Carta a Diego
En México, mi estimado Diego, no es demasiado inusual tener hijos; de hecho, es más raro tener papás. Nuestro caso es una verdadera ganga: naciste asediado por el amor de tus padres, de tus hermanos, de muchos amigos y familiares y de varios lectores que te han acompañado a lo largo de 9 meses. Todos te han acompañado durante todos dus años de andanzas por un país que, ya te has dado cuenta, es fascinante y complicado; todavía está hecho un tiradero, pero cuánto mejor es pra mí desde que tú llegaste. Dicen que esta época no es la ideal para tener un hijo. Es posible que, en general, no lo sea; pero para mí, sólo sé decir que tu veniste hace años a reinaugurar mi vida y a ponerle parques y jardines. Eres un agasajo marinero y una estrella vespertina, mi querido Sherlock. Todo ha sido distinto a partir de aquella noche de noviembre, a las 8:55 de un 28 de noviembre en el hospital Ángeles. Tú tenías los ojos cerrados y la enfermera de aseaba y te forraba como tamal para la presentación oficial con tu padre, yo te conocía de antes. Te acercó a nosotros y por primera vez en tu vida mundana, abriste los ojos y yo, desde entonces y para siempre, vivo ahí y desde ahí vislumbro al resto de mis amores. Naciste sonriente y persistes en la sonrisa. Naciste amigable y cada día tienes más amigos. Te quiere la escoba y el recogedor y esto es muy importante Diego-Gucho.
Busca en el subsuelo de tu memoria y acudirá un lejano rumor de risas y fiesta. Tú estabas a punto de nacer y la familia entera te esperaba, las visitas no dejaban de llegar. Ya has tenido tiempo de probar de que temple es tu familia tan firme. Tu padre tan tierno, tus hermanos tan cariñosos. Te gustan los libros y te gusta jugar. Desde que naciste aseguré: de mi cuenta corre que tus gustos persistan y culminen, en la inteligencia, la salud mental, el amor al trabajo y el puritito gozo de ser mexicanos. Hoy cumples años y tienes una capacidad negociadora que excede mucho a lo de muchos empresarios, como te lo he dicho antes, y como te lo dijo tu abuelo Pepe. Que sea para bien. Como diría San Agustín: ama y haz lo que quieras. Vas creciendo por tu cuenta y nuestros caminos es irán separando. No es del todo cierto. Estarás para siempre en mi corazón y el de tu padre y tus ojos me llevarán por ese nuevo mundo que nos espera y que será mejor si tú y yo nos ponemos muy atentos. Felicidades, queridísimo Diego, en nombre de tu familia. Perdona los males y celebra los bienes.
Tu madre, Martha.
28 de noviembre 2005.
Busca en el subsuelo de tu memoria y acudirá un lejano rumor de risas y fiesta. Tú estabas a punto de nacer y la familia entera te esperaba, las visitas no dejaban de llegar. Ya has tenido tiempo de probar de que temple es tu familia tan firme. Tu padre tan tierno, tus hermanos tan cariñosos. Te gustan los libros y te gusta jugar. Desde que naciste aseguré: de mi cuenta corre que tus gustos persistan y culminen, en la inteligencia, la salud mental, el amor al trabajo y el puritito gozo de ser mexicanos. Hoy cumples años y tienes una capacidad negociadora que excede mucho a lo de muchos empresarios, como te lo he dicho antes, y como te lo dijo tu abuelo Pepe. Que sea para bien. Como diría San Agustín: ama y haz lo que quieras. Vas creciendo por tu cuenta y nuestros caminos es irán separando. No es del todo cierto. Estarás para siempre en mi corazón y el de tu padre y tus ojos me llevarán por ese nuevo mundo que nos espera y que será mejor si tú y yo nos ponemos muy atentos. Felicidades, queridísimo Diego, en nombre de tu familia. Perdona los males y celebra los bienes.
Tu madre, Martha.
28 de noviembre 2005.
Comentario:
Con un día de retrazo, y con muchos kilómetros de distancia física, recibe un fuerte abrazo de una persona que en la distancia, aprende a diario de tus letras y roba un poco de entusiasmo de tu energía. Qué este año nuevo de existencia que estás iniciando hoy, esté repleto de éxitos, pero ante todo, de alegría.
Siempre amigo,
Raúl
Siempre amigo,
Raúl
Comentario:
Muchas felicidades, unas por tu cumpleaños y otras por tener una madre como la que tienes que te escribe una carta tan bonita.
Un abrazo de tu amiga Leodegundia.
Un abrazo de tu amiga Leodegundia.
Comentario:
¡Viejo!
Wey! Muchas felicidades! Te mando un abrazo desde el congelador en que habito! Ya nos veremos en unas cuantas semanas, pasala pocamadre.
Wey! Muchas felicidades! Te mando un abrazo desde el congelador en que habito! Ya nos veremos en unas cuantas semanas, pasala pocamadre.
Comentario:
Muchisímas felicidades Diego, creo que es la tercera vez en el día jejeje, que cumplas muchos más, y recuerda:
hoy no te haces viejo,
hoy ganas un poco de experiencia a tu vida, hoy por hoy eres todo cuanto has deseado ser, siempre sigue tan alegre, un gran amigo para todos en los que de ti nos acordamos, que de ti aprendemos a veces, que nos enseñas, no cambies.
un abrazo
hoy no te haces viejo,
hoy ganas un poco de experiencia a tu vida, hoy por hoy eres todo cuanto has deseado ser, siempre sigue tan alegre, un gran amigo para todos en los que de ti nos acordamos, que de ti aprendemos a veces, que nos enseñas, no cambies.
un abrazo
Comentario:
Muchas felicidades Diego...cartas así son las que se desean leer y se llevan en el alma.
Un biko enorme!!
P.d. ya he ido a la FIL, (es mi segunda casa cada año) ayer estuve hasta las 11 escuchando un rato a un grupo peruano, hoy no iré, pero mañana y pasado si, y el sabado que dará una conferencia mi querido Savater!!! estoy EMOCIONADA :D
Un biko enorme!!

P.d. ya he ido a la FIL, (es mi segunda casa cada año) ayer estuve hasta las 11 escuchando un rato a un grupo peruano, hoy no iré, pero mañana y pasado si, y el sabado que dará una conferencia mi querido Savater!!! estoy EMOCIONADA :D
Comentario:
otra vez yo, a ver si no abuso de tu espacio, igual y lo quitas de aqui, pero es que me estaba acordando de este escrito que de seguro debes de haber leido ya, pero para tu cumpleños es justo lo que te deseo compita
Deseos
Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no
guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas
confiar sin dudar.
Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible. Y que en los momentos
malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para
mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e
irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de
ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que ya maduro, no
insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que
influyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero
que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual
es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo,
que existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y
personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y
que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "Esto es mío", sólo para que quede claro quien es el dueño de quien.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere
alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando estén
exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo más nada que desearte...
Deseos
Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no
guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas
confiar sin dudar.
Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible. Y que en los momentos
malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para
mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e
irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de
ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que ya maduro, no
insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que
influyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero
que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual
es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo,
que existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y
personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y
que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "Esto es mío", sólo para que quede claro quien es el dueño de quien.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere
alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando estén
exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo más nada que desearte...
Comentario:
En horabuena, felicidades amigo, que curioso que la vida junto de nuevo nuestros caminos despues de tantos años, por algo será, dicen que las personas se van cuando uno ha terminado de aprenderles lo que debia, asi que a nodotros nos queda todavia cosas pendientes, un caluroso abrazo para estas epocas que ya viene el frillito, y un afectuoso saludo y te deseo que te lo pases de lo mejor, feliz cumpleaños amigo...
Comentario:
FELIZ CUMPLEAÑOS DIEGO-LOLO! Un año más a la cuenta, y ojalá sea una cuenta muy larga!
Comentario:
Señor! Antes que otra cosa permítame felicitarle ahora que se nos ha vuelto un año más viejo... Ojalá que la pases bien, eres pocamadre, y nos vemos en la tarde en tu casa, así que más te vale que estés... jajaja, un abrazo.
Comentario:
Felicidades guapo!!
Me alegra que la casualidad haya cruzado nuestras vidas y nos de la oportunidad de conocernos.
Sigue así, no cambies.
Muchos besos!!
Me alegra que la casualidad haya cruzado nuestras vidas y nos de la oportunidad de conocernos.
Sigue así, no cambies.
Muchos besos!!





