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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Hay algo de mí
Jueves en la noche de la semana pasada, ya se sentía la gripa, y con todas las precauciones tardías que tomé, el malestar iba en aumento, quizá dormir pudiera evitar que la gripa golpeara con fuerza, así que hice caso y dormí temprano. El viernes al despertar la gripa había atacado con la fuerza de un huracán categoría 5, y yo mientras me debatía en como bautizarlo, me entraba la idea de que me estaba convirtiendo en el primer brote de gripe aviar. Debió haber sido una alucinación, pero yo juraba ese día que me estaban saliendo plumas. Otra opción es que fueran de las almohadas. Como pude llegué puntualmente a la oficina, para llevarme la tremenda sorpresa de que debido a la remodelación que aún no termina -que parece que nunca lo hará- me tocaba estar en la biblioteca, a la fantástica temperatura de 5 grados, así que enfundado en mi chamarra para temperaturas bajo cero, me metí en ella, pero aún así, tres horas más tarde estaba ya en mi casa temblando y con un dolor de cabeza de miedo. Dormir, no me quedaba de otra más que dormir. Y así me dormí todo el viernes, todo lo que pude del viernes porque hubo momentos en que debí despertar y llegó el sábado. Dormí en la mañana, y dormí hasta la tarde, cuando me llamó el deber y asistí a la tan anunciada y esperada Copa Pecuenca. Tres equipos y una sola copa. Pero también una sola gripa porque parecía que mi equipo había sido víctima de un ataque viral. Guerra sucia. Y por supuesto perdimos, por un gol de último segundo, y eso que mi equipo no corría, vamos que con trabajo y se movía y yo sentado vi a mi equipo caer sin poder hacer nada para salvarlo, la suerte estaba echada. Y dormir.
Y así pasé el domingo, durmiendo mi gripa y viendo como despedían a Luxemburgo, como eliminaban al América y le hacían lo mismo al Cruz Azul. Y dormí.
Y ya hoy, cuando en lunes -lamentablemente- se había normalizado la situación, entonces hoy resulta ser que las cosas se han acomodado para poder ir a realizar el deporte favorito, aunque no necesariamente el más prácticado: ir de compras. Y ya después de eso, una gran sonrisa en la cara, y menos gripa. Así que el remedio es sencillo, después de dormir tres días seguidos, ir de compras te vuelve a la vida.
 
Comentario:
Suena como una buena formula eso de dormir e ir de compras. A mi me parece bien incluso cuando no estoy enfermo...

Espero que no tengas que trabajar de nuevo en esa biblioteca.

Saludos,
 
Comentario:
Mme alegra que estes mejor...porque vamos que esto de la gripe es cosa seria!

Bikos mil.
 
Comentario:
Si definitivamente estar en cama ayuda mucho, la gripa que tremenda es!! es lo que mas odio estar enfermo, por que ni hablar bien se puede a veces.

esperamos tu pronta y rápida mejoría

un abrazo
 
Comentario:
¿Y qué compraste que te alivió? ¿Desenfrioles?
 
Comentario:
Genial que estés mejor. ¿comprar alivia la gripa? Mmmmm, .....jajaja.

Más bien alivia el bolsillo. jejejeje.

Un beso.

 
Comentario:
La gripe una vez que te alcanza ya nada la quita, tiene que seguir su proceso, lo mejor es quedarse en cama unos días.
Jaja, me alegra que el ir de compras te ayude a encontrarte mejor.
Un abrazo
No