Mi lugar está aquí
G de Guadalajara
Y es que no puede ser de otra manera, por donde le busquen, no hay otra palabra que comience con G más importante que Guadalajara. Así de fácil. Nací en la ciudad de México, pero porque nadie me preguntó, de haber tenido la oportunidad de elegir seguramente también estaría viviendo aquí. Me gusta Guadalajara, lo tiene todo para ser feliz. Por Guadalajara se entiende también Zapopan, y como condimento Tonalá y Tlaquepaque. El clima le ayuda, un invierno en el que el frío te permite vestirte de acuerdo a la temporada pero sin necesidad de parecer esquimal. Una primavera lo suficientemente caliente para que todas las mujeres que pueden hacerlo salgan a la calle con faldas y blusas pequeñas y delgadas, para contrarrestar el efecto del calor y para aumentar la temperatura del sexo opuesto, claro. Así a partir de esta época la gente comienza a destaparse poco a poco y llegan a su máximo nivel en mayo, justo cuando el calor llega a sus níveles más altos también. No me gusta el calor, pero por lo menos tiene sus ventajas. A partir de junio y durante varios meses, la temporada de lluvias. Temporada de Lluvias, con mayúsculas, y es que quien ha estado aquí durante una tormenta sabe de lo que estoy hablando. Cuando comienza a llover -que generalmente es por la tarde o noche- uno tiene 5 minutos para llegar a su destino o buscar en donde refugiarse porque el nivel del agua hará que las calles se vuelvan intransitables. Aquí es muy común la escena de coches descompuestos, calles inundadas, tuneles bloqueados por el agua, ríos donde antes había una calle. Y no es que todo funcione mal, porque se planea y se hacen obras para tratar de evitarlo, pero nadie le puede ganar a la naturaleza. Pasar por Colomos en coche durante una tormenta es casi un suicidio, correr por las mañanas ahí mismo es una bendición. Pero que bien que se ve la ciudad en esa época, frequecita. Y después viene el otoño que nos anticipa la llegada del invierno y el ciclo vuelve a empezar, o quizá nunca termina. Me gusta Guadalajara por sus calles arboladas, y más me gusta cuando los árboles son jacarandas en marzo. Me gusta por sus fuentes, por si no lo saben -y es probable que sólo Dani lo sepa- Guadalajara es la ciudad con más fuentes de todo el país. Me gusta Guadalajara por sus mujeres y sus costumbres. Me gusta Tlaquepaque y me gusta el mariachi, acompañado claro de un tequilita. Me gusta la catedral, me gusta el centro y me gustan sus tradiciones. Las Fiestas de Octubre, La Feria Internacional del Libro -la más importante del mundo de habla hispana y la segunda más grande de todo el mundo, sólo nos gana una en Alemania-, el Festival Internacional del Mariachi, el Festival Internacional de Cine, el Festival Cultural. Guadalajara tiene deporte y tiene cultura, no se dejen engañar. Jalisco es el pentacampeón de la olimpiada nacional y de aquí son las Chivas. También el Atlas, con la diferencia de que estos no suelen ganar nada. Aquí está el Degollado -en plena restauración-, la catedral, la rotonda y el Cabañas. Que la Minerva sea costumbre no le quita su atractivo, también está el MAZ que abrió con Rodin y pronto tendremos un Guggenheim. Me gustan las calandrias del centro, me gusta Colomos. Adoro Patria y me gusta Vallarta, me divierto en Providencia y tengo recuerdos excelentes de Colinas de San Javier. Nada como las tortas ahogadas -las Toño por ejemplo- un sábado a media mañana. Y para cuando hace más calor y uno está agobiado, nada es mejor alivio que las aguas del Fray Pedro. Hay para todos los gustos y es tradición también aquí la Birria de chivo y el tejuino, lo primero lo encuentran en las Nueve Esquinas, lo segundo en cualquiera. Hay tantas cosas que me cuesta trabajo escogerlas, pero me quedo con Chapultepec y toda esa zona. Tan rara y tan cambiante. De día oficinas y tiendas, de noche cafés, restaurantes y bares. Sin duda la zona más cultural de la ciudad. La vida nocturna, pese a la fama, se pone bien y cada día tenemos más lugares y ahora últimamente más conciertos. Los lugares colaboran y el más reciente es el Teatro Diana y seguimos esperando el JVC. Pero por encima de todo está la gente, que hace que este sea un lugar vivo y agradable, el creador de todos los símbolos de México: Tequila, mariachi, charrería, Vicente Fernández y las Chivas. Ahí nomás, Guadalajara es México.
Cosas que joden (vol. 12)
Hay algo peor que la impuntualidad: no llegar. O sea, ¿Con qué derecho alguien nos deja esperando sin avisar? Bueno, pues hoy nos pasó de nuevo cuando el equipo contra el que pensábamos jugar -y ganar- no llegó. Los esperamos más de 15 minutos y no llegaron ni pudieron avisar que no vendrían, se pone peor porque fueron ellos los que quedaron en la hora, demonios. Lo peor es que me ha pasado tantas veces esta situación que empiezo a verla con normalidad. Mi papá es especialista en eso, pero nunca con mala intención sólo que suele ser un desorden su agenda y olvida la mitad de las cosas que tiene que hacer, sólo las recuerda cuando le llaman para reclamarle o mentarsela. Yo soy de los primeros, varias veces me ha dejado esperando y lo que espero no pasa porque se le olvida, y así como él es una gran parte de la población, por lo menos en México. Eso de la informalidad como estilo de vida me crea muchos conflictos y no es bueno para mi organismo, lo resiente más tarde y ellos, los que llegan tarde, ni se enteran de eso. Obvio, no les importó dejarme esperando, menos les importará mi saluda. Auch.
Deme unos ya
Pues sí, hay anuncios de esos que los ves y quieres el producto lo más pronto posible. Pues eso me pasó hoy después de que vi el anuncio completo de la campaña "Juega 10" de Nike en el que Ronaldinho sale haciendo genialidades a las que ya nos tiene acostubrados -y a pesar de todo nos seguimos asombrando-. Más tarde me metí a la página de nikefutbol.com para poder ver a detalle los productos de la línea Tiempo. Lo que no sale en la página son los taquetes, pero te recibe una frase que sólo un futbolero -panbolero si quieren- entendería: Ten los huevos de un 3, y la velocidad de un 9. Ya está, si me compro esos taquetes me voy a parecer a Ronaldinho, mañana voy por ellos. Mientras no me vea como jar jar bings...
Y es que no puede ser de otra manera, por donde le busquen, no hay otra palabra que comience con G más importante que Guadalajara. Así de fácil. Nací en la ciudad de México, pero porque nadie me preguntó, de haber tenido la oportunidad de elegir seguramente también estaría viviendo aquí. Me gusta Guadalajara, lo tiene todo para ser feliz. Por Guadalajara se entiende también Zapopan, y como condimento Tonalá y Tlaquepaque. El clima le ayuda, un invierno en el que el frío te permite vestirte de acuerdo a la temporada pero sin necesidad de parecer esquimal. Una primavera lo suficientemente caliente para que todas las mujeres que pueden hacerlo salgan a la calle con faldas y blusas pequeñas y delgadas, para contrarrestar el efecto del calor y para aumentar la temperatura del sexo opuesto, claro. Así a partir de esta época la gente comienza a destaparse poco a poco y llegan a su máximo nivel en mayo, justo cuando el calor llega a sus níveles más altos también. No me gusta el calor, pero por lo menos tiene sus ventajas. A partir de junio y durante varios meses, la temporada de lluvias. Temporada de Lluvias, con mayúsculas, y es que quien ha estado aquí durante una tormenta sabe de lo que estoy hablando. Cuando comienza a llover -que generalmente es por la tarde o noche- uno tiene 5 minutos para llegar a su destino o buscar en donde refugiarse porque el nivel del agua hará que las calles se vuelvan intransitables. Aquí es muy común la escena de coches descompuestos, calles inundadas, tuneles bloqueados por el agua, ríos donde antes había una calle. Y no es que todo funcione mal, porque se planea y se hacen obras para tratar de evitarlo, pero nadie le puede ganar a la naturaleza. Pasar por Colomos en coche durante una tormenta es casi un suicidio, correr por las mañanas ahí mismo es una bendición. Pero que bien que se ve la ciudad en esa época, frequecita. Y después viene el otoño que nos anticipa la llegada del invierno y el ciclo vuelve a empezar, o quizá nunca termina. Me gusta Guadalajara por sus calles arboladas, y más me gusta cuando los árboles son jacarandas en marzo. Me gusta por sus fuentes, por si no lo saben -y es probable que sólo Dani lo sepa- Guadalajara es la ciudad con más fuentes de todo el país. Me gusta Guadalajara por sus mujeres y sus costumbres. Me gusta Tlaquepaque y me gusta el mariachi, acompañado claro de un tequilita. Me gusta la catedral, me gusta el centro y me gustan sus tradiciones. Las Fiestas de Octubre, La Feria Internacional del Libro -la más importante del mundo de habla hispana y la segunda más grande de todo el mundo, sólo nos gana una en Alemania-, el Festival Internacional del Mariachi, el Festival Internacional de Cine, el Festival Cultural. Guadalajara tiene deporte y tiene cultura, no se dejen engañar. Jalisco es el pentacampeón de la olimpiada nacional y de aquí son las Chivas. También el Atlas, con la diferencia de que estos no suelen ganar nada. Aquí está el Degollado -en plena restauración-, la catedral, la rotonda y el Cabañas. Que la Minerva sea costumbre no le quita su atractivo, también está el MAZ que abrió con Rodin y pronto tendremos un Guggenheim. Me gustan las calandrias del centro, me gusta Colomos. Adoro Patria y me gusta Vallarta, me divierto en Providencia y tengo recuerdos excelentes de Colinas de San Javier. Nada como las tortas ahogadas -las Toño por ejemplo- un sábado a media mañana. Y para cuando hace más calor y uno está agobiado, nada es mejor alivio que las aguas del Fray Pedro. Hay para todos los gustos y es tradición también aquí la Birria de chivo y el tejuino, lo primero lo encuentran en las Nueve Esquinas, lo segundo en cualquiera. Hay tantas cosas que me cuesta trabajo escogerlas, pero me quedo con Chapultepec y toda esa zona. Tan rara y tan cambiante. De día oficinas y tiendas, de noche cafés, restaurantes y bares. Sin duda la zona más cultural de la ciudad. La vida nocturna, pese a la fama, se pone bien y cada día tenemos más lugares y ahora últimamente más conciertos. Los lugares colaboran y el más reciente es el Teatro Diana y seguimos esperando el JVC. Pero por encima de todo está la gente, que hace que este sea un lugar vivo y agradable, el creador de todos los símbolos de México: Tequila, mariachi, charrería, Vicente Fernández y las Chivas. Ahí nomás, Guadalajara es México.
Cosas que joden (vol. 12)
Hay algo peor que la impuntualidad: no llegar. O sea, ¿Con qué derecho alguien nos deja esperando sin avisar? Bueno, pues hoy nos pasó de nuevo cuando el equipo contra el que pensábamos jugar -y ganar- no llegó. Los esperamos más de 15 minutos y no llegaron ni pudieron avisar que no vendrían, se pone peor porque fueron ellos los que quedaron en la hora, demonios. Lo peor es que me ha pasado tantas veces esta situación que empiezo a verla con normalidad. Mi papá es especialista en eso, pero nunca con mala intención sólo que suele ser un desorden su agenda y olvida la mitad de las cosas que tiene que hacer, sólo las recuerda cuando le llaman para reclamarle o mentarsela. Yo soy de los primeros, varias veces me ha dejado esperando y lo que espero no pasa porque se le olvida, y así como él es una gran parte de la población, por lo menos en México. Eso de la informalidad como estilo de vida me crea muchos conflictos y no es bueno para mi organismo, lo resiente más tarde y ellos, los que llegan tarde, ni se enteran de eso. Obvio, no les importó dejarme esperando, menos les importará mi saluda. Auch.
Deme unos ya
Pues sí, hay anuncios de esos que los ves y quieres el producto lo más pronto posible. Pues eso me pasó hoy después de que vi el anuncio completo de la campaña "Juega 10" de Nike en el que Ronaldinho sale haciendo genialidades a las que ya nos tiene acostubrados -y a pesar de todo nos seguimos asombrando-. Más tarde me metí a la página de nikefutbol.com para poder ver a detalle los productos de la línea Tiempo. Lo que no sale en la página son los taquetes, pero te recibe una frase que sólo un futbolero -panbolero si quieren- entendería: Ten los huevos de un 3, y la velocidad de un 9. Ya está, si me compro esos taquetes me voy a parecer a Ronaldinho, mañana voy por ellos. Mientras no me vea como jar jar bings...





