Con mis peores deseos
aislado del amor
cualquier coño es violento
Isla Correyero
Así llevo varias semanas (bueno, algún tiempo más), cargando con ellos y dándole vueltas a un tema de Extremoduro _ Me lo topé buscando poemas de Pepe Ramos:
Y creo que sí, que uno de los mejores peores deseos que se puede albergar hacia otro es precisamente una larga vida. Depende, claro, del grado de satisfacción del sujeto con la propia, pero en muchos casos este mejor peor deseo es totalmente válido: Desear la vida más larga que se pueda tener, y lucidez. Vamos, nada original y poco más que aportar -ya que me encuentro por el camino a David González, una vez más, Alargando la palabra morirse (en Sembrando hogueras, Bartleby, 2001):AUSENCIA DE TI Nº 15Me acuerdo de ti;
me cago en tus muertos...
Roberto Iniesta
Que se te muera el perro.
Que te deje de hablar la peña
y que tu hermana
vuelva a la secta.
Que te despidan.
Que te escriban puta en el coche,
que tu madre se haga ludópata,
que te fallen los frenos y la píldora,
que tengas resaca siempre
y que no me olvides nunca.
Y por casualidad descubro este, magnífico, de Isla Correyero (con el que, definitivamente, me quedo):llegar a esta edad no se lo deseo ni a mi peor enemigo.
apuñalarle de frente o por la espalda.
dispararle, envenenarle, estrangularle
con una cuerda, con un cable o con tus propias
manos.
diferentes maneras de matar a un hombre,
pero si lo que deseas es que ese hombre sufra,
pero que sufra de verdad, que sufra como tú,
entonces déjalo, déjalo
que se muera, que se muera
de viejo.
A todo esto, también creo que lo peor que te puede pasar a veces es que tus deseos se hagan realidad. Yo lo sé, me ha pasado. Y dicen que si los cuentas no se cumplen. Mejor. Hablar, o desbarrar, puede ser el mejor exorcismo. Luego las cosas pasan, y dejan de pasar, todo se diluye y tampoco es para tanto. Los peores deseos acaban por perder intensidad y desvanecerse, al menos en mi caso. Entre tanto, encontré estos poemas.No Fluye Sangre
No he venido a traerte la violencia que habita en mi
corazón.
No he venido a mostrarte mis ojos despintados y mi último
vestido.
No he venido a distraerte ni a olvidar.
Ni vengo a matarte ni a vivir de tu sombra.
He venido a verte envejecer y a que en tu decadencia me
veas como nunca me viste:
Fría, paciente y azul como un cadáver.
Comentario:
Me alegra que compartas el gusto, los gustos. Puedes encontrar algo más en hankover, por ejemplo este: http://hankover.blogspot.com/2008/06/la-gente-segn-pepe-ramos.html y creo que hay algunos videos de recitales suyos en youtube.
Comentario:
Pues a mí me ha pasado al revés, que buscando a Extremoduro, he dado con Pepe Ramos. Me encanta, voy a seguir navegando a ver si pillo por ahí más poemas suyos.


