Los años y la desilusión
Aquí está Carlos
En domingo a tempranas horas, o sea como a eso de las 11 am, suena el teléfono de mi cuarto. Corro desde la cocina por la escalera, aunque en realidad no corro porque desde que me caí y lastimé mi hombro para siempre respeto a las escaleras. Llego a mi cuarto, tomo el teléfono y contesto con el mexicanísimo "bueno". Porque sépanlo mis amigos españoles, en México no se contesta el teléfono diciendo hola, sí, aló, o similares. No, aquí se contesta diciendo bueno. Una vez que levanté el teléfono y contesté, una voz de señor crudo o semi-alcoholizado me pregunta ¿Está Carlos? No señor, me parece que se a equivocado de número dije amablemente, y colgué. Y le dije a mi padre: Estaban buscando a Carlos pero creo que no está. A los tres minutos vuelve a sonar mi teléfono y ahora contesta mi padre, y se presenta el siguiente diálogo
Papá: Bueno
Voz al teléfono: ¿Quién habla?
Papá: Carlos
Voz: Ah, ¿Está tu abuelita?
Papá: ¿Mi abuelita? Uy no, ya se murió hace mucho
Voz: ¿sí? ¿Pues a que teléfono marqué?
Papá: Tú deberías saber
Voz: Tú no eres Carlos
Papá: ¿No? Me confundí
Y colgó la otra persona y mientras yo me revolcaba de risa en el sillón. Mi padre es muy serio, pero de repente sale con situaciones como ésta. Lo sé, no tiene sentido.
La vida Dani, la vida
Siempre digo que pocas cosas pueden sorprenderme, pero nada más lo digo porque siempre me sigo sorprendiendo, hoy me pasó de nueva cuenta. Pocas veces una persona llega a hacer tanta falta en un lugar y que todos lo extrañen, aunque sólo sea una semana la que se haya ido. Pues hoy que Dani -ya saben, como sofía- hizo su primera aparición pública después de regresar todos están más felices, más motivados y más alegres. Además de que todos manifestaron públicamente haberlo extrañado y sentirse mejor ahora que está aquí. Creo que eso pasa con pocas personas, de alguna manera con las buenas, con las que van sembrando eso a lo largo del tiempo y llegan a ser muy apreciadas por todos quienes les conocen. Tengo varios amigos y amigas a los que extraño, y a pesar de que el tiempo pasa no dejo de pensar en ellos ni extrañarlos. Cuando regresan me da mucho gusto verlos, y más gusto me da cuando todos los reciben con gusto. Hoy me gustó que Dani fuera recibido así y nos hizo reir de nueva cuenta. Comenzó a toser y de repente noté que ya era demasiado y me acerqué a él y tenía lágrimas en la cara de tanta tos. Me preguntó ¿estoy llorando? y tuve que responder la verdad. Entonces cierra un ojo y cuando todos le preguntan, dice que su gato murió. Todos se acercan y le dan de palmaditas y quedan en silencio. Él queda callado, se levanta se comienza a reir y se va. No tiene gato -ni tiene tos-.
Ya viene Abril
El mes de abril y con ello el por muchos detestado pero por mí adorado horario de verano. Amo el horario de verano porque los días duran más, se pueden hacer más cosas, gastamos menos luz y básicamente el mundo es mejor con es horario, estoy más de buenas y me gusta molestar a la gente que dice que no se logra adaptar a ese horario. Pero va más allá creo lo que me gusta del mes de abril. Me gusta la ciudad en esa época, me gusta sus atardeceres, pero me choca el calor. Abril me gusta porque me recuerda muchas cosas, y porque tengo muchos amigos que cumplen en este mes, o sea, tengo muchas fiestas en ese mes. Además es este mes el principio del final de muchas cosas, ciclos que terminan y unos nuevos por comenzar aunque no tengamos ganas de entenderlo. Al principio será difícil comprenderlo y muchos quedarán seguramente sorprendidos, pero es necesario pasar por esto, con el tiempo espero que puedan todos entenderlo. No les pido que me ayuden, ni siquiera que comprendan, lo único que les pido por ahora es paciencia. No será fácil ni será bonito. Aguanten, por favor aguanten.
El enemigo son los años
La situación es extraña e incómoda para todos, evidentemente. El problema no es ya que el Madrid no vaya a ganar ningún título. El problema es que desde antes de Semana Santa ha sido sacado del cuadro en todas las competiciones, que ya no aspira sino al premio muy menor de mantener el segundo puesto en la Liga. La reacción de decepción de los aficionados es obvia y la prensa no es más que un eco de la situación, un espejo que le devuelve al club su verdadera imagen, no la que el club aún imagina, con esas cuentas de que si el tiro de Ronaldo ante la Juve llega a entrar, que si ganamos todo lo que queda, que si todavía queda tiempo. Y nadie desea ningún mal a ningún jugador. Todos ellos han sido admirados y serán recordados por lo muchísimo que han hecho, algunos por lo muchísimo que aún les queda por hacer. No hay que confundir crítica con malevolencia. Pero al club le corresponde dar las bajas precisas para que el equipo reviva o se verá abocado a una decadencia cada vez más lúgubre. No se piden ejecuciones, sólo se aconsejan bajas, con el pañuelo húmedo para despedir con dolor a los que se vayan, como se fueron antes otros más. El enemigo no es la prensa ni es la afición, el enemigo son los años y la desilusión.
En domingo a tempranas horas, o sea como a eso de las 11 am, suena el teléfono de mi cuarto. Corro desde la cocina por la escalera, aunque en realidad no corro porque desde que me caí y lastimé mi hombro para siempre respeto a las escaleras. Llego a mi cuarto, tomo el teléfono y contesto con el mexicanísimo "bueno". Porque sépanlo mis amigos españoles, en México no se contesta el teléfono diciendo hola, sí, aló, o similares. No, aquí se contesta diciendo bueno. Una vez que levanté el teléfono y contesté, una voz de señor crudo o semi-alcoholizado me pregunta ¿Está Carlos? No señor, me parece que se a equivocado de número dije amablemente, y colgué. Y le dije a mi padre: Estaban buscando a Carlos pero creo que no está. A los tres minutos vuelve a sonar mi teléfono y ahora contesta mi padre, y se presenta el siguiente diálogo
Papá: Bueno
Voz al teléfono: ¿Quién habla?
Papá: Carlos
Voz: Ah, ¿Está tu abuelita?
Papá: ¿Mi abuelita? Uy no, ya se murió hace mucho
Voz: ¿sí? ¿Pues a que teléfono marqué?
Papá: Tú deberías saber
Voz: Tú no eres Carlos
Papá: ¿No? Me confundí
Y colgó la otra persona y mientras yo me revolcaba de risa en el sillón. Mi padre es muy serio, pero de repente sale con situaciones como ésta. Lo sé, no tiene sentido.
La vida Dani, la vida
Siempre digo que pocas cosas pueden sorprenderme, pero nada más lo digo porque siempre me sigo sorprendiendo, hoy me pasó de nueva cuenta. Pocas veces una persona llega a hacer tanta falta en un lugar y que todos lo extrañen, aunque sólo sea una semana la que se haya ido. Pues hoy que Dani -ya saben, como sofía- hizo su primera aparición pública después de regresar todos están más felices, más motivados y más alegres. Además de que todos manifestaron públicamente haberlo extrañado y sentirse mejor ahora que está aquí. Creo que eso pasa con pocas personas, de alguna manera con las buenas, con las que van sembrando eso a lo largo del tiempo y llegan a ser muy apreciadas por todos quienes les conocen. Tengo varios amigos y amigas a los que extraño, y a pesar de que el tiempo pasa no dejo de pensar en ellos ni extrañarlos. Cuando regresan me da mucho gusto verlos, y más gusto me da cuando todos los reciben con gusto. Hoy me gustó que Dani fuera recibido así y nos hizo reir de nueva cuenta. Comenzó a toser y de repente noté que ya era demasiado y me acerqué a él y tenía lágrimas en la cara de tanta tos. Me preguntó ¿estoy llorando? y tuve que responder la verdad. Entonces cierra un ojo y cuando todos le preguntan, dice que su gato murió. Todos se acercan y le dan de palmaditas y quedan en silencio. Él queda callado, se levanta se comienza a reir y se va. No tiene gato -ni tiene tos-.
Ya viene Abril
El mes de abril y con ello el por muchos detestado pero por mí adorado horario de verano. Amo el horario de verano porque los días duran más, se pueden hacer más cosas, gastamos menos luz y básicamente el mundo es mejor con es horario, estoy más de buenas y me gusta molestar a la gente que dice que no se logra adaptar a ese horario. Pero va más allá creo lo que me gusta del mes de abril. Me gusta la ciudad en esa época, me gusta sus atardeceres, pero me choca el calor. Abril me gusta porque me recuerda muchas cosas, y porque tengo muchos amigos que cumplen en este mes, o sea, tengo muchas fiestas en ese mes. Además es este mes el principio del final de muchas cosas, ciclos que terminan y unos nuevos por comenzar aunque no tengamos ganas de entenderlo. Al principio será difícil comprenderlo y muchos quedarán seguramente sorprendidos, pero es necesario pasar por esto, con el tiempo espero que puedan todos entenderlo. No les pido que me ayuden, ni siquiera que comprendan, lo único que les pido por ahora es paciencia. No será fácil ni será bonito. Aguanten, por favor aguanten.
El enemigo son los años
La situación es extraña e incómoda para todos, evidentemente. El problema no es ya que el Madrid no vaya a ganar ningún título. El problema es que desde antes de Semana Santa ha sido sacado del cuadro en todas las competiciones, que ya no aspira sino al premio muy menor de mantener el segundo puesto en la Liga. La reacción de decepción de los aficionados es obvia y la prensa no es más que un eco de la situación, un espejo que le devuelve al club su verdadera imagen, no la que el club aún imagina, con esas cuentas de que si el tiro de Ronaldo ante la Juve llega a entrar, que si ganamos todo lo que queda, que si todavía queda tiempo. Y nadie desea ningún mal a ningún jugador. Todos ellos han sido admirados y serán recordados por lo muchísimo que han hecho, algunos por lo muchísimo que aún les queda por hacer. No hay que confundir crítica con malevolencia. Pero al club le corresponde dar las bajas precisas para que el equipo reviva o se verá abocado a una decadencia cada vez más lúgubre. No se piden ejecuciones, sólo se aconsejan bajas, con el pañuelo húmedo para despedir con dolor a los que se vayan, como se fueron antes otros más. El enemigo no es la prensa ni es la afición, el enemigo son los años y la desilusión.





