Parece que se sigue llevando mucho la injusticia
Sentiremos frio
No, no es cierto. No lo sentiremos porque nos estaremos cocinando en los próximos días. Recién chequé el pronóstico de varios días y la cosa estará que arde, literalmente. Para el 4 de mayo se pronostican unos sabrosos 38º que me hacen pensar que quizá deba meter un termómetro a mi auto cuando lo estaciono bajo el sol a ver si supero el récord del año anterior. Pero independientemente de eso, estoy comenzando a derretirme, nada más salgo de casa cuando hay sol y los rayos del sol queman mis brazos, más. El día avanza y yo me sigo derritiendo un poco cada hora, a este paso no llegaré a mayo. Hoy el clima es más agradable, sólo llegaremos a 34ºC, menos mal.
En mis manos
Hoy dejé de ser parte de la estadística que dice que el 90% de la población del país no ha tenido en sus manos un billete de mil pesos. Yo hoy tuve mi primer contacto con uno de ellos y esto me apena confesarlo, pero por un momento lo confundí con uno de veinte, pero no dije nada porque alcancé a rectificar a tiempo. Esa fue la parte buena, la mala que me deshice de él en menos de 20 minutos. La peor es que jamás fue mío, sólo lo recogí y lo llevé a un banco a depositar, pero al menos ya tuve uno de esos en las manos.
Volando mucho y fútbol total
Ese es el resumen del día. Total que yo preparándome para el partido y en eso me llama Dani que necesita ayuda para el lanzapapas y que lleve WD-40. Llego y lo veo brincando porque lograron hacer volar una guayaba 5 metros, mucho más de lo que hicimos nosotros. Después de hacer unos ajustes la segunda guayaba voló 35 metros, yo en ese momento sentía que podía morir tranquilo porque la felicidad era total. Al mismo tiempo que el éxito llegaron los curiosos y ya teníamos público, pero yo me tuve que ir a jugar mi partido de fútbol, y ahí también el resultado fue muy bueno. Necesitábamos ganar por tres goles y ganamos por cuatro. El partido lo dominamos por completo, borramos al otro equipo de la cancha y nos mantuvimos al ataque con la idea clara de golear pero sin perder el orden. Los defensas se agregaban justo a tiempo y regresaban para marcar, pero los delanteros presionaban y los medios abrían el juego. El auténtico fútbol total. Terminó el primer tiempo y la presión aumentó porque no éramos capaces de anotar aunte un equipo que teníamos comprimido, más presión y mejor distribución era lo que necesitábamos. Y surtió efecto porque después de perder y recuperar la pelota por el lado izquierdo, logramos meter el primer gol y después llegó el segundo. Al ir ganando 2-0 teníamos más confianza hasta que me cometieron una falta durísima que hizo que el agresor llevara tarjeta roja, y yo también por reclamar. Decisión injusta pero ni modo. Con 10 hombres cada equipo cayeron otros dos goles, estábamos realmente felices. Así y todo regresé rápido a casa para retomar la lanzapatatas, ahora convertido en un lanza-pelotas-de-golf. Con este proyecto Dani ganará su Feria de Ciencias. Y todos ganamos un poco de confianza en nosotros mismos porque logramos la meta de los 100 metros, y si acaso no llegamos porque no lo medimos exactamente, llegaremos mañana. Pero la felicidad y la sensación de triunfo no nos la quita nadie. A mí menos, porque expulsado y todo ganamos 4-0 y el lanzapapas funciona.
No, no es cierto. No lo sentiremos porque nos estaremos cocinando en los próximos días. Recién chequé el pronóstico de varios días y la cosa estará que arde, literalmente. Para el 4 de mayo se pronostican unos sabrosos 38º que me hacen pensar que quizá deba meter un termómetro a mi auto cuando lo estaciono bajo el sol a ver si supero el récord del año anterior. Pero independientemente de eso, estoy comenzando a derretirme, nada más salgo de casa cuando hay sol y los rayos del sol queman mis brazos, más. El día avanza y yo me sigo derritiendo un poco cada hora, a este paso no llegaré a mayo. Hoy el clima es más agradable, sólo llegaremos a 34ºC, menos mal.
En mis manos
Hoy dejé de ser parte de la estadística que dice que el 90% de la población del país no ha tenido en sus manos un billete de mil pesos. Yo hoy tuve mi primer contacto con uno de ellos y esto me apena confesarlo, pero por un momento lo confundí con uno de veinte, pero no dije nada porque alcancé a rectificar a tiempo. Esa fue la parte buena, la mala que me deshice de él en menos de 20 minutos. La peor es que jamás fue mío, sólo lo recogí y lo llevé a un banco a depositar, pero al menos ya tuve uno de esos en las manos.
Volando mucho y fútbol total
Ese es el resumen del día. Total que yo preparándome para el partido y en eso me llama Dani que necesita ayuda para el lanzapapas y que lleve WD-40. Llego y lo veo brincando porque lograron hacer volar una guayaba 5 metros, mucho más de lo que hicimos nosotros. Después de hacer unos ajustes la segunda guayaba voló 35 metros, yo en ese momento sentía que podía morir tranquilo porque la felicidad era total. Al mismo tiempo que el éxito llegaron los curiosos y ya teníamos público, pero yo me tuve que ir a jugar mi partido de fútbol, y ahí también el resultado fue muy bueno. Necesitábamos ganar por tres goles y ganamos por cuatro. El partido lo dominamos por completo, borramos al otro equipo de la cancha y nos mantuvimos al ataque con la idea clara de golear pero sin perder el orden. Los defensas se agregaban justo a tiempo y regresaban para marcar, pero los delanteros presionaban y los medios abrían el juego. El auténtico fútbol total. Terminó el primer tiempo y la presión aumentó porque no éramos capaces de anotar aunte un equipo que teníamos comprimido, más presión y mejor distribución era lo que necesitábamos. Y surtió efecto porque después de perder y recuperar la pelota por el lado izquierdo, logramos meter el primer gol y después llegó el segundo. Al ir ganando 2-0 teníamos más confianza hasta que me cometieron una falta durísima que hizo que el agresor llevara tarjeta roja, y yo también por reclamar. Decisión injusta pero ni modo. Con 10 hombres cada equipo cayeron otros dos goles, estábamos realmente felices. Así y todo regresé rápido a casa para retomar la lanzapatatas, ahora convertido en un lanza-pelotas-de-golf. Con este proyecto Dani ganará su Feria de Ciencias. Y todos ganamos un poco de confianza en nosotros mismos porque logramos la meta de los 100 metros, y si acaso no llegamos porque no lo medimos exactamente, llegaremos mañana. Pero la felicidad y la sensación de triunfo no nos la quita nadie. A mí menos, porque expulsado y todo ganamos 4-0 y el lanzapapas funciona.
Comentario:
jeje...dejé de ser parte del 90% para pasar a ser del otro 10% restante desde hace casi tres meses... y debo confesar que me avergüenza un poco decir que sigue en mi poder porque me ha dado una pereza terrible ir al banco a depositarlo; pero si vemos el lado positivo (todo suele tener un lado positivo), es digno de presumir que no me lo he gastado!!!





