La firma invitada
Las cosas buenas están en casa
O cerca de casa. Toda la vida me mantuve ajeno y alejado a mis vecinos, siempre creí que vivir cerca no nos obligaba a convivir, mucho menos a ser amigos. La mínima cortesía y lo políticamente correcto fueron suficientes para mí, hasta que me mudé a este lugar. Y conocí vecinos que fueron enriqueciendo la lista de personas de las que aprendo. Hoy, esta noche, toca el turno de uno de ellos, sin más rodeos, aquí está Pablo.
Mi antiguo nuevo yo
José Pablo Ortiz Partida "Potter"
Las palabras de diego para su invitación a expresarme en este día, en estas páginas, fueron las siguientes: “Ha llegado tu hora, o lo que es lo mismo, este es tu turno.”
Pasaron muchas cosas por mi mente mientras mis nervios se activaban. Cosas como “oh no, me va a matar”, “¿es mi turno?, ¿ya ha matado a otros?”, “¿me va a despedir de paellalandia? (es que yo soy el repartidor oficial de volantes)”. Esos y más pensamientos me aterraron durante aproximadamente un minuto, hasta que al fin me dijo que si aceptaba la invitación. A lo que desde luego… acepté.
Sin más rodeos platicaré sobre él, sobre mí, y sobre los amigos que viven a menos de 300 metros de nuestras casas.
Potter me llaman. Veloz, tenista y escritor en progreso. Algunas personas creen que estoy loco y no voy a negarlo, pues al igual que Matías y muchos de ustedes… yo no me conozco. Mis padres psicólogos y no sólo para el trabajo. Ellos me han enseñado mucho, al igual que me han enseñado Diego, Dani, Willy, Eddy y demás vecinos (y amigos). ¿A cuántos de los que han leído este blog, diego no los ha ayudado? A mí como persona me ayudó a salir adelante en un momento en el que “las tinieblas” me tenían atrapado, durante mucho tiempo dejé de sonreír. Y si lo hacía era de una forma falsa o hipócrita.
Los dejo con algo que escribí en esos tiempos, hace algunos meses:
“Tenía tiempo queriendo hacer este escrito, este escrito para saber como debo forjar mi futuro, este escrito para ser el mejor padre y esposo del mundo, el mejor amigo, el mejor compañero, el mejor en todo lo que haré cuando sea grande, pero claro está, no dejando nunca a los demás como algo peor que yo, pues no lo son. Mucho tiempo tenía yo pensando en que escribiría en estas páginas. La verdad en este momento todas esas ideas se van borrando. Poco a poco, todo lo que alguna vez había pensado, desaparece lentamente en mi mente mientras escribo. Espero que sea temporal mi pérdida de memoria y conforme vaya escribiendo, las ideas regresen a mi mente.
Primero antes de ir al presente, necesito ir al pasado. Toda mi niñez fue buena desde mi punto de vista, y del punto de vista de mis padres creo que también. Nunca fui desmadroso en la escuela, siempre recibían buenas noticias de mí. Como iba diciendo, todo fue bueno hasta que llego segundo de secundaria. No soportaba a nadie, mi paciencia había terminado, el pequeño pablo que nunca hacia daño a nadie comenzaba a sentir odio por dentro, a sentir ganas de golpear a alguien. Tal vez todo se debió a que poco a poco fui guardando mi ira dentro y de alguna forma tenía que salir.
No sé si era tanta mi ira guardada (no creo pues no recuerdo haberme enojado mucho cuando era mas pequeño, sólo con mi hermano pero con él sí me desquitaba) o si simplemente las personas me habían creado todo ese odio de un momento a otro. Todo ese odio que sacaba todo el día… Gritando a mi madre, alegando por todo, queriendo hacer las cosas a mi manera, respondiendo “por qué no hacemos esto mejor de esta forma” en lugar de responder un simple “sí” como hacia antes, tal vez comencé a creer que las personas sólo querían ordenarme, que solo querían de alguna forma dañarme.
Así fueron mis últimos años de secundaria.
Pero luego cambiando un poco de ambiente en prepa, regresé un poco a lo que solía ser.
Sin más rodeos al pasado, llego al presente, este presente que me tiene confundido, todo me molesta. Me molesta darme cuenta de lo que me molesta, lo que se transforma en un círculo vicioso del que me es difícil salir. Esto no era así hasta hace aproximadamente 4 meses. Yendo esos 4 meses más al pasado, era una persona amigable, que ayudaba a las personas. Era una persona con una mente mas controlable, con mas autocontrol, una persona que al darse cuenta de que se estaba enojando, se tranquilizaba y seguía haciendo lo que hacia. Pero todo cambió. No sé si realmente la razón de todo sea la mujer de la que todos conocen mis sentimientos por ella. Pero sí reconozco que hizo un gran cambio en mi vida. Sus brazos rodeando mi cuerpo, mis brazos pegados a su cuerpo, mi lengua saboreando a la suya. Eso era algo que me hacia sentir que lo demás no importaba, pero estaba muy equivocado, lo demás eran mis amigos, mi familia, mi tenis y mi vida. Tal vez no hubiera importado si las cosas siguieran igual: si mis amigos aun confiaran en mí, si no me tuvieran miedo, si los brazos de ella aún rodearan mi cuerpo, si su cuerpo no repeliera al mío.
Pero no, las cosas cambiaron. Y yo, aquí solitario, casi solitario dándome cuenta muy tarde de los errores que cometo, en estos momentos sólo espero una cosa, que no sea demasiado tarde para que pueda arreglarlo todo. Que pueda regresar a aquel pablo que todos querían, a aquel potter que algunos niños admiraban, a aquel “pabilito” que mis padres deben extrañar.
Es tanto mi odio dentro, que mis lágrimas extrañan sus salidas, extrañan recorrer mis mejillas una vez más.
Sin embargo, debo reconocer que el único que me hace daño soy yo. Desde que la conozco tiene novio, y ella nunca me mintió, siempre me dijo que lo quería mucho y que no pensaba dejarlo, pero ahí comenzó el pablo que no quiere perder, que cree que puede andar con una mujer guapa 2 años mayor que él, y eso no es todo, cree que para eso, puede hacer que corte con su novio… ¿en qué estaba pensando? Ella más de 3 veces me lo dijo, “no puede funcionar”, pero ahí seguía yo, desafiando a la madre naturaleza, deseando ser 2 años mayor, y al no poder serlo, fingiéndolo. Lógicamente de una forma estúpida pues no puedo fingir algo que no soy. Me di cuenta de que no podía pasar pero yo seguía intentando. Digamos que no soy de la clase de personas que se dejan “perder” fácilmente.
Mi enojo no era todo el problema, el principal problema era en quien o quienes sacaba mi ira… pues así es, en tus amigos, en Willy que nunca te va a negar nada, que persona más noble; en Dani que de alguna manera crea felicidad dentro de uno; en Eddy que siempre me apoya en mis retos y en todas mis ideas estúpidas; en diego que siempre está ahí para cuando Potter lo busca, siempre está ahí para resolverle sus dudas, para hacer que se de cuenta de sus errores. Y así puedes seguir mencionando a todos tus amigos que últimamente chingas a diario. A pesar de todo esto, hay una persona a la que no jodes, a la que no le reclamas nada, e irónicamente es la causante de todo esto, al no tener el valor de reclamarle, no saber como reclamarle, tú, yo, yo soy tú y tú eres yo, no puedo reclamarme, no se como, toda mi ira debería caer en una sola persona, en la causante de todo, en ti, en mí, yo soy mi único enemigo, cómo puedo vencerme, si no sé perder, cómo puedo enfrentarme si de cualquier forma pierdo, cómo puedo dejar caer mi enojo sobre mí mismo, cómo puedo herirme, esa respuesta me llevará a aquel Pablo, aquel Potter, aquel “Pablito”. Pero es tan difícil de encontrar…
Es jueves 10 de marzo del 2005, a las 23:23 horas, y con la llegada de mi hermano tengo que terminar esto. Espero que siga escribiendo mañana.”
Nunca escribí más.
Al igual que Matías, estoy de regreso. Al menos, en proceso.
Algunas veces escribir tu vida y tus problemas ayuda mucho para superarlos. A mí me ayudo, y cada día soy mas feliz.
“La tristeza no es más que una estación del corazón y el alma... Después de un frío invierno, viene una agradable primavera”
Saludos. Muchas gracias Diego.
O cerca de casa. Toda la vida me mantuve ajeno y alejado a mis vecinos, siempre creí que vivir cerca no nos obligaba a convivir, mucho menos a ser amigos. La mínima cortesía y lo políticamente correcto fueron suficientes para mí, hasta que me mudé a este lugar. Y conocí vecinos que fueron enriqueciendo la lista de personas de las que aprendo. Hoy, esta noche, toca el turno de uno de ellos, sin más rodeos, aquí está Pablo.
Mi antiguo nuevo yo
José Pablo Ortiz Partida "Potter"
Las palabras de diego para su invitación a expresarme en este día, en estas páginas, fueron las siguientes: “Ha llegado tu hora, o lo que es lo mismo, este es tu turno.”
Pasaron muchas cosas por mi mente mientras mis nervios se activaban. Cosas como “oh no, me va a matar”, “¿es mi turno?, ¿ya ha matado a otros?”, “¿me va a despedir de paellalandia? (es que yo soy el repartidor oficial de volantes)”. Esos y más pensamientos me aterraron durante aproximadamente un minuto, hasta que al fin me dijo que si aceptaba la invitación. A lo que desde luego… acepté.
Sin más rodeos platicaré sobre él, sobre mí, y sobre los amigos que viven a menos de 300 metros de nuestras casas.
Potter me llaman. Veloz, tenista y escritor en progreso. Algunas personas creen que estoy loco y no voy a negarlo, pues al igual que Matías y muchos de ustedes… yo no me conozco. Mis padres psicólogos y no sólo para el trabajo. Ellos me han enseñado mucho, al igual que me han enseñado Diego, Dani, Willy, Eddy y demás vecinos (y amigos). ¿A cuántos de los que han leído este blog, diego no los ha ayudado? A mí como persona me ayudó a salir adelante en un momento en el que “las tinieblas” me tenían atrapado, durante mucho tiempo dejé de sonreír. Y si lo hacía era de una forma falsa o hipócrita.
Los dejo con algo que escribí en esos tiempos, hace algunos meses:
“Tenía tiempo queriendo hacer este escrito, este escrito para saber como debo forjar mi futuro, este escrito para ser el mejor padre y esposo del mundo, el mejor amigo, el mejor compañero, el mejor en todo lo que haré cuando sea grande, pero claro está, no dejando nunca a los demás como algo peor que yo, pues no lo son. Mucho tiempo tenía yo pensando en que escribiría en estas páginas. La verdad en este momento todas esas ideas se van borrando. Poco a poco, todo lo que alguna vez había pensado, desaparece lentamente en mi mente mientras escribo. Espero que sea temporal mi pérdida de memoria y conforme vaya escribiendo, las ideas regresen a mi mente.
Primero antes de ir al presente, necesito ir al pasado. Toda mi niñez fue buena desde mi punto de vista, y del punto de vista de mis padres creo que también. Nunca fui desmadroso en la escuela, siempre recibían buenas noticias de mí. Como iba diciendo, todo fue bueno hasta que llego segundo de secundaria. No soportaba a nadie, mi paciencia había terminado, el pequeño pablo que nunca hacia daño a nadie comenzaba a sentir odio por dentro, a sentir ganas de golpear a alguien. Tal vez todo se debió a que poco a poco fui guardando mi ira dentro y de alguna forma tenía que salir.
No sé si era tanta mi ira guardada (no creo pues no recuerdo haberme enojado mucho cuando era mas pequeño, sólo con mi hermano pero con él sí me desquitaba) o si simplemente las personas me habían creado todo ese odio de un momento a otro. Todo ese odio que sacaba todo el día… Gritando a mi madre, alegando por todo, queriendo hacer las cosas a mi manera, respondiendo “por qué no hacemos esto mejor de esta forma” en lugar de responder un simple “sí” como hacia antes, tal vez comencé a creer que las personas sólo querían ordenarme, que solo querían de alguna forma dañarme.
Así fueron mis últimos años de secundaria.
Pero luego cambiando un poco de ambiente en prepa, regresé un poco a lo que solía ser.
Sin más rodeos al pasado, llego al presente, este presente que me tiene confundido, todo me molesta. Me molesta darme cuenta de lo que me molesta, lo que se transforma en un círculo vicioso del que me es difícil salir. Esto no era así hasta hace aproximadamente 4 meses. Yendo esos 4 meses más al pasado, era una persona amigable, que ayudaba a las personas. Era una persona con una mente mas controlable, con mas autocontrol, una persona que al darse cuenta de que se estaba enojando, se tranquilizaba y seguía haciendo lo que hacia. Pero todo cambió. No sé si realmente la razón de todo sea la mujer de la que todos conocen mis sentimientos por ella. Pero sí reconozco que hizo un gran cambio en mi vida. Sus brazos rodeando mi cuerpo, mis brazos pegados a su cuerpo, mi lengua saboreando a la suya. Eso era algo que me hacia sentir que lo demás no importaba, pero estaba muy equivocado, lo demás eran mis amigos, mi familia, mi tenis y mi vida. Tal vez no hubiera importado si las cosas siguieran igual: si mis amigos aun confiaran en mí, si no me tuvieran miedo, si los brazos de ella aún rodearan mi cuerpo, si su cuerpo no repeliera al mío.
Pero no, las cosas cambiaron. Y yo, aquí solitario, casi solitario dándome cuenta muy tarde de los errores que cometo, en estos momentos sólo espero una cosa, que no sea demasiado tarde para que pueda arreglarlo todo. Que pueda regresar a aquel pablo que todos querían, a aquel potter que algunos niños admiraban, a aquel “pabilito” que mis padres deben extrañar.
Es tanto mi odio dentro, que mis lágrimas extrañan sus salidas, extrañan recorrer mis mejillas una vez más.
Sin embargo, debo reconocer que el único que me hace daño soy yo. Desde que la conozco tiene novio, y ella nunca me mintió, siempre me dijo que lo quería mucho y que no pensaba dejarlo, pero ahí comenzó el pablo que no quiere perder, que cree que puede andar con una mujer guapa 2 años mayor que él, y eso no es todo, cree que para eso, puede hacer que corte con su novio… ¿en qué estaba pensando? Ella más de 3 veces me lo dijo, “no puede funcionar”, pero ahí seguía yo, desafiando a la madre naturaleza, deseando ser 2 años mayor, y al no poder serlo, fingiéndolo. Lógicamente de una forma estúpida pues no puedo fingir algo que no soy. Me di cuenta de que no podía pasar pero yo seguía intentando. Digamos que no soy de la clase de personas que se dejan “perder” fácilmente.
Mi enojo no era todo el problema, el principal problema era en quien o quienes sacaba mi ira… pues así es, en tus amigos, en Willy que nunca te va a negar nada, que persona más noble; en Dani que de alguna manera crea felicidad dentro de uno; en Eddy que siempre me apoya en mis retos y en todas mis ideas estúpidas; en diego que siempre está ahí para cuando Potter lo busca, siempre está ahí para resolverle sus dudas, para hacer que se de cuenta de sus errores. Y así puedes seguir mencionando a todos tus amigos que últimamente chingas a diario. A pesar de todo esto, hay una persona a la que no jodes, a la que no le reclamas nada, e irónicamente es la causante de todo esto, al no tener el valor de reclamarle, no saber como reclamarle, tú, yo, yo soy tú y tú eres yo, no puedo reclamarme, no se como, toda mi ira debería caer en una sola persona, en la causante de todo, en ti, en mí, yo soy mi único enemigo, cómo puedo vencerme, si no sé perder, cómo puedo enfrentarme si de cualquier forma pierdo, cómo puedo dejar caer mi enojo sobre mí mismo, cómo puedo herirme, esa respuesta me llevará a aquel Pablo, aquel Potter, aquel “Pablito”. Pero es tan difícil de encontrar…
Es jueves 10 de marzo del 2005, a las 23:23 horas, y con la llegada de mi hermano tengo que terminar esto. Espero que siga escribiendo mañana.”
Nunca escribí más.
Al igual que Matías, estoy de regreso. Al menos, en proceso.
Algunas veces escribir tu vida y tus problemas ayuda mucho para superarlos. A mí me ayudo, y cada día soy mas feliz.
“La tristeza no es más que una estación del corazón y el alma... Después de un frío invierno, viene una agradable primavera”
Saludos. Muchas gracias Diego.
Comentario:
¡Hola Pablo! me alegra coconerte como poco a poco estamos conociendo a todos los amigos de Diego, me alegra saber que después de haberlo pasado tan mal ahora estás recobrando la felicidad, en Diego tienes un buen amigo que siempre te ayudará.
Un abrazo para ambos.
Un abrazo para ambos.
Comentario:
Vuelvo a comentar en mi blog, como pocas veces he hecho, para decir que al haber atestiguado esta historia, puedo afirmar hoy también, que está de regreso. Más de lo que el mismo Pablo cree.
Comentario:
Que honesto y que sincero te muestras Pablo al contar tu historia. Que bueno que te dejas ver como eres, y que no temes exteriorizar esa parte de ti, que precisamente te hace más humano. Diego suele rodearse de extraordinarias personas...
Comentario:
La última frase me recordó a una también muy conocida "Cuando todo esta más obscuro ya no tarda en amanecer".
Dos grandes frases sin duda.
Saludos
Dos grandes frases sin duda.
Saludos
Comentario:
Primin!!! a decir verdad creo que lo quep asa de enojarse muchos dicenq ue es normal, hasta cierto punto, y tu conociste yo quiero todavía a ella pero tiene 4 años mas que yo, bah aprendo a valorar lo que tengo, y como tu, muchos otros estan igual o en ese proceso, cuando vienes y vez que me enojaba con mi familia me decías tranquilo eso hará un año, o menos o que se yo. Ciertamente eres el primo al que mas quiero, y que te conste ante todos, ojala que llegues muy lejos, y habrá que entender que ciertas veces no se puede tener todo. Venga!!! Todos lo que dicen aquí en Morelia es que quieren mucho a Pablito y es que eres el mas "pequeño" de todos los primos, todos me preguntan por tí, como no tienes idea.
un saludos a ambos y a todos los del coto!!
un saludos a ambos y a todos los del coto!!
Comentario:
Hola Pablo, me gusto mucho la forma en que nos cuentas tu vida y tu sentir, es cierto que nunca llegas a conocerte totalmente a ti mismo, sino sería una vida algo aburrida. Al menos para mi, el poder descubrirme capaz o incapaz de cosas cada día me da una visión diferente.
Lo importante es ser tú mismo siempre, seas quien seas, es algo que todos valoran.
Un biko fuerte a ti y a Diego por dejarse conocer el uno a través del otro.
Lo importante es ser tú mismo siempre, seas quien seas, es algo que todos valoran.
Un biko fuerte a ti y a Diego por dejarse conocer el uno a través del otro.

Comentario:
Diego, este solo es un comentario para darte las gracias por la traducción que hiciste en mi blog, es la primera vez que alguien me escribe en inglés idioma que yo por desgracia no hablo y no sabes la alegría que me dió al leer tu comentario a continuación en el que me explicabas lo que yo no fui capaz de entender.
Gracias de nuevo, amigo, volveré luego para leer tu post de hoy.
Un abrazo
Gracias de nuevo, amigo, volveré luego para leer tu post de hoy.
Un abrazo
Comentario:
¿Yo qué te digo Pablito? No permitas que tu forma de ser, y tu felicidad esté en función de una sola persona, corres un gran riesgo porque si falla puedes perder todo lo demás, afortunadamente, según cuentas, este no fue el caso... ¿Desquitarse con los demás? Digamos que está peor...





