<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[eriko* desde japón para el mundo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/dsdjpnxalmnd/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Mi conquagésima incursión en el mundo de los blogs, aventuras en la nada.]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[curranding (que es gerundio)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/dsdjpnxalmnd/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[Sucede que aquí la menda, como cualquier otro ser humano que se precie, detesta su trabajo. La verdad, lo único que me preocuparía si me echasen es tener que buscarme otro, pero perder un trabajo tan rastrero como el mío no me daría pena ninguna.<br/><br/>Trabajo en el hotel Grand Hyatt Tokyo como staff en los banquetes de boda (y cualquier otro tipo de banquetes y/o fiestas con buffet), o también ayudando en los restaurantes dentro del hotel cuando no hay personal suficiente. Trabajo. O podría decir que me explotan. Es improsionante de qué manera te exprimen todo lo que te puedan sacar, porque piensan que tienen derecho a ello. Es impresionante, también, la manera en la que pierden los papeles. El mínimo, error o desliz son imperdonables, y así se encuentran a veces las discusiones; los gritos mas inverosímiles.<br/><br/>Últimamente uno de los managers, que antes era una persona bastante amable - todo sea dicho de paso - nos ha puesto el ojo encima a mí y a otra de las chicas de los banquetes, ¡y librémonos de que nos toque en su sala! Con él alrededor, incluso respirar es pecado capital, y al infierno te ahorras el viaje porque ya lo tienes a él cerca para interpretar el papel de Satán cabreado. Las últimas broncas que me he tragado han sido por cosas como: alguien en mi grupo le sirvió el entrante de adultos a una niña, alguien retiró el show plate de un sitio donde la persona correspondiente aún no había llegado, etc... cuadra que yo estaba en ese grupo, y cuadra que al manager no se le ocurre nada mejor que agarrarnos a los cuatro miembros del grupo y llevarnos a los bastidores y empezar a gritar como si le fuera la vida en ello. Es tan ridículo que no me entra en la cabeza. Algo tan fácil como llevarle a la niña la comida especial para niños, disculparse y cambiársela, se convierte en una montaña, o en una cordillera mismo, si ocurre en la sala de este chico. <br/><br/>Lo que mas me rompió de todo fue cuando me soltó, a mí personalmente - sí, señores, a mí - que "tengo mala actitud". ¿Qué? ¿Perdón? ¿Dígame? Creo no haber oído bien... Cuando me dijo lo de que le habían puesto la comida de mayores a la niña, yo no supe cómo reaccionar así que pedí perdón. Me volvió a gritar, y le volví a pedir perdón, siguió rezongando y pedí perdón. Me disculpé como ochenta mil veces por algo que no había hecho, ¿y todo para qué? Para que después de habernos echado la bronca a los cuatro del grupo en comuna, me agarrase a mí aparte por el brazo y me soltara que "tengo mala actitud". Casi se me caen los ojos de las órbitas, lo juro. O sea, pido perdón por algo que no he hecho, y encima tengo "mala actitud". Lo que casi se me cae, ademas, son las lágrimas, despues de haberme tragado semejante marrón... tener que escuchar eso! <br/><br/>De verdad, no me entra en la cabeza. Y lo peor de todo es que no es sólo un manager. Son TODOS asi. Yo creo que el trabajar en ese lugar demoníaco los vuelve a todos locos, es igual que tener animales enjaulados. Si no, no me lo explico. Enseguida, por prácticamente nada, pierden los papeles y se ponen a chillar, y tampoco saben escuchar.<br/><br/>Por mi parte, trato de ignorarlos en la medida de lo posible. La mayoría de lo que dicen me entra por un oído y me sale por el otro, pero a veces llega un momento en el que me dan ganas de retorcerles el pescuezo a todos, como a las gallinas.<br/><br/>Si hubiera sabido que tanta gilipollez era posible de concentrarse en un solo individuo, y tantos individuos gilipollas de concentrarse en el mismo hotel, ¡¡a buenas horas, mangas verdes!!!<br/><br/>Con este panorama, no es difícil entender por que nunca hay suficiente personal.]]></description><author><![CDATA[eriko*]]></author></item><item><title><![CDATA[de animales guardamuertos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/dsdjpnxalmnd/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[Cuando una, a mi edad, empieza a leer <i>"Del sentimiento trágico de la vida"</i> de Unamuno pensando que se va a topar con un libro serio y filósofico, no puede por menos que sentirse sorprendida cuando descubre que filosófico será todo lo que quiera pero que eso de serio... en fin, habrá que dejarlo suspendido en el aire. Desde que leí <i>"San Manuel Bueno, mártir"</i> y me enamoré de Unamuno y su manera de pensar (jamás en la vida había encontrado mis propios pensamientos plasmados en papel de una manera tan impresionante) había siempre pensado en Unamuno como un tipo, si no otra cosa, serio. Un poco jocoso en sus detalles, tales como aquel de enemistarse con cierto famoso escritor y dirigir sus cartas a la calle que recibía su nombre como <i>"calle del viejo loco"</i>, pero serio, al fin y al cabo.<br/><br/>Sé que debería haber empezado a sospechar cuando supe que las cartas, pese a estar dirigidas a la <i>"calle del viejo loco"</i> llegaban a su destino, pero lo que estaba a punto de contemplar se escapaba a mi imaginación (que últimamente anda escasa). Y es que bajo (o quizás debería decir encima) tamaña filosofía, que no por ello deja de ser interesante, las propias expresiones del autor se llevan a veces la palma del interés. Desde "no lo sé bien" o "creo", liberally scattered through the text, hasta las más tamañas metáforas y descripciones del comportamiento humano y animal. Frases que, de haberlas dicho cualquiera de nosotros durante un café de sobremesa no tendrían más trascendencia que tres o cuatro carcajadas, pero que verlas impresas en un supuesto libro de filosofía... en fin, que da que pensar.<br/><br/>Los dos párrafos que más me han descolocado son los siguientes.<br/><br/><i>"El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho que es un animal afectivo o sentimental. Y acaso lo que lo que de los demás animales le diferencia sea más el sentimiento que no la razón. Más veces he visto razonas a un gato que no reír o llorar. Acaso llore o ría por dentro, pero <b>por dentro acaso también el cangrejo resuelva ecuaciones de segundo grado</b></i> (Miguel de Unamuno)<br/><br/>Tras semejante revelación, lo mejor es dejar de leer durante un rato, o al menos es lo que yo hice. Por un lado me dio la risa loca, y por el otro no me cabían los ojos en las órbitas de lo que acababa de leer. Vale que eso seguramente lo podría haber dicho cualquiera, incluso cambiando el cangrejo por cualquier otro animal y las ecuaciones por novelas de 1000 páginas pero... que no, que una no acepta que eso pueda estar en un libro de filosofía. Eso sí, hace mi simpatía por Miguel de Unamuno unas cuantas veces mayor. A veces hasta lamento que esté a unos cuantos metros bajo tierra, porque ese hombre tendría que haber sido la bomba aunque fuera sólo para salir a tomarse un cafecito.<br/><br/><i>"Mil veces y en mil tonos se ha dicho cómo es el culto a los muertos antepasados lo que enceta, por lo común, las religiones primitivas, y cabe en rigor decir que lo qu emás al hombre destaca de los demás animales es lo de que guarde, de una manera o de otra, sus muertos sin entregarlos al descuido de su madre la tierra todoparidora; <b>es un animal guardamuertos</b>. ¿Y de qué los gaurda así? ¿De qué los ampara el pobre?</i> (Miguel de Unamuno)<br/><br/>Aquí me mató - ¿tendrá que venir alguien a guardarme ahora? - La filosofía en sí, el tema que trata, no tiene desperdicio. <br/><br/>El ser humano es de lo más absurdo, y si nos paramos a pensarlo veremos que en verdad no tiene el más mínimo sentido eso de que guardemos muertos, sobre todo teniendo en cuenta lo que ocupan y el poco espacio del que disponemos. Es una filosofía seria, señores, hasta que a Unamuno le da por inventarse la palabra <b>guardamuertos</b> y después se deshumaniza a sí mismo preguntando, como si el ser humano fuese una raza animal recién descubierta, y compadeciéndose de él, que por qué extraña razón guardará este raro animal a sus muertos.<br/><br/>Y sigue en esa tónica. No puedo esperar a terminármelo, aunque me acojona un poco el hecho de tener que escribir después un ensayo con mis opiniones al respecto. Que aunque sólo tienen que ser 4 páginas o así, tengo encima que pasarlo al inglés, y ahí seguro que toda la gracia de Unamuno se va al traste. No sé ni si preguntarle al profesor si podría hacer una excepción por mí y permitirme escribirlo en español, ya que total él es argentino jejejeeee.<br/><br/>Sigo leyendo.]]></description><author><![CDATA[eriko*]]></author></item><item><title><![CDATA[¿y lueeeeego? <i> ~ con acento gallego ~</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/dsdjpnxalmnd/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[Desde aquel día en el que abandoné España con 17 tiernos añitos y habiéndome graduado, con excelencia, del bachillerato de Humanidades (o lo que es lo mismo, habiendo terminado el instituto) con mis bártulos bajo el brazo, mi hermanico de la mano, las lágrimas secas para siempre (o eso creía yo), y el resto de mis muebles y pertenencias difíciles de llevar a cuestas desmontadas y viajando a lomos de un bonito barco, mientras yo subía a pie en un Boeing 747 de lo más corrientito, desde aquel fatídico día, una larga retahíla de preguntas viene a atormentarme cada vez que tengo las defensas bajas.<br/><br/><b>¿Por qué las arañas saben tejer? ¿Por qué no tengo una vida normal como la de todo el mundo? ¿Por qué he perdido mi identidad? ¿Por qué no sé a dónde volver ni qué me depara el futuro? ¿Quién es ese pedazo de tío bueno? ¿Por qué Espinete duerme con pijama y luego anda por la calle desnudo? ¿Quién está haciendo sonidos guturales como si fuera un ganso en clase? ¿¡Por qué!? </b>Las dudas existenciales me atormentaban. Me torturaban. Me flagelaban con látigos mientras dormía. Y sin embargo, la pregunta mayor, una de las pocas que escucharía de boca de la gente (y no de mi subconsciente, como el resto, a ver si os vais a pensar que venía alguien y me planteaba semejantes intrigas), estaba todavía por llegar, y todavía me persigue de vez en cuando: <i>"¿y cómo llegaste a Japón?"</i> Fíjese uno que la pregunta no es ni "por qué", ni "debido a qué razón" ni, "con qué motivo" sino "cómo". ¿Y <i>cómo</i> llegué a Japón? <br/><br/><b>Pues en avión</b>, como todo viajero que se precie. Y es que a mí, eso de nadar, nunca se me ha dado nada bien.<br/><br/>Se me antoja a mí que es esta una pregunta de lo más absurda, y se presta a mis instintos cachondeíles más profundos e innatos. ¿Y cómo llegaste a Japón? Me recuerda, siempre e inevitablemente, al típico "¿y lueeeego?" que en mi aldea, así como en tantas otras localidades gallegas, es una conjunción interrogativa y no una preposición, ¡dónde va a parar! Como aquel día que, según me contó mi hermano, alguien preguntó a otro alguien (en el campo de futbito de mi aldea) acerca de un evento que iba a tener lugar, y una vez recibida la respuesta, uno de los interfectos preguntó: "¿Y luego?". A lo que el otro contestó "Luego (después) no sé". "No, no, ¿y luego?" "Que no sé te digo (no me calientes, ostia)" "No, leches, que ¿y luego? Que, ¿cómo es eso? Que, ¿y por qué?" <i>"................ ¿por qué no utilizarán aquí las preposiciones como en el resto del mundo?" </i>Pues esta historia, esta y no otra, es la que me da vueltas en la cabeza cada vez que alguien me pregunta que cómo llegué a Japón.<br/><br/>Últimamente, la mayoría de las veces que me topo con esta pregunta es en los chats o en el MSN. Algunos podrían pensar que en el MSN sería bastante improbable que me hiciesen semejante pregunta, ya que uno suele tener ahí añadido a la gente que ya le conoce, pero por alguna extraña razón que yo ignoro, cada día miles de desconocidos invaden mi MSN para hacerme la dichosa preguntita, o lo que es peor, tratar de utilizarme como traductora privada (y encima gratuíta) de japonés. A los demás me los tropiezo por el mIRC cuando el aburrimiento llega a tanto que tengo que lanzarle un hueso para que se vaya a roerlo y deje mi tibia en paz. Lo que pasa es que el mIRC a veces llega incluso a aburrirme más, ya que una persona en mi situación (no olvidemos que estoy en Japón) termina por acabar identificándose como si fuera una apestada cibernética, y conseguir una conversación medianamente normal es prácticamente imposible. Las conversaciones suelen empezar tal que así:<br/><br/><i> pregunton24> hola preciosa<br/>eriko*> weeee<br/>pregunton24> cm stas???<br/>eriko*> biens, y tu?<br/>pregunton24> tb, de donde? </i><br/><br/>Llegados a este punto, no lo puedo evitar: se me hace un nudo en el cerebro. ¡Mierda! Ya tenían que salirme con la preguntita. Las dudas me corroen. No sé qué contestar. Si digo que Vigo será mentira, porque ahí me limité a crecer. Si digo que Orense también será mentira, porque ahí me limité a nacer, y eso no lo hace a uno de un lugar, ¿no? De todas maneras, escoja cual escoja de los dos, si resulta que el interfecto vive en la misma ciudad, luego tendré que pasar a explicar que no, por diversas razones, no vivo ahí. A veces contesto uno, a veces otro. A veces he incluso llegado a preguntar: "¿dónde vivo o de dónde soy?" para recibir como respuesta: "Sí" y quedarme con la cara a cuadros delante de la pantalla. Otras veces, me dejo de explicaciones y remilgos y suelto directamente: <b>"Tokyo"</b>.<br/><br/>Las reacción consecuente puede ser una y sólo una, de las siguientes:<br/><br/><b>a) </b>No me contestan más. <i>(Ésta nunca me la explicaré, la verdad,... ni que les fuera a contagiar la lepra)</i><br/><br/><b>b)</b> Contestar, contestan: "Sí, claro, y yo de Nueva Delhi". Y después, ya no me contestan más.<i> (¿Pero es que de verdad es tan difícil de creer?)</i><br/><br/><b>c)</b> Hacen un comentario: "huy qué lejos..." y ya no contestan más. <i>(Aquí yo empiezo a desesperar)</i><br/><b><br/>d)</b> Directamente, no se lo creen. Versión: "Sí, claro, y yo de Nueva Delhi... ¡eso me lo vas a tener que demostrar!" ¡¡Pero si yo no tengo que demostrar nada, alma cándida!! Sabré yo dónde vivo, vamos... y encima, ¿cómo carajo quieren que se lo demuestre? ¿Fotos? Por favor. Yo sé qué es verdad, y tengo fotos, ¿pero qué prueban? Hoy en día cualquiera puede conseguir fotos de Japón online y rularlas por ahí. La verdad, no me entra en la cabeza. A veces charlamos un rato, yo tratando de averiguar qué tipo de prueba quieren, y los otros mareándome la cabeza. Pueden ocurrir dos cosas: que uno de los dos mande al otro a freír monas al Congo, o que directamente nos dejemos de hablar porque sí. Caso de que al final acepten mis pruebas y me crean, llegará la inevitable pregunta: <i>"¿y cómo llegaste a Japón?".</i><br/><br/><b>e)</b> Se lo creen y me dan un poco de cháchara, aunque estos también suelen ser de los que preguntan <i>cómo </i>llegué a Japón. La conversación es agradable y amena hasta cierto punto, pero aquí el interlocutor pertenece a esa raza en la que en un principio no se ofrecen a intercambiar más información (MSN, etc) y además sabes que, de producirse otro encuentro, os seríais más indiferentes que dos amebas en el Jurásico. <br/><br/>En definitiva, que nada nunca llegará a nada. Y no es que vaya buscando algo, pero aún así el panorama es bastante frustrante.<br/><br/><b>Como iba diciendo, a Japón llegué en avión. Punto pelota.</b>]]></description><author><![CDATA[eriko*]]></author></item><item><title><![CDATA[para empezar]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/dsdjpnxalmnd/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[podría decirse que hoy, hoy y no otro día cualquiera, hoy he reabierto los ojos al mundo que me rodea. hacía ya tiempo que la apatía se me estaba comiendo (sí, sí, esas mordeduras en mis piernas no me las ha hecho mi perro imaginario, como os he ido contando a todos pero........... ejjJem... retomemos el tema) como iba diciendo, hacía ya tiempo que la apatía se me estaba comiendo. un esquema de mi vida podría resumirse tal que así:<br/><br/>lunes . clase<br/>martes . trabajo<br/>miércoles . clase<br/>jueves . clase<br/>viernes . trabajo<br/>sábado . trabajo<br/>domingo . ¡coño! no hay clase ni trabajo... ¿qué hago yo ahora? <i>- y el consiguiente encogimiento de hombros y mirada perdida -</i><br/><br/>pero, y digo <b>PERO</b> algo inesperado ocurrió en el medio de esta tremebunda rutina la semana pasada. y cuando digo <i>algo inesperado</i> me refiero, ni más ni menos, que a la incursión, con premeditación y alevosía, de gérmenes en mis fosas nasales, en mi garganta,... vamos, en mi cuerpo, en general. con el consecuente desgaste, fiebre, tembleque, tos, llorarle a un profesor desalmado que me obligó a hacer un examen, mendigarle medicinas al profesor argentino de filosofía, a ver si se apiadaba de una paisana aunque no sea argentina y, una vez en casa, el viajecito en ambulancia hasta el hospital cuando la fiebre llegó a los 40º y pensé que me iba a reventar el cerebro. todo eso para que, pese a mi pánico a las agujas, me pusiesen un bonito suero, complemento de la temporada otoño-invierno, en la mano izquierda, y acto seguido, con premeditación, alevosía y mala ostia, porque hay que tener mala ostia, me metiesen un palo tipo "hola-soy-un-limpia-orejas-de-esos-pero-en-versión-larga-y-estoy-aquí-para-joder-tu-existencia" por la nariz, hasta la tráquea, para ver si tenía gripe. me dijeron después que "el análisis de sangre ha dado resultado que no tienes gripe". eeeeehm... disculpen, ¿el qué? ¿el análisis de <i>qué</i>?  Y digo yo, le tendré pánico a las agujas pero... si lo que iban a analizar del palito era la sangre y no cualquier otro tipo de fluídos extraños o gérmenes que se agarrasen a él pensando que era una pértiga, ¿por qué no me sacaron la sangre del brazo como hace todo el mundo? digo yo, ¿eh? ya que estaban. no es por cuestionar la profesionalidad de nadie pero... <br/><br/>total, que allí estaba yo a la vuelta, más tirada que nada, la noche del jueves al viernes. y así he estado yo hasta hoy: sobre mi querido <i>futon</i> más tirada que nada el viernes, y el sábado, y el domingo, y ayer, y hoy. he tenido tiempo de sobra para desestresarme, <i>no</i>hacer los deberes, mirar para el techo, ver la tele, ordenar la habitación de al lado, congelarme de frío, comer pipas, delirar, bajarme música, bajarme vídeos, bajarme vídeos musicales, comer gominolas, gastar cajas de pañuelos, discutir con los imbéciles del trabajo sobre mis muy válidas razones para no aparecer por allí cuando considero que mi salud es más importante, escuchar al encargado restregarme en las narices babosadas sobre que "otros" van aunque se encuentren mal, decidir callarme e ignorarle para no terminar cometiendo asesinato, comer sopa de maíz y, sí, por fin, la actividad que más ocupada me ha mantenido entre ayer y hoy: leer blogs. no es que me vaya el voyeurismo pero, esta vez era el aburrimiento el que se me estaba empezando a comer, y encontré en la lista de favoritos un blog que había encontrado por casualidad hace tiempo y que había guardado para leermelo con calma "después". <i>después</i> se convirtió en el equivalente de <i>unos meses</i> pero, como dicen por ahí, más vale tarde que nunca, y así empecé a leerlo, al principio para matar el tedio y después más inmersa en la historia, en la blogera, en sus amigos, en sus aventuras, en su manera de ver el mundo, en su fascinante modo de escribir. y una vez lo terminé completo me adentré en más blogs de ya.com para descubrir a un montón de blogs escritos por mujeres paisanas, por mujeres españolas, por mujeres que yo ni siquiera imaginaba que estuvieran ahí fuera. y en algún momento sentí una especie de orgullo, una especie de conmoción, una especie de mano que me daba una colleja en el medio de mi arrobación. <br/><br/>sí, por fin, en el medio de este universo dejado de la mano de la hormiga atómica, existían blogs que valía la pena leer. blogs no sólo bien escritos, sino que hacían reír. blogs que te llegaban. blogs con historias que contar. blogs vivos, que respiraban. aluciné. habiendo pasado los últimos meses observando blogs de amigos y no tan amigos tanto en español, como en inglés, como en japonés, que no dicen más que cuatro cosas (hoy me levanté, comí, me duché, cené, me dormí - huy, perdón, son cinco), son insulsos, cuando hacen reflexiones son siempre exactamente de lo mismo (una y otra vez), salvo gloriosas excepciones, digamos que estaba ya un poquito harta. porque encima, la mayoría, carecen del mínimo talento para escribir (ya no hablemos de las falta de ortografía). y aquí estaba yo, extasiada sentada en mi futon contemplando un mundo nuevo que ni siquiera había imaginado que existiese. ¡había vida más allá de los espacios del messenger! y encima, resultaba que era vida inteligente. <br/><br/>por mi parte, creo haber tenido 3 blogs desde que descubrí que existían hasta hoy en día (este sería el 4º). el primero, directamente no me acuerdo en absoluto de qué iba. el segundo supongo que narraba mis aventurillas como residente on campus en una universidad yankee, pero acabé borrándolo y destrozándolo porque el cazurro con el que estaba entonces malinterpretaba y tergiversaba todas mis palabras, y mis posts acababan siempre en discusiones y disgustos. lo borré a mi pesar, porque en aquel entonces había aprendido un poquito de html y me había currado muchísimo el template y layout. el tercero es el space de msn que tengo, y en el que sólo escribo estupideces cada año bisiesto, a falta de inspiración mejor. y el cuarto, el cuarto es esta cosa. ¿y por qué? ¿por qué?<br/><br/>la verdad, no lo sé. de algún modo, después de leer tantos blogs tan perfectos, sentí que quería darle a esto una nueva oportunidad. que quería terminar con el síndrome de la pantalla en blanco. que quería volver a escribir. que podía darle sentido.<br/><br/>en fin...<br/><br/>eso...<br/><br/>que lo voy a intentar.<br/><br/>welcome to my little world ;-)]]></description><author><![CDATA[eriko*]]></author></item></channel></rss>
