REINVENTANDO MI VIDA
Quizás ocurrieron así o quizás son reinventados
Acerca de
Mujer con sueños rotos intentado reinventar su vida
Leyendo: "Dos velas para el diablo" de Laura Gallego García
Compartiendo con mis hijas: La saga de "La materia oscura" de Philip Pullman y el manga "Fruits basket" de Natsuki Takaya
Si quieres dejarme un post it
Tiempo en Málaga por Tutiempo.net El Tiempo Malaga / Aeropuerto
Sindicación
 
Reinventando mi vida
Wendeling no recuerda el último día que paso en la casa de sus padres, en la que vivió hasta los cuatro años, justo antes de ingresar en el colegio de monjas. No pensó cuando salió aquel día con su pequeña maleta, que no iba a volver a verla.

Anoche soñó con ella, soñó que ya no estaba, que la habían derribado para hacer unos chalets adosados, muy estrechos y altos.

Wendeling si recuerda el día que decidió salir por la puerta del colegio en la que estaba interna, a sus seis años... jamás pensó en escaparse, solo quería salir y no volver... no volvió.

Wendeling si recuerda el último fin de semana que pasó en la casa del fantasma, antes que sus abuelos decidieran venderla e irse a un piso nuevo, sin escaleras y más pequeño. Un fin de semana de visita con sus padres, dormir en su cama de siempre, un almuerzo y despedida justo antes de volver a Málaga. La próxima vez, meses después, que volvió a visitarlos, se encontró que ya vivían en la nueva casa. Durante años, cada vez que pasaba por la puerta, no podía evitar fijarse en la ventana de la habitación donde durmió durante años... Ahora sólo hay un solar vacío en el lugar donde jugó con el fantasma, Blanquita, Zipi y Zape y olió los geranios de su abuela.

Wendeling recuerda, momento a momento, el último día que vivió en casa de su madre, antes de su boda.

Y hoy Wendeling no puede evitar pensar que añonará esta casita, que ha sido la nuestra, la de todos y que estas serán sus últimas palabras.

Pero la añoranza será menor si me visitáis en la nueva casa, al lado de mi gatito. Por favor, no dudéis en pasaros por aquí.

http://wendeling.comogatopanzaarriba.es/

Un último vistazo y salir por la puerta, las maletas y los muebles ya están en el nuevo hogar, solo quedan pequeños detalles que procuraré ir recogiendo día a día para no perderlos.

Etiquetas:   
 
A la moda
Hora: sobre las dos de la tarde.

Lugar: en la puerta de los dos colegios del barrio.

Día: martes, jueves y viernes de esta semana de mediados de octubre del año del señor 2008.

Me enorgullezco de vestir como me siento cómoda y a gusto conmigo misma, de no seguir modas varias. Incluso de sorprenderme habitualmente de los uniformes que suelen usar las personas para ir fashion, tal y como dice Ithilien, por la vida.

Normalmente incluso no suelo fijarme en la ropa que llevan las personas que se cruzan conmigo, porque voy pensando en las musarañas, llevo la cabeza y mis pensamientos en otros mundos (de ahí mis tropezones y wendelingazos varios) por lo que esta semana, en la primera ocasión me sorprendí muchísimo al cruzarme con una madre que acababa de recoger a sus dos hijos, de unos 3 y 7 años, de la puerta del colegio. Los pequeños corrían delante de ella, que pretendía seguirlos a paso rápido cuando me adelantó, tropezando conmigo.

Zapatillas de casa, de pelo muy largo, en color rojo, pantalón largo de punto, de fondo blanco y nubecitas azules con angelitos entre las nubes, bragas de color amarillo que se transparentaban por la tela del pantalón y camiseta de tirantes de color amarillo, a juego con las braguitas.

Si, a pesar de mi sorpresa, en pijama, recorriendo varias calles desde el colegio hasta su casa.

Un par de días después, sobre la misma hora, o un poquito antes, volví a pasar por la puerta de otro colegio. Los niños todavía no habían salido y sorteando las madres que ocupaban la acera, volví a encontrar a, no ya una, sino dos madres más, que también esperaban, en ropa de cama. Aunque en esta ocasión, como hacía más fresquito, una de ellas se había puesto una chaqueta de tela vaquera sobre la camiseta de pijama de color rosa. En cierta manera coordinaba con el pantalón de punto de fondo rosa y estrellas azules. La otra madre iba a pelo, solo con el pijama celeste de flores bordadas en el pecho.

Así que el viernes, cuando me adelantó otra madre que empujaba un cochecito de bebé en dirección al colegio, ya no me asombré al verla llevar pijama de pantalón blanco con ositos y camiseta roja con un enorme oso dormido bordado en el pecho, calcetines muy usados con el talón roto y zapatillas de casa con suela medio despegada.

Se ha puesto de moda ir a recoger a los niños en pijama y yo sin enterarme...



Etiquetas:      
 
Divergencias conyugales
...O como hombres y mujeres piensan y razonan de distinta manera.

De madrugada, en la cama, tras unas horas muy intersantes.

Él: ¿No tendrás frío durmiendo así?

Ella: ¿Así? ¿Cómo?

Él: Desnuda bajo la sábana.

Ella: No te preocupes, tengo a mano una camiseta por si me entra calor.

Él: ¿Calor? Será si te entra frío.

Ella: No, lo he dicho bien, si me entra calor, me pongo la camiseta.

Él: Pues no lo pillo.

Ella, sonriendo y tras besarle: Pues está muy claro, si me da calor la sábana, me destapo y me pongo la camiseta.

Él, respondiendo a su beso: Ah... ya... pues.... Qué manera más rara de razonar.

Y es que, a pesar de ser iguales, hombres y mujeres no razonan igual.



Nota: tras unos días acompañada y con el ordenador algo mejor, vuelvo por aquí y sigo intentando trasladar mi casita a un barrio más amigable. Se os echa mucho de menos.


 
Probando...
... Uno....

... Dos...

...Probando... Probando...

Primero, mi ordenador viejecito que empieza con sus achaques, espero que aguante unos días más.

Segundo, los blogs de ya.com empiezan a fallar, con la triste sensación de que los administradores los han dejado abandonados a la mano de Dios (o del encargado de todo esto).

Tercero, la tristeza de saber que tengo que cambiar de casita, con lo a gusto que me lo he pasado en ésta. Abandonando las palabras de tantos buenos amigos con los que he compartido esta etapa de mi vida. Me resisto a ello todo cuanto puedo, pero siento como ese día se acerca...

Cuarto, las prioridades están cambiando. Las etapas de la vida persiguen y consiguen nuestros cambios. En estos momentos, o más bien, en estos días en que la campaña de navidad está a la vuelta de la esquina, los sueños que se van alcanzando te hacen sentir que tocas el cielo. Horas y palabras compartidas, hablando de cambios en la casa, consiguen que esas mariposas que habitan mi estómago desde hace tres años, vuelvan a revolotear con toda su energía...

Quinto, se acerca el día... aunque se sigue retrasando el momento, vuelo a más velocidad que los impedimentos y casi... casi... ahí está, tocándolo con mis dedos.


Nota: espero que en este momento no falle mi ordenador, ni los blogs de ya.com.
 
Stop
Informando desde el frente stop

Todo bien por casa stop

Leonas empezaron el curso stop

Maia sin dinero stop

Ordenador cabreado y de huelga indefinida stop

Volveré cuando consiga dinero para arreglarlo stop

Se os echa de menos stop

Besos stop