La miraba, así la miraba
Hoy hace 13 años
Y con esto que escribí quedé traumado, pero ya pasaron todos esos años desde que la ciudad explotó y según he tenido oportunidad de leer hoy, aún quedan heridas que no terminan de cerrar. Ese 22 de abril de 1992 una parte de la ciudad estalló por unas fugas de Pemex que a su vez culpó a una aceitera, pero como no soy periódico ni autoridad no me voy a poner a investigar, la ciudad explotó. Esa mañana nosotros estábamos en Guadalajara -supongo que eran vacaciones- y mi mamá me dijo que iríamos a recoger un paquete a una oficina que estaba en la calle de Violeta, pero en el camino recordó otra cosa que hacer y nos desviamos. Por cosas que pasan, nos tardamos más de lo planeado en ese lugar y al subirnos al coche y prender el radio, la noticia era que la ciudad había explotado. Así, tal cual. Pues no fue toda porque nosotros estábamos ahí y no vimos ni escuhamos nada, pero regresamos a la casa de inmediato y al entrar Juliana -ya les contaré más de ella- nos dijo que habían llamado varios familiares preguntando por la familia. Y es que a nivel nacional la noticia fue que la mitad de la ciudad explotó. La verdad es que no fue la mitad, pero sí fueron muchas calles las que lo hicieron y obviamente todos se preocuparon. Lo impactante fue cuando en el recuento de las calles explotadas estaba Violeta, nuestro destino original. No se trata de que nos salvamos, sino que a veces algo evita que estés en el lugar equivocado. Muchas personas murieron y muchísimas más perdieron casas, coches y no les han pagado lo que les deben, seguramente nunca lo harán, pero dentro de todo han vivido para contarlo. Sólo espero que un día los culpables paguen.
Es bueno ser
Honesto. Me explico. Ayer por la tarde tuve un examen que resultó ser de una dificultad mayor a la esperada -estupidamente- por mí y hoy fue la revisión del mismo. Miedo, al entrar a la sala donde estaba el maestro, nada más de ver la cara de Mitzu -el pinche Chino como le dicen- ya comencé a temblar un poco. Pero al ver mi examen y compararlo con el resuelto por el maestro sentí que algo dentro de mí se aflojaba más, llegué a pensar que era el cerebro pero después me di cuenta que ese ya estaba desprendido desde hace más tiempo. Y total llegó la hora de poner palomas y cruces, en mismo número cada tipo de marca. Más miedo. Hora de contar y se equivocó en una resta y la calificación final del parcial que escribió fue 76 en lugar del 66 que en verdad obtuve. Calificación reprobatoria, la magia se fue. Pero me di cuenta de su error y le dije para que la cambiara. Y lo hizo, puso el 66 sobre el examen y nos despedimos. Calificación baja pero una sensación de haber hecho lo correcto que equilibraba la balanza. Cuando estaba a punto de cerrar la puerta me dijo: Te voy a dar 10 puntos extras por haberme dicho la verdad a pesar de que te perjudicaba. No pude más que decir gracias y sonreir. Ya sonreía un minuto antes.
Camino de tu lado
Hemos caminado juntos muchos años aún estando lejos. Hoy que tu madre se ha ido confirmamos esos lazos que no se han borrado. Ni con el tiempo ni con la distancia. Y vemos que somos nosotros dos, y que somos más, que somos un grupo, el mismo de siempre. Porque los que ya no están aquí, están allá y han recibido a tu madre como ella lo hizo tanto tiempo con nosotros en tu casa. Y allá nos esperarán todos el día que tengamos que partir. Tu madre fue una mujer maravillosa, como suelen serlo todas, y por ella los conocemos a ustedes, con quienes seguiremos caminando juntos, hasta el fin. Un abrazo.
Y con esto que escribí quedé traumado, pero ya pasaron todos esos años desde que la ciudad explotó y según he tenido oportunidad de leer hoy, aún quedan heridas que no terminan de cerrar. Ese 22 de abril de 1992 una parte de la ciudad estalló por unas fugas de Pemex que a su vez culpó a una aceitera, pero como no soy periódico ni autoridad no me voy a poner a investigar, la ciudad explotó. Esa mañana nosotros estábamos en Guadalajara -supongo que eran vacaciones- y mi mamá me dijo que iríamos a recoger un paquete a una oficina que estaba en la calle de Violeta, pero en el camino recordó otra cosa que hacer y nos desviamos. Por cosas que pasan, nos tardamos más de lo planeado en ese lugar y al subirnos al coche y prender el radio, la noticia era que la ciudad había explotado. Así, tal cual. Pues no fue toda porque nosotros estábamos ahí y no vimos ni escuhamos nada, pero regresamos a la casa de inmediato y al entrar Juliana -ya les contaré más de ella- nos dijo que habían llamado varios familiares preguntando por la familia. Y es que a nivel nacional la noticia fue que la mitad de la ciudad explotó. La verdad es que no fue la mitad, pero sí fueron muchas calles las que lo hicieron y obviamente todos se preocuparon. Lo impactante fue cuando en el recuento de las calles explotadas estaba Violeta, nuestro destino original. No se trata de que nos salvamos, sino que a veces algo evita que estés en el lugar equivocado. Muchas personas murieron y muchísimas más perdieron casas, coches y no les han pagado lo que les deben, seguramente nunca lo harán, pero dentro de todo han vivido para contarlo. Sólo espero que un día los culpables paguen.
Es bueno ser
Honesto. Me explico. Ayer por la tarde tuve un examen que resultó ser de una dificultad mayor a la esperada -estupidamente- por mí y hoy fue la revisión del mismo. Miedo, al entrar a la sala donde estaba el maestro, nada más de ver la cara de Mitzu -el pinche Chino como le dicen- ya comencé a temblar un poco. Pero al ver mi examen y compararlo con el resuelto por el maestro sentí que algo dentro de mí se aflojaba más, llegué a pensar que era el cerebro pero después me di cuenta que ese ya estaba desprendido desde hace más tiempo. Y total llegó la hora de poner palomas y cruces, en mismo número cada tipo de marca. Más miedo. Hora de contar y se equivocó en una resta y la calificación final del parcial que escribió fue 76 en lugar del 66 que en verdad obtuve. Calificación reprobatoria, la magia se fue. Pero me di cuenta de su error y le dije para que la cambiara. Y lo hizo, puso el 66 sobre el examen y nos despedimos. Calificación baja pero una sensación de haber hecho lo correcto que equilibraba la balanza. Cuando estaba a punto de cerrar la puerta me dijo: Te voy a dar 10 puntos extras por haberme dicho la verdad a pesar de que te perjudicaba. No pude más que decir gracias y sonreir. Ya sonreía un minuto antes.
Camino de tu lado
Hemos caminado juntos muchos años aún estando lejos. Hoy que tu madre se ha ido confirmamos esos lazos que no se han borrado. Ni con el tiempo ni con la distancia. Y vemos que somos nosotros dos, y que somos más, que somos un grupo, el mismo de siempre. Porque los que ya no están aquí, están allá y han recibido a tu madre como ella lo hizo tanto tiempo con nosotros en tu casa. Y allá nos esperarán todos el día que tengamos que partir. Tu madre fue una mujer maravillosa, como suelen serlo todas, y por ella los conocemos a ustedes, con quienes seguiremos caminando juntos, hasta el fin. Un abrazo.
Comentario:
Nuestras dos ciudades explotan. La tuya por accidentes, la mía por venganza. Un saludo tio.





