Pasos sobre el Universo

Somos, como todo el complejo animal habitante en nuestro planeta, vulnerables; Tanto, que incluso comemos caníbales del existir del otro. Así pese a la excelencia del concepto, la libertad es tan abstracta como la gran e infinita cruzada interior respectiva a cada individuo.
En mi caso negué montar la yegua del destino tomando a cambio mis pies como forjadores del sendero, y mi alma como catador de la experiencia misma. Y pese a la multitud de piedras y tropezones al paso me he levantado, aunque no siempre victoriosa, algunos recuerdos irrumpen aun en tristezas, mientras que otros son los cantares que hacen perfecto el paisaje.
Un sin fin de caminos son los que he recorrido, tantos aromas, que si me concentro, todavía recorren mi cuerpo cubriéndome de la mejor de las fragancias, tantas horas y deshoras que un día, entre incógnitas, resuelven con un signo admirativo.
Es tan fácil el secreto que añoramos, que tras el éxtasis de lo pensado, nos sucumbe el olvido.
Entre las piernas

Entre las piernas tantas cosas,
recuerdos negros vestidos en seda,
extasis ciclado en memorias de algùn ayer.
Entre las piernas solo por decir,
por la exquisites del demonio.
¡Que diferentes son mis letras ayer!
inocente enamoras, amas,
¿que amas?
amar.
Los aires como altares,
ponen y quitan paraisos,
juegan y juego,
insolente duelo.
digno de mi raza,
autrodestructivo hasta sin querer.
Fijense...
Que ya son varios los días y las puertas siguen murmurando vacío. Y es que lunes, jueves o domingo da igual, para ella las sombras se funden siempre bajo e mismo filo, a veces llora encogida bajo el falso calor de las cobijas, aveces finge alegria y se embriaga en tristezas.
Y suspira, ella siempre suspira,
y lo sabe, ella lo sabe todo
y lo sabe, ella lo sabe todo
De ignorancia y de nada...Vacío

La maldición de los imbesiles
No lo sé….
Se que justo cuando mis pensamientos ganaban batalla regresas de nuevo
Y te veo allí a lo lejos…
Bello, cabellos largos y mas flaco,
Que raro es mirar esos ojos que en un pasado fueron mi mundo,
Que triste observarte a lo lejos fingiéndote ajeno
Dos amantes curiosos mirando en secreto
Tú y yo no cambiamos,
Mira que hasta en el infierno somos los mismos
Tras la mascara de orgullo,
Bajo mi abrigo de ego,
Sentí ansias y alcanzarte,
Hambre por un abrazo que dejamos atado meses atrás,
¿Recuerdas?
Varado en el olvido
De cualquir forma,
tontos,
malditos a mano propia,
cegadospor orgullo,
aún viendo el llando,
y sangre en puños.






