Dos locos.

Esto lo publique en otra pagina hace tiempo y como hoy no tengo mucho tiempo, pues lo plasmo aqui, espero que os guste:
Todo empieza un fin de semana en el cual un amigo me invita al apartamento de sus padres a para un fin de semana, su apartamento estaba en una urbanización con piscinas y playa, llegue un viernes por la tarde, me presento a unos cuantos amigos que tenia allí, su vecino, etc. Fuimos a la piscina y por la noche salimos por la urbanización, un amigo suyo, el y yo a pasear por la playa con la luna llena, son cosas que me encantan, escuchar el mar mientras hablamos y estar tumbados en la arena mientras se mira la luna reflejada en el mar.Al día siguiente nos fuimos a la piscina de la urbanización el y yo solos después se fueron uniendo mas amigos, vino un chico también compañero suyo, una persona que si te fijas un poco, te quedas mirando no sabes por que, la primera impresión que daba era de ser tímido, de ocultar cosas, callado, pero en el fondo abierto, destacaba entre todos por ser un poco mas corpulento que el resto y no pude evitar fijarme en el, le pregunte a mi amigo que quien era y el me contesto, que era de fuera (como todos los que estábamos allí) de Zaragoza, y que venia con su hermano a pasar varias semanas aquí, me dijo que estaba loco. Después yo me fui a la piscina y seguí bañándome y en lo mío pero sin olvidarle.Llego el sábado por la noche, ¡La hora de salir por ahí, discotecas! Teníamos que coger el “trenet” (siempre me ha parecido gracioso ese nombre) para que nos llevase a la ciudad, y en ese mismo tren iba él, ese chico con esa mirada tan dulce y tímida, difícil de explicar que dice tantas cosas. Llegamos a nuestro destino: San Juan, para mi sorpresa mi grupo y el suyo se juntaron y fuimos juntos a los lugares, fuimos a un lugar en el cual habían mesas y sillas, todo esto bailando, total que no se como pero, se acerco a mí y me pregunto: ¿No bebes? Y yo le respondí con satisfacción (no precisamente porque no bebía si no por que me había hablado) que no (no me gusta el alcohol), él me dijo que tampoco bebía, apartir de ese momento conectamos, nos fuimos a hablar a una mesa un amigo suyo, él y yo, tenia la voz mas dulce que había escuchado, hablamos de muchas cosas, me dijo que tenia veintidós años yo en aquel momento tenia diecisiete, pero estaba conmigo, yo caía bien a esa persona que me tenia aturdido con esos ojos, me dio la razón por la cual el no bebía, me dijo que le daban como una especie de ataques, la explicación que me dio en ese momento fue que se convertía en lo contrario de lo que era, si era amable, simpático, tierno y dulce (¡Acerté en mi primera impresión!) Se volvía agresivo y violento. Supongo que en aquel momento mis ojos de enamorado solo veían al ser perfecto, que me de vez en cuando me decía: ¡mira que tía más buena¡ y yo le respondía que si, teniendo solo ojitos para él. Pase toda esa maravillosa noche pegado a el, encontré cosas en él aquella noche que le hacían particular y único, que me encantaba y que nunca había visto en nadie: Su manera de bailar (después de siete años aun no he visto a nadie bailar como él), se tropezó varias veces y yo le cogí (no sé por que me acuerdo de eso quizás por que le podía tocar o abrazar para cogerle) al final de la noche eran las cinco de la mañana me acuerdo de esa inolvidable imagen para mí: dos locos, uno de amor y otro no sé de que, pero el que me invito a su casa me dijo que estaba loco, quizás yo entendí mal y dijo que podía volverme loco de amor, y hablando como si nos conociésemos años, esperando al “Trenet” hasta que llego, se sentó a mi lado hasta que llegamos, quedamos en la piscina al día siguiente y nos despedimos. Llego el día siguiente tan esperado por mí, pero el no apareció, ni por la mañana, ni por la tarde. Llegaba eran las seis y media de la tarde y yo me tenia que ir a las nueve y no lo había visto hasta que media hora después apareció con un amigo, llenándome de ilusión, hasta me olvide de mi amigo que se marcho no se por que y me fui con ellos, esa aptitud era rara para mí, nos fuimos ha echar una partida de billar, éramos tres el iba conmigo y si fallaba alguna jugada me decía que no me preocupase, de alguna manera me sentía protegido por el, sentía que me daba cariño, no se puede explicar con palabras, llego la hora de marcharme, de despedirme, aparentemente fue una despedida como otra, para mi fue una despedida que nunca olvidare y un fin de semana que siempre tendré en mi corazón. Por supuesto le dije a mi amigo que si a la semana siguiente yo podría venir otra vez y me dijo que si, pero esa no pudo ser, ni la siguiente y para la que pudo, el ya no estaba, estaba tan loco por el que le pedí la dirección y el teléfono a mi amigo sin importarme lo que pudiese pensar de mi y le escribí, no me acuerdo lo que le puse, supongo que alguna tontería de adolescente pero sin desvelarle nunca mi amor, ni lo que sentí aquella noche, espere una semana, esa semana se hizo un mes y ese mes año. Han pasado siete años desde ese verano y aun no pierdo la esperanza de que algún día traiga el cartero esa carta esperada de ese chico misterioso. Hay veces que me gusta ponerme a pensar que si que la hubo, contándome lo que yo no me atreví a contarle pero que no llego a mis manos por alguna razón. La primera persona que me hizo despertar el sentimiento del amor, un amor a primera vista y sin saber lo que esa persona podía sentir por mí y nunca lo llegare a saber y eso en cierta parte me gusta, tener esa ilusión de que podía sentir lo mismo que yo, pero que no se atrevía ya que quizás el estaba también tan enamorado como yo y no le gustaba que estuviésemos tan lejos el uno del otro, ya que tenia miedo de que la distancia pudiese hacer el olvido.
Comentario:
¿Y no volviste a saber nada? ¿Y no hay forma de volver a localizarle?
Comentario:
que bonica historia, ay lastima yo no tengo historias asi, me alegro tengas la ilusion y la esperanza de algo, eso es lo que voy ha hacer no perder esas cosas, que de eso tambien se puede vivir jejje
un besico cariñoso
un besico cariñoso