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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Para que sepas lo que hay (O sigo sin saber que hacer)
M de mujeres (de nuevo)
No es por presumir ni reclamar. Ya había escrito acerca de ellas, de todas, pero no es suficiente. Podría escribir tanto, y en realidad lo he hecho porque mis cuentos suelen hacer referencia a una mujer, no importa el nombre, al final como lo he dicho, la mujer como tal merece todas las letras, así que esto será sólo una pequeña, pequeñísima parte. Fue precisamente una mujer, Simone Weil, filósofa judeofrancesa -si es que Isaac Baum me permite el término- quien dijo: "Nada está a salvo del destino. Nunca admires al poder, ni odies al enemigo, ni desprecies al que sufre". Mujer inteligente como la mayoría de las que conozco, como todas las que son cercanas a mí. Sí, todas ellas son inteligentes. No porque estudien una carrera, sino porque se desenvuelven en la vida con total libertad, luchando contra lo que tengan que hacer, contra la injusticia y la desigualdad, contra las barreras de empezar una vida en otro país. Luchan contra una imagen falsamente creada por alguien más. Y son valientes, le entran a todo, no se achican ni se dejan amedrentar. Y también saben disfrutar de la vida, porque leen, viajan, escuchan música, escriben, estudian, se arreglan y se desarreglan. Disfrutan un domingo en su casa en pijama, así como un viernes en la noche en que se arreglan, aunque no salgan porque lo hacen para ellas, por ellas. Sí, las mujeres son el complemento perfecto, me he enamorado de más de una, y quizá más de una que de las demás, y ella lo sabe, ella lo supo. Así hoy, cuando pienso en la palabra mujer no pienso ya en ella únicamente, pienso en todas, en el conjunto, en la felicidad que me traen, en el equilibrio que nos brindan, en la paz que nos dan, en la mitad que nos complementa. Y así nos lo presenta el destino.

Todos contra mí
De esos días que todo sale mal. No hubo liga cometa, llegué corriendo a la hora de siempre y la sorpresa fue ver invadidas las canchas por una gran cantidad de personas, horrible. Eventos de día del niño, entrenamientos, competencias y todas las canchas llenas. Me quedé con las ganas de jugar -y claro de ganar-. Después de eso me frustré pero faltaba lo mejor. Iba a ir a comer a la Estancia Gaucha y de pronto, sin avisarme los planes cambiaron y llegaron visitas que decidieron pedir pizza de Domino's, especialidad hawaiana. Genial. No como cerdo y odio la piña. Yo no como, gracias por tomarme en cuenta. Pero al final las cosas mejoraron, no comí nada pero clonamos el lanzapatatas. No lo probamos pero nos quedó bonito. Jugamos fútbol, no ganamos pero nos divertimos. No me salieron muchas cosas como las tenía planeadas, pero al final me quedó una sonrisa en la cara, y eso como sea, ya es ganancia.

Ya para irnos
Me aburría mucho y me puse a navegar en las páginas del campus. Y me encontré con que mi amigo Diego "el rusito" Ramos, entre sus hobbies se encuentra ser criminal. Si lo reconocen, denuncien.
 
La verdad está parecida
Un día después de ayer
O sea hoy. Aunque en realidad les voy a contar de ayer. Fue uno de esos días raros que parece que avanza en diferentes velocidades y al final del día da la apariencia de que en lugar de ser 24 horas fueron 30 o más. La primera mitad estuvo marcada por una enorme congoja, no sé el motivo pero estaba yo cercano a una depresión, como un sentimiento de que en ese preciso momento debía estar en otro lado, con alguien más que quizá me estaría llamando, pero no sabía ni quién, ni por qué, ni en donde. Eso me creaba otra gran angustia que me obligaba a revisar todas mis obligaciones escritas y no escritas para tratar de adivinar en que estaba fallando. Técnicamente en nada, pero algo de verdad estaba mal. No sé si a todos les pase igual, pero hay días en que una profunda tristeza me invade, y se apodera de mí por unas horas, sin razón aparente y de pronto, también sin razón aparente se va. La mía se fue ayer en clase y fue ahí mismo también que el día cambió de velocidad. Llegué a mi casa y tenía visitas, si es que a Luis -visitante habitual- se le puede seguir llamando visita y no parte del mobiliario. Pocos minutos después -muy pocos, como dos- llegaron algunos de mis vecinos, y luego otros hasta que eso era una fiesta previa a lanzar más pelotas de golf. Sólo que Juanita -la lanzapatatas- estaba en casa de Dani, así que tuvimos que ir por él y ella. Tremenda sorpresa que me llevé al llegar a su casa. No sólo estaba él sino que estaba su amigo Dani 2. Se llama igual y antes se parecía mucho, aunque ayer noté que en verdad son muy diferentes. Nos dispusimos a lanzar más pelotas de golf, para presumir a Luis nuestro trabajo y nos quedamos ya sin que lanzar porque las pelotas de golf siguen escapando fuera del territorio a pesar de que nos alejamos más y más de los límites. Todo se puso mejor, mucho mejor y el día siguió así. Y hoy también.

Un día en el estadio
Me da por temporadas eso de ir al estadio, este año he ido ya muchas veces y ayer volví. No era un partido regular, era la despedida de Jorge Campos y de Romario con sus respectivas selecciones del 94. México vs Brasil, la revancha. La verdad es que el estadio estaba prácticamente vacío en el primer tiempo, creo que los boletos eran caros, pero yo no pagué por entrar. Estábamos muy cerca de la acción y el ambiente no mejoró hasta que no bajaron a toda la gente de las zonas B y C. La perrada dijo Pedro. Ahí se puso buena la cosa y comenzó lo divertido, gritos por aquí, la ola, personajes célebres y un intento de homicidio con un balonazo que lanzó Marcelino Bernal -jugador mediocampista mexicano- y dio en un niño que cayó unos cuantos metros y fue sacado en camilla del estadio. Además de eso, de Campos y sus amigos, un señor haciéndose pasar por el Santo, y toda la clase de personas que uno ve en el estadio. Al final me encontré a Jaffo, nos saludamos con el gusto de siempre y luego me dio mucha risa que le pidan autógrafos. Por cierto -que aquí sí aplica- hoy es el concierto del séptimo aniversario de Plástiko en el Hard Rock Live, 120 pesos. Pero además de él vi a varios conocidos más por ahí, que me dio gusto ver. Creo que ir con gente con la que habitualmente no salgo a ningún lado influyó en que la pasara bien, es bueno salir con gente diferente, conocer más gente fuera de la relación de compañeros, aprendí bastantes cosas ayer.

M de México
Ayer en el estadio recordé que los mexicanos en general, aunque nos gusta tener a nuestros héroes en todos los aspectos, no les podemos permitir que sean los más grandes del mundo. Todos sabemos que Ana Guevara es muy buena, pero nadie apostaba por ella en la olimpiada. Ayer Jorge Campos iba a cobrar un penal, y en la tribuna se escuchaban frases como: Ya valió madre, lo va a fallar, es un pendejo. Y otras más. ¿No se supone que todos fuimos a verlo porque en cierto grado lo admiramos? Bueno, pues la esencia del mexicano contiene un poco de intolerancia al éxito ajeno. Pero ni somos tan así, ni somos todos así. Sabemos lo que es ser mexicanos, cuánto nos une y también cuánto nos separa. No nos confundimos con nadie, pero al mismo tiempo, no nos separamos de nadie. Le tenemos cierto resentimiento a los estaounidenses, pero vacacionamos en su país y compramos sus productos. Nada conmueve más que ver nuestra bandera ondeando en otro país. La busqueda de la famosa identidad nacional nos tomó 5 siglos. Nos quejamos del país pero lo amamos: "Como México no hay dos", "México no se explica. En México se cree" y la más grande frase de todas: "Viva México Cabrones". Y sin embargo nos sentimos inferiores muchas veces, basta recordar los chistes de toda la vida: "Iban un gringo, un alemán y un mexicano...", cuando el mexicano no perdía era porque hacía trampa y todos muertos de risa, pero en el fondo es una insuperable indolencia de una raza inferior. Quizá por eso nos dividimos tanto, y por eso mismo nos unimos más que nadie en las desgracias. Basta leer la capacidad de reacción y acción del país en 1985, o en los huracanes, o en cualquier desgracia. Creemos en nosotros pero a nivel local, no creemos que podamos competir con otros países. Pero hay cosas de México que nos engrandecen nuevamente. La modestia de un artesano y el orgullo de una cocinera. El grito de un rebelde -excluyo a los que hacen desmadre el 2 de octubre-. La pureza de los niños de México. La cortesía natural de los buenos mexicanos. Pase usted, por favor, esta es su casa, cuando quieras. La belleza de las mexicanas. La paciencia y la impaciencia. Los triunfos aislados. País inconcluso, México. Con la rabia de una esperanza demasiadas veces frustrada y que parece que será frustrada de nuevo. País que ha esperado tantos siglos. La sonrisa y la rabia caminan juntas. Hogar de todas las historias, sólo reclama con fuerza que todo suceda, ya. Nadie ha esperado tanto, nadie ha peleado tanto, nadie ha aguantado tanto. México surgido una y otra vez de sus propias cenizas. Un ave fénix enorme, mestiza. Yo como lo he dicho anteriormente, espero regresarle mucho a este país, a México. Creo en México.

Ya para irnos
La campaña de Movistar me desagrada, desde antes de saber que era de Movistar. Abro mi correo y me encuentro esto. Que horror.

 
Cosas intermedias
Como Ana Guevara
Con motivo del Operativo Juanita (ya no es Juanito, se cambió de sexo) estábamos ayer en el territorio de pruebas lanzando pelotas -porque eso de lanzar patatas no es de nuestro agrado- de golf con el proyecto de ciencias de Dani, quien por cierto ahora se plantea la pregunta de para qué le sirve esto en la vida real, por lo tanto se aceptan sugerencias para plasmarlas en su trabajo. Y estando por allá la mecánica era sencilla, aerosol, cerillo y la pelota volaba. Pasaba los 100 metros y seguía su recorrido, por lo que estábamos cada vez más atrás, para que no escaparan las pelotas de la zona de pruebas, y aún así escapaban. Total, en eso salen a toda velocidad en la cuatrimoto de reversa Dani y un amigo de él a buscar una de las pelotas, yo sin ver al darles la espalda mientras platicaba con Elvira cuando de pronto grita alguien: ¡Se voltearon! Susto. Giro rápidamente la cabeza y veo la cuatrimoto con las llantas hacia arriba todavía en movimiento. Susto mayor. Yo traía jeans y en lugar de tenis unas chanclas, a pesar de eso corrí más rápido que en cualquier otro momento que recuerde. No sé si fueron 50 metros de carrera o más pero seguro rompí todas las marcas de velocidad, y al llegar y ver que estaban bien e incluso con un poco de risa la tranquilidad volvió. El siguiente paso fue voltear la cuatrimoto que quedó con el volante torcido y un detestable olor a gasolina al escurrir una gran cantidad. Pero a ellos, por fortuna no les pasó nada, pero me hicieron correr tan rápico como Ana Guevara, sí yo, imagínense el susto.

Ofertón: un cuento más.
Con brillo en los ojos
Diego G. Castorena


Lo volvió a encontrar aquella mañana, como siempre. Sentado en una mesa, solo. El cigarro en una mano, el café en la otra y los ojos clavados en el libro que tenía delante. Ella sonrió, pensó en todo el tiempo que había pasado desde aquellos días. Se vio a si misma y notó los cambios, adentro y afuera, lo dejó siendo una n´ña y ahora ya se había convertido en mujer.
Él no notó su mirada, pues se encontraba absorto en su lectura, o ausente, como a veces. Ella aprovechó esto para observarlo mejor, como hace mucho, mucho tiempo, no hacía. En apariencia, era el mismo, por él los años no parecían pasar, el cabello más corto, la piel un poco más oscura, el rostro quiz á más ancho, pero sus ojos, -Maldita sea-, los ojos más tristes. Estaba segura, sus ojos oscuros denotaban cada día más esa tristeza que se lo había estado comiendo poco a poco.
Entonces se dio cuenta de todo el cambio en su interior.
Ya no tenía aquella soberbia tan suya, su imagen no era ya la de aquel ser que parecía tener todo el mundo en sus manos, ese hombre que, parecía, controlaba todo su entorno con una mirada, ese que conseguía lo que deseaba. Se veía débil, humilde, tenía la mirada de un niño perdido en un centro comercial. Esta imagen la enterneció, sintió el deseo de ir hacia él, de tomar su rostro en sus manos, de besarlo, de encontrar otra vez aquella sonrisa y aquel brillo en los ojos. Tenía una inmensa necesidad de quererlo una vez más, de contarle toda la verdad, de confesarle lo que había pasado, todo lo que había sentido, de recordarle que aquello no había podido ser por miles de motivos que ellos no podían controlar. Sintió un poco de pena por todo lo que había dicho y pensado de él para borrar sus huellas de la mente, de sus labios, de su piel. Una corriente eléctrica le recorrió el cuerpo, al recordar sus brazos, sus manos, la presión de su cuerpo.
Apartó la vista al sentirse vencida por el recuerdo y cuando se sintió repuesta volvió a observarlo, él levantó ahora la mirada aprovechando para darle un trago al café‚ que humeaba sobre la mesa, y sus ojos se encontraron a través de esa cortina de vapor. Ella contestó, algo descontrolada, la sonrisa que él hab¡a dejado escapar, y se volvió nerviosa hacia el mostrador, sintiendo el rubor que le subía en el rostro, y percatándose de la amargura de esas dos sonrisas. Apretó la mano que la sujetaba y una voz la regresó a la tierra: ¿Te sientes mal? Estás sudando.
Asintió con la cabeza y murmuró: -Vámonos.
Justo en la puerta, volvió a girar el rostro hacia su mesa, al sentir como su mirada la seguía. Esto no podía continuar, soltó la mano de su acompañante y sin dar más explicaciones, dijo: -Te veo mañana. él se encogió de hombros y se fue.
Ella se sentó en la primera mesa que vio desocupada y sacó algo que leer. No debían acercarse, pero nada le impedía mirarlo. Sus miradas se juntaron otra vez, y ella no supo en que momento las lágrimas llenaron sus ojos. Apretó los dientes para no dejarlas escapar y recorrer su rostro pálido. Él lo había hecho de nuevo, y ella no tuvo más que aceptar que aquello comenzaba, otra vez.
Tomó una servilleta, escribió su nombre en ella y debajo delineó mientras pensaba, una sola palabra: Tiempo. Arrugó la servilleta y la dejó sobre la mesa, antes de correr a esconderse al baño, a limpiarse aquellas lágrimas que no sabía por qué‚ habían salido. Se observó al espejo, y notó que su cara tenía la misma expresión de aquel entonces. Muy dentro lo culpó.
Al regresar a la mesa, sintió alivio al ver que él ya no estaba, tampoco la servilleta, en su lugar se encontraba una paloma de papel, sonrió al reconocer esa respuesta y se quedo pensando, faltaban unos meses para su mayoría de edad. Guardó la paloma en su cuaderno y salió de allí, con brillo en los ojos y una palabra en su boca que ahora tampoco sabía por qué sonreía: tiempo.

Ya para irnos
Una foto para todos los que dicen que Márquez está al nivel de los galácticos. Vean como sufrió con Ronaldo.
 
La firma invitada
El lado femenino
Hoy es miércoles y la firma invitada esta semana es una mujer, porque buscando el balance y convencido de que todo tiene un lado femenino, hoy tenemos a la primera en escribir de muchas -que espero que acepten-, así pues los dejo con Laura.

Al cabo de la calle
Por Laura Gallardo


A veces pareciera que el tiempo no me es suficiente. Es eso o soy algo desidiosa…
Hace casi una semana recibí la invitación para escribir en este espacio y apenas hace unos momentos medio empecé a poner palabras en la pantalla. La verdad es que estos días me encontré de pronto invadida por esta inquietud de saber que tenía que escribir algo, digo, tampoco fue como que perdí el sueño, pero sé que el haber sido invitada –la primera mujer “por cierto”- le inyectó un poco de tensión al asunto.
Estoy consciente que no es algo de vida o muerte, pero para mí es un gran compromiso ya que, generalmente, la gente se crea expectativas e imagino que aquellos que leemos este blog hemos empezado a crearnos expectativas altas respecto a su contenido.
Más de uno seguro estará pensando “Esta vieja no supo que escribir y por eso nos esta aventando todo este rollo”. Pero no, en realidad esto es la introducción, pero tenía que llegar al punto de las expectativas.
Conozco a Diego desde hace casi 10 años y en ese corto o largo tiempo, como quieran verlo, hemos llegado a no tener expectativas del otro. Así es, aunque parezca increíble, ya no esperamos que el otro haga o deje de hacer, no es necesario… porque sabemos exactamente cuál será el próximo movimiento –o la ausencia de este-.
Como ejemplo esta aquella vez que por irme riendo del regaño al que Diego estaba sometiendo a Itzel por habernos hecho esperar –saben que la impuntualidad lo transforma- me tocó uno que otro grito a mí también, de hecho su enojo se mudó y Laura tuvo que sufrir las consecuencias… se paró dos veces para que bajara del auto, una de las cuales incluso lo apagó y amenazó con no avanzar hasta que me bajara, obteniendo por respuesta un “Ah, pues aquí nos vamos a quedar porque no pienso bajarme!”, sumándose así al enojo de Diego la testadurez de Laura. Para no hacerles el cuento largo todo el camino hasta mi casa tuve que soportar su histeria –sí, decidió avanzar- y en cuanto iba bajando del auto le solté todo lo que me había callado, obviamente no le iba a gritonear para que ahora si me bajara y me quedara en medio de la nada, así que aparte de testadura soy convenenciera. Después de ese desagradable incidente duramos algunos días sin hablarnos hasta que cierto día (como a los dos o tres días) le entregué una carta y al mismo tiempo yo recibí una de su parte. Empezamos a leer las cartas, la mía decía algo así como “Seguro estas comiendo uno de esos deliciosos sándwiches que hace tu mamá y que nunca nos quieres dar…”, la que yo le di empezaba con “Ya sé que en estas leyendo esta carta y se la estas enseñando a medio mundo…”. No pudimos seguir leyendo porque justo estábamos haciendo lo que el otro decía y bueno, nos reímos y nos perdonamos.
Así somos Diego y yo… ya casi no nos vemos, pero cuando lo hacemos es con gusto y siempre es bueno platicar de todo y de nada, discutir del uso inadecuado de ciertas frases, pasar respuestas para puntos extras de un examen por medio de mensajes al celular, planear y cancelar visitas “por causas de fuerza mayor”, molestarnos, burlarnos de las faltas de ortografía, pero sobretodo reír…cómo me río cuando estoy con Diego (sobretodo si tiene una de sus ya celebres caídas)!!!
Y bueno, aunque él suela hablar cosas que a muchos podrían parecerles no muy positivas de mí como que una de mis cualidades como amiga es que criticamos a todo el mundo, que seguro me dan ganas de aventar a los niños a los hornos o que estando conmigo se ríe de los demás; y aunque de vez en cuando me gusta hacerle el drama –claro, no como los que él hace, a eso sí nadie le gana- hay que aceptar que lo que dice no esta muy alejado de la realidad, así que por todo eso y más sólo quedan unas palabras por decir: Gracias Diego por estar!!!

 
Está que arde
Lo malo
No sé si lo olvidé o preferí dejarlo de lado para no arruinar mi idea del genial día de ayer. Pero las dos clases que debía tener fueron canceladas, el calor fue horrible, el bosque se seguía quemando y lo peor de todo: Cuando me expulsaron por reclamar fuertemente -pero sin empujar o golpear, ni siquiera lo toqué- una entrada durísima sobre mí, no pude ver la tarjeta roja. Sí, me la mostraron cuando me tranquilizaba Nestor, así que no pude ver la tarjeta, primera roja en mi vida. Estos últimos días expulsaron a los buenos, a Zidane y a mí.

El día más gris
Ojalá fuera metáfora, pero ahora no lo es. Hoy fue el día más gris de la ciudad en muchos años producto del humo que salió durante días del bosque de la Primavera. No tiene caso contar el número de hectáreas quemadas porque no nos alcanza el tiempo, lo mejor sería reforestar en cuanto las condiciones lo permitan, y claro si se puede, castigar a los imbéciles que encendieron la fogata y con ella un gran pedazo de bosque y la rabia de una ciudad. Espero que estén contentos. Cuando desperté en la madrugada, producto del humo y no del despertador noté que algo estaba mal, parecía que se quemaba mi jardín. Así y todo salí de casa cruzando una espesa capa de humo que cubría mi casa, mi calle y mi ciudad. Mientras estaba en lugares cerrados no hubo problema, pero al llegar más tarde al Tec y subir al cuarto piso la cosa se complicó. Se veía sucio, como se ven algunos días en el D.F. cuando los imecas, como hoy, rebasan los 300 puntos. Pero esta ciudad no es así y no estamos acostumbrados. A lo largo del día los chilangos exiliados dijeron: "Pues se ve como el D.F." y eso fue muy triste. Pero saber que viene del bosque es más triste. Con todo, hubo clase a pesar de que todos estábamos tosiendo, mareados y con los ojos rojos. Malestar general. Salí de clase y me refugié en mi casa, sabiendo que sólo nosotros teníamos clases hasta que se lanzó el anuncio oficial de que las actividades del Campus quedaban suspendidas por el día de hoy debido a la contingencia ambiental. Todos a sus casas. Mi día se resumió en jugar Xbox y ver tele dado que todo estaba suspendido y las actividades al aire libre restringidas. Por la tarde más videojuegos con Dani hasta que tuve que salir a recorrer la ciudad para entregar un encargo. Odio Cruz del Sur, donde quiera que sea eso, espero nunca volver, pero odio más al culpable del horrible tono gris de hoy. Al menos el fuego está apagado.

Otro día gris
Les regalo algo que escribí hace tiempo, en otro día gris, pero no como hoy.

A: Donde alguna vez estuvo el mar

Sigo sentado aquí, contemplándote,
siempre vigía, siempre atento,
esperando ver de nuevo renacer
algún signo de vida en ti.
Volverte a teñir de colores azul-verde,
dejando ya esa triste y seca apariencia amarilla,
pálida.
No se si gritarte que no vuelvas o suplicarte que regreses,
maldecir a los que desviaron tu curso
y secaron así mi visión,
dejando este inmenso hueco frente a mi.

Incluso las gaviotas aún te buscan.
Pasa la gente y me mira extrañada,
me aconsejan, me dicen,
creen que vas a regresar,
dicen:
-Cuando se ha visto que el mar desaparezca así,
de la noche a la mañana y sin dejar huella.
Dicen.

Intenté‚ romper todas aquellas barreras
y presas que pusieron en tus fuentes y secaron tu corriente,
intenté‚ liberar tu curso y hacerte libre una vez más.
Pero sólo conseguí destrozarme la manos con astillas
y convencerme de que ya te habías acostumbrado a ese nuevo curso,
a otras playas, que jam s regresarías,
ya no acariciarías mi playa,
ya no volvería a perderme en tu abrazo intermitente,
por momentos, a ratos violento y de pronto sutil,
tímido, hacia atrás.

Mis barcos y demás jugetes han encontrado a tu suplente.
Mis amigos ni siquiera te recuerdan,
han encontrado otro mar no lejos de aquí,
pero el mio, aquel que yo adoraba,
ya no está más.

No logro siquiera escuchar tu furia en esas noches tempestuosas,
volteo y pido a la luna que provoque otra marea más,
para atraerte
y poder sentir la caricia de tu espuma.
Sentir una vez más el miedo y la atracción que me infundías,
el respeto que sentía por ti,
y sentir al mismo tiempo la seguridad de nadar en aguas conocidas,
de saber hacia donde señalaban todas tus corrientes.

Intenté‚ guardar aquí,
a mi lado, siquiera tu voz,
encerrada en aquella caracola que dejaste en esta playa,
intenté...
Hoy, solo, en las noches,
puedo imaginar tu voz,
y toda esa magia que sentí en tus olas regresa a mí,
tan sólo para confirmarme que me revuelco en arena,
entre el aire y los gritos de las gaviotas que te buscan,
que te lloran.

Intenté‚ vencer a aquellos que contaminaron tus aguas y te pudrieron,
que acabaron con la vida en ti, pero fue inutil,
tú ya no regresarías con vida,
habías muerto cuando ya no me dejaron verte,
y siento miedo de pensar que pasaría
si me hubiese bañado en tus aguas ya sin vida.
Tu ya habías muerto,
yo, yo sigo aquí sentado,
esperando ver surgir en ti una vez más la vida,
sin voltear, sin dejar de mirar,
a donde alguna vez estuvo el mar.
Que vas a regresar,
dicen:
-Cuando se ha visto que el mar desaparezca así sin más.

Es tiempo de las M
La lista completa de las M la tengo ya, prepárense para lo que viene: México, mujer, madre y la m sorpresa. Todas esta semana.


 
Parece que se sigue llevando mucho la injusticia
Sentiremos frio
No, no es cierto. No lo sentiremos porque nos estaremos cocinando en los próximos días. Recién chequé el pronóstico de varios días y la cosa estará que arde, literalmente. Para el 4 de mayo se pronostican unos sabrosos 38º que me hacen pensar que quizá deba meter un termómetro a mi auto cuando lo estaciono bajo el sol a ver si supero el récord del año anterior. Pero independientemente de eso, estoy comenzando a derretirme, nada más salgo de casa cuando hay sol y los rayos del sol queman mis brazos, más. El día avanza y yo me sigo derritiendo un poco cada hora, a este paso no llegaré a mayo. Hoy el clima es más agradable, sólo llegaremos a 34ºC, menos mal.

En mis manos
Hoy dejé de ser parte de la estadística que dice que el 90% de la población del país no ha tenido en sus manos un billete de mil pesos. Yo hoy tuve mi primer contacto con uno de ellos y esto me apena confesarlo, pero por un momento lo confundí con uno de veinte, pero no dije nada porque alcancé a rectificar a tiempo. Esa fue la parte buena, la mala que me deshice de él en menos de 20 minutos. La peor es que jamás fue mío, sólo lo recogí y lo llevé a un banco a depositar, pero al menos ya tuve uno de esos en las manos.

Volando mucho y fútbol total
Ese es el resumen del día. Total que yo preparándome para el partido y en eso me llama Dani que necesita ayuda para el lanzapapas y que lleve WD-40. Llego y lo veo brincando porque lograron hacer volar una guayaba 5 metros, mucho más de lo que hicimos nosotros. Después de hacer unos ajustes la segunda guayaba voló 35 metros, yo en ese momento sentía que podía morir tranquilo porque la felicidad era total. Al mismo tiempo que el éxito llegaron los curiosos y ya teníamos público, pero yo me tuve que ir a jugar mi partido de fútbol, y ahí también el resultado fue muy bueno. Necesitábamos ganar por tres goles y ganamos por cuatro. El partido lo dominamos por completo, borramos al otro equipo de la cancha y nos mantuvimos al ataque con la idea clara de golear pero sin perder el orden. Los defensas se agregaban justo a tiempo y regresaban para marcar, pero los delanteros presionaban y los medios abrían el juego. El auténtico fútbol total. Terminó el primer tiempo y la presión aumentó porque no éramos capaces de anotar aunte un equipo que teníamos comprimido, más presión y mejor distribución era lo que necesitábamos. Y surtió efecto porque después de perder y recuperar la pelota por el lado izquierdo, logramos meter el primer gol y después llegó el segundo. Al ir ganando 2-0 teníamos más confianza hasta que me cometieron una falta durísima que hizo que el agresor llevara tarjeta roja, y yo también por reclamar. Decisión injusta pero ni modo. Con 10 hombres cada equipo cayeron otros dos goles, estábamos realmente felices. Así y todo regresé rápido a casa para retomar la lanzapatatas, ahora convertido en un lanza-pelotas-de-golf. Con este proyecto Dani ganará su Feria de Ciencias. Y todos ganamos un poco de confianza en nosotros mismos porque logramos la meta de los 100 metros, y si acaso no llegamos porque no lo medimos exactamente, llegaremos mañana. Pero la felicidad y la sensación de triunfo no nos la quita nadie. A mí menos, porque expulsado y todo ganamos 4-0 y el lanzapapas funciona.

 
Me dejé el alma
Cuándo los genios se juntan
Total que hace unos días dije yo que en mi temporada en el Ciencias hicimos una bazooka con latas de sopa Campbell's que disparaba pelotas de tenis y podían atravesar toda la cancha de fútbol. Pero claro, que no me creyó nadie. Y claro que Dani decidió que esa misma idea sería su proyecto para la Feria de Ciencias de su escuela. Y que comenzamos a hacerla. Ayer a las tres de la tarde comenzó el operativo Juanito (es el nombre en clave del lanzapapas, bazooka o spud-gun, como le quieran llamar). Lo primero fue comprar el material que resultó ser mucho más barato de lo que yo pensaba. Lo difícil fue armarla, porque las piezas no quedaban, porque había mucha gente de más y porque hacía mucho calor. Pero después de mucho esfuerzo la terminanos y decidimos probarla el mismo día, para esto todos estábamos convencidos de que al primer intento la papa -en este caso fue un limón y luego una guayaba- volaría al menos 40 metros y con el tiempo llegaríamos a la meta de 150. Pusimos la base, afinamos la dirección, establecimos las posiciones y estandarizamos todos los métodos. Después de 3 ensayos estábamos listos para la primera prueba, seguros del éxito. Se siguió todo al pie de la letra como lo habíamos acordado. Y no pasó nada. Y así 6 veces más hasta que hubo un cambio de combustible cortesía -sin saber- de la mamá de Dani que donó -le robó su hijo- un bote de spray para pelo. Éxito total, al primer intento la guayaba salió volando. Todos festejamos el éxito de la operación que nos enfilaba al camino del triunfo, procedimos a medir la distancia. Tres metros, pero vamos por más, quizá más tarde lleguemos a 5.

Cumpleañeros en abril
Ayer por la noche fue la fiesta de mi amigo Jorge Lizarde, y por supuesto no podía faltar, así como no faltaré mañana a su casa. Este año se lució con la fiesta, una terraza agradable en la azotea de un edificio con sillones lounge, mesas y riquísimos tacos de diversos guisos. Obviamente comí hasta reventar, y después hubo postre. Jorge es un súper anfitrión. A la fiesta fueron todos, Manijeh, Itzel, Chapu, Laura, Cinthya, León, Avdaha, Canica, Isaac, Hugo, el Huevo, el Perro, Caro y todos los que se me alcancen a escapar. Me da gusto ver a todos, pero lo que más gusto me dio es comprobar que Jorge sigue siendo una de las personas que mejor se lleva con toda la gente, pasa el tiempo y no le conozco enemigos, y como es mi amigo eso me da mucho gusto. Creo que ese es su mejor regalo, saberse querido por tanta gente.

La cara lo dijo todo
Dani tenía hoy que estudiar así que los demás decidimos continuar el proyecto del lanzapatattas sin él, para tenerlo listo y mostrarselo al final funcionando a la perfección. Después de acabarnos las papas y el spray decidimos fabricar otra bazooka ahora con unos planos diferentes, una 100% segura que funciona dije yo. Fuimos rápidamente al oxxo a comprar lo que necesitábamos y en menos de media hora la teníamos lista. No le dijimos a Dani para que fuera sorpresa. Primer intento y resultado bastante satisfactorio, la pelota voló un poco. Segundo intento y voló un poco más -como dos metros-. Y así seguimos avanzando de poco en poco hasta la distancia récord que fijamos en 4 metros y medio. Pero no nos acercábamos a los 100 metros que teníamos como mínimo aceptable. Oscureció y fuimos a enseñarle a Dani el resultado, seguros de que le daría gusto el poco avance que logramos. Salió y vio que fallamos el primer intento. Y el segundo y el tercero hasta que decidí que era suficiente. Su cara lo dijo todo, se sentía decepcionado y yo también, no pudimos lograr el objetivo que nos planteamos, ni siquiera acercarnos. Mañana él hará otra sin nuestra ayuda, seguramente con mejores resultados. Y nos habrá superado a todos. De tal suerte les IMPLORO su ayuda para esta noble causa, dándome sugerencias los que sepan como se hacen estos objetos, todas serán bien recibidas.

 
¿Quién dice la primera estupidez?
L de libro
Desde pequeño me dejé enamorar por los libros, relación que desde entonces sigue vigente y se fortalece cada día. La primera señal clara de que iba a leer mucho es que a los 3 años ya leía, cuestión que en la escuela me trajo problemas porque la maestra no sabía tratar con niños que saben leer, pero ese era su problema y no mío así que mi madre me fue comprando libros. Desde que me acuerdo he tenido todos los libros que he querido, y siempre quiero más. Tuve todos los cuentos que editaba Disney, los cuentos clásicos para niños y las infaltables fábulas de Esopo, con él aprendí que se puede aprender de un animal. Y yo leía. Y también leía a Garfield y a Mafalda. Mis tíos me regalaban libros y yo los leía, mis papás compraban libros para ellos y yo los leía. Y así a los 12 años decidí que sería divertido leer a Shakespeare porque estaba en el estudio. No me encantó, pero desde siempre libro que empiezo libro que termino, y lo terminé. Y yo seguía leyendo. A los 14 me sugirió el psicólogo de la escuela que leyera a Carlos Cuauhtémoc Sánchez, que bueno que no lo escuché y en su lugar leí Como agua para chocolate. Y luego leí el perfume, y yo leía más. Y conocí a Irvin Yalom, a Fred Uhlman y a mi poetea favorito Mario Benedetti. Y seguí leyendo y conocí a la Mastretta, y a la Poniatowska y me aventuré a leer a García Márquez. Y seguí leyendo y me creí listo para leer a Octavio Paz, que cosa más impresionante lo que leí con él. Y por él comencé a leer a Carlos Fuentes, y por Fuentes leí a Mahn, y así empecé la costumbre de leer los libros que citan en los libros que yo leo y se creó un efecto de bola de nieve, quizá sea más apropiado decir que comenzó un efecto piramidal. Y leí a Kundera, leí a Kafka, leí a Kinski y uno de mis libros favoritos es obra de Edmundo de Amicis. Y yo seguía leyendo de todo, y algo me dijo que estaba listo de leer a Julio Verne y otros clásicos de su época y eso hice. Y fue tiempo de leer a J.R.R. Tolkien que me resultó mucho más complejo de lo que yo esperaba, pero seguí leyendo. Y leí los 5 libros de Harry Potter, los primeros 4 en una misma semana. Lo mismo Xavier Velasco que Erich Fromm, lo mismo Rius que Sabines, lo mismo Cortazar que Maquiavelo, yo seguí leyendo. Hoy es el día mundial del libro, y no hay mejor manera de celebrarlo que con un libro, esos que nos acompañan -o deberían hacerlo- en todos los momentos y nos ayudan a escapar un rato de la realidad, y nos llevan a otros mundos y a otros tiempos y después del viaje nos regresan al mismo punto, un poco más completos, con una sensación diferente.

Otro más
Otro cuentecito de mi autoría.

Con un peso menos
Diego G. Castorena


Aquella mañana me desperté con la seguridad de haber perdido algo, pensé haberlo olvidado por ahí, me sentí más liviano que de costumbre cuando me encaminaba a la escuela. No sabía que era pero eso, ya no estaba ahí.
Al principio no me inquietó. Es más, me sentía alegre. Me sentía como el común de la gente y una estupida sonrisa se me había quedado pegada en el rostro. Sin embargo, después de algunos días comencé a sentir la necesidad de saber que había perdido, y con el paso del tiempo, se fue transformando en angustia por encontrarlo.
Intenté definir que tenía antes de aquella mañana y compararlo con lo que había ahora. Noté varios cambios, pero nada fuera de lo normal. Me sumergí por horas entre los libros de la biblioteca, tratando de encontrar el nombre o el significado de mi búsqueda. Caminé por el bosque y las calles con la esperanza de encontrarlo en algún sitio. Observé a la gente en cada café que visitaba, y traté de encontrarme diferencias. No había nada que pudiera sorprenderme.
Presa del pánico, corrí a esconderme en mi cuarto. Pero aquellos malditos relojes me contaban los minutos que pasaban, y mi duda no dejaba de crecer ¿Qué había perdido?. No podía soportar más. Me tiré en la cama y encendí el radio, tratando de huir de la absurda obsesión que me absorbía. Nada cambió.
Estaba desesperado. Finalmente pensé que no lo encontraría, que había muerto en algún momento. Y lloré y me vestí de negro durante días, guardando un silencioso y extraño luto por aquello que había muerto en esa fría mañana.
Traté de resignarme con el paso del tiempo, pero no lo podía asimilar. Intenté escribir para canalizar aquella angustia, pero apenas me senté frente a la hoja mis manos se congelaron, sin escribir ni dos letras.
El caos en el que me encontraba, me hundía cada vez más en un oscuro pozo que no tenía final. Mi apariencia se volvió cada vez más triste y me volví hacia mí, tratando de perderme en mi pasado, para ser tan sólo un reflejo de mi ayer. Pero eso tampoco dio resultado, pues lo que había perdido no se reflejaba.
"Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido", pero que iba a hacer yo, si no sabía siquiera que era lo que me hacía ahora tanta falta.
Tratando de distraerme de esos pensamientos, me senté en una mesa del café, solo, como ya desde tiempo atrás se me había vuelto costumbre. Súbitamente me sentí, una vez más, completo. Comprendí entonces que lo que desde hace tiempo buscaba, era mi inspiración. Lleno de regocijo pensé en sonreír y lo logré, todo comenzaba a tomar forma.
Hoy, sigo sentado esperando, todo igual. Quizá el único cambio es el lugar, ya no estoy en un café. Ahora estoy aquí.
 
La miraba, así la miraba
Hoy hace 13 años
Y con esto que escribí quedé traumado, pero ya pasaron todos esos años desde que la ciudad explotó y según he tenido oportunidad de leer hoy, aún quedan heridas que no terminan de cerrar. Ese 22 de abril de 1992 una parte de la ciudad estalló por unas fugas de Pemex que a su vez culpó a una aceitera, pero como no soy periódico ni autoridad no me voy a poner a investigar, la ciudad explotó. Esa mañana nosotros estábamos en Guadalajara -supongo que eran vacaciones- y mi mamá me dijo que iríamos a recoger un paquete a una oficina que estaba en la calle de Violeta, pero en el camino recordó otra cosa que hacer y nos desviamos. Por cosas que pasan, nos tardamos más de lo planeado en ese lugar y al subirnos al coche y prender el radio, la noticia era que la ciudad había explotado. Así, tal cual. Pues no fue toda porque nosotros estábamos ahí y no vimos ni escuhamos nada, pero regresamos a la casa de inmediato y al entrar Juliana -ya les contaré más de ella- nos dijo que habían llamado varios familiares preguntando por la familia. Y es que a nivel nacional la noticia fue que la mitad de la ciudad explotó. La verdad es que no fue la mitad, pero sí fueron muchas calles las que lo hicieron y obviamente todos se preocuparon. Lo impactante fue cuando en el recuento de las calles explotadas estaba Violeta, nuestro destino original. No se trata de que nos salvamos, sino que a veces algo evita que estés en el lugar equivocado. Muchas personas murieron y muchísimas más perdieron casas, coches y no les han pagado lo que les deben, seguramente nunca lo harán, pero dentro de todo han vivido para contarlo. Sólo espero que un día los culpables paguen.

Es bueno ser
Honesto. Me explico. Ayer por la tarde tuve un examen que resultó ser de una dificultad mayor a la esperada -estupidamente- por mí y hoy fue la revisión del mismo. Miedo, al entrar a la sala donde estaba el maestro, nada más de ver la cara de Mitzu -el pinche Chino como le dicen- ya comencé a temblar un poco. Pero al ver mi examen y compararlo con el resuelto por el maestro sentí que algo dentro de mí se aflojaba más, llegué a pensar que era el cerebro pero después me di cuenta que ese ya estaba desprendido desde hace más tiempo. Y total llegó la hora de poner palomas y cruces, en mismo número cada tipo de marca. Más miedo. Hora de contar y se equivocó en una resta y la calificación final del parcial que escribió fue 76 en lugar del 66 que en verdad obtuve. Calificación reprobatoria, la magia se fue. Pero me di cuenta de su error y le dije para que la cambiara. Y lo hizo, puso el 66 sobre el examen y nos despedimos. Calificación baja pero una sensación de haber hecho lo correcto que equilibraba la balanza. Cuando estaba a punto de cerrar la puerta me dijo: Te voy a dar 10 puntos extras por haberme dicho la verdad a pesar de que te perjudicaba. No pude más que decir gracias y sonreir. Ya sonreía un minuto antes.

Camino de tu lado
Hemos caminado juntos muchos años aún estando lejos. Hoy que tu madre se ha ido confirmamos esos lazos que no se han borrado. Ni con el tiempo ni con la distancia. Y vemos que somos nosotros dos, y que somos más, que somos un grupo, el mismo de siempre. Porque los que ya no están aquí, están allá y han recibido a tu madre como ella lo hizo tanto tiempo con nosotros en tu casa. Y allá nos esperarán todos el día que tengamos que partir. Tu madre fue una mujer maravillosa, como suelen serlo todas, y por ella los conocemos a ustedes, con quienes seguiremos caminando juntos, hasta el fin. Un abrazo.
 
Sin tomarlo a mal
De arriba a abajo
Total que hoy volví a sentirme como si fuera una basura. Y es que a veces lo soy, o algo así. Me explico. Creo que todo comenzó ayer cuando el día empezó muy bien y poco a poco fue empeorando. La primera de todas las señales fue cuando me di cuenta que un amigo mío ya no lo era. Decisión muy personal pero después me di cuenta que sólo me buscaba para aumentar su rating, no era tan tonto hasta que me di cuenta porque su plan funcionó un poco. Espero que logre sus objetivos. Más tarde mis vecinos, esos que dije soportar más en los últimos días, motivados por un gordo estúpido arrojaron objetos a mi casa. Y que los veo. Y que se desata la furia y terminaron limpiando todo, hasta que quedó bien. Y es que el gordo estúpido tiene historia, pues fue él quien inició la campaña en mi contra, también fue su mamá, cierto, pero no puede separarse el hecho. Y perdoné, pero de nuevo fui agredido, empieza a despertar la furia. Y luego Luis Fridman, que me deja esperando y me desespero y me voy y cuando regresa con esa extraña habilidad que tiene me voltea las cosas y me siento mal y apenado. Y acepto modificar el blog de ayer. Y así los detalles se van acumulando hasta que me pongo de malas, sin poder cargarle la culpa a alguien y del enojo paso a la tristeza. Creo que es la tristeza de no tener ahora al lado a quien platicarle, y desahogarme por aquí, convirtiendo en frustración lo que siempre ha sido el placer de escribirles. Y eso también me deprime.

Motivación y algo más
Hoy salí a jugar fútbol recreativo, mis Castores contra los otros con algunos de nosotros. Contexto, en mi equipo jugando Migue -primo de Luis Quirarte-, Dani, y otros más. Al final no importa porque nos revolvimos pero esos tres quedamos de base en el equipo. Y nos dieron a un niño pequeño porque no lo querían en su equipo, su hermano decía que era muy malo. Y él feliz de venir a nuestro equipo porque pase lo que pase, ganemos o perdamos, lo importante es jugar todos y pasarla bien. Creo que esa es la fórmula que nos da resultado siempre, no hay necesidad de ser siempre galácticos, la clave está en la motivación. Cuando juego con ellos aplaudo todos sus esfuerzos porque es lo que te hace ir por más, el reconocimiento de tu equipo te obliga a mantener y mejorar cierto nivel. También festejo cuando anotan. Y cuando no anotan. Lo mismo festejo cuando evitan un gol que cuando nos anotan. Porque lo importante no es ese instante, sino el juego entero y más allá. Un partido por más que sea con amigos y en un parque puede elevarte o llevarte hasta abajo, y muchas veces los demás no se dan cuenta. Me gusta hacerles creer que somos mejores, no para que presuman, sino para que lo alcancen. Tú eres el mejor portero, eres el mejor pasando, eres el mejor para definir. Tú eres el mejor para armar el juego, y en conjunto podemos ganarles. Hoy me preguntó el hermano mayor del jugador que me dieron por malo, por qué cuando juega con mi equipo juega mucho mejor. Le dije que no sabía, pero mentí. La clave está en creer que podemos ser mejores.

Cosas que joden (Vol. 21)
En esta época nada me jode más que el calor. Es que es horrible. Me gusta Guadalajara, pero en abril y mayo quisiera no tener que hacer nada de día porque el calor está fatal. Lo sé, en el norte es peor, pero no es el caso porque no vivo ahí ni podría, así que como siempre, uno habla de lo que conoce y lo que vive. El año pasado hice un experimento, puse un termómetro dentro de mi coche mientras iba a clase para ver que temperatura se alcanzaba en el interior del mismo mientras yo no estaba y hasta el momento de subirme. No lo hubiera hecho, marcó 58ºC. Afuera sólo estábamos a 36º y ya eran suficientes para comenzar el proceso de fundición, dentro del coche el proceso era de defunción. Pero a pesar de todo sobrevivo, para poder quejarme al día siguiente como hoy, que estaba dentro del salón de clase, en examen y cocinandome. La frustración era doble, por el calor que me mataba y la complejidad del examen, no hay expectativas alentadoras. Quiero hacer un reconocimiento a todas las personas que trabajan en cocinas, parrillas, hornos, cerca de hornos, taxis, y demás lugares que involucren mucho calor o mucha gente, se necesita fuerza para aguantarlo, y yo no podría. Se me ocurre que pasaría si yo trabajara llevando muchos niños por una fábrica de pastelitos, seguramente estaría tentado a arrojarlos dentro de los hornos, que bueno que no me he visto en esa situación. Lo único bueno del calor es una frase de Ro: "Más calor, menos ropa. Más calor más mejor".
 
El banco de mi ánimo
Invitado de lujo
De nueva cuenta, como haré cada semana, los dejo con lo que ha escrito mi amigo Luis J. Fridman D., enviado permanente en la Ciudad de México.

La firma invitada
Luis J. Fridman D.


La gente es mala por naturaleza. La gente vive en un mundito desechable marca Armani. La gente no le da valor a las cosas. Hoy me dirijo a ustedes para compartirles la decepción a la que me enfrente hace unos días. Me he dado cuenta que no sabemos apreciar las cosas materiales; ¿cómo saben que los objetos inanimados realmente lo son?. A esto me refiero: Yo todos los días hago uso de mi cama: muero, nazco, descanso y me enfrento a mi mismo, es decir, voy al cine con mi subconsciente. Estas 4 cosas son el sustento de la vida, y no somos lo suficientemente humanos como para agradecerle a la cama. Nadie se da cuenta de ese momento que existe entre la cama y nosotros. Cuando estamos por enfrentar al mundo de nuevo, rogamos por quedarnos más tiempo con la cama, y ¿por qué?, pues muy fácil: porque ya la hemos perdido. De la misma forma, cuando estamos por despedir un día más en nuestra historia, lo único que queremos es dormir. No nos damos el tiempo de apreciar lo que la cama hace por nosotros y agradecérselo, solamente nos aventamos ahí cual vil res porque sabemos que por ahora la tenemos segura, y es muy lejano el perderla.
Con esto solamente pretendo dejarles algo: la única manera de entender a los humanos es entendiendo y conviviendo con las cosas que ha inventado y que lo rodean. Por tanto, humanicen todo: desde la cama hasta la computadora, nómbrenlos, aprécienlos y hablen con ellos; no los dejen solos, porque al hacerlo, llegará el punto en que hagan lo mismo con los que se supone tienen vida, y entonces, solamente habrán abandonado lo único que realmente tienen: a ustedes mismos. Gracias.
 
Si no fuera por mañana
Pequeños olvidos
Desperté y era martes y a diferencia de otros, este se sentía diferente, pero no sabía por qué y sigo sin saber, sólo sé que se sintió diferente. A eso de las siete de la mañana comenzaron los ya tradicionales ruidos de mis cada día menos molestos -ya hasta me caen bien, y que yo diga eso no es cosa fácil- vecinos que han comprendido que hay gente que vive cerca de ellos y no hay por qué gritar a tempranas horas. Pero hoy estaba yo despierto y de buenas, estaba tan de buenas que desperté por eso antes de que sonara el despertador con una horrenda canción de banda. Sí, esa es la estrategia, que música tan fea suene temprano inevitablemente hará que te despiertes. Y siguió la rutina matutina, hasta que de pronto entre estar listo y partir quedó un hueco de 40 minutos que normalmente no queda. Demonios, de seguro algo hice mal fue lo primero que pensé y repasé todo el proceso y todo había sido completado. Habría sido vergonzoso salir en boxers de casa, pero de cualquier forma nadie puede tardarse 40 minutos en ponerse unos pantalones -siempre y cuando sean de su talla claro-. Pues me dispuse a trabajar un poco en el regalo que Dani le dará a su mamá el día de las madres, y entonces fue hora de irme. Llegué a mi clase y tuve examen, no estudié pero porque nunca estudio y no pensaba hacerlo, así que ese no fue el olvido. Cuarenta minutos más tarde estaba yo muriendo de hambre y finalmente supe que es lo que había olvidado. ¡Olvidé desayunar! y no habría forma de recuperar el tiempo ni los alimentos hasta las 4pm. Y yo que creía que eso no era posible, viví la primera mitad del día como si me hubiera atropellado un microbús.

Volví a ser yo
Y es que no podía dejar de serlo ni aunque quisiera, que no quería, pero pensé que la magia se iba. Está de regreso y es definitivo, que al final todo fue una broma me dijo porque en el examen que presenté hace una semana y aseguré -todavía aseguro- que había sido el más difícil de toda la carrera, saqué 100. No es por presumir, pero así fue. Al principio me asusté porque las calificaciones de mis compañers marcaban una tendencia a la baja y no se veía por donde podría romper yo el techo que se marcaba de 65, que si me lo ofrecían lo aceptaba. Pero bien dicen los financieros -¿decimos?- que las resistencias no resisten y los soportes no soportan, y salí con mi calificación de excelencia. Ni yo lo podía creer, pero en el fondo yo sé que no había forma de que fuera de otro modo, así soy. Ya encarrerado en eso no estudié para mi examen de la tarde y me fue bien. Podría decirse que me fue excelente. No es cierto, pero podría decirse, decir es muy fácil. Y es que no contesté los primeros dos problemas porque no tenía ni idea de como hacerlos, así que en este examen no esperaré un 100, pero el 90 combina muy bien.

Otro cuentito
Pues ya, les regalo otro cuentito mío de hace ya algunos años. Disfruten.

Hablar
Diego G. Castorena


El número que usted marcó está restringido, disculpe las molestias que esto le ocasiona... un tono, ...el número que usted marcó está restringido, disculpe las molestias que esto le ocasiona... otro tono, mientras aquella voz artificial y mecánica trepanaba mis oídos, dejé caer el auricular. Busqué en aquella oscuridad mis cigarros y de un solo salto me hallé sentado en el lugar de siempre, con la cabeza entre las rodillas y los ojos cerrados. Necesitaba hablar con alguien.
Levanté la vista, tomé el encendedor y lo acerqué a mi rostro al tiempo que inhalaba el humo de mi cigarro recién prendido. Saboreé la fumada que más me gustaba, la primera, y mientras exhalaba me encontré con su silueta, sus piernas. Poco a poco, levanté la mirada hasta encontrarme con su siempre molesta sonrisa. Si, era él, lo supe desde que vi sus pantalones, negros como todo su atuendo, como siempre.
- ¿Qué haces aquí? - Pregunté sorprendido y molesto por su presencia.
- Necesitabas hablar con alguien, y aquí estoy - respondió mientras mostraba sus dientes, con aquella maléfica y burlona sonrisa con la que siempre se presentaba.
Creí haberme librado por fin de él desde la última discusión que tuvimos. Pero no, ahí estaba, con su mueca de siempre, con sus ojos muertos, fríos, que con sólo mirarlos provocaban miedo, tristeza, angustia. Su rostro lívido y esas oscuras y profundas ojeras.
Al parecer, todos mis intentos por alejarlo de mí habían sido en vano. Siempre regresaba cuando me sentía mal, cuando estaba triste, cuando necesitaba apoyo. Siempre aparecía igual, sorpresivamente.
- Me siento sólo - comenté, él sólo sonrió otra vez, se acomodó frente a mí y siguió escuchando lo que tenía que decir. Le conté de mi confusión, de mi lucha por combatir aquella soledad, aquella tristeza.
Desde que apareció él en mi vida, se repetía esta escena. Alguna vez le pregunté cómo había llegado a mí y tan sólo respondió que yo lo había llamado.
Quizá sí, todo comenzó después de ella, una noche oscura salí a caminar para relajarme, lo encontré en la esquina de mi calle y comenzó a caminar junto conmigo. Me impresionó tanto cuando lo vi a la luz, que no pude más que entablar una charla con él y en pocos minutos sabía más de mí de lo que yo hubiera podido imaginar. Después de esa noche lo vi más seguido. Con el paso del tiempo me acostumbré a su presencia y no me extrañaba verlo en casi cualquier sitio. Un día desapareció, y no supe nada de él hasta tiempo después.
Mi relación con él era por demás curiosa, siempre que me sentía mal aparecía, para aconsejarme, para regañarme, para enfrentarme y discutir. Pero había algo extraño, mientras más tiempo pasaba con él peor me sentía, luego se iba. Comencé a darme cuenta que cuando dejaba de verlo mi vida retomaba el rumbo y traté de evitarlo, lo rechazaba, lo alejaba. Lo corrí incluso varias veces de mi casa, sin embargo, volvía sin que pudiera evitarlo, cuando necesitaba hablar con alguien.
La última vez pensé haberme deshecho de él por la violencia, según creía yo el había muerto después que le clavé un cuchillo en el abdómen. Pero ahí estaba otra vez, frente a mí, sin que pudiera yo ocultar mi miedo.
Reuniendo todo el valor que me quedaba alcé la voz y grité - ¡No quiero verte más! ¡Vete! - él sonrió y con una voz hiriente exclamó - Ya lo sé, tan sólo vine a despedirme. Al decir esto dio media vuelta y entró a mi espejo, de donde ya no saldrá nunca ó hasta que vuelva a buscar yo, al fantasma de mi propia depresión... FIN

Más humo blanco
Pero no es por Benedicto XVI, es por la firma invitada. Y porque el jueves publicaré aquí un cuento que no es mío, pero no sé tampoco de quien es, me lo contaban de pequeño y me acordé hoy de él.

 
A veces no es lindo
Como el agua del río
Corro el riesgo de sonar como canción, pero es que la estaba escuchando y como anuncio de nescafé una cosa llevó a la otra y me regresé en el tiempo, digamos unos tres años atrás, cuando me gustaba autoengañarme y me repetía -pero no me convencía- de que todo estaba bien. Y no lo estaba, pero necesitaba estrellarme de frente y contra el piso -esta vez fue en sentido figurado, porque físicamente ha pasado tantas veces que ya ni las cuento- y así ocurrió. Me acuerdo que venía desempacado de Los Angeles, por lo que sintiéndome en el tope del mundo, me fui a la parte más baja directo y sin escalas. No metió ni las manos, no frenó ni tantito podría decirse. Y me enojé porque no creí que fuera justo -sí lo era- ni necesario -lo era más que nada-. En ese momento necesitaba realmente ayuda profesional, no para salir, sino para darme en la madre y entender que el camino no era adecuado, que necesitaba yo solo salir de ahí, por mí mismo. Con ayuda no, con compañía. Quienes estuvieron en ese proceso saben de lo que hablo, al final para nosotros, para los que estamos hoy fue necesario chocar así. Y lo he repetido con la gente que ha dado ese golpe, tienen que entender que el siguiente no admite regreso, aún hay tiempo. Y ahora que han pasado ya casi tres años, volteo atrás y agradezco esa oportunidad a todos los que participaron. Así que de Guadalajara a Francia, y con todo lo intermedio agradezco a los responsables y copartícipes la oportunidad de estar ahí y salir juntos. Y seguir.

Sin habla
No, no se preocupen -o no festejen-, no he perdido la capacidad de hablar. De hecho es más probable que elijan un papa negro o Bush nos sorprenda con su inteligencia a que yo deje de hablar. Pero hoy me di cuenta de una cosa, quizá ya lo sabía pero hasta hoy tomó tanta importancia. Para hablar dependo horriblemente de las manos. Vamos, que si me cortan las manos pierdo la capacidad de comunicarme de manera bastante significativa. Estaba yo tratando de explicar por internet una idea, y no fui capaz de transmitir el mensaje porque necesitaba usar las manos y pues estaba complicado por varias razones: O las movía explicando el movimiento o escribía. Y todas sus derivaciones. Total que me di por vencido y me frustré y me propuse intentar usar las manos menos. Pero sólo me lo propuse.

Siempre el tiempo
Estamos igual una jornada después: Con el Madrid cazando al Barcelona. Lo que también seguimos sabiendo es que el Madrid tiene dos argumentos que enamoran como nadie: Casillas y Ronaldo. Ellos no entienden de campeonatos ganados o perdidos. Ellos son simplemente los mejores y ganan siempre. Teniendo a Casillas y a Ronaldo, ¿de verdad importa mucho ganar la Liga 30 o dejarla para más adelante? ¿O lo importante es sentarse a disfrutar con lo que no tiene nadie, aquí o fuera, atrás y arriba? Ronie volvió a demostrar que es el mejor delantero del mundo y que colgado de su velocidad, el Madrid puede ganar los seis próximos partidos de esta Liga y los seis primeros de la próxima, y los siguientes seis. Viendo a este Ronaldo, si el Madrid no gana este campeonato será porque le faltará tiempo: Luxemburgo ha visto claro lo que debe hacer con lo que tiene: acomodarse bien atrás y salir rápido en pos del pase hacia Ronaldo, ese delantero desatado. Probablemente si Luxemburgo hubiera llegado antes, el Madrid seguiría vivo en la Champions y estaría más cerca del Barça. Al Madrid le ha faltado tiempo, un par de meses no más, para ser si no mejor como conjunto, sí más fiable. El rendimiento de Ronie reafirma esta teoría.

Al final le llamé
Pero no estaba ya. Quizá hoy llamaré otra vez. Quizá ella llame. Pero es que no es tan fácil porque estoy dudando mucho, y es que 6 meses es mucho. Total, que soy de lo peor, lo dicho, quizá le llame.

Humo blanco
Yo ya elegí a mi firma invitada de este miércoles, los sorprenerá.
 
¿Le llamaré o no le llamaré?
Edonista profesional
Lo mío es pasarla bien, para eso nací y me esfuerzo porque así sea cada día. Uno de los placeres más grandes -entre otros claro- es el de comer. La comida no lo es todo obviamente, importa tanto la bebida con que se acompaña y el lugar y la compañía. El lugar al que fuimos hoy es de comida francesa y es el mejor de Guadalajara. Se llama Chez Nené y quienes han tenido la oportunidad de ir saben de lo que hablo. El menú cambia, según el humor del chef por lo que cuando te sientas te llevan un pizarrón con las opciones del día, algunas que generalmente son las más ricas, vienen con un número al lado que indica el número de platos que quedan. Así que yo pedí un salmón que tenía un 1 al lado y dejé al resto de la mesa con las ganas. Que delicia de salmón, me acuerdo y empiezo a babear de nueva cuenta. Lo dicho, nací para disfrutar. Si alguien conoce otro restaurante francés mejor que Chez Nené que me lo haga saber de inmediato.

Una relación de amor y odio
Somos la tecnología y yo, podemos llevarnos bien algunas veces, pero otras no tanto. Hoy fue uno de esos casos. Por encargo de mi mamá dediqué parte de la mañana a pasar unos cassettes a cd, digitalizarlos pues. Yo muy seguro de mí mismo aseguré que sería un proceso fácil y sencillo, todo era como bajar un software y grabar. Nada de complicado. Pues no fue así. Bajar el software e instalarlo fue sencillo, y lo mismo grabarlo, aunque a la hora de reproducirlo no se escuchó nada. Tuve que hacerlo 4 veces más hasta que finalmente logré que se escuchara bien mi grabación y fue como recibir un título de ingeniero en sonido -a partir de hoy llamenme ingeniero- por prestigiada universidad londinense. Pero claro, mi bocota y yo, ahora mi padre me ha dado una caja llena de cassettes y discos para que los digitalize, al fin que soy un experto. ¿Cuándo voy a aprender a quedarme callado?

Ganó el Madrid y sigue la caza
El fútbol, con un portero como Casillas y un goleador como Ronaldo, te puede llevar a ser campeón aun cuando la situación es tan complicada como la que ahora tiene el Madrid. Por eso mantengo mi apuesta, yaceré en el Bernabéu si la Liga no es blanca. Ronie e Iker me echaron una mano ante el Levante. El portero hizo su mejor partido en lo que va de la temporada. Tuvo que actuar en contadas ocasiones, pero todas las solucionó con entereza. Le vi con mucha soltura. Bien incluso por arriba, donde es débil todavía, aunque progresa en cada partido. Si al Madrid le cambian el portero, el resultado habría sido otro. No lo duden. Florentino tiene un seguro de vida con Iker. Que no lo desperdicie, por el bien del equipo y de su futuro. Y con Ronaldo, el tiempo me da la razón. Llevo diciendo desde poco después de empezar la temporada que me parece el mejor Ronaldo desde que está en el Madrid. Sus dos goles fueron fruto de la buena ejecución y de la velocidad física y de pensamiento. En el primero, es capaz de arreglar un mal remate de Salgado. Lo convierte en gol de la nada. En el segundo, es capaz de culminar como un rayo un buen pase de Figo con el exterior de su zurda. Llega a la altura del portero, hace una pausa, lo saca para el costado y lejos de ponerse nervioso, manda el balón a la red. Tuvo un doblete merecido. Ronie marcó dos goles y Casillas salvó cuatro. Fueron los dos héroes.

Sí o no
¿Debo llamarle?
 
Lo que veremos de aquí a doscientos años
Cuando se pone interesante
Pues hoy fue día de jugar futbol, nada más. Todo comenzó como lo marca la tradición de los sábados con un partido a las 12 del día cuando el sol comienza a hacer sentir su fuerza sobre nosotros y durante dos horas más, la ya famosa Liga Cometa. Aunque hoy de verdad no estuvo muy motivante que digamos, eso de tener en tu equipo a un güey que se cree el líder del equipo -y claramente no lo es- y se la pasa gritando a todo el que toca el balón, pidiéndolo para que al recibirlo mandar un pelotazo y perderla, eso, puede ser frustrante. Enojado y todo jugué hasta que me enojé más y mejor me fui a mi casa, donde todo suele mejorar. Y mejoró rápido porque apenas me instalaba apareció Dani y nos fuimos a una comida. Como se pronosticaba dividida en dos grupos, los de aquí y los foráneos. Parece que a veces mezclar no es bueno. Tacos y líquido, el calor a todo lo que daba y nosotros en busca de un lugar con sombra, apretados porque la sombra es un producto escaso en abril, y como sufríamos al aire libre fuimos a casa de Dani un rato, no todos claro porque no todos son invitados a esa casa, así que con la pena nos vimos en la necesidad -ni tanta pena- de cerrar la puerta y dejarlos afuera. Hijo mío, demuestra que somos familia y enseña lo que has comprado dije yo. Omaigod, cuantas cosas, ropa, cosas, videojuegos -que dan miedo- y tacos de futbol que no son los Mercurial, por lo que no he tenido que morderlo -ni podría- para desquitarme. Lo mejor fue que me dijo, te iba a traer unos pero no había en tu número, es oficial, jamás lo mordería. Después, volvimos a la fiesta, siempre aparte hasta que comenzó la hora deportiva y nació el futbol, como hace tiempo no lo hacía, ganamos. Pasó el tiempo y llegaron otras personas, ustedes contra nosotros. Y de nuevo ganamos, pero no sólo ganamos, lo hicimos y quedamos bien. Ya les va. El equipo contrario contaba en sus filas con el hijo de aquella señora que me calumnió en octubre pasado, y según he podido averiguar, fue él quien comenzó todo. Así que ganarle, lo mejor que se pudiera tenía sentido y todos lo sabíamos, así que inspirados por los anuncios de Nike y Fifa Street -juegazo- hicimos y deshicimos al equipo hasta que al final, para marcar el último gol e irnos, arranqué desde atrás, dos quiebres, me monto a la bicicleta, dos veces, tiro razo por en medio de las piernas del portero. Adivinaron, el portero era el hijo de la señora -a la que Dani llamó "una pinche vieja puta"-. Como somos unos caballeros y todo es un juego, a pesar de todas las veces que nos golpearon -creo que sin mala intención- encabezados por mí, fuimos a despedirnos de cada uno de ellos dándoles la mano. Guante blanco, no nos merecen algo más, no vale la pena. El cansancio hacía las suyas y fue hora de marcharse, como siempre y ante todo, la educación es costumbre.

Esas preguntas
Esto podría ser un volumen más de la serie "Cosas que joden" pero he decidido que no lo sea, no sé por qué lo decidí así, pero hay cosas que sólo salen y no se comprenden hasta después. Como todo lo que he escrito, que suelo leer uno o dos días después de haberlo hecho y me sorprendo cuando lo hago, porque mientras escribo no guardo un registro del trabajo realizado. Así que decidí que estas preguntas que me joden, no formaran parte de la lista. La primera de ellas es: ¿me extrañaste?. Por favor, es una pregunta retórica o quieres la verdad, por favor especifica. La pregunta me la hicieron hace muy poco tiempo una persona que no es siquiera cercana a mí y cuya relación con un familia mío hace que tengamos que vernos. Obviamente respondó que no y encendí la mecha. La mecha del drama. Estaba yo realmente preocupado. Preocupado por el tiempo que duraría el drama, no por el drama en sí claro. Pero si no quiere escuchar esa respuesta, entonces que no pregunte, pero si aún así deciden preguntar, ya saben a lo que se exponen. La siguiente pregunta que me jode pasó hoy, para amanecer de buenas seguramente. ¿A quién le cantas? ¿En quién piensas cuando piensas en alguien? Si escuchas tal canción, ¿En quién piensas? No pienso en nadie, si me gusta una canción sólo me gusta. Pero claro que sé a donde van dirigidas las preguntas, es sólo que mantengo mi vida al margen de las multitudes, no me gustan los paparazzi y tampoco me gusta que hablen de mí. Si hablan sin saber, ahora imaginen lo que sería si conocieran un poco más, o si pudieran entender los mensajes en clave. Pero lo siento, se han firmado acuerdos de confidencialidad, y he de respetarlos.

Pasé el examen
Cuando Dani me pregunta algo, me siento inseguro de responder porque estoy conciente de que él sabe mucho del tema y busca sólo una parte, y temo equivocarme o demostrar que no lo sé y él sabe más que yo -que ha pasado y no me apena tanto-. Pero hoy pasé la prueba cuando el tema fue el Che, Cuba y el comunismo, y eso que es un tema que no domino bien como otros, por ejemplo la fisión nuclear y el sistema óseo de los mandriles en áfrica.
 
Viernes (O el irresistible deseo de volver)
Llegamos a la K de kilómetro
Total que solemos medir todo, en segundos, minutos, horas y días. Pero también lo medimos por la distancia que recorremos, lo que vamos dejando atrás y lo que nos falta, lo medimos en kilómetros. A lo largo de la vida he medido muchas cosas en kilómetros, se me viene a la mente antes que otra cosa los maratones que he nadado en Manzanillo y en particular el primero de ellos, porque tenía 13 años y me enfrentaba a nadar una bahía de 9 kilómetros de largo, por fortuna acompañado por mis compáñeros y amigos -eran los mismos-. Nos fue bien y la nadé varias veces más, también la bahía de Santiago que sólo mide 5 km. Ahí gané, pero todavía queda una meta por cumplir. Pienso en kilómetros y me transporto a Querétaro, en esos 7 meses que viví ahí recorrí en mi coche más kilómetros que en un año, 40,000. Los recorrí viniendo a Guadalajara, en viajes a México de ida y vuelta, o a León, algunos a San Luis y como olvidar a San Miguel de Allende, ahí se me fueron tantos kilómetros como los recorrí para ir a Monterrey por primera vez con un objetivo muy claro. Kilómetros he recorrido durante años para ir al Tec, aunque ahora menos y son incalculables los que he nadado a lo largo de toda mi vida. Un día intenté hacer el cálculo pero preferí no averiguarlo porque seguiré nadando más. Y también son sólo kilómetros lo que me separa de mis hermanos y de muchas otras personas. A Los Ángeles, Chile, España, Chile, Monterrey, La Paz, México, Cuernavaca y muchos otros lugares son sólo kilómetros lo que nos separa. He recorrido ya muchos, pero aún tengo muchos más por delante y estoy dispuesto a recorrerlos, hasta el último que todavía no puedo ver.

De acuerdo a lo planeado
Hoy es uno de esos días en que uno tiene todo estructurado perfectamente desde el principio del día. Y todo sale mal. Me explico. Desde hace días estaba estructurado el día, que incluía clase temprano para dedicar toda la mañana a terminar un trabajo y posteriormente ir a revisión de examen y conocer mi calificación -reprobatoria-, regresar a casa y comer, terminar el trabajo y clase de 6 a 9. Pues la maestra que llevaría el examen no fue a la clase, pero no sólo eso, ni siquiera se tomó la molestia de avisarnos, quizá fue la depresión causada por lo mal que nos fue en el examen. Espero que vaya el martes, si no lo hace, me sentiré culpable, seguro que mi examen es el peor. Llegué a mi casa entonces y comí un rico subway de albondigas, moría de hambre y fui a buscar a Dani que ya está de regreso. Mala idea. Estaba dormido y antes de eso se sentía muy mal, no pude verlo -ni morderlo-. Terminé mi trabajo para mi clase de las seis, hasta que me sacaron de mi error: El maestro no viene a clase, se quedó unos días más en Suiza. Mentira, está en Roma me enteré después, si quieren suban el trabajo a internet. Y yo estresado. Demonios.

Criaturas sorprendentes
Aquí donde vivo yo me sorprendo viendo animales que no veía anteriormente, de hecho mientras escribo estas líneas acabo de ver un paquidermo manejando una cuatrimoto roja, sorprendente. Pero lo que más hay son aves, las que más abundan son las lechuzas blancas, son varias y ya hasta me acostumbré a verlas pasar todas las noches por el mismo lugar y siempre en la misma dirección, ya sé donde duermen también. Pericos enormes pasan, y pájaros amarillos. También he podido ver un pájaro del tamaño de una paloma que desáfía las teorías animales y es capaz de volar en el mismo lugar como un colibrí, y eso que sólo el colibrí puede hacerlo. Perdió la patente. Pero lo que vi hoy me dejó pasmado. Un ave del doble de una gallina capaz de volar en cuanto detectó nuestra presencia y se escondió en el techo de la casa frente a la mía. Se le vio por primera vez hace dos días y desde entonces lo había buscado y hoy después de estacionar la moto pude verle emprender el vuelo. Misión cumplida, para la siguiente le tomo fotos porque como andaba en la moto estaba desarmado -y desalmado-

Todo está mejor
Porque Dani está de regreso.

Hoy
¿Qué le dirías hoy a todos?

 
Tiempo de irse (O las primeras dos líneas)
Sólo leyó el principio (última parte)
Se imaginó si seguiría siendo el mismo realmente, su mirada triste, que revelaba en algunos instantes la búsqueda de si mismo y su constante lucha interior por encontrarse-..."entre tantos personajes en los que estoy perdido"...-como el decía. Recordó en ese momento aquellos ojos inquisitivos y alerta que tenía cuando platicaban, tratando de encontrar siempre algo más allá de las palabras, de los gestos; su mirada atenta cuando alguna vez llegó ella a contarle sus dudas, sus problemas. Los mismos ojos que la observaban serenos en los momentos en que ella perdía la calma y que eran incluso relajantes. Siguiendo tales remembranzas, su mente la llevó hacia aquellos instantes en que los mismos ojos la vieron con ira en alguno de sus pleitos. Sin embargo la mirada que le invadía en ese momento y que sentía que se clavaba en su mente era aquella mirada amarga, triste, de quien pierde algo y no entiende por qué. Si, esa fue la mirada que le vio la última vez, cuando se alejaron, él no dijo nada, no lo necesitaba, se acercó, y se le quedo viendo cómo quien ve alejarse una parte de sí. Ella no hizo más, dio media vuelta y se alejó de él como lo hubiera hecho con cualquier otra persona, pero ella conocía esa mirada, era la misma de ese día, cuando se acabó la magia, como él decía. Se preguntó que habría pasado si hubieran seguido juntos. Nunca supo bien que fue lo que lo impulsó a alejarlo, pero estaba segura de haber hecho lo correcto. Siguió viéndolo, porque no podía evitarlo, pero inconscientemente le huía. Siguió adelante con su vida normal, así tenía que ser, tenía sus metas muy bien definidas. Así había llegado hasta estos días, ya contaba con un buen puesto en la editorial y tenía un apartamento como siempre soñó. Nunca le faltó con quien hablar, y si en algún momento llegaba a sentirse sola, buscaba un libro y salía de su realidad. Con esta idea volvió entonces a recorrer su estudio con cierto agradecimiento, observó sus libros, su escritorio, los textos que debía revisar y encima de todos ellos, aquella revista abierta a la mitad, leyó una vez más el título: "Para que no me olvides". En ese momento, algo se apoderó de ella, un poco de miedo, ira, odio hacia si misma. Comprendió al instante el juego: aquel hombre al cual, ella se envanecía de conocer más que nadie, la conocía en la misma medida, tampoco él se había dejado engañar. Descubrió no sin sorpresa, cómo él lo había planeado todo, sabía sin duda que la publicación de su amiga llegaba periódicamente a sus manos, conocía también su manía de leer sólo los títulos o la introducción de ese tipo de textos, se imaginó que tarde o temprano leería el titulo de su cuento con su nombre debajo. No lo podía creer, con cierta inquietud continuó, contra su costumbre, leyendo el cuento completo y al leer la última frase sus ojos se llenaron de lágrimas y sintió una descarga de corriente recorrer su cuerpo: Todo el cuento era realmente absurdo, era ... ¡nada! Se sintió descubierta, y por un momento pensó en arrojar la revista lejos de ella, entonces, comprendió al fin y con voz amarga y grave murmuró para sus adentros: No, no te he olvidado...
Cogió lentamente el auricular y marcó con rapidez un número que creía ya perdido en su memoria, el teléfono llamó sólo una vez y ella escuchó la voz grave y cansada que esperaba oír: bueno.
-Hola- se atrevió a murmurar abruptamente después de una pausa en la que intentó decir mil cosas.
-La publicación salió hace tres días- observó él, con la voz mucho más dulce- ¿Por qué tardaste tanto?
FIN

Nunca he estado listo
Platicando con una amiga muy cercana, que hoy se mudó de ciudad, tuve la oportunidad de reflexionar un poco, o quizá mucho. Me dijo que nunca ha estado lista para irse, pero que nunca estará más lista, lo que supone una especie de estancamiento o de avanzar en círculo, pero que a pesar de no tener que irse, se va. Creo que es aplicable a tantas cosas y a tantas personas que por eso me dolió. No me dolió que se fuera, porque para mí ya se había ido hace mucho, y claro que lo hizo sin avisar. Ahora sí avisa, pero estando lejos es lo mismo moverse de un punto a otro, y esforzándose por hacer más grande la distancia -no me refiero físicamente- se facilitan las cosas.

Welcome home
Mañana a esta misma hora Dani ya estará de regreso en Guadalajara, y con sólo dos semanas de ausencia se han programado ya varios eventos para darle la bienvenida, pero más que nada, para recordarle lo especial que resulta para todos. Y no dejo de asombrarme, porque sólo tiene 13 años, pero un carisma impresionante que cautiva a todos. Y a la primera.

Si no ganan
Sigo pensando lo mismo que cuando el Barça sacaba 13 puntos al Real Madrid: si no gana el Madrid la Liga, yo me pego un tiro en el medio del Bernabéu. El Madrid me demostró el domingo que tiene pelotas y que ganó porque es mejor que el Barcelona. Yo no sé si Florentino me imita a mí o está convencido, pero me asocio a él en la creencia de que el Madrid se subirá a Cibeles. Si el Madrid gana los siete partidos puede lograr la Liga. El Barça sabe que el Madrid es más que ellos y en estos momentos están asustados. Lo denotaba el rostro miedoso del presidente Laporta. Dios es hincha del Madrid y por eso ganará la Liga y por eso yo seguiré vivo. Que pongan la hora, que en caso de que no ganen el campeonato me pegaré el tiro prometido, y después de ello pido que esparzan mis cenizas por el Santiago Bernabéu. Eso sí, como ganen los blancos mi premio debe ser que en la vuelta de honor al estadio yo agarre el trofeo con Florentino Pérez al frente de los jugadores.
 
De manteles largos
Estamos de estreno
A partir de este miércoles, cada semana en este espacio publicaré un artículo de alguno de mis amigos, no lo duden y no se desesperen, pronto serán ustedes. Hoy, esta noche le toca el turno a mi amigo Isaac Baum, sin límites y sin censura. Venga. (Mañana termino el cuento)

La firma invitada
Por Isaac Baum

Primero que nada, me siento honrado de ser invitado hoy para escribir en el blog de “d i e g o”, que lo he llegado a considerar como un “Morpheus” para el “Neo” que a veces siento que soy. Y lo digo en estos términos porque tanto d i e g o como yo somos fanáticos de “The Matrix” (pero solo de la primera, las que siguen están del pito), y fue una de las razones que fomentó el comienzo de una amistad de poca madre.
Recuerdo que nos conocimos en ICQ gracias a un tal Paul Fishman que conozco muy poco, solo se que seguramente es primo de algún judío de la ciudad de México, y que me paso su lista entera de contactos.
Una de nuestras primeras platicas, si no es que la primera, se centro en el hecho de que se acercaba la llegada de “La mejor película de todos los tiempos” (Bullshit), es decir, “Star Wars Episode I: Battle of Naboolshit”. No puedo creer que mala película. Compré mi boleto UN MES ANTES de que saliera, el día que fui a ver “The Matrix” con Isaac Presburger (otro judío). (Pongo tantos detalles y me desvío del tema porque así siempre hablo con d i e g o y al que no le parezca puede mandarme un e-mail de cinco hojas, para que le dé una mirada a los primeros dos renglones y lo borre de inmediato. O mejor aún, responderé para decir que no lo leí, y luego lo borraré). Pero como estaba diciendo, d i e g o tenía de nickname en ese entonces “Anakin Skywalker” y yo me emocioné porque no había mucha gente con la que podía hablar del tema. Hasta platicamos del primer pseudo-corto de cine que salió de “Episodio 1” sobre Anakin caminando en el desierto. Que mierda de Película. Odio a Jar-Jar Binks. Al menos George Lucas ya puede morir tranquilo con el hecho de que no ha sido el único director en arruinar una secuela casi imposible de arruinar ya que salieron Matrix 2 y 3 (Si le ponen a Matrix 3: “Stupid Boring Dog Shit Part III” retracto lo que acabo de decir).
En fin, el tiempo pasó mientras platicábamos de todo, desde una amplia gama de temas de conversación que abarcan desde juegos de Nintendo® buenos hasta juegos de Nintendo® increíbles. Además de que me acabo de acordar platicando con el, de que solíamos decir puras mamadasTM. O bien, seguimos, pero había perdido la noción de qué es y qué no es una mamadaTM, hasta que hoy exageramos con los dibujos de gatos tenebrosos, y juegos de peleas porno. Pensé en publicar aquí los diálogos de butsón y getsón (la versión modernizada de los diálogos de platón, los más de 15 archivos y contando de diálogos sobre mis quejas hacia d i e g o acerca del mundo de ‘gente’ (estoy usando la palabra a la ligera) que me rodea, además de críticas, sofísticas, etc.) pero como luego me llenan el mail y el MSN con preguntas estúpidas como “¿Qué es un Schmock?” o bien diciéndome que me equivoqué al escribir “A ver que tan jodidos están todos” corrigiéndome con: “QUE PENDEJO ERES BOOTS SE ESCRIBE HABER QUE TAN JODIDOS ESTAN”, se fue el poco respeto que les tenia como para hacerles el favor de ilustrarlos. Por lo menos quiten las mayúsculas para no sonar como idiotas que trabajan mezclando concreto.
Total, pasaron un chingo de cosas entre que lo conocí en ICQ, poco más tarde en persona y hoy, y lo considero uno de mis mejores amigos. Dice que León es la persona más lista que el conoce. Pero yo creo que, además de que el es muy inteligente orgánicamente hablando (y lo sabe), el es la persona con más “inteligencia emocional” que conozco (y no se si lo sabe), al menos para la edad que tiene (que por más que no sea habilidad cognitiva como tal es una habilidad en la que el es muy superior a mi y que la gran mayoría de las personas y esta es (supuestamente) una de las más importantes para la vida), y con esa habilidad, me ha aconsejado, y ayudado a incrementar mi inteligencia emocional, etc. Ha sido un buen “psicólogo”, pero más que nada, un buen amigo. (Además, para psicólogos está Radchik).
Mediante d i e g o conocí a personajes chingones, como Javier Gutman (que cagado es este güey, poca madre) , Manijeh Lizarraga (a la que le gustan películas muy buenas como naranja mecánica) , el buen Chapu (que tiene muy buena memoria (se acordaba donde queda exactamente una sinagoga del D.F.) y tiene muy buenos gustos como el Xbox), Paloma (No conozco a nadie mas efusiva que ella), el PAART (son la neta), Blanca Ramos y su hermana Erika (que bien me caen, no hay palabras), a mi amigo MEIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR y a toda su familia (creo que la expresión lo dijo todo), Jorge Lizarde (lo conozco poco pero me cayó bien), y la cagué al tener la oportunidad de conocer a parte de su familia y por huevón/inconsciente/etc. No pude pero tengo la seguridad de que pronto lo haré. Me da gusto que el si conozca a (casi) toda mi familia, menos a mi hermano que no se deja ver, y a mis amigos Ruben Schiffman, Luis Fridman, Luciana, Lyat, etc. Ah! Y como olvidar que el buen hombre conoció también a los actuarios en casa de Toño donde me eché como 6 tacos (casi todos se echaron a lo mucho 4) y todavía me hizo el favor de manejar al otro lado de la ciudad porque como soy muy conchudo/huevón/nervioso no quise manejar “tanto”.
Para terminar (aunque realmente me debería de faltar un chingo por relatar), agradezco a d i e g o de nuevo por invitarme a su espacio, y hacer una mención (honorífica) de unos cuantos de sus pseudónimos:
Diego, dago, figo, fago, faggot, fagget, dagget, faggetson, getson, getsón, etc. y todos los derivados más los prefijos que se le puedan agregar en cualquier idioma, especialmente, en holandés así como cualquier variación que no cambie la fonética mientras cambie la ortografía, o bien, que no cambie la ortografía mientras cambia la pronunciación. (Así lo dije, así es)

b o o t s

736,436,234 personas creen que no me extendí suficiente con tanta mamada


 
Ya no es como antes (O la inexplicable tendencia a volar)
Segunda parte
Sí, a continuación la segunda parte del cuento.
Sólo leyó el principio (continuación)
Hojeó distraídamente la revista, que cada semana recibía por orden de su amiga, sin costo, y recorrió los títulos como acostumbraba hacer, -nada nuevo- pensó, y menos para ella que estaba siempre al tanto de cualquier buen trabajo o cualquier nuevo autor, la revista se dedicaba a rescatar manuscritos del olvido, o a publicar pequeños cuentos o ensayos de escritores poco conocidos, en fin, nada que pudiera impresionarla. Continuó leyendo con aquella increíble facilidad que tenía para definir, con sólo leer el título o a lo mucho la introducción, la idea global de ese tipo de cuentos, que solo leía para descansar. Nada la sorprendía, al llegar a la mitad de la revista descubrió algo que por un momento la sobresaltó, no sólo fue el título, que le recordó algunas imágenes pasadas, sino, sobre todo, el autor. Desde que se alejaron, ella había tenido pocas noticias de él, solo las que no pudo evitar. Sabía que había concluido sus estudios, que vivía ahora sólo, en el mismo lugar y que se había ganado un buen nombre dentro de su campo de acción, sólo eso. Nunca se habían buscado y podríamos decir que incluso se huyeron por un tiempo. Sólo lo habían visto unas cuantas veces en algunos eventos de la editorial, pues en aquella pequeña ciudad la sociedad intelectual era bastante reducida y cerrada, y ahora, pensó, ya no sabía nada de él. Cuando lo pudo observar, en la cena de la editorial, tuvo que aceptar que nada cambiaba en él, lo veía ir y venir, como siempre, con pasos rápidos y arrastrados, saludando con una amplia sonrisa a todos los conocidos, siempre con un atento cumplido si se trataba de una mujer, con modales elegantes y vestido de igual forma, lo cuál contrastaba mucho con aquel desgarbo tan característico de su figura. No era querido por muchos en el medio, por su forma, en ocasiones hiriente, de discutir y que a veces humillaba a sus adversarios, pero gracias a su asombroso tacto, era siempre el primero en saludar y si se presentaba la ocasión, seguía con lo que él llamaba la lluvia de hipocresías, refiriéndose a los halagos de sus enemigos. Siempre fue experto en fingir, podía engañar a cualquiera, bueno, casi a todos, ella lo conocía bien y sabía descubrir cual era su verdadera personalidad, como se sentía a cada momento, cuando hablaban. Ella lo sabía, solo había que sentarse frente a él de tal forma que la luz le iluminara el rostro e internarse en sus ojos, sus ojos. Comprendió en ese momento por qué ya no sabía nada de él, porque había sido engañada como los demás, desde que se alejaron nunca había vuelto a verlo a los ojos... FIN de la segunda parte.

La magia vive y muere el mismo día
Sí, por la mañana regresó la magia que suele acompañar al talento y en mi examen del viernes pasado, mi resultado tal como yo lo había previsto resultó ser el correcto. Los otros equipos estaban todos mal, con el mismo error en todos los casos, y obtuvimos 40 puntos de 40 posibles. Y mi equipo dudaba, así son. Pues yo muy feliz por mi calificación y porque la magia estaba de regreso me dispuse a resolver unos ejercicios para entregarlos en el examen de hoy a las 2.30. Con eso tendría que saber lo suficiente para un buen 100 -y continuar la racha en la materia-. Pero no fue cierto y el examen presentó problemas desde el principio, 45 minutos en el primer ejercicio y eran seis, viene lo peor. Terminó el tiempo de clase y la maestra de buena manera nos obsequió otros 45 minutos, dos horas de examen y de todos modos no terminamos, que desastre. La magia vino y se fue el mismo día, tal vez sólo vino a burlarse un rato.

Sueño
Anoche tuve un sueño. El Getafe conquista el Camp Nou con dos golazos, Puyol y Etoo lloran de impotencia en la grada. El Barça sucumbe en su doble visita a Valencia. El Madrid hace bien sus deberes y se planta en el derbi, penúltima jornada, a un punto del dream team II. 3-0 al Atlético y todos a soñar con La Cibeles. El Barça, nervioso, ve como Riquelme y su submarino amarillo le aplasta en el Camp Nou. Llega la última jornada y nada cambia. El Madrid vence en La Romareda con un hat-trick histórico de mi gordito mágico (Ronie, siempre fieles) y el Barça vence en Anoeta en mitad de un silencio sepulcral. El artículo fundacional está escrito, aviso a los interesados: "Somos el Madrid. Creemos firmemente en el milagro. La Liga número 30 está al caer. Allá vamos". La suscripción es gratuita. La vida es bella.
 
Larga distancia (O una ventana con salida al mar)
Con J de Javier, Jorge y José
Joder, de los amigos más antiguos y que menos veo son estos tres. A Javier lo conocí en el club y muchos de ustedes lo conocen, aunque creo que sería mejor decir que lo conocían porque el de ese entonces al de ahora ha cambiado tanto que a veces ni lo reconozco. Sin embargo, en el fondo sigue siendo el mismo de antes, sin dudarlo. Al mismo tiempo que lo conocí a él conocí a Pepe Lozano (José pues, pero todos le decimos Pepe) que desde siempre fue el más opuesto a mí de todos mis amigos, y creo que por eso desde siempre fuimos tan amigos. Y es que sí éramos diferentes, él era el hijo ejemplar de la familia ejemplar en una escuela modelo. Yo era el ejemplo perfecto de lo que no debía hacerse en una escuela en decadencia en una familia en la que yo terminaba desentonando. Él siempre buscaba el bien de los demás, yo también pero menos. Él tenía excelentes calificaciones, yo con trabajos iba a la escuela. Yo era una facha, él vestía impecable -aquí cabe aclarar que cuando estábamos en su casa y nos pensábamos ir, su mamá si lo veía desarreglado lo obligaba a cambiarse-. Siempre dije que Pepe era el más honesto y el más bueno de todos nosotros y lo comprobé con el tiempo, cuando Alejandro -el que cumplió años hace dos días y atropellaron hace 6 meses- comenzó el complot -como el peje- en mi contra, el único que me defendió delante de él fue Pepe. Y nunca me lo dijo y creo que quizá por eso mismo nunca se lo agradecí, aunque los dos supiéramos lo que había hecho uno y lo que pensaba el otro. Hasta que hace unos años se fue a vivir a México de un día para otro sin dar tiempo a despedidas y se buscó otra historia y otros amigos. Yo lo busqué un día en su casa en México y se había ido ahora a Monterrey. Y ahí lo vi ya otras veces. Pero él tampoco era perfecto y cometió un pequeño error que le tocó pagar muy caro, y sigue pagando aunque empieza a disfrutar su vida. Hace 3 años ya que no le veo, y aunque lo he buscado y hemos hablado por teléfono, pasan meses sin saber uno del otro. Y cuando hablé con él por teléfono ayer, por un momento pensé que habíamos hablado sólo un día antes. Con Jorge la historia es diferente, lo conocí en la prepa del Tec y hay un eterno debate acerca de si él tiene razón diciendo que yo lo golpeaba y me tenía miedo y mi teoría de que es improbable que yo lo golpeara porque nunca tuvimos ninguna clase juntos. Sí, porque muy amigos, pero nunca en la misma clase. Él es como Pepe, opuesto a mí. No critica, nadie le cae mal, no es capaz de ser mordaz ni de hacer todo eso que yo hago. Sonríe siempre, todo el tiempo es optimista -lo cual le impide ser realista por supuesto- y creen en la posibilidad del mundo feliz que le contaron cuando era niño. Por eso me cae bien, porque de vez en cuando es bueno estar con alguien que te recuerde que siempre hay esperanza para todos los problemas. Le veo poco porque se empeñó en crecer muy rápido y transformó su vida por completo, es casi un señor. Y cada día va perdiendo validez el casi.

Cuento aquí
Esta es la primera de tres partes de un viejo cuento
Solo leyó el principio
Llevaba horas sentada en su escritorio, estaba cansada y quizás un poco aburrida de revisar todos aquellos textos, en esos momentos sentía que su gusto por la literatura casi desaparecía. El exceso de trabajo en la editorial, le había hecho pensar, no obstante el incremento de su ingreso, si realmente había hecho bien en dejar todo por seguir con su ideal de estudiar literatura. Soltó por un momento las hojas que tenía en la mano, se quitó los lentes y recorrió, casi de manera inconsciente, su estudio con la mirada. Era una sala amplia, toda con acabados en madera, que proporcionaba ese aire cálido y antiguo que ella siempre buscó. Ahí podía pasarse horas encerrada, sintiendo que se encontraba en una cabaña perdida, lejos de la civilización. Acompañada únicamente por sus libros, que la llevaban a viajar más allá de donde cualquiera lo hubiera creído, su imaginación de niña no había disminuido en absoluto, y utilizaba cualquier situación que leía para viajar a mundos desconocidos, para conocer extraños personajes o para vivir romances que nunca viviría. Tomó casi sin darse cuenta un cigarro y buscó sin ver el encendedor, prendió el cigarro y se recargo en su sillón, fue entonces cuando su vista viajó hasta el escritorio y algo llamó su atención, entre todas las hojas que tapizaban su escritorio, se encontraba el último ejemplar de la revista que semanalmente publicaba una de sus amigas de antaño. No, no era que se hubiera perdido la comunicación, simplemente sus compromisos y su trabajo eran ahora tantos que no habían podido verse en algunos años, y las llamadas telefónicas eran cada vez más raras. Lo sabía, estaba demasiado absorbida por la editorial, pero, eso era lo que ella quería, ¿o no? Se sentía satisfecha de si misma, no por el trabajo en sí, sino porque siempre había querido probar a los demás que lograba lo que se proponía, y ya con sus estudios terminados y un trabajo en el que ascendía rápidamente quedaba demostrado para los demás que ella no se equivocaba... FIN de la primera parte.

Dani en la nieve
Ayer por la noche pude hablar nuevamente con Dani, quien disfruta sus últimos días en Portland. En efecto este fin de semana fue a esquiar a las montañas y según me cuenta se ha caído muchas veces, pero no se rompió nada y eso como sea ya es ganancia. El miércoles como parte de su penúltimo día de actividades lo llevarán a Nike Town donde planea quedarse sin un sólo centavo, y es que se va a comprar unos Mercurial Vapor y yo quiero unos, pero no me los traerá. Lo amenazo con morderlo si los compra, y me responde: los compraré y lloraré. Renuncio, no puedo morderlo.


 
Así es la cosa
A la fama mundial
Es oficial, la Pecuenca -la palabra y el concepto- han dado un brinco que no admite regresar: se ha internacionalizado. En España y Francia ha aparecido por primera vez en un importante medio escrito en días recientes. He podido leer que hay personas que han declarado que les fascina la Pecuenca y que ahora comenzarán su labor de darla a conocer por el viejo continente, eso a los que la creamos, a los que estamos aquí en México nos hace sentir bien y nos motiva. Pecuenca para todos.

Hay vida en la galaxia
Ni tan viejos, ni tan cansados ni nada de lo que se ha dicho en los últimos meses. Roberto Carlos se hizo un autopase imposible y mandó un servicio a Raúl para que éste anotara el tercer gol del Madrid, que además con la decoración de guerra que traía en la cara -barba y un ojo herido- hizo que se viera más como un héroe. Ronie es como siempre cosa aparte, se reencontró con el gol, con sus compañeros y con la afición del Madrid, volvió el que siempre nos salva. Aunque el milagro todavía no se ha producido, los incrédulos ya dudan y reconocen que ayer se cumplió el primer paso, porque no sólo ganó el Madrid, sino que lo hizo con un fútbol soberbio, ahora lo que viene es ganar los próximos siete partidos y aprovechar la desafortunada lesión de Eto'o que podría dejarle fuera de la liga y todo el desánimo que le viene al Barça, porque ahora lo tiene to do cn contra. Presión, lesiones, suspensiones, perder feo contra el Madrid y partidos difíciles enfrente, vaya cierre de temporada para ellos. El Madrid tiene que aprovechar el levantón de hoy y que se repita el efecto Luxa de 7 partidos ganados de forma consecutiva, a partir de ahora, como sea, ganar al Barcelona de Ronaldinho y Eto'o me pone de buenas.

De nuevo me pregunto
Hoy me dio por preguntarme de nuevo muchas cosas, como ya me había pasado hace algunas semanas, creo que cuando tengo un día para mí, me planteo muchas interrogantes. Me pregunto que habrá sido de Santiago, un compañero del equipo de natación de la segunda etapa -mi vida en ese equipo se divide en tres etapas- que siempre me consternaba demasiado. Era muy callado, alto y delgado con la mirada siempre fija, fija en la nada, que no es lo mismo que perdida. Curiosamente lo que más llamaba la atención de él eran sus ojos, al menos eso era lo que todos decían siempre, por el color gris claro que tenían. Su historia familiar me la supe a medias, y no tiene caso contarla, pero no era muy buena. Quizá por eso era callado, quizá su silencio era por miedo. Ahora que lo pienso, presentaba el mismo comportamiento de otro amigo cuya historia familiar tampoco era agradable. Pero a Santiago dejé de verlo en el equipo, y al tiempo dejé de verlo en el club, y nadie más supo nada de él. Hace poco le vi en un cine, pero su mirada seguía fija en otro lugar, y no quise interrumpirlo. Me pregunto cómo estará Leo, mi primo Leo. Tener primos regados por el país y por el mundo dificulta la comunicación, a pesar de que la tecnología avanza. Tengo fotos en los que salimos los dos pequeños, él más que yo y yo lo estoy cargando, aún recuerdo ese día en una visita de su familia a Guadalajara, que pudimos convivir mucho tiempo. Después nos fuimos viendo en diversas fiestas, pero el tiempo y la distancia hacían lo suyo. Esa es una mala combinación, tiempo y distancia. Hace un tiempo se fue a vivir a España con su mamá, y no volví a saber de él hasta hace poco. Una hermana de mi madre fue a Valencia y los vio, y me pasó su teléfono y correo electrónico, por un momento pensé en escribirle, pero me acordé que no tendríamos absolutamente nada en común, y no le escribí.

Hoy como ayer y esos otros días
En los que uno no está bien seguro de nada, y de todo. Me explico, me invade una extraña sensación, de que algo estoy haciendo mal, pero no hay nada, todo está bien. Siento que falto con mis cosas, pero las tengo mejor que nunca al día, quizá es el mes de abril que siempre me afecta, no sólo por el calor. Y por las noches me faltan más cosas. Y es entonces cuando todo está en silencio -aquí sí existe el silencio- que me duele la distancia, no sólo la física sino la que yo mismo decidí interponernos porque era lo mejor, porque nos haríamos menos daño. Pero es que a veces esa fuerza y voluntad hace que se me acalambre todo y dude y me quiera regresar aunque sepa que me tendía que ir nuevamente, y ese constante pensamiento me revuelve más ideas y me hace querer hacer algo para no pensar, y dormir se vuelve más difícil. Pero también despertar se me complica porque es de nuevo saber que estoy mejor, hasta que llegue la noche. Eso pasó ayer, y pasó hoy. Como esos días, como otros días.

Avisos de ocasión
A partir de mañana y durante tres días no se pierda usted la presentación estelar de un cuento mío ya conocido, pero en su re-estreno. Además, el viernes finalmente vuelve Dani y con él las historias a detalle de su viaje y esa sección tan animada y divertida de este blog. También viene la última J. Estamos a la mitad del abecedario y las ideas no se me agotan.
 
De más a menos
Falta de tacto
Si como parece probable Figo abandona el Real Madrid esta temporada, sería muy injusto privarle de su último clásico. Por varias razones. La primera es que Figo, para el Madrid, y especialmente en relación al Barcelona, es más que un futbolista, es un símbolo, cuya contratación sirvió para poner fecha al dominio deportivo y psicológico sobre el Barça, dominio que mañana podría llegar oficialmente a su fin. Si algo se le queda por deber a Figo es este partido, la oportunidad de expresarse en él, de rendir cuentas a quien considere oportuno. El segundo motivo no es simbólico, es evidente y palpable. Mejor o peor últimamente, resulta de todo punto incomprensible que Figo salga del equipo titular y entre Raúl -mártir-, que hasta ayer no completó un entrenamiento. Y más en un partido en el que el portugués se sentirá especialmente motivado. Luxemburgo ha mostrado hasta ahora una falta de tacto preocupante. Recuerdo que sustituyó a Ronaldo cuando el brasileño había convertido en un desafío personal marcarle un gol al Mallorca de Cúper. Ronie reaccionó con furia en el túnel de vestuarios. Tiempo más tarde, en la decisiva cita de Turín, sustituyó en el minuto 73 a Zidane, que había sido el héroe en la ida y estaba implicadísimo en el choque por su pasado juventino. Si mañana no juega Figo confirmaremos que el entrenador sufre la misma desorientación que otros miembros del club.

Jornada agotadora
No me refiero al día en que desaforaron al peje, sino a mi cansado día de hoy. Este sábado estuvo lleno de actividad, y todo comenzó desde temprano, por ahí de las 10.30 cuando desperté. Lo malo no fue despertar, sino que estaba todo adolorido porque resulta que alguna de las seis almohadas se movió -solita- de su posición y alteró el plano almohadeico perfectamente diseñado para brindar máximo descanso a mi ser. Pues dormí mucho pero no en la posición correcta por lo que todo el día me la he pasado sin poder voltear al lado izquierdo. Siempre estará la derecha. Adolorido y todo me fui al Tecnológico para cumplir con la célebre y tradicional Liga Cometa. A diferencia del miércoles pasado ahora jugué un partidazo. No lo digo yo -que sí lo pensé- sino que lo dicen todos. Es bueno terminar un juego y que todos te digan frases como: bien jugado, buen juego, no lo dejaste pasar, que bonito de lo llevaste, duelazo. Pero de regreso a la tierra porque la semana siguiente nos jugamos la vida en la liga, a ver qué. Obvio jugar de 12 a 2 pasa factura en el cansancio gracias al sol, pero no importa -sí importa- mucho. Regreso a casa, baño rápido -segundo del día- y vámonos, es hora de comer. Chemary, siempre Chemary porque me gusta y nos tratan bien. Lo más gracioso del lugar es que la mitad de la gente que va al lugar se siente española porque en alguna de sus anteriores generaciones alguien fue español, y ya por eso se sienten. No sé qué tiene de especial ser español -yo tengo un pasaporte de esos- pero bueno. Al menos nunca he sentido nada en especial. Después es hora de volver a casa, con ganas de reposar, pero sólo con las ganas porque se me atraviesa un balón y un partido, que por motivos tecnológicos -un par de gameboys- fue cancelado a la mitad. No importa, hoy estoy cansado. Tengo un concierto y no quiero ir.

Cada vez menos
Tengo un amigo, aunque a veces creo que no es cierto, o al menos cada día menos lo pienso. Cada día menos lo tengo. Cuando le conocí llegué a pensar que era como un mini yo, pero diferente. Iguales pero diferentes, una especie rara y de inmediato nos llevamos bien. Pensábamos en cosas similares, nos gustaba casi la misma música y teníamos ideas similares en casi todos los aspectos. Quizá su mayor error es que apoya al Barça, pero no todos podemos ser perfectos. Y así fuimos creando tradiciones, pero al crear más también las fuimos matando. Comenzamos a no cumplir con lo que quedábamos, a darnos hueva seguir la tradición y las dejamos morir todas. Y dejamos de vernos, y con el tiempo nos convertimos en uno más de tantos que conocemos. Ahora que lo pienso, quizá siempre fue eso, uno más que no le dio la importancia que le di. Y está bien así, sigo teniendo a los de antes y de siempre.

Un día como hoy
Pero de hace muchos años nació Alejandro Gómez-Portugal. Es el segundo cumpleaños del mes, pero no voy a felicitarlo. Digamos que él es mi primer mejor enemigo. Nos conocimos en el club y formamos un gran equipo -de natación y de amigos- que funcionó a la perfección durante varios años, hasta que ya no funcionó. Lo explico: nos llevamos bien hasta que dejamos de llevarnos. Nunca supe que fue lo que pasó realmente pero en cuestión de días la guerra estaba casi declarada y nadie -ni yo- entendíamos que había cambiado y nos convertimos en enemigos. Nos seguimos viendo porque los lugares eran comunes, pero cualquier oportunidad era buena para acrecentar el pleito, hasta que dejé de verlo. Nos vimos hasta que dejamos de vernos diría él. Pero como todo fue así sin más, sin explicaciones y sin rebote, al poco tiempo todo se aclaró. Pero no se aclaró nada. Y entonces nos convertimos en los mejores enemigos, énemigos íntimos. Y hoy 9 de abril es su cumpleaños, no lo voy a felicitar obviamente, no vale la pena, si acaso me lo llego a encontrar, quizá lo salude. Pero no creo.

A unas horas del Madrid - Barça (de nuevo)
No me cabe la menor duda de que Ronaldinho le ha dado otro aire al Barcelona. Chispa, talento, y una garra que le faltaba en los últimos años. En su cara, a través de su sonrisa, da muestras de su atrevimiento y de sus ganas de ganar. Es alegre, algo vital en cualquier equipo y más en el Barcelona. Aparte de hacer goles, se le nota que disfruta más dándolos a sus compañeros, creando jugadas de ensueño. Es uno de esos que animan la fiesta con su presencia y su predisposición. Indiscutiblemente está entre los tres o cuatro mejores jugadores del mundo y hoy tiene una oportunidad para demostrarlo. Y en el otro lado estará Ronaldo, su amigo y compañero de selección. Ronie lleva por lo menos ocho años entre la élite del fútbol. Es más importante para el Madrid que Ronaldinho para el Barcelona. Y lo es por una razón fundamental: Ronie domina el arte que le da sentido al fútbol, el del gol, y lo domina como nadie. Eso es lo que le hace distinto a los demás. Es bien cierto que esta temporada, al Real Madrid le está faltando su cuota de gol, pero la genera por presencia y cualidades, aunque no marque. Sigo diciendo que éste me parece el mejor Ronaldo en el Madrid, pero en un Madrid desinflado. Eso es lo que tiene verdaderamente mermado al gordito -ni tanto-. Pero aun así me quedo con Ronie antes que con Ronaldinho. Esos son los dos nombres que centrarán la mayor parte de la atención en el partido de mañana. En sus pies está la salsa del fútbol: el gol.
 
Causas justas
Revés
Creo que por eso dejé el tenis, no me gustaban los reveses. Eso de dejé el tenis es obviamente una frase hecha porque realmente de tenista sólo tuve la raqueta. Y una admiración por Agassi, pero nada más. Tenía mi clase de tenis en el Tec dos días a la semana durante tres semestres, suficientes para lograr un avance. En otra persona claro, porque en mí no se notó. La teoría me la aprendí, como debería de pegarle, como sacar, contestar, hacer correr al otro. Pero sólo abrendí como debería ser, nunca lo pude llevar a la práctica. Y claro, sentado en una banca platicando con Canudas -el entrenador- y Laura -mi amiga que impidió mi triunfo mundial como tenista porque me invitaba a no ir a clase o a estar sentados nada más- viendo a los demás esforzarse. Ya saben a quien culpar de que México no tenga a un tenista en el top ten del escalafón mundial. El revés de hoy fue diferente, fue tecnológico. La historia es más o menos así, puede que haya cosas que sean en orden cronológico, pero en mi memoria todo pasó al mismo tiempo. Por la mañana tuve en examen en equipo, el primer conveniente es que yo no tenía uno pero por fortuna todo se arregló rápidamente y con otros dos compañeros formamos uno. Podría decir que era el peor equipo de todos, pero mentiría porque me tenían a mí como esperanza. Avanzamos en el examen y terminamos antes que todos, ahí hubiera yo entregado el examen, pero algo tiene la gente que si termina rápido duda. Se pusieron a dudar y a comparar los resultados que obtuvimos con los de otros equipos. No tenía sentido -nada lo tiene- porque no teníamos certeza de que ellos estuvieran bien y aún así, no tendríamos tiempo de corregir todo el examen. Perdimos media hora en inseguridad de mis compañeros y cuando intentamos guardar el examen en un diskette -el primer impedimento fue que mi lap no tiene unidad de diskettes, y no llevábamos un CD- marcó error. Omaigod, -aquí aplicaría también la celebre frase de "oh mi venado"- ahora que hacemos. Pues fácil, lo pasamos por usb a otra compu y lo copiamos. Ok, falló el segundo intento y el tiempo se había terminado oficialmente. Mi equipo comenzaba a estresarse, pero yo no, porque alguien siempre tiene que mantener la calma y generalmente soy yo. Otra lap, tercer intento, se abre el archivo y finalmente se copia nuestro examen. Mi equipo se sintió aliviado mientras yo compraba un delicioso jugo de naranja natural -debería ser jugo natural de naranja- y me iba a casa. Mi equipo sigue dudando y yo estoy seguro que nosotros estamos bien. Falta que el maestro me de la razón, a menos que se equivoque.

La clave es la salsa
Decía mi maestro de Crédito, Juan Claudio Thomé, que por cierto es sin duda el mejor maestro que he tenido a lo largo de toda la carrera, que uno perdona una carne regular, si la salsa es muy buena cuando va a una taquería. O sea, podemos comernos un perro, pero que la salsa sea buena. La salsa es la clave. Hoy averigüé que otra salsa es también la clave. Estaba yo en clase platicando con mis compañeras sobre la importancia para ellas de que un hombre sepa bailar. Un hombre que sepa bailar salsa, aunque este feo conquista a cualqueir mujer. Tremenda aseveración pensé yo, seguro está exagerando, pero de inmediato todas las féminas de la clase, incluyendo a la maestra que decidió abortar su intento de repaso para unirse a la conversación, coincidieron con ella y aseguraron que un hombre que baile salsa es lo mejor. Luego citaron ejemplos, en una boda, en un antro, en Canadá, en París, los hombres que bailan salsa son los que tienen a todas las mujeres. Digamos que nos aplican la misma que a los tacos, perdonan una carne regular si las conquista la salsa. Me inscribo el lunes a clases.

El momento adecuado
Puede ser el peor momento o el mejor, depende como se le vea. Hoy iba yo circulando en la cuatrimoto por las calles cercanas a mi casa, cuando me tocó ver -otra vez- a uno de mis vecinos caerse de la bicicleta -otra vez!- y salir tremendamente lastimado. Me bajé corriendo de la moto y me acerqué a él pero no pensé que fuera algo tan grave, ligeros raspones diagnostiqué a la primera. Afortunadamente su mamá iba pasando por ahí en ese momento y tras explicarle lo que había pasado se lo llevó a su casa para darse cuenta ahí que era necesario llevarlo al hospital. Lo llevaron y se quejaba de la rodilla. Regresó con el brazo bendado. Un poco más tarde, el mismo perro que les conté hace unos días cayó en el mismo agujero del que le sacamos el sábado pasado. Y los mismos que lo sacamos tuvimos que idear el mismo mecanismo para tenerle fuera. Me decepcionó el perro, porque creí que a diferencia de los humanos él sí habría aprendido a la primera que no debía acercarse más. No es que dude de los humanos -bueno sí- pero es que he presenciado varias veces perros cruzando calles y carreteras por el puente peatonal mientras las personas -según dicen seres pensantes- corren arriesgando sus vidas -y la libertad de otros- debajo del puente. Pero este perro es diferente porque no aprendió. Esta vez dejamos todo listo por si vuelve a caer, si lo hace, confirmaré que ese perro ha convivido demasiado con humanos, ya se cree uno.

Epidemia
Es oficial, en el Tecnológico hay una epidemia de hepatitis, se han reportado ya 32 casos, de los cuales 30 son de prepa y 2 de profesional. En teoría no debería de preocuparme tanto porque pues no hay convivencia con los alumnos de prepa, y yo menos porque tomo clases en el edificio más lejano a ellos -gracias a Abril- pero la paranoia de mis compañeras -las mismas de la salsa- me hace dudar. Unas hablaban de no ir al baño en el campus, de no tomar agua, de no comer absolutamente nada dentro del campus, de no tomar los barandales, y como mil precauciones más. Que me vacune, que no lo dude pero ni tantito y vaya a que me apliquen 3 vacunas, el set completo. No me asusta la inyección, me asustó el precio. 1,200 pesos por las tres, se las dejo baratas.

A dos días del Madrid - Barcelona
Solía decir Camacho -el entrenador del Madrid que menos duró-: "De media para adelante tengo todos los puestos cubiertos. Hay que fichar de media paraatrás". Pero vino Owen y eso ha hecho que de media para adelante sobrara uno, casi siempre el propio Owen. Y sus permanentes ausencias han ido creando cierta sensación de injusticia entre los madridistas. En un equipo que no ha jugado bien, en un grupo que no siempre ha sido ejemplar, este muchacho ha callado, ha hecho lo que le mandaban y ha marcado bastantes goles. Saliendo como suplente o saliendo como titular, que también los ha marcado. Aunque recordemos más los primeros, porque parecen más suyos. Pero es que, ¿a quién quitar? ¿A qué galáctico? Pues ante el Barça parece que ha llegado la hora y Luxemburgo quita a Figo, precisamente a Figo. El protogaláctico, el que dio la vuelta a la historia, el que metió al Barça en un largo túnel del que ahora empieza a salir. Figo ha perdido rapidez y ha dejado la banda para Beckham. Desde el centro ha ofrecido participación e intensidad pero no le ha dado fluidez al juego. En realidad, fluidez al juego no le da nadie en este Madrid, sólo que a él se le nota más porque entra más en juego. Y también fue el primero llegar, es el que está más visto y me parece que le están enseñando la puerta. No le va a ser fácil aceptar esta decisión. Nunca antes ha sido suplente. Y quien está enfrente es el Barça. Y jugará en la banda izquierda Raúl, que no se ha entrenado en toda la semana, hasta ayer mismo, por unas molestias en el empeine. Algo se va a romper entre Figo y el club a partir del domingo si la decisión de Luxemburgo se confirma. Porque aunque es cierto que antes o después los galácticos tendrán que ir dejando su puesto a otros que lleguen, Figo puede preguntarse con justicia por qué es él, y precisamente ante el Barça, el que tiene que ceder el puesto a Owen. Qué está haciendo peor que otros que sí serán titulares.
 
Soy lo que soy
Somos todos
Decía una frase que leí hoy en la escuela, México no es uno, somos todos. Y es cierto. Sirva esto de introducción para lo que quiero decir. En el Tec desde el semestre pasado comenzó la tradición de invitar a indigenas del país de diversas comunidades -Oaxaca, Guerrero, Jalisco- unos días al campus a ofrecer en venta los productos que elaboran ellos. El año pasado estuvieron dos días y fue un éxito, llevaron pocas cosas y todo se vendió. Este año decidieron ir más lejos e invitaron a más personas, que estarán más tiempo y trajeron más cosas para ofrecer. Finalmente el mercado es grande y la mayoría tiene recursos para comprar varias cosas, lo difícil es que se acerquen, pero si les llevan las cosas seguro compran. Seguro compramos. Definitivamente marca un contraste grandísimo esto, porque por un lado ellos con sus costumbres, sus idiomas, sus trajes típicos. Y del otro lado de los productos nosotros, con nuestro propio idioma deformado, mezcla de español con varias lenguas, con acentos en algunas ocasiones forzadísimos y la mayoría con ropa típica -gringa-. Y sin embargo, compartimos el país con todas sus cosas buenas y malas, aunque a veces pareciera que negamos su existencia. No hace falta decirlo, con actuar se da uno cuenta. Esta acción del Tec no es por caridad, es por acercarnos unos a otros. No hay Méxicos distintos, sólo hay Méxicos distantes. Somos tantos en un país tan grande que es fácil olvidarse de los demás, cada quien se queda en su pedazo, y no se trata de eso. Al final, estamos aquí gracias a ellos, a sus -nuestros en mayor o menos medida- antepasados, lo que somos -o negamos- hoy es consecuencia de lo que ellos hicieron ayer. No se trata de adoptar posiciones radicales y vestir ahora como ellos y hacer un cambio cultural tremendo para regresar a las raíces. Pero no podemos negarlas tampoco. Como siempre, se trata de encontrar un equilibrio, que nos permita vivir a todos bien, en un balance. No podemos -ni debemos- permitir que vivan marginados, cada quien de alguna manera debe poner su grano de arena. Hoy yo puse el primero de los míos, espero poner muchos más. No dejen que se me olvide.

Vamos a empacar
No estoy hablando de viajes de ningún tipo ni mudanzas. No por ahora, aunque ya habrá oportunidad de hablar de eso. Siempre he dicho que aún en los peores momentos del país, los negocios de comida tienen posibilidades de prosperar porque la gente siempre come. Ahora no es una de esas temporadas -ha habido peores, es a lo que me refiero- y la comida está a todo lo que da. Tuve que ir a pagar el teléfono a la tienda Telmex -porque los recibos no llegan nunca- y pensé que sería un proceso tardado, pero sorpresa que me llevé cuando descubrí que son las cajas más rápidas que he visto en toda mi vida. 5 cajeros eran suficientes para mantener a la fila caminando sin parar. Mi operación llevó 10 segundos, impresionante de verdad. Al salir, caminé por las calles y me di cuenta que había muchos lugares de comida. Tacos, comida corrida, tortas ahogadas, lonches bañados -si es que hay diferencia-, barbacoa y yo seguí caminando. Pizzerias y puestos de hamburguesas y yo seguí caminando hasta mi coche. Me subí en él y di vuelta para regresar hacia Zapopan. Puestos de comida a ambos lados de la calle, pero lo mejor fue cuando llegué a un local donde vendían tacos al pastor, al lado un local de Tragones Anónimos A.C. -luego les doy la dirección- y después otro puesto de comida. Que vivan los absurdos. No estoy seguro que tanta comida en la calle se de en otros lugares, pero la gente en este país parece que siempre come. Menos yo, que de nueva cuenta por cuestiones de tiempo no pude comer. Ahora sí, será mañana cuando le voy a empacar duro.

No se vence
¿Quién no se vence? Conjugar los verbos en ese tiempo impersonal es típido del país. Se vende dice en todos lados. Pero nunca sabemos ni quien vende, ni exactamente en cuánto se vende ni mucho menos quien lo vende. Pues bien, la ventaja es que hoy sí sabemos quién no se vence, Richi. Sigue con su estrategia de aprovechar la ausencia de Dani -sólo por una semana más, y al llegar gran fiesta se pronostica- para acercarse y si no tomar su lugar, por lo menos crear otro que le permita estar aún cuando Dani regrese. Sin embargo, al ser hermanos no puedo evitar hacer una horrible comparación que me lleva sin remedio a una elección. No tiene caso que la escriba. En Portland mientras tanto, mañana Dani irá a las montañas donde esquiará el fin de semana. Si es que logra mantenerse de pie. Ponerse un esquí es difícil, usar dos lo es mucho más. Si careces de equilibrio seguro cuesta más trabajo. Pero como su hermano, él tampoco se vence. Aunque se rompa el brazo -otra vez-.

Barcelona, las armas están preparadas
Seguro que cualquiera dejaría lo más preciado en sus manos. Seguro que también le darían la espalda sin temor. Zidane cautiva con su sonrisa, encandila con su fútbol pero también convence con la palabra. Hoy aprovechó para afirmar que si el rival tiene bajas, mejor para su equipo y peor para el espectáculo. Pero también dijo que en estos partidos es casi sagrado no defraudar a los aficionados que llevan meses esperando la cita, que por encima de los tres puntos está reivindicar la condición de que el Madrid es un buen equipo. Escuchándole, no parece que esté cansado de tantos problemas este año. Esa fue y sigue siendo su condición para cumplir lo firmado. Y me fío de su palabra. No es de los que se vayan a arrastrar para cobrar un año más. Y aún así dice que no se considera el mejor del mundo. Que nunca se ha considerado.

Cosas que joden (Vol. 19)
Cada quien tiene derecho a que le guste lo que quiera, eso no lo discuto. A rendirle culto a lo que crea, a esperar las películas que sean de su agrado. Pero los fans de Star Wars llegan a niveles de molestarme. No me crea conflicto que se formen durante semanas para comprar un boleto para ver el episodio 3 antes que nadie, de alguna forma más bien me inspira una especie de empatía. Que vayan disfrazados a esas funciones me divierte. Que tengan miles de objetos de la saga se me hace un detalle curioso. Yo colecciono coca colas, ellos coleccionan piezas de películas, igualmente válido. Ni siquiera me molesta que encuentren un símil entre la historia de George Lucas y la Biblia, que en Australia intenten crear una religión basada en Star Wars. Que Jar Jar Bing sea estúpido me molesta un poco, pero luego Luis Omar Tapia le pone un lado divertido. Lo que realmente me puede llegar a molestar es que todos estos personajes fanáticos de las películas sean incapaces de aceptar que los episodios I y II son malos, que no pueden ni siquiera compararse con el IV, V y VI. Lo mejor del episodio I es el poster y lo mejor del episodio II es la pelea con espadas láser deYoda. -Yoda es una pistola-. El avance de la tecnología en los 20 años de diferencia parece que atrofió a Lucas que no fue capaz de superarse, y atrofió a todos sus fanáticos que no son capaces de analizarlas razonablemente, por eso son fanáticos. Porque en lugar de eso, compran todos los productos que puedan y creen que esas películas explican el sentido de la vida. Yo sólo espero que en este episodio III que sale en mayo Jar Jar muera, que se explique el parecido entre los Ewoks y mi maestro de física en la prepa y los ISC del Tec y exijo que George Lucas firme un contrato que lo obligue a no sacar más películas sobre lo mismo.

Cumpleañeros
Es abril un mes de muchos cumpleaños de gente que yo tengo la oportunidad de conocer y que aprecio mucho. Hoy fue el primero de esos días y ya pude felicitarle personalmente. Aunque creo que este día no tendría importancia para mí, si no fuera por los otros 364 días que puedo tratarle, aunque no le vea diario. Así que, este día sirve para festejar no que cumple un año más, sino que tenemos siempre otros 364 días igualmente importantes. Que vengan muchos más.
 
Miércoles
Esto es un fraude
Lo bueno de todo esto es que me gané un pase para entrar sin pagar a Six Flags México, todo por adivinar la marca que utilizaba la campaña de espérame, con esa horrible M que aparecía por todos lados. Tanta publicidad en tantos países para que resultara siendo una campaña de la horrible Movistar. No sé si soy yo, o en realidad Movistar es como chafón y esa actitud de que vienen a México a enseñarnos que es la comunicación móvil me disgusta. La segunda conquista, que fácil. Para el caso, la duda principal fue despejada, logré adivinar que marca era y al confirmarlo me decepcioné de la campaña.

Real Madrid - Barcelona, no se abren las apuestas
Ni siquiera Butragueño, lo más cercano a un sando del madridismo, ha podido resistirse a comentar el desastroso arbitraje del sábado pasado en el Camp Nou. Ya no nos quedan dudas de lo malo que fue. Aunque nunca habla de más. Por eso han sorprendido sus palabras, aunque tiene más razón que un santo, nunca mejor dicho. Porque, aunque desde el Madrid se debe hablar con prudencia de los árbitros, es hora de denunciar los favores que ha recibido el Barça esta temporada, innecesarios por la calidad del equipo, pero disimulados por su victimismo histórico. No se juzga al Madrid igual cuando sale beneficiado, sino que se convocan revueltas populares que confunden la prehistoria y la política. Hasta el Buitre, que siempre fue paloma, ha tenido que enseñar las garras. Pero ya hablando del partido, hay dos suspendidos del Madrid para ese día, Samuel y su indisciplina y Guti y su coraje. Siempre me fascinó Helguera como centrocampista y me costó aceptar su reciclaje en la defensa. Entendía que, sin su presencia, el medio campo del Madrid perdía mucho más que gol y entrega, perdía alma. Los reajustes que retrasaron su posición no arreglaron los problemas que se pretendían solucionar, pues no hay modo de equilibrar un exceso de galácticos sin sentar a alguno en el banquillo, y no necesitaba el Madrid otras caras en el medio campo, sino más caras. Y le sigue ocurriendo. Pese a todo, como es un buen futbolista, Helguera destacó como libre (y sobrado): corría menos y era más valorado. Lo que no ha variado es su aportación emocional al equipo, imprescindible entre esa concentración de egos, su modo de sentir el escudo, de apasionarse y de enfurecerse, de implicarse, en definitiva. Ese espíritu, por raro, vale una renovación.

Ni cuenta me había dado
Es que hoy no comí y lo acabo de comprender. Desperté temprano como siempre y cumplí con mis obligaciones, y de pronto ya eran las 12, demonios, a esa hora debía estar ya en el Tec en el CAIFE. Por supuesto llegué tarde, corriendo con mi mochila en la espalda y el sol en la cabeza -me rapé- que me hacían más largo el recorrido. Subo los tres pisos, abro la puerta y espero que me reclamen, pero no pasa nada. Mi equipo no había llegado, tremenda descarga. El lugar entero se dio cuenta de mi frustración y me preguntaron si buscaba a alguien. Sí, a mis compañeras, pero no importa. Bajé y fui rápidamente a instalar unas cosas en la computadora para terminar una tarea, regresé y no habían llegado. Lo de siempre, la misma queja es la impuntualidad. A la 1 llegaron y no pudimos terminar nada. Obvio. Tarea hasta las 5 y cuando me doy cuenta ya estamos jugando fútbol, partido súper intenso, muchos amonestados del otro equipo, jugadores furiosos en el mío por las patadas, un horrible partido de mi parte -jugué muy mal, mi peor partido pero se compensó con el mejor partido de luis- y un justo empate a 2. Al regresar a casa me sentía más cansado que otra cosa, y hasta que entré a la cocina me di cuenta de que tenía hambre. Y no hay mucho que hacer para solucionarlo, mejor me olvido de todo y como mañana, quizá sea un mejor día.
 
No volverás a tirarlo
Algo anda mal
Llegué a clase por la mañana y a la hora de entregar una tarea, todos los resultados eran diferentes, cuando era importante que llegáramos al mismo resultado. Que miedo. Vamos a revisar la tarea porque creo que hay dudas, menos mal que el maestro sólo tiene ligera sospecha -fundada- y no certeza de estupidez de sus alumnos. Comenzaron a revisarla y se parecía a lo que yo hice, pero luego ya no. Las cosas se van transformando, un ajuste por aquí, una columna menos por acá, eliminamos a los de por allá y al final se vuelve a correr todo el modelo con sus ajustes. Sorpresa, el resultado final es el mismo que el mío, lo hicimos en diferente orden -y no importa- pero llegamos al mismo resultado. Fui el único que lo sacó bien, y eso que no entiendo mucho porque no pongo atención. El viernes tengo examen, no voy por otro 100. Quizá sí por 98.

Con J de Judío
La vida afortunadamente está llena de personas antes que nada, no de judíos y no judíos, sería una especie de clasificación absurda, como cátólicos y no católicos. No hay muchos judíos en México, pero hay los suficientes, en este pequeño espacio hablaré de los mejores ejemplares, mis amigos. En el más estricto orden aleatorio, son los siguientes. Aarón Ziman, ahora es ya de los más antiguos. Él es bueno para la fiesta, en todas está y cuando falta a alguna es porque no está en la ciudad, no hay otra explicación. Su casa era la guarida perfecta de todos los viernes y sábados después de la fiesta, hasta el amanecer, muchas veces simplemente jugando Nintendo. Si la idea es divertirse, él es el indicado. León Berdichevski, con él la situación es más compleja. Es un genio, quizá la persona más inteligente que conozco, y también la más borracha. Genial combinación, si la esperanza del mundo estaba en él, se ha encargado de eliminarla con alcohol matando miles de neuronas. Aún así sobresale entre todos los demás. Sólo ha dejado de beber por cuestiones de fuerza mayor, cuando murió su padre y cuando se enfermó él, de ahí en fuera a beber. Pero lo más importante de él es su talento, su extraordinaria habilidad matemática (Ing. Física Industrial en el Tec). Isaac Baum, que odiará tener que estar después de León, pero León es más listo, con la pena. Aunque él es el más loco de todos mis amigos, no es apreciación, es diagnóstico. Profundiza en todos los temas, incluso en los más absurdos que pudiéramos encontrar y se obsesiona con las cosas. Todo entonces, le da por temporadas y los videojuegos son su pasión, al igual que discutir con quien sea por lo que sea. Es una persona singular. Comer con él es un reto. Si hay salsas lo es más. Es el judío menos kosher de todos, no cabe duda. Luis J. Fridman D. ya mereció un apartado especial para él sólo, porque el anterior brb fue dedicado para él. Somos psicólogos uno del otro, porque nuestras ideas de lo que somos y lo que seremos fluyen en ambos sentidos, y fluyen bien. Yo lo admiro porque es muy cauteloso en lo que hace, no corre riesgos -ninguno- y se dedida al 113% a todo lo que hace. No duerme por la escuela, y es capaz de no vivir para cumplir con la escuela, yo no soy así por eso lo admiro. Es tan cordial y amable, que a veces hasta me llego a sentir mal, como que soy un gañán, pero me esmero para ser como él, y me hace bien. Sharon Rabinovitz, que tiene tantas historias que contar. Como aquella aventura de buscar clorets o algún chicle a las 2 am. O caminando por las calles de Polanco en México sin rumbo fijo, sólo por caminar. O Leo, su hermano que tenía 5 años y de pronto tiene 13 y hace su Bar Mitzvah. O esas ideas tan presionantes que le pone ella al futuro inmediato y lejano. Meyer Rabinovitz, es sin duda el más sonriente de todos los que he mencionado en esta pequeña lista. Meyer tiene un sentido del humor impresionante. Lo hereda. Con él me rio de muchas cosas, hablamos de todo y de nada y de todos también. Planeamos viajes que no hacemos porque nos gusta planear cosas que a veces hacemos y a veces no. Hacemos fiestas en la alberca en las que sólo él se mete. Y jugamos Risk, una palabra muy difícil de pronunciar para él, dice "ris". Y eso que es súper bilingüe. Y reimos, Meyer y yo siempre reimos. Obviamente existen más que podría yo poner en esta lista, pero me alargaría demasiado. Unos ya han tenido si espacio, otros probablemente lo tendrán. Pero en mí, que es donde importa más, todos tienen su lugar.

En busca del McTamal
La expedición de Dani en Portland sigue avanzando con éxito y el intento de Richi por tomar su lugar aquí no avanza, al menos no avanza mucho. Después del partido de los Blazers al que lo llevó Nick Gipe y su familia el domingo lo dedicó a convivir con la naturaleza y posteriormente a comprar. Pobre niño, en su tercer día lo llevan a las tiendas de Adidas, Gap y Old Navy, las finanzas empiezan a debilitarse. Menos mal que la tienda Nike donde planea gastar todo su dinero está programada para los últimos días. Me preguntó acerca de la muerte del Papa porque no estaba muy enterado, de la jornada fútbolera de México y España y los partidos de la Champions. Dani me debe un tamal desde septiempre que no pensaba pagarme hasta que le llevara -o lo llevara a él a ver- un mariachi. Cumplí dos veces y él no, pero en Portland está buscando mi tamal, ha investigado en McDonalds y nadie le sabe dar una respuesta. Pero él seguirá buscando.

Cosas que joden (Vol. 18)
Me pasa todos los martes y viernes a la misma hora. Salgo de mi clase de la mañana -la única que tengo temprano- y me dirijo entre dormido y despierto a mi coche. Entre dormido y despierto no porque el proceso de despertar siga inconcluso, sino porque la clase se empeña en iniciar el proceso de dormir, no trabaja conmigo. Voy caminando por la calle principal del estacionamiento y los alumnos que apenas van llegando a la escuela rondan como aves de carroña por ahí. Hay quienes llegan y se estacionan en el primer lugar que encuentran -como debería de ser- y caminan hasta su destino. Pero hay otros, los más flojos que prefieren buscar un lugar más cercano -siempre todos buscamos el lugar junto a la entrada, pero a veces no tiene caso, no tiene sentido- y se empeñan en conseguirlo. Como saben que hay personas que salen a esa hoy y se van, están a la caza de ellos, de nosotros. Así pues, esa especie de gente floja se subdivide en dos clases. Los primeros abiertamente te preguntan si ya te vas, y una vez que contestas afirmativamente te preguntan dónde está tu coche y te siguen para estacionarse en tu lugar aunque tengan que ir en sentido contrario para seguirte. Pero los peores son los que sin siquiera preguntarte, comienzan a seguirte en su coche. Esos dentro de todo me divierten más, porque camino por una calle y una vez que se mete el coche a seguirme, camino entre los coches y me cambio a la otra calle y lo obligo a acelerar y dar vuelta en U, pero cuando la está dando, me cambio a otro pasillo y así hasta que llegue a mi coche. Con suerte cuando llegue el coche, habrá otro que también quiere el lugar, y se arma la revolución. Estoy tentado a un día de estos, al llegar al coche y que se presente esa situación, abrirlo, meter mi mochila y regresarme. Sólo por joderlos yo ahora, detesto que me sigan.
 
Si yo les contara
Nada mejor
Siempre lo he dicho, no hay nada como ganar. Hoy tuvimos el primer partido de la semana de tres que vamos a enfrentar -jugando a ritmo de Champions y Copa del Rey- en total. Sirvió además como pretexto ideal para presentar en público mi nuevo look que ha resultado ser un éxito total, mañana me robo las portadas de todos los rotativos. De nuevo me tocó jugar por la izquierda, aunque jugamos contra un equipo tan malo, que pude moverme con completa libertad por toda la cancha. Lo malo es que la mayor parte del juego se concentró en la banda derecha, pero tuve mis oportunas intervenciones recuperando balones en el medio campo, mandando al frente a los compañeros, y deteniendo rivales atrás. Jugué bien. Y el look no fue lo único que estrené, también mis nuevas botas para jugar, es como traer algodón en los pies, que comodida. Gracias Nike. Tres goles al primer tiempo, descanso y luego otros tres, aunque fallamos 6 oportunidades claras, teníamos que haber terminado 12-1. Y ese gol en contra fue casi un regalo que les hicimos. Agarramos confianza y ritmo para el partido del miércoles, vamos a ganar.

El mundo de negro
Hoy que llegué al Tec volví a recordarlo todo, el mundo sigue de luto. La enorme bandera de México que ondea en el tec todos los días, estaba hoy a media asta, en señal del luto que se vive en el mundo entero. Leí también más tarde más números, récords y memorias de Juan Pablo II. Como dije antes, fue el primero en entrar a una sinagoga, a una mezquita, a templos protestantes, pero también a la iglesia Ortodoxa Griega. Me llamó particularmente la atención, por obvias razones, la carta que envió Israel. En una parte decía: "El Papa será recordado como un verdadero amigo del judaísmo y del Estado de Israel". Pero también el pueblo palestino envió sus condolencias: "defendió los derechos palestinos, su libertad y su independencia". Era un hombre de paz. Sigo pensando que el mundo perdió a uno de los hombres más importantes de la historia, y al más importante de la segunda mitad del siglo veinte.

Sigo calentando el Real Madrid - Barcelona
La semana del clásico la inauguraron Joaquín y el árbitro del Barcelona contra Bétis, con sus respectivas exhibiciones en el Camp Nou. Con su partidazo Joaquín puede haber acabado de convencer a Florentino -ojalá-. Con su arbitraje-basura, el árbitro no ha convencido a nadie de nada nuevo. Ya sabíamos que es una calamidad y que el Barcelona es quien más se alimenta de este sistema arbitral. La cadena de errores arbitrales a su favor, de verdad extraordinaria, es lo que tiene al Barça tan escapado en la Liga, a despecho de las muchas y graves lesiones que ha padecido. ¿Qué significan las bajas de Puyol y Márquez, por ejemplo, frente a la tierna solidaridad de un árbitro como el del domingo? Nada. Una expulsión aquí, un penaltito allá, una tarjeta de menos a este, otra de más a aquél, un descuento excesivo y se arregló el enfermo. Así va este Barça en esta liga, con las velas de su buen juego infladas por la brisilla arbitral, continua, y convertida en una tormentota en momento en que de verdad hace falta. Como ante el Betis. Ahora Sevilla -Por sino lo saben, el Betis es de Sevilla- está en un grito. El Betis se siente despojado de dos puntos que le hacen mucha falta. El Madrid puede perder el sábado, pero sólo espero que no sea contra el árbitro. Si él no interfierte, podemos ganar, y sólo serían 6 puntos. Otra vez.

Todo dura más
Me encanta el horario ed verano, esa sensación de que los días son más largos porque hay más luz del sol me fascina. Me encanta que sean las 8 pm -y se abre un debate al respecto de cuando uno debe decir "buenas noches", unos sostienen que esa frase se rije por la hora, a partir de las 7 se deben decir noches. Otros sostenemos que se debe moldear de acuerdo a la luz del sol, así a las 8 si tenemos sol se deben decir tardes. Creo que no nos pondremos de acuerdo nunca- y tengamos suficiente sol para seguir haciendo cosas al aire libre. Esa sensación de trotar al anochecer me gusta. Que la gente salga más y haga más cosas porque hay más luz, me gusta. En general, tengo la impresión de que la gente es más feliz en el horario de verano, aunque se quejen. Porque hacen más cosas, conviven más las familias y los amigos, todos tenemos un mejor ánimo. Aunque se quejen.
 
Me voy pero no me voy
Segundo intento
Ya había escrito todo lo de hoy, cuando accidentalmente -estúpidamente- oprimí la cruz de la ventana y se cerró. Demonios.

Rescate canino
No sé que fue, pero iba yo ayer en la bicicleta pedaleando tranquilamente por las calles de mi casa cuando de pronto, me dirigí sin saber por qué hacia el terreno donde se construye una casa, y que apenas va en la parte inicial. O sea, sólo hay unos hoyos profundos donde irán los cimientos. Cuando llegué al límite, detuve la bicicleta y volteé hacia abajo buscando algo, no sé qué. Y lo encontré. Encontré un pobre perro dálmata acostado en una esquina, muy asustado porque seguramente tenía ya mucho tiempo ahí encerrado y no tenía manera de salir por la altura de los canales. Entonces fui por los refuerzos para que me ayudaran a sacar al can de ese lugar. Pésima idea la mía, pero ya habíamos complicado. Lo primero fue definir por donde sacar al perro del lugar, y luego como. Decidimos construir una escalera con tabiques que encontramos cerca. Una mala idea, pero ya la habíamos empezado. Mala porque los objetos eran pesados, difíciles de cargar y nuestra escalera era muy inestable. Un humano puede ser lo suficientemente estúpido para subir por ahí, un perro no. Y bueno, después de una hora de construir y remodelar la escalera, el perro decidió acercarse y en tres brincos salió del hoyo por la misma. Bien, que felicidad. En el cuarto brinco el perro llegó a la calle y se fue corriendo, ni las gracias dio. Y eso no fue lo peor, tuvimos que volver a poner todo en su lugar, pretendiendo que nada pasó, y terminamos todos sucios, con tierra hasta en los lugares donde no da el sol -las plantas de los pies-.


Ya no lo soporto más
No, es que de verdad que mi paciencia llegó a su límite hace varios días, ahora estoy en níveles de ansiedad jamás antes vistos. Me estoy alterando y eso al mundo no le conviene. Ya no aguanto más, quedan tres días para saber de que marca es la campaña de "espérame" (www.esperame.com.mx) pero la he visto en tantos lugares, en tantos medios y en tantos países que ya no aguanto. Por favor, alguien dígame de que es. Dios mío dame paciencia, pero dámela ya.

Preparando el súper derbi
Al Madrid lo vi mal. Lo vi sin fútbol, preocupado, sin actitud... Ayer más que nunca se notó la falta de Zidane porque en el medio Solari fue un jugador confundido: ni desbordó ni creó fútbol. Cuando entra de inicio es otro jugador. Su versión mejora cuando sale desde el banco con el partido ya madurito. Gravesen es un jugador muy rústico que confunde, da la pelota sucia... Ayer el Madrid parecía el Albacete y el Albacete el Madrid. Figo está desconocido: está como no queriendo estar. Era un partido que había que ganarlo fuera como fuera y el Madrid lo ganó por su apellido, no por ser mejor que el Albacete. Fue un partido muy sucio donde el Madrid, además, perdió dos jugadores importantes para el choque ante el Barça: Samuel y sobre todo Guti porque es el que tiene con diferencia más panorama de visión con los galácticos en esta situación. Lo que se nota en el Madrid es que cuando todos los galácticos no están en la cancha no es el Madrid y pasa a ser un equipo de lucha como lo fue ayer. Ganó porque Helguera estuvo bien y marcó un golazo de cabeza y porque Roberto Carlos ha recuperado el nivel futbolístico que un día perdió. Owen es un tipo que no aparece, pero cuando lo hace, marca un gol. El problema es que la presencia del inglés en el ataque hace que Ronaldo se eche atrás y el Madrid le pierda como punta. Al brasileño le vi muy preocupado. Tiene muchas ganas de meter gol, de jugar bien, pero se le nota inseguro. A pesar de todo, sacó dos o tres oportunidades de gol. Yo apuesto a que el domingo ante el Barcelona Ronaldo se recuperará y volverá a ser feliz. Ese partido el Madrid debe ganar sea como sea. Los milagros existen.

Últimas noticias
Es oficial, Dani se ha convertido en un pocho, ya no me habla en español y me estoy preocupando. El siguiente paso es que me hable en checo, y yo no sé hablar checho. No tiene sentido.
 
El día que el mundo lloró
El fin de una era
Para mi generación sólo ha existido un Papa. Este es el fin del único que hemos conocido. No se trata de ser católico o no, ese hombre va más allá de todo tipo de fronteras. Se dedicó a recorrer el mundo, a luchar por acabar la desigualdad, por la paz del mundo. Pidió perdón por los errores -y horrores- de la iglesia católica a lo largo de la historia. Pidió perdón por el holocausto. Visitó sinagogas, mezquitas, templos protestantes. Extendió los brazos para acercarse a las demás religiones, a todos los países. Y lo logró. Durante mucho tiempo me lo he preguntado y hoy comparto esa interrogante con ustedes. ¿Hay un personaje más importante en este momento para el mundo? ¿Hay acaso un hombre más respetado, querido y admirado que Juan Pablo II? Creo que no. Me dio gusto que más allá de ser la cabeza de una religión, se convirtiera en un sinónimo de paz, de unión. Ayer por ejemplo, personas de todas las religiones oraron, rezaron, pidieron por la salud del Papa. Pedimos. Desde dentro de la iglesia católica pedían, pero desde fuera también había un sentimiento de que era el fin de una personalidad que marcó una época. De una época. Hoy finalmente el señor murió y marcó el punto final de una última etapa de dolor y sufrimiento. El Papa que más habló en público, quizá transmitió su mayor y mejor mensaje de amor, paz y unión cuando no podía hablar, cuando estaba muriendo. Para quien sea designado como nuevo Papa vendrán muchas responsabilidades y problemas. Vivirá siempre comparado con Juan Pablo II, con lo que hizo él. Tendrá la obligación de mantener los lazos que creó este Papa. Será duro para él, y estoy seguro que durante mucho tiempo el mundo entero extrañará a Juan Pablo II. Yo, a nivel personal, lo haré.

Enviado especial
Mi enviado especial en Portland nos relata rapidamente su primer día allá.
Dany dice:
lleegue ayer a las 1230. la escuela esta grandisima. pero tiene los edificios separados. y llueve en las mananas. y mannana voy a ir a un mercado de artesanias ya un partido de los blazers. no MAMES. (sic). Esa última expresión no me quedó claro si fue de emoción o de otra cosa. No importa, está dejando su huella en Portland.

Futbol de verdad
Hoy fue un día de jugar fútbol de verdad, en la cancha. Después de dos semanas de descanso volvimos a la actividad. En esta ocasión era partido de los LAF (los financieros pues). Que equipo tenemos, la primera parte del tiempo me tocó jugar de lateral derecho, y pude tranquilamente hacer mi labor de subir y bajar, sin ningún problema de condición, el operativo botarga muestra los resultados. Ya en la segunda parte del partido pude jugar más adelantado y participar más en la ofensiva de mi equpo que es lo que me gusta, vaya, eso de la defensa no es lo mío. En un mano a mano con el portero pude quitarle la pelota y mandar el balón a David quien después de torear a un defensa anotó. Minutos más tardes pude mandé otro pase a Luis quien envió el balón al primer toque hacia David y éste anotó de nueva cuenta. Ya para finalizar se marcó un tiro de esquina, cobré yo en corto, pared con cometa y se lanza el balón a David quien de chilena sin pensar anota el tercer gol. Equipazo. Lo confirmo, lo mío es jugar por las bandas por la izquierda o la derecha. El próximo lunes podré jugar nuevamente por la izquierda con el equipo de las estrellas, Pecuenca Rilouded. Pero no fue toda mi participación, porque evité un gol en la línea en contra de mi equipo, y al final mandé un centro que lamentablemente Migue no pudo enganchar de bolea y anotar. No importa, estamos haciendo un Jogo Bonito.




 
Como si fuera el año 2000
No tiene sentido
Dani se fue nuevamente de viaje ayer. Supongo que se acuerdan que hace mes y medio vino Nick Gipe, pues ahora le toca a él hacer la visita a su amigo, en Portland. Así que de nueva cuenta durante dos semanas no tendré la oportunidad de reir y compartir con ustedes lo que dice y hace a diario. Se le extrañará. Dani tiene dos hermanos, Sofi de dos años -y a la que muerde en el coche- y Richi que tiene 7 años recién cumplidos. No sé por qué, pero en esa casa se les da eso de acortar los nombres porque yo jamás he escuchado que les digan por sus nombres. En fin, les decía pues que tiene dos hermanos y aunque me llevo muy bien con los tres, es indudable que con Dani mejor que con ninguno, aunque ayer pasó algo extraño. Richi aprovechó que no estaba su hermano para poder ocupar su lugar. No me había dado cuenta hasta entonces de que efectivamente lo hacíamos más o menos a un lado. Dani es mi primo -el otro día fue el día de que te visiten tus primos, es divertido- y es mi vecino, situación compleja, pero divertida que me permite jugar a una especie del hermano mayor. Así pues, ahora que muchos me han preguntado por él y que quieren conocerlo después de lo que he escrito sobre él, lo haré realidad. Sólo no se sorprendan si ese día les digo: ¿Quieren conocer a Dani? Con ustedes Richi.

El poder de los medios
No cabe duda que este asunto del Papa merece una especial atención por casi el mundo entero, pero de eso a que el mundo entero suspenda sus actividades para esperar el momento en que muere hay un gran diferencia. Nunca me había tocado ver que hubiera tanta expectativa por la muerte de alguien, vamos, que parece que es la espera del año 2000. Sí, es un cuento en el que ya todos sabemos el final, lo que no sabemos es la forma, el momento del desenlace, pero no me parece que todos estén -estemos- esperando el anuncio oficial como si fuera la llegada del año 2000.

Plan Puyol
Le alabo el gusto a Luxemburgo. Sobre todo con Puyol. El asunto no es nuevo. El mejor golpe que Florentino le ha asestado al Barcelona fue al arrebatarle a Figo hace cinco años. Desde entonces, el Barça no ha ganado ni para las propinas. Por eso aliento desde aquí al mandatario madridista para que recupere su swing en las negociaciones (Figo, Zidane, Ronaldo, Beckham...) y le haga caso a su entrenador. El técnico, feliz. Y los madridistas como yo, más. Florentino, atrévete con este PP (Plan Puyol). La diplomacia institucional carece de sentido -no tiene sentido-si al final sale perdiendo tu equipo. Con Puyol, el Madrid ganaría un magnífico defensa y debilitaría al enemigo. ¿Por otros cinco años más?

Ay Andrés
Pues tengo una clase en la que cada día que pasa entiendo menos y me rio y disfruto más la clase. Sí, es una situación un tanto inversa porque en lugar de intentar concentrarme más, no lo hago. Al contrario, me pierdo entre todas las tonterías que se comentan. Hoy estaba yo hablando con mi amigo Andrés y dije que a él lo respetan porque es de Sinaloa y les da miedo a los demás. Él entonces dijo que le daba pena eso, que por eso mejor si en algún momento de la vida se tuviera que ir a vivir a otra ciudad, negaría su origen y fingiría ser de otro estado. Yo reí porque sólo con escucharlo hablar se sabe que es de Sinaloa, y se lo dije. Con ese acento no te lo van a creer, a lo que él muy serio y convencido de lo que decía, respondió: "Pues puedo intentar cambiar el acento, por ejemplo decir que soy de veracruz y decir 'bomba'..." Todos reímos, Andrés, esa frase es típica de Yucatán. Supongo que se apenó porque dijo que gracias a él ahora los sinaloenses tendrían también fama de tontos. ¿Sólo ahora?