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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
The Jth factor
Empieza la temporada
Pues sí, ahora sí es ya oficial, la temporada vacacional de primavera ha comenzado hoy, si no es que para muchos ha comenzado desde ayer. Hoy en mi clase de las 8 y media -ayer no tuve clases- se sentía ya una especie de brisa marina y un ligero olor a bronceador. No estoy exagerando, es que uno saliendo de clase se iba a Vallarta y para ponerse a tono se puso el bloqueador desde que salió de su casa, yo lo consideré un poco exagerado pero pues el sujeto destaca habitualmente por ese tipo de actitudes estúpidas. Después de eso, como por si se me olvidó que eran casi vacaciones me mandó un mensaje Isaac desde el avión, a punto de partir a Chicago y a Las Vegas -como para variarle el muchacho-. Y así, unos discretamente y otros con la firme intención de que los escucharan en el edificio más lejano -digamos en Taiwan- comentaban a donde iban a salir estos días, lo de siempre: Vallarta, Manzanillo, un perdido a Acapulco y los foráneos a sus lugares de origen. Y en eso me asaltó la duda nuevamente, ¿debo irme o quedarme? Que difícil, porque nadie cree que en realidad quiera quedarme, y entonces lo entendí todo. No necesito darle explicaciones a nadie sobre que haré en mis vacaciones, me voy a quedar aquí porque tengo ganas, este año no quiero ir a Cabo y a Vallarta acabo de ir hace unas semanas y me gusta más vacío que lleno. Además, ¿ver a la misma gente de siempre en traje de baño? Paso. Si alguna se pareciera a Paris Hilton -lo siento pero me renació esa obsesión- seguro iría, pero ninguna se parece y Paris se acaba de ir del país, no tengo motivos para ir a Vallarta. Me quedo, pero espero que la mayoría se vaya para poder disfrutar mi plan para estos días, ya se enterarán de que estuve haciendo cada día aquí, por lo pronto feliz viaje a los que se van.

De idas y de vueltas
Más o menos de eso se trata todo, vamos y venimos en todas direcciones, hoy a algunos les toca estar más lejos pero porque quisieron estarlo. Me explico mejor, cuando uno decide alejarse de un grupo por buscar -y obsesionarse- con un objetivo y cuando al fin reconoce que esa meta no es posible intenta regresar como si nada hubiera pasado, está un poco equivocado. Uno no puede irse y pretender regresar así sin más, porque el resto, los que se quedaron se fueron acostumbrando a que no estaba y su vida siguió. Claro que al principio notaban -quizá recalamaban- su presencia pero después de un tiempo la costumbre hizo lo suyo. Es bueno tenerle de regreso, pero se necesita un proceso de readaptación, al menos nosotros lo necesitamos.

Sólo tiene 6 años
Él tenía 3 años cuando su papá tomó la decisión de irse, y esa ida era para siempre. Él ya no se acuerda de su padre, y ahora que lo pienso bien, no estoy seguro que eso sea malo porque la etapa que recordaría sería la peor de todas, sin embargo, cuando me ve y me pregunta por su papá todavía no sé bien que puedo contarle aunque esa cara de inocencia me parte en dos -a veces en más pedazos- y me doy cuenta de que no tengo todas las respuestas para él. Intento ser algo para él pero todavía no entiendo que es lo que busco, o que es lo que buscamos aunque su mamá pretende que construya una imagen similar a la paterna, no puedo hacerlo, me rebasa. Y entonces, mejor juego con él y hacemos lo que quiera durante el tiempo que puedo visitarlo, pero cuando me voy los dos sabemos que quisiéramos que durara más tiempo la visita, y yo pienso que su papá se perdió la oportunidad de conocerlo, lo siento por mi amigo. Él también lo piensa, aunque sólo tenga seis años.
No