En el 2005 se quedan...
- Las canciones tristes que un día fueron alegres.
- La gente que te hace sentir culpable sólo porque no puedes corresponder a sus afectos.
- El viejo coche de mi padre.
- Los impulsos descontrolados que siempre me hacen meter la pata.
- La alianza de D.
- El color rubio de mi pelo.
- Las personas que dejan “mensajitos descuidados” para hacerte saber algo sólo porque no son capaces de decirte las cosas a la cara.
- Hacer cosas que no quiero hacer sólo para complacer a los demás.
- Los recuerdos que me hacen llorar.
- Cuando digo “no me pasa nada, de verdad” por no alarmar a nadie cuando en realidad estoy hecha una mierda.
- Las sonrisas falsas.
- Las disculpas que no son de corazón.
- Mis celos e inseguridades.
- Los errores que he cometido con algunas personas (que espero que no se repitan)
- Mi ( involuntaria, forzosa, forzosisisisisisisisisisisma) abstinencia sexual.
- Las críticas no constructivas.
- Las discusiones perdidas de antemano.
- Los gritos y los insultos como argumentos.
- La gente que te hace responsable de sus desgracias y de su propia ineptitud.
- Las enfermedades.
Al 2006 me llevo...
- Mi paciencia para aguantar energúmenos.
- Las risas con mis amigos.
- Las primeras palabras de mi sobrinita.
- A los blogueros que me dejan entrar en sus vidas a través de posts.
- El calendario de los bomberos de mi pueblo para el 2006, que hay que ver cómo están los muchachos.
- Mi nueva capacidad para decir “no” si es preciso.
- Ganas y constancia para estudiar las oposiciones y sacar por fin la plaza.
- Mi funda nórdica.
- Al chico que he querido como a nadie.
- La gente que quiere permanecer conmigo un año más a pesar de todo.
- Mis intentos de ser buena persona.
- Las conversaciones largas e interesantes sin hablar de nada en particular.
- Las galletas oreo bañadas.
- A los que me quieren, me ayudan, me aguantan, me soportan, me comprenden, me perdonan, me escuchan, me miman y me atienden.
- La música que me gusta, aunque algunos digan que es hortera.
- La esperanza de que en este año, irá todo mucho mejor.
¡FELIZ AÑO 2006!
PD: Como sé que a algunos no les terminan de agradar las historias de Caquiman, que pinche aquí el que quiera verla. Special Battle of Caquiman number 2: Caquiman versus Granada. (y que no le pase na…).
ACTUALIZACIÓN DEL 01-01-06 a las 18.39: Algunas personas se han dado por aludidas en cuanto a las cosas malas que menciono en este post. Encontraban incoherencias entre lo que digo y los mensajes que mandé deseando un feliz año 2006. Creo que es más fácil pensar que quizá os disteis por aludid@s por cosas que no iban por vosotr@s que pensar que quiero algo malo para vosotr@s y que mis buenos deseos no son de corazón. Pero allá cada cual.

- Las canciones tristes que un día fueron alegres.
- La gente que te hace sentir culpable sólo porque no puedes corresponder a sus afectos.
- El viejo coche de mi padre.
- Los impulsos descontrolados que siempre me hacen meter la pata.
- La alianza de D.
- El color rubio de mi pelo.
- Las personas que dejan “mensajitos descuidados” para hacerte saber algo sólo porque no son capaces de decirte las cosas a la cara.
- Hacer cosas que no quiero hacer sólo para complacer a los demás.
- Los recuerdos que me hacen llorar.
- Cuando digo “no me pasa nada, de verdad” por no alarmar a nadie cuando en realidad estoy hecha una mierda.
- Las sonrisas falsas.
- Las disculpas que no son de corazón.
- Mis celos e inseguridades.
- Los errores que he cometido con algunas personas (que espero que no se repitan)
- Mi ( involuntaria, forzosa, forzosisisisisisisisisisisma) abstinencia sexual.
- Las críticas no constructivas.
- Las discusiones perdidas de antemano.
- Los gritos y los insultos como argumentos.
- La gente que te hace responsable de sus desgracias y de su propia ineptitud.
- Las enfermedades.
Al 2006 me llevo...
- Mi paciencia para aguantar energúmenos.
- Las risas con mis amigos.
- Las primeras palabras de mi sobrinita.
- A los blogueros que me dejan entrar en sus vidas a través de posts.
- El calendario de los bomberos de mi pueblo para el 2006, que hay que ver cómo están los muchachos.
- Mi nueva capacidad para decir “no” si es preciso.
- Ganas y constancia para estudiar las oposiciones y sacar por fin la plaza.
- Mi funda nórdica.
- Al chico que he querido como a nadie.
- La gente que quiere permanecer conmigo un año más a pesar de todo.
- Mis intentos de ser buena persona.
- Las conversaciones largas e interesantes sin hablar de nada en particular.
- Las galletas oreo bañadas.
- A los que me quieren, me ayudan, me aguantan, me soportan, me comprenden, me perdonan, me escuchan, me miman y me atienden.
- La música que me gusta, aunque algunos digan que es hortera.
- La esperanza de que en este año, irá todo mucho mejor.
¡FELIZ AÑO 2006!
PD: Como sé que a algunos no les terminan de agradar las historias de Caquiman, que pinche aquí el que quiera verla. Special Battle of Caquiman number 2: Caquiman versus Granada. (y que no le pase na…).
ACTUALIZACIÓN DEL 01-01-06 a las 18.39: Algunas personas se han dado por aludidas en cuanto a las cosas malas que menciono en este post. Encontraban incoherencias entre lo que digo y los mensajes que mandé deseando un feliz año 2006. Creo que es más fácil pensar que quizá os disteis por aludid@s por cosas que no iban por vosotr@s que pensar que quiero algo malo para vosotr@s y que mis buenos deseos no son de corazón. Pero allá cada cual.

En estas fechas tan señaladas me llena de orgullo y satisfacción (ays perdonad, aún estoy poseída por el espíritu del mensaje navideño de su majestad, si, ese del que no hay manera de escapar porque en todas las cadenas ponen lo mismo). Después del resacón e indigestiones propias de la cena de nochebuena/comida de navidad/cena de navidad, y dado que...pues que...que me aburro y ya está, me ha dado por analizar los especímenes que se reúnen en mi casa cada navidad. He de aclarar que no todos los individuos analizados se identifican con un miembro de mi familia directa, aunque también debo confesar, que algunos si. Es triste, pero es así…
Primer tipo:
El graciosillo: Son los únicos que se ríen de sus propios chistecillos, no por ningún motivo en especial sino porque en realidad no tienen ni puta gracia, no necesitan un público entregado que los anime, ellos sólos se bastan. Ejemplo:
“Anda, Dilemasyonkis, se ve que tu noviete te cuida bien, eh? Lo digo porque cada año que pasa echas más culo, y eso sólo se cría con la buena vida, jajajaja que ingenioso soy, tengo unas cosas…jajajaja”
Jajaja? Tu puta madre.
Segundo tipo:
El cortarrollos: Es ese personaje huraño y borde que se pasa toda la santa cena de morros aguándole la fiesta a todos los demás. Que todos queremos jugar al bingo? El no juega. Que todos queremos ver el especial de cruz y raya? El no quiere verlo y como tiene el mando, aaahh os jodeis. Que todos nos levantamos para brindar? El no se levanta y no brinda. En mi casa la descripción de este personaje suele coincidir con el ogro, también vulgarmente llamado mi padre.
Tercer tipo:
El fantasioso: Se dedica a martirizarnos relatando las hazañas que ha llevado a cabo durante el año, eso si, siempre aderezándolas con una buena dosis de fantasía, véase: peces que pescó, nutrias que encontró en el río de mi pueblo (lo cual es una absoluta y burda mentira puesto que dicho río está contaminadísimo, es imposible que ninguna forma de vida pueda subsistir ahí). Lo peor no es que mienta, que fanfarronee, lo peor es que todos lo sabemos y aún así él no para.
Cuarto tipo
La estirada: Todo lo que hacemos le parece de lo más vulgar y chabacano. No juega al bingo porque le parece un juego propio de la clase social baja, no se pone el gorro de papá noel porque todos le parecemos ridículos con él puesto (de hecho es cierto que estamos ridículos pero joder es navidad, qué más te da? Haces más ridículo comiéndote los langostinos con cuchillo y tenedor, eso es sólo para las bodas, que resulta de lo más fisno)
Quinto tipo
La cebadora: Normalmente suele ser la anfitriona de la cena y su cometido es darte de comer hasta que revientes o hasta que vomites, lo que suceda antes. Le importa una mierda que le digas que no puedes más, te volverá a llenar el plato y ay de ti como no te lo comas todo. Encima se mosquea si sobra comida, se lo toma como un insulto personal. Mi señora madre suele adoptar este papel más veces de las que yo desearía.
Sexto tipo:
El contento: Pues eso, que se pone contento. Que engancha unas cogorzas de miedo, más bien. No bebe para evadirse de sus problemas, ni para divertirse ni siquiera porque le guste, es sólo una excusa para poder bailar la conga con el gorro de papá noel y terminar la noche cantando “el vino que tiene asunción no es blanco ni tinto ni tiene color…”
Séptimo tipo:
La cansina: Nadie quiere sentarse a su lado porque te pone la cabeza como un bombo. No come, no bebe, no fuma, no respira, y todo para hablar. (Me recuerda a la “cansion intrumentá” de los mojinos escocíos). Hablar y hablar y hablar, de cosas absurdas, cosas que sólo le importan a ella y que por alguna extraña razón cree que son dignas de compartir con otras personas. Si te sientan al lado de una cansina de este tipo, la solución es conectar el automático. Mírala fíjamente, desconecta, ponte a pensar en tus cosas o a escuchar la tele y de vez en cuando apoya tu actitud con algún “ajá” “si” o “claro”.
Creo que más o menos están todos, si me falta alguno, hacédmelo saber.
Por cierto, aquí está el regalito que me trajo papá noel para ir abriendo boca...

Qué tendrá esa cajita tan mona?, os preguntareis, qué tendrá esa cajita tan mona?, me preguntaba yo. Serán joyas, un diamante, las llaves de un coche? (redoble de tambores)

Noooooooooooooo! Unas braguitas y un tanga de piolín!!!!Yujúuuu! (nótese cierto tonillo irónico). Para usarlas en nochevieja, bieeeeeen!Lo cual anulará totalmente cualquier posibilidad de éxito sexual que pudiera tener, porque ya sabemos todos que piolin=antimorbo. En fin...gracias, papá noel...
PD: Ya tengo en mi poder la próxima aventura de Caquiman, será la pd del próximo post. Por cierto Chema que si que existe, que luego lo miré yo y si que lo encontré, y además tengo precisamente una entrada a mi blog por medio de un buscador con las palabras "caqui-manzana", que lo sepas...

Primer tipo:
El graciosillo: Son los únicos que se ríen de sus propios chistecillos, no por ningún motivo en especial sino porque en realidad no tienen ni puta gracia, no necesitan un público entregado que los anime, ellos sólos se bastan. Ejemplo:
“Anda, Dilemasyonkis, se ve que tu noviete te cuida bien, eh? Lo digo porque cada año que pasa echas más culo, y eso sólo se cría con la buena vida, jajajaja que ingenioso soy, tengo unas cosas…jajajaja”
Jajaja? Tu puta madre.
Segundo tipo:
El cortarrollos: Es ese personaje huraño y borde que se pasa toda la santa cena de morros aguándole la fiesta a todos los demás. Que todos queremos jugar al bingo? El no juega. Que todos queremos ver el especial de cruz y raya? El no quiere verlo y como tiene el mando, aaahh os jodeis. Que todos nos levantamos para brindar? El no se levanta y no brinda. En mi casa la descripción de este personaje suele coincidir con el ogro, también vulgarmente llamado mi padre.
Tercer tipo:
El fantasioso: Se dedica a martirizarnos relatando las hazañas que ha llevado a cabo durante el año, eso si, siempre aderezándolas con una buena dosis de fantasía, véase: peces que pescó, nutrias que encontró en el río de mi pueblo (lo cual es una absoluta y burda mentira puesto que dicho río está contaminadísimo, es imposible que ninguna forma de vida pueda subsistir ahí). Lo peor no es que mienta, que fanfarronee, lo peor es que todos lo sabemos y aún así él no para.
Cuarto tipo
La estirada: Todo lo que hacemos le parece de lo más vulgar y chabacano. No juega al bingo porque le parece un juego propio de la clase social baja, no se pone el gorro de papá noel porque todos le parecemos ridículos con él puesto (de hecho es cierto que estamos ridículos pero joder es navidad, qué más te da? Haces más ridículo comiéndote los langostinos con cuchillo y tenedor, eso es sólo para las bodas, que resulta de lo más fisno)
Quinto tipo
La cebadora: Normalmente suele ser la anfitriona de la cena y su cometido es darte de comer hasta que revientes o hasta que vomites, lo que suceda antes. Le importa una mierda que le digas que no puedes más, te volverá a llenar el plato y ay de ti como no te lo comas todo. Encima se mosquea si sobra comida, se lo toma como un insulto personal. Mi señora madre suele adoptar este papel más veces de las que yo desearía.
Sexto tipo:
El contento: Pues eso, que se pone contento. Que engancha unas cogorzas de miedo, más bien. No bebe para evadirse de sus problemas, ni para divertirse ni siquiera porque le guste, es sólo una excusa para poder bailar la conga con el gorro de papá noel y terminar la noche cantando “el vino que tiene asunción no es blanco ni tinto ni tiene color…”
Séptimo tipo:
La cansina: Nadie quiere sentarse a su lado porque te pone la cabeza como un bombo. No come, no bebe, no fuma, no respira, y todo para hablar. (Me recuerda a la “cansion intrumentá” de los mojinos escocíos). Hablar y hablar y hablar, de cosas absurdas, cosas que sólo le importan a ella y que por alguna extraña razón cree que son dignas de compartir con otras personas. Si te sientan al lado de una cansina de este tipo, la solución es conectar el automático. Mírala fíjamente, desconecta, ponte a pensar en tus cosas o a escuchar la tele y de vez en cuando apoya tu actitud con algún “ajá” “si” o “claro”.
Creo que más o menos están todos, si me falta alguno, hacédmelo saber.
Por cierto, aquí está el regalito que me trajo papá noel para ir abriendo boca...

Qué tendrá esa cajita tan mona?, os preguntareis, qué tendrá esa cajita tan mona?, me preguntaba yo. Serán joyas, un diamante, las llaves de un coche? (redoble de tambores)

Noooooooooooooo! Unas braguitas y un tanga de piolín!!!!Yujúuuu! (nótese cierto tonillo irónico). Para usarlas en nochevieja, bieeeeeen!Lo cual anulará totalmente cualquier posibilidad de éxito sexual que pudiera tener, porque ya sabemos todos que piolin=antimorbo. En fin...gracias, papá noel...
PD: Ya tengo en mi poder la próxima aventura de Caquiman, será la pd del próximo post. Por cierto Chema que si que existe, que luego lo miré yo y si que lo encontré, y además tengo precisamente una entrada a mi blog por medio de un buscador con las palabras "caqui-manzana", que lo sepas...

FELICES FIESTAS con Caquimán!

Ya que Caquiman se ha hecho con un sitio en mi blog y en mi corazón, he dejado que fuera él quien os felicitara las fiestas en mi nombre.
IMPORTANTE: EL YONKI QUE APARECE EN LA IMAGEN, NO SOY YO.
MÁS IMPORTANTE AÚN: Esta felicitación tan chula me la ha hecho mi Raúl, en cinco minutillos...a que es un artista?Si es que lo quiero más...
¡FELIZ NAVIDAD A TODOSSSS!

La absurda historia de un caquimán
Debe ser que alguien por ahí arriba me quiere, porque ha puesto en mi camino a una persona maravillosa. Una persona que a pesar de mis desplantes, mis enfados absurdos, mis chorradas, mis memeces, mis ñoñerías, me aguanta. Y todo por un caquiman.
Para quien no lo sepa (atento Chema) un caquimanzana (abreviado caquiman) es un cruce de una manzana y un caqui, como una nectarina es un cruce de ciruela y melocotón. Pues no sé porqué se me había ocurrido que caquiman parecía el nombre de un superhéroe cutre. Y le pedí a Raúl (que por si no lo he dicho aquí, dibuja muy bien) que me creara a caquiman (petición absurda por mi parte, sólo quería chincharle un rato). Y él me dice:
- Si es que ahora no puedo, tengo mucho trabajo, ya te lo haré cuando tenga más tiempo, vale?
- Pero yo lo quiero ahora…antes siempre me hacías cositas y ahora ya nada, nunca tienes tiempo…eso es porque no me quieres…Además si te cuesta cinco minutos…
- Pero yo quiero hacerlo bien y en 5 minutos no se puede, ya te lo haré cuando pueda, vale?
- Si tú me pidieras que te hiciera algo yo lo haría…
- Vale pues te pido (cosa que a mi me da mucha rabia).
- Ya te vale.
Resultado: Me mosqueo. Si, lo sé, es absurdo. Pero yo me mosqueo con relativa facilidad. Y él, que lo sabe, tampoco evita las ocasiones de chincharme o al menos no tantas veces como debería. Nos reconcomemos cada uno en su propio enfado durante un rato. Me llama y me dice que me quiere (cosa que siempre nos decimos cuando nos despedimos excepto cuando estamos mosqueados, como hoy). Yo le contesto que también, aunque reconozco que estuve bastante borde durante toda la llamada. Después de cenar, me lo encuentro en el Messenger. Y me manda esto:
(Pinchad aquí para verla más grande)
Y ya lo sé, no me lo merezco. Y también lo sé, tengo mucha suerte de que ÉL siga en mi vida, a pesar de todo.
PD: Gracias por no mandarme al cuerno en estas situaciones, cariño.
PD2: Gracias Chema por ayudarme a poner la imagen...

Para quien no lo sepa (atento Chema) un caquimanzana (abreviado caquiman) es un cruce de una manzana y un caqui, como una nectarina es un cruce de ciruela y melocotón. Pues no sé porqué se me había ocurrido que caquiman parecía el nombre de un superhéroe cutre. Y le pedí a Raúl (que por si no lo he dicho aquí, dibuja muy bien) que me creara a caquiman (petición absurda por mi parte, sólo quería chincharle un rato). Y él me dice:
- Si es que ahora no puedo, tengo mucho trabajo, ya te lo haré cuando tenga más tiempo, vale?
- Pero yo lo quiero ahora…antes siempre me hacías cositas y ahora ya nada, nunca tienes tiempo…eso es porque no me quieres…Además si te cuesta cinco minutos…
- Pero yo quiero hacerlo bien y en 5 minutos no se puede, ya te lo haré cuando pueda, vale?
- Si tú me pidieras que te hiciera algo yo lo haría…
- Vale pues te pido (cosa que a mi me da mucha rabia).
- Ya te vale.
Resultado: Me mosqueo. Si, lo sé, es absurdo. Pero yo me mosqueo con relativa facilidad. Y él, que lo sabe, tampoco evita las ocasiones de chincharme o al menos no tantas veces como debería. Nos reconcomemos cada uno en su propio enfado durante un rato. Me llama y me dice que me quiere (cosa que siempre nos decimos cuando nos despedimos excepto cuando estamos mosqueados, como hoy). Yo le contesto que también, aunque reconozco que estuve bastante borde durante toda la llamada. Después de cenar, me lo encuentro en el Messenger. Y me manda esto:
(Pinchad aquí para verla más grande)Y ya lo sé, no me lo merezco. Y también lo sé, tengo mucha suerte de que ÉL siga en mi vida, a pesar de todo.
PD: Gracias por no mandarme al cuerno en estas situaciones, cariño.
PD2: Gracias Chema por ayudarme a poner la imagen...

De cenas de empresa y otros demonios.
Qué puede haber más típico y más navideño que las cenas de empresas? Ese evento al que nadie en principio quiere ir y al que luego todo el mundo termina yendo por razones, llamémosle X.
Hay de dos tipos:
- Pagadas por el jefe de la empresa (todo un detalle).
- Sin pagar, o sea que encima de puta pones la cama.
Si son del segundo tipo, el que más y el que menos, pues entre que no hay muchas ganas de ir y que además te tienes que rascar el bolsillo, pues nada, pasas de ir, que como dice mi amigo Aleix “el único lujo que me puedo permitir cuando voy de cena es elegir a mis acompañantes, así que si me la tengo que pagar yo, que les den mucho por el culo a mis compañeros de trabajo que no los quiero ver ni en pintura.”
Si son pagadas, aunque no te apetezca mucho, pues oye a nadie le amarga un dulce, por lo menos vas y cenas de gratis.
La mía era de las segundas (porque si no ni que decir tiene que no voy). Los asistentes a la cena se organizaban de la siguiente forma:
Los jefazos: Mi cuñado y su socio.
Los que son más jefes que yo: Todos los demás, a saber:
- El pirateta (un guardia civil, no me pregunteis porqué le llamamos así porque nos meteremos en un lío).
- Mike, el americano. (alguien se imagina lo cómico que resulta escuchar a un yankie cantar el himno regional en valenciano?)
- El chino (realmente es japonés, se llama Feng Li Ping o algo así, nosotros para abreviar le llamamos Felipín).
- Beth, la mujer del socio.
- Lina, la comercial.
- Tana, la secretaria.
The last monkey advisor: O sea, yo.
Con semejante reparto nos encaminamos al restaurante. Ya durante la cena el alcohol empieza a correr entre los comensales, y yo, que no estoy acostumbrada a beber, noto sus efectos antes que nadie. Se me desdobla la mirada cada vez que giro la cabeza, y decido que es el momento de parar de beber. Pero mis compañeros de mesa, haciendo gala ya de los primeros síntomas de la melopea, me animan y me llaman cobarde, gallina, capitana de las sardinas y eso es algo que mi honor no puede soportar. Así que les sigo el juego, aunque me tengan que sacar de aquí arrastrando. Al terminar de cenar, todos (y os aseguro que yo no era la que peor iba) nos dirigimos hacia la verbena de las empresas un poco tambaleantes. (inciso: En mi pueblo, todas las cenas de empresa se hacen el mismo día, así que el ayuntamiento organiza una especie de verbena en un pabellón cubierto, llevan orquesta y todo eso, así que normalmente todo el mundo se reúne allí después de cenar.)
El chino y el guardia civil me dicen que me llevan ellos, pero yo, dado que el conductor es el chino y no estoy muy segura de sus habilidades automovilísticas, llamo a mi amigo Pedro, que ha salido a cenar también con sus trabajadores, y le pido que pase a recogerme y me lleve hasta el local de la verbena. Me dice que no hay problema, pero que antes quiere pasar por su casa para cambiarse de ropa y ducharse, momento que yo aprovecho para llamar a mi niño, conversación que, dado mi nivel de alcohol en sangre, no recuerdo con demasiada claridad.
Lo que si recuerdo es haberme caído del sillón donde estaba tumbada mientras hablaba con él. Creo que en esos momentos se avergonzó mucho de mi (me soltó unos cuantos “borracha!” que le salieron del alma).
Finalizada la conversación, nos dirigimos a la verbena, y allí me encuentro a todas mis hermanas que han acudido con sus respectivas empresas, además de coincidir con varios amigos míos del instituto, en fin, que estaba allí prácticamente todo el pueblo. A lo lejos diviso a mis “jefes” (y lo pongo entre comillas porque me da vergüenza reconocer que esos borrachazos tuvieran algo que ver conmigo) dando besos a todo el mundo y saludando justamente a la gente que de normal no les saluda a ellos. El americano lleva unos ojos como lamparillas, el guardia civil lleva un gorro de papá noel con lucecitas que no sé de dónde habría sacado y el chino no hacía más que repetir “golfaaaaaaaaaaaaaaa” y de hacer absurdos movimientos de artes marciales en una patética imitación de un sketch de cruz y raya. Deduzco que las mujeres del grupo han debido irse a casa abochornadas por el espectáculo. Mi hermana, la mujer de mi cuñado-jefe, le comenta a él:
- Pues tú vas bonico de barro esta noche, querido (traducción: menuda castaña llevas)
Y mi cuñado, con todo su morro, y sin reparar que en ese mismo momento lleva un cubata en la mano, le dice:
- Mira te prometo que no he bebido nada en toda la noche, eh?
La fatalidad dispone que en ese momento llegue mi otro cuñado, y cuando se juntan los dos ya si que no hay quien los pare. Se suben al escenario junto con el socio, el chino y el americano y micrófono en mano comienzan a cantar “chiquillaaaaaaaaaa por la mañana yo me levantoooo”
Me gustaría poder contar lo que hice yo, pero la verdad es que no me acuerdo de gran cosa. Estuve bailando con mis hermanas, con Pedro, con D, que me lo encontré por allí, pero no recuerdo de qué ni qué hablé con nadie, si es que hablé. A las 6 y pico, reparo en que toda mi familia se ha ido (ellos dicen que me avisaron y yo les dije que me quedaba, pero podría jurar ante un abogado que no es así porque no me acuerdo de nada) y yo estoy demasiado borracha para coger el coche.
Pedro está literalmente por los suelos. Nos arrastramos hacia la salida como podemos, y nos vamos a su casa andando, que por suerte está cerca. En el trayecto Pedro empieza a quererme incontroladamente (le pasa siempre cuando se emborracha, quiere a todo el mundo como Nati Abascal), alaba mis cualidades, me dice que soy cojonuda y que mi padre también es un tío cojonudo, que quiere mucho a mi padre, y que mi madre también es genial y la adora (delirios de borracho).
Dormimos la mona unas tres horas, bueno lo de dormir es un decir porque la cama de Pedro es más dura que un lecho de ladrillos, y a las 9 le despierto para que me lleve a mi casa. Ni me molesto en vestirme, me meto en el coche en pijama, y nada más cruzar la puerta de mi casa, tal como entro, me voy a dormir. Recibo otra llamada de mi niño, hablamos cerca de una hora y pico y tras habernos relajado sigo durmiendo, hasta casi las 2. Como Dios, vamos. Al final no estuvo tan mal la cena de la empresa, no…como para repetir el año que viene!
PD: Si alguien tuvo una experiencia más o menos igual de bochornosa que la de mi cena de empresa, que no deje de contármela. Con todos los datos que reúna escribiré mi tesis doctoral

Hay de dos tipos:
- Pagadas por el jefe de la empresa (todo un detalle).
- Sin pagar, o sea que encima de puta pones la cama.
Si son del segundo tipo, el que más y el que menos, pues entre que no hay muchas ganas de ir y que además te tienes que rascar el bolsillo, pues nada, pasas de ir, que como dice mi amigo Aleix “el único lujo que me puedo permitir cuando voy de cena es elegir a mis acompañantes, así que si me la tengo que pagar yo, que les den mucho por el culo a mis compañeros de trabajo que no los quiero ver ni en pintura.”
Si son pagadas, aunque no te apetezca mucho, pues oye a nadie le amarga un dulce, por lo menos vas y cenas de gratis.
La mía era de las segundas (porque si no ni que decir tiene que no voy). Los asistentes a la cena se organizaban de la siguiente forma:
Los jefazos: Mi cuñado y su socio.
Los que son más jefes que yo: Todos los demás, a saber:
- El pirateta (un guardia civil, no me pregunteis porqué le llamamos así porque nos meteremos en un lío).
- Mike, el americano. (alguien se imagina lo cómico que resulta escuchar a un yankie cantar el himno regional en valenciano?)
- El chino (realmente es japonés, se llama Feng Li Ping o algo así, nosotros para abreviar le llamamos Felipín).
- Beth, la mujer del socio.
- Lina, la comercial.
- Tana, la secretaria.
The last monkey advisor: O sea, yo.
Con semejante reparto nos encaminamos al restaurante. Ya durante la cena el alcohol empieza a correr entre los comensales, y yo, que no estoy acostumbrada a beber, noto sus efectos antes que nadie. Se me desdobla la mirada cada vez que giro la cabeza, y decido que es el momento de parar de beber. Pero mis compañeros de mesa, haciendo gala ya de los primeros síntomas de la melopea, me animan y me llaman cobarde, gallina, capitana de las sardinas y eso es algo que mi honor no puede soportar. Así que les sigo el juego, aunque me tengan que sacar de aquí arrastrando. Al terminar de cenar, todos (y os aseguro que yo no era la que peor iba) nos dirigimos hacia la verbena de las empresas un poco tambaleantes. (inciso: En mi pueblo, todas las cenas de empresa se hacen el mismo día, así que el ayuntamiento organiza una especie de verbena en un pabellón cubierto, llevan orquesta y todo eso, así que normalmente todo el mundo se reúne allí después de cenar.)
El chino y el guardia civil me dicen que me llevan ellos, pero yo, dado que el conductor es el chino y no estoy muy segura de sus habilidades automovilísticas, llamo a mi amigo Pedro, que ha salido a cenar también con sus trabajadores, y le pido que pase a recogerme y me lleve hasta el local de la verbena. Me dice que no hay problema, pero que antes quiere pasar por su casa para cambiarse de ropa y ducharse, momento que yo aprovecho para llamar a mi niño, conversación que, dado mi nivel de alcohol en sangre, no recuerdo con demasiada claridad.
Lo que si recuerdo es haberme caído del sillón donde estaba tumbada mientras hablaba con él. Creo que en esos momentos se avergonzó mucho de mi (me soltó unos cuantos “borracha!” que le salieron del alma).
Finalizada la conversación, nos dirigimos a la verbena, y allí me encuentro a todas mis hermanas que han acudido con sus respectivas empresas, además de coincidir con varios amigos míos del instituto, en fin, que estaba allí prácticamente todo el pueblo. A lo lejos diviso a mis “jefes” (y lo pongo entre comillas porque me da vergüenza reconocer que esos borrachazos tuvieran algo que ver conmigo) dando besos a todo el mundo y saludando justamente a la gente que de normal no les saluda a ellos. El americano lleva unos ojos como lamparillas, el guardia civil lleva un gorro de papá noel con lucecitas que no sé de dónde habría sacado y el chino no hacía más que repetir “golfaaaaaaaaaaaaaaa” y de hacer absurdos movimientos de artes marciales en una patética imitación de un sketch de cruz y raya. Deduzco que las mujeres del grupo han debido irse a casa abochornadas por el espectáculo. Mi hermana, la mujer de mi cuñado-jefe, le comenta a él:
- Pues tú vas bonico de barro esta noche, querido (traducción: menuda castaña llevas)
Y mi cuñado, con todo su morro, y sin reparar que en ese mismo momento lleva un cubata en la mano, le dice:
- Mira te prometo que no he bebido nada en toda la noche, eh?
La fatalidad dispone que en ese momento llegue mi otro cuñado, y cuando se juntan los dos ya si que no hay quien los pare. Se suben al escenario junto con el socio, el chino y el americano y micrófono en mano comienzan a cantar “chiquillaaaaaaaaaa por la mañana yo me levantoooo”
Me gustaría poder contar lo que hice yo, pero la verdad es que no me acuerdo de gran cosa. Estuve bailando con mis hermanas, con Pedro, con D, que me lo encontré por allí, pero no recuerdo de qué ni qué hablé con nadie, si es que hablé. A las 6 y pico, reparo en que toda mi familia se ha ido (ellos dicen que me avisaron y yo les dije que me quedaba, pero podría jurar ante un abogado que no es así porque no me acuerdo de nada) y yo estoy demasiado borracha para coger el coche.
Pedro está literalmente por los suelos. Nos arrastramos hacia la salida como podemos, y nos vamos a su casa andando, que por suerte está cerca. En el trayecto Pedro empieza a quererme incontroladamente (le pasa siempre cuando se emborracha, quiere a todo el mundo como Nati Abascal), alaba mis cualidades, me dice que soy cojonuda y que mi padre también es un tío cojonudo, que quiere mucho a mi padre, y que mi madre también es genial y la adora (delirios de borracho).
Dormimos la mona unas tres horas, bueno lo de dormir es un decir porque la cama de Pedro es más dura que un lecho de ladrillos, y a las 9 le despierto para que me lleve a mi casa. Ni me molesto en vestirme, me meto en el coche en pijama, y nada más cruzar la puerta de mi casa, tal como entro, me voy a dormir. Recibo otra llamada de mi niño, hablamos cerca de una hora y pico y tras habernos relajado sigo durmiendo, hasta casi las 2. Como Dios, vamos. Al final no estuvo tan mal la cena de la empresa, no…como para repetir el año que viene!
PD: Si alguien tuvo una experiencia más o menos igual de bochornosa que la de mi cena de empresa, que no deje de contármela. Con todos los datos que reúna escribiré mi tesis doctoral

Cómo ser un perfecto sinvergüenza en 7 fases.
A continuación les presentamos el programa y ejemplos prácticos de nuestro curso. El material didáctico con el que debemos contar tiene que ser el siguiente:
- Una oficina especializada en el servicio de telecomunicaciones y telefonía móvil, por ejemplo podría ser esa en la que Dilemasyonkis (o sea, yo) trabaja esporádicamente.
- Una empleada incauta de dicha oficina, si es temporal mejor que mejor, así se comerá el marrón sin enterarse de nada. Nos servirá la propia Dilemasyonkis. (o sea, yo)
- Una voz potente y siempre dispuesta a pegar voces a diestro y siniestro.
- Mucha cara dura.
Una vez nos hacemos con los materiales, llega el momento de realizar las prácticas formativas con arreglo al siguiente programa:
Fase uno: Échele morro.
No importa que usted sepa que adeuda una cantidad de más de 600 euros a la empresa en cuestión. Con toda naturalidad, llame para exigir un cambio de terminal, sin importarle que todavía no haya pagado el importe del móvil que ahora mismo posee. No se olvide de obviar toda forma de cortesía, tales como “buenos días” “señorita”, trato de usted y otras memeces por el estilo.
- Telcom, Buenos días, le atiende Dilemasyonkis, en qué puedo ayudarle?
- Oye que te llamo porque quiero que me cambiéis el móvil.
- Si, claro, me dice su nombre para que acceda a su cuenta?
- Soy Moroso Caradura Maleducado.
- Ajá…Pues le informo señor Caradura que en nuestros archivos se refleja que tiene usted pendiente un pago de unos 680 euros, y como sabrá, mientras no se abone la totalidad de la factura la empresa no se hace responsable del servicio técnico de reparación de los terminales ni del cambio ni renovación de los mismos.
Fase dos: Hágase el loco.
- Yo? Pendiente un pago de 680 euros? Debe haber algún error…
- Me temo que no hay ningún error, caballero, se le avisó reiteradas veces y no obtuvimos respuesta.
- A mi no me avisó nadie!
- Perdone señor pero se le avisó concretamente 4 veces, 3 de las cuales le llamé yo misma y hablé con usted personalmente, aquí está todo reflejado. Oiga…? Oiga?
Fase tres: Sea cansino.
Persónese en la oficina incluso después de haberle colgado el teléfono a la inocente secretaria. (o sea, yo). Exija sus derechos!
- Oye que te he llamado antes para que me cambiéis el teléfono, y vengo para que me lo cambies.
- Caballero, como ya le dije antes, al tener usted un pago pendiente no tenemos obligación de cumplir con el compromiso de renovación de terminales. En cuanto abone la factura, yo misma le cambiaré el móvil enseguida. Mientras tanto no puedo hacer nada.
Fase 4: Grite, grite, grite!
- PERO BUENO SERÁ POSIBLE? USTEDES NO ESTÁN CUMPLIENDO CON LO QUE ME PROMETIERON!! EN MI CONTRATO PONE QUE ME TIENEN QUE CAMBIAR EL MÓVIL CUANDO A MI ME DE LA GANA Y ME LO ESTÁ NEGANDO!!!
- Si señor, pone eso exactamente, y yo no me niego a cumplirlo, de hecho lo haré encantada cuando pague lo que debe, mientras tanto, y por si no se ha leído el contrato, la primera cláusula estipula que nos reservamos el derecho de liberarnos de todas las obligaciones contractuales si el cliente no está al día con los pagos.
Fase 5: Amenace, tírese faroles! Sin miedo!
- ESTO ES UNA VERGÜENZA! MIRE SABE LO QUE LE DIGO????QUE LE VOY A DENUNCIAR!
- A mi?
- PUES CLARO QUE A TI! Y SE TE VA A CAER EL PELO, TE LO ADVIERTO! MEJOR SERÁ QUE ME CAMBIES EL MÓVIL AHORA MISMO Y NO TENGAS GANAS DE FOLLONES, PORQUE COMO YO DIGA QUE LA ARMO, LA ARMO, EH?
Fase 6: No se amedrante.
- Oiga caballero a mi no me grite porque no tengo ninguna culpa de que usted no pague. Además, espere que voy a llamar a mi compañera a ver si ella se lo puede explicar mejor.
- SI, QUE VENGA, QUE VENGA! PORQUE TU ERES UNA INCOMPETENTE DE TRES PARES DE NARICES!
-
Fase 7: Apoteosis y Final: Insulte, falte, hasta el límite! Y si la cosa se pone fea, escape!
- Me dice mi compañera que tienen un problema…Vamos a ver, señor, se lo voy a poner claro para que me entienda. Si no paga no hay teléfono, ni leches!
- BUENO ESTO YA ME PARECE INCREÍBLE! PARA ESO VIENES TÚ? MENUDO PAR DE INÚTILES!!!!A SABER A QUIÉN SE LA HABRÉIS CHUPADO VOSOTRAS PARA TRABAJAR AQUÍ!
No importa que la mujer a la que insulta sea la esposa de uno de los socios, y sea evidente que se la haya chupado a alguien con poder en la empresa. Usted siga insultando, grite y escupa perdigonazos de saliva hasta que la mujer que vino la última, le diga a la otra:
- Bueno ya está bien. Dilemasyonkis, llama a seguridad y que le indique a este caballero por dónde está la salida.
No tenga en cuenta que Dilemasyonkis mira alucinada a la mujer del socio como preguntándose qué seguridad hay en esta oficina a parte de la persiana que echan en la puerta cuando se van. La señal inequívoca para batirse en retirada es que ella levante el teléfono (no sabiendo muy bien dónde llama). Ante el riesgo de llevarse una paliza, huya. Eso sí, muy airado, voceando y dando un portazo.
Enhorabuena, se ha graduado usted con honores en nuestro curso. Ya es un sinvergüenza en toda regla. No ha conseguido nada, evidentemente, pero a usted no hay quien le tosa, vamos!
PD: Todos los datos, excepto los nombres de empresas y personas, son rigurosamente ciertos. Sé que parece increíble, pero pasa. Os aseguro que cosas así, pasan.
Mi condimento para todo.
Te quiero porque…
- Nunca te enfadas conmigo, a pesar de que yo te pongo de los nervios.
- Siempre esperas tiempos mejores para nosotros.
- Siempre dices si.
- Todavía quieres seguir hablando conmigo cada día.
- Me quieres como desde valencia a ribarroja, pero dando la vuelta al mundo.
- Me has dado la oportunidad de comprobar que tus ex no tiene porqué ser siempre mis enemigas.
- Gracias a ti ya no soy “yo”, soy un “nosotros”.
- Me haces sentir orgullosa de cada cosa que haces.
- Tienes un gran talento.
- Aguantas sin quejarte aunque la cosa esté difícil.
- Cuando sonríes iluminas toda la habitación.
- Haces gala de una paciencia infinita.
- Eres tú
Te quiero aunque…
- Me des la tabarra y me hagas quinientas mil preguntas en un minuto.
- Lo analices todo hasta la extenuación.
- Tus gracias, a veces, no hagan gracia.
- Te metas con mi culo de noventa y….
- Dudes de lo que yo te quiero.
- No te des cuenta de lo en serio que puedo llegar a tomarme todo lo que me digas.
- Te pongas nervioso cuando no confías en mí.
- Me preguntes “¿qué has hecho?” a las primeras de cambio.
- Siempre pienses que te oculto cosas.
- Se pasen días sin que me hagas un mimo.
- Parezca que está todo en contra.
- Seas un malpensado.
- No prestes demasiada atención a lo que digo.
- Ya no tengas tanto tiempo para mi.

“No quiero un hombre perfecto, sólo uno cuyos defectos me gusten”
PD: Post dedicado a mi “condimento para todo”. Menos mal que estás siempre ahí, si no, todos mis platos sabrían igual. Te mereces ya, por fin, una muestra de cariño en este blog.
PD2: Que nadie se asuste de verme por aquí un viernes por la noche. Lo único que pasa es que estoy tullida, levantando un peso me hice daño en la espalda, y ahora ya no es una espalda, es un tablón de madera. Así que aquí, aguantando como una campeona.
- Nunca te enfadas conmigo, a pesar de que yo te pongo de los nervios.
- Siempre esperas tiempos mejores para nosotros.
- Siempre dices si.
- Todavía quieres seguir hablando conmigo cada día.
- Me quieres como desde valencia a ribarroja, pero dando la vuelta al mundo.
- Me has dado la oportunidad de comprobar que tus ex no tiene porqué ser siempre mis enemigas.
- Gracias a ti ya no soy “yo”, soy un “nosotros”.
- Me haces sentir orgullosa de cada cosa que haces.
- Tienes un gran talento.
- Aguantas sin quejarte aunque la cosa esté difícil.
- Cuando sonríes iluminas toda la habitación.
- Haces gala de una paciencia infinita.
- Eres tú
Te quiero aunque…
- Me des la tabarra y me hagas quinientas mil preguntas en un minuto.
- Lo analices todo hasta la extenuación.
- Tus gracias, a veces, no hagan gracia.
- Te metas con mi culo de noventa y….
- Dudes de lo que yo te quiero.
- No te des cuenta de lo en serio que puedo llegar a tomarme todo lo que me digas.
- Te pongas nervioso cuando no confías en mí.
- Me preguntes “¿qué has hecho?” a las primeras de cambio.
- Siempre pienses que te oculto cosas.
- Se pasen días sin que me hagas un mimo.
- Parezca que está todo en contra.
- Seas un malpensado.
- No prestes demasiada atención a lo que digo.
- Ya no tengas tanto tiempo para mi.

“No quiero un hombre perfecto, sólo uno cuyos defectos me gusten”
PD: Post dedicado a mi “condimento para todo”. Menos mal que estás siempre ahí, si no, todos mis platos sabrían igual. Te mereces ya, por fin, una muestra de cariño en este blog.
PD2: Que nadie se asuste de verme por aquí un viernes por la noche. Lo único que pasa es que estoy tullida, levantando un peso me hice daño en la espalda, y ahora ya no es una espalda, es un tablón de madera. Así que aquí, aguantando como una campeona.
Necesito consejo: Qué haríais si...
....unos niñatos de mierda que se creen muy urbanos y muy alternativos porque se dedican a hacer gamberradas y a dañar la propiedad ajena hubiera hecho esto con la fachada y la puerta de vuestra casa?



Teniendo en cuenta que:
- Sabemos quiénes son.
- Hemos puesto una denuncia.
- La policía ha ido a explicárselo a los padres y lo único que han dicho ha sido : " Ah mira, eso es que van para artistas"
- Volverán, porque las pintadas son de días no consecutivos, y como las tienen a medias, volverán a terminarlas, seguro.
OPCIÓN A:
- Esperarlos para cuando vuelvan, y previo grito de "neneeeee joputaaaaa cabróoooooon niñomierdaaaaa píntame a mi si tienes cojoneeeees!!!!!!" amenazarles con partirles la cabeza hasta hacer que limpien con la lengua si es necesario lo que han pintado.
OPCIÓN B:
- Sin amenaza, y sin contemplaciones, apalearlos directamente. (esta opción incluye ya la derrama que supondrá el tener que pagar al juez por un delito de agresión contra cuatro menores).
OPCIÓN C:
- Desplazarme hasta las casas de los padres, y pegarles la paliza a ellos por no ponerle conocimiento (que de hecho ellos no tienen) a sus engendros y de paso castrarlos para evitar que se extienda más su especie.
OPCIÓN D:
- Desplazarme hasta las casas de los padres y pintarles enteriiiiiita la fachada, igual que han hecho con la mía. Después, cuando se me acaben los botes de pintura, metérselos por el culo a cada niñato grafitero de mierda.
Si a alguien se le ocurre otra opción mejor, por favor, que no deje de decírmela.
PD: Que quede claro que no tengo nada en contra de los graffiteros, de hecho, tengo muchos y muy buenos amigos que han hecho verdaderas obras de arte en los muros de valencia, pero POR SUPUESTO (y ahí está la diferencia) SIN JODER LA FACHADA DE NADIE Y SIN ESE AFÁN DESTRUCTIVO que caracteriza a los cabrones que han pintarrajeado mi la casa. Ser graffitero, o hip hopero o rebelde sin causa, no implica ni mucho menos, ser un cabrón y un delincuente.



Teniendo en cuenta que:
- Sabemos quiénes son.
- Hemos puesto una denuncia.
- La policía ha ido a explicárselo a los padres y lo único que han dicho ha sido : " Ah mira, eso es que van para artistas"
- Volverán, porque las pintadas son de días no consecutivos, y como las tienen a medias, volverán a terminarlas, seguro.
OPCIÓN A:
- Esperarlos para cuando vuelvan, y previo grito de "neneeeee joputaaaaa cabróoooooon niñomierdaaaaa píntame a mi si tienes cojoneeeees!!!!!!" amenazarles con partirles la cabeza hasta hacer que limpien con la lengua si es necesario lo que han pintado.
OPCIÓN B:
- Sin amenaza, y sin contemplaciones, apalearlos directamente. (esta opción incluye ya la derrama que supondrá el tener que pagar al juez por un delito de agresión contra cuatro menores).
OPCIÓN C:
- Desplazarme hasta las casas de los padres, y pegarles la paliza a ellos por no ponerle conocimiento (que de hecho ellos no tienen) a sus engendros y de paso castrarlos para evitar que se extienda más su especie.
OPCIÓN D:
- Desplazarme hasta las casas de los padres y pintarles enteriiiiiita la fachada, igual que han hecho con la mía. Después, cuando se me acaben los botes de pintura, metérselos por el culo a cada niñato grafitero de mierda.
Si a alguien se le ocurre otra opción mejor, por favor, que no deje de decírmela.
PD: Que quede claro que no tengo nada en contra de los graffiteros, de hecho, tengo muchos y muy buenos amigos que han hecho verdaderas obras de arte en los muros de valencia, pero POR SUPUESTO (y ahí está la diferencia) SIN JODER LA FACHADA DE NADIE Y SIN ESE AFÁN DESTRUCTIVO que caracteriza a los cabrones que han pintarrajeado mi la casa. Ser graffitero, o hip hopero o rebelde sin causa, no implica ni mucho menos, ser un cabrón y un delincuente.
La increíble y triste historia de la cándida M y su sueca desalmada
Érase una vez, un intrépido hombre que allá por el año 40 decidió emigrar de españa a un país europeo donde encontrara más futuro. Podría haber ido a francia, o a Alemania, pero como dicho hombre no era tonto, se fue a Suecia, que es donde estaban las tías más buenas.
Trabajó durante muchos años, se casó con una mujer sueca y tuvieron un hijo y dos hijas, entre ellas, mi madre. Después de 19 años en Suecia, volvieron a España y se establecieron en el pueblo de toda la vida del hombre, que desde ahora llamaré mi abuelo. Le duró poco la alegría de haber vuelto a su tierra, porque a los 8 años de haber vuelto, murió víctima de una trombosis. Mi abuela, la sueca, decidió volver a Suecia, que al fin y al cabo, era su país. Y con ella volvió la única hija que quedaba soltera, o sea, mi tía. Allí se establecieron, mi tía se casó con un sueco, y poco después tuve una prima, de ahora en adelante denominada Astrid o “la sueca”.
Todo este rollo, para introducir, que después de 4 años, la sueca ha vuelto a españa a pasar unos días. Y cómo no, a mí, que soy casi de la misma edad, me ha tocado hacer de cicerone con ella. Que quede claro que yo no tengo nada en contra de los suecos, y menos en contra de las suecas, pero a esta particularmente, no la puedo ver ni en pintura. Y no es porque sea más sueca que yo, más guapa que yo, con mejor tipo que yo, con los ojos más azules que yo y el pelo más rubio que yo. Pues no, no es por eso, aunque cualquiera de esas razones aisladas podrían bastarme para detestarla intensamente porque para eso soy mujer.
Simplemente la odio porque es mala. Porque tiene mala idea. Porque se cree superior a todo el mundo. Porque tiene el récord de tirarse a los novios de sus primas en un solo verano (entre ellos, el mío). Y a pesar de todo eso le prometí a mi madre que me portaría bien con ella. Porque quiero mucho a mi madre, que si no…
La primera me la hizo por la mañana. Viene poniendo cara de pobrecita, diciendo que si podía prestarle algo de ropa para salir, que la ropa que había traído no era muy elegante, que si tal y que si cual…Yo le abro el armario, con toda mi buena voluntad, y le digo que escoja lo que quiera. Al instante me arrepiento de haberle dicho eso, porque veo que va a directa a una falda de moschino (no es tonta la tía, no) que pensaba ponerme yo. Pero me muerdo la lengua, y no digo nada. Se la prueba, le paraba bastante bien, mejor que a mi, he de reconocerlo, lo único que le sobraba un poquito de cintura. Y le digo:
- Te para muy bien, espera que te saque un cinturón y te la llevas para ponértela esta noche.
Y la tía, con todo su morro, y delante de mi cara misma, me suelta:
- No, mira, déjalo. A mi me viene bastante grande, claro que a ti como tienes más culo que yo te debe de quedar genial.
Yo ahí ya estuve a punto de hacerle que se tragara la percha con falda incluida, pero recuerdo la promesa que le he hecho a mi madre y simplemente le digo:
- Pues mira que lo siento eh? Porque toda mi ropa entonces te va a venir grande, lo siento mucho pero no puedo dejarte nada.
Que se joda hombre. Valiente asquerosa. Cosas como esa se pueden pensar, pero no decir, o si me apuras, se pueden decir con un poquito de tacto. Al final, aún así cedo y le dejo un vestido que me compré en el mercadillo de campanar (ojo que lo eligió ella, eh?).
Le preparo la comida, para que pudiera comer antes que nadie y echarse la siesta, porque estaba, según ella muy cansada. Se va a la cama a las 2 del mediodía y amanece sobre las 7 de la tarde. Previo intento de ligarse a D vía Messenger mientras yo hablaba por teléfono, se mete a la ducha y yo hago lo mismo para empezar a prepararnos. (cada una en una ducha, malpensaos.)
Viene D a recogernos, había hablado con él para ver si le apetecía venir. Nada más bajar, se la presento, y ella pregunta que quién es ese chico tan guapo. D le dice:
- Soy su pareja.
- Su pareja? De qué?
- De mus, no te jode- le respondo yo bastante malhumorada.
Me mira con cara de no haberme entendido, habla y entiende español perfectamente pero algunas cosas aún se le escapan. Por suerte. Pasa por delante de D y se monta directamente en el asiento de delante, o sea EN MI ASIENTO. D se la queda mirando, embobao. Yo le pego un manotazo en el brazo y le pregunto:
- Tú qué miras?
- Yo? Nada.
- Pues cierra la boca anda.
Nos vamos a cenar y evidentemente, llama mucho la atención. Es muy guapa, le da un aire a la elsa pataky. En el fondo me alegro de tener una prima tan guapa, estoy orgullosa de ella porque tiene mucha clase y sabe estar en los sitios. Todo esto lo pienso, hasta que llegamos al pub de Pedro, y empieza a resobinarse con todo bicho viviente. Parece que hace buenas migas con Pedro, y yo sonrío y pienso que esta noche alguien va a pillar. Pero me equivoco, porque me meto un momento al despacho y cuando salgo veo a Pedro sólo. Le pregunto que dónde está la sueca, y me dice que no lo sabe, que se entró un momento al almacén y cuando salió estaba hablando con el equipo de fútbol de mi pueblo. Mira tu que bien…
La diviso desde lejos, allí revoloteando de flor en flor, y me quedo hablando con Pedro. Me doy cuenta de que hace rato que no veo a D por aquí, me empiezo a temer lo peor pero no hay peligro, porque a la sueca la tengo controlada. A la media hora lo veo venir, y me dice:
- Oye que deberíamos ir pensando en irnos a casa y en llevar a tu prima a casa de tu tío a dormir.
- Ya? Hombre aún es pronto, no?
- No si no lo digo por eso. Lo digo por tu prima, que debe estar cansada, porque me ha dicho que si me salía al coche con ella a “descansar un rato”.
Bueno, hasta aquí hemos llegado. Me dirijo hacia el corro de moscones que hay alrededor de la sueca, me infiltro a empujones, como puedo, y estirándole de un brazo alzo la voz y le digo:
- Tú, sueca de los coj…….digo, sueca, digo Astrid! Vámonos a dormir que ya es tarde.
- Ya? Si es pronto…además estoy haciendo amigos aquí…
- Amigos? Si, ya veo lo que estás haciendo ya…venga, en serio, nos tenemos que ir, que mañana a las 2 te vas para Madrid y si no estarás cansada…
La saco a rastras del local soportando sobre mis espaldas un tremendo abucheo por parte del equipo de fútbol. Me da lo mismo.
La llevamos a casa de mi tío, y yo, me olvido de la sueca, de aquí hasta por lo menos dentro de otros cuatro años más. Buen viaje, sueca.
PD: Hoy no hay PD. Si acaso, se irán actualizando en función de los comentarios. Bueno, sí hay PD: Sueca, que te den morcilla.
Trabajó durante muchos años, se casó con una mujer sueca y tuvieron un hijo y dos hijas, entre ellas, mi madre. Después de 19 años en Suecia, volvieron a España y se establecieron en el pueblo de toda la vida del hombre, que desde ahora llamaré mi abuelo. Le duró poco la alegría de haber vuelto a su tierra, porque a los 8 años de haber vuelto, murió víctima de una trombosis. Mi abuela, la sueca, decidió volver a Suecia, que al fin y al cabo, era su país. Y con ella volvió la única hija que quedaba soltera, o sea, mi tía. Allí se establecieron, mi tía se casó con un sueco, y poco después tuve una prima, de ahora en adelante denominada Astrid o “la sueca”.
Todo este rollo, para introducir, que después de 4 años, la sueca ha vuelto a españa a pasar unos días. Y cómo no, a mí, que soy casi de la misma edad, me ha tocado hacer de cicerone con ella. Que quede claro que yo no tengo nada en contra de los suecos, y menos en contra de las suecas, pero a esta particularmente, no la puedo ver ni en pintura. Y no es porque sea más sueca que yo, más guapa que yo, con mejor tipo que yo, con los ojos más azules que yo y el pelo más rubio que yo. Pues no, no es por eso, aunque cualquiera de esas razones aisladas podrían bastarme para detestarla intensamente porque para eso soy mujer.
Simplemente la odio porque es mala. Porque tiene mala idea. Porque se cree superior a todo el mundo. Porque tiene el récord de tirarse a los novios de sus primas en un solo verano (entre ellos, el mío). Y a pesar de todo eso le prometí a mi madre que me portaría bien con ella. Porque quiero mucho a mi madre, que si no…
La primera me la hizo por la mañana. Viene poniendo cara de pobrecita, diciendo que si podía prestarle algo de ropa para salir, que la ropa que había traído no era muy elegante, que si tal y que si cual…Yo le abro el armario, con toda mi buena voluntad, y le digo que escoja lo que quiera. Al instante me arrepiento de haberle dicho eso, porque veo que va a directa a una falda de moschino (no es tonta la tía, no) que pensaba ponerme yo. Pero me muerdo la lengua, y no digo nada. Se la prueba, le paraba bastante bien, mejor que a mi, he de reconocerlo, lo único que le sobraba un poquito de cintura. Y le digo:
- Te para muy bien, espera que te saque un cinturón y te la llevas para ponértela esta noche.
Y la tía, con todo su morro, y delante de mi cara misma, me suelta:
- No, mira, déjalo. A mi me viene bastante grande, claro que a ti como tienes más culo que yo te debe de quedar genial.
Yo ahí ya estuve a punto de hacerle que se tragara la percha con falda incluida, pero recuerdo la promesa que le he hecho a mi madre y simplemente le digo:
- Pues mira que lo siento eh? Porque toda mi ropa entonces te va a venir grande, lo siento mucho pero no puedo dejarte nada.
Que se joda hombre. Valiente asquerosa. Cosas como esa se pueden pensar, pero no decir, o si me apuras, se pueden decir con un poquito de tacto. Al final, aún así cedo y le dejo un vestido que me compré en el mercadillo de campanar (ojo que lo eligió ella, eh?).
Le preparo la comida, para que pudiera comer antes que nadie y echarse la siesta, porque estaba, según ella muy cansada. Se va a la cama a las 2 del mediodía y amanece sobre las 7 de la tarde. Previo intento de ligarse a D vía Messenger mientras yo hablaba por teléfono, se mete a la ducha y yo hago lo mismo para empezar a prepararnos. (cada una en una ducha, malpensaos.)
Viene D a recogernos, había hablado con él para ver si le apetecía venir. Nada más bajar, se la presento, y ella pregunta que quién es ese chico tan guapo. D le dice:
- Soy su pareja.
- Su pareja? De qué?
- De mus, no te jode- le respondo yo bastante malhumorada.
Me mira con cara de no haberme entendido, habla y entiende español perfectamente pero algunas cosas aún se le escapan. Por suerte. Pasa por delante de D y se monta directamente en el asiento de delante, o sea EN MI ASIENTO. D se la queda mirando, embobao. Yo le pego un manotazo en el brazo y le pregunto:
- Tú qué miras?
- Yo? Nada.
- Pues cierra la boca anda.
Nos vamos a cenar y evidentemente, llama mucho la atención. Es muy guapa, le da un aire a la elsa pataky. En el fondo me alegro de tener una prima tan guapa, estoy orgullosa de ella porque tiene mucha clase y sabe estar en los sitios. Todo esto lo pienso, hasta que llegamos al pub de Pedro, y empieza a resobinarse con todo bicho viviente. Parece que hace buenas migas con Pedro, y yo sonrío y pienso que esta noche alguien va a pillar. Pero me equivoco, porque me meto un momento al despacho y cuando salgo veo a Pedro sólo. Le pregunto que dónde está la sueca, y me dice que no lo sabe, que se entró un momento al almacén y cuando salió estaba hablando con el equipo de fútbol de mi pueblo. Mira tu que bien…
La diviso desde lejos, allí revoloteando de flor en flor, y me quedo hablando con Pedro. Me doy cuenta de que hace rato que no veo a D por aquí, me empiezo a temer lo peor pero no hay peligro, porque a la sueca la tengo controlada. A la media hora lo veo venir, y me dice:
- Oye que deberíamos ir pensando en irnos a casa y en llevar a tu prima a casa de tu tío a dormir.
- Ya? Hombre aún es pronto, no?
- No si no lo digo por eso. Lo digo por tu prima, que debe estar cansada, porque me ha dicho que si me salía al coche con ella a “descansar un rato”.
Bueno, hasta aquí hemos llegado. Me dirijo hacia el corro de moscones que hay alrededor de la sueca, me infiltro a empujones, como puedo, y estirándole de un brazo alzo la voz y le digo:
- Tú, sueca de los coj…….digo, sueca, digo Astrid! Vámonos a dormir que ya es tarde.
- Ya? Si es pronto…además estoy haciendo amigos aquí…
- Amigos? Si, ya veo lo que estás haciendo ya…venga, en serio, nos tenemos que ir, que mañana a las 2 te vas para Madrid y si no estarás cansada…
La saco a rastras del local soportando sobre mis espaldas un tremendo abucheo por parte del equipo de fútbol. Me da lo mismo.
La llevamos a casa de mi tío, y yo, me olvido de la sueca, de aquí hasta por lo menos dentro de otros cuatro años más. Buen viaje, sueca.
PD: Hoy no hay PD. Si acaso, se irán actualizando en función de los comentarios. Bueno, sí hay PD: Sueca, que te den morcilla.





