No basta con esconderlo
Historias que acaban mal
Hay historias que desde que comienzan, están condenadas a tener un triste final. Hay otras que están destinadas a ser historias de sufrimiento, excesos y finales dramáticos imprevistos. Ayer conocí una más, pero ya conocía varias. La primera de ellas fue un amigo mío muy cercano, que desde que yo recuerdo su papá lo golpeaba. No sólo era alcohólico el papá, resultó también ser misógino, lo cual terminaba en golpizas a su esposa -que dicho sea de paso, jamás comprendí por qué no lo dejó- y más tristemente a su hijo. Aún recuerdo un día que teniendo como 8 años le pregunté de que eran las marcas que tenía en la espalda. Me dijo que no eran nada, que sólo se había portado mal y cambió el tema. Pero siempre fui curioso y me comenzé a dar cuenta que al desaparecer unas, aparecían otras, incluso a veces en la cara y él argumentaba que se había peleado. No era cierto, nada lo fue. Todo fue un vano intento de esconder su realidad. Yo no sabía que hacer, así que evitaba el tema, hasta que todos comenzaron a enterarse cuando acabó en el hospital tras una nueva golpiza, esta vez aún más brutal que las anteriores. Lo triste de esto es que él tenía ya 15 años de vida, y por lo menos 7 de rebirlas. Se fueron a vivir a otro estado intentando escapar de su realidad, y él en esa misma busqueda de libertad se refugió en las drogas. Su vida comenzó mal, y ya metido en ese nuevo viaje un día terminó con su vida.
Otro amigo comenzó a meterse en pandillas y se creó una "buena reputación" dentro de ese ambiente. Todos le temían y sólo decir que él era tu amigo, era una especie de protección, acaso miedo en los demás. Yo fui su amigo antes de que se convirtiera en una persona que inspira miedo a todos, y me alejé de él cuando entró en ese ambiente porque no me gustaba ni me interesaba. Le daba miedo a todos, menos a una persona, que para enseñarle quién era quién mandaba, un día mató frente a él a uno de sus amigos. En ese momento comprendió -con un costo altísimo- que no debía seguir por ahí y cambió su vida, pero la vida de su amigo terminó mal, y la de él tiene un oscuro y triste pasado.
Hoy estoy seguro que otra historia terminará mal, porque ya ahora está mal cuando no debería ser así. Y no puedo decir ni hacer nada al respecto, la más terrible de las impotencias se apodera de mí, y no quiero tampoco atestiguar lo que pasará, pero como he dicho, no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Y tengo una especie de mido y tristeza.
Diego contra la Burocracia
Hoy decidí renovar mi licencia de conducir del estado de Jalisco. Haber vivido en varios estados en épocas "recientes" me hizo obtener una licencia de manejo de cada estado -que no las necesitaba, pero podrían servir- y suelo cargar siempre con dos, pero recientemente ha expirado la del estado en el que vivo, así que me dispuse a enfrentar a la burocracia y sus múltiples trámites para renovarla. Revisé los documentos que tenía que llevar y nada era complicado, aún así estaba preparado para lo peor. Pero fue un fiasco, porque tanta preparación mental fue innecesaria, sólo tardé 20 minutos en renovar la licencia, en verdad quedé sorprendido por la eficiencia de la oficina, creo que el gobierno del estado ha avanzado, grata y afortunadamente.
Ya para irnos
Hay que tener cuidado al hablar, porque algunas ocasiones, hay pájaros en el alambre.

Hay historias que desde que comienzan, están condenadas a tener un triste final. Hay otras que están destinadas a ser historias de sufrimiento, excesos y finales dramáticos imprevistos. Ayer conocí una más, pero ya conocía varias. La primera de ellas fue un amigo mío muy cercano, que desde que yo recuerdo su papá lo golpeaba. No sólo era alcohólico el papá, resultó también ser misógino, lo cual terminaba en golpizas a su esposa -que dicho sea de paso, jamás comprendí por qué no lo dejó- y más tristemente a su hijo. Aún recuerdo un día que teniendo como 8 años le pregunté de que eran las marcas que tenía en la espalda. Me dijo que no eran nada, que sólo se había portado mal y cambió el tema. Pero siempre fui curioso y me comenzé a dar cuenta que al desaparecer unas, aparecían otras, incluso a veces en la cara y él argumentaba que se había peleado. No era cierto, nada lo fue. Todo fue un vano intento de esconder su realidad. Yo no sabía que hacer, así que evitaba el tema, hasta que todos comenzaron a enterarse cuando acabó en el hospital tras una nueva golpiza, esta vez aún más brutal que las anteriores. Lo triste de esto es que él tenía ya 15 años de vida, y por lo menos 7 de rebirlas. Se fueron a vivir a otro estado intentando escapar de su realidad, y él en esa misma busqueda de libertad se refugió en las drogas. Su vida comenzó mal, y ya metido en ese nuevo viaje un día terminó con su vida.
Otro amigo comenzó a meterse en pandillas y se creó una "buena reputación" dentro de ese ambiente. Todos le temían y sólo decir que él era tu amigo, era una especie de protección, acaso miedo en los demás. Yo fui su amigo antes de que se convirtiera en una persona que inspira miedo a todos, y me alejé de él cuando entró en ese ambiente porque no me gustaba ni me interesaba. Le daba miedo a todos, menos a una persona, que para enseñarle quién era quién mandaba, un día mató frente a él a uno de sus amigos. En ese momento comprendió -con un costo altísimo- que no debía seguir por ahí y cambió su vida, pero la vida de su amigo terminó mal, y la de él tiene un oscuro y triste pasado.
Hoy estoy seguro que otra historia terminará mal, porque ya ahora está mal cuando no debería ser así. Y no puedo decir ni hacer nada al respecto, la más terrible de las impotencias se apodera de mí, y no quiero tampoco atestiguar lo que pasará, pero como he dicho, no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Y tengo una especie de mido y tristeza.
Diego contra la Burocracia
Hoy decidí renovar mi licencia de conducir del estado de Jalisco. Haber vivido en varios estados en épocas "recientes" me hizo obtener una licencia de manejo de cada estado -que no las necesitaba, pero podrían servir- y suelo cargar siempre con dos, pero recientemente ha expirado la del estado en el que vivo, así que me dispuse a enfrentar a la burocracia y sus múltiples trámites para renovarla. Revisé los documentos que tenía que llevar y nada era complicado, aún así estaba preparado para lo peor. Pero fue un fiasco, porque tanta preparación mental fue innecesaria, sólo tardé 20 minutos en renovar la licencia, en verdad quedé sorprendido por la eficiencia de la oficina, creo que el gobierno del estado ha avanzado, grata y afortunadamente.
Ya para irnos
Hay que tener cuidado al hablar, porque algunas ocasiones, hay pájaros en el alambre.

Comentario:
Sentir impotencia por no poder ayudar es terrible, Diego. ¿ Elegimos nuestro destino? a veces lo dudo.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Acabo de "descubrir" tu blog...al ver el enlace en el Puntiko (Punto debíl) y me sorprende gratamente, voy a ponerme al corriente a la de ya.
Respecto a lo de tu amigo, es una pena, hace algunos años, un primo mio que era como mi ojito derecho(mi consentido), se le ocurrio cobrar "fama" entrando a una banda y...claro el final, no fue bueno...en fin.
P.D.Yo tb debería ir a renovar mi carnet de conducir ahora que he vuelto a Guadalajara. Y si es verdad que como dices que ya se ha agilizado el tramite, ya me animo más. ;)
Un biko.
Respecto a lo de tu amigo, es una pena, hace algunos años, un primo mio que era como mi ojito derecho(mi consentido), se le ocurrio cobrar "fama" entrando a una banda y...claro el final, no fue bueno...en fin.
P.D.Yo tb debería ir a renovar mi carnet de conducir ahora que he vuelto a Guadalajara. Y si es verdad que como dices que ya se ha agilizado el tramite, ya me animo más. ;)
Un biko.
Comentario:
Tristes hitorias en verdad y lo peor es como tu dices verse impotente para ayudar a esas personas.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
Muy tristes tus historias de hoy, me marcó sobre todo la primera, pero con la segunda he recordado la historia de un amigo, no llega a ser tan triste pero tiene muchos paralelismos.
SALUDOS!!
SALUDOS!!





