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Los sueños de un oso mimoso
No se describirme...describeme tu por favor.
Sindicación
 
Desde mi corazon...
La esperanza que se toca...
la belleza de la creación, del amor que solo se da entre los dos...
presencia en este mundo, es que siento lo que siento...
por que eres un ángel divino que Dios perdió en su camino...
que radia el amor que existe, que trae la felicidad y la dicha de que estes tú conmigo...


Sabes el tiempo que estamos es precioso, cada momento que te llevo...
en mi pensamiento...
en cada momento que vivo...
cada vez que te siento toco el cielo...
cada vez que te observo, veo las estrellas que forman el universo...
cada vez que respiro es por que tu eres mi oxigeno...


Cada momento me acuerdo de ti, hay dentro de mi un amor que es puro e infinito, que valora lo que tu eres, que te apoya sin condiciones...
que te extraña cuando no estas conmigo, que me inspira a decir lo que siento, que saca una sola y única conclusión que yo…

TE QUIERO...
 
Carta para mi sueño...
Cariño te dedico esta carta para decirte con estas bellas letras lo mucho que te quiero.

Cari... te quiero con todo mi corazón,
desde que te conocí me enamore de ti,
me duele no poder estar a tu lado,
Té extraño tanto, esperanzas tengo
de algún día estar junto a ti,
y no separarnos nunca.

Añoro poder estar entre tus brazos
decirte palabras de amor al oído,
besarte, abrazarte y consentirte,
acariciar cada parte de tu cuerpo,
poder caminar tomados de la mano
como dos tontos enamorados.

Recordar el día que nos conocimos,
compartir malos y buenos momentos,
pasar los instantes más bellos,
vivir felices, disfrutar nuestros momentos
mas intimos...

Y solamente quiero decirte con el corazón,
que te quiero y, siempre te quedrè mi dulce amor...
 
Tengo ansias de tus besos...
Mi tesoro, siento ansias de tus besos...
soy sin ti la mitad de aquello que pudiera ser si tuviera aquí...
tu esencia, tu mirada, tus caricias, no soy ajeno a lo que es sentir tu presencia, tu voz, tu aroma que dulcemente embelesa mis sentidos.

Cobijo mis deseos de tenerte con el manto fiel de la esperanza...
Miro al cielo, contemplo tu sonrisa...

Extraño todo de ti, desde tu voz hasta tu piel...
Tu piel sí que anhela el calor de mi piel en esas tardes de invierno... Me levanto y miro afuera, me gusta contemplar el alba...
Sentir la brisa que llega y roza mi cara como invitándome a seguirla a donde va...
Acabar de una vez con esta cruel distancia que separa tu cuerpo de mi cuerpo, tus labios de mis labios...

Siento ansias de tus besos, pero aún no llega el momento...
todo pasará como pasa todo y entonces cari... estaremos tú y yo camino de la felicidad...

Te espero y te quiero como siempre...


Manuel


 
Mi sueño...mi deseo...
La vi salir por la puerta con su alegría debajo del brazo, oculta a los demás dentro del abrigo.
Traía el pelo suelto al aire con sus rizos y los ojos oscuros fijos en mi y, vanidoso, me sentí su hombre.
Era la segunda vez que nos veíamos y sin embargo, ya habíamos estado juntos muchísimo antes de ser nosotros. Cuando decidimos entre los dos que ella nacería primero y mas tarde vendría yo al mundo para así jugar a encontrarnos.
Vino directa a mi boca, y a partir de ahí ya no dejó de darme regalos, el primero en los labios, caliente y lleno de musicalidad.
Su voz sonó tan familiar... tan anhelada...
Me dijo que había salido del trabajo antes de tiempo...
Subió al coche, y después de ajustarnos el cinturón de seguridad salimos a las calles de la ciudad sin importarme el destino.
Yo excusaba mi incomodidad manifiesta, con el trayecto hasta llegar allí, muy dificultoso debido al intenso tráfico y a la multitud de obras y cortes de calle que asolaban la ciudad en aquellos días, cuando la realidad era, que estar a su lado e ir conduciendo al tiempo se me hacía dificil. Yo quería poder mirarla sin miedo, acariciarla y vestirla de besos cuanto antes.
Fuimos a un restaurante italiano y nos pusieron en una de esas mesas pequeñas para dos. Estaba frente a mi, tan cerca, y mucho mas lejos de lo que debíamos estar. Ya desde que nos bajamos del coche nos agarramos las manos instintivamente, tenían vida propia y se buscaban, jugueteaban, se necesitaban.
Durante la comida charlamos de nosotros, nuestras raices, nuestras vidas, como poniendonos al día de todo lo acontecido en ese tiempo. Estaba tan hermosa que me costaba oír el murmullo de la gente que charlaba y se movía a nuestro alrededor.
Compartimos el postre, como dos adolescentes juguetones. Para entonces mis naranjos ya estaban en flor y lucían su blanco mas intenso, su perfume lo impregnaba todo.
La pregunta después del café fue puro formalismo, los dos sabíamos perfectamente donde queríamos ir a continuación, y me sorprendí de mi propio atrevimiento al proponerselo.
Llegamos al hotel y ella llevaba las manos en los bolsillos del abrigo, con los brazos pegados a los costados, intentando sujetar sus miedos, pero con pasos seguros a mi lado y yo, vanidoso, me volví a sentir su hombre.
La habitación no era muy grande para tanto amor y tanto goce como habría de manar allí, pero no recuerdo siquiera el color de la colcha, o la moqueta.
Mis cinco sentidos eran ella y para ella desde hacía horas...
Entró en el baño y yo, mientras tanto desnudé mis pies blancos y me senté en un pequeño banco junto a la ventana. A pesar que la tarde era lluviosamente preciosa, di la espalda al gris y subiendo los pies al asiento, abrazando mis rodillas, esperé la vuelta de ella...
Apareció de nuevo y se sentó tímidamente en el borde de la cama. Yo no quería que se sintiera incomoda ni tan solo una milésima de segundo y me acerqué a ella. La besé en las perfectas líneas que dibujan sus labios y me tumbé boca abajo junto a ella.
Levantó ligeramente mi camisa a cuadros y metió la manos para acariciarme la espalda con suma suavidad. De forma muy delicada recorría los senderos desde el borde de mis vaqueros hasta donde ya comenzaban a desplegarse mis alas, entonces yo, vanidoso una vez mas, me sentí hombre, si... su hombre.
Levanté la cara y me acerqué de nuevo a recoger mis regalos, la besé con la avidez del que nunca ha conocido el agua del río y descubre que es dulce. Bebí de su boca y enjugue mi lengua en su piel mientras iba retirando muy despacio su ropa.
Su vello se erizaba y su respiración se agitaba al ritmo en que se estremecía toda. Subió los brazos y me dejó saborear su vientre mientras le bajaba la cremallera de su falda negra. Que hermosa la vi y que luz se reflejaba dede el lecho, una luz de azul intenso con destellos blancos y perfume a naranjo.
Me ayudó a desprenderse de la prenda y se mostró ante mí con toda su belleza. No tardé en abrazarla de nuevo, en los parpados, en los hombros. Desabroché el precioso sujetador donde guardaba las gemas que son sus senos y los besé también, no quería dejar ni un centímetro de ella sin presentarle mis labios como sus mas fervientes servidores.
A partir de ahí, se desató el torrente que hasta ese instante bramaba por salir, y por librarse de las cadenas que los miedos y convencionalismos le habían puesto a sus compuertas.
Me abrazó, besó y acarició,
me miró, lamió y gimió.
La besé, acaricié y la sentí,
miré, lamí y gemí.
Nos estremecimos, palpamos,
abrazamos, chupamos,
gozamos y miramos.
Enredamos nuestras piernas,
reímos, hablamos,
soñamos y, totalmente...
NOS ENTREGAMOS
Sentí su abrazo cuando estaba dentro de ella. Me sentí bien. Nuestros sexos respondían a todas las llamadas por que no se localizaban en una parte concreta, se habían extendido por todo el cuerpo hasta salirse de el y caer sobre el otro. Se mezclaron nuestras salivas y nuestro sudor, el néctar del placer ya era una mezcla de los dos.
La amé con los cinco sentidos, pues eran ella, y para ella...
Bebí de sus dulces jugos. Las yemas de mis dedos y mi boca se se embriagaron del suave talco de sus rincones. La oí gemir y pedirme amor como se oye una canción entre las montañas al atardecer, vi en sus ojos y en su cuerpo la alegría de sentirse amada y admirada, y me embriague con el aroma de sus lirios, abiertos para mi.
La amé como un hombre, y la quise como un niño cuando deja de llorar y esboza una sonrisa inocente después de recibir un beso.
Pasé nueve horas junto a ella ese día, y el tiempo permaneció quieto oyendo nuestra musica durante nueve horas, se detuvo a su lado, y al despedirnos... el tiempo no se atrevía a continuar adelante...
Todo son deseos...pero como ella dice:muchos deseos se hacer realidad...
Todo fue un sueño...y sigo soñando...cari...
 
Dedicado a ti...que me das la felicidad...
Solo quiero la oportunidad de vivir este momento..... donde pueda reflejarme en tus ojos....

LLenando nuestras vidas con besos tiernos... anhelantes... amantes.... Descubriendo nuestros sentimientos.... Sintiendo vibrar con cada gota de nuestros cuerpos....

Si me miras... me haces estremecer...

Si me besas... puedo enloquecer...

Si me tocas desfallezco....

por tanto amor que tengo dentro......

y sabes????

tengo todo esto para ti....

tu sabes si lo tomas... o lo dejas ir....

pero yo... ya soy feliz.... al saber y sentir que puedo amar....

que TE QUIERO.... aun a travez del tiempo y que nos separa......

SIMPLE Y SENCILLAMENTE....

TE QUIERO....

con mi amor.. pa ti ..especialmente...cari...gracias VALENTINA...


Manuel



 
Mi primer dia
Como un niño con zapatos nuevos,
asi me siento en esta andadura por estos mundos
Llevo mucho tiempo mirando blog, disfrutando de lo bien que escriben la personas que visito, aunque no dejo comentarios en muchisimos de ellos.
Desde este blog solo quiero compartir mis letras con todos los que gusten leerme, no soy escritor , ni estudiante ni nada por el estilo, solo soy un humilde currante que se pasa el dia lellendo cosas mientras trabaja, asi que por mi forma de escribir os pido disculpas ,intentare hacerlo lo mejor posible...
gracias a tod@s...