Golpes en la cara y en la memoria
A unos metros de aquí
Tenía ya un tiempo sin llorar. No, no es que me diera pena o fuera un seguidor de esa corriente de que los hombres no lloran. No, nunca he pensado así, pero hacía mucho que no lloraba. He llorado cuando han muerto mis seres quediros, familiares y amigos. He llorado incluso muchos días después de esos días. También lloré mucho el día que vi a mi padre irse de casa en una ambulancia con un dolor insoportable, mientras esperábamos al vehículo estuve fuerte, incluso cuando lo subieron y se fue, pero al cerrar la puerta de la casa y quedar yo solo dentro no pude contenerme más. No puedo recordar cuando fue la última vez, pero hoy volví a llorar. Fueron lagrimas de desesperación, de tristeza, de empatía, de compasión y de frustración.
Todo comenzó ayer, aunque en realidad esta historia tiene más tiempo. Pero anoche estaba yo aquí en mi habitación sentado, leyendo cuando escuché a mis vecinos que gritaban. Tienen 11 y 13 años y por lo que alcancé a escuchar tenían prisa por algo. Minutos más tarde escuché a su papá gritar. Gritaba mucho, no pude -o no quise- distinguir que decía pero se notaba que estaba muy alterado, y ahora que lo pienso quizá sea su estado natural. Simultaneamente se escuchaba a un niño llorar. Y luego vino un silencio largo. Cerré la ventana, apagué la luz y me fui.
Hoy abrí mi puerta y me llevé una sorpresa, afuera de mi casa estaban ellos jugando, después de todo tienen 11 años. Los saludé y al acercarse el menor de los hermanos, le vi la cara maltratada, un ojo morado y el otro también, además de la hinchazón. Me contó que lo golpeó su padre, me preguntó si escuché algo y negué al tiempo que movía la cabeza de un lado a otro sin saber que hacer. Se acercó a mí cuando nadie veía y me pidió que no dijera nada, no quería que nadie supiera. Y entonces comenzó a llorar. Conozco ligeramente su historia familiar y creo que no es la primera vez que pasa. Lamentablemente no puedo hacer nada al respecto, intentar ayudarle en algo sería peor. Sólo queda esperar a que la familia escape. Y se vayan lejos y no vuelvan. A los pocos minutos, ya un poco más tranquilo se fue y yo entré de nuevo a mi casa -olvidé por qué había salido así que me regresé- y cerré la puerta. Subí la escalera y al entrar a mi cuarto estaba llorando. No es justo, no se vale arruinar así la vida de un niño. Estropear sus mejores años, terminar con su inocencia. No se vale, y sin embargo sucede. No sé por qué me afectó tanto verlo, creo que no lo puedo explicar, sólo sucedió.
Todo sigue
Pero la vida continúa y hoy fue cumpleaño de una de mis amigas más cercanas y había que festejar. En realidad la fiesta es el sábado pero hoy llegamos a su casa, con invitación o sin ella estaríamos ahí hoy como lo hacemos todos los años. Este año éramos menos que el pasado, quizá influyó la Copa Libertadores, o la lluvia, o que sea martes, pero estábamos los que teníamos que estar, los que hemos estado siempre y los que seguiremos estando.
Ya para irnos
Jugando Xbox. Así debería se la infancia de todos, divertida, sin violencia.

Tenía ya un tiempo sin llorar. No, no es que me diera pena o fuera un seguidor de esa corriente de que los hombres no lloran. No, nunca he pensado así, pero hacía mucho que no lloraba. He llorado cuando han muerto mis seres quediros, familiares y amigos. He llorado incluso muchos días después de esos días. También lloré mucho el día que vi a mi padre irse de casa en una ambulancia con un dolor insoportable, mientras esperábamos al vehículo estuve fuerte, incluso cuando lo subieron y se fue, pero al cerrar la puerta de la casa y quedar yo solo dentro no pude contenerme más. No puedo recordar cuando fue la última vez, pero hoy volví a llorar. Fueron lagrimas de desesperación, de tristeza, de empatía, de compasión y de frustración.
Todo comenzó ayer, aunque en realidad esta historia tiene más tiempo. Pero anoche estaba yo aquí en mi habitación sentado, leyendo cuando escuché a mis vecinos que gritaban. Tienen 11 y 13 años y por lo que alcancé a escuchar tenían prisa por algo. Minutos más tarde escuché a su papá gritar. Gritaba mucho, no pude -o no quise- distinguir que decía pero se notaba que estaba muy alterado, y ahora que lo pienso quizá sea su estado natural. Simultaneamente se escuchaba a un niño llorar. Y luego vino un silencio largo. Cerré la ventana, apagué la luz y me fui.
Hoy abrí mi puerta y me llevé una sorpresa, afuera de mi casa estaban ellos jugando, después de todo tienen 11 años. Los saludé y al acercarse el menor de los hermanos, le vi la cara maltratada, un ojo morado y el otro también, además de la hinchazón. Me contó que lo golpeó su padre, me preguntó si escuché algo y negué al tiempo que movía la cabeza de un lado a otro sin saber que hacer. Se acercó a mí cuando nadie veía y me pidió que no dijera nada, no quería que nadie supiera. Y entonces comenzó a llorar. Conozco ligeramente su historia familiar y creo que no es la primera vez que pasa. Lamentablemente no puedo hacer nada al respecto, intentar ayudarle en algo sería peor. Sólo queda esperar a que la familia escape. Y se vayan lejos y no vuelvan. A los pocos minutos, ya un poco más tranquilo se fue y yo entré de nuevo a mi casa -olvidé por qué había salido así que me regresé- y cerré la puerta. Subí la escalera y al entrar a mi cuarto estaba llorando. No es justo, no se vale arruinar así la vida de un niño. Estropear sus mejores años, terminar con su inocencia. No se vale, y sin embargo sucede. No sé por qué me afectó tanto verlo, creo que no lo puedo explicar, sólo sucedió.
Todo sigue
Pero la vida continúa y hoy fue cumpleaño de una de mis amigas más cercanas y había que festejar. En realidad la fiesta es el sábado pero hoy llegamos a su casa, con invitación o sin ella estaríamos ahí hoy como lo hacemos todos los años. Este año éramos menos que el pasado, quizá influyó la Copa Libertadores, o la lluvia, o que sea martes, pero estábamos los que teníamos que estar, los que hemos estado siempre y los que seguiremos estando.
Ya para irnos
Jugando Xbox. Así debería se la infancia de todos, divertida, sin violencia.

Comentario:
Lo del niño es terrible, es increíble que cosas como esas sigan pasando. No lo negaré de niño mis padres me pegaron algunas veces pero sé que nunca fue con mala intención además digo no fueron golpes muy fuertes, lo bueno es que sé que me quieren y que sólo me golpeban (bueno en realidad era mi mamá)por que era la única forma en que me controlará.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
bonita camiseta!! :P hala madrid! :P
Comentario:
En realidad es triste, muy triste, puedo decir que mi padre me golpeó, más bien me nalgueo jejeje, y nunca fue una golpiza extrema de dejarme moretones solamente nalgadas por cosas que hacía uno de niño, pero el dejar con moretones y heridas internas eso si es grave, lo peor si denuncias la policía no hace nada, tienen que ser los familiares afectados, y solo comprarías problemas con el señor ese, no entiendo como muchos adultos creen ser superiores a los niños y los menosprecian y les destruyen toda su vida. Aunque también a muchas mujeres les hacen eso
Comentario:
¿quien puede golpear a un niño?
Una mente enferma....sin duda.
Besos Diego.
Una mente enferma....sin duda.
Besos Diego.
Comentario:
Triste lo que contaste y mas triste todavía es que eso sucede en demasiados hogares y por lo que se no hay ninguna ley que lo evite.
Maltratar a un niño es crear un adulto resentido que a su vez maltratará.
Un abrazo
Maltratar a un niño es crear un adulto resentido que a su vez maltratará.
Un abrazo
Comentario:
Un año menos que mi sobrino...y no sabes la impotencia que me dio al leerte. Hace dos años, tuvo problemas serios en la escuela, sus notas bajaron mucho, él se hizo callado, triste, vamos, se apago su chispa y todos se lo atribuian a que era un cambio normal en los niños de esa edad. Un dia fui a por él al cole y lo vi muy mal, como era posible que un niño tan pequeño tuviera esa mirada tan...llena de miedo, de tristeza.
Sentados ahí me conto que su maestra le decía constantemente lo malo que era, lo tonto que parecia, que nunca llegaría a ser como los demás, como lo apartaba de los otros niños para que no hablará tanto...en fin un abuso sicológico, que no fui a devolverselo a esa mujer , porque no merecía eso siquiera, solo un desprecio total por su actitud.
Se lo tuve que contar a mi hermana y levanto la queja con la dirección, la suspendieron a esa mujer y hoy estan haciendole una investigación para suspender su docencia (ojalá lo hagan) a la fecha mi sobrino es uno de los mejores de su clase, y h a recobrado esa sonrisa tan chula, y esas ganas de simplemente sentirse bien con él mismo, porque no tenía porque ser de otra forma es un niño estupendo y será un hombre maravilloso. Espero de todo corazón que tu vecino logre encontrar un apoyo nadie merece ser abusado, ni fisica ni mentalmente.
Un biko.
Sentados ahí me conto que su maestra le decía constantemente lo malo que era, lo tonto que parecia, que nunca llegaría a ser como los demás, como lo apartaba de los otros niños para que no hablará tanto...en fin un abuso sicológico, que no fui a devolverselo a esa mujer , porque no merecía eso siquiera, solo un desprecio total por su actitud.
Se lo tuve que contar a mi hermana y levanto la queja con la dirección, la suspendieron a esa mujer y hoy estan haciendole una investigación para suspender su docencia (ojalá lo hagan) a la fecha mi sobrino es uno de los mejores de su clase, y h a recobrado esa sonrisa tan chula, y esas ganas de simplemente sentirse bien con él mismo, porque no tenía porque ser de otra forma es un niño estupendo y será un hombre maravilloso. Espero de todo corazón que tu vecino logre encontrar un apoyo nadie merece ser abusado, ni fisica ni mentalmente.
Un biko.
Comentario:
Es muy duro lo que cuentas, para mi l@s niñ@s son al mismo tiempo mi pasión y mi trabajo, me encantan, no entra en mi cabezota el que un padre sea capaz de pegar a su hijo.
**Pero hombre!, quitate esa camiseta, que este año es año de luto!! :P
SALUDOS!!
**Pero hombre!, quitate esa camiseta, que este año es año de luto!! :P
SALUDOS!!





