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El bosque del duendecillo
Mis cosas
Acerca de

“Aunque sólo vivieras el tiempo justo y necesario como para poder ver, tocar, y sentir el aroma de una rosa, habría merecido la pena vivir".



IBSN: 0-000-0000-65

Sindicación


 
El respeto

Me cuentan que, antes, las personas se respetaban más las unas a las otras; que se cedía el asiento del tranvía a las personas mayores, a las mujeres, (Los que entienden mal el feminismo, dirán: ¡Machista!), o a cualquiera que se viera que lo necesitaba. Me explican que al jefe, el de tu trabajo, aunque sólo fuera el dueño, o el "encargao", de una mercería, a cualquiera que tuviera estudios superiores, o a personas de elevado rango social (RAE), había que anteponerles el "Don" a su nombre. A todo el mundo se les llamaba de usted, incluso a los propios padres, y había una serie de normas sociales que ahora ya casi sólo vemos en las películas, o en documentos administrativos. Si, parece que es verdad que, a la vista, la gente se trataba así los unos a los otros, aunque luego, como ahora, se hicieran putadas los unos a los otros. Eran más hipócritas.

Ahora nos hemos relajado en este aspecto; creemos que no son tan importantes las formas como el fondo. Además pensamos, y con razón, que nadie tiene porqué tener deferencia con otro simplemente por el hecho de que tenga mas dinero, o haya tenido la suerte de poder cursar estudios universitarios, o porque esté en un lugar superior en el organigrama de la empresa. Aunque muchos siguen utilizando algunas de aquellas, casi, extintas normas de conducta, no por hipocresía, sino porque les gusta, o porque lo aprendieron así.

Yo creo que, como de todo, lo ideal es el término medio, el equilibrio, ni pasarnos de respetuosos, como hacían antes, ni quedarnos cortos, como hacemos ahora. Porque entre el: "Buenos días, don Emilio" (Tocándose el ala del sombrero con dos dedos), al: "¡Ey!, tío, ¿Que pasa?", (Mientras te rascas los huevos), hay muchas expresiones posibles, muchas formas de saludar, (Saludar, o despedirse, o formas de tratarse).

No me gusta aburrirte, (a ti que me lees), contándote anécdotas personales; no me parece bien encajar aquí piezas del puzzle de mi vida que, para ti, no son nada; pero quisiera citar un ejemplo real sobre esto que digo.

Al local de una peña Atlética, de cualquier calle, de cualquier ciudad, asistían diariamente muchos aficionados; pero aunque había colgadas banderas a franjas rojas y blancas, escudos y trofeos, y fotos de jugadores de fútbol de todos los tiempos, decorando las paredes, eran aficionados, mas que al fútbol, a los amigos y conocidos que encontraban allí. Eran unos treinta hombres y media docena de mujeres, que asistían con mas o menos regularidad; pasaban las tardes tomando cervezas, pinchos de tortilla, boquerones en vinagre y demás tapas; jugando al mus, al domino, o a la brisca, con sus conocidos de siempre, con sus amigos, en un ambiente, aunque algo cargado por el humo de los cigarros, pipas y puros, muy agradable y cordial. A juzgar por la cantidad de veces que iban semanalmente, lo debían pasar muy bien; y en el juego, que básicamente es lo que se hacia, unas veces perdían unos y otras veces perdían otros, que pagaban la ronda y nadie se enfadaba, y al día siguiente se volvía a jugar. Un mal día, acompañando a uno de los habituales, llegó una nueva persona a la que le encantaba el mus; quería entablar amistad con la gente de la peña, buscarse compañeros de juego, y empezó a ir algunas tardes. Casi desde el primer día empezaron a cambiar las cosas; empezaron ha haber discusiones absurdas por el juego, broncas sin sentido, y con el paso de los meses las cosas fueron a peor, algunos se enfadaban y pasaban semanas sin volver, y otros dejaron de ir totalmente. La única diferencia que hubo es que aquel señor, el nuevo, desde el primer momento faltaba al respeto a todo el mundo, a sus compañeros de juego y a sus contrarios, que se lo toleraban porque era el cuñado de un habitual ya con años de antigüedad en la peña. Esta persona se descojonaba en la cara de los que perdían, casi desconocidos, llamándoles pardillos, inútiles, pollos pelotones, a los que se les echan miguitas y picotean, y docenas de medios insultos mas, cuando ganaba se subía a la silla cantando el himno del Atlético, cambiándole la letra a modo de chirigota, ridiculizando a los que perdían, y cuando era él el que perdía se enfadaba, y trataba de culpar al compañero de juego, o buscaba excusas para repetir la baza. En lugar de hacerle el vacío, al ser todos personas mayores, en su mayoría respetuosas con los demás, le toleraron durante meses, pero aquella actitud fue contagiosa, algunos, para contrarrestar sus fueras de tono, para ponerse a su altura, empezaron a imitarle, y en poco tiempo el ambiente agradable se convirtió en un infierno, en el que ya nadie lo pasaba bien. En pocos meses se dejo de jugar, y pocas semanas después cerraron el local, que pagaban todos, por falta de asistencia, y por lo tanto, de ingresos.

Lo que pasó en la peña Atlética podría extrapolarse a todos los ámbitos. Si en el instituto, en el trabajo, en un bar, en la calle o en nuestra propia casa, no mantenemos un mínimo de respeto al de al lado, "se cierra el local", o todos saldremos a hostias, o acabaremos en las trincheras, empuñando un fusil.

Es verdad que nadie es mas que otro por lo que tiene, o por lo que sabe, o por el cargo que ocupa, (o no debería serlo), al menos no se le debería de tener mas respeto a uno que a otro; es verdad que no hay que exagerar ciertas normas de conducta social, como a mi juicio se hacia antes; y lo mas importante, es verdad que el fondo debe ser, y es, mas importante que las formas, pero si faltamos al respeto al de enfrente, él se vera libre para hacer lo mismo.

El respeto debe ganarse teniéndolo con los demás, y debe tenerse a quienes lo merecen. El respeto, en cierta medida, es necesario para la convivencia.

Me preocupa mucho el que Rajoy haya abierto recientemente la caja de Pandora de los insultos, aludiendo a Zapatero, y que inmediatamente después le hayan seguido en esa práctica políticos de menor categoría, y de todos los partidos. Los periodistas o gente conocida, famosa o popular, ya habían traspasado hace años ese umbral; los políticos han empezado ha hacerlo hace poco. Espero que en el parlamento no se acabe con amenazas, que puedan cumplirse, o como terminan en el parlamento de ciertos países, tirándose la silla del taquígrafo a la cabeza los unos a los otros.


Hurricane, de Bob Dylan
 
Cadenas, y una de ellas.
Odio las cadenas de mensajes a través del mail, sean de lo que sean.  Nunca
he reenviado un mensaje de una de ellas, creo que además de ser absurdos
y  molestos, son  "peligrosos", ya que la mayoría de las veces,  al incluir
tu e-mail entre los remitentes, se lo dan a cientos de desconocidos, y
esta es una forma que tienen los spammers para obtener cuentas de
correo válidas para luego enviarte  spam,  o para utilizar tu correo
como les convenga. (Las bases de datos con miles de cuentas de
correo válidas tienen valor para los que envían publicidad)...

Las hay religiosas, con mensajes de paz y amor, en los que
te  adjuntan  estampitas  de  angelitos,  de Jesús  y  de  la
virgen, y hasta de pastorcillos, de too el Belén, (a veces en
un pps que puede incluir virus); los hay de falsos avisos de
virus,  los llamados hoax (Bulo,  en inglés),  por  culpa  de
los cuales me he pasado muchos ratos tratando de ayudar a
algún  conocido  torpe  que  había  hecho  caso,  y   habìa
eliminado archivos del sistema; los hay que pretenden ser
graciosos,  y a veces hasta lo son,  pero,  la verdad,
cuando  ya  has  recibido  doscientas  veces
el mismo mensaje con un chiste, pues
ya pierde su gracia; luego están esos
que te dicen que repitas veinticinco
veces  en  voz  alta  un  deseo  y  te
aseguran que se te cumplirá,  siempre
y cuando lo reenvíes a toda tu libreta de direcciones, claro, si no lo haces, te pillaras la colilla con la cremallera cuando vayas a hacer pis; pero los que mas odio son esos que te envía Emiliano López, al que no conoces de nada, y te dice, en verso, que te echa mucho de menos y que si tu vida pasa en vano le cojas de la mano, (perdón por la rima cutre); estos suelen incluir docenas de gifs animados estresantes, que te llenan la bandeja de entrada de dibujitos que te sonríen y pegan saltos. Luego esta "la guinda", esos que apelan a la buena voluntad del remitente y te dicen que, por cada vez que se reenvíe el mail, un niño de Angola que es manco y tuerto recibirá un céntimo de euro, (Seguro que dentro del mail va escondido un duende que contabiliza las veces que lo envías).

Las odio, y por extensión a los que me las mandan, (exagero, a los que me las mandan no les odio, aunque ellos hagan todo lo posible para que así sea).

Ahora veo que también hay cadenas en los blogs, aunque al menos, al contrario que las cadenas de mails, no te amenazan con eso de "Reenvía o tendrás mala suerte". Las cadenas en los blog si me gustan, las que he visto hasta ahora, aunque me temo que es cuestión de tiempo que alguien añada una línea al final que diga: "Pásalo a 5 blogs de conocidos para que lo hagan, o se te caerán las cejas, ¡no es una broma!, Manolito Pérez no lo hizo y ahora posa en academias de pintura como modelo, disfrazado de la Gioconda pa que le pinten".

Yo voy a iniciar una de estas cadenas de los blogs; pero oye, que no se la paso a nadie, ni amenazo con que, si no la hacéis, se os caerá el pelo, ni nada... Pongo 10 links de entre mis Favoritos, (o Marcadores, para los de Firefox), excluyendo webs de amigos, que esos los tengo a la izquierda. Si una sola de las webs a las que llevan os gusta, me alegro.

10 Favoritos/Marcadores de Duende:

  1. Wikipedia. Enciclopedia libre de Internet, escrita por sus lectores. Muy útil.

  2. Real academia española. Continuamente leo o escucho palabras que no conozco; aquí aprendo su significado. También me es útil el diccionario de sinónimos/antónimos.

  3. Babel fish. El traductor en línea de Altavista, para traducir lenguas extranjeras; aunque existen otros muchos igual de útiles, especializados en Euskera, Catalá, o Galego.

  4. EliteDivX. ¡Uy!, esta web debería estar prohibida, tan prohibida como esta de DivX Clásico o esta de Películas de terror de Escalofrío. ¡Hay gente que se baja cosas de Internet! :)

  5. MaxCarátulas. Si las carátulas de tus DVDs o CDs se estropean, puedes reponerlas con las de esta web.

  6. Yahoo Cine. Para ver todos los estrenos de cine en una sola web. y Film Affinity. Para consultar la ficha técnica y artística de cualquier película, de cualquier época.

  7. Dynamic Drive. Efectos JavaScript gratuitos, para que los incluyas en tu web.

  8. Páginas amarillas, páginas blancas, callejero... También son imprescindibles Infobel, y QDQ.

  9. Siempre me gustó el Scalextric. Ahora me conformo con jugar on-line.

  10. Softonic. Miles de programas Freeware y Shareware para descargar.

Bueno, esto es solo una muestra. Me acabo de dar cuenta de que deben de ser cientos los favoritos que tenemos todos en nuestros navegadores; esta es una minima representación de los míos.


Losing My Religion, de REM
 
Yo no voto


Dicen que la democracia es la menos mala de las formas de gobierno existentes; y estoy de acuerdo, porque las alternativas: Monarquía, anarquía, dictadura, oligarquía, todas las variantes de ellas y combinaciones de unas con otras, no me convencen, y en sus variantes absolutas me convencen aún menos.

Pero la democracia tiene muchos defectos; para mí, estos son los más graves:



  • Amiguismo. Cuando un individuo consigue llegar a tener cierto poder político, irremediablemente cae en la dinámica de otorgar a su vez poderes, ventajas o beneficios, a amigos, familiares, o a socios, que harán lo mismo con él en otros ámbitos. Así, el gobierno en el poder va acumulando despropósitos, y llega al final de su mandato con una gran carga de corrupción.

  • Manipulación. Nos intentan manipular, y de hecho lo consiguen en mayor o menor medida. Incluso el más preparado de los que participamos en los sufragios se ve sometido cada día de su vida a un bombardeo constante, a una guerra de marketing, en la que todos los políticos, apoyados por equipos de psicólogos contratados al efecto, y medios de comunicación amaestrados, intentan convencerle para que deposite en ellos su confianza y su voto, al igual que cualquier multinacional tratando de venderle su producto. Es sabido que los encargados de montar las campañas políticas cada X años modelan todos los aspectos del candidato y del partido que representa; lo que debe decir, lo que debe hacer, le aconsejan sobre su imagen, le dicen como debe vestir en cada momento, como debe colocar las manos mientras habla con el oponente, etcétera, y fuera de campaña, ellos mismos y sus aliados, intentan siempre perjudicar al contrario, sacando cosas de contexto o tergiversando datos, al tiempo que exaltan sus propios logros.

  • Subjetivismo. Como dice la constitución de cualquier país civilizado, todos los ciudadanos tenemos los mismos derechos y obligaciones, independientemente de cualquier otra condición; y me parece bien en casi todos los aspectos, pero, a mi entender, el voto de mi abuela de 90 años, que nunca se interesó en la política, y nunca en su vida ha leído un libro, porque no sabe leer, o el de un delincuente yonki de 19 años, que lleva la mitad de su vida en la calle y la otra mitad en correccionales o en la cárcel, y lo único que ha visto en su mundo es violencia, o el voto de un joven radical de Ultrasul o Boixos nois, que perdió el norte, captado por alguien que manipula cada una de sus acciones, o el del campesino que “sabe latín” en cuanto a cosechas, maquinaria agrícola, técnicas de riego y estudios de mercado de la zanahoria, pero que los únicos periódicos que lee son el Marca y el As, no deberían tener el mismo valor que el voto de un premio nobel, o el de un periodista que, por su trabajo, lee y analiza a diario todos los periódicos que se publican, o el de un catedrático de economía.

  • Falta de educación electoral. Desde pequeños nos deberían de preparar, de educar en las escuelas, como futuros electores; pero no para influir en nosotros, en nuestras futuras convicciones y decisiones, sino todo lo contrario. Deberían hacernos ver lo que intentarán con nosotros para que les demos nuestro voto, deberían enseñarnos que aunque nos den un bocadillo cuando vamos a un mitin político no significa que vayan a ser mejores gobernantes, deberían hacernos notar que el peinado, o el vestuario, o los gestos de determinado líder político no tiene la misma finalidad que los nuestros, o los de nuestros vecinos, sino el de obtener nuestro voto; aunque todo esto sea obvio, por conocido, no siempre lo tenemos en cuenta a la hora de depositar nuestras papeletas en la urna. También deberían enseñarnos a separar lo que es nuestro propio beneficio del beneficio común, porque no votamos al que pensamos que hará el mejor bien común, sino a quien creemos que nos beneficiará a nosotros y solo a nosotros, aunque después se nos llena la boca diciendo que debemos ser solidarios, y procuramos ahorrar agua y separamos los tipos de basura para su reciclaje. Y también deberían enseñarnos a controlar la carga de odio y rencor que arrastran muchos porque le mataron a su abuelo en Paracuellos, porque le fusiló Franco, o le dieron una paliza “los grises” en el año 67, dejando que estos hechos le influyan hoy, años o décadas después. Finalmente, nos deberían inculcar el gusto por contrastar la información sobre hechos, ya que, ya se sabe, cambian radicalmente según quien nos los cuente.

  • Madurez democrática. Es evidente que en ciertos países donde ni han oído hablar de un colegio sería imposible establecer una democracia, porque el nivel cultural de sus ciudadanos no lo permite. En cambio en otros países si tenemos la madurez democrática suficiente, pero, ¿Quién establece si tenemos la madurez suficiente o no?, ¿Todos los individuos la tenemos? En cualquier país democrático del llamado primer mundo hay miles de pequeños Hitlers, pequeños Stalin, y pequeños Mussolinis, (y digo pequeños porque, en general, carecen de poder), creo que no todos estamos preparados para exponer nuestros criterios sin sacar la recortada y disparar sobre el de enfrente, solo porque no esta de acuerdo con nosotros; algunos de los votantes de ciertos partidos políticos democráticos son así, no sé en que porcentaje del total.

  • Exigua pluralidad. Si solo existen 2 o 3 partidos políticos con posibilidades reales de gobernar, y el resto son meras representaciones, que se usan como moneda de cambio para aprobar o rechazar mociones, los electores tienen menos alternativas para escoger, comen lentejas, o judías, no hay mas platos en el menú. Tendemos a hacer un “voto útil”, aunque el proyecto del partido escogido no nos convenza en todos sus puntos, (si es que lo hemos leído, que pocos lo hacen).

Yo no voto, aunque se que esta es la opción peor vista; yo no me considero capaz de discernir que partido político de los que se presentan es el más adecuado, el que nos traerá mayor beneficio común. Y es que el proyecto de cada uno de ellos es demasiado abstracto, constan de cientos de propuestas y promesas, con unas estoy de acuerdo, con otras no, me quedaría con unas propuestas de un partido y con otras de otro, (las promesas no acabo de creérmelas del todo); es difícil juzgar quien lo hará mejor en: Economía, justicia, política exterior, ecología, asuntos sociales, sanidad, educación, defensa… ¡Todo en conjunto!, es imposible acertar, como sería imposible que nos tocara el primer premio de la lotería en todos los números, jugando a 20 distintos. No votaré mientras esto sea así.

Además, como sé que nos intentan manipular desde que encendemos el televisor, o desde que leemos la primera página de un periódico, o sintonizamos una emisora de radio, (ahora muy de moda), he optado por no tomar partido por nadie. Me considero como bastante bien informado, pero como no estoy dispuesto a dedicar mi vida a contrastar el alubión de información que nos llega cada día, me limito a ser un espectador, y “llorar” o “reír” según lo que estén representando, pero sin que me afecte en absoluto a nivel emocional, y sin afectar yo a nadie ni a nada; no participo activamente porque mi conciencia no me perdonaría el cometer un error si por ejemplo, voto a un partido, el cual sale elegido, y resulta ser una plaga, (que siempre lo son en algunos aspectos), me sentiría cómplice, y ahora mismo duermo toda la noche de un tirón, tengo la conciencia muy tranquila. Por otra parte me niego a participar en el juego de: “yo te engaño, tu me engañas”, ese no es mi juego.

Puede que mi decisión de no votar también se deba a mi forma de ser, por razones personales, muy individualista y auto excluyente.

Si, podrían decirme que si todo el mundo hiciera lo que yo, esto sería una catástrofe; pero por suerte no es así, no todo el mundo piensa como yo, (por suerte), afortunadamente hay tantas maneras de pensar como individuos, y en estas condiciones, la mía es la que estoy exponiendo. Si las cosas cambiaran, si “los de mi partido”, es decir, los que no votan, empezaran a ser mayoría, tal vez me plantearía votar.

Meditando sobre todos los defectos de la democracia, en un principio, (sólo en un principio), pensé que una de las variantes de la oligarquía, la tecnocracia, en conjunción con la democracia, podría funcionar mejor. En la democracia es el pueblo quien escoge a sus gobernantes, en la tecnocracia son los técnicos los que gobiernan, en cada tema deciden solo los expertos en él. Se evitaría así muchos de los problemas.

Haciendo una mezcla con ambas, podríamos imaginar una forma de gobierno distinta, donde los electores serían: economistas, juristas, ingenieros, técnicos de distintas áreas, intelectuales de reconocida solvencia cultural e intelectual, profesores y catedráticos en diversas materias, científicos, médicos, farmacéuticos y demás sanitarios, diplomáticos, etcétera, Pero, por ejemplo, los sanitarios solo podrían votar para escoger, de entre ellos, a los representantes políticos del ministerio del que son expertos, que es el de sanidad, los juristas: Abogados, jueces, procuradores… Solo podrían votar para escoger, de entre ellos, a los representantes políticos encargados del ministerio de justicia, y así sucesivamente… Podría darse el caso de que un individuo fuera experto en varias materias, con lo que tendría derecho a votar para la elección de los candidatos de distintos ministerios, y se daría el caso, mas frecuente, en el que un individuo no pudiese votar, por no ser experto en ningún tema. No debe olvidarse que en la mayoría de democracias es una sola persona, el presidente, apoyado por sus consejeros, el que nombra a sus ministros, de esta otra forma serían miles de expertos los que nombrarían a cada ministro y a todos sus secretarios y ayudantes, de cada ministerio, me parece mas coherente, cada ministerio sería independiente de los demás, y serían expertos los que los conformarían.

Claro que los que no pudieran votar reclamarían su derecho a hacerlo, y con razón, ellos también pagan impuestos, y aunque no fuera así, ellos también son personas, ellos deben tener los mismos derechos que cualquiera, desde hace poco mas de un siglo se ha luchado mucho para que esto sea así, para que todos tengamos los mismos derechos, sea cual sea nuestra condición; si cambiáramos esto se abriría la puerta para hacer otras discriminaciones, (aunque existen discriminaciones apoyadas por la ley, por ejemplo: Hay chicos de 17 años mucho mas capacitados, en todos los sentidos, que adultos de 70 años, y conducirían un coche, o votarían con mas acierto que ellos), no podemos discriminar a nadie por ley, solo porque, por ejemplo, no sepa leer, o porque en determinado momento tenga un comportamiento agresivo, sería una involución.

Así que sólo nos queda la autorregulación; deberíamos ser nosotros mismos los que, si no nos sintiéramos capacitados como para votar con acierto, nos autoexcluyéramos de los comicios.

Yo… Me quedo fuera.

 
Parece que lo han arreglado.

Bueno, ya funciona, (parece), a ver si dura.

Resulta que subí un archivo, no demasiado grande, y de pronto el espacio libre se me puso a 0, me desaparecieron todos los archivos subidos, incluido el index.htm, y no me dejaban reponerlos. Les escribí y no me han contestado, pero lo han solucionado.

Mis disculpas a todos los que pulsasteis en el enlace del blog de Perla y os encontrasteis esa pagina tan fea de error.

 
Salir Corriendo

A veces me avergüenzo de ser hombre… Un informe del año pasado de la organización mundial de la salud (OMS) indica que el 68% de las muertes de mujeres en el mundo se debe a la llamada violencia de género; si bien esto me parece exagerado, imagino que se referirá solo a muertes violentas, excluyendo a las muertes por enfermedad o natural. Pero solo en España, en el año 2005, murieron 62 mujeres a manos de sus parejas ó ex parejas, en un país que se supone civilizado, en uno de los 15 o 20 en los que mejor calidad de vida se tiene, ¿Cuántas morirán en países con una cultura distinta, menos respetuosa con los derechos humanos, más machista, o en la que la mujer sea considerada poco más que cualquier propiedad? Es difícil hacerse una idea, pero si incluimos en estas frías cifras a las que viven atemorizadas, y reciben palizas diarias, o las que son maltratadas psicológicamente, deben ser muchos miles, solo en España. Sin duda todos conocemos a varias mujeres que han sido maltratadas en algún momento, o que lo están siendo en los días en los que nos cruzamos con ellas en la panadería, aunque ni siquiera lo sepamos, porque recordemos que solo salen en las noticias las que mueren, pero se habla menos de las que diariamente viven en un infierno. También habría que recordar que cada uno de esos números es una persona, con nombre y apellidos, con su ser, con sus sentimientos, con sus miedos, con sus proyectos, metas y deseos, con sus sueños, con sus vivencias, con su historia personal llena de recuerdos tristes y felices, con su padre y con su madre, que la lloran, y en muchos casos con sus hijos pequeños, que quedan huérfanos y marcados de por vida, con la gente que quiere y la quieren, con su alma (para quien crea en ella)… Y es que las cifras son muy frías, vivimos en un mundo de cifras, tenemos 40 años, tenemos 3 hermanos, 2 hijos, y llevamos 22 años trabajando, pero pocas veces nos paramos a pensar que detrás de cada una de esas cifras hay un universo inmenso, con miles de lágrimas y sonrisas, deberíamos imaginar mas a menudo como pudo ser la vida de cada una de esas victimas, que vale tanto como nuestra propia vida. ¿Por qué si, mientras preparamos el desayuno, escuchamos que murieron 3 personas en un accidente de tráfico, seguimos untando la mantequilla en la tostada, si después vemos una película, en la que uno de sus protagonistas muere, y se nos saltan las lágrimas?, Porque nuestra mente no fue concebida para manejar números, sino sentimientos. No se deberían usar las mismas cifras con las que contamos barras de pan para contar victimas, deberíamos usar otra cosa.

Igual debería hacerse para contabilizar victimas por otras causas.

Pero como no tenemos otra cosa, cuando nos hablen en cifras sobre personas que murieron, tratemos de imaginarlas vivas, riendo, paseando, cuidando de un bebé… En seguida comprobaremos que se nos humedecen los ojos, y nos duelen más esas cifras. Debemos hacer esto no por masoquismo, debemos hacerlo, en mas medida de lo que lo hacemos, porque nos estamos insensibilizando, y eso no es bueno.

¿Y que decir a las que lo padecen? A ti que lees esto y sabes perfectamente de lo que hablo… Me es difícil decirte lo que creo que es mejor, y tu tampoco me lo preguntas, ya lo sé… Imagino que lo mejor es huir, escaparte, aunque eso a veces no sea fácil, por mil factores: Miedo, hijos, cariño que aún tienes al maltratador, más miedo, dependencia económica, miedo… Miedo… Yo no sé que sería lo mejor que podría decir a una amiga a la que su pareja la maltratase, pero si sé lo que dicen los especialistas en ello; psicólogos, asistentes sociales, mujeres que han pasado la experiencia, jueces, policías… Escápate, huye, sal corriendo.


Título: Salir Corriendo
Autor: Amaral
Disco: Estrella de Mar



Nadie puede guardar toda el agua del mar...
En un vaso de cristal
¿Cuántas gotas tienes que dejar caer...
Hasta ver la marea crecer?

¿Cuantas veces te ha hecho sonreír?
Esta no es manera de vivir
¿Cuántas lágrimas puedes guardar...
En tu vaso de cristal?

Si tienes miedo, si estás sufriendo
Tienes que gritar y salir, salir corriendo

¿Cuántos golpes dan las olas...
A lo largo de un día en las rocas?
¿Cuántos peces tienes que pescar...
Para hacer un desierto del fondo del mar?

¿Cuántas veces te ha hecho callar?
¿Cuánto tiempo crees que aguantarás?
¿Cuántas lágrimas vas a guardar...
En tu vaso de cristal?

Si tienes miedo... si estás sufriendo
Tienes que gritar y salir, salir corriendo

Si tienes miedo... si estás sufriendo...
Tienes que gritar y salir, salir corriendo

Si tienes miedo... si estás sufriendo...
Tienes que gritar y salir, salir corriendo