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Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Soy un buen tipo
En estado deplorable
Si hoy me hubieran preguntado en que estado me encontraba, en lugar de dar mi típica respuesta y decir Jalisco, diría que me encuentro en estado deplorable, viniendo a menos. Intrépido -estúpido- como soy ayer iba yo intrépido en la cuatrimoto, con la estupidez claro de ir mal sentado y en manos de un enfermo anémico con principios de anorexia y a punto de desmayarse. Manejar una moto así es un suicidio, ir sentado con él es algo aún peor. Me caí y tengo la espalda baja y donde la misma pierde su nombre raspado y golpeado, dormir como siempre -boca arriba- esta noche resultó imposible. Moverme bien es aún peor, con todo, no me dejé e ihice mi vida normal. Me siento peor.

Vacaciones en Guadalajara (lunes)
Esto es vida, no tienes nada que hacer, ninguna prisa por despertar cuando tu papá llega a las 8 y media de la mañana: ¿Ya estás despierto? Pues claro, me acabas de despertar. Ah que bueno que estás despierto porque necesito hacer una llamada a Italia. Ok, felicidades. Y necesito que hables tú. Yo no hablo italiano. No importa. Y pues hablé. Después un desayuno ligero y mañana para mí, películas, música y libros. No faltaba más. Ya más tarde a comer una hamburguesa de Carl's Jr. que tenía deseando como dos meses. Quiero por favor una Double western bacon... sin bacon, lo siento. Y acabé con la maldición y finalmente fui al cine y vi Hitch, que buena es la película y perdoné finalmente a Will Smith porque me hizo reir. Ya estando en la plaza pues quien puede negarse unas compritas, y aprovechando él viaje y las ofertas pues bueno, total, es un pequeño lujo pero creo que lo valgo. Llego a casa y a correr, una semana más del operativo botarga, sólo que este día la botarga pesa demasiado y el haber caído de la moto me alenta bastante.

Día olímpico
Este fue el dia de las vacaciones dedicado al deporte. Todos los días hago un poco de ejercicio pero hoy hice algunas otras cosas además de ejercicio. Todo comenzó temprano con un desayuno ligero temprano con la firme intención de escaparme de mi casa antes de que llegaran las visitas, me choca sentirme invadido en mi casa. Es como que me siento extraño en mi propia casa. A las 10 ya estaba en el club, mi segundo hogar y lo primero fue un agradable partido de tenis entre no tenistas, sobra decir que gané, claro gracias a la ayuda del futbolista que juega tenis, ganamos 2-1 el encuentro. Un breve descanso y ahora basquetbol, un 21 en el que de pronto ya iba ganando yo por diez puntos y consideré resuelto, hasta que se me complicó y lo perdí. Después vino el fútbol, un partido de uno contra uno a 15 goles, lo gané. Y luego un partido de muchos contra muchos, lo ganamos también, ya saben, la magia viene con la playera que te pongas, hoy traía a ronaldinho en la espalda, y como está de moda -ten los huevos de un 3 y la velocidad de un 9- pues ganamos facilmente. En estas actividades se me fueron asi 5 horas bajo el sol. Llegué a mi casa y cuando menos me di cuenta en lugar de comer ya estaba en la bicleta y según recuerdo me bajé de ella como a las 10 de la noche. Bueno, me bajé antes a jugar fútbol y durante las carreras en bici, también en el oxxo, pero las piernas ya no dan para más, otro día de estos y desaparezco, porque además se me olvidó comer, y me acabo de dar cuenta, pero se me está olvidando cenar.

Hace dos años
Pues bajo el riesgo de sonar como niño fresa -que niego rotundamente ser- lo mejor de México es Los Cabos, y lo mejor del lugar es pasar la noche cenando en un yate. Sí, a nadie le gusta lo feo y pues el yate no es mío, pero si ya lo ponen ahí de modo todo para que uno la pase bien, pues no hay por qué estar desprecianco las cosas. Así que mi experiencia en la ciudad en las noches se enfoca más bien en lo que no es ciudad. Aunque la ciudad tiene lo suyo, un Planet Hollywood porque nunca está de más llegar a uno -bueno, los que quedan-, los infaltables cuatro lugares del Grupo Andersons y todos los pequeños bares que se encuentran enfrente de la marina, aunque sigo pensando que lo mejor de los cabos está en la calle, en lo que pasa entre uno y otro lugar, sin llegar a la desagradable saturación que encuentra uno en Vallarta. No me gusta cuando hay mucha gente, y menos cuando hay mucha gente tipo Vallarta, sí saben a lo que me refiero ¿no?

Me pasó ayer
Tenía una plática con un ex-compañero con el que difiero mucho en casi todos los temas de los que platiquemos. Yo sostengo que hay que ser una buena persona aunque muchas veces los demás no se den cuenta de que eres un buen tipo. Él dijo: Mira, lo que realmente importa es que los demás sólamente crean que eres un buen tipo, porque si llegan a darse cuenta, entonces estás jodido. En la madre dije yo, donde la mayoría de la gente piense como él, entonces el mundo está lleno de hipócritas. Quiero pensar que no, aunque luego voy perdiendo la esperanza.

Una más y ya
Pues de pronto llega -hace muchos meses- Dani corriendo al fraccionamiento, cuando curiosamente yo había visto minutos antes que su camioneta se estacionaba y se bajaba él de ella bastante enojado. Al verlo llegar le pregunté que por qué llegaba corriendo y casi me muerde, creo que estaba enojado. Ya más tarde y más calmado -y yo menos atemorizado- le volví a preguntar y me respondió que su mamá lo había dejado ahí en castigo por haber mordido a su hermana de dos años. Le pregunté si realmente le había pegado una mordida y me dijo que no y yo le creí. Aunque curiosamente Sofi -su hermana- tenía unos dientes marcados en el brazo. Yo le sigo creyendo -porque si no me muerde, me dijo-.
No