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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Y al final no importa
Todos contra Diego
Por un momento pensé que todos se habían puesto de acuerdo, porque de verdad que ya no era normal. Todo comenzó desde temprano, porque eso de dormir no se me está dando, a pesar de que tenía la intención de dormir un poco más hoy, no lo logré y temprano estaba listo. Tan listo que cuando desayunaba, o intentaba desayunar pues, llegó un pintor a la casa listo para pintar una de las habitaciones. Hasta ahí todo iba bien, sólo que yo desconocía que fuera a llegar el individuo, por lo que llamé a mi padre y me dijo en un tono encantador: "ah, pues quédate ahí un rato". Ya saben, yo no tengo cosas que hacer. Total, después de eso, cuando menos me di cuenta otro señor hacía grandes agujeros en el jardín delantero para pasar un cableado de televisión. Así, sin pedir permiso se la aventó, genial el muchacho, mi furia comenzaba a despertar, pero seguía tranquilo y mejor me fui al restaurante.
Por cierto, eso de tener un restaurante tiene sus cosas buenas y malas. La buena es que va bien, con más gente, más pedidos y más cosas que aprender de la operación. La mala es eso de no comer, porque no puedo comer mientras estoy ahí, mientras funciona, pero al final ya no hay que comer. Y a decir verdad, comer lo mismo diario aunque me encante, llegaría a cansarme. Así pues, llevo una semana entera comiendo una vez al día, es una buena dieta.
Pero al volver a casa, mi habitación estaba invadida por todo lo que el pintor quitó de la otra, no tenía manera de entrar a mi recámara y cuando lo conseguí... no podía moverme, no podía llegar a mi cama y mis cosas estaban sepultadas. Así y todo me cambié y me fui a recoger a mi amigo el Rusito, luego a Ana y fuimos al estadio a ver la semifinal de la Copa Libertadores. No pasamos a la final pero el partido fue muy bueno, incluyendo a los seleccionados mexicanos que 28 horas antes habían jugado en Alemania por el tercer lugar. Lo que hace un avión privado.
Pero cuando llegué a mi casa otra vez, esperando ver todo en su lugar me di cuenta que todo seguía patas para arriba, porque el pintor afirmó que yo pensaba acomodar todo. Y cuando al mismo tiempo descubrí que un cuadro mío había sido estropeado en el proceso me transformé en pantera. El resto ni caso tiene contarlo, pero mañana temprano vendrá a acomodar las cosas. Son las 12 de la noche, no he descansado ni comido bien en la semana, y tengo que despertar mañana a las 5 am. Esto de querer dormir más no está funcionando.
 
Miércoles de firma invitada
Queda con ustedes
Ella es Cinthya, la mayor de todos, la más sincera, la más directa. Con ella he pasado muchas cosas, muchas caídas -de todo tipo-, y muchos momentos agradables. Desde Zuni hasta Lambert, vía Ixtapa y con escala en una granja, aquí está Cinthya.

De mí, para ti… para todos ustedes!
Cinthya Pineda


Este espacio tiene dueño y ese dueño es Diego y hoy me ha permitido compartirlo con él y con ustedes. Es precisamente porque no me pertenece y que estoy siendo invitada, que me siento halagada y a la vez con una gran responsabilidad por lo que voy a expresar con mis palabras. Bien sabe Diego y tal vez algunos de ustedes que no soy una persona que habla mucho o que habla nada mas por hablar, pero que cuando digo algo, lo digo directamente, y en ocasiones sin importar las consecuencias, así que aprovechando la oportunidad, no me gustaría desperdiciarla escribiendo algo banal y carente de sentido.

Cuando me dijo si quería ser la firma invitada sólo me quedó primeramente agradecerle la invitación y “humildemente” admitir que sólo estaba esperando el momento en que lo hiciera, pues ya me había enterado de otros que ya habían recibido la misma invitación. Como bien le dije, todo llega a su tiempo y ahora es el mío. Aún cuando me ha llevado un tanto ponerme al corriente, me he dado cuenta que este es el lugar en donde Diego y sus invitados expresan sus ideas, acontecimientos, logros, desilusiones, aprendizajes, etc., de una manera explícita y libre de prejuicios y eso es precisamente lo que hoy voy a compartir con ustedes.

Evidentemente a mis 25 años (de los cuales hace 10 que conozco a Diego) tendría muchas cosas, situaciones e incluso personas de las que podría hablar, pero hoy pienso que lo mejor sería hablar del anfitrión. Comienzo por ordenar mis ideas y Cronos me ha llevado al punto inicial… la prepa. Ahí tuve la dicha de conocer a muchas personas que afortunadamente hasta el día de hoy sigo viendo y entre una de ellas se encuentra mi amigo dieguito. Con él he vivido y compartido muchos días de mi vida, clases, trabajos, alegrías, fiestas, borracheras, tristezas e incluso hasta perezas. Muchos de ellos ahora se han convertido en recuerdos que guardo atesoradamente en mi memoria. De algunos probablemente existan pruebas como fotos, cartas, postales o cicatrices. De otros sólo la seguridad y confianza en que aún no llega Alzheimer, pero todos ellos con 4 constantes:

1. Un Diego siempre lesionado (rodilla, hombro, pie, ojo, etc.)
2. Un Diego siempre asombrado a pesar de haber creído alguna vez perder su capacidad de asombro.
3. Un Diego siempre luchando por no caer en los convencionalismos y los estándares sociales.
4. Un Diego disfrutando de las pequeñas y grandes cosas de la vida a cada momento.

Todo esto sólo me deja muy claro que el tiempo ha pasado y muy rápido, que es sabio y que hemos logrado robarle un poco de su sabiduría, que hemos crecido y madurado. Poco a poco, pero lo hemos hecho.

Aún cuando he disfrutado de esta experiencia, cuando respeto y defiendo la libertad de expresión y estoy de acuerdo con los avances y novedades tecnológicos… me quedo con mi blog arcáico, pluma y papel. Finalmente, sólo me queda agradecerte por todos los momentos en los que me has hecho reír, carcajear, rabiar y hasta en ocasiones provocar lagrimitas tipo remy en mis ojos. He disfrutado leyendo lo que escribes y lo que logras expresar por muy sencillo o simple que parezca en ocasiones. Incluso debo agradecerte porque éste ha sido el medio por el que me he enterado de sucesos de los cuales sería casi imposible o difícil enterarme. Pero sobre todo porque aunque no nos veamos tan frecuentemente como antes, por lo menos sé que estás vivo y lo que estás viviendo. Por todo esto… muchas gracias Diego!

Besitos locos!!

No dejes que la realidad de cada día mate los sueños de toda tu vida” – Jorge Días Otañez.

Ya para irnos
Hoy se fue Dani de vacaciones, estará fuera de la ciudad durante un mes. La ciudad de México, Puebla, y una visita a Estados Unidos. Hoy, mientras estábamos en su casa, despidiéndonos después de ver el partido de México contra Alemania, su mamá me preguntó: ¿Lo vas a extrañar? Pregunta que sólo admite una respuesta: por supuesto. A él, a Bopi (su hermana), las tardes de futbol, de xbox, de gamecube, de tele. Más que primo, empieza a convertirse en hermano menor. Lo voy a extrañar.

 
En mérito a su obra
Con P de Pepe
La vida me ha premiado con amigos extraordinarios, me queda a deber en muchas cosas pero en ese campo no tengo queja alguna. Hace casi cuatro años que no lo veo, hace dos años que no me escribe, hace tres años que no hablamos, y sin embargo, ahora que lo pienso, me hace pensar que sigue por aquí en un rinconcito. Pepe Lozano, compadre -así dicen en el norte- hoy me he acordado mucho de ti.
Esta es una respuesta pública al último mail que me escribió, hace ya dos años en el que me actualizaba su vida. Curiosa historia, porque ese mail llegó un 21 de junio. Pepe, no tengo nada que perdonarte, si me enojé porque no nos vimos la última vez que veniste a Guadalajara, fue porque de verdad quería verte, y no te preocupes, el genio lo tengo controlado, a mí no me va a dar un infarto.
Tu hija Paola -que ahora tiene a un hermano de nombre Juan Pablo, en honor a tu hermano- por supuesto que te deberá mantener con ganas de seguir viviendo, así debe ser. Siempre has sido una buena persona, responsable, que no toma decisiones precipitadas. ¿Te acuerdas que siempre eras el freno de Luis, Javier y mío? El que ponía el orden, el que regresó a Luis Miguel al buen camino, el que evitó que nos golpearan a todos varias veces, el que me defendió sin avisarme. Hay tantas cosas que te debo agradecer Pepe. Como todos esos sábados -y domingos y días entre semana- que pasamos en tu casa viendo tele, jugando nintendo, brincando en los juegos de tu jardín, comiendo, haciendo nada pero pasándola bien. Eso también te lo agradezco.
A tu hija le encanta el agua, tiene de donde, podrá ser tan buena nadadora como su padre, quizá sea mejor. Quizá en el agua encuentre amigos como el que nosotros encontramos cuando te conocimos a ti. ¿Te acuerdas del primer día que nadaste en el equipo? Sí, te odiamos por ser la nueva estrella, por venir del mejor y más grande equipo a nadar con nosotros. Te odiamos porque nos ganarías, pero fuimos nosotros quienes ganamos contigo. Me acuerdo de eso y me acuerdo de nuestro relevo que nunca perdió. ¿En verdad eramos tan buenos o era la inspiración la que nos hacía ganar? ¿O era la presión?
Me decías hace dos años que no podías estar peor, y no veías que lo tenías todo. Una mujer que te adora, una familia que te apoyó cada día de tu vida desde que naciste, y una hija por quién vivir -ahora dos- con alegría cada día. Tienes todo Pepe, lo demás, como se dice normalmente, es lo de menos. Decías tener tiempo libre para leer y contestar mails, hoy veo que no lo tienes, has encontrado cosas más importantes, has conocido a otras personas, has encontrado a otros amigos con quienes pasarla bien, es lo normal. Pero puedes estar seguro, que como dijiste en ese último mail, sigues por aquí en un rinconcito. Sí, sigo asombrado como tú con ese mail.
Por mi parte Pepe, ha sido un placer que compartas eso conmigo, y un placer mayor haber compartido tantos años contigo. Eres un gran amigo.

Ya para irnos
No sé que pasa que no puedo subir la foto de mi colección de cocas, pero mientras tanto les dejo esta. Es el resultado de mis horas de ocio, quizá un día en verdad salga en la portada de una revista (policiaca). Y hoy también quiero darle la bienvenida a Matias al mundo de la blogósfera. Creo que será divertida su experiencia. Y gracias a todos por sus palabras de apoyo, pero ayer fue un día en verdad difícil, gracias en verdad.

 
Sólo hoy (Had I known)
Para ella (Had she known)
Hoy necesito apoyarme porque me han traicionado. Sólo por hoy necesito dormir más porque me siento agotado. Hoy, y quizá sólo hoy, me siento sin fuerza, y lo que es peor, sin ganas de ir por más. Hoy me siento humillado. Hoy necesito de apoyo porque me siento rechazado, porque percibo su odio. Hoy no puedo pretender que no me afecta nada, que soy fuerte. Hoy duele. Hoy no me basta con hablar, lo cierto es que tampoco tengo ganas de hacerlo. Hoy miro a los lados y tampoco tengo con quien hablar, con quien estar, con quien compartir. Hoy no quiero es tar solo. Esta noche, y no sólo por hoy, necesito de ti. Y hoy, como todos los días no estás.
 
Es algo muy complicado
Segunda parte
La verdad es que empiezo a creer que esa idea mía de dormir un día a las 9 de la noche se aleja cada día más. Porque ayer tampoco pude hacerlo y al igual que el viernes, me quedé trabajando en la computadora -ordenador- hasta las 12 de la noche, para despertar hoy domingo a las 7 para trabajar sin parar hasta las 2. Si lo malo no es esto, sino que me perdí el partido de México vs Argentina, en el que por cierto la selección mexicana perdió en penales. Empiezo a creer realmente que hay una maldición porque no puede ser posible que perdamos tantos partidos de torneos importantes en penales. Quizá Pablo Escoto debería hacer un profundo análisis de cuales son las causas por las que los mexicanos fallan tantos penales. Es muy bueno haciendo eso.
No vi el partido pero al menos me lo fueron narrando via telefónica, y así mientras yo dirigía un evento de natación en el club y estábamos en el momento de mayor presión por obtener todos los resultados finales, escuchaba atentamente la tanda de penales hasta el momento en que dijeron "Osorio la falló". Ay dios, ¿por qué a nosotros? ¿Cuándo podremos ganar en penales? Y pues así es entonces que estamos fuera de la final, y al mismo tiempo yo quedaba fuera de toda posibilidad de ver el juego porque me desocupé demasiado tarde. Y no pude ver la repetición, me cansé mucho este fin de semana.

Dudas
Mi pequeño vecino me consterna, me preocupa y me desorienta. No lo dije antes, pero lo diré ahora. El niño que un día enojado porque jugando le pegaron, sacó una pistola, es el mismo niño al que un día su papá le pegó en la cara y le dejó un ojo morado. El niño que a veces explota contra su hermano, es el mismo al que su mamá le pega con una raqueta de tenis en el cuerpo. También es el mismo que no cabe en su casa, que no tiene un lugar, que procura estar todo el tiempo fuera de ella. Es el mismo que busca un lugar en otro lado, lejos de su casa y sueña con irse lejos. El niño que no va a la escuela cuando le da flojera, es el mismo que quisiera tener una vida más normal. Y es el mismo que tiene miedo a su padre, que sabe que no es un buen ejemplo, que intenta no parecerse a él pero que probablemente terminará siendo similar. Y a mí eso me crea muchas dudas, porque me duele ver a un niño con esa vida, en la que no se puede intervenir, que sólo se puede ver, como avanza esta historia. Una de esas que acaban mal. ¿Cómo puede un padre tratar así a su hijo?

Ya para irnos
A petición de Aliana, aquí está una foto de una parte de mi colección de Coca Colas. Y bueno, de paso algunos discos, libros y almohadas. Una pequeña parte de mi habitación. Y sí, en dos días más será el post de la comida mexicana. Bueno, algo pasó con la foto, trataré de subirla mañana.

 
El verdadero campeón
Cocktail de viernes
No porque me los haya tomado sino porque fue un día que tuvo de todo. Ya les va, todo empezó desde temprano cuando me tuve que ir al restaurante a recibir la penúltima visita del ayuntamiento. Como suele ser en este tipo de situaciones, la visita sería "entre 8 de la mañana y 8 de la noche" pero en realidad terminó siendo a la una de la tarde, y no duró más de 5 minutos. Todo salió bien.
Estando en el restaurante recibí la visita de mi amiga Paloma, recién llegada de Francia. En realidad llegó el miércoles y mi amigo Luis y yo fuimos al aeropuerto a recibirla, junto con sus amigas y su familia. Lo cual fue muy conveniente para nosotros porque en casa de sus abuelos fuimos invitados a cenar riquísimos tamales -ya casi termino el post de la comida mexicana-. Pero el punto es que ella vino ayer al restaurante y me entregó mis regalitos -geniales todos- que me trajo de Francia, China y Grecia. Los típicos fueron dos latas de Coca Cola para mi colección de latas de Coca Cola que con estas dos llega a la cantidad de 122. Estoy en trámites para que los papás de Dani me regalen una repisa perfecta para mis latas, espero convencerlos pronto. Además de las latas, otras cositas como un mouse pad chino, un llavero griego y chocolates de Maxim's. No comió en el restaurante pero no era la intención, al menos este viernes.
Un poco más tarde llegó mi primo Toño, que vive en la Ciudad de México y está en un curso en Guadalajara unos días, por lo que quiso aprovechar para comer con mi mamá y conmigo. ¿Y qué mejor lugar que mi restaurante? Pues sí, mi madre también comió por primera vez en el lugar, y los comentarios de ambos sobre la comida fueron muy buenos, en realidad por un momento temí que mi primo se fuera a comer la paella con todo y cazuela. Después acompañé a mi primo al lugar al que tenía que llegar para que no se perdiera. Aunque no puedo comprender que una persona que vive en una ciudad de 20 millones de personas como el DF -una cantidad de habitantes similar a NY, Sao Paulo y El Cairo- pueda perderse en una ciudad de 4. Pero es un primo al que quiero mucho entonces no me importó acompañarlo a donde fuera.
Lo malo es que mientras iba con él tenía que estar en otro lugar al mismo tiempo, en mi casa. Y es que este viernes tendríamos ahí dos importantes eventos. El primero de ellos la Copa Pecuenca Kids 2005, que no es otra cosa que un torneo de fútbol que organizamos mi amigo Luis y yo junto con Spanki -de la universidad también- junto con Dani, el primo de luis y todos los niños que viven por aquí en el fraccionamiento. Cuatro equipos, blanco, azul, negro -el mío, donde también estaba Dani y sus amigos-, y el naranja. La final fue entre el equipo negro, campeones defensores y el equipo naranja y tristemente perdimos la final 2-1 por lo que tuvimos que entregar la Copa Pecuenca al nuevo campeón. Simultaneamente y sin que lo supiera, era un gran festejo para Dani, por su cumpleaños en el que le regalamos la única camiseta del Barça que no me pesa comprar, la de Ronaldinho, además de una tarjeta que hice yo. Como las mejores cosas, no se lo esperaba y se puso muy contento con todo. No hubo pastel -torta- ni cantamos las mañanitas -cumpleaños feliz- porque no le gusta ninguna de las dos cosas, pero fue un buen festejo. Después de eso, tuvo lugar la gran final que perdimos, pero ya no importaba tanto, había premios más importantes, como una sonrisa.

Sábado eterno
6.30 am sonó el despertador para ir a entregar un programa, horas más tarde -a las 10.40- en casa de Dani para ver el partido Brasil vs Alemania. Después de ahí a casa a terminar unos asuntos, rápido al restaurante y luego al club a trabajar. Todo el día bajo presión para volver a casa en la tarde noche y después de acostarme en el pasto un rato -se me está haciendo costumbre- un buen juego de ping pong. Descubrí que no soy tan malo como pensaban todos. Y tampoco soy tan bueno como pensaba yo. Ahora sigo trabajando para poder ver mañana el partido de México vs Argentina. Tenemos que ganar.

Sueño
Tengo un sueño que espero realizar pronto, o al menos espero realizarlo. Quiero un día poder dormir a las 9 de la noche. ¿Podré lograrlo?

Ya para irnos
Esta es la foto de casi todos los participantes del pequeño torneo. El equipo naranja campeón, el subcampeón de negro, el equipo blanco tercer lugar, y el azul -sólo hay un jugador en la foto- cuarto lugar. Ya volveremos a ganar.
 
La firma invitada
Con D de Diego
Hoy la firma invitada es un muy buen amigo mío, cuyo nombre además me parece fantástico, es igual al mío. Lo conocí en un viaje de la Universidad en New York, nos hicimos amigos en Washington (en el mismo viaje) y luego compañeros en el equipo de fútbol. Excelente compañía, maravilloso sentido del humor, gran amigo pero sobre todo, una fantástica persona. Un honor que aceptara la invitación, ahora con ustedes el Rusito.

Silencio
Diego Rusito Ramos

Aquí estoy empezando a escribir… cuando Diego me dijo “Es tu turno, eres la firma invitada” me quedé en blanco ya que es un gran honor escribir, pero el problema es ¿Qué escribir?

Después de pensar en que demonios escribir, me puse a hojear varios cuadernos, que vendrían siendo tipo diarios donde solo escribo cuando realmente estoy frustrado, atormentado, deprimido o desilusionado, me di cuenta que realmente las personas (al menos yo) podemos tener pensamientos que normalmente no tendríamos y que al leerlos vemos plasmada una personalidad distinta a la que tenemos pero que a fin de cuentas forma parte de nosotro... aquí les comparto algo que escribí años atrás.

…¿Crees conocer el silencio?...
…¿Crees conocer la presión?...

Si crees conocerlos, te equivocas; podrás conocer el silencio de las palabras, o a los héroes del silencio, pero no conoces el silencio absoluto, no conoces el silencio de tus pensamientos ni el silencio de tu alma, ¡no me conoces a mí!...

--Yo soy el silencio---

¿Por qué?

--Sencillo, por que tú no has callado un llanto, una sonrisa, no has callado tu vida para escuchar otras y guiarlas, no has silenciado tus gritos de desesperación y dolor para aparentar estar bien, para dar fortaleza a otras personas, pero sobretodo por que no has callado el sentimiento de rabia y culpa… --

¿Pero quién guía al silencio?

--Yo… yo solo me guío, pero no sé con certeza a donde, lo que sí sé es que voy al lugar mas silencioso que hay en mi mente…voy a un lugar que nadie jamás a visitado antes, un lugar que ni siquiera yo conozco, un lugar donde el silencio es tal, que no deja de hablarte, de susúrrate, de atormentarte…--

¿Se podrá callar al silencio?

--Yo creo que no…. ¿Cómo podrías callar al silencio? ¿Como podrías callar algo que no hace ruido alguno, pero que al mismo momento te aturde hasta dejarte sordo?, como dije antes, no es un silencio cualquiera, es uno que aprieta y no deja respirar, es uno que no te deja escapar ninguna palabra…ningún grito de auxilio, ni una lagrima de alivio.--
 
Esas pequeñas cosas
Déjate sorprender
Recuperé algo que había perdido ya hace tiempo, mi capacidad de asombro. No sé bien como ni cuando, supongo que la culpa la tiene el mundo y la tecnología, pero ya nada me asombraba. Ni siquiera los actos más violentos del hombre causaban en mí una gran conmoción, llamaban mi atención y decía simplemente "no me sorprende". Una frase que repetí tantas veces que se fue volviendo costumbre.
Me dejó de sorprender que mis amigos dejaran de serlo. Me dejó de sorprender que la gente no cumpliera con los tiempos, con lo que había prometido. Si quedaban mal pretendía que no me importaba y decía simplemente con un tono de desprecio: no me sorprende. Y seguía con mis asuntos y con mi vida. También me dejó de sorprender el avance de la tecnología, y pedí más avance, menor tamaño, más funcionalidad. Si la señal podía ir a 256, por qué no podía ir al doble, y luego de nuevo al doble. ¿Por qué no mejoran la calidad de imagen de la cámara de mi teléfono móvil? ¿Por qué no pueden hacer mi carro más rápido? Y así pedía más y más sin entender siquiera como lograban esos avances y todo el trabajo que había detrás.
No me sorprendía la naturaleza con todas sus bellezas, ni la capacidad del hombre por tratar de destruirlas todas. Tampoco me sorprendía los que luchaban para detener esta destrucción, al fin siempre hay gente buena. El tsunami en asia del año pasado me recordó la fuerza de la naturaleza, pero sin darme cuenta, al mismo tiempo dije que seguramente haía pasado algo así muchas veces, pues así se acomodó el planeta tal como lo conocemos ahora. Me dejó de sorprender la muerte. Y lamentablemente me dejó de sorprender la vida misma, comencé a vivir en automático con destellos de humanidad de vez en cuando pero cada día más espaciados unos y otros. Y así, la pérdida de mi capacidad de asombro se consumó, como la de una gran parte del planeta. Hasta que comprendí que nada era eterno, que las cosas venían como se iban, que la vida era un regalo que debíamos aprovechar, que las personas no estarán con nosotros siempre, que cada día hay que atesorarlo, como hoy.
Así era hasta hoy, hasta ese momento mágico, que me regresó a la vida, que me hizo maravillarme nuevamente. Que me hizo vivir de nuevo como siempre quise. Y sigo asombrado de que algo tan simple me cambie tanto, y me seguiré asombrando. Wow.

Ya para irnos
Esto es lo bueno de la temporada de lluvias, una ventana abierta por donde entra un viento fresco y por la cual mirar la lluvia caer. Todo mientras trabajo en la compu -y bajo unos videos-, quizá lo único que faltaba era un poco de Coca Cola Light en mi pequeño vaso. Quiero aprovechar además para darle la bienvenida a Manijeh a la llamada blogósfera. Mañana hay firma invitada de lujo.
 
domingo animado
P de papá
Hay personas que todos los días se esfuerzan por ser mejores, por saber más, por poder dar más. Hay hombres que tienen siempre una ilusión para seguir trabajando, para avanzar más, para poder llegar más lejos. Hay quienes quieren que nosotros lleguemos aún más lejos que ellos. Esos mismos hombres son los que se convierten en nuestros héroes, y lo queramos o no somos un reflejo de ellos. Un héroe real, al alcance de nosotros que busca estar cerca siempre, que busca lo mejor para nosotros, que nos protege y nos alienta a encontrar el camino que nos haga felices. Es quien busca nuestra felicidad, dispuesto incluso a sacrificar la suya propia. Ese ser, que a veces puede ser muy duro pero siempre por nuestro bien, aun cuando no podamos entenderlo.
Ese hombre es nuestro padre, y así con los años y las experiencias vamos haciéndonos un reflejo de él. Incluso cuando dejan de estar con nosotros, tengo la suerte de contar aún con el mío y compartir muchas cosas con él. Pero también tengo amigos que han perdido ya a sus padres. No los conocí, pero estoy seguro que fueron unos hombres extraordinarios porque formaron unos hijos así. Yo lo sé, sus amigos lo saben, y ellos mismos lo saben. Saben que son lo que son en gran medida por lo que su padre imprimió en ellos y en sus familias, porque su padre está presente en ellos, en sus hermanos, en sus madres y en sus familias. Esas madres que han tenido que hacer también de padres. No tiene caso nombrarlos, ellos saben quienes son. Yo sé quienes son.
Con mi padre las cosas funcionan muy bien, siempre han funcionado bien, me da gusto tenerlo aquí a mi lado siempre, vivo, aunque a veces físicamente lejos, siempre cerca, con la confianza de saber que está ahí siempre, pase lo que pase. Me hace sentir muy bien, y muy orgulloso. Y además, en un toque maravilloso, siempre me hace reir. Felicidades papá, muchas gracias, y felicidades a los suyos que los han creado y formado a ustedes. Aunque no estén aquí.

En segundo plano
Ayer fue la final de la liga de fútbol donde juega Dani. Toda la semana planeé ir a verlo, conseguí una camiseta de su equipo y el sábado estuve ahí temprano. Dado que el partido era relativamente fácil sólo jugó medio tiempo con la idea de que todos los jugadores no titulares pudieran jugar. Lo confieso, cuando entró a la cancha me emocioné mucho y en cada pase que daba me sentía muy orgulloso, muy contento. Al final ganaron y pudieron festejar dando la vuelta a la cancha con el trofeo. No bajé a la cancha y no lo felicité en el momento, era el momento de él y de sus papás. Nosotros estábamos en segundo plano, ya podríamos festejar después. Así, al terminar la vuelta olímpica, bajé las tribunas y me fui a mi casa, ya nos veríamos en casa más tarde y así fue. Así pudimos festejar también nosotros, cuando supo que estuvimos en el partido le dio mucho gusto. Pero a mí me dio más. Ahora vamos por el bicampeonato.
 
Haces bien
Me gusta
Me encanta que me preguntes, porque me obligas a aprender más, a saber más, a leer más. Me gusta que me preguntes porque gracias a ti conozco más. Me gusta cuando te ríes, porque me contagias la sonrisa. Disfruto cuando imaginas porque comparto tus sueños. Me gusta cuando te vas, porque esperaré a que regreses. Me gusta cuando te quedas, porque cuando lo haces sonríes, y me gusta cuando lo haces.
 
Una voz
Un día como cualquier otro
En apariencia un día como cualquier otro, pero con toques de sencillez que le hicieron único. Es que a veces nos complicamos la vida nosotros mimos, y vamos complicándola más y más hasta que nos perdemos en la costumbre y vivimos buscando más sin saber realmente por qué buscamos. Y peor, sin saber exactamente que es eso que buscamos. Y eso me pasa a mí a veces, sin darme cuenta me muevo en direcciones que no quiero. Ayer por la noche estaba presionado por todas las cosas que tenía que hacer el día de hoy, yo, que no suelo preocuparme por nada, que suelo dejar que las cosas sigan su camino ayer estaba realmente intrigado al respecto de como solucionaría todo eso.
Pues hoy desperté y todo comenzó bien y siguió mejor. A media mañana cuando tenía que decidir que hacer, sin saber a ciencia cierta si alguna de las dos opciones me aseguraba un resultado exitoso apareció una tercera opción. Dani -mi ya famoso primo- se apareció y propuso jugar Xbox. Yo que tenía que ir al restaurante, conseguir un extinguidor, ir al ayuntamiento y entregar unas fotos, estaba considerando la opción de jugar con él. Pues bueno, jugamos sólo unos minutos pero fueron suficientes para relajarme y continuar con mi recorrido, sabiendo que a las dos de la tarde veríamos el partido de la Copa Confederaciones en donde jugarían Brasil contra Grecia -ya había ganado México a Japón-. Me fui, terminé todo rápido y llegué a su casa, nos instalamos -odio los sillones de piel, me da calor- y en compañía de otro amigo nuestro vimos el partido.
Minutos más tarde llegó su mamá y luego su papá, también llegó su hermano y más gente invitados de ellos, nosotros seguíamos en lo nuestro, y llegó la hora de comer. Comida típica mexicana que tenía tantos años de no comer. Gorditas, tlacoyos, huaraches y agua de limón. Un placer. (A mis amigos españoles, prometo próximamente un post hablando de comida mexicana, porque es un tema bastante extenso, y ahí explicaré a detalle estos tres platos). El partido terminó con una victoria de Brasil y entonces bajamos, nos despedimos de todos y salimos de la casa, sin saber a donde ir. El destino estaba cerca porque cruzamos la calle y nos sentamos en el pasto -cesped-. Nos acostamos los tres mirando al cielo y pasamos una hora contemplando las nubes, encontrando formas en ellas, de animales, de cosas. Un cielo azul, grandes nubes en movimiento constante y nosotros acostados contemplando. El mundo podía ser un caos, pero estábamos en nuestro pedazo de paraíso. Duró una hora pero la sigo disfrutando, después, tuvimos que continuar con nuestras vidas. Uno fue a entrenar, otro a estudiar para su examen de mañana y yo fui a la Universidad a unos asuntos pendientes. La vida, a veces, es bella. Los pequeños detalles hacen que valga la pena. Y hay gente que quiere el mejor restaurante y los sillones más caros. Comida típica casera y pasto con vista al cielo. No hay más.

Cargando madera
Hoy vi al Rusito, entrañable amigo, experimentado corredor, destacado fotógrafo. Vino a mi casa unos minutos, y al ver llegar su auto me acerqué -la verdad es que intentó atropellarme-. Me dirigí a su puerta y al bajar esperaba yo verlo como siempre, digamos, en su tamaño un tanto compacto. Menuda sorpresa la mía cuando se bajó y vi a un pequeño toro. ¿Engordaste? ¿Vas al gimnasio? ¿Qué te pasó? Pues ni una ni la otra, na' que está trabajando en la mueblería de su familia cargando madera y en menos de un mes se ha transformado. Con esto esperamos que teniendo mayor fuerza adquiera mayor equilibrio y cuando intente correr no caiga al suelo.

Ya para irnos
Malvas 55 Fraccionamiento Jacarandas, Zapopan, Jalisco. 45160. Ahí viví los que quizá sean los mejores años de mi vida, quizá sean estos. Ojalá que algún día pueda decir eso de cada año vivido. De esa casa que vendimos no queda nada, la han transformado, pero el recuerdo nadie me lo quita. ¿Por qué no hubo firma invitada ayer? El invitado se retrasó en un aeropuerto, ya le tocará algún día otra vez.
 
Golpes en la cara y en la memoria
A unos metros de aquí
Tenía ya un tiempo sin llorar. No, no es que me diera pena o fuera un seguidor de esa corriente de que los hombres no lloran. No, nunca he pensado así, pero hacía mucho que no lloraba. He llorado cuando han muerto mis seres quediros, familiares y amigos. He llorado incluso muchos días después de esos días. También lloré mucho el día que vi a mi padre irse de casa en una ambulancia con un dolor insoportable, mientras esperábamos al vehículo estuve fuerte, incluso cuando lo subieron y se fue, pero al cerrar la puerta de la casa y quedar yo solo dentro no pude contenerme más. No puedo recordar cuando fue la última vez, pero hoy volví a llorar. Fueron lagrimas de desesperación, de tristeza, de empatía, de compasión y de frustración.
Todo comenzó ayer, aunque en realidad esta historia tiene más tiempo. Pero anoche estaba yo aquí en mi habitación sentado, leyendo cuando escuché a mis vecinos que gritaban. Tienen 11 y 13 años y por lo que alcancé a escuchar tenían prisa por algo. Minutos más tarde escuché a su papá gritar. Gritaba mucho, no pude -o no quise- distinguir que decía pero se notaba que estaba muy alterado, y ahora que lo pienso quizá sea su estado natural. Simultaneamente se escuchaba a un niño llorar. Y luego vino un silencio largo. Cerré la ventana, apagué la luz y me fui.
Hoy abrí mi puerta y me llevé una sorpresa, afuera de mi casa estaban ellos jugando, después de todo tienen 11 años. Los saludé y al acercarse el menor de los hermanos, le vi la cara maltratada, un ojo morado y el otro también, además de la hinchazón. Me contó que lo golpeó su padre, me preguntó si escuché algo y negué al tiempo que movía la cabeza de un lado a otro sin saber que hacer. Se acercó a mí cuando nadie veía y me pidió que no dijera nada, no quería que nadie supiera. Y entonces comenzó a llorar. Conozco ligeramente su historia familiar y creo que no es la primera vez que pasa. Lamentablemente no puedo hacer nada al respecto, intentar ayudarle en algo sería peor. Sólo queda esperar a que la familia escape. Y se vayan lejos y no vuelvan. A los pocos minutos, ya un poco más tranquilo se fue y yo entré de nuevo a mi casa -olvidé por qué había salido así que me regresé- y cerré la puerta. Subí la escalera y al entrar a mi cuarto estaba llorando. No es justo, no se vale arruinar así la vida de un niño. Estropear sus mejores años, terminar con su inocencia. No se vale, y sin embargo sucede. No sé por qué me afectó tanto verlo, creo que no lo puedo explicar, sólo sucedió.

Todo sigue
Pero la vida continúa y hoy fue cumpleaño de una de mis amigas más cercanas y había que festejar. En realidad la fiesta es el sábado pero hoy llegamos a su casa, con invitación o sin ella estaríamos ahí hoy como lo hacemos todos los años. Este año éramos menos que el pasado, quizá influyó la Copa Libertadores, o la lluvia, o que sea martes, pero estábamos los que teníamos que estar, los que hemos estado siempre y los que seguiremos estando.

Ya para irnos
Jugando Xbox. Así debería se la infancia de todos, divertida, sin violencia.
 
Si tú supieras
Recolección de almas
Todo el coraje y la tristeza de una vida llena de maltrato y abuso parecen desbordarse en dos brazos morenos, llenos de círculos semejantes a pequeños volcanes que en lugar de lava arrojan sangre.
Después de que su padrastro dejó de maltratarla, amarrarla y violarla salvajemente, Lesli de vez en cuando sonríe discretamente, enseñando los dientes chuecos inferiores.
A unas semanas de festejar sus 15 años, la niña únicamente escribe su primer nombre con dificultad y es torpe para sostener los cubiertos, aunque muy hábil para hacer peinados.
El niño del parque. Óscar, un niño de 15 años, morenito, cachetón, risueño y con lo pelos parados, vive en el jardín frente al Hospital Civil Viejo. Platica que acaba de llegar de Morelia, de donde salió huyendo de algo que no quiso decir. En la noche, una banca verde es su mejor colchón después de ayudarle a la señora que vende comida afuera del hospital.
La brigada intentó persuadirlo para llevarlo a un albergue, pero desconfiado -¿en quién puede confiar después de todo?-, se negó. En unos días comenzarán las lluvias, tal vez después acceda, el DIF insistirá.
Estas son sólo dos historias de millones que hay en el mundo, y lo que es más triste es que hay peores, o que quizá nos portamos indiferentes ante ellas. O las dos cosas. Hasta hoy, nunca he actuado por ayudar en algo a erradicar este problema en la calle, lo he hecho directamente en albergues y hospitales, pero no en la calle. Es cierto que me apena y me entristece y que quisiera ayudar pero no había encontrado nunca la manera de hacerlo. Hoy ese camino apareció, aunque no es nada fácil porque hay que cubrir una serie de requisitos para poder ser parte de esas brigadas que rescatan niños de la calle. Aún si no quedo elegido para ir a la calle, buscaré la manera en que pueda aportar algo. Conocer esas historias de cerca, como otras que he conocido recientemente me vuelven a sacudir todo y me hacen de nueva cuenta reflexionar y agradecer por todo. Que tengo una familia, todos en diferentes ciudades, pero ahí estamos. Que tengo una casa a la cual llegar, que tengo a mis amigos, que tuve siempre la oportunidad de estudiar, de hacer ejercicio, de leer lo que quisiera. Que tuve siempre toda la libertad para vivir, y las responsabilidades que eso conlleva. Que no me faltó nunca comida, que nunca conocí a la violencia. Que a la gente que quiero tampoco le faltó nada. Y por eso mismo tengo que hacer algo, no puedo quedarme sólo agradeciendo lo que tengo mientras existan niños como Lesli y Oscar. Mientras existan tantos miles como Lesli y Oscar.

Como esperaba
Hoy Michael Jackson fue declarado inocente, era de esperarse pues yo en verdad dudaba que hubiera cometido el delito. Me explico, si un hijo mío sufriera un abuso de ese tipo, no esperaría jamás dinero a cambio, sino que el culpable pagara con su vida en la cárcel. Aceptar el dinero sería prostituir a mi propio hijo, por eso jamás creí que en alguno de los dos casos en que lo acusaron fuera en verdad culpable. Un padre, y creo que una madre menos, haría eso con su hijo, evidentemente iban sólo tras el dinero aprovechando la mancha que dejó en el cantante un caso similar 10 años antes.

Ya para irnos
Él es Oscar. ¿Cómo se rescata el alma?

 
Cosas muy parecidas
Buenos resultados
Total que esto es así, las cosas funcionaron todavía mejor de lo esperado. Por partes, el sábado por la mañana terminamos finalmente el acondicionamiento del restaurante, los últimos toques los dio el electricista que finalmente nos hizo ver la luz a todos. Es que había unos focos que no prendían y no encontrábamos el modo de hacerlos funcionar, pero el señor experto en la materia logró solucionar todo. Después de eso, vino lo realmente complicado, probar las primeras paellas hechas ahí. Por una parte me sentía muy confiado, pero por otra parte tenía dudas. ¿Y si no quedan bien las primeras? ¿Y si no le gustan a nadie? ¿Y si se queman? ¿Y si quedan resecas? Total, que todas las dudas se fusionaron en una gran duda: ¿Y si nada sale bien hoy? Entonces me sentí seguro. Seguro de la duda obviamente, pero ya no podía retroceder. Ya no podíamos dar marcha atrás. Y entonces, la gente llegó y fue hora de comer. Y todos comentaron que que buena paella, que buen sabor y que bonita presentación. Salvados, funcionó todo a la perfección y la angustia se fue por un momento.
En la tarde volvió (a volver) una antigua tradición, que es jugar Xbox en casa de mi amiga Ana. Teníamos varios meses sin hacerlo y ya hacía falta. Es una buena manera de descargar la rabia acumulada sin dañar a alguien, y las agresiones dentro del juego no lastiman de verdad, bueno, salvo algunas excepciones como golpearse contra la mesa, el daño no es mayor.
Y en la noche del sábado me sentí un señor de 60 años, porque un vecino que vive a muchos metros de distancia sobre otra calle, tuvo fiesta, total que eran las 4 de la mañana y seguían gustosos cantando a todo volumen, pude dormir bien, pero estuve tentado a llamar a la patrulla para que los hicieran guardar silencio, pensé en hacerlo, pero sólo lo pensé.
Y el domingo en la tarde volvió otra antigua tradición, la de las lesiones. Pues sí, jugábamos hoy un partido de futbol que al principio me dijeron que era amistoso, pero cada minuto que pasaba iba perdiéndose ese concepto. Hasta que comenzaron las entradas fuertes, y como siempre fui el primero en recibir una. Y el segundo, y el tercero hasta que un canto cansado en un balón disputado entré con todo para calmar al otro equipo. Se calmó ese jugador, pero a los pocos minutos recibí una patada en la pierna que me sacó del partido, no podía ni caminar y ahora que escribo esto, ya varias horas después sigo con mucho dolor, espero que no sea nada grave. Si mañana no mejora habrá que ir al doctor, y eso que quería ir al cine.

Mejores resultados
Sí, Dani ganó el partido de ida que jugó este sábado. Quedaron 2-0 a su favor y al parecer el próximo sábado levantarán la copa. Se la merecen y estamos preparando los festejos que incluyen ir a cenar, o traer la cena a casa, ya decidiremos en ese momento. En realidad, festejaremos aun y cuando no ganaran el campeonato, es un buen pretexto para celebrar, para celebrar cualquier cosa. Por cierto, no he podido ganarle de nuevo en FIFA 2005, debo practicar más.
 
Quiero sentirme bien
11:11
Es la hora en la que escribo, en el final de este viernes, un viernes raro. O no, quizá sólo es un viernes diferente. Por la mañana me tocó hacerla de ingeniero, eso de lo que no tengo mucho, pero me defiendo porque tuve que armar un anaquel de la cocina de mi pequeño restaurante. Las instrucciones decían que para mayor facilidad y mejores resultados se recomienda hacerlo entre dos personas, pero dado que yo no tenía a nadie más en ese momento me tocó hacerlo a mí solo. Después de una hora de trabajo -pudo haber sido menos pero por no leer las instrucciones completas me equivoqué en algunos pasos- pude levantar el estante, llevarlo al que sería su lugar y... comprobar que el arquitecto falló en las medidas porque las cosas no cabían como él dijo. Pues bueno, mover un poquito esto, recorrer esto para allá y ya está. No quedó como él había previsto, pero pues ya quedó.
A las 12 del día en compañía de mi amigo Pablo -no el que escribió el miércoles, otro Pablo- salí a comprar un regalo de cumpleaños. La verdad es que ya teníamos claro que era el regalo y en que tienda lo compraríamos, así que eso no fue complicado. Lo realmente difícil fue conseguir el estambre. Me explico, el regalo fue un balón de fútbol y el estambre era para envolverlo y formar una gran bola de estambre. ¿Por qué así? El festejado del día -Willy- desde hace algunos meses recibió el apodo de tejedor porque se descubrió que le gusta tejer -la verdad es que no es cierto, pero no importa el chiste es burlarse- y que mejor regalo para alguien que gusta del arte del tejido que una grab madeja de estambre. Nosotros esperábamos que se decepcionara al ver el estambre y le diera mucho gusto descubrir que era un balón. La realidad es que se emocionó al ver el estambre y se decepcionó al ver que era un balón. Y el festejo fue un éxito total.
En la tercera parte del día, porque todo fue por bloques, me pasé una buena parte de la tarde dando vueltas en la moto. Quienes me conocen saben que desde hacer aproximadamente un año descubrí que las motos son lo mío, siempre me mostré tan temeroso de ellas que la primera vez que me subí en una pensé que sería la última, luego poco a poco les fui perdiendo el miedo, pero no por eso me excedí en la confianza. Luego me sentí más seguro en ellas y ahora disfruto dar un paseo en una moto. Creo que lo mejor de la moto es la sensación del viento contra ti, ahora comprendo lo que decían tantas veces. Pues bien, me divertí en la moto hoy. Me divertí más festejando a Willy, y a pesar de que se suspendió la ida al autódromo a los arrancones de cuarto de milla nocturnos, la pasé bien. Mañana será la primera prueba del restaurante a pruebas cerradas, y aunque ya tenemos todo, he de confesar que me siento nervioso, ya les contaré que tal me va mañana.

Y también mañana
Es el partido de ida de la final de la Liga Córdiga Nike donde juga mi primo Dani. Atlas contra Chivas, los equipos de la ciudad. El partido de vuelta se jugará el sábado 18 en las instalaciones del Club Atlas Colomos. Mi equipo de siempre en primera división es Chivas, Dani le va al Atlas y juega en el Atlas. Al segundo partido sí voy a ir, y como es de esperarse, por primera vez me pondré una playera del Atlas para apoyar a Dani, espero que sea campeón, que se lo merece.

Ya para irnos
Mi teléfono móvil + espejo lateral + esperar a mi papá a que salga del banco da como resultado que yo tome estas fotos para no aburrirme en el camino. Que bueno que les gustó Frida, próximamente postearé sobre Rufino Tamayo. Por cierto, salgo en la bocadena de las Madalenas.

 
De pintores y pintoras
Primera parte
Resultó que son muchos pintores mexicanos. También resultó que mi memoria no era tan buena, y resultó que soy muy malo para escribir párramos pequeños. Por eso haré esto por partes, y esta es la primera.

Frida Kahlo
O simplemente Frida. Una de las cosas más notorias en sus cuadros es la influencia de su esposo, Diego Rivera. Gracias a esto adoptó el empleo de zonas de color amplias y sencillas plasmadas en un estilo deliberadamente ingenuo. Sí, al igual que Diego y muchos más, siempre quiso que su obra entera fuera una afirmación de su identidad mexicana. Quizá por eso era frecuente que recurriera a técnicas y temas típicos del folklore del país. Por esto mismo los colores que empleaba. Readaptó el arte popular en sus cuadros.
Pero Frida cambió con el tiempo, y más adelante incluyó elementos fantásticos, claramente introspectivos, utilizó libremente el espacio del lienzo y la yuxtaposición de objetos incongruentes le dieron más realze a su obra. Tan así, que en su momento llegó a ser relacionada con el movimiento surrealista.
Sus cuadros representan fundamentalmente su experiencia personal: los aspectos dolorosos de su vida, que transcurrió en gran parte postrada en una cama, son narrados a través de una imaginería gráfica. Expresa la desintegración de su cuerpo y el terrible sufrimiento que padeció en obras como La columna rota, que pintó en 1944, en la que aparece con un aparato ortopédico de metal y con el cuerpo abierto mostrando una columna rota en lugar de la columna vertebral. Su dolor ante la imposibilidad de tener hijos lo plasma en Hospital Henry Ford en 1932, en la que se ve a un bebé y varios objetos, como un hueso pélvico y una máquina, diseminados alrededor de una cama de hospital donde yace mientras sufre un aborto. Otras obras son: Unos cuantos piquetitos, del año 1935, Las dos Fridas, de1939, y Sin esperanza.
Expuso en tres ocasiones. Organizó las exposiciones de Nueva York de 1938 y de París de 1939 a través de sus contactos con el poeta y ensayista surrealista francés André Breton. En abril de 1953 expuso por primera vez en la galería de Arte Contemporáneo de Ciudad de México. Un año después murió. El matrimonio Kahlo-Rivera (que no Rivera-Kahlo) fue miembro del Partido Comunista Mexicano. El día de su entierro, el féretro de Frida fue cubierto con la bandera del partido, un hecho que fue muy criticado por toda la prensa nacional. Su casa de Coyoacán fue transformada en Museo y lleva su nombre. Si tienen la oportunidad de visitarlo, no lo duden, vale mucho la pena y se puede entender mucho mejor la obra de Frida visitando su casa. Con esos colores tan suyos, tan mágicos, ya entrar es una experiencia. De las colecciones más grandes se encuentran la de Dolores Olmedo y la de Madonna -aunque usted no lo crea-. Y dentro de sus récords está que sus cuadros son los que han sido subastados más caros, pintados por una mujer. Ojalá se den tiempo para conocer más a Frida.

La columna rota y Las dos Fridas


El hospital Henry Ford


Gustos culposos
Ayer leía en el blog de Jaka, sus confesiones de gustos culposos, esas cosas que nos gustan que por pena, o porque no van del todo con lo que usualmente nos gusta no decimos. Aquí están algunos míos. Confieso que me gustan muchas canciones de Los Tigres del Norte, y que cuando las escucho intento cantar como ellos. También me gustan las cumbias, y cuando las escucho imagino que puedo bailarlas. Que me gusta completito el disco de rancheras de Sasha Sökol. Que me gusta Sasha Sökol. Que hice casting para entrar a Big Brother y no me quedé en la segunda ronda. Y que me gusta una canción de Belinda, varias de Benny y Alejandro Sanz y unas del nuevo disco de Elefante. Fiu, me siento mejor.
 
La firma invitada
Con ustedes
¿Se acuerdan esa foto que puse hace unos días donde salíamos 5 tipos vistiendo traje negro caminando por una calle? El que va al centro es Pablo. Nació y vive en Guadalajara, pero vivió 4 años en Vancouver. Su sentido del humor es estupendo y es una persona extraordinaria. Y lo sabe. Sin más, mi amigo Pablo Escoto.

De paradigmas y progresos
Pablo Escoto


Paradigma: Aspecto o situación que se toma como patrón, ejemplo o modelo en forma esquemática. Conjunto de opiniones, valores y métodos compartidos por los integrantes de un colectivo.
Es obvio que todas las sociedades viven de paradigmas. Sus leyes son consecuencia del razonamiento de paradigmas. Desde las viejas tribus africanas hasta las más avanzadas naciones que hoy en día conocemos. Es muy importante para nuestro desarrollo como país superar viejos paradigmas o en su defecto renovarlos, actualizarlos. Lo vemos día tras día no sólo en la política que satura los medios de información, tambien en la manera de hacer negocios, en la forma de hacer amistades, y hasta en la forma de buscar una pareja. Vivimos en una sociedad que se basa en modelos, los cuales no siempre nos van a ser útiles para definir los problemas. Pensaba el otro día sobre un familiar cercano y su reciente decisión de dejar su trabajo, un exitoso negocio familiar heredado por su papá, y mudarse con su familia a un país primermundista, sin trabajo seguro pero con muchas ganas de vivir algo diferente y que creía beneficiaría a su esposa y tres hijos. Le llevó más de 7 años romper el paradigma de que la vida y su padre le habían dado ya un camino a seguir, y que al desviarse pondría en riesgo el futuro de él y su nueva familia. Hoy es más feliz con su familia en dicho lugar y no se arrepiente de su decisión; el simple hecho de desafiar al paradigma le debe de enorgullecer. A mi propia familia le tocó vivir una situación parecida, y ejemplos como estos hay miles, si no es que millones. Hay que reflexionar sobre qué conceptos rigen nuestras vidas, desintegrar estos conceptos, y volverlos a armar a nuestro entendimiento para poder realmente creer en ellos y mejorarlos. Esto es lo que espero le enseñen a mis hijos algún día en la escuela.
Hoy entiendo por qué me dan anatomía si no voy a ser médico, física si no voy a ser ingeniero...el conocer estas bases hace de uno no un sabio, pero si una persona que entiende y aprende.
Los inconformes son los que se han puesto a pensar realmente en esto, y coincidentemente son los inconformes los que hacen el progreso.
Es más fácil desintegrar un átomo que un concepto.
Albert Einstein.

Ya para irnos
De las cosas buenas de la temporada de calor, es que al menos la ciudad se ve con más colores, con más flores. Ya pronto empezará a llover, aunque como dato curioso, la tradición dice: "La temporada de lluvias empieza el 7 de junio, llueva o no llueva", o sea, por decreto.
 
Comprensivo, bueno y tolerante. Y justo a mí.
Tiempo al tiempo
Pues como siempre, con el tiempo las cosas vuelven a la calma y todos nos volvemos un poco más racionales. La situación es la siguiente, hace algunos meses, una señora que tengo como vecina decidió que para entretenerse -supongo, no le encuentro otra explicación- lo mejor era hablar de mí, inventarme un chisme pues. Afortunadamente fuera de ella y la coautora del chisme nadie más lo creyó, y no pasó de ahí. Como dije hace unos meses sobre el mismo tema, lo más lamentable de esto era su actitud, por la espalda y sin derecho a réplica, pero al ser sólo ellas dos lo dejé pasar. Yo les reconozco (a las dos) atributos de vileza que siempre había considerado inalcanzables, hasta como un utópico ideal. Con todo, nunca deja de interesar el verse comentado, el ser objeto de una opinión, por más hiriente que esta pueda ser. Pero ayer se llegó a un límite porque sus palabras ocasionaron daño en terceras personas. Por lo que era en contra mía, afectaron a alguien más y por eso estaba tan molesto. Por eso escribí la carta que estoy seguro que algún día leerá, que iba a ser hoy pero me he detenido nuevamente. Porque hoy, 24 horas después del daño, estamos todos más tranquilos. Y al final eso es lo que vale más, la tranquilidad de todos nosotros que sabemos que nada es cierto, y que siempre hemos actuado del modo correcto, que no somos lo que ella quiere hacer creer, y mejor aún, que nadie ha dudado de nosotros. Por eso de nueva cuenta, por nuestra parte todo vuelve a estar bien. Eso sí, no toleraremos otra más, eso está claro, y está dicho.

Cuando nadie lo ve
Y no estoy hablando de Alejandro Sanz, que por cierto no sé como fue capaz de dejar a mi compatriota Jaidy, pero ese no es el punto. Hoy fui a ver un partido de tenis del que sigo apostando que será el futuro Rafa Nadal, al fin México tendrá un buen tenista después de tanto tiempo de "promesas" que no cuajan. Estoy hablando de un amigo de mi primo Dani. Llegamos al club en donde era el torneo, y después de hacer circo, maroma y teatro para estacionar el auto logramos entrar y nos fuimos directo a las canchas de tenis donde tendrían lugar los partidos. Les tocó las 5 y a esa fuimos, a sentarnos y esperar el comienzo. Pues bien, Bertín ganó el primer set basándose en los errores del rival y no en un buen juego. El rival hizo lo mismo los siguientes dos sets y le ganó. Después escuché que Bertín suele jugar mucho mejor cuando nadie lo ve, y comencé a pensar que eso nos pasa a muchos de nosotros en muchas áreas. Tener público nos pone nerviosos, siempre tenemos la posibilidad de cometer un error o de fallar -en cualquier área- pero cuando sabemos que nos observan, y más si es gente conocida, nos ponemos más nerviosos y aumentamos la probabilidad de caer en el error. En lo personal me ha pasado varias veces y creo que todos en algún momento pasamos por eso, por la presión del público. La presión de las miradas atentas.

Ya para irnos
Pues sigo con las fotos de Zapopan, esta es la panóramica de la Plaza de las Américas Juan Pablo II, la segunda parte del nombre se la acaban de agregar, para seguir la línea de los últimos dos meses. Ya está casi terminado el post de los pintores mexicanos, primera parte, que publicaré el jueves por la noche. Mañana es miércoles de firma invitada, y esta vez no es mi hermano.


 
Carta abierta (segundo post de lunes, edición extraordinaria)
Señora Rayo Rodríguez de Romero:

No nos vamos a dejar. No, esta vez no nos vamos a dejar, ahora no va a ser tan fácil que pasen sobre nosotros, de hecho ahora no van a pasar sobre nosotros porque hemos decidido, de manera conjunta, y he de confesar que yo había decidio hacerlo aunque fuera el único. No vamos a protestar, vamos a ir a encarar, a exigir explicaciones, a que reparen el daño que nos han hecho. Una disculpa no basta, no nos será suficiente.
Yo siempre la he tratado con respeto, en efecto son pocas las veces que hemos hablado y nunca le he faltado, para mí usted siempre ha sido una dama y como tal me he dirigido a usted. Su familia podrá confirmarlo, pues es con su hijo Toño con quien tuve un mayor trato en los poco menos de tres meses que interactué con él, jamás hice nada que pudiera afectarle de manera negativa. Eso de lo que usted me acusa, que me condenaría a prisión si es que fuera cierto, y que además me obligaría a entregarme para ser fiel a mis principios, tampoco es cierto. Por eso me resulta inexplicable que haga uso de su falsa imagen de víctima para deshonrarme ante mis amigos. Comete usted un error que daña mi imagen, tanto como la suya.
Se equivoca señora, sus afirmaciones del pasado mes de octubre, como las del día de ayer son injustas. Soy un ciudadano comprometido con el cumplimiento de las leyes y el respeto a la libertad, no soy yo quien viola la ley, es usted quien lo hace al difamarme, al acusarme sin tener pruebas porque simplemente no existen. No soy yo quien usted dice, pero en cambio usted es peor de lo que alcanzo a imaginar, quisiera pensar que no mide las consecuencias de sus palabras, pero a estas alturas me resulta imposible darle el beneficio de la duda, pues es más que evidente que su intención es manchar mi imagen, y la de quienes me rodean, a como de lugar. Desconozco por completo su interés en hacerlo, pero ha tomado esa decisión. Una decisión por cierto muy equicocada, y que no parará aquí pues he iniciado un plan para acabar de una vez por todas con esta situación. No soy yo quien ha ofendido, es usted.
No hay en mis palabras ni en mis acciones nada que la pueda ofender a usted, ni a sus hijos ni a su esposo. No hay nada que pueda ofender a su familia ni a ninguna otra. Las ofensas nos las ha hecho usted y su familia quienes de forma recurrente lanzan injurias en contra nuestra. Yo mismo lo he padecido. Pero evidentemente ante sus ojos, eso está permitido.
Toda mi vida he creado y mantenido una imagen intachable en todos los aspectos de mi vida, tanto en lo académico como en lo personal, en lo laboral como en lo deportivo. Nunca he tenido problemas con nadie, jamás se ha sospechado de mí, nunca he perdido la confianza de nadie. Me atrevo a decir que no hay persona que me conozca que no reconozca esta realidad. Tan fácil porque así es, porque así he sido, porque así soy. Porque así me educó mi familia, con principios y valores claros, en los que el respeto y la responsabilidad son la cabeza de todo. En donde no se habla a las espaldas de nadie, como usted lo hace, nosotros hablamos de frente. Damos oportunidad a la réplica. Para nosotros como para la ley, todos somos inocentes hasta que se demuestra lo contrario. Para usted y su familia en cambio, yo y quienes me rodean somos culpables y no tenemos oportunidad de demostrar lo contrario.
Para quedar bien se sumó a esa campaña en contra mía, le dio fuerza a algo que carece de sustento, que desconoce la verdad. Se sumó a un movimiento deshonesto para desprestigiarme. Y creó una campaña de descalificación y denuesto en contra mía.
De todas las distorsiones e injurias que se encargó usted de crear acerca de mí, lo que más me duele es que no lo dijera de frente, que no me diera la oportunidad de defenderme, y que evitara todo tipo de contacto directo con la presunta otra parte del problema. Eso es lo que más me duele a mí y a mi familia. Sí señora, mi familia sabe de esto. Y si no hemos hecho algo mayor de esto es porque teníamos la esperanza de que lo olvidara rápidamente, pero ahora que usted retoma esto para de nuevo hacerme daño, le informo que no nos vamos a dejar, como se lo dije al principio de esta carta.
No soy yo, es usted quien debe disculparse por lo dicho, y hasta por lo no dicho. No podemos, ni dejaremos que se escude en su elaborado arte de mentir. Lo que está en juego aquí no es mi reputación, esa no la va a destruir ni a manchar una persona que calumnia y se esconde, que ataca por la espalda. Lo que está en juego es su credibilidad y la posibilidad de que no sea usted vista como una mentirosa.
Señora, yo soy un hombre de principios y de valores. No de dogmas ni cofradías, soy fiel a lo que me han inculcado en mi familia. Esta vez no haré más que defenderme, no puedo callarme como la primera vez. Hacerlo sería ir en contra de mí mismo y de mis intereses. Y le aseguro que no estoy solo.

 
La espera prolongada. Y todavía más.
Dos generaciones
Para contextualizar, lo tenía escondido para muchos, pero es hora de compartir las buenas nuevas, ya que finalmente es una realidad y dentro de una semana será el primer día de operaciones. Voy a abrir mi propio restaurante. Bueno, así como tal suena muy bien pero en realidad somos mi padre, un español de nombre Liucu y yo. El restaurante será de comida española, especializados en paella. Ya les daré los detalles de la apertura y dirección donde siempre serán bienvenidos. Pero para poder abrir se necesita completar todos los trámites del ayuntamiento, que aunque son sencillos, siempre termina uno dando unas cuantas vueltas por el mismo lugar, hoy lo único que faltaban eran las fotografías del lugar por dentro y por fuera. Mi padre y yo escuchamos lo mismo y cada quien ideó un plan distinto. A continuación el de él y luego el mío.
El papá pensó: Voy a la casa, tomo mi cámara fotográfica, veo si tiene rollo, tomo las fotos del lugar, voy al centro de revelado, espero una hora, al fin que ya es muy rápido, y regreso a la oficina del ayuntamiento. En menos de dos horas regreso.
El hijo pensó: Voy a la casa, tomo mi cámara fotográfica, ¿o mejor con la cámara del móvil? Bueno, mejor con la cámara digital, tomo las fotos del lugar, voy a imprimirlas en dos minutos y voy al ayuntamiento. Con suerte llego en media hora.
Obviamente como a ninguno de los dos le interesaba demorar el trámite, optamos por mi idea, pero me llamó la atención naturalidad con la que cada quien pensó en como hacerlo de la forma rápida. Eso me recordó el avance de la tecnología entre las generaciones, creo que mi padre no comprende al 100% un mp3 y no hablemos del iPod. Yo tampoco comprendo al 100% como funciona el mp3, pero sé que es. Un día alguien nos preguntó a los dos como se enciende el aparato de sonido de la casa o del auto, haciendo el movimiento de la mano. Para mi fue natural simular que tomaba un control remoto y oprimir un botón. Mi padre en cambio simuló girar una perilla. Es normal, pero me asusta, porque quizá algún día tenga hijos -prometo que no serán como yo, no se preocupen- y seguramente el que piense en los métodos antiguos seré yo, a pesar del esfuerzo que seguramente haré por mantenerme al día, mientras tenga tiempo.

El plazo no se cumple
Pues nada, que hoy pensaba ver jugar finalmente al futuro Nadal -este apenas tiene 13 años- pero no ha pasado, su rival no fue al partido y ganó automáticamente. Espero que mañana sí me toque. Pero ya nada lo garantiza. El post de los pintores ya lo comencé hoy, espero tenerlo listo el jueves, al menos la primera parte. Y ya en esto de los avisos, ya tengo en mente mis cuatro letras P.

Ya para irnos
La plaza principal recién remodelada de la ciudad donde vivo. La basílica de zapopan que cada día de la virgen, 12 de octubre recibe a más de dos millones de fieles católicos. Sorprendente.
 
Entre la decepción y la gloria
Como queriendo y no
El único día que puedo despertar más tarde es el domingo. El sábado por horario podría hacerlo, pero resulta ser que dentro de mis características físicas se encuentra un oído hiper sensible que me imposibilita dormir mucho porque alcanzo a escuchar todos los ruidos, por insignificantes que sean, dentro y fuera de mi casa. Sí, eso mismo hace que a pesar de no tener vecinos a los lados ni atrás de mi casa, escuche los de la siguiente manzana cuando abren su puerta, cuando suben al coche, cuando lo enciencen. El mismo oído me permite escuchar a mis vecinos más cercanos cuando gritan: "levántate que se te hace tarde". No sé por qué no compra ese tal Chuy un despertador, aunque quizá también lo escucharía. Entonces, de lunes a viernes me despierto temprano, aunque últimamente menos temprano que antes. El sábado, que podría dormir más siempre tengo algo que hacer a media mañana, y el ruido termina de levantarme por ahí de las 8. Pero el domingo, ese día sí puedo dormir porque los demás deciden hacerlo. No hay construcciones cercanas, no hay repartidores de periódicos a las 6 -nadie quiere leer el periódico en domingo a esa hora-, no hay autos que se encienden y se van, pasos en la escalera de mi casa, pájaros cantando -a decir verdad, creo que todas las mañanas hay pájaros pero los domingos mi oído además se vuelve selectivo y me permite dormir más-. Así que hoy domingo, pude despertar a las 10.30 de la mañana, lo cual constituye por sí mismo un récord porque no suelo dormir hasta muy tarde.
No se confundan, no quiere decir que no pueda dormir mucho tiempo seguido, sí puedo, es sólo que no en la mañana. Por ejemplo, cuando entrenaba natación en un nivel muy alto, el único día que tenía descanso era el lunes por la tarde, por lo que lo habitual para mí era dormir a las 5 de la tarde para despertar a las 5 del día siguiente. Las instrucciones a mi mamá eran precisas, necesitaba descansar, no teléfono, no puerta, no nada, no estoy para nadie. Y me podía reponer del cansancio acumulado. Mis amigos se quedaban preplejos porque les resultaba increible que durmiera tantas hroas seguidas y que además lo programara, pero no era pereza, era necesario.
La última vez que dormí tantas horas seguidas fue en diciembre pasado, llegué de Washington tras varios días de mucha actividad y pocas horas de sueño, en la que la última noche no dormimos absolutamente nada. Y yo que no puedo dormir en los aviones llegué cayéndome a Guadalajara. A casa llegué a las 4 de la tarde y me acosté sobre la cama, sin cambiarme, sin quitarme lo que traia puesto, sólo me arrojé sobre la cama a las 4.02 quizá. Y desperté a las 9 de la mañana del día siguiente. Obviamente entre el ligero cambio de horario, y el cansancio que traía, cuando desperté por un momento ni siquiera recordé donde estaba a pesar de amanecer en mio propia habitación. Fueron 17 horas seguidas durmiendo. Lo mejor fue que esa misma tarde me volví a despertar temprano.
Todo esto vino al tema porque me muero de sueño, estoy muy cansado por todo lo que tuve que hacer este fin de semana, por lo que me espera y porque aunque mañana lunes -por única ocasión- podría despertar temprano, el ruido no me dejará. A veces quisiera desactivar mis oídos un poco y desncansar más. Lo mejor de todo, es que últimamente sueño más, o al menos lo recuerdo más al despertar. Estoy comenzando a escribir lo que sueño cuando despierto, y luego me vienen más detalles a la mente, es una especie de vida alterna supongo. Pronto compartiré algunos de mis sueños más repetidos, extraños y chistosos. Y también, inspirado por Elen y Leo, pronto hablaré de mis pintores mexicanox favoritos.

Como nuevo
Hoy mi primo Dani amaneció recuperado de la tremenda gripe que le azotó esta semana. Puntual como es a las 4 de la tarde estaba en la puerta de mi casa para jugar Xbox. Esta gripa lo hizo jugar más porque podía salir menos, y eso lo hizo mejor, jugamos sólo tres partidos y me ganó los tres. Creo que ahora también en los videojuegos es mejor que yo, cada día me deja menos cosas en las que le puedo ganar. Y me da mucho gusto.

Ya para irnos
¿Qué tienen en común New York, Bilbao, Venecia, Berlín y Las Vegas? Algo que además, próximamente tendremos en Guadalajara, México -claro si todo sale bien-. Un museo Guggenheim, y esta es una foto de como será.
 
Todo sirve para nada
Segundo hogar
En Guadalajara, mi segundo hogar es y ha sido siempre el club. Desde pequeñito, desde que me acuerdo que vivimos en Guadalajara -con sus ausencias para vivir en otras ciudades claro- siempre he ido al club. Esto trajo varias consecuencias a mi vida. La primera de ellas es que me formé como un niño deportista, porque desde entonces recuerdo que después de llegar a la escuela a la casa tenía que comer, y después de eso se suponía que un niño normal hacía la tarea, pero yo prefería no hacerla y ver la tele o jugar un poco de Nintendo -uh, el primero era el mejor- y ya en la tarde tenía que ir al club. Clase de karate, clase de natación, y un poco de fútbol, todas las tardes durante mucho tiempo, hasta que los horarios comenzaron a empalmarse y tuve que dejar las artes marciales, y que bueno porque era lo que menos me importaba, y dado que jamás me he peleado a golpes con nadie, puedo afirmar que no las necesito. Bueno, eso de que jamás he peleado a golpes con nadie es una verdad a medias, porque recuerdo que en algún año de primaria un compañero que ni recuerdo su nombre, llegó un día y por la espalda, tomó mi cabeza y me golpeó contra la mesa, pero para mí eso es un acto de cobardía y no lo considero pelear porque no tuve la oportunidad de defenderme. Pero a lo que iba, entonces todas las tardes de martes a viernes iba al club a hacer deporte, los sábados por la mañana también tenía entrenamiento y el domingo era día de estar en la alberca exterior.
Con el paso del tiempo, ya el sólo hecho de ir a entrenar por las tardes era recreativo, porque martes y jueves la idea era llegar temprano para con mis compañeros de equipo, que también eran ya mis amigos, jugar basket, luego jugar fútbol, correr un poco y hacer acondicionamiento físico para terminar con un largo entrenamiento de natación. Se pone peor, porque en la etapa más fuerte los entrenamientos eran dobles, y ya llegar a las 5.00 am al club a entrenar, cuando el resto de la gente está dormida, comenzaba a crearme una especie de depresión, pero al mismo tiempo saber que nuestro relevo era invencible, nos motivaba a seguir entrenando. Bien, ¿por qué me acordé de esto? Porque hoy fue día de eliminatorias mundialistas, y a México le tocó jugar contra Guatemala, en un partido que ganaron 2-0 y en el que Rafael Márquez -el mismo de Barcelona- salió lastimado, entonces fui a verlo al club, donde como siempre, me encontré gente conocida, que me ha visto crecer y yo a ellos.
En el club conocí a muchos de los que ahora son mis amigos más antiguos y más queridos. Michelle, que es una especie de hermana. Javier que en raras ocasiones se le ve en el país, se volvió ciudadano del mundo. Luis Miguel que es el único que siguió entrenando con la esperanza del sueño olímpico y no se le cumplió. Pepe que cambió su vida por completo, cuando se tuvo que casar. Fernanda que es mi eterna rival en el golf. Juan Pablo y Fernando, los hermanitos -sí claro- de Pepe. Memo Vidales, el eterno chinitos. Rodrigo, con su ansiedad por ser grande, por actuar como señor, y por último, Rolando. Por último pero no menos importante, de hecho es al que más veo últimamente a pesar de la gran diferencia de edad, jugamos una vez a la semana. Rolando también es como mi hermano menor, le conozco desde muy pequeño y ahora ya está casi de mi tamaño. Wow.
Creo que por eso me gusta ir al club, porque veo en él mi vida, porque aunque no esté con nadie, los veo y recuerdo a todos, cada lugar me recuerda a alguien y cada alguien me recuerda algo. Y lo mejor, es que en esos momentos de recordar, para no vivir sólo de eso, siempre me encuentro a alguien.

Ya para irnos
New York y Washington diciembre del 2004, mis amigos y yo imponemos moda, nos convertimos en un estilo de vida.
 
Sin darme la oportunidad
De todo un poco
Pues sí, es viernes ya y estoy demasiado cansado para salir a rumbear. De hecho he estado igual toda la semana, pero salí a rumbear, así que hoy me toca quedarme en casa disfrutando de un buen disco, y poniendo un poco de orden en mi recámara, porque con lo especial que soy para la limpieza y el orden, esto ya está empezando a volverme loco. Así, mientras hago una cosa, pienso en otra y mis pensamientos son tan variados, que los trato de acomodar para escribirlos, pero hoy, más que otros días no garantizo claridad y lógica.
¿Qué le pasa a la gente con la competencia en exceso? Es un tema que me persigue desde mi familia paterna, a la que gracias a sus formas de actuar decidí ver una vez al año. Les encanta comparar y poner a competiar a unos y otros, a veces sin que estos se den cuenta. En mi caso, siempre que llegaba a las reuniones -todos menos nosotros, viven en la Ciudad de México- les encantaba hacer comentarios del tipo: Tu primo Sergio tiene promedio de 10. Tu primo Sergio tiene beca. Tu primo Sergio tiene novia. Tu primo Sergio es campeón con su equipo de futbol. Tu primo sergio es buenísimo en Tae-kwon-do. Tu primo Sergio "llene aquí". Pues, que bueno por él, pero, no entendía por qué me lo decían, sobre todo si ellos no sabían si yo tenía 10 en la escuela, o 9, u 8, como si la calificación dictara quien serás en la vida. No sabían si yo tenía novia, si era campeón no sólo en futbol sino en otros deportes. No sabían nada, pero la idea era hacerme creer que él era mejor que yo. Primero pensé que me pasaba sólo a mí, después descubrí que la conducta se repetía con todos, siempre les decían que alguien era mejor. Para competir entre nosotros, que estupidez. La vida, para mí no es una competencia, yo conozco mis habilidades y aptitudes así como mis carencias y mis defectos. Claro que trato de mejorarlos, pero por mí no por ser "como alguien más". Pero mi familia no lo entendió jamás, y sólo lograron tener una familia totalmente desunida.
Y claro, mientras pensaba esto, pensé en que tengo amigos que son excesivamente competitivos. Dos en particular me llaman la atención, uno en el campo intelectual, siempre se compara con todos y termina diciendo que son estúpidos y que él es más inteligente que ellos, probablemente sí lo sea, pero no lo demuestra actuando así. El segundo caso lo muestra más en el campo deportivo. Es incapaz de practicarlo sólo por diversión, tiene que ganar siempre. Eso no es lo malo, cuando de verdad tiene que ganar, y pierde, es incapaz de aceptar su derrota y ya. No, tiene que culpar a todos, descalificar a los rivales, decir que perdió porque algo ajeno a él falló. No sabe perder, y obviamente eso hará que no sepa ganar cuando al fin gane, quizá por eso mismo la vida no le ha dado la oportunidad de ganar. Es bueno ganar, pero si pierdes no pasa nada, es un juego siempre, y ese es el espíritu del deporte, unir a la gente, no separla.

Historias de Diego vs la tecnología
Y que voy a un cajero automático de BBVA Bancomer, intento sacar dinero y me dice "este cajero sólo da billetes de 500" y yo sólo tenía 450 en esa cuenta. Me regreso a mi casa por la otra tarjeta, vuelvo al cajero automático, consulto el saldo y como es de esperarse, tampoco tenía 500, sino un poco menos. Bueno, lo transfiero de una a otra y listo. Brillante idea y mejor si hablo por teléfono para que lo hagan y me ahorro una vuelta, mientras tanto doy una vuelta por aquí, esta tienda por allá y de pronto suena el teléfono para avisarme que las transacciones fueron realizadas con éxito. Regreso al banco y hay una fila enorme en el cajero automático (ATM). Me formo y a los 10 minutos finalmente es mi turno. Ahora sí, la maquinita en cuestión me avisa que sólo dispone billetes de 500, le indico que precisamente esa es la cantidad que requiero, oprimo el botón "Aceptar". Piensa un poco -procesa pues-, y comienza a sacar el dinero. Casi me infarto, me dio dos billetes de 200 y uno de 100. ¿No que sólo tenía billetes de 500? Y perdí media hora por eso. Lo mejor, al final de todo gasté sólo 200 en lo que necesitaba adquirir, demonios.

Ya para irnos
Se dice que Figo se va del Real Madrid. Se dice que mi equipo -de nombre Pecuenca- de fútbol de la universidad necesita refuerzos. Se dicen muchas cosas, ¿quién dice la verdad?
 
Dominando los acontecimientos
Ni cuenta me di
Pues total, que mi buen amigo Luis J. Fridman D. me desconcierta. Siempre lo he dicho, las bromas muchas veces terminan con los resultados menos imaginados y menos agradables. Hoy, como el sábado anterior pasó algo así. El caso particular del sábado fue aún peor, y creo que es tiempo de que, sin nombres ni detalles, conozcan que me tuvo tan alterado durante ese y los posteriores días. Todo comenzó cuando regresando de una comida, nos detuvimos antes de nuestro destino al encontrarnos a unos conocidos. Después de nosotros llegaron más, y después de unos minutos todavía otros. Yo en mi mundo, con los más cercanos a mí, estaba concentrado en eso cuando comenzaron unas cuantas bromas detrás de mí, pero no conmigo, entre ellos. Yo me fui unos minutos y al regresar me topé con que todo se salió de control y uno de ellos amenazaba con que verían quién era él. Y me dio miedo. Me dio más miedo cuando regresó y sacó una pequeña pistola -hay quienes dicen que era de verdad, otros que era una que sólo dispara balines- para apuntar a quien menos debió haberlo hecho, al que era más mío en ese momento, al más cercano. No te metas con mi familia, pensé pero no se lo dije. Obviamente actué, y como dije ese mismo día, fue por instinto, sin dudar un sólo instante le puse detrás de mi, dispuesto a aceptar el disparo si es que se producía. Pero también tenía la seguridad de que a mí, al menos a mí, no me haría daño, no sé bien donde, pero la seguridad estaba ahí. Pude quitarle el arma, pero preferí hacerlo entrar en razón, dentro de lo que cabe. La verdad es que siempre prefiero la razón. Al final se calmó todo y yo abracé a quien defendí como nunca antes lo había hecho. Una mezcla de alivio, esperanza y felicidad. Pero en el fondo todavía sentía miedo.
Y lo de hoy, comparado con lo del sábado ni siquiera tiene importancia.

Boca vs Boca
La boca del presidente de Chivas -mi equipo de fútbol en México- contra Boca Junior's de Argentina en los cuartos de final de la Copa Libertadores -la versión americana de la Champion's League-. El presidente de chivas pronostió 3-0, los de Boca que aplastarían a Chivas. El resultado final fue un contundente 4-0 a favor de mi equipo. Y pudieron ser 8 pero el portero argentino es bueno. Saluden al futuro campeón de América.

Ya para irnos
Cinco diegos era malo, pero ¿qué tal 14 veces Dani? Mucho mejor.

 
El mismo estilo
Pidió repetir
Al maestro lo que pida, primero se negaba y ahora pidió una segunda y última oportunidad, amenaza con crear su propio blog y yo espero que lo haga. Si se decide, se los comunicaré con gusto. Con ustedes Mauricio.

La firma invitada
Mauricio


La vida quiso hacerme una persona solitaria. No, no vivo en soledad, pero normalmente no estoy acompañado de muchas personas, y el tiempo que paso conmigo mismo, concentrado en mis cosas y mis pensamientos, porque así lo dispongo yo, es mucho.
Desde que nací, mi vida ha sido diferente a la de los demás, con todo lo bueno y malo que esto puede tener, como suele ocurrir con todas las diferencias que tenemos. Aunque siempre he pensado, que lo que nos une a todos, es más grande que lo que nos separa, aunque no podamos verlo así. Aun cuándo no queremos verlo así. Yo no conocí a mi padre biológico y mi mamá biológica murió a los pocos meces que yo llegué a este mundo. Mi padre, nunca me ha buscado aunque yo sé ya quien es, pero es mejor así. Se ha perdido los mejores años de mi vida, y no le guardo rencor, porque no lo conozco, porque no soy nadie para juzgar sus decisiones, a final de cuentas, nunca me hizo falta para nada. Con mi madre biológica es otra historia, ella sí me hizo falta pero encontré el mismo cariño que ella me hubiera dado, y ella se convirtió en ángel para mí. Mi ángel guardián.
El mismo destino que me preparó el plano de la vida como lo describí, me dispuso una familia particularmente rara, conformada por muchos miembros, tíos, primos, sobrinos y personajes que sin saber bien como es la relación, de algún modo terminan estando emparentados. Ah, esas comidas familiares son de verdad divertidas, el gusto de ver a todos y esa sensación de sentir que no sabes quienes estarán y quienes no en la siguiente, o mejor aún, si estarás tú en la siguiente, hacen que cada una tenga un sabor especial. Con ganas de capturar el momento para siempre y llevártelo a todas partes en la bolsa de tus jeans o tu camisa. Lo que ellos no saben, es que yo sí me los llevo. En estos momentos en que escribo esto, en mi piso -departamento- de Madrid, tengo una foto de toda mi familia que tomamos en el verano de 1997, posiblemente la última vez que estuvimos todos ahí, me refiero a toda la familia, completa, sin excepción.
Cuando volteo hacia atrás, volteo invariablemente a México, a mi pasado, y parte de mi presente, a lo que dejé atrás para venir a cumplir mi sueño de estudiar en la mejor universidad de letras. A cumplir a muchos la promesa que les hice de terminar aquí mi carrera. A no fallarme a mí y demostrarme que sí puedo salir adelante solo, porque no soy ya ni la sombra de lo que fui, por eso sé que puedo hacerlo.
Sí, siempre me dijeron que era el bueno de todos. Pero era la cara que daba, porque bueno al 100% no fui, yo también me metí en problemas, sólo que me salía yo mismo de ellos, cuando podía. A veces me estallaban los problemas en la cara y era imposible salir limpio de ellos, pero siempre supe los riesgos que corría, así que no podía quejarme de los resultados. Nunca me quejé, nunca podría. La verdad es que pude haber sido más malo, pero no quería perder mis oportunidades de reformarme. La verdad es que podría no fumar, pero disfruto mucho hacerlo. La verdad es que podría regresar a México en cualquier momento, pero me gusta estar en Madrid. La verdad es que no me gusta tanto, pero confío en poder establecerme por completo. Y es que yo tengo un problema con Madrid, me gusta mucho pero mi vida social nunca ha sido de grandes fiestas, y aquí vaya que las hay. Dice Diego que por eso no me he adaptado, porque me mantengo alejado de la gente, hermitaño.
Pero hoy estoy seguro de una cosa, de la única cosa que estoy seguro pues, es que no me arrepiento de haber venido, que hice lo correcto al dejar todo atrás -y en México- para venir a Madrid. Que disfruto la ciudad, la gente me trata de maravilla, me gusta la universidad y me apasiona el fútbol. Que el Real Madrid me da más satisfacciones que el Atlas. Que el metro, cuando no me pierdo, me divierte. Que venir, fue la mejor decisión.
Y también aprovecho para agradecer los comentarios que amablemente hicieron con respecto a mi propuesta de defender el idioma español, de verdad me sentí entusiasmado. Esta es la última vez que escribo en el blog de Diego, si vuelvo a publicar algo en un blog, prometo que será mío. Un placer, y muchas gracias.

Ya para irnos
¿Se imaginan que pudiéramos crear réplicas de nosotros? ¿Qué tal sería tener 5 diferentes yo?