Como el tiempo...
Hoy está siendo un día muy extraño, después de unos dias de fiesta he vuelto a trabajar pero sabiendo que es o era mi último día en él. Hace días que sé que esto ha de suceder pero hasta hoy no he sido plenamente consciente, no me hacia a la idea de que el lunes no tengo que levantarme temprano, que no hay ningún trabajo al que acudir, que otra etapa laboral ha terminado... todo el mundo me anima... seguro que vuelves pronto, ya verás como enseguida te llaman, seguro que el lunes está por aquí... y yo lo único que les puedo decir es que ojalá tengan razón y en poco tiempo vuelva a trabajar en lo que me apasiona. Debería estar ya acostumbrada, desde que empecé es lo mismo, el sino de ser suplente y aún así no me puedo quejar, cuando me hago a la gente, al trabajo y al ambiente se termina y vuelta a empezar... nueva gente, nuevas tareas, nuevas exigencias y siempre poniendo buena cara porque nunca sabes cuando los volverás a necesitar... Pero como en todo lado malo hay uno bueno, he conocido mucha gente, alguna de ella excepcional otras simplemente ahí están, tengo mucha experiencia vital en cuanto a diferentes ambientes y eso curte mucho. De esta última etapa me llevo un buen recuerdo personal, lo pasé mal al principio pero para bien o para mal me acabé acostumbrando.
El contrapunto dulce de este día lleno de despedidas llegará por la noche con un reencuentro y una celebración. En pocas horas estaré celebrando el treinta aniversario de una amiga (la primera que llega a esta cifra), ahora quizás más conocida que amiga. Durante un tiempo fue una parte importante en mi vida aunque nunca llegasemos a ser confidentes. El tiempo y las circunstancias nos han separado y sólo de vez en cuando nuestros caminos confluyen de nuevo. Cuando me propusieron asistir no lo dudé ni un instante, habían pensado en mi y sólo por eso ya vale la pena asistir. Además ¿a quién se le ocurriría decir que no a una cena en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad?
El contrapunto dulce de este día lleno de despedidas llegará por la noche con un reencuentro y una celebración. En pocas horas estaré celebrando el treinta aniversario de una amiga (la primera que llega a esta cifra), ahora quizás más conocida que amiga. Durante un tiempo fue una parte importante en mi vida aunque nunca llegasemos a ser confidentes. El tiempo y las circunstancias nos han separado y sólo de vez en cuando nuestros caminos confluyen de nuevo. Cuando me propusieron asistir no lo dudé ni un instante, habían pensado en mi y sólo por eso ya vale la pena asistir. Además ¿a quién se le ocurriría decir que no a una cena en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad?
Comentario:
Hola Desdémona!He saltado a tu blog desde el de Irenia y ahí va mi primer comentario. Yo, yo diría que no a una cena en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad. Es que en algunos ambientes me siento... no sé, fuera de lugar :S Espero que te lo pasaras bien y siento lo de tu trabajo. Suerte!! Voy a seguir leyendo-te :) Saludos.
Comentario:
Ya sabes cuánto me duele tu situación. Espero que bien pronto te llamen de nuevo o bien salga algo en otro laboratorio.
Seguro que lo pasaste la mar de bien en la cena :-)
Ah!, te recuerdo que tenemos una gran amiga común que hace 3 años que pasó de los 30 :-) De nuestro grupo más cercano, la siguiente eres tú ;-)
Seguro que lo pasaste la mar de bien en la cena :-)
Ah!, te recuerdo que tenemos una gran amiga común que hace 3 años que pasó de los 30 :-) De nuestro grupo más cercano, la siguiente eres tú ;-)
Comentario:
Ánimo y paciencia.
Ojalá encuentres algo pronto.
Ojalá encuentres algo pronto.





