La pelea entre dos primeros de la clase
La venganza de Carlos
Como recordarán, hace unos días llamaron dos veces preguntando por un tal Carlos, y en la segunda llamada mi padre hizo gala de su humor. Pues bien, cuando uno cree que las cosas están ya olvidadas y tranquilas y que no fue más que un error involuntario -doble- que no se repetirá jamás, la vida nos demuestra lo contrario y me hace perder la esperanza. Dormía yo placenteramente en mi cama, cuando de pronto suena el teléfono y contesto. Preguntan por Carlos y reconozco la voz, no aquí no es. Al minuto de haberme dormido nuevamente suena el teléfono, adivinaron, vuelven a preguntar por Carlos -al que a estas alturas ya comienzo a odiar y eso que no lo conozco en persona- y le digo que no vive aquí, que se equivocó nuevamente que estaba dormido y que por favor se fije que teléfono marca. Al fondo se escucha una voz que sugiere que me pregunte que colonia es esta. Cuelgo. Pasan 5 minutos y suena el teléfono, comienza a despertar la furia que vive en mí, pero mejor cuelgo. Suena de nuevo, me convierto en pantera pero contesto y le digo: "entiende que estás marcando mal", esta vez decido no colgar y dejo en hold el teléfono. A los minutos cuelgo el teléfono y no vuelve a sonar, empiezo a sonreir porque ya no pude dormir así que comienzo el proceso diario. Dos horas más tarde suena el teléfono, son ellos nuevamente pensé. Contesto el teléfono y digo: "Estoy hasta la madre de que estés llamando, ¿no entiendes que no es el número?" y la otra voz al teléfono me dice: Hola Diego. Era mi papá.
Golazo (Con acento de Luis Omar Tapia)
El partido ya iba 2-0 a favor de nosotros y las cosas se ponían de modo fácil para controlar el partido e incluso ganarlo. De pronto un tiro de esquina a favor nuestro, que mejor oportunidad para incrementar el marcador. A cobrar por la esquina derecha le tocó a Dani, quien sin pensarlo mucho mandó el centro perfecto que fue rechazado fuertemente por la defensa del equipo contrario. El balón lo vi acercarse de modo hasta donde estaba situado cerca de la media cancha, y sin pensarlo -nos dio por no pensar- decidí golpear el balón de bolea. El resultado fue un disparo fulminante que después de recorrer un buen tramo de la cancha llegó a la portería golpeando el palo trasversal y de campana entró en la cabaña del arquero. Todos gritamos ante el golazo que anoté y casi aventamos los controles al piso. Es oficial, somos muy buenos en FIFA 2005 y creemos que el Xbox es de las mejores cosas que nos han pasado.
Como nuevo
Ha pasado una semana y media y los medicamentos han hecho lo suyo. Hoy puedo declarar que me encuentro prácticamente al 100% en la recuperación física después de mi caída tremenda de la moto. No hay rencores, y lo mejor de todo es que ya no hay dolores y he podido dormir nuevamente como acostumbro hacerlo, con mis 6 almohadas perfectamente acomodadas para brindar el máximo confort. Espero no lesionarme nuevamente, pero en todo caso estoy listo, como siempre.
Estoy enloqueciendo con la espera
Lo bueno es que ya falta menos tiempo para saber a que demonios se refiere la campaña esa de la M (espérame). Lo malo es que la estúpida campaña también está en España y entonces me indica que se trata de una marca demasiado importante, pero no me soluciona nada y nadie tiene idea de que se trata. Me estoy comenzando a frustrar -más- y eso no es bueno. De verdad que no es bueno.
I. Z.
Fue mi primer amigo, prácticamente desde que nacimos -era más grande que yo por semanas- porque nuestros papás eran amigos. Fuimos amigos por herencia y por costumbre, quizá si hubiéramos sido parecidos físicamente quizá alguna vez habríamos pasado por hermanos. Aunque sí éramos ahora que lo pienso. Fue mi primer amigo y también fue el primero que se murió, una tarde de octubre de hace ya algunos años en un accidente automovilístico, como tantos que ocurren en el mundo. Sólo que fue el último. Han pasado ya muchos años desde entonces y poco a poco lo he ido superando aunque no completamente todavía. Todavía me acuerdo de él y si estoy solo a veces se me nubla la mirada. Si estoy acompañado me rio y cambio de tema. Como siempre, sólo es a veces. La paradoja del a veces. No hay suplentes de nadie, pero afortunadamente más gente se ha ido sumando en el camino y sin darse cuenta van ayudando a no voltear. Aunque unas de esas veces que volteo hacia arriba espero verle, sólo para saludarlo y hacerle saber que estamos todos bien aquí. Estamos bien, hace tiempo que aprendí que para ser feliz es mejor recordar siempre el bien que nos han hecho los demás.
Como recordarán, hace unos días llamaron dos veces preguntando por un tal Carlos, y en la segunda llamada mi padre hizo gala de su humor. Pues bien, cuando uno cree que las cosas están ya olvidadas y tranquilas y que no fue más que un error involuntario -doble- que no se repetirá jamás, la vida nos demuestra lo contrario y me hace perder la esperanza. Dormía yo placenteramente en mi cama, cuando de pronto suena el teléfono y contesto. Preguntan por Carlos y reconozco la voz, no aquí no es. Al minuto de haberme dormido nuevamente suena el teléfono, adivinaron, vuelven a preguntar por Carlos -al que a estas alturas ya comienzo a odiar y eso que no lo conozco en persona- y le digo que no vive aquí, que se equivocó nuevamente que estaba dormido y que por favor se fije que teléfono marca. Al fondo se escucha una voz que sugiere que me pregunte que colonia es esta. Cuelgo. Pasan 5 minutos y suena el teléfono, comienza a despertar la furia que vive en mí, pero mejor cuelgo. Suena de nuevo, me convierto en pantera pero contesto y le digo: "entiende que estás marcando mal", esta vez decido no colgar y dejo en hold el teléfono. A los minutos cuelgo el teléfono y no vuelve a sonar, empiezo a sonreir porque ya no pude dormir así que comienzo el proceso diario. Dos horas más tarde suena el teléfono, son ellos nuevamente pensé. Contesto el teléfono y digo: "Estoy hasta la madre de que estés llamando, ¿no entiendes que no es el número?" y la otra voz al teléfono me dice: Hola Diego. Era mi papá.
Golazo (Con acento de Luis Omar Tapia)
El partido ya iba 2-0 a favor de nosotros y las cosas se ponían de modo fácil para controlar el partido e incluso ganarlo. De pronto un tiro de esquina a favor nuestro, que mejor oportunidad para incrementar el marcador. A cobrar por la esquina derecha le tocó a Dani, quien sin pensarlo mucho mandó el centro perfecto que fue rechazado fuertemente por la defensa del equipo contrario. El balón lo vi acercarse de modo hasta donde estaba situado cerca de la media cancha, y sin pensarlo -nos dio por no pensar- decidí golpear el balón de bolea. El resultado fue un disparo fulminante que después de recorrer un buen tramo de la cancha llegó a la portería golpeando el palo trasversal y de campana entró en la cabaña del arquero. Todos gritamos ante el golazo que anoté y casi aventamos los controles al piso. Es oficial, somos muy buenos en FIFA 2005 y creemos que el Xbox es de las mejores cosas que nos han pasado.
Como nuevo
Ha pasado una semana y media y los medicamentos han hecho lo suyo. Hoy puedo declarar que me encuentro prácticamente al 100% en la recuperación física después de mi caída tremenda de la moto. No hay rencores, y lo mejor de todo es que ya no hay dolores y he podido dormir nuevamente como acostumbro hacerlo, con mis 6 almohadas perfectamente acomodadas para brindar el máximo confort. Espero no lesionarme nuevamente, pero en todo caso estoy listo, como siempre.
Estoy enloqueciendo con la espera
Lo bueno es que ya falta menos tiempo para saber a que demonios se refiere la campaña esa de la M (espérame). Lo malo es que la estúpida campaña también está en España y entonces me indica que se trata de una marca demasiado importante, pero no me soluciona nada y nadie tiene idea de que se trata. Me estoy comenzando a frustrar -más- y eso no es bueno. De verdad que no es bueno.
I. Z.
Fue mi primer amigo, prácticamente desde que nacimos -era más grande que yo por semanas- porque nuestros papás eran amigos. Fuimos amigos por herencia y por costumbre, quizá si hubiéramos sido parecidos físicamente quizá alguna vez habríamos pasado por hermanos. Aunque sí éramos ahora que lo pienso. Fue mi primer amigo y también fue el primero que se murió, una tarde de octubre de hace ya algunos años en un accidente automovilístico, como tantos que ocurren en el mundo. Sólo que fue el último. Han pasado ya muchos años desde entonces y poco a poco lo he ido superando aunque no completamente todavía. Todavía me acuerdo de él y si estoy solo a veces se me nubla la mirada. Si estoy acompañado me rio y cambio de tema. Como siempre, sólo es a veces. La paradoja del a veces. No hay suplentes de nadie, pero afortunadamente más gente se ha ido sumando en el camino y sin darse cuenta van ayudando a no voltear. Aunque unas de esas veces que volteo hacia arriba espero verle, sólo para saludarlo y hacerle saber que estamos todos bien aquí. Estamos bien, hace tiempo que aprendí que para ser feliz es mejor recordar siempre el bien que nos han hecho los demás.





