Aún falta por conocer
Mirando para arriba
A veces me da por detenerme y ver al cielo, sobre todo de noche y disfrutar que donde vivo, se pueden ver las estrellas. Cuando voy corriendo también las veo, pero voy concentrado en mantener el paso de la carrera, pero cuando llego a mi casa y volteo, veo las estrellas y recuerdo muchas cosas, aunque en realidad recuerdo más a mi gente que se fue. No puedo evitar hacerlo porque siento un compromiso con ellos, necesito llegar a ser lo que ellos esperaban que fuera, que difícil pero no puedo defraudarlos, no a ellos.
Día 1
La primera sorpresa del día fue que todavía no se ha ido toda la gente vacacionista, esperaba salir en la mañana y ver la ciudad vacía y no fue así, demonios. Todo comenzó temprano en el club, donde empiezan muchas cosas, haciendo un poco de ejercicio, seguido de un nutritivo desyuno en la terraza, yomi. Más tarde por ahí del medio día nos dispusimos Ana, Chapu y yo a ir al Teatro Diana, diego tú manejas, oh error. Me fui por la calle más lenta de todas hasta 16 de septiembre, y comprobamos dos cosas: que la gente no se ha ido todavía de la ciudad y que nadie sabía exactamente donde estaban los famosos churros de la bombilla. Cuando finalmente estábamos en 16 de septiembre comenzó lo interesante, nadie sabía la ubicación exacta del teatro. Está del lado izquierdo dije yo, mentiras, está del lado derecho. ¡Aquí está! y ya lo habíamos pasado, bueno, sirve que buscamos un estacionamiento, al fin hay muchos. Sí, pero son invisibles porque sólo encontramos uno en el que el Mini podría quedar sano y salvo, en Sears. Que tienda tan fea la del centro por cierto. Llegamos al teatro con la firme intención de que nos dejaran pasar a conocerlo. No se puede, pero es que somos de fuera dijimos y pusimos cara de perritos sin dueño. Pues lo siento, yo por mí sí, pero pues son las órdenes dijo el policía. Total, conseguimos que nos dejaran ver una maqueta y encontramos los lugares que queríamos. Boletos vendidos. Maldita sea. Bueno, pues ya estando aquí vamos al tianguis cultural, está cerca. Ni tanto pero fuimos, que experiencia. De cultural no tiene nada, y me recordó ese uso que se le da al concepto "cultural" para vender piratería, fumar marihuana y protestas absurdas disfrazadas todas en el concepto de cultura. Pero ya estábamos ahí, había que ver. Para quienes no han ido el tianguis está dividido como en partes, la parte de artefactos antiguos, la parte de reggae y rastas, la parte de los darketos, la parte pesada donde protestan y así otras cuantas más. La verdad es que me decepcionó el lugar porque no era lo que esperaba ver, hasta que me encontré a Santiago, amigo del club con quien tengo una relación de admiración mutua, jamás pensé verlo ahí. Total, después de un rato nos fuimos de nuevo. El tianguis cultural no es lo mío. Nos subimos al coche y de regreso a casa, la primera mitad del día había concluido.
Lo mejor es ganar
Pues la aventura de la tarde era el estadio jalisco para ver un buen partido de fútbol. chivas vs santos, necesitaban ganar mis chivas. Todos en la zona preferente dispuestos a ver un buen partido de fútbol, pero no empezó ahí la historia. No, todo comenzó a las seis de la tarde en casa de ana donde nos habíamos quedado de ver para ir en un sólo auto, lo malo es que no esperaba que fuera el mío y que su papá iría con nosotros. Tuve que tirar toda la basura en la cajuela en menos de un minuto, disimular la suciedad. Nos fuimos y el papá de ana nos indicó el camino más rápido para llegar al estadio. Sí, era el más rápido si compitiéramos contra un burro porque tardamos tanto en llegar que cuando entramos al estadio ya había comenzado el juego, ni modo, a ubicar rápidamente los asientos. Que partidazo, al final ganaron las chivas 5-1, resultado normal para el nivel de juego ue mostraron. Al final valió la pena la odisea para llegar por el camino más largo de todos, la pasamos bien. Lo curioso es que yo planeaba ir al estadio hoy, no sabía con quien y terminé de invitado, empezó bien la temporada.
A veces me da por detenerme y ver al cielo, sobre todo de noche y disfrutar que donde vivo, se pueden ver las estrellas. Cuando voy corriendo también las veo, pero voy concentrado en mantener el paso de la carrera, pero cuando llego a mi casa y volteo, veo las estrellas y recuerdo muchas cosas, aunque en realidad recuerdo más a mi gente que se fue. No puedo evitar hacerlo porque siento un compromiso con ellos, necesito llegar a ser lo que ellos esperaban que fuera, que difícil pero no puedo defraudarlos, no a ellos.
Día 1
La primera sorpresa del día fue que todavía no se ha ido toda la gente vacacionista, esperaba salir en la mañana y ver la ciudad vacía y no fue así, demonios. Todo comenzó temprano en el club, donde empiezan muchas cosas, haciendo un poco de ejercicio, seguido de un nutritivo desyuno en la terraza, yomi. Más tarde por ahí del medio día nos dispusimos Ana, Chapu y yo a ir al Teatro Diana, diego tú manejas, oh error. Me fui por la calle más lenta de todas hasta 16 de septiembre, y comprobamos dos cosas: que la gente no se ha ido todavía de la ciudad y que nadie sabía exactamente donde estaban los famosos churros de la bombilla. Cuando finalmente estábamos en 16 de septiembre comenzó lo interesante, nadie sabía la ubicación exacta del teatro. Está del lado izquierdo dije yo, mentiras, está del lado derecho. ¡Aquí está! y ya lo habíamos pasado, bueno, sirve que buscamos un estacionamiento, al fin hay muchos. Sí, pero son invisibles porque sólo encontramos uno en el que el Mini podría quedar sano y salvo, en Sears. Que tienda tan fea la del centro por cierto. Llegamos al teatro con la firme intención de que nos dejaran pasar a conocerlo. No se puede, pero es que somos de fuera dijimos y pusimos cara de perritos sin dueño. Pues lo siento, yo por mí sí, pero pues son las órdenes dijo el policía. Total, conseguimos que nos dejaran ver una maqueta y encontramos los lugares que queríamos. Boletos vendidos. Maldita sea. Bueno, pues ya estando aquí vamos al tianguis cultural, está cerca. Ni tanto pero fuimos, que experiencia. De cultural no tiene nada, y me recordó ese uso que se le da al concepto "cultural" para vender piratería, fumar marihuana y protestas absurdas disfrazadas todas en el concepto de cultura. Pero ya estábamos ahí, había que ver. Para quienes no han ido el tianguis está dividido como en partes, la parte de artefactos antiguos, la parte de reggae y rastas, la parte de los darketos, la parte pesada donde protestan y así otras cuantas más. La verdad es que me decepcionó el lugar porque no era lo que esperaba ver, hasta que me encontré a Santiago, amigo del club con quien tengo una relación de admiración mutua, jamás pensé verlo ahí. Total, después de un rato nos fuimos de nuevo. El tianguis cultural no es lo mío. Nos subimos al coche y de regreso a casa, la primera mitad del día había concluido.
Lo mejor es ganar
Pues la aventura de la tarde era el estadio jalisco para ver un buen partido de fútbol. chivas vs santos, necesitaban ganar mis chivas. Todos en la zona preferente dispuestos a ver un buen partido de fútbol, pero no empezó ahí la historia. No, todo comenzó a las seis de la tarde en casa de ana donde nos habíamos quedado de ver para ir en un sólo auto, lo malo es que no esperaba que fuera el mío y que su papá iría con nosotros. Tuve que tirar toda la basura en la cajuela en menos de un minuto, disimular la suciedad. Nos fuimos y el papá de ana nos indicó el camino más rápido para llegar al estadio. Sí, era el más rápido si compitiéramos contra un burro porque tardamos tanto en llegar que cuando entramos al estadio ya había comenzado el juego, ni modo, a ubicar rápidamente los asientos. Que partidazo, al final ganaron las chivas 5-1, resultado normal para el nivel de juego ue mostraron. Al final valió la pena la odisea para llegar por el camino más largo de todos, la pasamos bien. Lo curioso es que yo planeaba ir al estadio hoy, no sabía con quien y terminé de invitado, empezó bien la temporada.





