Lo urgente no deja tiempo para lo importante
Buscando las raíces
Este sábado fue uno de esos días planeados con muchísimos meses de anticipación. Mismos meses que fueron de espera, de imaginar como sería todo, si sería como lo esperábamos. O mejor, o peor.
El motivo fue la reunión de la generación de la Preparatoria del Tec. Es la tercera vez que nos reunimos, pero es la primera que se planea con tanta anticipación y que se organiza en un lugar lo suficientemente amplio para albergar tranquilamente a 150. De hecho, podría haber ido la otra mitad que faltó -porque faltaron como otros 150- y aún sobraría espacio.
Yo al principio, cuando llegué, me sentía un poco fuera de lugar, porque estaban todos aquellos con los que no me llevaba mucho, salvo unos cuantos que sí me caen muy bien, los demás, aunque los conozco y sé como se llaman, no eran a los que más quería ver. Afortunadamente a los pocos minutos de estar observando comenzó lo mejor, llegaron los que yo sí quería ver. Y con eso fui entrando en un estado de shock cada vez mayor, al confirmar que al evento estaban llegando todos los que tenían que estar, y que realmente me daba gusto verlos a todos. Sí, a todos. Hoy, 24 horas después, puedo decir que me dio gusto ver a todos, incluso a los que no me dio gusto verlos en el momento, porque entiendo que a pesar de todos, tenemos un pasado común, y un presente que se sigue tocando de vez en cuando, y un lazo que nos mantendrá más cerca de lo que pensamos en el futuro.
Por supuesto a todos nos dio gusto vernos a todos, platiqué con los que no pensé que lo haría, con algunos que incluso no recordaba. Saludé a muchos, di abrazos a muchos también y no pude dejar de tomarme foografías con los que iba viendo. Me sigue pareciendo increíble que todos recordemos los nombres de la gran mayoría, en mi caso, me sorprendió que Robby recordara aún mi nombre completo. Es más, creo que me sorprendió que lo supiera. Y a pesar de lo que pudiera pensar hace dos días, me dio gusto verlo y pasé un agradable rato hablando con él, así como hice con muchos otros ex-compañeros y amigos. Y por supuesto maestros. De mis maestros de esos años sólo fue Memo Rodríguez, quien fue uno de los mejores, sin duda.
Como era de esperarse, seguimos siendo los mismos, con el mismo estilo de vida, misma manera de vestir, de hablar, la esencia se mantiene. Lo más curioso es que los gordos de entonces ahora son flacos, y los que eran delgados ahora están gordos. Lo cual confirma que hay quienes pierden kilos y otros que los encuentran.
Y todo este momento de shok, de reencuentro, de recuerdos y de bienestar y sentido de permanencia, sólo fue posible gracias a la iniciativa de una persona. A Rafael Esponda, quien desde diciembre sugirió la idea de esta fiesta, y se dedicó a buscarlos a todos, mandar correos, hacer llamadas, contratar música, conseguir el lugar, rentar techos, conseguir la comida. Podría parecer que no es cosa muy difícil, pero lo hizo todo viviendo en otra ciudad, y nos dio una lección a todos. Si se quiere, se puede. Hoy no me queda más que agradecerle a Esponda, pues su buen corazón nos dio un momento de alegría a todos, que recórdaremos durante mucho tiempo. Y que nos recuerda que hay un lazo que nos une, el pasado.
Ya para irnos
Como dije, tomé muchas fotos, pero esta fue la que escogí el día de hoy. Mi amigo Jorge -ya alguna vez hable de él-. Una de las personas más nobles y leales que conozco, soy muy afortunado de tenerle como amigo. He aprendido mucho de él, creo que estoy en deuda.

Este sábado fue uno de esos días planeados con muchísimos meses de anticipación. Mismos meses que fueron de espera, de imaginar como sería todo, si sería como lo esperábamos. O mejor, o peor.
El motivo fue la reunión de la generación de la Preparatoria del Tec. Es la tercera vez que nos reunimos, pero es la primera que se planea con tanta anticipación y que se organiza en un lugar lo suficientemente amplio para albergar tranquilamente a 150. De hecho, podría haber ido la otra mitad que faltó -porque faltaron como otros 150- y aún sobraría espacio.
Yo al principio, cuando llegué, me sentía un poco fuera de lugar, porque estaban todos aquellos con los que no me llevaba mucho, salvo unos cuantos que sí me caen muy bien, los demás, aunque los conozco y sé como se llaman, no eran a los que más quería ver. Afortunadamente a los pocos minutos de estar observando comenzó lo mejor, llegaron los que yo sí quería ver. Y con eso fui entrando en un estado de shock cada vez mayor, al confirmar que al evento estaban llegando todos los que tenían que estar, y que realmente me daba gusto verlos a todos. Sí, a todos. Hoy, 24 horas después, puedo decir que me dio gusto ver a todos, incluso a los que no me dio gusto verlos en el momento, porque entiendo que a pesar de todos, tenemos un pasado común, y un presente que se sigue tocando de vez en cuando, y un lazo que nos mantendrá más cerca de lo que pensamos en el futuro.
Por supuesto a todos nos dio gusto vernos a todos, platiqué con los que no pensé que lo haría, con algunos que incluso no recordaba. Saludé a muchos, di abrazos a muchos también y no pude dejar de tomarme foografías con los que iba viendo. Me sigue pareciendo increíble que todos recordemos los nombres de la gran mayoría, en mi caso, me sorprendió que Robby recordara aún mi nombre completo. Es más, creo que me sorprendió que lo supiera. Y a pesar de lo que pudiera pensar hace dos días, me dio gusto verlo y pasé un agradable rato hablando con él, así como hice con muchos otros ex-compañeros y amigos. Y por supuesto maestros. De mis maestros de esos años sólo fue Memo Rodríguez, quien fue uno de los mejores, sin duda.
Como era de esperarse, seguimos siendo los mismos, con el mismo estilo de vida, misma manera de vestir, de hablar, la esencia se mantiene. Lo más curioso es que los gordos de entonces ahora son flacos, y los que eran delgados ahora están gordos. Lo cual confirma que hay quienes pierden kilos y otros que los encuentran.
Y todo este momento de shok, de reencuentro, de recuerdos y de bienestar y sentido de permanencia, sólo fue posible gracias a la iniciativa de una persona. A Rafael Esponda, quien desde diciembre sugirió la idea de esta fiesta, y se dedicó a buscarlos a todos, mandar correos, hacer llamadas, contratar música, conseguir el lugar, rentar techos, conseguir la comida. Podría parecer que no es cosa muy difícil, pero lo hizo todo viviendo en otra ciudad, y nos dio una lección a todos. Si se quiere, se puede. Hoy no me queda más que agradecerle a Esponda, pues su buen corazón nos dio un momento de alegría a todos, que recórdaremos durante mucho tiempo. Y que nos recuerda que hay un lazo que nos une, el pasado.
Ya para irnos
Como dije, tomé muchas fotos, pero esta fue la que escogí el día de hoy. Mi amigo Jorge -ya alguna vez hable de él-. Una de las personas más nobles y leales que conozco, soy muy afortunado de tenerle como amigo. He aprendido mucho de él, creo que estoy en deuda.

Comentario:
Hola Diego, que bacàn conocer tu blog y encontrarte en un estado anìmico super, se ve que estas refeliz con tus fiesta de reencuentro. Y es que ante situaciones asì pues... a disfrutarlo! :)
Un abrazo, estamos en contacto.
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Bien por ese reencuentroooooooo..saludos!!!!
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Muy bien por tí, que se hayan divertido con un reencuentro, muy euforico creo que fue para todos ustedes el verse.
Saludos
Saludos
Comentario:
Es fantástico reencontrarse con viejos amigos, verdad?,me alegro que te lo pasaras bien, yo pronto me volveré a ver a un viejo amigo en septiembre, ya tengo ganas.
Un beso
Pd: Bonita sonrisa.
Un beso
Pd: Bonita sonrisa.
Comentario:
Pues a mí hay veces que no me gusta volver a reencontrarme con personas de mi pasado porque todos mis recuerdos se desvanecen al ver que las personas que para mí fueron especiales en su momento han cambiado completamente... No sé, quizás yo tb haya cambiado...
Besos
Besos
Comentario:
Al día siguiente salí a "desayunar" (a las 12 del día) con la banda indeseable de la prepa, léase: el Pandro, Juanito, Leslie, la Ché, Lilián, etc. y estuvimos viendo un anuario para ver quienes habían faltado a la fiesta porque cada que alguien mencionaba a una persona x, no faltaba el que preguntaba "¿y quien es ese?" Fue divertido.
Aunque sigo firme en mi idea de que PUMA nos hizo muuucha falta. (Se rumora que Leopoldo fue pero no lo vi =( )
Aunque sigo firme en mi idea de que PUMA nos hizo muuucha falta. (Se rumora que Leopoldo fue pero no lo vi =( )
Comentario:
Bonita y alegre foto de dos amigos; me alegra que te lo hayas pasado tan bien con tus compañeros de entonces.
Un beso
Un beso
Comentario:
Los reencuentros siempre son bastante peculiares, pero sobre todo...nos recuerdan una parte de nosotros mismos...
Un biko y buena semana.
Un biko y buena semana.






