De esas conversaciones
De esas conversaciones en las que tu boca se hace un universo, mientras de cada respiro emanas la idea de lo diminuto de nuestro ser ante la nostalgia de lo desconocido. Sonreí entonces al crepúsculo mientras lento anochecía., y te recordé.
Pensé en aquel día en la que ella despertó. La alarma no dejaba de sonar y no sabía si era el inicio o final, si lo vivido fue un respiro de esos vientos azules en los que volaba, o apenas comenzaba el vuelo anticipada por el ring que caminaba suave por sus iodos, como nunca antes. Permaneció varios minutos quieta, inmune, conoció la voz del silencio que lenta la envolvía. Y no sintió miedo. No sintió miedo por que entendió que no hay diferencia entre vivir dormida y saberte, o caminar despierta y pensarte. Y es que el probarte en ambos casos resulta un sueño. Mi dulce sueño.
Pensé en aquel día en la que ella despertó. Y la roca se hizo pan, como lagrimas a sonrisas, en las que tu sin estar, eres, aquí abrazándome, vas lento, sutil, y sin saberto, al corazón.

Pensé en aquel día en la que ella despertó. La alarma no dejaba de sonar y no sabía si era el inicio o final, si lo vivido fue un respiro de esos vientos azules en los que volaba, o apenas comenzaba el vuelo anticipada por el ring que caminaba suave por sus iodos, como nunca antes. Permaneció varios minutos quieta, inmune, conoció la voz del silencio que lenta la envolvía. Y no sintió miedo. No sintió miedo por que entendió que no hay diferencia entre vivir dormida y saberte, o caminar despierta y pensarte. Y es que el probarte en ambos casos resulta un sueño. Mi dulce sueño.
Pensé en aquel día en la que ella despertó. Y la roca se hizo pan, como lagrimas a sonrisas, en las que tu sin estar, eres, aquí abrazándome, vas lento, sutil, y sin saberto, al corazón.

Y mientras tantas cosas, meras contrariedades.
Incluso ahora te pienso, y a diferencia de ayer, hoy disfruto echarte de menos,
feliz amante de hasta tu ausencia, que ya por ser tuya es amada,
alegre soy de lo que añoche fui amargargura,
amante azul de tus montañas, pese a mí perdida en la osadía de tus ignorancias.
Mientras yo amo tu odias,
mientras yo suspiro tus aires, los míos son tus maldiciones,
y mientras tantas cosas, meras contrariedades,
incluso ahora te pienso, y preferiria pasar cien tristezas a tu lado, que mil alegrías con ellos y sin ti.
feliz amante de hasta tu ausencia, que ya por ser tuya es amada,
alegre soy de lo que añoche fui amargargura,
amante azul de tus montañas, pese a mí perdida en la osadía de tus ignorancias.
Mientras yo amo tu odias,
mientras yo suspiro tus aires, los míos son tus maldiciones,
y mientras tantas cosas, meras contrariedades,
incluso ahora te pienso, y preferiria pasar cien tristezas a tu lado, que mil alegrías con ellos y sin ti.

Xalapa
El manto de antenas plateadas se coronan de luz en cuyo reflejo hierve la luna, opera de colores grizulados tendidos sobre las azoteas de la nocturna Xalapa. La brisa que al danzar serena cae sobre las calles, hacen del asfalto un firme y magnifico espejo de la musa reina de las noches.
Reina que arrulla e incita el sueño, sumergiéndonos tal cual victimas en un oleaje fantástico el océano de las maravillas, entre la selva gris crecida a mano humana se abren luces tenues que como alma adornan y dan vida a la arquitectura de la ciudad.
Entre el palpitar luminoso de la nocturna metrópoli, se distingue la aurora del hogar de la concepción: entrañas que palpitan explotando en el llanto de un ser, vulnerable y ansioso de presenta ante el mundo añorando con la primera lagrima esa luz…
**-----**
Me regale alegrias, regrese a esas calles en las que ñoches añejas me paseaban. Hoy camine, recorde por que me gustan tanto las noches en el silencio de Xalapa. Al final, bebí cafe y fume tabaco, disfrute esa bella platica entre dos, esos sabores amargos a la boca y eroticos al espiritu.
Reina que arrulla e incita el sueño, sumergiéndonos tal cual victimas en un oleaje fantástico el océano de las maravillas, entre la selva gris crecida a mano humana se abren luces tenues que como alma adornan y dan vida a la arquitectura de la ciudad.
Entre el palpitar luminoso de la nocturna metrópoli, se distingue la aurora del hogar de la concepción: entrañas que palpitan explotando en el llanto de un ser, vulnerable y ansioso de presenta ante el mundo añorando con la primera lagrima esa luz…
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Me regale alegrias, regrese a esas calles en las que ñoches añejas me paseaban. Hoy camine, recorde por que me gustan tanto las noches en el silencio de Xalapa. Al final, bebí cafe y fume tabaco, disfrute esa bella platica entre dos, esos sabores amargos a la boca y eroticos al espiritu.