<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[DUDONGO]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Arquitectura de Información. Usabilidad.]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Ceguera a los colores]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200501]]></issued><modified><![CDATA[200501]]></modified><created><![CDATA[200501]]></created><summary><![CDATA[Ceguera a los colores]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Ceguera a los colores]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_17.htm"><![CDATA[<br/>¿Sabes qué es el daltonismo?. ¿Te gustaría saber si eres daltónico?. ¡ Atrévete a probar si eres hombre!<br/><br/>Digo lo de hombre porque un ocho por ciento de los hombres padecen algún tipo de daltonismo, mientras que las mujeres raramente se ven afectadas por esta anomalía.<br/><br/><br/>¿Qué número lees aquí?<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/prueba_daltonismo1.gif" alt="" border="0" width="227" height="227"/><br/><br/><br/>*El sujeto "normal" ve el número 8. <br/>*El sujeto daltónico ve el número 3. <br/>*El ciego al color no ve nada.<br/><br/><br/>¿Qué número lees aquí?<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/prueba_daltonismo2.jpg" alt="" border="0" width="227" height="227"/><br/><br/><br/>*El sujeto "normal" ve el número 2.<br/>*El sujeto daltónico no ve nada.<br/><br/><br/>¿Qué número lees aquí?<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/prueba_daltonismo3.jpg" alt="" border="0" width="227" height="227"/><br/><br/><br/>*El sujeto "normal" ve el número 5. <br/>*El sujeto daltónico no ve nada.<br/><br/><br/>¿Qué tal, eres daltónico?. Pues nada, bienvenido al club. No debes preocuparte, ya que como habrás visto, has podido sobrevivir hasta la fecha sin ni siquiera haber notado nada especial.<br/><br/>El ocho por ciento de los hombres padecen una alteración celular de la retina que les impide percibir los colores adecuadamente. Esta anomalía se denomina daltonismo y rara vez afecta a las mujeres.<br/><br/>En la retina se encuentran dos tipos de células, conos y bastones, que hacen posible la visión. Los primeros son los responsables de la percepción de los colores. En ocasiones, los conos sufren una alteración genética que impide que el sujeto perciba los colores de la manera convencional.<br/><br/>El daltonismo en su forma clásica se hereda como un rasgo recesivo ligado al cromosoma X. Por eso, este padecimiento es prácticamente exclusivo del género masculino.<br/><br/>Los hombres sólo tienen un cromosoma X, mientras que las mujeres tienen dos. Si una mujer recibe un cromosoma X con el rasgo de daltonismo, será portadora de la anomalía, pero no la presentará porque su otro cromosoma compensa el defecto, mientras que un<br/>hombre siempre presentará la enfermedad, ya que su cromosoma X defectuoso no puede compensarse. Para que una mujer tenga daltonismo, sus dos cromosomas X deben estar afectados, o sea,  que su padre sea daltónico y su madre sea portadora o bien daltónica.<br/><br/>Mucha gente cree que ser daltónico implica ver el mundo únicamente en tonos de blanco y negro, sin percibir otros colores. Esto sólo ocurre cuando se padece la enfermedad de conos monocromáticos. Lo habitual es que el daltonismo se presente como una deficiencia en la percepción de los colores.<br/><br/>Un daltónico no distingue bien la diferencia entre algunos colores, especialmente el rojo y el verde, si la iluminación no es buena. <br/> <br/>El daltonismo no ocasiona alteraciones graves en la vida diaria, pues de acuerdo a estadísticas, los daltónicos no tienen mayor frecuencia de accidentes de tránsito, ni mayor incidencia en otras patologías oculares.<br/><br/>Se trata simplemente de una manera distinta de percibir los colores. Hay que precisar, también, que el daltónico distingue los colores, pero tiene problemas para discriminarlos. Además, los daltónicos desarrollan una especial habilidad para distinguir distintas intensidades de luz o de color.<br/><br/><br/><a target="_blank" href="http://www.webpersonal.net/unsitiomas/test_daltonismo.htm">Leer más</a><br/><br/>Aquí vemos tres ejemplos en los que parte de la información se "resalta" en color rojo. Provienen de webs que reciben una gran cantidad de tráfico.<br/><br/><br/>Ejemplo 1<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/ejemplo_ceguera_al_rojo1.jpg" alt="" border="0" width="321" height="149"/><br/><br/><br/>Ejemplo 2<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/ejemplo_ceguera_al_rojo2.jpg" alt="" border="0" width="370" height="222"/><br/><br/><br/>Ejemplo 3<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/ejemplo_ceguera_al_rojo3.jpg" alt="" border="0" width="275" height="76"/><br/><br/><br/><a target="_blank" href="http://www.iathink.com/2004/01/seeing_red.html">Leer más</a><br/><br/><br/>Probablemente, si estás leyendo esto y no perteneces al selecto club de los daltónicos, te resultará difícil de creer que haya alguien que tenga problemas a la hora de distinguir los colores en estos ejemplos. Tú distingues perfectamente el rojo del negro y te parece increible que alguien "aparentemente normal" no sea capaz de distinguir algo tan evidente.<br/><br/>Pues empieza a creértelo y empieza a tenerlo en cuenta en tus diseños. De esa forma llegarás a más gente, no perderas clientes y harás la vida más fácil a muchísimas personas, entre las que me incluyo.<br><br><br>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Todo sobre el color]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200501]]></issued><modified><![CDATA[200501]]></modified><created><![CDATA[200501]]></created><summary><![CDATA[Todo sobre el color]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Todo sobre el color]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_16.htm"><![CDATA[<br/>Si necesitas saber algo relacionado con el tema "Color", es muy probable que lo encuentres en esta web:<br/><br/><br/><a target="_blank" href="http://www.colormatters.com/entercolormatters.html">Color Matters</a><br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/color_matters.jpg" alt="" border="0" width="360" height="189"/><br/><br/><br/>Podemos encontrar información sobre Teoría del Color, cómo el color afecta nuestra mente, aspectos psicológicos y culturales y, por supuesto, mucha información sobre el mundo del color en los ordenadores e Internet.<br/><br/><br><br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA["Curiosidades sobre Google"]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200501]]></issued><modified><![CDATA[200501]]></modified><created><![CDATA[200501]]></created><summary><![CDATA["Curiosidades sobre Google"]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA["Curiosidades sobre Google"]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_15.htm"><![CDATA[<br><br/>En una reciente entrevista en San Francisco, Marissa Mayer, actual product manager de Google, contó algunas "curiosidades" acerca de Google.<br/><br/>Marissa Mayer forma parte del equipo de Google desde Junio de 1999,<br/>habiendo ocupado puestos de responsabilidad en el departamento encargado de la experiencia de uso.<br/><br/>Entre otras cosas, afirmó que si la página de inicio de Google es tan sencilla es debido a que los fundadores no sabían HTML y querían una interfaz rápida (sin comentarios).<br/><br/>Se puede leer más <a target="_blank" href="http://alan.blog-city.com/read/1003011.htm">aquí</a><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Google en la Prehistoria]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200501]]></issued><modified><![CDATA[200501]]></modified><created><![CDATA[200501]]></created><summary><![CDATA[Google en la Prehistoria]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Google en la Prehistoria]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_13.htm"><![CDATA[<br><br/>Internet nació hace cuatro días. ¿Cómo será dentro de, pongamos, diez años?. ¿Y dentro de veinte años?. Nadie lo sabe, claro. <br/><br/>Hemos comparado la página de inicio de uno de los "grandes", Google, hace seis años, con la que tiene ahora.<br/><br/>Página de inicio de Google el 11 de Noviembre de 1998, cuando no la conocía casi nadie:<br/><br><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Google_11_Nov.98.jpg" alt="" border="0" width="509" height="304"/><br/>Eran tiempos de pruebas en Google. Pocos días después, el 2 de Diciembre de 1998, Google tenía este aspecto:<br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Google_2_Dic.98.jpg" alt="" border="0" width="510" height="305"/><br/>Seis años después, el 5 de Diciembre de 2004, la página de Google es así:<br/><br><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Google_5_Dic.04.jpg" alt="" border="0" width="509" height="304"/><br/>Han pasado seis años, toda una eternidad en la vida de la Red, sin embargo, Google sigue fiel a sus orígenes: ante todo simplicidad.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El mapa del sitio (I)]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200412]]></issued><modified><![CDATA[200412]]></modified><created><![CDATA[200412]]></created><summary><![CDATA[El mapa del sitio (I)]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El mapa del sitio (I)]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_10.htm"><![CDATA[<br/>Podemos definir el mapa del sitio como un plano general que muestra su estructura y funcionalidad.<br><br/>No nos referimos al mapa del sitio que a modo de directorio aparece en la página de inicio de muchas webs, generalmente con acceso en la zona superior derecha de la página. Hablamos de un mapa del sitio previo al diseño y construcción del sitio web.<br/><br/>El mapa del sitio es un documento de referencia en cualquier proyecto web. Las visitas al mapa del sitio serán contínuas durante todo el proceso de creación del mismo, para revisar su estructura y hacer todas las modificaciones que sean necesarias. Aún después de que la web se haya puesto en funcionamiento, el mapa del sitio es un documento fundamental, imprescindible para efectuar cualquier modificación.<br/><br/>Generalmente se muestra en un solo folio de papel, para ser más manejable, aunque en algunos proyectos el gran volumen de información y la compleja estructuración de la misma precisan soportes más grandes, también en papel, que suelen ser colgados en la pared para su consulta y manipulación.<br/><br/>El mapa de sitio no incorpora elementos de diseño. Su objetivo es que el cliente vea la estructura del sitio. Una vez conseguida la aprobación del cliente, el diseñador o diseñadores ya tienen algo con lo que empezar a trabajar.<br/><br/>Es un documento "vivo", que se está modificando contínuamente, por lo que es importante que etiquetemos los diferentes documentos con algún distintivo, como fecha o versión, para evitar encontrarnos con un montón de papeles sin saber cuál es la versión más actualizada.<br/><br/>Antes de empezar a diseñar nuestro mapa, hemos de revisar el diagrama que hemos creado con anterioridad. ¿Podemos mejorarlo?. Posiblemente sí. Es fundamental huir de las prisas en este estadio, ya que las modificaciones que hagamos ahora son sencillas y económicas y pueden mejorar sensiblemente la funcionalidad del futuro sitio.<br/><br/>Lo ideal es que, una vez tengamos claro nuestro diagrama, este sea validado por el cliente y el equipo que va a desarrollar el sitio, antes de ponernos a trabajar en el mapa.<br/><br/><br/><b>Desarrollar categorías</b><br/><br/><br/>Ahora se trata de que aquellos escenarios de uso que habíamos identificado en nuestro diagrama, los tenemos que trasladar a categorias lógicas, para que toda la información del sitio quede bien organizada.<br/><br/>La información se puede organizar de diferentes maneras, pero la predominante es la organización jerárquica. La mayoría de los sitios web tienen una organización jerárquica. En el mundo físico, tenemos la costumbre de organizar y ordenar las cosas por familias o grupos y, después, utilizar subcategorias más pequeñas. <br/>Hacemos esto con los utensilios de cocina, o con la ropa, por ejemplo.<br/><br/>A veces, al organizar la información de un sitio web, el sistema jerárquico puro no es el más adecuado, por lo que tenemos que utilizar un sistema mixto. Por ejemplo: si vamos a organizar el contenido de una web de venta de música, la organización de los distintos álbumes puede hacerse por estilos, por intérpretes ordenados alfabéticamente, por décadas musicales...<br/><br/>Aunque a veces las categorias son obvias, en ocasiones puede resultar más difícil organizar el contenido del sitio.<br/><br/><br/><b>El aluticaje</b><br/><br/>Extraña palabra, ¿verdad?. En realidad no significa nada, es una palabra que utilizo como regla nemotécnica para acordarme de cinco maneras de organizar los contenidos:<br/><br/>1.- Alfabeto<br/>2.- Lugar<br/>3.- Tiempo<br/>4.- Categoría<br/>5.- Jerarquía<br/><br/>Casi toda la información puede organizarse utilizando estos cinco parámetros y, generalmente, más de uno de ellos.<br/>Por ejemplo, el sitio que vende música, que comentábamos antes. Vamos a ver diferentes maneras de organizar los álbumes con nuestro <b>aluticaje</b>:<br/><br/>1.- Alfabeto: por orden alfabético, según el nombre del grupo o intérprete.<br/><br/>2.- Lugar: según la nacionalidad del intérprete o grupo. Europeos, Americanos, Africanos, Asiáticos, etc.<br/><br/>3.- Tiempo: ordenados por décadas. Los 60, los 70, los 80, etc.<br/><br/>4.- Categoría: clásica, rock, pop, etc.<br/><br/>5.- Jerarquía: álbum más barato o más caro.<br/><br/>Esta sería una forma de organizar la información, pero no la única, ni tampoco la mejor necesariamente.<br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Diagramas]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200412]]></issued><modified><![CDATA[200412]]></modified><created><![CDATA[200412]]></created><summary><![CDATA[Diagramas]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Diagramas]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_9.htm"><![CDATA[<br/>En nuestras conversaciones con nuestro cliente hemos de obtener información que nos sirva para identificar a los usuarios del sitio web en el que estamos trabajando.<br/><br/>Una vez tenemos definidos los perfiles de nuestros usuarios, hemos de imaginar los posibles escenarios de uso que describan sus necesidades y comportamiento.<br/><br/>Todos estos datos pueden trasladarse a un diagrama, que será el "borrador" que nos servirá de base para, posteriormente, elaborar el mapa del sitio y después el prototipo<br/><br/>Utilizar esta secuencia de forma sistemática ayuda a no dejarse ningún detalle importante, aparte de que el cliente percibe una imagen más profesional de nuestro trabajo.<br/><br/>Nuestro cliente puede verse confundido ante nuestra pregunta sobre los escenarios de uso del sitio web. No se trata de que nos diga "todo" lo que se puede ver o hacer en el sitio, sino de intentar identificar aquellos patrones de comportamiento que son previsibles para determinados perfiles de usuarios.<br/><br/>Por ejemplo, en una web especializada en restaurantes, los usuarios empezarán buscando restaurantes de su zona en un listado y, posteriormente, acotarán la búsqueda según precio. Esto sería un escenario de uso.<br/><br/>Esto nos ayudará a la hora de decidir que habrá en nuestro menu principal, en la página de inicio y, consecuentemente, a definir la jerarquía de los distintos contenidos del sitio. Algo aparentemente tan sencillo, puede complicarse bastante según la temática del sitio y, lógicamente, según el volumen de información que tengamos que organizar.<br/><br/>Ahora que ya hemos definido a nuestros usuarios y sus escenarios de uso, tenemos que hacer un diagrama  que nos ayude a construir la mejor estructura para "sostener" la información del sitio.<br/><br/><br/><b>Cómo hacer diagramas</b><br/><br/><br/>Con los diagramas intentamos describir gráficamente todos los escenarios de uso, descartando redundancias, de forma que las necesidades de nuestros usuarios queden cubiertas de la forma más simple y eficaz posible. El propósito del diagrama es visualizar qué es lo que podrán hacer nuestros usuarios en nuestro sitio.<br/><br/>Si quieres dar una buena imagen a tu cliente, mejor utiliza Visio o Illustrator, o cualquier otro programa similar. Siempre queda más profesional que hacerlo a mano, en un folio de papel. Yo, personalmente, utilizo Visio para hacer mis diagramas, mapas de sitio y prototipos, pero hay quien prefiere Powerpoint u otros.<br/><br/>Un ejemplo que a mí me gusta mucho para explicar cómo se hace un diagrama es el de los empleados de una gran empresa, cómo se dirigen a sus casas al terminar la jornada laboral y qué hacen durante el trayecto de sus oficinas a sus domicilios.<br/><br/>Definamos los pérfiles de usuario:<br/><br/>1.- Los que utilizan el metro.<br/>2.- Los que utilizan el autobús.<br/>3.- Los que van caminando a casa.<br/>4.- Los que conducen su propio vehículo.<br/>5.- Los que utilizan el tren de cercanías.<br/><br/><br/>Ahora definamos los escenarios de uso:<br/><br/><br/>1.- Empleados que van de la oficina a su casa.<br/>2.- Empleados que paran en el banco y en una cafetería.<br/>3.- Empleados que consultan los horarios y tarifas en la estación.<br/>4.- Empleados que adquieren billetes para viajar.<br/><br/>Al combinar los pérfiles de usuario con los escenarios de uso es cuando podemos dibujar nuestro diagrama, que nos servirá posteriormente para la elaboración del mapa del sitio. Ya sé que habrá quien diga que podemos obviar este paso, e irnos diréctamente al mapa del sitio, para ganar tiempo. Si queremos hacer un trabajo minucioso la metododología es esencial, para evitar olvidos, errores y redundancias.<br/><br/>Con los diagramas no pretendemos definir todas las páginas de nuestro sitio, no hace falta llegar a tanto nivel de detalle, ni mucho menos. Se trata de definir "lugares", por donde el usuario tendrá que pasar para conseguir sus objetivos. <br/><br/>Este diagrama corresponde a un proyecto para el sitio web de los Yankees de Nueva York. No fue el diagrama definitivo, pero da una idea de lo que hemos visto antes. <br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Diagrama.jpg" alt="" border="0" width="346" height="301"/><br/><br/><br/>Los diagramas se hacen mejor con papel y lápiz, ya que se cambia contínuamente de idea durante su elaboración, por lo que las modificaciones son frecuentes. Trabajar a mano da más agilidad. Otra cosa es la presentación al cliente, que debe ser lo más profesional y esmerada posible. En este caso se ha exagerado al máximo la intensidad de los colores para resaltar las diferentes categorias.<br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Seguimos con Renfe]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200412]]></issued><modified><![CDATA[200412]]></modified><created><![CDATA[200412]]></created><summary><![CDATA[Seguimos con Renfe]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Seguimos con Renfe]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_8.htm"><![CDATA[<br/>En la primera media hora con Renfe.es, como vimos en el artículo anterior, se detectaron errores de diseño, algunos más graves que otros, que dificultan o impiden la consecución de objetivos por parte del usuario.<br/><br/>Vamos a dedicar un poco más de atención a la web de Renfe. No hemos pretendido hacer una evaluación heurística de este sitio, que precisaría de más tiempo de dedicación y de un estudio más detallado. <br/><br/>La web de Renfe, tal como dijimos anteriormente, no aprovecha bien el espacio, utilizando a menudo elementos innecesarios, supérfluos, llegando en ocasiones a duplicarlos. Hemos de tener en cuenta que el primer contacto visual del usuario con un sitio web es crítico. Localizar visualmente la información debe convertirse en una tarea fácil. Cuanto más recargada esté nuestra página, tanto más difícil se lo ponemos a nuestro visitante.<br/><br/>Si el visitante ha llegado hasta nosotros por casualidad, o es la primera vez que nos visita deliberadamente, corremos el riesgo de que nos abandone con rapidez, porque le resulte incómoda la interfaz. <br/><br/>Renfe debe preguntarse cuál es el propósito de su web y qué objetivos persigue. Lógicamente, la venta de billetes debería ser su objetivo principal, para beneficiarse de la automatización del proceso y abaratar costes. Por el contrario, la compra de billetes no sólo resulta dificultosa, sino que, en ocasiones, es imposible de llevar a cabo, como ocurre en el caso de los trenes de cercanías<br/><br/>No parece muy preocupada Renfe con las ventas que pueda efectuar a través de su web. Si nos situamos en "Mundo tren" y accedemos a "Tienda Renfe", vemos que no tenemos opción de comprar online, sino que tenemos que hacerlo por teléfono, fax, o correo electrónico. Realmente muy operativo. Se desaprovecha así el impulso de compra, tan habitual en Internet, y que difiere de la actitud de compra que predomina en el mundo físico. Y ya que estamos en esta página, no puedo evitar volver a hacer mención a algo que hemos comentado con anterioridad: la obsesión de Renfe.es por hacernos creer que estamos en un sitio diferente al que creemos estar. Esta es la pantalla que aparece cuando seleccionamos "Mundo tren" y después "Tienda Renfe":<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Tienda_Renfe.jpg" alt="" border="0" width="301" height="197"/><br/><br/><br/><b>No quiero que compres</b><br/><br/>Parece que es el mensaje que nos transmite Renfe, después de decepcionarnos con sus planteamientos. Vamos a situarnos nuevamente en su página de inicio. En la zona superior derecha encontramos la palabra TIKNET, y debajo "Compra de billetes". Por cierto, ¿qué aporta la palabra Tiknet al proceso de compra?. ¿No contribuye a introducir un nuevo elemento de confusión en la navegación de la página?. Además, ¿es probable que alguien diga: "he comprado un billete de tren por Tiknet", o es más probable que diga que lo ha comprado por Internet?. Si no aporta nada bueno y encima contribuye a confundir, ¡no lo pongas!.<br/><br/>Ahora la situación se va a complicar un poco más para el usuario. En cuanto haga click en "Compra de billetes" accederá a una página de la cuál hemos obtenido la siguiente captura:<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Tiknet1.jpg" alt="" border="0" width="500" height="212"/><br/><br/><br/>El menú de la izquierda es el que, teóricamente, nos permitirá iniciar el proceso de compra, que es lo que hemos venido a hacer aquí. No obstante, al hacer scrolling para leer la información referente al sistema de venta de billetes, nos vamos a encontrar con una pantalla en la que el menú de la izquierda ha quedado parcialmente oculto, impidiendo acceder a varias de las opciones, entre ellas "Compra de billetes". <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Tiknet2.jpg" alt="" border="0" width="537" height="191"/><br/><br/><br/>Durante la simulación del proceso de compra de un billete, hemos observado que los datos del tren seleccionado no quedan memorizados, teniendo que introducirse de nuevo una vez hemos hecho click en el carrito. No sólo se consigue irritar al usuario, también se aumentan las posibilidades de cometer errores.<br/><br/>El proceso de compra sólo es posible ser llevado a cabo por usuarios registrados. ¿Cómo soluciona Renfe la incidencia, tan habitual por otra parte, de que un usuario no recuerde su código?. ¿Nos lo enviará rápidamente a la dirección de correo electrónico vinculada, como suele resolverse el problema en la mayoría de los sitios?. Pues no, tendremos que hacer una llamada telefónica, pero además a un 902, que no es un teléfono gratuito.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/codigo_de_cliente.jpg" alt="" border="0" width="395" height="186"/><br/><br/><br/>Nuevamente se aprecia un error de colocación de texto con respecto a los campos de introducción de datos. En este caso ocurre con "código de cliente" y "clave secreta". Ninguno de los textos está donde tendría que estar  y puede dar lugar a errores por parte del usuario.<br/><br/><br/><b>El teléfono de contacto</b><br/><br/>Incluir un teléfono de contacto es fundamental en los sitios web que estén dedicados total o parcialmente al comercio electrónico. Renfe.es así lo entiende, pero equivoca el concepto, a nuestro parecer, ya que incluye dos teléfonos diferentes, en vez de uno que centralice toda la información y redirija al usuario al departamento que mejor le pueda atender. Se conseguiría, además, descargar la cabecera de elementos supérfluos.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Telefonos.jpg" alt="" border="0" width="187" height="35"/><br/><br/><br/><b>Se me ha parado el motor</b><br/><br/>En el artículo anterior, criticábamos la ubicación del texto e iconos de la zona superior derecha, ya situados en un nivel secundario de navegación, donde presumiblemente se podía contactar con la empresa y realizar búsquedas del contenido interno del sitio. Ya entonces comentamos que la palabra buscar no actúa como vínculo. Bueno, tampoco el pequeño icono situado a la derecha del campo de búsqueda lo hace. O sea, buscar es imposible. Con el agravante de que el mapa del sitio, como vimos anteriormente, es totalmente ineficaz.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/contacto.jpg" alt="" border="0" width="226" height="51"/><br/><br/><br/>También llama la atención que dicha opción de búsqueda no se incluya en todas las páginas de la web, como sería lo esperado, especialmente en la página de inicio, que es donde normalmente resulta más necesario.<br/><br/><b>Preguntas más frecuentes</b><br/><br/>Es curioso que el usuario de Renfe sólo plantée CUATRO preguntas frecuentes a la compañía. ¿No justificaría eso que la información relacionada con dichas preguntas estuviera perfectamente accesible en un lugar destacado de la web?. <br/><br/>Lo que resulta pretencioso es la frase "Todas las respuestas a sus preguntas". ¿Tan simple y previsible es el usuario de Renfe?. ¿Acaso no se merece un sistema de ayuda un poco más completo?<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/faq.jpg" alt="" border="0" width="192" height="117"/><br/><br/><br/><b>Esconder información relevante</b><br/><br/>La información relevante ha de estar en un sitio visible. En la zona inferior izquierda de la página de inicio aparece un enlace denominado "Alteraciones en el servicio". ¿A qué se refiere exáctamente, a algo relacionado con el funcionamiento de la web?. Pues no, se refiere a los servicios mínimos disponibles en periodo de huelga de trenes, durante el último trimestre del presente año. Es una información relevante, que debería estar más visible en la página principal. <br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Banner_inferior.jpg" alt="" border="0" width="411" height="36"/><br/><br/>Justo en zona inferior izquierda de la página principal hay tres enlaces: "Emisión de pagarés", "Proveedores" y "Oferta de empleo público", que podrían incluirse en alguna de las secciones principales del menú, por ejemplo en "Empresa". Aquí, al fondo de la página, son difícilmente localizables y, además, contribuyen a recargarla.<br/><br/>Si seguimos en la zona inferior de la página, encontramos un banner estático que nos avisa de que ya es posible comprar billetes en Internet para trayectos Madrid-León y Madrid-Vitoria, y que al pincharlo nos lleva diréctamente a la sección de Tiknet. Nosotros nos preguntamos: ¿Alquien dudaba que se pudiera adquirir billetes para dichos trayectos?. ¿Suponen un porcentaje elevado del total de billetes emitidos por Renfe para merecer un banner en la página principal?, y si así fuera, ¿por qué no darle un lugar más destacado a una noticia tan relevante.<br/><br/>Por último, también en la zona inferior, pero situado en la zona derecha de la pantalla, aparece un banner sobre el Referéndum de la Constitución Europea. ¿Necesita Renfe sobrecargar su página principal con publicidad de temas ajenos a la temática de su web?.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[30 minutos con renfe.es]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200411]]></issued><modified><![CDATA[200411]]></modified><created><![CDATA[200411]]></created><summary><![CDATA[30 minutos con renfe.es]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[30 minutos con renfe.es]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_7.htm"><![CDATA[<br><br/><b>Aprovechar el espacio</b><br/><br/>Un error en el que se cae a menudo, es la mala utilización del espacio al diseñar las páginas de inicio. Es cierto que es importante que el usuario reconozca a primera vista dónde se encuentra, y el logotipo de la empresa, normalmente situado en el márgen superior izquierdo de la página, debe ser fácilmente localizable.  Sobredimensionar dicho logotipo nos hace perder espacio, que podría aprovecharse para introducir otros elementos o dar más claridad al conjunto total. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/principal_de_renfe.jpg" alt="" border="0" width="494" height="289"/><br/><br/>Del mismo modo: ¿qué aporta la ventana situada a la derecha del logotipo, donde van apareciendo una serie de fotografías?. ¿Tiene alguna utilidad para el usuario?. ¿Le ayuda en la consecución de lo que ha venido a buscar a este sitio, o contribuye a distraerle?.<br/><br/><br/><b>¿Dónde estoy?</b><br/><br/>El usuario siempre debe saber dónde se encuentra. Si la arquitectura y diseño del sitio no se han hecho correctamente, puede perderse con facilidad. Si queremos que la experiencia sea satisfactoria, hemos de diseñar rutas sencillas e intuitivas. En renfe.es nos encontramos con cosas como estas:<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/atencion_al_cliente.jpg" alt="" border="0" width="196" height="86"/><br/><br/><br/>Esto es lo que se nos muestra en la parte superior de la pantalla cuando hacemos click en "Atención al cliente".  Evidentemente, si "estoy aquí", no estoy donde quería estar. En caso contrario, en vez de seleccionar "Atención al cliente", como he hecho, hubiera seleccionado "Empresa" en el menú principal.<br/><br/>Del mismo modo, si selecciono "Plataforma Mercancías" en el menú principal y se despliega en dos opciones: "Mercancías" y "Terminales", al seleccionar "Terminales" debo poder leer la ruta que he utilizado para llegar a esa página.<br/>Debería poder leerse: Inicio> Plataforma mercancías> Terminales, pero lo que encontramos es:<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/Terminales.jpg" alt="" border="0" width="219" height="94"/><br/><br/><br/>Se repite el error si seleccionamos "Comunicación", apareciendo lo siguiente: Estás aquí> Inicio. Y un poco más arriba leemos "Gabinete de prensa". Pero de "Comunicación" no encontramos nada.<br/>Como si realmente estuviéramos en la página de inicio, cuando no es así:<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/comunicacion.jpg" alt="" border="0" width="234" height="82"/><br/><br/><br/><br/><b>Si te pierdes, usa los mapas</b><br/><br/>A veces, en sitios que contienen mucha información, puede resultar difícil localizarla, a pesar de que el diseño y arquitectura se haya realizado de manera correcta. Afortunadamente, y cada día más, se está adoptando la costumbre de incluir el mapa del sitio web. El acceso a dicho mapa suele aparecer habitualmente en la parte superior derecha de la página de inicio. El mapa del sitio de renfe.es, no tiene ninguna utilidad. Es difícil adivinar con que intención se ha realizado el peculiar diseño del mismo, pero es absolutamente inútil. <br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/mapa_del_web.jpg" alt="" border="0" width="602" height="293"/><br/><br/><br/><br/><b>Iconos y jeroglíficos</b><br/><br/>Cuando el profesor Champollion, en los primeros años del siglo diecinueve se enfrentó al reto de descifrar los caractéres jeroglíficos de la piedra Rosetta, pudo encontrarse con algo parecido a esto:<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/iconos.jpg" alt="" border="0" width="187" height="45"/><br/><br/><br/>¿Hay mucha gente que conozca el significado de estos iconos?. El de cercanías, quizás, para aquellos que viven en grandes ciudades. Pero, curiosamente, la página de inicio ya tiene un buscador específico para cercanías, por lo que es innecesaria la repetición. <br/><br/>¿No sería más operativo y usable ganarle algo de espacio al logotipo y zona de fotografías mencionada anteriormente, para poner los enlaces que dichos iconos representan?. Naturalmente, en correcto español, con el icono correspondiente al lado, si se quiere.<br/><br/>Porque con los idiomas, la web de Renfe tiene más de un problema. <br/>¿Es aceptable la utilización de términos en inglés cuando no son imprescindibles?. <br/><br/>Lo que no es aceptable es utilizarlos mal:<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/ebusiness.jpg" alt="" border="0" width="354" height="142"/><br/><br/><br/><br/>O traducir parcialmente los textos....<br/><br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/euskera.jpg" alt="" border="0" width="453" height="132"/><br/><br/><br/>Además, si colocamos el cursor sobre las cuatro banderitas de selección de idioma, sólo una, la correspondiente al idioma inglés muestra la etiqueta con su contenido en dicho idioma, mientras que las otras tres muestran el mensaje de su contenido en español. Nadie debería molestarse, pero ¿por qué uno sí y otros no?. <br/><br/>Y, a propósito de las banderitas. ¿No deberían estar situadas un poco más alejadas de "Quiero viajar desde". Al estar tan cerca, pueden inducir a error.<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/banderas.jpg" alt="" border="0" width="302" height="58"/><br/><br/><br/><b>Algo más sobre los iconos</b><br/><br/>Hasta ahora hemos visto la debilidad de renfe.es por utilizar iconos aunque no sean necesarios y, además, entorpezcan la navegación. Todavía podemos encontrarnos otro ejemplo en nuestra rápida visita, al seleccionar cualquiera de las opciones del menú principal:<br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/contacto.jpg" alt="" border="0" width="226" height="51"/><br/><br/><br/>¿Por qué la palabra "buscar" no actua como enlace, como sí ocurre con "mapa web", "contacto" y "atención al cliente" y hay que hacer click en un diminuto icono situado bastante más a la derecha del campo de búsqueda de lo que sería razonable?. Y, ya puestos, ¿cómo sabe el usuario cuando debe seleccionar "contacto" o "atención al cliente".<br/><br/>De todas formas, no intente acceder a ninguna de las dos opciones desde "Renfe Internacional". Se encontrará con el siguiente mensaje:<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/dudongo/files/renfe_internacional.jpg" alt="" border="0" width="479" height="121"/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[La planificación del sitio]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200410]]></issued><modified><![CDATA[200410]]></modified><created><![CDATA[200410]]></created><summary><![CDATA[La planificación del sitio]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[La planificación del sitio]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_6.htm"><![CDATA[<br>Crear un sitio verdaderamente efectivo es un trabajo de equipo. Programadores, diseñadores gráficos, diseñadores de información, directores de proyecto, se han de poner de acuerdo con el cliente en los objetivos y estrategias antes de empezar a trabajar<br/><br/>Algo que parece tan obvio, puede no serlo tanto en la realidad. Demasiadas veces, el cliente tiene prisa por ver el trabajo finalizado y no acaba de ver los beneficios de una correcta planificación. No quiere dedicar demasiada atención y recursos a esta planificación previa. Esta actitud puede resultar letal para el proyecto.<br/><br/>Antes de empezar, habrá que plantearse algunas preguntas:<br/><br/><b>¿A qué se dedica la empresa de mi cliente?. </b><br/> <br/>Hay que obtener toda la información posible al respecto, para poder hacernos una idea clara y completa de lo que hace. Para ello, es muy útil recoger toda la “literatura” que edite la empresa, desde folletos a revistas de difusión interna, etc. <br/><br/><b>¿Para qué quiere nuestro cliente establecer su presencia en la Web y cómo cree que afectará esto a su futuro negocio?.</b><br/><br/>Tanto si únicamente quiere eso: estar en Internet, como si pretende ampliar su red de contactos, o hacer comercio electrónico, esos objetivos tienen que ser definidos perfectamente antes de empezar.<br/><br/><b>¿Cuáles son los objetivos de la empresa a medio y largo plazo?. ¿Qué espera conseguir el primer año?.¿Y dentro de tres años?.</b><br/><br/> Hay que determinar qué tipo de estructura hemos de construir, de forma que pueda ser valida si la empresa crece, para no vernos obligados a desechar todo o gran parte de nuestro trabajo y tener que empezar de nuevo, con el consiguiente gasto para la empresa.<br/><b><br/>¿Quiénes son las empresas competidoras y cuál es su presencia en Internet?.</b><br/><br/>Viendo lo que está haciendo la competencia nos ayudará a hacerlo mejor que ellos, o a buscar elementos diferenciadores. <br/><br/><b>¿A quiénes vamos a dirigirnos y qué sabemos sobre ellos?</b><br/><br/>La empresa ya sabe mucho acerca de sus actuales clientes, pero también necesita identificar a sus clientes potenciales, aquellos que todavía no han contactado con la empresa. Todo tipo de datos deben ser tenidos en cuenta para definir lo más posible el perfil de los usuarios. <br/><br/><b>¿Qué va a motivar al usuario a visitar nuestra web?</b><br/><br/>¿Qué es lo que va a traer al usuario a nuestra web y qué va a conseguir?. ¿Qué es lo que va a encontrar para que nos recomiende a otras personas?. En esencia: ¿Qué vamos a darles para que nos sigan visitando?. <br/><br/><b>¿Qué nivel de complejidad  puede permitirse nuestra web?</b><br/><br/>Una vez definida nuestra audiencia, hemos de ver si es o no capaz de desenvolverse en nuestra web con facilidad. No es lo mismo una web de software de juegos de simulación, donde es previsible que los usuarios tengan un nivel de conocimientos alto, que una web que se dedique a vender flores, donde parte de los usuarios, previsiblemente, no tendrá mucha experiencia en Internet. <br/><br/><b>¿Cómo vamos a evaluar el éxito de nuestra web?</b><br/><br/>¿Vamos a contentarnos con un contador de visitas?. ¿Necesitamos un programa estadístico más sofisticado que nos muestre qué hace el usuario mientras está en nuestra web?. ¿Nos centramos únicamente en las ventas, si nuestra web es comercial?. ¿Es suficiente para nosotros recoger información de nuestros usuarios a través de formularios?.<br/><br/>Todas estas cuestiones deben debatirse entre el cliente y sus colaboradores y el equipo que se va a hacer cargo del proyecto. Las conclusiones deberían plasmarse en un documento y ser firmadas por todos, de forma que suponga un compromiso para todo el mundo, y se eviten posibles malentendidos.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[La importancia de identificar a los usuarios]]></title><link rel="DUDONGO" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dudongo/atom.xml" title="DUDONGO"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200410]]></issued><modified><![CDATA[200410]]></modified><created><![CDATA[200410]]></created><summary><![CDATA[La importancia de identificar a los usuarios]]></summary><author><name><![CDATA[Santiago Felip]]></name></author><dc:subject><![CDATA[La importancia de identificar a los usuarios]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dudongo/c_5.htm"><![CDATA[<br/>Si queremos hacer bien las cosas, es fundamental que sepamos quiénes son nuestros usuarios, ya que ellos son nuestro objetivo.<br/>Si nuestro cliente es una empresa importante, bastará con dirigirnos al departamento de márketing para conseguir los datos que necesitamos sobre los clientes de dicha empresa. El director del proyecto también podrá proporcionarnos esa información.<br/><br/>Claro que, si nuestro cliente no dispone de departamento de márketing, tendremos que conseguir los datos de otra forma.<br/>Así que deberemos recabar todos los datos que nos pueda proporcionar nuestro cliente, para que nos ayuden a definir nuestro objetivo lo más claramente posible. Datos como: edad, sexo, formación, volumen de ingresos, localización geográfica, etc. <br/>De todos modos, el nivel de conocimientos y experiencia en Internet de los usuarios, determinará en gran medida su comportamiento.<br/><br/><br/><b>Tipos de usuario</b><br/><br/>Podemos definir tres tipos de usuario:<br/><br/>1.- El que nos visita por primera vez de forma accidental. Por ejemplo: alguien que está buscando información sobre Madrid y llega accidentalmente a la página del Real Madrid. Es importante que el visitante accidental se dé cuenta rápidamente cuál es el propósito del sitio web al que acaba de llegar. Puede que en ese momento no le interese, pero existe la posibilidad de que regrese en otra ocasión.<br/><br/>2.- El que nos visita por primera vez de forma intencional. Por ejemplo: alquien que necesita un libro sobre usabilidad que se acaba de editar, lee en algún sitio que lo vende Amazon. Es un momento crítico, ya que será su primera experiencia en la web de Amazon y es imprescindible que encuentre el libro con facilidad y pueda comprarlo sin complicaciones. El trabajo de diseño de información habrá resultado fundamental para que este nuevo usuario quede satisfecho con la experiencia y pueda convertirse en un visitante asíduo.<br/><br/>3.- El que reincide. Nos ha visitado con anterioridad y ha quedado satisfecho con la experiencia. Nos demuestra su fidelidad y no podemos decepcionarle. Hay que darle más de lo mismo para que siga siéndonos fiel, pero hemos de diferenciarlo de los visitantes 1 y 2, que nos visitan por primera vez.  Si ya sabemos algo sobre sus gustos o preferencias, hemos de ofrecerle algo que suponga un valor añadido, personalizándole la información.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content></entry></feed>
