competición no es la suya. En realidad ninguna en los últimos años.

La última y nos vamos
Otra de Dani, hace algún tiempo. Vamos corriendo y nos encontramos a su mamá y se presenta el siguiente diálogo:
Dani: Mamá, vino Silvia Parra a buscarte.
Mamá: ¿Y qué le dijiste?
Dani: Le dije que sí estabas, pero no estabas.
Mamá: ¿Eh? Ok...
Dani: (Entre nosotros) Eso no tuvo mucho sentido.
 
Cuatros días antes (361 días después)
Para que despierte
Bajo el riesgo de sonar como Elba Esther, compartiré uno de los pensamientos que pasan más seguido por mi cabeza -son varios, y quizá con el tiempo vaya plasmándolos todos aquí-. Me viene de nuevo a la mente cuando llego al Tec y el contraste me agrede. La tecnología y la abundancia en un lado y ahí mismo, un señor barriendo las hojas de los árboles. No sé como se llama, pero tiene una mirada triste, no de odio ni rencor como podría pensarse, lo que invade su mirada es una especie de nostalgia. No sé como sea su vida, pero al verlo me transformo y me hago más humano, me recuerdo que mis objetivos de largo plazo tienen que ser más plurales, no puedo centrarme sólo en mí y en mi futuro. A mí sí me interesa el futuro de toda la gente del país. Lamentablemente continúo el día y se me olvida por momentos todo lo anterior, hasta que me encuentro con otra escena similar. En la esquina de las Suites Margaritas, yo en mi coche camino al Hospital del Carmen y en el camellón una señora de por lo menos 70 años, sentada en una pequeña silla descansando para más tarde continuar pidiendo un poco de dinero para comer. Para sobrevivir. Y me repito nuevamente que no es justo. No sólamente me enoja que la señora tenga que hacer eso, sino la indiferencia de la gente. Justo delante mí estaba un Mercedes Benz, en el que un güey que sentía dominar al mundo, negaba la existencia en su cabeza de la realidad. Así como él, la historia se repite. Se acerca alguien a la ventana de un coche, y el conductor o conductora, sin interrumpir su conversación si es que la tiene, mueve la cabeza de un lado a otro negando no sólo unas monedas sino comprensión, solidaridad y ayuda a la persona que le pide una moneda. Y se pone peor, avanza un poco para no tener que ver el espectáculo en su ventana. Eso me hace enojar un poco, pero también me pone triste, y al mismo tiempo intento agradecer por todo lo que tengo. Tengo una familia y tengo amigos, tengo un lugar donde dormir, donde estudiar y donde divertirme. Mi vida transcurre con los problemas básicos resueltos, y a veces también me acostumbro a lo que tengo, y quiero más, siempre más. Por eso, a veces regreso a la tierra y me doy cuenta que no necesito nada más, pero que tengo y tendré oportunidades para cambiar el futuro de tanta gente, espero poder hacerlo.

Preparando el choque en Turín
Ronaldo se reconcilió con la vida y con el fútbol. Bailó samba delante de la pelota, inventó lo imposible, un autopase con el tacón y hasta escuchó respetuoso las instrucciones de Portillo. Ronaldo ha vuelto, una noticia que ha estremecido a una ciudad que tiembla sólo con imaginar su sombra. Los niños de Turín no durmieron anoche otra vez. ¡Qué viene el Ronie!

Cosas que joden (Parte 6)
Venía en el coche tranquilamente, cuando de pronto el auto que va delante de mí, se acerca al camellón de manera sospechosa, saca un brazo y... ¡Avienta una botella de vidrio! Así, sin más, como si nada, como si el camellón fuera un bote de basura, y se va tranquilamente. Aaaaaajjjj. Me dan ganas de matarlo, pero no lo hago -tiene placas de sinaloa y es muy probable que cargue un arma, prohiban la entrada al estado a los de Sinaloa, es la mejor opción, y ya de paso, a los de Michoacán-, me quedo con las ganas pero en alguna parte de mí deseo que se encuentre con alguien que no se quede con las ganas. Malditos puercos, ¿Cón qué derecho vienen a ensuciar la ciudad de todos? Y peor, un estúpido foráneo. Mi cerebro no alcanza a procesar qué le hace tirar la basura ahí y no en un bote de basura de una tienda, de su casa, de su oficina, de la casa de sus amigos. Hay muchas opciones, pero el cerdo imbécil optó por la peor. He sido testigo varias veces del mismo accionar de sujetos con limitadísima capacidad intelectual y otras veces he sido más activo. Una de ellas, una señora en un alto, abre la ventana de su camioneta, y tira una lata. Indignado por la situación, me bajo del coche, recojo la lata, se la aviento al interior de la camioneta y le digo: "Se le cayó, tenga más cuidado". La señora se pone roja, no sé si de pena o de coraje, pero se pone roja y al menos en alguna parte de su diminuto cerebro se debió sentir avergonzada, inferior y estúpida. No cambié al mundo, pero al menos intenté cambiar a una persona. Otro día -otra noche mejor dicho- iba yo en el auto con dos amigas cuando la camioneta del lado derecho tiró algo por la ventana, ya ni me acuerdo que fue, y mi primera reacción fue gritar: "pinche cerda". Error, porque comenzamos una persecución que duró varios minutos pero logré escaparme. Al menos la próxima vez que intente tirar basura en la calle, se fijará si alguien lo está viendo, y probablemente así será. Yo digo, a nadie le gustaría que fuera otra persona a tirarle basura a la puerta de su casa. ¿Por qué entonces la tiran ellos en la calle que es de todos? Creo que ya sé, por imbéciles, pero igualmente me joden.

Tarde
Abrió la puerta del lugar al que había sido invitada. Ya no había nadie en el lugar vacío y sólo se encontraba iluminada la parte principal del escenario. Caminó lentamente por la escalera que llevaba a la primera fila, donde tenía su asiento reservado. Se sentía frío, en parte por el aire acondicionado del lugar, pero también porque así habían quedado todos los que llegaron a tiempo tras recibir la invitación. No pudo llegar a la hora adecuada. No, no porque no quisiera, sino porque no pudo llegar, le faltó tiempo para decidir, no estaba segura si quería estar ahí en ese momento. Dudaba sobre todo porque tenían mucho tiempo sin verse y tenía miedo de lo que podría pasar cuando la viera, podría perder la concentración y olvidar sus líneas que tanto trabajo le había costado memorizar. Siguió caminando por el pasillo central hasta que al fin llegó al borde del escenario y vio fijamente lo que había en él. En ese momento no supo como reaccionar ante lo que sus ojos veían. Era una imagen que no esperaría ver nunca. Algo muy impresionante. Era sencillamente lo que había quedado tras el final del tercer acto. El último.

En ese momento pensó que había llegado demasiado tarde y no había nada que hacer para remediarlo. súbitamente corrió hacia un extremo del escenario y subió de manera violenta las escaleras para poder llegar al centro del mismo, al lugar iluminado únicamente por un reflector de luz azul tenue, que hacía sentir más un ambiente frío. Entre más cerca estaba del lugar, sus pasos se volvían más cortos y más lentos. Así pues, finalmente llegó al punto deseado. Levantó la vista y vio todo lo que estaba rodeándolo. Todo lo podía reconocer, era la habitación de siempre. Aquel cuadro que ella le había regalado tiempo atrás, sus libros favoritos, sus compactos, sus lentes, parte de la ropa de su armario; aquella que no se ponía. Estaba también aquel antiguo escritorio en el que siempre se podían encontrar toda clase de papeles: recordatorios, tareas, cuentos y poemas inconclusos. Estaba inluso aquella antigua foto que había sido tomada hacía mucho tiempo en algún lugar no muy lejos de esta ciudad. Pero entre todas esas cosas había algo que faltaba. Algo que siempre había estado en su recamara pero que no podía ella recordar. Estaba casi todo lo que él tenía en su habitación, y en el centro. -¿Por qué haría esto?- pensó.

Se sentó en la silla del escritorio y volteó hacia el suelo para encontrarse con el cuerpo sin vida de su amigo, tras haber culminado el tercer acto de la obra en la que se representaba a sí mismo, la cual terminó de una manera espectacular y ahora sólo estaba tirado en el medio. Solo. Con los ojos clavados en algún lugar del fondo del teatro. Al verlo muerto, recordó rápidamente todo lo que habían compartido juntos y se puso a pensar por qué no había llegado puntualmente, mas no arrepentida puesto que nunca se arrepentía de nada. De pronto, su mirada se fijó sobre la mano izquierda de él y sólo pudo ver un reloj. -Me estuvo esperando- se dijo a sí misma, y no estaba equivocada. La esperó durante mucho tiempo y prolongó lo más que pudo el final, hasta que no pudo más y se dejó vencer. Probablemente hubiera pasado algo diferente si hubiera llegado a tiempo, se sentía culpable. Siguió viendo el reloj y entonces comprendió lo que hacía falta en el lugar, lo que habitualmente ocupaba el espacio ahora vacío. Faltaba ella. ella, que siempre había estado ahí, con él, en las buenas y en las malas, siempre. Siempre ella. No había estado ahí en el último momento, en el má simportante de su vida, cuando más necesitaba de alguien.

Se acercó aún más, tomó la mano de su amigo y le quitó el reloj, intentando detener la espera. Trató de contener el llanto, tenía que ser fuerte. Cerró los ojos de él con la mano izquierda mientras con la derecha sostenía el reloj. al instante cerró también los suyos y tratando de sonreir, porque le hubiera gustado que lo hiciera, sólo pudo decir unas cuantas palabras:
-Perdóname- mencionó con la cabeza inclinada hacia abajo, en señal de tristeza y sinceridad.
-No pude llegar a tiempo...- soltó su mano. Y se fue, por la misma puerta por la que había entrado, pero con algo que la hacía sentir bien, a pesar de todo nunca dejó de extrañarlo.
FIN

Bajo aviso no hay engaño
Pues ya es mucho por hoy, mañana la E, ahora sí. Mañana no hay cuento.


 
El peso de mi sombra
Cosas que joden (parte 5)
Bueno, esta es una de las cosas que más pueden molestarme en la vida, y curiosamente he tenido que joderme toda la vida porque -no sé quien lo inventó- es parte de la "cultura del mexicano". Al demonio la cultura del mexicano, es parte de la cultura del huevón que le vale madre. Lo siento. Estoy hablando hoy de la impuntualidad. Nomás de pensar todas las veces que la gente ha llegado tarde a encuentros conmigo me tenso de nuevo, demonios. No sólo me molesta que lleguen tarde, sino que además, no les importa hacerlo. Pongamos un ejemplo de la vida real. La semana pasada quedé con Rodrigo de vernos a las 9.45 am en determinado punto del Tec para poder irnos lo más rápido posible a casa de Luis y partir rumbo a Vallarta. Las 9.45 se fueron rápidamente al demonio porque él llegó a las 10, después de que le llamé por teléfono y me djo "ya ando por aquí". ¡Por aquí! Eso no nos sirve para nada, por eso pusimos un lugar claro como referencia. Cuando finalmente llega, lo hace sin sus cosas, o sea, necesitamos ir a su coche, bajar sus cosas, llevarlas al mío. Y en eso se acuerda que necesita llevar unas cosas a un salón, las lleva, se tarda más. Llegamos tardísimo a casa de Luis donde ya estaban obviamente desesperados y Rodrigo tranquilamente dice: No pasa nada, ¿Qué es una hora más o menos? Hago como que no oigo pero lo repite y diego comienza a transformarse en pantera, me quedo con las ganas de soltar todo porque nos íbamos a ver demasiadas horas seguidas. O sea, para él una hora de su tiempo no es nada, pero mi tiempo sí tiene valor, digamos que podría colocarlo en una pizarra y venderlo en el mercado. De inmediato subiría al IPC. Lo malo no es que pase, sino que sea tan frecuente. La gran mayoría llega tarde a todas partes. Los maestros llegan tarde, las clases empiezan tarde, los jefes llegan tarde. Las películas del cine empiezan tarde, los amigos llegan tarde. Los partidos empiezan tarde, las competencias empiezan tarde, a las citas llega la gente tarde. Al grado de que cuando se cita en un lugar, digamos a las 4, todos optan por llegar después las 5, al fin que todos llegan tarde. Al fin que el tiempo de los demás no importa. Me frustro con la impuntualidad y cada que pasa me dan ganas de golpearlos. Lo malo es que siempre me quedo con las ganas.

El mundo según dani
La escena era una fiesta infantil, en la que nosotros no estábamos ni presentes ni invitados, pero sí lo suficientemente cerca para escuchar lo que acontecía en tremendo evento infantil para celebrar un cumpleaños. Escuchábamos pacientemente al peor de todos los payasos -y eso que todos son malos- contar sus chistes malos y poco a poco Dani -y sus 13 años- comenzó a desesperarse. Y cómo no, si el payaso en verdad era malo -yo también, pero la experiencia le desarrolla a uno la habilidad de desconectarse de lo que no interesa-, hasta que Dani llega al límite de la desesperación y del corazón lanzó un grito: Cállese pinche payaso pendejo. Y todos nos reímos. El payaso también reía, porque no alcanzó a escuchar.

Ahora sí
A continuación finalmente presento (para algunos no será nuevo) mi cuento "El Tercer Acto".

El Tercer Acto
-Quizá si volviera a nacer todo cambiaría, pero muy probablemente hubiera llegado al mismo punto- pensaba él mientras subía las escaleras para llegar a su camerino. Ya en la silla, delante del espejo, encendió un cigarro y al tiempo que aspiraba el humo, lentamente, observó su rostro en el cual el maquillaje apenas lograba disimular el gesto descompuesto de lo que era su última máscara.

Mientras pensaba en su escena final, se cuestionaba acerca de la credibilidad de su caracterización. Aparentemente todo estaba bien, tenía la voz, la figura y el ritmo que él habría deseado. Veinte años en el ambiente y sus excelentes maestros le habían proporcionado una técnica bastante depurada, por lo cual era bastante reconocido y respetado como actor. Sin embargo, su nueva obsesión le impedía vanagloriarse de esto. Este nuevo personaje lo tenía tan confundido que sólo podía cuestionarse sobre su veracidad.

Sabía que él ánimo que debía tener su personaje para la escena final, era exactamente el mismo que vivía él en ese momento. Toda su vida se dejó absorber por la situación que envolvía a sus creaciones para conformar su propio estado de ánimo. Esto le daba realismo a su actuación, según decía, pero cada personaje le había dejado también una gran duda en su interior.

Había decidido retirarse en aquella función, sabía que la confusión que había en su mente, no podía, ni debía crecer. Estaba perdido entre todos sus personajes y deseaba descansar. Tenía que hacerlo, por eso se retiraba, porque tenía que descansar. Por eso su última actuación debía ser algo fuera de serie, quería retirarse con la frente en alto.

De pronto, una voz se escuchó en el corredor: -A escena-.

Se levantó y caminó firmemente hacia el escenario. Comenzó con su concentración. Repasó su escena paso a paso mientras se involucraba con el caos que envolcía a su personaje poco a poco. La luz descendió conforme él entraba a escena y se permitió por esta única vez mirar al público, confirmó mientras pronunciaba sus líneas, que sólo había un lugar vacío, el de aquella invitación que no tuvo respuesta. Quizá no por decisión de ella, sino porque le faltó tiempo para decidir, o porque no entendió el verdadero significado de aquella función. La música subió de volumen al tiempo que su voz se apagaba, y la sonrisa de triunfo tan estudiada logró la conmoción en cada función. Observó gozoso las caras de estupor al dirigirse al cajón del escritorio, y sus ojos brillaron de emoción al contemplar a un público entregado.

Lentamente tomó lo que estaba en el cajón y lo llevó a la altura de su abdomen. Con una sonrisa de júbilo dio suficiente fuerza a su mano y lo clavó en él hasta que sintió la empuñadura, la luz se apagó, cayó el telón y el teatro se convirtió en miles de aplausos. Había culminado su última función y acabado con el personaje que más trabajo le había costado interpretar, el de su propio Yo.

(Ya se acabó el cuento, ahora siguen más cosas)
Se abren las apuestas
Interesantes opciones para enriquecerse, quedar en la ruina, raparse y hacer que los demás paguen. A mitad de semana Juventus vs Real Madrid. Para el fin de semana, América vs Chivas. Tengo 100 euros al Madrid, confío en Ronie, está de vuelta y en Turín los niños tiemblan. Ronie ha vuelto.
 
Mirar atrás otra vez
Los tenistas me dan risa
Desde que tengo memoria voy al club y ahí he vivido todo tipo de experiencias. Siendo nadador, me he dado cuenta que la mayoría de los que realmente hacen deporte en el club son tenistas, pero por cuestiones de horario no coincido con ellos. Y porque no suelen jugar tenis en la alberca, puede que eso también influya. Total, que hoy estaba yo desayunando tranquilamente en el club, en la mesa de siempre. Terraza al aire libre, vista a los jardines y la fuente, temperatura agradable, viento fresco y buena compañía. Del buffete: mis chilaquiles, jugo de zanahoria, fruta y demás antojos diversos. Y fue entonces que nos dimos cuenta que estábamos rodeados de tenistas. Nos debimos haber dado cuenta antes, porque al sentarnos en la mesa de al lado vi a un buen amigo que conocí en la ciudad de méxico, daniel. Saludo, abrazo y a comer. Llegaron sus amigos, también tenistas y poco a poco todas las mesas estaban llenas de tenistas. No hay que ser muy listo para darse cuenta que juegan tenis porque todos cargan unas maletas en forma de raqueta, pero casi de tamaño humano. Sendas maletas están colocadas una en cada silla de manera que quedan: tenista, maleta, tenista, maleta, tenista, maleta, como si fueran sus amigas. Y eso me despertó varias dudas: ¿Qué tanto pueden cargar en esas maletas? Creo que nunca lo voy a saber, necesitaría ser tenista para saberlo. No soy tenista, y espero no serlo.

Liga cometa
¡Vamos a por la liga! -mexicanos, así lo dirían los españoles. españoles, los mexicanos dirían: nos la van a pelar. Esta nota es importante porque luego los españoles tienen dificultad entendiendo lo que escribo por las diferencias en el uso del idioma en uno y otro lado.- No estoy hablando del Madrid ni de las Chivas, estoy hablando de mi partido de fútbol de hoy. Como conté anteriormente, el operativo otarga está en marcha y hoy nos dispusimos a jugar un partido más de la ahora célebre Liga Cometa. Pues sí, mi equipo ha triunfado contundentemente con un marcador de 5-2. Lo mejor de eso es que hemos corrido sin parar y no nos hemos cansado a pesar de jugar a la hora con menos sol del día -de 12 a 2-, y el rendimiento personal de cada quien ha estado por encima de lo que habíamos hecho en los otros partidos recientes. Así que, ahora que estamos motivados, nadie nos va a parar, he dicho.

Me pregunto y me pregunto
Me pregunto que habrá sido de Ángel, mi compañero en sexto de primaria. Era tan raro que hasta a mí lograba confundirme demasiado. Unos días estaba en plan eufórico y otros días sumido en su propio mundo al que nadie tenía acceso sin invitación. Y nadie nunca era invitado. Ni siquiera me acuerdo si le gustaba el fútbol como a todos, o si las calificaciones eran importantes para él. No me acuerdo que le gustaba y tampoco me acuerdo de sus apellidos. No sé quienes eran sus demás amigos, nunca supe donde vivía. Conocí a su familia alguna vez. Algunas otras veces le encontré en el club, nadando junto conmigo, pero no me atreví a hablarle y no supe si me reconoció, y tuve miedo de hablarle.
Me pregunto que habrá sido de Alejandra. Como me gustaba en sexto de primaria, creo que mucho más que Martha, o no sé. También me pregunto que será de Martha. Alejandra me gustaba porque era alta y deportista, digamos que fue mi amor platónico. Casi podría apostar que fue la primera mujer que me gustó en la vida -que tierno soy-. Eramos compañeros en sexto de primaria. Después de salir de sexto no le volví a ver, y siento curiosidad.
Me pregunto que será de Chris, mi vecino durante todos los años que viví en Malvas 55. Su hermano estaba loco, su mamá estaba loca, y su papá nadie lo veía como para poder dictaminar su estado de locura. Era más chico que yo, y que su hermano, y sin embargo víctima de todo lo que pasaba en esa familia fue perdiendo el interés por hablar, y así, dejó de hacerlo casi por completo. El otro día pasé por su casa, y le busqué pero no estaba. Sería bueno verlo después de tanto tiempo.
Me pregunto que será de Mariana. Oh sí, en primero de secundaria estaba yo enamoradísimo de ella. Era gimnasta, tenía un cuerpo apantallante -para primero de secundaria pues-, era tan simple como yo, se reía de todo, y se parecía a Milhouse -sí, el de los simpson-. Y con todo, me encantaba. Después de primero la cambiaron de grupo y dejé de verla tan seguido. Lo último que supe de ella es que era compañera de una amiga mía en el ITESO. ¿Qué es de ella ahora?
Me pregunto cómo estará ahora mi primo Beto. Hace casi dos años que no le veo, a pesar de que he asistido a dos reuniones donde se esperaba la presencia de toda la familia -tampoco somos muchos- pero él no fue a ninguna. Supongo que no le interesó o no pudo levantarse. Lo último que supe de él fue que varios lo habían visto ya en un estado deplorable. Yo mismo atestigué como aspiraba y se nos perdía poco a poco. No intenté detenerlo, es cierto. Me pregunto como estará ahora, pero no lo averiguaré pronto, no planeo ver a la familia en muchos meses.
Me pregunto como estarán Francisca, Ceci, Erick, Pepe. Viven lejos, pero los siento cerca todavía.
Me pregunto como estará Alejandro. Mi mejor amigo del 91 al 94. Dejamos de serlo porque me cansé de él, de sus intrigas y sus ataques personales. Antes de eso éramos inseparables, nos veíamos en la escuela y en el club y todo el fin de semana, de cualquier semana. Hicimos un buen grupo al que después él mismo intentó destruir, no lo logró. La última vez que supe algo de él lo habían atropellado y se encontraba muy mal herido. Se cambió de casa y no sé nada más. La última vez que le vi fue en una fiesta. Sí me reconoció, y a mí no me interesó hablarle. Y me pregunto, ¿cómo estará él?
Me pregunto por qué expulsaron a Guillo de la escuela. Me caía bien, no hablaba, pero me caía bien.
Me pregunto cómo es la vida de la Ratita. Lo he visto a diario en el Tec durante más de dos años y no he tenido mayor diálogo con él. Vamos, sé de su existencia sólo porque nos vemos en los mismos lugares, y no tenemos clases juntos. Lo lamentable del asunto es como no sabíamos su nombre, mis amigos y yo le pusimos ese apodo tan peculiar y lo transformamos en una especia de juego o juguete nuestro, no sé bien que es. Estoy seguro que un día de estos me dirá "deja de seguirme imbécil". Con el tiempo pregunté quien es y resultó ser amigo de una amiga -típico- y bueno, si pregunto por él, es porque de tanto verlo ya es casi -casi- como de la familia.
Me pregunto si podré ver a Pepe y a Paola este año. Me pregunto que habrá sido de Paola, una compañera de algún año de primaria. Pobre, le hacíamos la vida imposible en cada día que la veíamos y fueron tantas veces que la hicimos llorar, que al llegar a una edad de conciencia -relativa claro, porque conciente al 100% todavía no estoy- me sentí un poco agobiado por todo lo que le hicimos. No cabe duda, la primaria es la cuna de todos los traumas.
Me pregunto de que color tiene el pelo Christina Aguilera. Me pregunto por qué corremos cuando llueve, si más adelante también llueve. Me pregunto hasta cuando podrá volver a salir Toño. Pero sobre todo, me pregunto: ¿Por qué Mejía Barón no metió a Hugo?

Sólo él
Iba mi padre conduciendo su auto por las calles de Monterrey -a lo mejor era León, no entendí muy bien donde fue, pero eso es lo que menos importa ahora- cuando de repente lo detiene un agente de tránsito tras haber cometido una infracción, ve la licencia y al verla vencida, el folio incluye ahora dos infracciones. Mi papá -con ese humor tan ácido que tiene- le dice que no es de ahí, que sólo va de paso por la ciudad, por lo que el agente responde: "Ah, usted no se preocupe, súbase a la patrulla y yo lo llevo a que pague su multa, total es aquí cerca". Mi papá entonces comienza a darle un ataque de risa por el servicio de transporte para pagar la multa y acepta la oferta, pero antes pregunta cuál es el importe de la infracción y el oficial le dice: "Le voy a poner una barata, la de 70 pesos" y mi padre -miente, pero ya por ver la reacción- y le dice: "No me alcanza" así que el oficial le dice, bueno, ahora busco si hay una más barata, mire, la verdad es que hacemos esto sólo para que vean que aquí no es como en el D.F. que se piden mordidas, y como su licencia es de México, pues para que les cuente allá". Mi papá no aguanta más la risa y culmina: No se preocupe, póngame las infracciones que cometí que sí las puedo pagar, y no vivo en México, pero que bueno que quiere poner un ejemplo no pidiendo mordida. Y lo llevó a pagar, y luego lo regresó a recoger su coche. Sólo mi padre es capaz de hacer algo así.

Sólo él (parte dos)
Y también sólo él es capaz de romperme la concentración y hacer que se me vayan las ideas, aunque igual está bien porque creo que hoy ya escribí demasiado. Dejo entonces para mañana la E y el cuentito pequeño.
 
Creo porque es absurdo
Hágalo usted mismo
Pues sí, situémonos en el martes de la semana pasada en mi clase de las 8.30 am. Comenzamos a hacer un ejercicio de la clase en la computadora, porque es mucho más rápido que hacerlo a mano, por las piedritas. Sin embargo, nos vamos por las piedritas cibernéticas y así con ayuda de excel, arrastrando celdas, fijando otras, seleccionando aquí y allá y unas cuantas fórmulas complejas avanzamos un poco. Así el viernes continuamos con la misma metodológía, un tanto complicada pero agradeciendo que lo hace excel y me pregunto ese día como sería la vida sin él. El martes de esta semana nos comenzamos a aproximar al final del ejercicio, tercera clase seguida y empiezan las complicaciones, las fórmulas se hacen demasiado complejos y me pierdo entre tantos paréntesis, al final logro componer el camino y llego a los mismos resultados. Y hoy después de combinar excel con el pizarrón, terminamos el ejercicio y el maestro nos dice muy orgulloso que excel todo lo puede hacer en un segundo y todos decimos que sí, cada paso lo hace en un segundo. De repente borra todo, selecciona los datos iniciales, se mete en un menú desconocido para todos, elige una opción y hace clic en aceptar. Sorpresa, el ejercicio se resuelve completo en menos de un segundo. Lo demás era "para que entendieran de donde viene todo, ahora ya saben como hacerlo rápido" y yo nunca lo entendí.

Operativo Botarga en marcha
Pues como conté ayer esto de reactivarse uno mismo va funcionando de maravilla, tenía pensado que para el día de hoy el título del blog sería "Me estoy desarmando" o "Tiro la toalla" y me da mucho gusto ver que ni siquiera me siento poquito cansado, o sea, la condición física no era tan mala como yo creía. Hoy otros cuantos kilómetros corriendo y mañana sábado partido de fútbol a las 11.30 de la mañana, previa sesión de natación a las 9, desayuno ligero y al deporte de la pelota. Si me dan ganas, voy al estadio a ver a las Chivas contra los Dorados, se pronóstica un buffette de goles. Ya encarrerados, si voy al estadio la semana culminaría por la noche, en los tacos providencia, y guardar energía, para comenzar el domingo.

Cosas que joden (IV)
Hay una manera muy fácil de correrme de una fiesta o decirme que me invitan por cortesía pero que en verdad es mejor que no vaya. La primera es poner más de 3 canciones de banda y la segunda avisarme que el principal atractivo del evento es una banda. A las tres canciones me marcho, capté la señal. Si la banda es un atractivo, entonces buscaré vida en otro planeta. No soporto la banda, ni la tambora ni todos los sub-géneros que soy incapaz de diferenciar pero que los doctos en el tema identifican con una facilidad pasmosa. Cuando era pequeño odiaba yo la banda, era un ritmo que no soportaba: chun-ta-ta chun-ta-ta y una voz horrenda que apenas resalta sobre las tubas, trompetas y tambores. Las letras siempre dicen lo mismo, diferentes palabras pero siempre lo mismo: no te vayas, regresa, que bueno que llegaste, te extraño, traidora, vete y no vuelvas. Y el ciclo se repite interminablemente. La única que se me hace chistosa y que no sé ni quien la cante es la del gran simón, me recuerda a un amigo -no se puede corregir a la naturaleza, árbol que nace torcido jamás su tronco endereza-. Pero no sólo no me gusta la banda sino que tampoco me gusta su ambiente. No me lleven a un lugar donde hay botudos y sombrerudos. No es discriminación, simplemente es libertad de elección. Un lugar con banda suele tener lo mismo que cualquier otro, pick-ups negras, preferentemente Ford Lobo con los vidrios lo más oscuro posible, gente con botas y sombreros, tomando caguamas como si no hubiera mañana y un buen porcentaje de la gente dispuesto a liarse a golpes a la primera oportunidad. ¿A quién le puede gustar eso? Y luego se enojan porque les digo que a donde yo voy no los dejarían entrar. Sin embargo, soy muy respetuoso y siempre trato de conciliar. Si a alguien no le gusta la música que escucho y vamos a estar en el mismo sitio un tiempo considerable, intento poner algo que podamos tolerar los dos. La gente que gusta de la banda, no. Al contrario, intentan convencerte que esta rola es muy buena, esta otra es muy chida, ¿no la has escuchado?, ve, escuchala y vas a ver que te va a gustar. ¿A poco no está bien perrona? Valentín Elizalde es el mejor de los Elizalde. ¿Qué? Y entonces lo descubrí, hay tres Elizalde que cantan lo mismo. La banda me taladra, me decían que al crecer me iba a gustar. Mentira, la música de banda me sigue pareciendo contaminación auditiva. Chun-ta-ta chun-ta-ta.

d de Dios (D-os)
Dios es Dios porque nunca se deja ver. Por eso exige la fe. Un Dios visible, cotidiano, alcanzable y localizable por todos, no sería Dios. La duda no debilita a Dios, pero nos fortalece a todos nosotros. Creer en Dios, para muchos, se ha vuelto anacrónico, en costumbre. A Él no se le engaña, con Él no valen jueguitos, dios es el ser supremo que todo lo sabe, incluso lo que imaginamos sobre Él se nos adelanta y primero nos imagina a nosotros. Y si nos andamos creyendo que de nosotros depende creer o no en Él, Él también se nos adelanta y encuentra -sin mucho esfuerzo- la manera de decirnos que Él seguirá creyendo en nosotros, pase lo que pase, aunque lo abandonemos y reneguemos de él. A mí Dios me dijo: Diego, hijo mío, no seas un hombre cómodo, hazle la vida de la chingada a las instituciones, ellas adoran hombres tranquilos. Yo en cambio adoro a los hombres encabronados como tú. No ganas nada con ser un hombre sin problemas, un hombre simple, un hombre de fe que ni siquiera se da cuenta de que la fe es absurda y por eso es fe, y no razón. Por favor, sé siempre un problema, no los dejes pasar por tu alma sin pagar derechos. A ningún gobernante, a ninguna autoridad, a ningún maestro, a ninguna filosofía, a ninguna religión le des tu fe sin tu enredo, sin tus complicaciones, tus excepciones, tu maldita imaginación. Diálogando con mi amigo Isaac -que me considera especie en peligro de extinción- reconstruimos diálogos de colegas nuestros. Nietzsche dijo "Dios ha muerto". Dios tuvo paciencia y un día susurró en un hospital: "Nietzsche ha muerto". Eistein dijo: "Dios no juega a los dados". Hawking dijo: "´Sí juega, sólo que los avienta demasiado lejos...". Así que este asunto de Dios se cierra con la frase de Pascal -otro colega- que dice: Creo en Dios, porque si Dios existe, salgo ganando, y si no existe, no pierdo nada.

segunda d: despedidas
A nadie le gusta despedirse, cuando sabe que no volverá hasta dentro de mucho tiempo, si es que lo hace. Eso me queda claro. Me ha tocado despedirme ya varias veces de distintas personas y en muy variadas circunstancias. También me ha tocado no despedirme, el caso más reciente es Blanca, no volverá a vivir aquí y no pudimos despedirnos, o sí lo hicimos, pero sin decirlo y sin darnos cuenta. Una llamada casual preguntando por una dirección y los dos sabíamos de que se trataba. Lo dijo ella y lo repito, seguramente se perderá una gran parte de mi vida así como yo lo haré de la suya, pero no hay marcha atrás. A Marie tampoco le gusta despedirse, prefiere el enojo de los demás y que le reclamen que el dolor de despedirse. Las despedidas no son fáciles, a nadie le gustan, no importa que sean momentaneas. Pepe se fue a México y nos dijo un día antes de irse, y estuvimos en su casa hasta el final, hasta el momento en que subió a la camioneta y sólo hizo más difícil la despedida. Lo mismo pasó con los que se regresaron a vivir a sus países y que quizá no volveré a ver, o sí, no sé. El recuerdo sigue aquí. Hay despedidas más tristes, los que se nos adelantaron en el camino, los que se murieron. No tiene caso nombrarlos a todos, pero no hay nada más duro que no poder despedirse de alguien, y sin embargo hay que despedirse para siempre. Ya nos veremos pronto.

tercera d: diego
Nunca sabré si mi nombre me encanta, o me acostumbré. Pero estoy seguro de que teniendo oportunidad de cambiarlo, nunca lo haría. Mi nombre me hizo sentir único muchos años de mi vida, hasta que la vida me topó con otros diegos. diego mantecón fue el primero que apareció en la lista, pero pude soportarlo. diego marín y diego aldaco aparecieron a lo largo de la carrera, clases con uno y con otro pero jamás pasamos por el vergonzoso momento en que el maestro nombra lista y dice un nombre y dos o más personas dices: ¿cuál? Menos mal que no nos pasó. Los descubrimientos más recientes son por todos conocidos, Barragán y Ramos. El ruso y el rusito, de quienes ya les he hablado varias veces. A diferencia de los otros no los conocí en la escuela, pero sí es esa la causa de haberlos conocido. Que estén tres diegos juntos puede generar un poco ya de confusión. Y no nos pasa. Seguramente me iré encontrando más diegos por el mundo, pero puedo ya tolerarlo, hace tiempo que acepté que perdí la exclusiva, al fin el nombre me encanta. ¿O me acostumbré?

cuarta d: dinero
Dice Woody Allen que el dinero no es felicidad, pero es tan parecido que se necesita contratar a un experto para que pueda notar la diferencia. No estoy de acuerdo, el dinero puede sacarnos de muchos apuros y es sin duda una herramienta muy útil en la vida, pero no debe cegarnos y no debemos permitir que sea una obsesión en nuestra vida. Las obsesiones pueden hacernos equivocar al elegir un camino. Que el dinero sea un medio y no un fin.

Nota al pie
Ya me alargué demasiado por hoy, así que el cuentito se pospone para mañana, así que mis cinco lectores, a esperar un poco más.
 
Déjanos caer
Cosas que joden (parte tres)
Esta es de las cosas que más pueden alterarme. Quizá no lo demuestre en el momento, pero por dentro puedo estar ardiendo en furia y con unas ganas de salir corriendo del lugar. No comportarse correctamente en la mesa a la hora de comer. No mer refiero a la estúpida regla de no subir los codos a la mesa, me limito a lo más esencial. Que hablen con la boca llena, lo siento, no lo soporto. Estar comiendo con alguien y que de repente a medio bocado decida que es hora de tomar la palabra y hacerlo, me puede poner de malas en muy poco tiempo. Si lo hace una vez quizá lo pueda tolerar, pero si se convierte en un -desagradable- hábito entonces mi mal humor en la mesa irá aumentando hasta que un día seré incapaz de evitar decir algún comentario mordaz. Ya clavados en el tema de la mesa, me viene a la mente otra cosa que me jode que suceda, y es que una persona de una mordida al plato principal -o el que sea- y acto seguido sin masticar tome un trago de su bebida. Asco. Así he visto gente que come una quesadilla y da un trago a un vaso de chocomilk. Independientemente de la partida de madre que le pone a la comida haciendo eso, estéticamente es espantoso ver a una persona hacerlo. O sea, ¿no puede terminar de masticar y luego si quiere beber de su vaso? No me importa si se tarda más, yo no tengo por qué ver esa clase de espectáculos. Lo peor es que la gente suele molestarse si le haces algún comentario al respecto y se sienten heridos. Y luego me preguntan por qué como solo.

Programa de entrenamiento
Estoy a punto de parecerme a una botarga. La verdad es que no, porque los kilos ganados en el maratón lupe reyes, se fueron tras la cuesta de enero (me cuesta moverme en enero, a eso se refiere ese término) y podría decirse que me aproximo a mi mejor forma -redonda-. Así que es hora de sacar al deportista que vive en mí y ponerlo a trabajar. De tal modo anuncio mi regreso al mundo de las piscinas por lo que a partir del próximo martes podré ser parte nuevamente de un equipo. El resultado y el tiempo que soporte están en función del estado de mi dañado hombro derecho. Pero -como decía Raul Velasco- aún hay más, porque el programa incluye correr dos kilómetros mínimo por día, 7 días a la semana. Además de los ya tradicionales partidos de fútbol en el club, con los Castores y con Pecuenca Rilouded. Así que hay dos opciones: o me pongo bien bueno. O me muero (y le voy más a esta).

La mejor comida del mundo
Dirán lo que quieran, pero yo sé donde puedo encontrar la mejor comida del mundo. He tenido la oportunidad de comer en los mejores restaurantes, no nada más de Guadalajara sino de muchas ciudades en diferentes países. No voy a decir que sean malos, al contrario todos ellos son muy buenos y pues esa fama que tienen de ser los mejores, se la han ganado por algo. En Guadalajara me gustan sobre todo cuatro lugares. La Tequila -antes Destilería- me fascina, creo que es a donde más voy. La Matera también es de mis lugares favoritos. En la Tequila lo que más me gusta de todo es el servicio, eso de ir cada semana durante 6 años tiene sus recompensas. En la Matera su churrasco es incomparable. Los otros lugares son Da Massimo con su pasta hecha a mano y servida en los mejores platillos y La Huerta del Camino Real. En otras ciudades tengo también mis lugares favoritos, ustedes pregunten por ciudad y yo les doy la recomendación con los criterios que elijan. Y sin embargo, la mejor comida del mundo no la hacen en ninguno de esos lugares, la hace mi mamá.

Aprendemos a putazos
Y no me dejarán mentir que así es como se aprende mejor la mayoría de las cosas. Cuando pequeño, conocí mis límites en la bicicleta rompiéndome la cara completa, nunca lo voy a olvidar. Bajando por la banqueta a toda velocidad, brinqué 4 pequeños escalones -para mí era como brincar un barranco ese día- y caí con la bicicleta perfectamente dominada, sin perder el control en absoluto y mi confianza se elevó al cielo. Y de repente sale un coche de su casa, y no era cualquier coche. No, era un estúpido Corvette rojo nuevecito y yo, apasionado por los coches en aquel entonces -ahora me valen madre, pero a los 10 años uno sabe los nombres de todos los coches- pues pensé que chocar con él sería una especie de crimen, así que decidí frenar e intentar girar la bici hacia otro lado. Pero me equivoqué de lado y la dirigí a la pared. El resultado fue horrible, diente roto por mitad, la cara toda cortada, el brazo, el pecho, panza y no se cuantas heridas más. Como herido de guerra me paré y corrí hasta mi casa y mi mamá casi muere de un infarto al verme. Imaginense, yo, pequeño y adorado hijo herido de guerra. Al final fui reconstruido -literalmente- y quedé practicamente como nuevo y aprendí la lección: bajar por la otra banqueta. Cuento esta historia porque Dani finalmente decidió vencer el miedo a la bicicleta y subirse en ella y en pocos días -claro, con tremendo maestro que tiene- ha logrado grandes avances, y se cae. Todo aquel que se ha caido sabe lo importante que es volver a ponerse de pie, o mejor aún, mantenerse así. Así, aprendiendo de los putazos -uno por día- va mejorando, ahí la lleva.

Para llevar
Mañana para mis cinco lectores, las 4 acepciones de la fantástica letra D. Se llevarán una gran sorpesa. Además, porque mañana será viernes, un emocionante y pequeño cuento para reir y meditar sobre el fin de semana.
 
Aquí se respira bien
Cosas que joden (parte dos)
¿Qué me cuentas? Últimamente estoy muy clavado con eso de la educación. Pero es que hasta para platicar por internet se necesitan modales. No hay pregunta más molesta en una conversación en messenger que esa: ¿Qué me cuentas? ¡Qué frase! O sea, primero que nada da a entender que todo lo que dije antes -si es que dije algo- no tiene importancia y el tema se encuentra totalmente agotado. Y en segundo lugar, como si fuera mi obligación entretenerla. De nuevo, no es por machismo, pero al igual que el celular en el cine, mis experiencias más cercanas con esa pregunta son con mujeres. Volviendo, si están en messenger para no aburrirse únicamente, están en un error porque yo no soy esa persona que los va a entretener. Además, ¿no se les ha ocurrido pensar que si quisiera contarles algo más yo se los diría? O acaso cuando están hablando con alguien en persona le dice: ¿Qué me cuentas? No, porque lo más probable es que la otra persona intente evadirte con un chiste del tipo "1,2,3..." aunque en realidad es más probable que se vaya y te deje hablando solo. O a ver, ¿a quién le gusta que le digan esa frase? ¿Qué me cuentas? Entretenme un rato por favor, no tengo nada más que hacer. ¿Por qué no mejor tú cuentas algo, por ejemplo, el tiempo que ha pasado desde que te tenías que haber ido?

Última C, Coca Cola Light
Llegaba el camión de Coca Cola a mi casa hace tiempo, y yo solía pedir una caja de coca regular de medio litro. Si mi madre era quien atendía, pedía entonces una caja de coca light. Yo reclamaba siempre, pero con el tiempo me fui acostumbrando al sabor, total, a fin de cuentas si le ponía mucho hielo me engañaba a mí mismo diciendo que sabía igual. Y así pasé mucho tiempo tomando Coca Light, hasta que un día que fui a comer con mi papá a algún restaurante, pedí una coca regular aprovechando la oportunidad. Y casi la escupo. Guacala. ¿Qué le pasó a este refresco? Mi padre incrédulo como siempre probó la misma bebida y aseguró que estaba bien. Era ya oficial, lo mío lo mío era la coca light. Ya resignado a mi nueva posición respecto a la coca light -la amaba- mi adicción fue creciendo. Más y más y a todas horas. En la casa, en la escuela, en clase, en el cine, en el coche, en los aviones, en guadalajara y de viaje. Siempre, acompañado por una coca light. Muchos se rien cuando comen conmigo porque en ocasiones la comida engordadora no es congruente con la bebida, pero lo que ellos no saben, o se niegan a aceptar es que no es por cuestiones de caolorías, es por una razón más importante. Es por sabor.

Por hocicón
Quizá debí haber esperado que terminaran los exámenes del segundo parcial para poder comentar lo de mis calificaciones, pero me ganó la emoción de que me fue bien en un examen y con la experiencia del primero me sentí seguro. Pues hoy tuve otro examen, de esos de los que no sabía nada. Para variar. Y confiado en el método del mínimo esfuerzo y máximo rendimiento -por algo soy financiero- me aventé al examen con la típica frase, que pase lo que tenga que pasar, pero ahora algo salió mal. Nombre y matrícula para empezar, leo la primera pregunta y ¡sorpresa! Ni siquiera supe que me estaban preguntando, no entendía nada de la pregunta. Lo mejor, volteé a mi alrededor para ver si yo era el único perdido y no, nadie entendía nada. Cuando terminamos el examen Mitzu (el pinche chino) confesó que tuvo que ir subrayando las palabras para entender que le pidieron. La tónica del examen en su parte teórica siguió igual, 15 preguntas exactamente igual de confusas. La parte teórica, la de hacer númeritos fue un regalo. No había ningún problema, al final, como siempre el segundo en terminar y esperar la calificación instantánea, el pronóstico no era nada alentador. Me llama el Dr. Herrera y comienza a calificar mi examen, y mi cara se empieza a transformar. No saqué 100, me conformé con 95.

De hocico
Y es que Dani -que repito para los que no entienden, aquí en el blog, él es como Sofía- después de 2 clases intensas de como andar en bicicleta estuvo muy seguro el día de ayer. Al punto que lo descubrí intentando hacer un caballito. Hoy, al principio estuvo muy seguro de sí mismo y lograba arrancar tranquilamente, pero cuando todo estaba dominado, cuando nadie lo veía, cuando no tendría por qué estar nervioso, toma la bicicleta, se prepara, arranca... y se cae de hocico. Lo bueno es que estaba emocionadísimo porque tuvo partido de fútbol y ganó su equipo 4-2 y estuvo a punto de anotar un gol. Cuando uno gana, los golpes no importan. Por cierto, en el partido de hoy con los Castores, fiel a la costumbre, recibo el balón con la pierna derecha y al mismo tiempo recibo tremenda patada en la pierna izquierda, visita al pasto y mañana visita al doctor. Esto no puede seguir así, el dolor de la rodilla y el del hombro me están matando, todo se convierte en una zona de desastre.

 
plantas cavernícolas
La C tiene más caras: Cerisola
Y así como en mi familia materna figura la rama Castorena, su contraparte (sin llegar al perfecto equilibrio, más bien al eterno desbalance) es la familia Cerisola, es decir, la familia materna de mi madre. Si los Castorena son difíciles de entender, los Cerisolas son absolutamente incomprensibles, digamos, una familia bastante peculiar. Se da de todo, pero voy a compartir dos datos estadísticos de la familia, para entrar en calorcito y en confianza. Ninguna mujer de la familia comparte el mismo padre con sus hermanas, esto para entenderlo más claramente, nos lleva a la segunda información: partiendo de mi bisabuela, y hacia abajo, por todas las ramas, sólo una tía mía no se ha divorciado. Tómala. Sí, eso pasa hasta en las mejores familias, porque, quizá lo sepan o no, esa sí es una de las mejores familias (más adelante les explico). Para ejemplificar lo que les acabo de contar, daré algunos de los ejemplos más representativos y a la vez, más cercanos a mí. Mi abuela se casó 4 veces. Del primer matrimonio nació mi mamá, luego nació mi tía Diana del segundo. En el tecero no hubo decendientes y en el cuarto y último el resultado fue mi tía Rocío (quién por cierto, es la única que permanece casada). A su vez (y aquí comienza lo emocionante) mi bisabuela se casó dos veces. Del primer matrimonio, nació mi abuela y del segundo cuatro tíos más. Cuando ella estaba embarazada de su última hija (mi tía abuela Vicky, que se ha casado ya dos veces), al mismo tiempo estaba embarazada... mi abuela. Sí, mi madre y mi tía abuela se llevan un mes de edad. Curiosa historia, lo sé. Así, se logró un tremendo desface de generaciones (y degeneraciones) que no tendría tanta relevancia si fuera el único, el problema es que el fenómeno se repitió varias veces. Y así, tenemos todos tíos que tienen nuestra edad o son mucho más chicos pero actúan como primos y terminan siendo hermanos (Otro día les contaré esa historia, en la M). Para ponerle más sabor a la familia, tenemos tíos alcohólicos que tienen hijas hippies que en algún momento de su vida -dicen- fueron violadas. Tenemos tíos cuyas esposas son descubiertas en pleno robo en casa de su suegra. Tíos que son secretarios de estado del presidente Fox. Ex-esposos de tías que frecuentan a la familia y aparecen en todas las fiestas. Señoras (la misma que se robaba las joyas) que pintan el pelo a sus hijos para que se vean "un poco más rubios". Tías que se suicidan en sus casas de campo. Hijas que reclaman a sus padres el haber vivido en Acapulco en completa libertad -divirtiéndose al máximo claro-, lejos de sus hermanos que permanecieron viviendo en Miami con su madre y tíos que salen del closet y más tarde se arrepienten. Tías que escriben libros -y los publican- donde Mauricio es Ángel -y ángel- y la tía más buena de todas aparece como el ser más despreciable de todos -la más despreciable en realidad es la autora del libro, quien por cierto, no goza de muy buena reputación en la familia después de ese libro-. Tías que mueren de leusemia cuando su hijo tiene apenas un año de edad y cuyo padre jamás se supo quien fue. Cartas que se leen cada año para él, para el hijo pues. Niños que pelean con sus tías cuestionando su integridad. Y faltan más, vamos, que hasta los Kennedy nos quedan cortos. Así somos, y así nos vemos en las fiestas en las que obviamente, van todos los parientes, las parejas actuales, las anteriores y en algunos casos hasta las futuras. Pero complicados y todo, nos llevamos bien y nos da gusto encontrarnos. Me costó trabajo asimilarlo bien, pero después de todo, llegué al punto en el que pude afirmar, que yo también soy Cerisola.

Entre 70 y 100
Si yo calificara mi rendimiento en mis clases en el Tec, es probable que pondría un 70 en mis calificaciones. Me explico, en mis 6 materias aunque no falto, tampoco me esfuerzo la gran cosa. Hago mis tareas, pero suelo hacerlas de último minuto, porque siempre me ha gustado trabajar bajo presión, es digamos, un estímulo para de verdad concentrarme en lo que hago, porque si tengo tiempo libre, se acabó, me pongo a jugar fifa, a ver la tele, busco algún disco, leo una cosa, hago otra, pero la tarea, la dejo ahí en standby porque finalmente lo que me sobra es tiempo. Por eso, cuando el tiempo está por acabarse es cuando me gusta hacer las tareas, y el método, cuestionado y todo, me funciona. Y así, voy por las clases -eso sí, no falto casi nunca- sin poner mucha atención, distrayéndome mucho, platicando con todos, y luego, claro, llega el día del examen y mi frase de siempre: "no sé nada, no estudié nada" una leída rápida a todo lo que hicimos durante el parcial y me aviento al examen. Que pase lo que tenga que pasar. Y entonces pasa, los maestros me ponen 100.

Gracias Beckham
Lo bueno es que ya entiende español, entonces comprenderá perfectamente mi mensaje. Gracias pues, por aparecer en la portada de una revista con un rosario de D&G hace algunos meses y crear una euforia por el antiquísimo accesorio católico. Y gracias también, por hacer que todos los beckhamsitos que circulan por el tec, tengan ahora, además del corte mohicano a la beckham y grandes aretes de brillantes (falsos claro) en las orejas, ¡Un gran rosario colgado! Se ven tan chistosos todos con sus camisas desabotonadas, mostrando orgullosos sus rosarios. Claro, Beckham gana millones de euros por año sólo por su imagen, y está casado con Victoria Adams. Los que lo copian en el tec (seguro en todas las ciudades pasa lo mismo), gastan lo que puedan por intentar copiar una imagen. Y no les sale bien (pero me divierten).

Algo pasó este fin de semana
Y ayer lunes, de repente, aparecieron muchísimas personas rapadas por todas partes, como si se tratara de una moda -no la de Becks, porque ya no se rapa- o algo similar. Hasta Dani -Y aquí en el blog, Dani es como Sofía- se rapó. Y fue entonces que comprendí que no era una moda. Ahora lo entiendo: son atlistas. Próximamente a la venta, bolsas de papel para que se tapen la cara de verguenza.

No tiene sentido
cita textual: "Es que yo nací y todo lo veo al revés. Por eso sólo tienen sentido las cosas raras para mí, lo demás no tiene sentido. Y además escoy destinado a morir a los 33 años de sobrepeso, comiendo pizza, jugando fifa 2005 y multimillonario pero estúpido vagabundo" Una palabra mía sobraría.

Cosas que joden
Son tantas que ponerlas todas juntas agotaría el espacio disponible, porque supongo que esto ha de tener un límite. En estricto orden aleatorio, tocaré hoy una de esas cosas que joden. Pongamos que estás en un cine viendo una película. Y de repente, en cualquier momento, pero peor si es en una escena súper importante. Suena un celular, ya sea el molestísimo ring horrible o alguno de los dos millones de ringtones diferentes que ahora se encuentran disponibles. No suela una vez, suena varias veces porque lo más seguro es que el o la estupid@ dueñ@ del mentado aparatito, duda que sea el suyo, sabiendo que no lo puso en silencio a pesar de las 4 veces que se proyecta en la pantalla que los silencien, y cuando detecta que en efecto es de él o ella, en lo que lo saca da la funda -aquí entre nos, esas fundas de "piel" que usan para colgarlos del cinturón, son horrendas- y se fija quien es quien llama.... no lo apaga, lo contesta. ¡Horror! Porque ni siquiera tiene la decencia de salirse de la sala, sino que se agacha para que "no haga ruido" pero se le olvida que delante de ella o él -lo siento, pero casi siempre es ella- hay otras personas intentando ver la película -leerla pues la mayoría- y ella muy mona hablando por su teléfono en tu oreja. Porque ahora, resulta que la estúpida, es la que está sentada justo detrás de ti. Deberíamos agregar esta idea a la Ley de Murphy: Si un teléfono va a sonar durante la película, será el que esté más cerca a ti. Pero no acaba ahí, se pone mejor el asunto. La mona en cuestión, una vez que logró ponerse lo más cerca de tu cabeza que pudo dice: "Estoy en el cineeeee!" pasa un tiempo y grita: "Es que no te oigo porque estoy en el cine!" y cuelga. Entonces, si no se oye porque está en el cine y no puede hablar, ¿por qué la idiota mejor no lo apaga y sólo registra la llamada y al terminar la película le marca? Sería muy fácil, pero ese no es el chiste, aquí al parecer la buena educación está devaluada. El chiste es joder.

Vuelve a ser tú
Con Ronaldo siempre ocurre igual. Empezamos siendo severos con él, inflexibles, y terminamos haciéndole cosquillas, Ronie vuelve, que era broma. Probablemente, él sea el único cuerdo de todos nosotros y lo que llamamos vagancia no sea otra cosa que hedonismo filosófico: comer bien, jugar al fútbol, correr lo justo y casarse en Chantilly, con velo pero sin contrato. El sabio es él. Porque a pesar (o gracias) a ese tipo de vida, cuando hay problemas en el Madrid todo el mundo piensa en el mismo nombre, da igual lo que haya roto: Ronaldo.