logotipo

img_google
Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Me tomo la libertad
Si me espero a que me la den, me la concedan o me la otorguen, y conociendo cómo se las gastan nuestros maravillosos gobernantes del México de Hoy (hoy, hoy), lo más posible es que me muera sin conocerla tal cual debería. Por eso me tomo la libertad. Resulta que hoy la necesito de manera inaplazable. Hace algunos meses, Dani cumplió años, y le dije que más adelante le daría su regalo. Hoy he decidido que es momento y no encuentro mejor regalo para él que una muestra viva y a todo color de la libertad que, a falta de la firma autentificadora de alguna autoridad, está avalada por mi existencia.
Advierto que no hay nada extraordinario en el hecho de que un niño cumpla años. Para decirlo con más precisión: todos los niños cumplen años y a sus padres siempre les parece extraordinario. Así pues, viene a resultar que es un aconotecimiento a la vez cotidiano y milagroso (¿hay algo más milagroso que lo cotidiano?). Por lo tanto, entregarle su regalo 3 meses después, viene a resultar lo mismo, y después de la derrota por 8 goles de ayer, es más que adecuado. Tengo muchos primos más, unos más grandes y otros más pequeños, de estos últimos espero que sean aceptables ciudadanos y mucho más que eso. Si esto se consigue, en una mínima parte gracias a mí, sin mí, o a pesar de mí, la historia lo juzgará.
Se requieren muchas cosas para estar en el umbral de la libertad: respeto, compasión, autoestima, hacer frente a las adversidades, sentido común, contemplar amaneceres y bosques, sonreir, escuchar, compartir, gusto por existir, y mucho tacto. Si ustedes lo han hecho, quizá estén en el umbral de la libertad. En tan emocionante condición se descubrirán varias cosas: nadie toma la libertad de una vez y para siempre (es un ejercicio cotidiano); la libertad no se consigue arrebatando o disminuyendo la libertad del otro y la libertad es un bien intransferible.
Así las cosas, concluyo que mi parcela de libertad no puede ser heredada, ni regalada. Lo que sí puedo hacer es tomarme la libertad de modo tan constante y tan sonriente que a los demás les venga la feliz tentación de tomarse sus propias libertades. Hazlo, Daniel, y verás que no tan sólo es el mejor regalo que te puedas hacer, sino que es el único. Sin él, nada te será dado. Con él, tienes derecho al árbol, al abrazo, a la múscia, a las estrellas y a los dos regalos que me tomé la libertad de ofrecerte: el amor y el humor. Como somos mexicanos, me tomé la libertad de envolverlos profusamente. Considera que estas líneas son esa envoltura. La infaltable tarjetita la tomo prestada de un antiguo y quizá inexacto recuerdo de Virgilio: quien no piensa y sonríe, jamás tendrá el beneplácito de Júpiter, ni el derecho a compartir los placeres de Venus. Por lo pronto, concentrémonos en Júpiter. Más adelante, me tomaré la libertad de platicarte de Venus. Felicidades (otra vez, tres meses después), mi estimado, mi entrañable Dani.

Camino
De mis primos más grandes, para mí son indispensables Toño y Diana. Con Toño siempre ha existido una gran comunicación, y más desde aquel verano que pasó en nuestra casa en donde la confianza se incrementó. Con Diana, aunque nos vemos y hablamos menos, cuando esto sucede, es con toda la alegría del mundo. Lamentablemente este año no he podido verlos, aunque espero que en la temporada vacacional de diciembre, podamos reunirnos unos días.
 
Primera llamada, primera
El primer sábado de muchos
Hoy fue un día especial porque fue un sábado normal, precisamente eso lo hizo ser tan especial, cuando durante dos meses, mis sábados han sido tan interesantes como un lunes, o un jueves. Me desperté temprano y fui a desayunar al club como hace tiempo que no hacía, regresé a mi casa, justo a tiempo para encontrarme con Pablo, y dirigirnos al club Atlas Colomos. Sí, hoy como lo hace regularmente los sábados, jugaba Dani con su equipo de fútbol, y dado que su equipo atraviesa por una crisis tremenda, decidí ir por tres motivos: para verlo y animarlo, para hacer un análisis de su equipo, y sobre todo, porque me gusta verlo jugar. Me gusta más cuando gana, pero hoy no fue el caso, y el resultado es lo de menos, aunque este abultado 8-0 en contra, habla por sí mismo. Volvemos a este tema un poco más adelante, porque este sábado continuó con las prisas, y el segundo momento importante del dia fue, volver al restaurante, aunque sea sólo par abrir, pero algo es algo. En realidad no abrí yo porque mi mano me impide abrir, pero estuve ahí a tiempo para eso.
Y de ahí, vámonos a jugar fútbol. Sí, como se escucha, el anhelado regreso de Diego a las canchas en un partidillo a 20 goles sin porteros. Suena más fácil de lo que es, y aunque mi equipo perdió, pude anotar 8 de los 18 goles totales, por algo se empieza. Por supuesto, terminé agotadísimo, porque un partido de 1 a tres de la tarde tras dos meses parado, cansa a cualquiera. Díganme que sí por favor.
La tarde, afortunadamente fue de descanso, en la que me dediqué a trabajar en proyectos creativos, hasta que de pronto sonó la puerta de mi habitación: Dani. Hola crack, ¿cómo estás? una ligera plática sobre el partido y de pronto él: traje la película de Cruzada (Kingdom of Heaven) hay que verla. Y yo, que no voy al cine más de 5 veces al año, me puse feliz. La película me encantó y tiene muchas partes que transmiten una sensación de paz o intranquilidad, que hace que se viva más intensamente la trama. Después de casi tres horas de película, ahora sí, vamos a platicar en serio. ¿Qué te pareció el partido? Y me puse a hacer mi análisis jugador por jugador, por posición, las fallas, etc. La verdad es que yo trataba de mantenerme alegre, pero verle tal tristeza en la cara por la mala marcha de su equipo, no me lo hacía fácil. Pero nada que unas galletas Oreo no puedan solucionar. Al final, se ha marchado a su casa más animado, y con la convicción de que no se ha perdido nada, todavía pueden repuntar. Ánimo crack, vamos fiera.

El principito
Ayer leí El Principito. Me apena decirlo, pero nunca lo había leído, y lo tenía, que es peor. Lo hice porque un AMIGO, me lo recomendó hace poco, y este era el día de cumplirle mi promesa de leerlo. No tardé mucho y la verdad es que el libro me encantó. Hubo muchas partes en que me emocioné demasiado, y se me ponía hasta el ojo Remi, sí, y que. Me di cuenta de varias cosas, entre ellas que yo tengo mi propio principito, que debí haberlo leído antes, y que hay varias partes que me gustan. Algunas de ellas las he puesto en mi Complemento.

Caminos
El primero de ellos es Ichi, primer amigo nuevo que tuve aquí en Guadalajara, hace ya algunos ellos. Compañero durante algunos años de primaria, luego uno más en secundaria, y a pesar de no saber nada uno del otro durante más de 5, volver a encontrarnos el año pasado fue una extraordinaria experiencia. Junto con él, a todos los demás a los que representan, que son varios, y que forman un pasado, que contribuyó a crear el Diego de hoy. De él, y de todos ellos, cargo un recuerdo muy grande, que me recuerda de donde vengo.
La segunda, es, ni más ni menos que la famosa Manijeh. La conocí en la prepa, en clase de biología, cuando me pidió que fuera el padre de... un huevo que teníamos que tratar como si fuera un bebé real, la idea era que sobreviviera una semana, y creo que era para que nos diéramos cuenta que era muy difícil cuidar un niño. Nosotros aprendimos (sobre todo porque Manijeh lo olvidaba mucho), pero en cambio, tenemos a mi amiga Rocío, que no aprendió muy bien de ese proyecto. Actualemente manijeh, además de dedicarse a la arquitectura, gusta de asistir al gimnasio y hacerse famosa en ese lugar.


(tenía mejores fotos, pero en estas salieron chistosos).
 
La mejor edad de la vida
Camino
A Isaac lo conocí gracias a Paul, y los que tengan buena memoria, recordarán que fue él la primera firma invitada, hace varios meses ya. Matemático y actuario en formación, loco en constante evolución. Si decide molestarte, lo hará hasta que sientas deseos de matarlo, pero es algo que le gusta. Varias veces he pensado que le gusta que lo odien, yo no he llegado a eso, aunque algunos días me ha faltado poco, (insertar risas). Pero al final, amigo como pocos, el buen Isaac Baum.


 
La firma invitada
Hoy le toca a Benji, y aquí he de aclarar varios puntos, originalmente la foto del día correspondía a Luis Quirarte, pero después de leer la colaboración de Benji, antes de publicarla, me sentí tan mal y tan culpable, que decidí que todo este post fuera suyo, por lo que la foto del final también es de él. Benji es uno de esos amigos, que uno conoce, y he de confesarlo, nunca me sentí a la altura. Desde que me acuerdo era Vicepresidente de la asociación de alumnos, colaborador de todo, mejor promedio de su generación, o al menos de los mejores, novio -en aquel entonces- de una compañera mía, se daba tiempo para jugar futbol, amigo de todos, y yo... Yo todo lo contrario. Así que pues, sí, admiro a Benji y es para mi un honor que escriba hoy aquí.

Un martes cualquiera
Benjamín Cortina Larios


Son las 8 a.m en punto, el despertador suena, me niego a levantarme, es martes y sé que me espera un día pesado. Las 8:45 el despertador harto de intentarlo, suena una última vez con la esperanza de que esta vez sea la buena. Por fin le hago caso, me levanto cansado, con disgusto y pensando en todo lo que me espera. Por unos segundos permanezco sentado en la cama, de pronto mi mente está en blanco todo pensamiento, idea, recuerdo se ha ido, respiro profundamente y me levanto con dirección al baño, es hora de bañarse. Casi he llegado, a punto de entrar a la tan anhelada ducha un destello de responsabilidad llega a mi cabeza, tienes tarea y debes subirla antes del medio día. Mi camino cambia, doy vuelta ahora debo buscar mi lap top esperando que al encenderla y revisar mi mail, el trabajo esté ahí, terminado por mi equipo que al no tener nada qué hacer decidió hacer todo, a fin de cuentas me lo deben.

La hora de la verdad, escribo mi password, triste realidad, nada acerca del trabajo, pero otro mail me da alegría, hay partido, mi horario es complejo, salgo de clase a las 5:30 y entro de nuevo a las 6, el partido es también a las 6, pero algo ha cambiado, un evento inesperado obliga a cambiar el horario, ahora será a las 5:30, tendré oportunidad de jugar, al menos medio tiempo si es que todos son puntuales.

Vuelve a la realidad, debes terminar el trabajo y aún falta mucho. Escribo e invento sin cesar hasta terminarlo, todo listo, sólo tengo que enviarlo. Pronto caeré en la cuenta de que aún no he hecho la portada. Tan simple y tan fácil, pero es molesta, ni siquiera sé los apellidos de mis compañeros. 11:59 a.m enviado.

Se me ha ido toda la mañana, sabía que no debía haberme conectado a Messenger, pero la tentación es grande y no he podido evitarlo. Solo he ganado compromisos ahora tengo que llegar a la 1 p.m pues me esperan para una junta. A la misma hora tengo trabajo en equipo y terminar la tarea para las 6. ¿Por qué no? también quedé en comer con unos amigos. Siento alivio pues alcancé a mandar el trabajo, pero sólo tengo un minuto para descansar, pues ahora tengo que arreglarme para alcanzar a llegar a los compromisos de la 1.

La ducha se convierte en todo un ritual, es el momento de descansar y pensar un poco en otras cosas, por un momento la escuela no existe, no represento nada, no hay juntas ni tareas, sólo yo.

Estoy listo es hora de irme, enciendo el carro y de pronto suena el teléfono, un amigo viene para mi casa, debo esperarlo pues va también a la escuela. Por fin llega, son ya la 1:10 pm. pero no me importa. Estamos por arrancar, no llevo mis cosas para jugar, pues sé que el día será complejo y realmente no creo tener tiempo.

Apago el carro, me preguntan qué pasa – voy por mis cosas – a fin de cuentas jugar es lo único bueno que tendré en el día.

La 1:40 y por fin estamos en la escuela, llego directo a grupos, (a veces ya ni siquiera deseo entrar), todo es igual, lleno de gente y de ruido. En la última mesa distingo a mi equipo, al centro la Feitesm (tendremos junta), y a la entrada, mis amigos ansioso por comer. No lo pienso dos veces – vámonos a comer – y así lo hago. Regreso casi a las 3 p.m es muy tarde, no he hecho tareas, no he estudiado y algunos están molestos. Hago todo lo que puedo pero ya son las 4 y es hora de ir a clase, no puedo faltar, estoy al límite, algunas de ellas por preferir ir a jugar.

La clase termina temprano, algo de esperanza ahora podré terminar algunas cosas, ya casi son las 5:30 y nada está listo. Algunos me preguntan: ¿vas a jugar? La respuesta es No, hay demasiado que hacer y ya casi entro a clase.

Dos minutos después, estoy en la cancha, le he pedido a Diego que sólo me deje jugar 20 minutos. Durante todo ese tiempo solo puedo pensar en cuánto odio los martes, y más aún las clases. Son ya las 6:15 y el profesor no llega, no puedo más con el deseo de volver y así lo hago, marcador 2 – 2, quiero jugar. Algo extraño pasa, el sol pega con toda su fuerza, la cancha está pesada, y todos han corrido mucho, hay banca suficiente, pero nadie quiere salir. No puedo creer que me esté perdiendo el partido. De pronto termina, hemos empatado.

Todos descansan y comentan acerca de los aciertos y los errores, yo sólo puedo escuchar y por un momento pues debo volver a clase.

Son ya las 9:00 p.m y la clase por fin terminó, me esperan en grupos para irnos. Propongo ir a cenar y con gusto la idea es aceptada. Son ya las 10:30 y apenas llego a casa, sorpresa el equipo está ahí y no han hecho nada. La 1:30 am por fin, el maldito martes se acabó, ya no puedo más es hora de dormir, pues a las 8:30 me espera otra clase. Un baño no me caería mal, estoy sucio, cansado y harto. Pero en ese momento recuerdo los buenos momentos, la comida, el partido, qué más da que venga otro martes al fin del acabo así es la Pecuenca.
 
Para la polémica
Decisión del juez Steinberg*
El servicio secreto de un país europeo evidenció que un grupo terrorista está planeando bombardear un autobús para el día siguiente. Los terroristas intentan matar al menos a cien personas. Este grupo es muy conocido a causa de su crueldad.
El Servicio Secreto atrapó a una mujer quien es considerada una de las principales líderes de grupo terrorista. El Servicio Secreto tiene evidencias que la mujer ha participado en el plan del ataque. La policía podría prevenir el ataque si hiciera que la mujer hablara. Ellos han luchado para hacerla hablar pero esta se rehusa y definitivamente no quiere cooperar. El Servicio Secreo teme que el ataque a las personas del autobús se lleve a cabo antes de que la mujer hable. Debido a este temor, han buscado a un juez para preguntarle sobre la posibilidad de torturar a la mujer para que hable sobre el plan del grupo. Sin embargo, en este país no es permitida la tortura; pero debido a lo extremo del caso, el juez Steinberg da permiso para torturar en orden a prevenir el atentado y, de esta manera, salvar muchas vidas.

La decisión del juez fue: ¿Erronea o correcta?
errónea -3 -3 -1 0 1 2 3 Correcta

¿Cuánda dificultad encontraste en tu decisión?
Muy fácil 0 1 2 3 4 5 6 Muy difícil

Argumenta.

*Fuente: d-Steinberg-folter2-engl.wpd Copyright by George Lind, University of Kontstanz, Germany.

Camino
No necesitan presentación: Jorge y Yadira.
 
A dos manos
Pues sí, tal como lo dice el título de este post, el día de hoy, después de casi dos meses, me encuentro escribiendo a dos manos en la computadora. Bueno, a dos manos es un decir, en realidad sólo estoy utilizando como 1.4 manos, y es que sólo uso por el momento dos dedos de la mano derecha, pero es un gran avance, porque antes sólo podía utilizar la izquierda. Después de ir con el doctor el día de hoy, me han quitado ya el aparato que inmovilizaba mi dedo, y ya puedo tener la mano abajo en posición normal, sin estarla levantando todo el tiempo.
La peor parte vino cuando me explicó los primeros ejercicios de rehabilitación, y al doblar mi dedo me hizo, literalmente doblarme de dolor. No lloré porque no sé que pasó, pero el dolor fue súper intenso. Y será así durante varias semanas, cada vez menos, hasta lograr mover el dedo casi normalmente. Lamentablemente, nunca estará de nuevo al 100%.

Conclusiones
La más contundente es que a pesar de lo que yo decía antes, ya he pasado por las manos de un cirujano plástico, aunque fuera para reconstruirme el dedo. Es muy divertido estar en consulta, salir, y que sean sólo mujeres las que están en la sala de espera, y vendedoras de "eurosilicona".

Dignidad
Esto es un hecho real de un amigo:
"Cuando vi que no era nada serio, agarré mis calzones y me fui". A saber.

Cumpleaños
Este post está dedicado absolutamente a Dani Parra Reyes, quien cumple años el día de hoy, desde aquí un abrazo, crack!

Camino
Él es Rolando, otro de mis primos favoritos. Fanático de las motocicletas desde muy pocos años de edad -obvia la participación de su padre en esa afición-, nadador retirado -porque le ganaba Helmut-, basquetbolista retirado -también le hubiera ganado Helmut- y ahora dice ser futbolista -supongo que hasta que se enfrente a Helmut-. Las gorditas para festejar los cumpleaños, las idas al seven, el Puma, los regalos que no llegan, los Mickeys que se roban de las antenas, todo eso y más me recuerda a Rolando.
 
Oficialmente de regreso
Señoras y señores, tengo el placer de anunciarles a todos, que prácticamente estoy de regreso al 100% para todo. Ayer tuve una salida de aventura, a hacer cosas divertidas. La aventura consistió en ir a las Fiestas de Octubre (la feria de la ciudad) que no tendría nada de extraordinario si no es porque decidimos ir en tren ligero (metro) al lugar. Para que esto sea más impactante, he de decir que yo nunca había utilizado este servicio, no porque no quisiera, sino porque en las zonas en que yo me muevo no llega. Por lo tanto yo iba feliz desde que me subbí al tren ligero, y más porque el objetivo de ir a las fiestas era tomarnos unas fotos para hacer un holograma en uno de los puestos de la feria. Sí, un holograma de nosotros donde primero salimos Ana, Manijeh y yo como grandes amigos y en la siguiente foto ahorcándonos uno a otro. He de confesar que fue bastante dificil posar porque la gente nos veía, se reía, nos recordaban lo chistoso de la situació, y volvíamos a reir. Pero lo logramos.
También estoy casi de regreso por algo que pasó hoy. Y es que cerca de las 3 tres de la mañana, desperté convencido de algo: tenía que manejar ya. Así que temprano, tras desayunar y bañarme, salí a dar una vuelta en el coche y fue menos complicado de lo que yo esperaba. En realidad, ni me puse nervioso, ni nada, manejé como si nada, y volví después de un tiempo. Estoy listo para manejar, sólo me falta algo indispensable: tener un coche.

Crisis
El equipo de Dani tiene campeonitis, han perdido 4 de los primeros 5 partidos, y ayer, a pesar de que metió un golazo de tiro libre, salió bastante triste por la derrota, y porque el equipo tiene muchos problemas internos. No sé por qué, pero me recuerda a un equipo azulgrana... Pero los de Dani ya saldrán adelante.

Camino
Él es el Sato. En realidad se llama José Miguel, pero pocos, muuuuy pocos lo saben, y a un número menor, le importa como se llame. Alguna vez alguien dijo: "Sato, no eres un mal amigo... pero tampoco eres un buen amigo". Aunque tiende más a lo bueno que a lo malo. Nuestro bajo desempeño académico en preparatoria fue lo que nos hizo amigos, y pasamos por un desagradable suceso, cuando en un examen de matemáticas, lo cacharon que me copió, y por poco nos reprueban a ambos, al final, al confesar él, sólo él reprobó la materia.

 
Las cosas sencillas
Hoy hice algo que seguramente hacen todos ustedes a diario, pero para mí fue una experiencia increible. Pude meter mi mano en una tinita con agua fría y jugar con el agua y con mi mano. Tenía casi dos meses de no tener esa libertad, y dado que todavía no puedo nadar, esto fue lo más cercano a divertirme en el agua. Porque lavarme la mano con el cuidado que tengo que poner, no tiene nada de divertido, pero poder hoy meter mi mano al agua, y sentir esa sensación otra vez, fue maravilloso.
Hoy también, gracias a Luis, volví a disfrutar de los sábados en la mañana. Fuimos a reunirnos con otros amigos, y echarnos bajo árboles enormes viendo como otros tipos jugaban futbol. Se supone que habría un partidito, pero como no fue nadie, sólo nos quedamos viendo, recargados en esos árboles gigantes, con el aire en la cara. Sencillo, pero lo extrañaba.

Camino
Él es Pablo, algunos le conocen, participó hace unos meses como firma invitada, y tiene su propio blog. Financiero, amiguero, panbolero, viajero, y de humor extraño. Inolvidables momentos como el de la pluma que quería guardar en la ONU. Hay dos frases que me recuerdan a Pablo:
a) You cannot stay here.
b) Put the money in the pocket, the pocket, the pocket...

(Creando caos vial para tomarse una foto)
 
Todo vuelve al origen
Estos han sido dos días raros, en que las cuestiones familiares se mueven y generan olas más grandes de las acostumbradas. Se pronostican aún mayores turbulencias, sobre todo en la región centro. Primero que nada, creo que debo hablar sobre mi nuevo descubrimiento familiar. Tengo un primo nuevo. En realidad nació hace 17 años, pero lo vi por última vez hace 15, así que a pesar de seguirle la pista gracias a las referencias familiares: "tu tía y tu primo se fueron a tal lado" "ya regresaron" como si ellos supieran que existo, porque a ellos claro no les contaban de nosotros, así que yo tenía una idea de su vida, pero él no sabía que yo existía. Aún hoy, a pesar de haber hablado un poco en MSN, y de haber preguntado a su madre por mi existencia, creo que sigue pensando que no existo.
¿Cuál era mi interés en contactarlo? Pues no lo sé, es casi como agregar a tu lista a alguien al azar, pero precisamente por eso, si resultaba odiarme, nos bloqueábamos y listo. Si no nos hemos visto en 15 años, no tendríamos por que vernos en otros tantos. Lo que pasa es que México es muy grande y él y su familia viven muy lejos de mi ciudad, y sólo se puede ir en avión, así que las reuniones familiares suelen no contar con su presencia. ¿Me sorprendió lo que encontré? No, ya me lo habían anticipado, y hay cosas que yo he vivido y visto de cerca, nada me asusta. No de él. Y así, hemos ido platicando, tendiendo una especie de puente, y quizá, en un futuro, podamos vernos en vivo y darnos cuenta que esos 15 años los desperdiciamos.
En el otro lado, las cosas no caminan bien, pero para evaluar los daños hay que dejar que la tormenta pase. No se puede intentar detener el huracán, así que hay que esperar a que pase lo peor para ver como quedó todo y hacer planes al respecto. Sólo espero que pase rápido y se arregle lo más pronto posible

Camino
Para amigos chistosos, raros, y extraordinarios, está Chema. O Chemita, como le hemos dicho siempre, además de Choncho. En su casa surgieron ideas y momentos inolvidables como aquella fiesta famosa por el ponche de SanGabriel: ¿De quien es esta patita? y la inolvidable película que empezó como chiste y terminó... como chiste, pero semanas después: La Matriz. Si preguntan para quien son, sólo hay que decir, Pa'Chema.
 
Uno más
Camino
Cuando entré a preparatoria, y llegué a mi salón de clases, la primera cara conocida que vi fue la de Julieta, fue un buen comienzo de ese periodo de tres años (y medio). Nos molestamos mutuamente cada que nos vemos, pero sin duda hay un gran cariño, aunque sigo esperando que me invite a una de sus fiestas de cumpleaños, antes del mero día.
 
La firma invitada
El invitado de hoy, puede resultar familiar para algunos. Se llama Matías y se apellida Zelick, como si tuviera acento en la i. Es muy celoso respecto a su nombre, tiene planeado convertirlo en una marca registrada. Gusta de reirse de la vida, y por supuesto de sí mismo. Extudiante (ex-estudiante) de Filosofía, ha decidido recientemente que para poder vivir se dedicará a una carrera más redituable: 400 metros. Después de ver el éxito económico de las grandes deportistas mexicanas, está pensando en cambiarse de sexo y luego probar suerte en el deporte. Yo le digo que haga el proceso a la inversa (primero deporte y luego lo otro), pero sostiene que en matemáticas el orden de los factores no altera el producto. Como no es matemáticas, y ya ni filósofo, se ha dejado de patrañas y participa en la firma invitada. Señoras y señores: Matíaz Selick (pa' que se infarte).

Absorbente
Matías Zelick


Yo no sé como invitaron a los demás a participar en la firma invitada, pero cuando yo leí mi invitación no dejaba muchas opciones. Primero pensé que era una cadena, del estilo "si no la mandas te caerá una maldición y en 44 minutos te robarán el espejo derecho de tu coche. Por suerte no tengo espejo derecho, ya me encargué yo de él hace tirmpo. Total que acepté y me traumé con eso de que el tema era libre. Paradoja: más libertad, menos creatividad. Así que ahí estaba yo sentado en la alfombra pensando que escribir. Hasta que me vino algo a la mente y me puse a escribir, y aquí estoy.
Eso, aquí estoy en casa después de un periodo de no encontrarme. De no encontrarme en casa y no encontrarme a mí mismo. Mi vida no es que haya sido una tragedia, pero ha tenido momentos difíciles para todos. Nos han tocado cosas extraordinariamente malas y otras tantas extraordinariamente buenas.
Hace algunos años, en un accidente automovilístico murieron mis dos hermanos. En el funeral de ellos, todo el mundo se concentró en la pena que indudablemente esto significaba para mis padres, pero nadie, o casi nadie pensó en lo que esto también significaba para mí. Cambió mi vida por completo, y tuve un largo periodo de rebeldía. Mis padres no la pasaban bien y yo no ayudaba mucho. Y yo era conciente de eso, y no lo quería hacer, pero lo hacía. Sí, con el tiempo yo mismo me volví una especie de droga para mí mismo, era adicto a cambiar mi estado de ánimo de pronto, disfrutarlo un momento, y después arrepentirme y jurarme no hacerlo más. Era adicto a probar mis propios límites, físicos y psicológicos. ¿Qué me pasaría si me aventaba del segundo piso de la casa a la sala? ¿Si me aventaba de la azotea a la alberca? ¿Si no le atinaba a la alberca? ¿Podría llegar a lo más alto de cada árbol? Por supuesto que me lastimaba, y aun hoy no sé que buscaba, pero estoy seguro que no buscaba la muerte. Quizá era sólo un poco de atención. No lo sé.
Pasaron muchos años y cambié, me volví más reservado hasta que faltando un año para terminar preparatoria, decidí hacer algo para volver a ser yo. Necesitaba irme de casa, lejos y superar yo solo mi dolor. Los psicológos no habían logrado nada. Y pedí a mi padre que me enviara a terminar el año que me faltaba de preparatoria a New York. Sólo en NY te puedes sentir tan solo y libre, porque no le importas a nadie. Esa ciudad te lo da todo, y te lo quita. Si fallas, le terminas debiendo, pero yo no iba a fallar. Ahí dejé de ser "Mat" para ser otra vez Matías, ahí dejé de fumar, ahí vi de cerca todo y decidí que no iba a entrarle. En ese preciso lugar, nunca dudé, la vida me retó a quedarme, a ser paciente, a no dejarme llevar. Curiosamente, ahí en NY, solo yo, entre millones de personas que te pasan a los lados como si no te vieran, que te gritan en el metro que te apures, que te empujan, que cruzan las esquinas como manadas de Jumanji, me encontré a mi mismo. Por primera vez supe que no estaba perdido y cual era el siguiente paso. Me tenía que ir de ahí. Terminé el año escolar, y me fui.
Destino: Miami, para tomar un poco de sol y un avión. Nuevo destino: Buenos Aires, Argentina. Quizá debí avisar a mis padres mi cambio de domicilio antes de hacerlo, pero no había tiempo, todo fue tan repentino. Al fin la gente hablaba español y me encontré un lugar donde vivir y un trabajo. Me inscribí en un curso de filosofía, que era gratis, y mi vida dio un nuevo rumbo. ¡La filosofía era mi camino! bueno, lo era por un tiempo, pero al fin tenía para donde ir, así que terminó ese año, y de nuevo, era hora de irme. Pero finalmente sabía a donde quería ir. Esta vez volvía a casa, y como siempre, sin avisar.
Volver a casa tras dos años, fue como llegar a la tierra prometida, mi lugar siempre estuvo ahí, sólo tenía yo que darme cuenta, y verlo desde fuera.
Y recuperé mi vida, recuperé a mi familia, me volví a colgar el Zelick, mis padres fueron nuevamente mis padres, no tuve ue volver a gritar jamás: ¡Yo también te necesito! a mi madre.
Por eso hoy estoy aquí sentado en casa, en mi hogar. El lugar al que pertenezco y del que nunca me fui.
Continuando mi camino.

Camino
Ella es Blanca, amiga mía desde hace diez años, aunque nuestras madres afirman que nos conocemos desde que teníamos 8. Hay fotos que lo demuestran. Desde hace algunos años la veo muy poco, por la distancia física, pero aún así, cuando la veo, siento que la acabo de ver ayer.

 
Fuera de lugar
Hoy fue uno de esos días en que uno siente que está en el lugar equivocado. Me explico, hoy jugó el equipo de futbol donde habitualmente juego, y por supuesto aunque no pueda jugar, fui a verlos y disfrutar de un agradable rato con los amigos. Además he de confesar que me divierto gritando (al fin que ni se me da) a todos para que hagan tal movimiento, corrijan tal posición o cualquier instrucción táctica. Y si a eso le añadimos que al tener la mano levantada todo el tiempo por orden del médico, me veo más interesante, pues no puedo faltar. El partido empezó y a los dos minutos mi equipo perdía y a los 4 empataba. Al final terminamos empatados a dos goles con un golazo de Rodrigo (la firma invitada de la semana pasada), y un excelente partido del Ruso, que cada día juega mejor y corre más (y se cae más también). El equipo va de líder, se mantiene invicto y estamos decididos a ser campeones.
Lo que me preocupa es que cuando pueda volver al eqipo no voy a tener lugar, ya que quienes cubren mi posición lo están haciendo muy bien. Ni modo, seré el capitán en la banca. Después del partido, como es de rigor, fuimos todos al Seven Eleven por un poco de Gatorade, Coca Cola y una que otra bebida rehidratante, y a comentar el partido, y esto y lo otro.
En esas estábamos cuando propuse hacer una reunión de todos, junto con los que casi no vemos pero que son parte del mismo grupo, para pasar un agradable rato. Y fue lo último que dije, porque nadie me hizo caso, se hicieron dos grupos y mi idea murió. Pero también entendí que ya no tengo peso ahí, que estoy ahí por costumbre, pero hace tiempo que todos se movieron a otra dirección y yo no me di cuenta, o a mí no me avisaron. Quizá sólo uno se dio cuenta de lo que me pasó hoy, y ahora, unos minutos después, me pregunto hace cuanto que pasó esto, y yo no me enteré. Mejor tarde que nunca.

Camino
Ella es la China. Así, a secas. La conocí en la carrera en el Tec, y puedo afirmar que es una súper niña. Ella dice que soy súper misterioso, y yo sufro porque no encuentro de donde inventa eso. Le fascinan los gatos, y comer con ella es muy complicado, porque casi nada le gusta.
 
Jorge
Cuando pienso en mis amigos, afortunadamente son varios los que vienen a la mente. Cuando pienso en mis Amigos, con mayúscula, son un poco menos, pero en ambas listas aparece Jorge Lizarde. Cuando platicamos ahora de como nos conocimos, yo digo que lo conocí en una situación extraña, digamos que siempre estaba él con mis amigos cuando llegaba yo a saludarlos, y se empeñaba en hacer menos todos mis chistes. Él argumenta que yo lo golpeaba, lo cual sigo negando hasta hoy. Es probable que fueran palmadas afectuosas, pero dado su pequeño tamaño, él interpretó que eran golpes. Con el tiempo, y pese a no haber tenido jamás una clase juntos, nos hicimos inseparables en Prepa, junto con David: "Diego, David y Jorge". Sí, siempre juntos para todos lados. Ahora es diferente, David y Jorge siguen siendo amigos, y Jorge y yo también. Definitivamente él es mejor persona que nosotros dos.
Con Jorge he pasado de todo, desde fiestas en su casa hasta fiestas en mi casa, suyas y mías. El récord de asistencia a una fiesta en casa mía fue de 170 personas, y lo curioso es que era su fiesta, no la mía. Sin olvidar una buena cantidad de viajes. Puerto Vallarta, Ixtapa, Manzanillo, México entre otros cuantos, y uno pendiente a Costa Rica que algún día tendremos que hacer.
Yo ahora soy una persona decente y reformada, aunque nunca fui tan malo, digamos que era casi-malo y amigo de los buenos. Jorge siempre ha sido de los buenos, y para mí eso ha sido súper admirable. Por eso, sin buscarlo ni pensarlo se ha convertido en mi contrapeso, en quien me hace volver al equilibrio. Algún día platicando con Yadira (su novia) llegamos a la conclusión que Jorge es demasiado buena gente. Él no critica, yo sí. Él no tiene gente que lo odie, yo sí. a él no le cae mal nadie, a mí sí. Él no se enoja, yo antes sí. Él no reprobaba, yo antes sí. Y la lista podría seguir creciendo, pero lo voy a dejar aquí.
En estos 10 años que tengo de conocer a Jorge nos han pasado muchas cosas, hemos ido tomando caminos diferentes y nos vemos menos, pero siempre con gusto. Con toda la confianza, con toda la libertad de decir y hablar sobre lo que sea. Hoy, no tengo ninguna duda que es mi mejor amigo, que es quien mejor me conoce, porque hay cosas, que por una cosa u otra, sólo sabe él, y viceversa.
Desafortunadamente ahora hay situaciones que hacen que no la esté pasando bien, vendrá un tiempo difícil y yo espero que todo se resuelva. Pero no importa que pase, no estará solo: estará su familia, estará Yadira, y atrás de todos, para sostenerlo si flaquea, sin soltarlo, estaré yo. Mucho ánimo Jorge.

Camino
Amigo de Dani desde hace varios años, compañeros del futbol y de la vida. Este niño tiene ángel, hará cosas grandes, y si es importante pa' mi primo, para mí ya es importante. Ups, y también se llama Dani, pero le decimos Dani dos.
 
Que todos los días sean domingo
Esto del iPod tiene muchas ventajas, entre ellas que uno puede recuperar muchos discos y canciones que se van quedando enterrados. Pues en los tres meses que llevo con mi iPod (de nombre iDiego, y mismo lapso en el que ya salió uno con más capacidad y más funciones), me he dedicado a pasar mis discos al aparato, y como las tengo más a la mano, las escucho más frecuentemente, sobre todo si lo pongo en modo aleatorio, aunque de pronto de dan mis temporadas de escuchar sólo un disco o sólo un artista en específico. Pero estos días en los que mi cumpleaños se acerca (faltan meses) me da por planear (y cancelar) fiestas. Y para toda fiesta hace falta música (a menos que se cancele) y elegirla se vuelve un proceso divertido. Así tenía planeado (antes de cancelar la fiesta) poner música representativa de cada año de mi vida en estado de conciencia plena (de por sí son pocos, así que con esa restricción son aún menos) para amenizar(me) la noche. Ya no haré la fiesta, pero rescaté invaluables piezas musicales, que disfruto ahora más que antes por todo lo que me recuerdan. Por poner un ejemplo (y aquí Guillermo S. podrá apoyar mi teoría) escuchar las canciones más viejas de Onda Vaselina activa un video mental de mis compañeras de primaria bailando en los recreos canciones tan exitosas como "Calendario de amor", "Viva la gula" y "Que triste es el primer adiós". Lo mismo me sucede si escucho "Vuela más alto" del mismo grupo, aunque los personajes son diferentes, y aparecen Manijeh (Lourdes), Itzel, Blanca, Laura, Julieta y muchas más bailando. Podrán negarlo, pero lo hicieron. Y no olvidar que todos gritamos (porque eso no era cantar) "Gimme da power" y "Voto Latino". Y cantamos juntos "Lovefool", y aunque todos decíamos odiarla, bailamos y cantamos al ritmo de "Mmmbop" que utilizábamos para reirnos de Jorge. Los que tenemos hermanos mayores, sufrimos los efectos secundarios de esa ahora llamada Generación Timbiriche, por lo que adoptamos himnos como "Tú y yo somos uno mismo" cuyo momento supremo viene en el grito "uooouuooo" que gracias al reencuentro del grupo, rescatamos.
Todas esas canciones y varias más están ahora en mi playlist que se llama "cumpleaños" por lo que son muchos los recuerdos que surgen en orden cronológico. Evidentemente son muchas las canciones viejas que recuerdan personas, lugares, actividades, compañeros y compañeras (El Presidente Fox dijo: "La Marina y los Marinos"), y muchas situaciones específicas de cada quien. Pero creo que de vez en cuando, y por un ratito, se vale recordar.

Camino
En la misma tónica, rumbo a mi cumpleaños, les presento a mis amigos, primos y demás gente importante para mí. Puede que más de uno se vea y se sorprenda. En riguroso orden aleatorio. El es el Ruso, venga Ruso!
 
La magia vuelve
No. Es que no puedo ser tan objetivo. Ahí les va, hoy entre todos los vecinos organizaron un pequeño torneo de futbol, de sólo 4 equipos. Y yo era el árbitro desigado, debido a mis limitadas condiciones físicas. De los cuatro equipos había uno que era mi favorito objetivo, por la calidad de sus integrantes, y otro, el favorito sentimental, en donde jugó mi primo Dani, y sus amigos, y del que yo me sentía parte desde siempre, el equipo de las 4 "d", por los nombres, dos Dani y dos Diego.
Pero como suele pasar en estas cosas, no siempre ganan los favoritos, y el equipo negro se convirtió en el caballo negro, y se llevó el trofeo de campeón, arrasando a todos sus rivales. El único equipo que le costó más trabajo fue el rojo, en el que llegaron hasta los tiros de penales para decidir quien avanzaba. Los míos se quedaron en el camino. Y así, el equipo de Edi, Yanki, Erling, Juan Pablo "siempre tengo cara de enojo", y Luigi, ganaron.
No me gusta ver a Dani perder, pero no puede ganar siempre, y lo tiene claro. Al final la idea era que todos se divirtieran.
Y después de tanto, me cansé, todavía me falta.

Atlético de Madrid vs Real Madrid
Ronaldo los mató y ellos se murieron. Dos goles del gordito, que ganó la guerra de los 9. Y volvieron las celebraciones de siempre, así sí.
 
El regreso de la firma invitada
Como parte del proceso de volver yo a la normalidad, está la costumbre de ceder los míercoles este espacio a todos aquellos a quienes cosidero importantes. Itenté hace dos semanas con Marie, pero me dejó esperando. La semana pasada fue chema, pero jamás obtuve respuesta. Hoy, tengo el gusto de presentarles a Rodrigo. También le decimos el cuñado. Le conocí hace casi tres años y hoy, debo decir, es uno de mis amigos que más estimo, aunque esto él no lo crea. Por eso aprovecho este espacio, porque para verlo en vivo está difícil, para disculparme por lo de la otra vez, él sabe que es. Así pues, sin más, aquí está Rodrigo.

La firma invitada
Víctor Rodrigo García Vázquez


Pues, a petición de Diego, el Presidente Vicente Fox, los miembros del comité electoral del PRI y de las miles de señoritas que estaban esperando que le hiciera a lo único que no le he hecho (dejando de lado todas las propuestas indeseables) que es la de escribir un ensayo de opinión para el publico en general, heme aquí…
Desde que recibí la invitación, que fue el lunes por la mañana, empezó una revolución en mi cabeza pensando en un tema que fuera del agrado de todos, que no fuera a herir susceptibilidades, que aunque no parezca, a veces sí me importa y que valiera la pena el leer. Pensé en todo tipo de cosas: en mi opinión sobre la política, la situación que se vive en Chiapas, los temblores y la guerra en Medio Oriente, las cuentas secretas de Montiel y me di cuenta que todo eso apunta al fin del mundo, entonces decidí dejar eso a los evangelistas y avocarme en situaciones mas cotidianas y que de una manera u otra a todos nos han ocurrido.
Y pensé, que difícil es tener que llevar relaciones de amistad, noviazgo y familiares cuando el tiempo no alcanza y no nos permite hacer todo lo que queramos.
Simplemente veamos la situación de hoy miércoles 12 de octubre (Diego, si era doce como decía el mail… mi reloj estaba un día atrasado!) pues para empezar, si mis informes son correctos, el TEC es la única universidad de las privadas que mantuvo actividades normales a diferencia del ITESO, la UP, la AUTONOMA, no estoy seguro de la UNIVA, pero digamos que sí… ¿Qué problema se acarrea con todo esto? El que si de por sí, en este mundo cada vez más exigente y carrereado, no tenemos tiempo para ver a nuestras amistades, novios y novias (lo “in” es decirlo en plural) estos días deberían de llegar a un acuerdo las instituciones para “darlos” y así poder organizar reuniones entre semana a fin de relajarnos y divertirnos un poco, pues la mayoría o trabaja o necesita reunirse con compañeros a realizar asignaturas escolares en los fines de semana.
Mis amigos que no estudian en el TEC están en estos momentos ( 1:30 pm ) dirigiéndose a la terraza de uno de ellos para disfrutar de una carne asada y de unas ricas, heladas, burbujeantes, espumosas y nutritivas cervezas!
“¡Pues falta, ve a la clase de en la mañana y a las 11 te sales de la escuela!” fue la solución que me dio la mayoría al decirles que yo sí tenía que asistir a la universidad. Valoré las posibilidades de faltar, pero eso me llevó a una disyuntiva más grande y me di cuenta de que como voy a estar tirando valiosas horas de enseñanza previamente pagadas por mis padres para irme a divertir y matar neuronas con la cerveza y achicharrarme los pulmones al ingerir humo de un cigarro… bueno no, en realidad lo que me vino a la mente al momento de pensar en faltar fue que: ¡eres una inversión para tus padres! Así es muchachito, lejos de estar pensando en que bueno es tu papa o mama por abastecerte de estudios, vehiculo para trasladarte y de una casa en donde refugiarte así sea por 1 hora solamente, para bañarte y hacer el cambio de la fiesta a la escuela… la cosa no es así.

Y voy a explicar como:

Sea bueno o sea malo, los padres siempre tienden a reflejarse en sus hijos, ya sea en actitudes, en los negocios o en los logros que estos alcancen. Por eso, nuestros padres tomaron la decisión de inscribirnos en una de las universidades mas prestigiosas del país (eso de prestigiosa ya es medio un mito, ya hay la facilidad de que estudiemos aquí cualquier patancito) para que podamos formarnos y al graduarnos “me hagas sentir orgulloso” pero dense cuenta, en realidad, ustedes están cargando con las expectativas de sus padres y con una sombra de cerca de medio millón de pesos, ¿no es para dar miedo? Si ya cuando te hayas graduado y seas una persona activa y trabajadora, no eres capaz de cumplir con todo lo que tú, tus padres y todos tus allegados y arrimados esperan de ti, ¡es como fallar!
Aquí es donde tengo que hacer una confesión que tal vez explique porque muchos dicen haberme notado con una actitud extraña y diferente a la que normalmente tengo, más específicamente: Diego, Claudia, Ricardo y los millones de televidentes y radioescuchas.
Pues sí, últimamente me encontré envuelto en una crisis, no de identidad, pero sí de finalidad, de preguntarme si estaba en lo correcto, si realmente cuando sea un adulto y tenga que sentar cabeza seré capaz de sacar a mi familia adelante y sobre todo, saber si hacer las cosas vale la pena o basta con olvidarse de todo y simplemente vivir el presente tal y como vaya dándose.
Para quienes me conocen, habrán leído alguna vas en mi Messenger “at the end… everything is a joke”, pero, creo que eso es sólo una salida fácil, es cierto, jamás debes de traumarte ni de obsesionarte con algo, pues lo único que lograrás es hacerte daño, pero sí debes de saber corresponder a la confianza, a la amistad y a la seguridad que muchas personas han depositado en ti, debes aprender a como sacar las cosas adelante y a darte cuenta de que somos la parte “beneficiada” de la población, pero no por eso, debes de creer que las colegiaturas que tus padres han pagado a lo largo de tu vida son gratis, eso debe de ser correspondido, de una manera o de otra.
A veces los padres nos dicen “págame siendo exitoso y una persona de bien” pero, realmente, ¿estamos haciendo lo necesario para lograr eso?
Bueno ya me desvíe del tema y parece que me extendí de más, sólo quiero decir que sí, que la vida es un chiste y que hay que reírnos cuando no queda de otra, pero también hay que tomar con seriedad las cosas que lo merezcan.
Espero no haberlos aburrido con este articulo/desahogo, jajajaja, pero bueno, así es esto.
Saludos.
 
Lista
Ahora que veo más cerca, quizá a unas semanas, la posibilidad de retomar mi vida al 100%, tengo ua lista diferente de cosas que quiero hacer en el corto, mediano y largo plazo. Lo verdaderamente curioso es que muchas de ellas son verdaderamente sencillas y las he querido hacer desde hace mucho pero las he ido aplazando. Aquí están algunas de las cosas que voy a hacer antes de que termine el año.

1. Volver a nadar todos los días.
2. Correr nuevamente por las noches,sí, a pesar de la rodilla.
3. Voy a jugar futbol nuevamente, regresaré a la alineación titular del equipo, a pesar de que ya hay otro en mi lugar.
4. Iré al bosque de los Colomos, como cuando era niño, y visitaré el castillo donde tomaba clases de pintura. Recorreré todos sus caminos y volveré a sentarme una tarde frente a la pila de agua. Y me voy a dejar sorprender nuevamente por el tamaño del bosque.
5. Voy a ir a Starbucks, solo, a sentarme en un sillón y ver a la gente.
6. Voy a ir a Starbucks, acompañado, varias veces, porque me gusta ese lugar, porque la paso bien.
7. Voy a ayudar a Dani a recuperar la confianza en la bicicleta, es una promesa que le hice y la voy a cumplir. Andaremos en bici hasta que se anime nuevamente a andar solo.
8. Estaré en la mayor cantidad de partidos posibles.
9. Voy a ir más al cine.
10. Y al estadio
11. Voy a salir más con mis amigos, con los de siempre, con los de ahora.
12. Voy a buscar a quienes hace mucho que no veo.
13. Voy a pasar más tiempo con mi familia.
14. Voy a recuperar lo que perdí en los últimos dos años

Chiapas
A los mexicanos que viven en el sureste del país les acaba de pasar encima el huracán Stan. Son miles los afectados por el fenómeno, aunque afortunadamente son pocos los muertos. Personalmente la tragedia la veo cerca, porque la familia del escritor y maestro Martín Mérida vive en uno de los pueblos más afectados, y me cuenta que tiene una semana sin poder comunicarse. Para los que vivimos aquí, y tenemos la oportunidad de ayudar, ya sea en especie o económicamente, por favor, háganlo. La ayuda sí llega y puede cambiarle el rostro a muchas personas que lo han perdido todo. Hay muchos centros de acopio en la Cruz Roja y universidades, y pueden hacer donaciones en las sucursales de Santander. Por cada peso, el banco da otro. Hoy por ellos.
 
Mi regreso... o no.
Hoy Rocío me hizo una pregunta interesatísima: ¿Ya estás cerca de volver a ser el Diego de antes, o ese ya no va a volver? Y me quedé pensando un buen rato mientras escuchaba el nuevo disco de Natalia y la Forquetina (que buen disco, como siempre, las recomendaciones de Marlon no fallan) sentado comodamente en mi sillón favorito, en una posición que tenía 6 semanas de no poder tomar. Y eso fue lo que me abrió más los ojos: nunca voy a poder ser el mismo Diego de antes, pero tampoco hay un nuevo Diego desde el 29 de agosto, pero sí hubo cambios.
He aprendido a valorar más las cosas, todas. Disfruto más levantarme temprano. Estoy tanto tiempo encerrado, que cuando salgo y respiro fuera de casa, me da una sensación de libertad enorme, como que puedo recorrer el mundo en dos minutos, aunque aún no estoy listo. Intento estar despierto más tiempo, sí, yo que pensaba que podría dormir 20 horas al día sí me lo propusiera. Me gusta ver por mi ventana más, estar en el jardín y casi no puedo esperar que me diga el doctor que ya puedo hacer ejercicio. Extraño nadar, mucho. Igual que extraño correr por las noches -el operativo botarga-, y extraño el futbol. Los partidos de liga, y los partidillos en el parque con mis vecinos, tan divertidos. Ayer, por poner un ejemplo, toqué un poco el balón en un partidillo, sin correr, sin exponerme, y me di cuenta nuevamente, que durante un tiempo, aun jugado ya, no podrá ser igual: me va a dar miedo la mano.
Cambió mi percepción de la gente, o lo que es lo mismo, me sorprendieron unos, otros se portaron a la altura, y como siempre, otros tantos me decepcionaron. Pero está bien, la verdad es que no me molesta ni les recrimino nada. Además, como dije antes, mejor ahora que después.
Esto mismo me hizo darme cuenta, que aún cuando falta un tiempo todavía para mi cumpleaños, no quiero festejar a lo grande como en otros años. En realidad, no creo que tenga nada que festejar con mucha gente. Quizá con pocos, con los cercanos, con los de siempre.
Me di cuenta en estas semanas, que efectivamente no hay nada como la familia, aunque igual que siempre, hay de todo. Mi familia materna (los Castorena y los Cerisola) se portaron excelente, al pendiente todo el tiempo. Mi familia paterna, se convierte cada día más en un mito. No recibí una llamada de ellos. Pero tampoco me sorprende, no esperaba más. Mis papás, tipazos, no se han despegado, y a mi madre tuve que convencerla de ir a Brasil estos días al Campeonato Latinoamericano de Natación Master, porque no quería dejarme aquí, pero planeó tanto tiempo esto, que no podía permitir que no fuera.
Y así, estoy hoy, sentado nuevamente frente a mi ventana, como hace cuatro semanas en la víspera de la cirugía, viendo llover, con una nueva actitud. Con más energía y ánimo que nunca de volver a ser como antes, pero diferente. Igual, pero con otra actitud. Con más gusto por la vida, porque eso, verdaderamente cambió en mí.


Anorexia
Si quieren leer un iteresatísimo artículo, sobre la visión del hombre de este grave problema de salud, hagan clic aquí, se llama El Club de la Lechuga.
 
No es sólo una cuestión de cariño
Hace todavía pocos años, la adopción se percibía normalmente como la última opción y se convertía en una realidad casi traumática para las parejas que no podían lograr la concepción biológica de un hijo. De igual modo, se sentía la adopción como algo a ocultar a los demás.
Por supuesto, es un concepto que ha evolucionado de manera diferente en Europa y Estados Unidos que en Latinoamérica y Asia. En el primer grupo de países con el transcurso del tiempo, el auge de la solidaridad con los países en vías de desarrollo y la superación de ciertos convencionalismos, la adopción ha ido, paulatinamente, ganando una mayor aceptación social, aunque aún hoy existen mitos y prejuicios con relación al niño o niña nuevo integrante de la familia y a sus orígenes. Anteriormente, esta situación generaba reservas frente al hijo o hija adoptados, a los que con frecuencia se les ocultaba su origen, tan distinto al de sus hermanos y amigos, e incluso el propio hecho de la adopción. Los principales motivos de esta nada recomendable actitud de los padres eran, muy probablemente, dos. Por un lado, evitar al niño adoptado los problemas de integración que puede sufrir un “hijo diferente”. Por otro, y por qué no decirlo, descartar la posibilidad de que los adoptados, en un futuro, pudieran interesarse por su familia biológica o incluso pretender conocerla o irse a vivir con ella.
Afortunadamente, los prejuicios que anteriormente caracterizaban, y frenaban, los procesos de adopción, van desapareciendo. Ya casi nadie se extraña (al menos, en las grandes urbes) de ver niños negros, asiáticos o sudamericanos con sus hermanos y padres adoptivos occidentales. Dentro de esta tendencia a la normalización de la adopción, figuran las regulaciones legales al respecto, la asunción de competencias por parte de las instituciones públicas, y se ha dotado de un nuevo marco jurídico de protección al menor que también ha redundado en su beneficio. En México, lo acabo de descubrir, tenemos leyes muy avanzadas al respecto.
Hace algfunas décadas, se concebía la adopción como una solución al maltrato o abandono de los niños. Y fue por eso que se creó un marco asistencial altruista que consideraba la adopción como un acto de caridad o solidaridad con los niños abandonados a su suerte, al proporcionarles este sistema unos padres que deseaban incorporarlo a su familia y acogerlo como si fueran sus propios hijos o, en su caso, como a un hijo más. Hoy, sin embargo, se vive y se siente la adopción como un medio para poder disfrutar de la experiencia de tener un hijo, el hijo que biológicamente nos ha sido negado concebir; por ello, va configurándose una visión más humana, consciente y responsable de la adopción, respondiendo como principal motivación al deseo auténtico de un hijo, del niño por sí mismo. Así, los adoptados pasan a erigirse en protagonistas porque ofrecen, a quienes les acogen, el ansiado privilegio de ser padres.
En los últimos años, las solicitudes de adopción han experimentado un espectacular auge, del cual es buena muestra la espera de varios años para hacerse con un niño en adopción.
En muchos casos, la adopción es la última opción tras recorrer un largo camino en busca del primer hijo biológico. El cierre de ese camino natural y la apertura a la nueva alternativa no deberían ser simultáneos. Hay que dejar transcurrir un poco de tiempo, encarar la nueva realidad con una buena disposición anímica así lo exige. La dolorosa situación que supone ir aceptando que no se puede conseguir la paternidad biológica, que el hijo de una pareja no se va a parecer a ellos y que tendrán que explicar a los demás lo que les ocurre, requiere su tiempo. Para que el conflicto interno se resuelva, la frustración desaparezca y para que se asuma dicha realidad gozosamente y sin traumas. Sólo cuando la pareja se ha mentalizado positivamente, podrá comenzar a desarrollar el estado afectivo que requiere el trascendental paso de adoptar un niño.
Lo más frecuente es que las personas en espera de adopción vivan con ansiedad todo el proceso hasta verlo culminado. La espera en la asignación de un menor es un factor que debe valorarse en clave positiva y con mucha paciencia.
Mi familia conoce de cerca la adopción de un hijo, aunque en circunstancias diferentes. Pero lo que me tiene realmente contento es que los padrinos de Dani, después de muchos años, estos días adoptarán a su hijo. Están ya en el curso en su última parte, si todo sale bien, el próximo lunes tendrán un nuevo hijo. Y se sentirán completos. Y a mí me da mucho gusto.

Agradecimiento público
Un año y tres semanas después Dani me trajo el tamal que me había prometido, y estaba muy rico. Así que ahora quien está en deuda soy yo.




 
María
María es de Honduras, de un pequeño pueblo lejos de la capital, aparentemente olvidado de la mano de Dios. Hace algunos años, el huracán Mitch acabó con su casa y todas sus cosas. Acabó prácticamente con sus esperanzas.
María tiene un esposo y cuatro hijos. El mayor tiene 20 años, y está haciendo el servicio militar en Tegucigalpa. Le sigue Mari, de 14 años quien está a cargo de los más pequeños. Después sigue una hija de 14 años y por último el pequeño Antonio. Él dice que no es hondureño, que el es de su mamá. El esposo de María no trabaja, lo acaban de operar hace poco y está en proceso de recuperación. Sólo tienen un molino con el que María hace tortillas para venderlas y sostener a su familia. Pero María no quiere que sus hijos sufran, que pasen hambre. Ella quiere que estudie y no tengan que trabajar. Ella quiere que tengan una vida como la que ella no pudo tener. Por eso se fue María.
Una noche le dijo a su esposo que se iba para Estados Unidos. Estaba cansada de trabajar tanto para moriise de hambre, y estaba segura que en Estados Unidos encontraría una vida mejor. Y así, esa noche se fue sin despedirse de sus hijos, no tenía valor para hacerlo. Y se fue.
Un mes después María estaba en Orizaba, Veracruz, México. Muchas cosas habían cambiado desde entonces. El camino no fue como esperaba, y se encontraba en un refugio para migrantes. En el camino, la Mara Salvatrucha, una pandilla de salvadoreños, que se dedican a asaltar, violar y matar migrantes centroamericanos que buscan ir a Estados Unidos, la asaltó a ella y a sus compañeros de viaje. María pensó qur iba a morir, pero la dejaron vivir. Le quitaron todo su dinero, pero le quitaron más. Perdió su dignidad, la violaron. Desde ese momento no se sentía digna de volver a su casa, no tenía valor de estar frente a sus hijos, de verlos a los ojos. ¿Qué puede ser peor que eso?
Aún así, sin valor, sin fureza propia, por el amor a sus hijos después de una estancia en Orizaba, donde conoció a otros migrantes que en el camino habían perdido a sus padres, hermanos, amigos e hijos, que habían perdido vrazos y piernas, siguió adelante.
Y llegó a Monterrey, Nuevo León, México, donde trabajó durante varios meses, hasta que un día, esta vez sin avisar, se fue a Estados Unidos, y dejó atrás lo que se deja, la familia, una historia y sufrimiento. Lo dejó todo por la esperanza de encontrar una forma de enviar dinero a sus hijos. Dice que planea estar dos años en Estados Unidos, y después regresar, pero no a su casa pues aún no encuentra el valor para volver, a pesar de que sus hijos la extrañan, sobre todo el pequeño Antonio. En el camino encontrará todo en contra: la Mara, la Policía y a los agentes de Migración. Y ayuda y comprensión de los compañeros de viaje, de la gente de Orizaba y de quienes viven en La Patrona.
La historia de María no es única. Cada año pasan por México 200,000 centroamericanos indocumentados que van a Estados Unidos. Muchos no llegan y son deportados. Muchos mueren. Todos son víctimas de malos tratos.
El 56% de la población centroamericana vive debajo de la línea de pobreza. El mundo debe hacer algo. Nosotros tenemos que hacer algo.

La historia de María puede verse en el documental "De Nadie", dirigido por Tin Dirdamal.

5766
Shana Tova a todos. A gut yor.
 
Varios años después
Carta a un amigo:
Otro año más pasó. Leí la carta que te escribió tu hermano y pensé que quizá también yo debía hacer lo mismo. Sí, parece que fue ayer, coincido con eso, y lo recuerdo y me entristece, todo fue tan rápido y tan cercano que los recuerdos son borrosos, pero con dolor.
Si aún estuvieras aquí habrías disfrutado mucho que hoy, México se coronó campeón mundial de fútbol Sub-17. Habrías gozado de los últimos campeonatos del América, de su racha invicta, de todos sus récords. Si estuvieras aquí, habrías conocido a todos mis amigos que conocí después de tu muerte. Serían amigos tuyos también. Y mis amigas, que decir de todas ellas, quizá te hubiera gustado más de una, para como eras. Pero a todos les he hablado de ti, de mi buen amigo, de lo mucho que me costó reponerme, de todo lo que pasé para salir adelante. Todos te han conocido por mí, por tus amigos, y por tu hermano. Tu pobre hermano y tus papás. No imagino dolor más grande de perder a su hijo mayor un día, y al siguiente al menor, consecuencia del mismo accidente. Porque también recuerdo siempre a Alan. De los tres queda Matías, quien ahora que ha vuelto, me ha permitido conocerlo mejor. Y tu familia, como siempre, excelentes personas. Si aún estuvieras aquí, estaríamos completos, pero en algunos años creo, o antes, nos volveremos a ver. Gracias por todo Iván.

México Campeón
Con fútbol, con talento, con fuerza y con actitud. Con todo eso México es hoy campeón mundial sub-17 de fútbol. Tres goles bastaron para fulminar a Brasil, y comenzar una nueva era en la que nos acostumbremos a ganar, no sólo en el futbol, no sólo en el deporte. Felicidades a la nueva selección de oro, gracias por la satisfacción.
Y el Madrid, bailó samba y ya es tercero.
 
Mensaje de paz
Vestida con el traje tradicional de las indígenas otomíes, Macedonia Blas Flores, una de las 11 mexicanas candidatas al Premio Nobel de la Paz, llegó a Guadalajara para hablar sobre su experiencia en la defensa de los derechos humanos. La cita fue el pasado viernes 30 de septiembre, hubiera querido estar en el Tecnológico de Monterrey para escuchar lo que tenía que decir, pero me fue imposible. Sin embargo, quiero compartir la labor de esta mujer que la ha llevado a ser candidata al Premio Nobel de la Paz.
La indígena, originaria de la comunidad El Bothé, en Amealco Querétaro, dirige desde 1997 la Fundación Fot'zi Ñahñö (Ayuda para los otomíes) que trabaja por difundir los derechos de las mujeres indígenas y promover el desarrollo de sus comunidades, lo que llamó la atención de la organización con sede en Suiza "Mil mujeres por la Paz" que busca proponer a mujeres de todo el mundo para que reciban el galardón.
Madre de doce hijos, Macedonia está con su fundación, y el apoyo de cada vez más personas -recientemente la Fundación Sólo Por Ayudar- trabajando para erradicar del país el trato discriminatorio que reciben los indígenas cuando salen a las grandes ciudades.
Desde hace algunos años, Macedonia ha luchado para que las mujeres indígenas logren un mejor trato por parte del hombre y se acabe la violencia intrafamiliar que afecta a las comunidades indígenas. Desafortunadamente, como suele ocurrir a las personas que buscan cambiar una realidad injusta, la han atacado quienes se ven "perjudicados" con su labor. En agosto del 2003, Macedonia Blas fue atacada por integrantes de su comunidad quienes la acusaron de adulterio. De acuerdo a los usos y costumbres de su comunidad, a la indígena le untaron chile en los genitales para castigarla, lo que le dejó secuelas en su salud.
Pero ni esto la ha frenado en su labor. Por el contrario, su nominación al Premio Nobel, ha sido bien recibida por su comunidad, por ella misma y por el país en general. Cuando le preguntaron su opinión al respecto, comentó: "Ahorita estoy nominada para el Premio Nobel de la Paz, y ahorita tengo que echarle más ganas a trabajar para que salgamos adelante con nuestras compañeras, también indígenas o no indígenas ahora sí que para todas".
Las demás indígenas ñahñús de El Bothé están agradecidas con Macedonia por su intensa labor en bien de las mujeres de la comunidad.
Ella es Macedonia Blas Flores, una de las mujeres que luchan en el mundo por mejores condiciones de vida para las indígenas y ahora, propuesta para el Premio Nobel de la Paz de este año. Un ejemplo para muchos.