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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Todo a su tiempo
Esto es una confesión muy grave: hace unos meses creí que tenía la capacidad para tener un hijo. No es que tuviera deseos, pero pensaba que después del entrenamiento con Dani, Richi y Sofi (13, 8 y 3 años de edad respectivamente) llegado el momento de tener hijos podría lidiar con ellos tranquilamente.
Error. No es cierto. No estoy listo y nunca lo estaré. Ayer recibí una lección de lo que es cuidar a tres niños y me di cuenta que no cuento todavía con la paciencia necesaria para cuidarlos, ni el dinero para contratar a un ejercito de niñeras. Bueno, no tengo ni con quien tener el hijo, pero no nos centremos en los detalles. Resulta que mi amiga Rocío vino a mi casa a hacer unas cosas que tenía que hacer ese día, y aprovechando el viaje trajo a sus tres hijos. El primero de ellos es Bobby, de 5 años que estaba desde hace semanas muy entusiasmado porque finalmente vería a Diego. También vinieron los gemelos: Isaac y Joshua, de tres años de edad y con energía inagotable. Al parecer han encontrado una batería autorecargable en tiempo real que hace que nunca quieran descanso ese par. Isaac es mi ahijado, o sea que yo soy su padrino. Y he de decir que soy el peor padrino que le pudo haber tocado porque es la segunda vez que lo veo en toda su vida. Afortunadamente no estaba solo. En mi aventura de convivir con las fieras, estuvo Manijeh, Marie, y el tío Champu. Ellos tres se concentraron con los gemelos, mientras que yo tuve la mala idea de estar más tiempo con Bobby, el mayorcito como se decía antes. Lo llevé a una piñata que hubo en el parque, y él feliz. Lo llevé a jugar fútbol con otros niños y él medio feliz, porque cuando los otros llevaban la pelota se enojaba y quería pegarles, creo que nunca entendió el sentido del juego. Ah, porque para hacerlo más interesante, ellos viven en Wisconsin, USA, por lo que él shock cultural es aún mayor. Pero hice clic tan bien con Bobby, que cuando su madre decidió que era tiempo de irse de mi casa, le preguntó: ¿Te quieres quedar con Diego esta noche? y mientras yo pensaba: "di que no, di que no, di que no", el niño en cuestión se puso en contra mía y con una sonrisa enorme que me taladró los oídos dijo: "Sí, me quiero quedar aquí". Y ahí comenzó la tragedia.
Lo puse a ver Buscando a Nemo (nunca falla), y comenzó a llorar cada 15 minutos, lo calmaba, quince minutos y otra vez, hasta que terminó. Después quería que lo cargara y lo abrazara y pobre de mí si no lo hacía bien porque lloraba. si me movía, lloraba. Y luego le dio sed, y dijo que quería leche. En mi inconciencia -inconciencia la de su madre que me lo dejó sin instrucciones ni manual de uso- tomé leche light, y la serví en un vaso. No le gusta la leche light, y me lo hizo saber llorando. Le llevé leche entera entonces. Y descubrí que no le gusta la leche fría. Me lo hizo saber de nueva cuenta llorando. Finalmente llevé leche ligeramente caliente y esa sí le gustó. Dos tragos y se durmió. Aproveché para terminar la mudanza de regreso a mi recámara (misma que cedí durante 10 días, pero esa es otra historia larga, muy larga), y finalmente me pude dormir. Hasta que lloró y pidió más leche caliente, a la 1 am. Como pude, bajé y calenté la leche, para que al llegar con ella en la mano, el niño estuviera dormido. Diego, cuenta hasta diez antes de ahorcarlo. Y pude dormir hasta las 7.30 am, hora de despertar para ir a llevarlo a casa. Yo iba muy feliz a entregarlo después de haber decidido que no iba a tener hijos, cuando el niño sacó su as bajo la manga y atestó el golpe final: I love you Diego. Me desarmó por completo y me recordó que sí quiero tener hijos, pero que falta mucho para ese momento.
 
Comentario:
:-))))), después de esa experiencia, seguro que el día en que te conviertas en padre, serás un padre responsable que sabe que los niños no son juguetes, son personitas adorables en algunos momentos y que llegan a sacarte de tus casillas en otros, pero con tu carácter estoy segura de que serás un padre maravilloso.
Un abrazo
 
Comentario:
Jajajaja.....yo tengo a mis sobrinos los fines de semana...hasta la tarde no sé cuando los tenga o si los tendré pero...los niños son una fuente increible de aprendizaje y debe ser genial ser padre o madre...(se me cae la baba por mis sobrinos, si, lo sé!:P).

Por si el tiempo no me deja, te dejo que pases felices fiestas Diego..un abrazo y que disfrutes mucho!! :Dbiko azul
 
Comentario:
¡Jajaja! Me encantan los niños, pero por lo general... sólo un rato. Creo que ser padre es muy muy difícil (sólo de pensar lo que les ha costado a los míos...). No obstante, nunca digas de este agua no beberé... y cada día se acerca más el día de ser mamá o papá...
 
Comentario:
Mira Diego cuando te vuelvan las ganas, piensa que esos indefensos seres seran un dia tan mounstrosos como nosotros; yo de solo pensar que una niña saque mis peores genes uyuyuy las ganas se me pasan volando
besos
 
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Mira Diego cuando te vuelvan las ganas, piensa que esos indefensos seres seran un dia tan mounstrosos como nosotros; yo de solo pensar que una niña saque mis peores genes uyuyuy las ganas se me pasan volando
besos
 
Comentario:
Los gemelos son ADORABLES. Mi ahijado, Josh, obviamente mi favorito de los 3. Quiero las fotos que me tomé con el con tu cámara!!! Isaac fue feliz en el ataque de cosquillas que le hice, el cual hubiera sido más apropiado que hicieras tu si no hubieras estado tan ocupado con Bobby. Y Bobby... ay hijo de la fregada, me engañó como los grandes!!!!! Pero lindísimo también. Admiro a la Pocha por poder manejarlos sola. Entre 5 que éramos fue imposible.
 
Comentario:
Y eso que eres súper niñero... otros posiblemente lo hubieran aventado al jardín. Ya sabes, antes de tener hijos, hay que tener niñeras.
 
Comentario:
Ni que lo digas y cuando pareces un árbol cargado de niños. Pero no hay una escuela para ser papás, y así es como se aprende

saludos
 
Comentario:
Los niños son los mayores manipuladores del planeta, Y también los más adorables. Es su naturaleza...

Saludos desde Bogotá,
No