a mi merced

Es inevitable.
Me gusta irremediablemente ver como asoman las nalgas bajo una camisa o un jersey.
Siento la necesidad imperiosa de extender la mano y acariciar la piel de ese culo circular, que se rendirá a mi caricia como un animalito dócil.
Me deleito ante esa ingenuidad, derramando pensamientos lujuriosos sobre el hacer de mis dedos.
La sutileza del tacto primero.
y ya, a mi merced, y sin nada que lo impida, es mi mano la que se eleva en el aire y acude vertiginósamente hasta azotar la carne que ahora tiembla ruborizándose.
Comentario:
NENA ESTAS HERMOSA QUE BELLEZA SOS DE MUJER IDEAL PARA CUALQUIER HOMBRE QUE BELLA SOS AMOR!
Comentario:
hola bella quiero conoserte manda tu msn al mio ahmad.135@hotmail.com
Comentario:
La caricia de unas nalgas





