¿Qué, de tus putrefactas tierras, traes,
fétido, demacrado y vil villano,
que le incumbe a mi natal Puertollano
y en sus calles, con mil demonios caes?.
Oculta ya esa estúpida mirada
que a sus habitantes atemoriza
pues el mal viene con pizarra y tiza
hasta en colegios de alma inmaculada.
¿Que sino dictó detenerte aquí
para dejarnos el pueblo infectado?
¿quien cesó en Florida o el del iraquí?.
Da igual de mi pregunta el resultado.
Si el mal augurio no se va de aquí
la buena vida habrá terminado.