PESADILLA
Dios está enojado conmigo. Me hace sufrir, me castiga, me machaca y lloro… Yo, para el que las lágrimas eran el último recurso para pasar el día acudo a ellas como si fueran la única barra donde estabilizarme antes de caer en picado a los infiernos. Me han debido echar mal de ojo y la cruz de Caravaca que llevo en el cuello también ha debido pasar de mí.
Mi estómago me golpea, hace que me doble y después recibo una patada en el culo cuando ya he tomado la posición. El cerebro se ha ido a dar una vuelta por las calles de la locura y creo que se ha enamorado de ella. La ama con locura, ama la locura…
Mis piernas flaquean y pronto fallarán definitivamente para hacerme tropezar en medio del tumulto. Odio la música, la gente compactada, las bicicletas, la navidad, la muerte y los recuerdos.
Dios me ha escogido este invierno para martirizarme. Es como un experimento del estilo al gran hermano en el que eligen a una persona y le bajan el nivel de felicidad al máximo para ver cuánto tiempo aguanta sin suicidarse. Estoy rozando el límite.
La espalda me tira hacia atrás y me achaca el tanto tiempo que paso de pie últimamente, me anima a tumbarme para la eternidad y va por el buen camino de convencerme.
La vida me propone viajar a la deriva sin conocimiento alguno de su historia, desfilar en ropa interior cuando mis vergüenzas se ven hasta vestido con un pluma. Desnudo y vestido me sonrojo ante todo el mundo y lo único que quiero es salir huyendo en cuanto se den la vuelta desinteresados en mi persona.
Tengo frío y pierdo el abrigo. Pierdo el orgullo, el amor y hasta el trabajo ya mismo, pero no pierdo la vergüenza que me haga sacar pecho ante los problemas. Tengo veintitrés años, casi veinticuatro y parezco tener menos que mi un bebé de pecho.
Desearía tener un maestro para todo, un consejero en mi hombro que me mienta al oído cosas bonitas sobre mí y me tire de las orejas cuando se me suban demasiado. Un verdugo que me escarmiente por mi bien y una princesa que no piense en el poder ni en la riqueza, sino en el amor que es lo que de verdad vale en esta vida. Y salud. Que alguien brinde por la salud de los que me rodean, la mía me da lo mismo cuando todo está tan turbio por dentro.
Dios se ha propuesto fastidiarme las navidades, la ilusión y la vida, pero aún así lo llevo colgado del cuello y lo dejo descansar en el cabecero de mi cama para que también tenga acceso a mis sueños. Aún así creo que toda tormenta se calma, todo fuego se apaga y toda pesadilla concluye cuando despertamos. A ver si me suena pronto la alarma…
Mi estómago me golpea, hace que me doble y después recibo una patada en el culo cuando ya he tomado la posición. El cerebro se ha ido a dar una vuelta por las calles de la locura y creo que se ha enamorado de ella. La ama con locura, ama la locura…
Mis piernas flaquean y pronto fallarán definitivamente para hacerme tropezar en medio del tumulto. Odio la música, la gente compactada, las bicicletas, la navidad, la muerte y los recuerdos.
Dios me ha escogido este invierno para martirizarme. Es como un experimento del estilo al gran hermano en el que eligen a una persona y le bajan el nivel de felicidad al máximo para ver cuánto tiempo aguanta sin suicidarse. Estoy rozando el límite.
La espalda me tira hacia atrás y me achaca el tanto tiempo que paso de pie últimamente, me anima a tumbarme para la eternidad y va por el buen camino de convencerme.
La vida me propone viajar a la deriva sin conocimiento alguno de su historia, desfilar en ropa interior cuando mis vergüenzas se ven hasta vestido con un pluma. Desnudo y vestido me sonrojo ante todo el mundo y lo único que quiero es salir huyendo en cuanto se den la vuelta desinteresados en mi persona.
Tengo frío y pierdo el abrigo. Pierdo el orgullo, el amor y hasta el trabajo ya mismo, pero no pierdo la vergüenza que me haga sacar pecho ante los problemas. Tengo veintitrés años, casi veinticuatro y parezco tener menos que mi un bebé de pecho.
Desearía tener un maestro para todo, un consejero en mi hombro que me mienta al oído cosas bonitas sobre mí y me tire de las orejas cuando se me suban demasiado. Un verdugo que me escarmiente por mi bien y una princesa que no piense en el poder ni en la riqueza, sino en el amor que es lo que de verdad vale en esta vida. Y salud. Que alguien brinde por la salud de los que me rodean, la mía me da lo mismo cuando todo está tan turbio por dentro.
Dios se ha propuesto fastidiarme las navidades, la ilusión y la vida, pero aún así lo llevo colgado del cuello y lo dejo descansar en el cabecero de mi cama para que también tenga acceso a mis sueños. Aún así creo que toda tormenta se calma, todo fuego se apaga y toda pesadilla concluye cuando despertamos. A ver si me suena pronto la alarma…
La humanidad posee dos alas:
una es la mujer,
otra el hombre.
Hasta que las dos alas
no estén igualmente desarrolladas
la humanidad no podrá VOLAR.
cuánta razón en tan pocas palabras.
una es la mujer,
otra el hombre.
Hasta que las dos alas
no estén igualmente desarrolladas
la humanidad no podrá VOLAR.
cuánta razón en tan pocas palabras.
Comentario:
Muchísimas gracias por tu apoyo SC, se nota que eres un buen amigo (aunque no sepa ahora mismo quién eres), pero te agradezco tus palabras de apoyo. Intentaré hacerte caso en lo máximo posible e irme rehaciendo como pueda. Por ahora lo estoy consiguiendo, he decidido tachar cosas del pasado aunque no rajar las hojas que he escrito y seguir hacia delante. Un salu2 enorme y hasta pronto amigo.
Comentario:
La felicidad,¿que es la felicidad? es ese sentimiento al k nos aferramos de manera incosciente para tener un apoyo y no afrontar la realidad de manera seria y racional.
Dios no nos da la felicidad pero nos enseña a buscarla en cualkier rincón de nuestro corazón. La felicidad viene y va es como decir:"pan de hoy y hambre pa mñna" el destino es el k tiene nuestras cartas,pero nosotros las jugamos y todos esos sentimientos de angustia en los describes como te sientes no te dejaran ser feliz hasta k aprendas a convivir con ellos en plena harmonia.
Tienes k ser fuerte sacar fuerzas de donde no las tienes y dejar k tu imaginacion y tu cerebro caminen juntas por el camino de la racionalidad no es momento para lamentarse esta es tu historia y tu decides como vivirla y llevarla.
Nadie dijo k la vida fuese facil,pero, ya por todo lo k ella nos ofrece como experiencias,vivencias,conversaciones etc.. merece la pena vivirla,no creés?
No es para k ahora k pasas por un momento de bajón pierdas todas las cosas buenas k has vivido,se k será dificil volver a tu vida normal antes de tu relación pero lo primero y mas importante k debes hacer ahora es encontrarte a ti mismo y descubrir lo k ahora te hace feliz,el pasado pasado es y no te pido k te olvides de el pero cierra esa etapa de tu vida y empiza una nueva, y cuando encuentres tu verdadero yo sé:FELIZ.
Se despide un amigo y animo!!!!
Dios no nos da la felicidad pero nos enseña a buscarla en cualkier rincón de nuestro corazón. La felicidad viene y va es como decir:"pan de hoy y hambre pa mñna" el destino es el k tiene nuestras cartas,pero nosotros las jugamos y todos esos sentimientos de angustia en los describes como te sientes no te dejaran ser feliz hasta k aprendas a convivir con ellos en plena harmonia.
Tienes k ser fuerte sacar fuerzas de donde no las tienes y dejar k tu imaginacion y tu cerebro caminen juntas por el camino de la racionalidad no es momento para lamentarse esta es tu historia y tu decides como vivirla y llevarla.
Nadie dijo k la vida fuese facil,pero, ya por todo lo k ella nos ofrece como experiencias,vivencias,conversaciones etc.. merece la pena vivirla,no creés?
No es para k ahora k pasas por un momento de bajón pierdas todas las cosas buenas k has vivido,se k será dificil volver a tu vida normal antes de tu relación pero lo primero y mas importante k debes hacer ahora es encontrarte a ti mismo y descubrir lo k ahora te hace feliz,el pasado pasado es y no te pido k te olvides de el pero cierra esa etapa de tu vida y empiza una nueva, y cuando encuentres tu verdadero yo sé:FELIZ.
Se despide un amigo y animo!!!!
Comentario:
Levanta un poco la cabeza. A ver... un poquito más. Así, ok. Ahora respira despacito por la nariz y no pares hasta que te llenes bien de aire por dentro. ¿Ya está? Antes de soltarlo, espera. Piensa que todo ese aire es felicidad. No quieres soltarlo, verdad? Pero no te va a quedar más remedio que hacerlo, y lo sabes. No te preocupes, suéltalo, que dentro de poco volverás a respirar. Y así, todo el tiempo. Ánimo!
Bisou
Bisou
Comentario:
Gracias por tu apoyo Raúl, espero que Dios esté empezando a soltarme la soga pq creo que esta vez se ha pasado un poquito. Y gracias por tu comentario. Un salu2.
Comentario:
Venga tronco, anímate un poco, que parece que se te vaya a caer el mundo encima, y ya sabes lo que dicen : " Dios aprieta pero no ahoga ". Todo, tanto lo bueno como lo malo, es pasajero. Por cierto, muy interesante tu blog, sigue así. Un saludo.





