En la escalera
Wendeling se siente algo agobiada, fin de mes y vacaciones. Su jefa se le está echando encima, en esta ocasión no llegará al objetivo impuesto.
Baja unas escaleras, uno de sus clientes vive en un tercero sin ascensor. Le ha pedido más tiempo. Lo entiende, pero ¿lo entenderá su empresa?
Para más inri, su rodilla derecha empieza a molestarle, se agarra a la barandilla, escucha a alguien bajar por detrás de ella.
- Podrías apartarte gorda.
Tiene asumido que una verdad no es una ofensa. Es gorda, así que sigue bajando la escalera sin inmutarse.
- ¿Qué te pasa tía? ¡que te quites he dicho!
- A mi no me pasa nada...
Llega a un rellano de planta, se para y se vuelve a su interlocutor. Es un niño de unos quince o dieciséis años. Delgaducho. El pelo corto, en punta y pintado de amarillo pollo. La cara llena de espinillas y dos piercing. Un enorme cordón de oro con un cautivo rodea su cuello.
- ... eres tú quien tiene dos problemas.
- Pero que dices gorda. Quítate.
- El primero es que eres un maleducado. Ese problema tiene solución, pero el segundo es que eres un gilipollas... y eso te aseguro que es de nacimiento y no hay manera de arreglarlo.
El niñato cierra los puños. Wen se aparta y le indica el resto de la escalera mientras escucha a sus espaldas una carcajada. Una de las vecinas limpia el rellano.
- Cuidado con lo que haces Fran. Que aquí muchos vecinos empiezan a estar hartos.
El tipo gruñe por lo bajini, pero sigue bajando la escalera. Wendeling le sigue, agarrándose a la barandilla.
- Maldita rodilla...
Nota: En ocasiones me asusto de mi propia audacia, pero lo que más me sorprende es que cada vez me siento más fuerte y segura de mi misma... a pesar de los agobios por causa del trabajo y del fin de mes.
Baja unas escaleras, uno de sus clientes vive en un tercero sin ascensor. Le ha pedido más tiempo. Lo entiende, pero ¿lo entenderá su empresa?
Para más inri, su rodilla derecha empieza a molestarle, se agarra a la barandilla, escucha a alguien bajar por detrás de ella.
- Podrías apartarte gorda.
Tiene asumido que una verdad no es una ofensa. Es gorda, así que sigue bajando la escalera sin inmutarse.
- ¿Qué te pasa tía? ¡que te quites he dicho!
- A mi no me pasa nada...
Llega a un rellano de planta, se para y se vuelve a su interlocutor. Es un niño de unos quince o dieciséis años. Delgaducho. El pelo corto, en punta y pintado de amarillo pollo. La cara llena de espinillas y dos piercing. Un enorme cordón de oro con un cautivo rodea su cuello.
- ... eres tú quien tiene dos problemas.
- Pero que dices gorda. Quítate.
- El primero es que eres un maleducado. Ese problema tiene solución, pero el segundo es que eres un gilipollas... y eso te aseguro que es de nacimiento y no hay manera de arreglarlo.
El niñato cierra los puños. Wen se aparta y le indica el resto de la escalera mientras escucha a sus espaldas una carcajada. Una de las vecinas limpia el rellano.
- Cuidado con lo que haces Fran. Que aquí muchos vecinos empiezan a estar hartos.
El tipo gruñe por lo bajini, pero sigue bajando la escalera. Wendeling le sigue, agarrándose a la barandilla.
- Maldita rodilla...
Nota: En ocasiones me asusto de mi propia audacia, pero lo que más me sorprende es que cada vez me siento más fuerte y segura de mi misma... a pesar de los agobios por causa del trabajo y del fin de mes.
Cambios
17 mayo 2002.
Quiero que todo siga igual. Me dan miedo los cambios. Quiero que mis hijas no crezcan, quiero tener mi vida así, no me importa sentirme tan aislada, tan sola... Tengo miedo a que algo sea distinto y no saber enfrentarme a eso. Prefiero esto, al menos sé como desenvolverme, a encontrarme con algo desconocido.
28 agosto 2007
Los cambios no tienen por qué ser tan malos.
Nota: sólo han sido cinco años, pero hoy sé que puedo ser feliz y no tengo miedo a enfrentarme a la vida... a mi vida.
Quiero que todo siga igual. Me dan miedo los cambios. Quiero que mis hijas no crezcan, quiero tener mi vida así, no me importa sentirme tan aislada, tan sola... Tengo miedo a que algo sea distinto y no saber enfrentarme a eso. Prefiero esto, al menos sé como desenvolverme, a encontrarme con algo desconocido.
28 agosto 2007
Los cambios no tienen por qué ser tan malos.
Nota: sólo han sido cinco años, pero hoy sé que puedo ser feliz y no tengo miedo a enfrentarme a la vida... a mi vida.
Etiquetas: cambios
Ofertas de empleo
Año 1985.
Después de los problemas económicos que provocaron la escapada a Madrid, Wendeling empezó a buscar trabajo. Compra de periódicos, preguntas, recorrer la ciudad dejándo su Curriculum en múltitud de lugares...
Un anuncio en el periódico llama su atención:
"Se necesitan auxiliares administrativos, con conocimientos de mecanografía y taquigrafía. Llama al teléfono XXX XX XX para concertar cita"
Ella llama, la atiende una chica muy agradable que la cita para el día siguiente. Primera sorpresa, le pide que lleve falda
- ¿Falda?
- Si, ha sido una solicitud del jefe.
Bueno, le resulta raro, pero accede a ir.
Al día siguiente se presenta en el lugar indicado. Hay unas diez personas más esperando delante de ella, todas mujeres muy jóvenes, todas con falda y algunas con escotes exagerados. Cuando le llega su turno en la entrevista de trabajo, él se presenta como empresario, dueño de varios locales de copas. Necesita a una chica que le lleve la documentación y las cuentas. Segunda sorpresa:
- ¿Puede ponerse de pie y levantarse la falda?
- ¿Cómo?
- Necesito ver tus piernas.
- ¿Perdón?
Wen cree que está oyendo mal. Pero su timidez le impide desenvolverse y contestarle como ese tipo debería.
- Que quiero ver tus piernas, mis chicas deben tener unas piernas bonitas, así consiguen más dinero de los clientes.
- Per... perdone, creo que me he equivocado de trabajo.
Y sale por la puerta, pensando en que momento una oferta de trabajo como auxiliar administrativo se ha convertido en una oferta de trabajo para una barra americana.
Añó 2007.
Wendeling sigue buscando un trabajo medio decente, necesita ganar más dinero para mantener a sus hijas como ella desea. Sigue recorriendo la ciudad dejando decenas de curriculums, aunque tiene la impresión de que la gran mayoría terminan en la papelera sin ni siquiera ser leídos.
Hace un par de semanas vio una oferta de empleo en internet. Una empresa de servicios va a montar oficina en la ciudad y necesita cubrir varios puestos de trabajo, desde administrativos, a recepcionistas, atención al cliente, comerciales,... Ofertan en principio contrato temporal y un buen sueldo.
Ella envía su CV
Llamada el viernes, la empresa ha leído su curriculum y estarían interesados en hacerle una entrevista. La citan para el lunes. Wen pregunta para que puesto de trabajo es la cita y la respuesta es que según la entrevista, le ofertaran uno u otro empleo.
Contenta, pasa el fin de semana.
El lunes, se presenta en el lugar indicado. Cinco personas esperan delante de ella, sólo uno es un hombre. Son muy jóvenes, se siente algo descolocada con su traje mientras observa camisetas cortas, ombligos al aire y vaqueros muy ajustados.
Hacen la entrevista por parejas. En un momento determinado la llaman con otra mujer.
- Hola, soy Javi, el delegado de XXXX para Málaga.
- Encantada de conocerle.
- Por favor, siéntensen...
Javi convierte la supuesta entrevista de trabajo en un monólogo, no hace preguntas, solo habla de que necesita gente joven, con ganas de superación, experiencia en contacto al público y que sepan desenvolverse en grupo.
Habla de seis semanas de formación y después ascenso a supervisor, para que en un plazo de doce a dieciocho meses pasar a ser director de su propia oficina en Málaga.
No habla del tipo de trabajo que se realiza en la empresa, no habla de condiciones de trabajo, no habla de tipo de contrato, no habla de sueldo,... Wendeling intenta preguntar pero no da un segundo de respiro en su monólogo aprendido.
Por fin consigue realizar su pregunta.
- Pero ¿qué tipo de trabajo es?
No hay respuesta a una pregunta tan directa, nombra a varias empresas muy conocidas con las que trabajan, pero nada al tipo de trabajo a realizar.
Las despide, indicando previamente que sean ellas las que llamen a las seis de la tarde, "puntualmente, por favor" para saber si son elegidas.
Ya en la calle, camino de casa, Wendeling decide que no vale la pena, desconoce por completo el trabajo que le están ofreciendo. Decide que se queda donde está, al menos es algo de dinero a fin de mes, que meterse de cabeza en algo tan... ¿tan qué? Si no sabe nada, ni de la empresa ni del trabajo...
Seis de la tarde, está en la calle, trabajando, ha olvidado la entrevista de la mañana.
Ocho de la tarde, en casa.
"blu... blu... blu... blu...."
- Mami, teléfono.
- Ya voy Estel.
- Buenas tardes, le llamo de la empresa XXXX, usted hizo una entrevista con nosotros esta mañana. Le indicamos que nos llamara a las seis de la tarde.
- Si, pero lo olvidé.
- Bueno no importa, la llamada es para indicarle que ha sido seleccionada y que se presente mañana a las nueve y cuarto para comenzar.
- ¿Qué? ¿Mañana? ¿ya?
- Si, el horario es hasta las siete y cuarto de la tarde.
- Perdone, pero es que esta mañana no me informaron del tipo de trabajo a realizar, ni siquiera del tipo de contrato.
- El contrato es mercantil.
- ¿Mercantil? Entonces al final es un trabajo de comercial ¿no? Nada de sueldo, solo comisiones después de diez horas diarias en la calle. Lo siento, pero podríamos habernos ahorrado todo esto si no hubieran engañado en el anuncio de la oferta de empleo.
Y Wendeling cuelga, pensando en que momento una oferta de empleo para una oficina, con contrato y seguridad social, ha pasado a ser una oferta de empleo de comercial, a comisión y sin seguro.
Después de los problemas económicos que provocaron la escapada a Madrid, Wendeling empezó a buscar trabajo. Compra de periódicos, preguntas, recorrer la ciudad dejándo su Curriculum en múltitud de lugares...
Un anuncio en el periódico llama su atención:
"Se necesitan auxiliares administrativos, con conocimientos de mecanografía y taquigrafía. Llama al teléfono XXX XX XX para concertar cita"
Ella llama, la atiende una chica muy agradable que la cita para el día siguiente. Primera sorpresa, le pide que lleve falda
- ¿Falda?
- Si, ha sido una solicitud del jefe.
Bueno, le resulta raro, pero accede a ir.
Al día siguiente se presenta en el lugar indicado. Hay unas diez personas más esperando delante de ella, todas mujeres muy jóvenes, todas con falda y algunas con escotes exagerados. Cuando le llega su turno en la entrevista de trabajo, él se presenta como empresario, dueño de varios locales de copas. Necesita a una chica que le lleve la documentación y las cuentas. Segunda sorpresa:
- ¿Puede ponerse de pie y levantarse la falda?
- ¿Cómo?
- Necesito ver tus piernas.
- ¿Perdón?
Wen cree que está oyendo mal. Pero su timidez le impide desenvolverse y contestarle como ese tipo debería.
- Que quiero ver tus piernas, mis chicas deben tener unas piernas bonitas, así consiguen más dinero de los clientes.
- Per... perdone, creo que me he equivocado de trabajo.
Y sale por la puerta, pensando en que momento una oferta de trabajo como auxiliar administrativo se ha convertido en una oferta de trabajo para una barra americana.
Añó 2007.
Wendeling sigue buscando un trabajo medio decente, necesita ganar más dinero para mantener a sus hijas como ella desea. Sigue recorriendo la ciudad dejando decenas de curriculums, aunque tiene la impresión de que la gran mayoría terminan en la papelera sin ni siquiera ser leídos.
Hace un par de semanas vio una oferta de empleo en internet. Una empresa de servicios va a montar oficina en la ciudad y necesita cubrir varios puestos de trabajo, desde administrativos, a recepcionistas, atención al cliente, comerciales,... Ofertan en principio contrato temporal y un buen sueldo.
Ella envía su CV
Llamada el viernes, la empresa ha leído su curriculum y estarían interesados en hacerle una entrevista. La citan para el lunes. Wen pregunta para que puesto de trabajo es la cita y la respuesta es que según la entrevista, le ofertaran uno u otro empleo.
Contenta, pasa el fin de semana.
El lunes, se presenta en el lugar indicado. Cinco personas esperan delante de ella, sólo uno es un hombre. Son muy jóvenes, se siente algo descolocada con su traje mientras observa camisetas cortas, ombligos al aire y vaqueros muy ajustados.
Hacen la entrevista por parejas. En un momento determinado la llaman con otra mujer.
- Hola, soy Javi, el delegado de XXXX para Málaga.
- Encantada de conocerle.
- Por favor, siéntensen...
Javi convierte la supuesta entrevista de trabajo en un monólogo, no hace preguntas, solo habla de que necesita gente joven, con ganas de superación, experiencia en contacto al público y que sepan desenvolverse en grupo.
Habla de seis semanas de formación y después ascenso a supervisor, para que en un plazo de doce a dieciocho meses pasar a ser director de su propia oficina en Málaga.
No habla del tipo de trabajo que se realiza en la empresa, no habla de condiciones de trabajo, no habla de tipo de contrato, no habla de sueldo,... Wendeling intenta preguntar pero no da un segundo de respiro en su monólogo aprendido.
Por fin consigue realizar su pregunta.
- Pero ¿qué tipo de trabajo es?
No hay respuesta a una pregunta tan directa, nombra a varias empresas muy conocidas con las que trabajan, pero nada al tipo de trabajo a realizar.
Las despide, indicando previamente que sean ellas las que llamen a las seis de la tarde, "puntualmente, por favor" para saber si son elegidas.
Ya en la calle, camino de casa, Wendeling decide que no vale la pena, desconoce por completo el trabajo que le están ofreciendo. Decide que se queda donde está, al menos es algo de dinero a fin de mes, que meterse de cabeza en algo tan... ¿tan qué? Si no sabe nada, ni de la empresa ni del trabajo...
Seis de la tarde, está en la calle, trabajando, ha olvidado la entrevista de la mañana.
Ocho de la tarde, en casa.
"blu... blu... blu... blu...."
- Mami, teléfono.
- Ya voy Estel.
- Buenas tardes, le llamo de la empresa XXXX, usted hizo una entrevista con nosotros esta mañana. Le indicamos que nos llamara a las seis de la tarde.
- Si, pero lo olvidé.
- Bueno no importa, la llamada es para indicarle que ha sido seleccionada y que se presente mañana a las nueve y cuarto para comenzar.
- ¿Qué? ¿Mañana? ¿ya?
- Si, el horario es hasta las siete y cuarto de la tarde.
- Perdone, pero es que esta mañana no me informaron del tipo de trabajo a realizar, ni siquiera del tipo de contrato.
- El contrato es mercantil.
- ¿Mercantil? Entonces al final es un trabajo de comercial ¿no? Nada de sueldo, solo comisiones después de diez horas diarias en la calle. Lo siento, pero podríamos habernos ahorrado todo esto si no hubieran engañado en el anuncio de la oferta de empleo.
Y Wendeling cuelga, pensando en que momento una oferta de empleo para una oficina, con contrato y seguridad social, ha pasado a ser una oferta de empleo de comercial, a comisión y sin seguro.
La spice girls pija
Las tardes de verano suelen ser muy largas, demasiado largas para unas niñas de vacaciones escolares. Wendeling tiene que organizar sus horas para trabajar y que sus hijas no se aburran.
Cine, paseos, parque, heladería, ir a tomar un refresco, manualidades, visitas a la abuela, playa, amigos, algunas tardes con su padre cuando el horario del trabajo no es factible...
Hoy Wen ha optado por comprarles un dibujo enmarcado para que ellas lo pintaran y decoraran. Colores, purpurina y pegamento y unas horas, las de más calor, cubiertas.
El problema ha llegado cuando Ithilien ha visto el dibujo que a ella le correspondía, una bonita hada con pelo recogido y diadema, alitas de mariposa y vaporoso vestido de volantes.
- Mami, este dibujo no me gusta, ¡¡es feísimo!!
- ¿Cómo que feo? A mi me ha gustado mucho, pero si es un hada, puedes ponerle dorados a sus alas y muchos colores en la falda del vestido. Además está en un rosal, con esas flores tan bonitas...
- Pero mami, mira que pendientes tan grandes usa... y ¡¡lleva un abanico!! ¿Dónde has visto un hada con abanico? ¡¡Esta hada es muy pija y yo no la quiero!!
Sorprendida por la respuesta de su hija, Wendeling pregunta:
- ¿Pija? ¿Dónde has visto tu un hada pija?
- Pues aquí delante, ¿no la ves? Si es una copia de la spice girl pija.
Nota: Sin comentarios.
Nota adicional: El aburrimiento ha conseguido que al final Ithilien pinte su dibujo del hada pija, aunque con la condición de que lo colgara en la pared de mi dormitorio... espero que se olvide la idea pronto, porque la verdad... un poquito pijijta si que ha quedado el hada.
Nota extra: fotos, fotos, fotossssss... aquí
Cine, paseos, parque, heladería, ir a tomar un refresco, manualidades, visitas a la abuela, playa, amigos, algunas tardes con su padre cuando el horario del trabajo no es factible...
Hoy Wen ha optado por comprarles un dibujo enmarcado para que ellas lo pintaran y decoraran. Colores, purpurina y pegamento y unas horas, las de más calor, cubiertas.
El problema ha llegado cuando Ithilien ha visto el dibujo que a ella le correspondía, una bonita hada con pelo recogido y diadema, alitas de mariposa y vaporoso vestido de volantes.
- Mami, este dibujo no me gusta, ¡¡es feísimo!!
- ¿Cómo que feo? A mi me ha gustado mucho, pero si es un hada, puedes ponerle dorados a sus alas y muchos colores en la falda del vestido. Además está en un rosal, con esas flores tan bonitas...
- Pero mami, mira que pendientes tan grandes usa... y ¡¡lleva un abanico!! ¿Dónde has visto un hada con abanico? ¡¡Esta hada es muy pija y yo no la quiero!!
Sorprendida por la respuesta de su hija, Wendeling pregunta:
- ¿Pija? ¿Dónde has visto tu un hada pija?
- Pues aquí delante, ¿no la ves? Si es una copia de la spice girl pija.
Nota: Sin comentarios.
Nota adicional: El aburrimiento ha conseguido que al final Ithilien pinte su dibujo del hada pija, aunque con la condición de que lo colgara en la pared de mi dormitorio... espero que se olvide la idea pronto, porque la verdad... un poquito pijijta si que ha quedado el hada.
Nota extra: fotos, fotos, fotossssss... aquí
Etiquetas: hada spice-girls
Memoria
"La vida de los muertos está en la memoria de los vivos"
Cicerón.
Algún día espero que mi vida siga en la memoria de las personas que me quieren. Como yo mantengo viva la vida de las personas que quise.... como mantengo viva la vida de las personas que ellos quisieron.
Algún día espero que mis hijas no olviden de donde proceden y se sientan orgullosas de ellos, tal y como yo me siento orgullosa de donde vengo.
Solo añadiría una palabra a la genial frase de Cicerón: Amor.
"La vida de los muertos está en la memoria de los vivos que los amaron"
Cicerón.
Algún día espero que mi vida siga en la memoria de las personas que me quieren. Como yo mantengo viva la vida de las personas que quise.... como mantengo viva la vida de las personas que ellos quisieron.
Algún día espero que mis hijas no olviden de donde proceden y se sientan orgullosas de ellos, tal y como yo me siento orgullosa de donde vengo.
Solo añadiría una palabra a la genial frase de Cicerón: Amor.
"La vida de los muertos está en la memoria de los vivos que los amaron"
¿La perfección existe?
En el mundo hay excelentes profesionales de cualquier profesión, claro... tan, tan buenos, que todavía hay gente que cree a pie juntillas que la perfección existe.
He tardado años en aprender a aceptarme tal y como soy, en recomponerme física y mentalmente, en ser feliz. Eso me hace sentirme una mujer rara y preferir la imagen sin retocar, que encuentro bella a la extraña imagen final.
Para gustos, colores.
He tardado años en aprender a aceptarme tal y como soy, en recomponerme física y mentalmente, en ser feliz. Eso me hace sentirme una mujer rara y preferir la imagen sin retocar, que encuentro bella a la extraña imagen final.
Para gustos, colores.
Involución femenina
Wendeling conoció a Paqui en las clases de preparación al parto. Ella era cinco años menor pero esa circunstancia no impedía que viera el mundo de una manera bastante peculiar... sobre todo teniendo en cuenta que el siglo XX estaba a punto de fallecer.
Paqui hubiera sido la mujer perfecta para vivir en los años cincuenta del siglo pasado. Su manera de ver en mundo, hoy en dia, era bastante peculiar: Se sentía orgullosa se haber conseguido casarse, de tener un hombre a su lado, aunque esto hubiera ocurrido de improviso, cuando ella ya estaba pensando en "vestir santos", palabras textuales de Paqui, a sus 22 años.
Sin estudios, había dejado el colegio con 14 años, porque la mujer no servía para estudiar, solo para cuidar de una casa, del marido y de unos hijos. Así que con ese embarazo, ella había conseguido ser una mujer completa.
Tenía pánico al parto. Jamás escuchó la explicaciones de la matrona, su madre había sufrido para parir y ella también iba a sufrir.
Wen nunca entendió por qué pensando como pensaba, acudió a esas clases sin perderse una.
A las veintiocho semanas de embarazo, una subida de tensión le provocó el adelanto de ese parto tan temido. Y nació María, que pese a su pequeño tamaño y algunas semanas de incubadora, salió adelante sin problemas.
Paqui era la madre perfecta. La fiebre se curaba tapando más a la niña y cualquier estornudo era síntoma inequívoco de que necesitaba antibióticos... su madre la había cuidado así y el pediatra siempre, siempre se equivocaba.
Ella sería feliz si no fuera que no volvió a tener hijos, se volcó en extremo en esa niña que jamás llevó al parque para que otros niños no pudieran contagiarle algún virus. El día que por ley tuvo que escolarizarla, con seis años, fue un drama familiar... y las visitas de Paqui al colegio quejándose del trato de cualquiera, ya fuera su profesora u otro alumno e incluso madre de alumno, eran casi diarias.
María cambió de colegio varias veces. Wen perdió contacto con Paqui y su hija hasta hace dos días, que se las encontró en el parque. La niña, a sus diez años, es una muchachita preciosa, realmente guapa con una sonrisa que te conquista, a pesar de su extrema timidez. No jugó prácticamente, sentada al lado de su madre.
Saludos. Algunas preguntas sobre hijos, contar que ha cambiado de domicilio y solo ha venido a ver antiguas vecinas.
Paqui sigue igual, sin escucharte, ella tiene razón y el resto del mundo se equivoca en su evolución.
Una de las antiguas conocidas cuenta que está inmersa en la boda de su hijo mayor, se va a casar en unas semanas y no encuentran traje para el pequeño pajecito, de cuatro años, e hijo de la novia.
- ¿Qué? - suelta Paquí - ¿Tú hijo ya te ha hecho abuela?
- Abuela postiza, se va a casar con una chica divorciada, con dos hijos, una niña de seis años y un niño de cuatro.
- Pues mira, no te vayas a enfadar, porque yo te lo digo en confianza y con el corazón en la mano.
La antigua vecina mira extrañada a Paqui.
- Pero yo que tú, no dejaría que mi hijo se case con una mujer que tiene hijos de otro, no es su padre, jamás será su padre. Ella debería haberse quedado con el padre de sus hijos, que para eso se casó con él.
Todas miran a Paqui, creyendo que se está pasando con la abuela postiza.
- Mira Paqui, no te vayas a enfadar, que te lo digo en confianza - termina por responder - pero mi hijo conoció a esta chica cuando el bebé acababa de nacer, se había separado estando embarazada, ha sido mi hijo quien ha cuidado y criado a esos dos niños como si fueran suyos, el padre se ha desentendido por completo de ellos. Nosotros nos consideramos sus abuelos y la madre es una buena mujer. Veo a mi hijo feliz con ella y ni yo, ni tu, ni nadie tiene el derecho a decirle lo que tu has dicho. Y ahora tampoco te vayas a enfadar por lo que te voy a decir, que te lo digo en confianza, pero ojalá un día te des cuenta de que las mujeres no solo tenemos obligaciones, sino también derechos y te lo digo por tu bien y por el bien de tu hija.
Y mientras decía la última frase se levantó y dejó a Paqui con la boca abierta, la cual se dirige a Wendeling.
- ¿Pero has visto? Si yo se lo he dicho por su bien.
- Pues que quieres que te diga Paqui, yo estoy divorciada y tengo novio, el cual quiere a mis hijas... y ellas no han perdido contacto con su padre, que también las quiere. Pienso como ella, por el bien de tu hija, deberías darte cuenta que la vida de tu madre no es la tuya.
Paqui, enfadada y molesta, recoge a su hija de la mano y se marcha muy cabreada, todas menos su madre y ella, son unas putas.... y ella jamás consentirá que su hija se relacione con semejante gente.
Paqui hubiera sido la mujer perfecta para vivir en los años cincuenta del siglo pasado. Su manera de ver en mundo, hoy en dia, era bastante peculiar: Se sentía orgullosa se haber conseguido casarse, de tener un hombre a su lado, aunque esto hubiera ocurrido de improviso, cuando ella ya estaba pensando en "vestir santos", palabras textuales de Paqui, a sus 22 años.
Sin estudios, había dejado el colegio con 14 años, porque la mujer no servía para estudiar, solo para cuidar de una casa, del marido y de unos hijos. Así que con ese embarazo, ella había conseguido ser una mujer completa.
Tenía pánico al parto. Jamás escuchó la explicaciones de la matrona, su madre había sufrido para parir y ella también iba a sufrir.
Wen nunca entendió por qué pensando como pensaba, acudió a esas clases sin perderse una.
A las veintiocho semanas de embarazo, una subida de tensión le provocó el adelanto de ese parto tan temido. Y nació María, que pese a su pequeño tamaño y algunas semanas de incubadora, salió adelante sin problemas.
Paqui era la madre perfecta. La fiebre se curaba tapando más a la niña y cualquier estornudo era síntoma inequívoco de que necesitaba antibióticos... su madre la había cuidado así y el pediatra siempre, siempre se equivocaba.
Ella sería feliz si no fuera que no volvió a tener hijos, se volcó en extremo en esa niña que jamás llevó al parque para que otros niños no pudieran contagiarle algún virus. El día que por ley tuvo que escolarizarla, con seis años, fue un drama familiar... y las visitas de Paqui al colegio quejándose del trato de cualquiera, ya fuera su profesora u otro alumno e incluso madre de alumno, eran casi diarias.
María cambió de colegio varias veces. Wen perdió contacto con Paqui y su hija hasta hace dos días, que se las encontró en el parque. La niña, a sus diez años, es una muchachita preciosa, realmente guapa con una sonrisa que te conquista, a pesar de su extrema timidez. No jugó prácticamente, sentada al lado de su madre.
Saludos. Algunas preguntas sobre hijos, contar que ha cambiado de domicilio y solo ha venido a ver antiguas vecinas.
Paqui sigue igual, sin escucharte, ella tiene razón y el resto del mundo se equivoca en su evolución.
Una de las antiguas conocidas cuenta que está inmersa en la boda de su hijo mayor, se va a casar en unas semanas y no encuentran traje para el pequeño pajecito, de cuatro años, e hijo de la novia.
- ¿Qué? - suelta Paquí - ¿Tú hijo ya te ha hecho abuela?
- Abuela postiza, se va a casar con una chica divorciada, con dos hijos, una niña de seis años y un niño de cuatro.
- Pues mira, no te vayas a enfadar, porque yo te lo digo en confianza y con el corazón en la mano.
La antigua vecina mira extrañada a Paqui.
- Pero yo que tú, no dejaría que mi hijo se case con una mujer que tiene hijos de otro, no es su padre, jamás será su padre. Ella debería haberse quedado con el padre de sus hijos, que para eso se casó con él.
Todas miran a Paqui, creyendo que se está pasando con la abuela postiza.
- Mira Paqui, no te vayas a enfadar, que te lo digo en confianza - termina por responder - pero mi hijo conoció a esta chica cuando el bebé acababa de nacer, se había separado estando embarazada, ha sido mi hijo quien ha cuidado y criado a esos dos niños como si fueran suyos, el padre se ha desentendido por completo de ellos. Nosotros nos consideramos sus abuelos y la madre es una buena mujer. Veo a mi hijo feliz con ella y ni yo, ni tu, ni nadie tiene el derecho a decirle lo que tu has dicho. Y ahora tampoco te vayas a enfadar por lo que te voy a decir, que te lo digo en confianza, pero ojalá un día te des cuenta de que las mujeres no solo tenemos obligaciones, sino también derechos y te lo digo por tu bien y por el bien de tu hija.
Y mientras decía la última frase se levantó y dejó a Paqui con la boca abierta, la cual se dirige a Wendeling.
- ¿Pero has visto? Si yo se lo he dicho por su bien.
- Pues que quieres que te diga Paqui, yo estoy divorciada y tengo novio, el cual quiere a mis hijas... y ellas no han perdido contacto con su padre, que también las quiere. Pienso como ella, por el bien de tu hija, deberías darte cuenta que la vida de tu madre no es la tuya.
Paqui, enfadada y molesta, recoge a su hija de la mano y se marcha muy cabreada, todas menos su madre y ella, son unas putas.... y ella jamás consentirá que su hija se relacione con semejante gente.
Vacaciones
Lo mejor:
La cara de ilusión de Estel e Ithilien en Port Aventura.
Pasar quince días a su lado.
Para recordar:
Pasar un maravilloso día en compañía de cinco blogueros más, en Port Aventura y una genial comida con el bloguero conocido como HSolo, la bloguera de nombre prohibido conocida como "Mi Chica", Estel, Ithilien, mi gatito y yo misma, claro.
La pequeña rabieta de Ithilien cuando por un centímetro, no la dejaron disfrutar del viaje en Dragón Khan.
La cara indescriptible de Monty y HSolo captada por la cámara en su paseo por Furius Baco.
Los distintos remojones en las atracciones disfrutadas.
Las playas de Altafulla.
Las playas de Málaga.
Una cena con su familia en la playa.
Los fuegos artificiales del inicio de la feria de Málaga.
Una comida con mi familia para celebrar el cumpleaños de Ithilien.
Un paseo por la feria de Málaga en una ciudad completa de gente.
Los ataques de risa viendo las películas "Ratatouille" y "Locos por el Surf".
Para almacenar:
Su mano agarrada a la mía.
Cientos de besos.
Sus ojos sonreír al mirarme.
Su olor.
Despertar por la mañana a su lado.
Sus te amo mezclados con mis te quiero.
La ilusión por estar juntos.
Los juegos.
Para olvidar:
Las maletas viajando por su cuenta, en el limbo, sin nuestro consentimiento, desaparecidas entre el aeropuerto del Prat en Barcelona y el aeropuerto Pablo Ruíz Picasso de Málaga. Dos de ese 16 por mil de maletas perdidas son nuestras. Una de ellas decidió volver a casa después de un paseo por Glasgow (???). La maleta de Monty, con su ropa, el cargador del móvil, unos libros de regalo y su medicación, sigue sin aparecer después de diez días.
La frase de las vacaciones de verano del año 2007:
Lugar: playa de la Malagueta.
Día: 10 de agosto.
Hora: Sobre medianoche.
Momento: Viendo los fuegos artificiales.
Estel pensativa, pregunta de improviso:
- Mami, ¿Cuántos pelos tiene un caballo?
Alucinando ante la pregunta de mi hija, Monty responde con otra pregunta:
- ¿Calvo?
Segunda frase de las vacaciones de verano del año 2007:
Lugar: mi casa.
Día: 13 de agosto.
Hora: 9 de la tarde.
Momento: Jugando al trivial.
Pregunta Monty: ¿Cómo se llaman los fanáticos por la música?
Respuesta: Melómanos.
Conclusión de Ithilien: No mami, los "melónamos" son los que les gusta mucho los melones.
La cara de ilusión de Estel e Ithilien en Port Aventura.
Pasar quince días a su lado.
Para recordar:
Pasar un maravilloso día en compañía de cinco blogueros más, en Port Aventura y una genial comida con el bloguero conocido como HSolo, la bloguera de nombre prohibido conocida como "Mi Chica", Estel, Ithilien, mi gatito y yo misma, claro.
La pequeña rabieta de Ithilien cuando por un centímetro, no la dejaron disfrutar del viaje en Dragón Khan.
La cara indescriptible de Monty y HSolo captada por la cámara en su paseo por Furius Baco.
Los distintos remojones en las atracciones disfrutadas.
Las playas de Altafulla.
Las playas de Málaga.
Una cena con su familia en la playa.
Los fuegos artificiales del inicio de la feria de Málaga.
Una comida con mi familia para celebrar el cumpleaños de Ithilien.
Un paseo por la feria de Málaga en una ciudad completa de gente.
Los ataques de risa viendo las películas "Ratatouille" y "Locos por el Surf".
Para almacenar:
Su mano agarrada a la mía.
Cientos de besos.
Sus ojos sonreír al mirarme.
Su olor.
Despertar por la mañana a su lado.
Sus te amo mezclados con mis te quiero.
La ilusión por estar juntos.
Los juegos.
Para olvidar:
Las maletas viajando por su cuenta, en el limbo, sin nuestro consentimiento, desaparecidas entre el aeropuerto del Prat en Barcelona y el aeropuerto Pablo Ruíz Picasso de Málaga. Dos de ese 16 por mil de maletas perdidas son nuestras. Una de ellas decidió volver a casa después de un paseo por Glasgow (???). La maleta de Monty, con su ropa, el cargador del móvil, unos libros de regalo y su medicación, sigue sin aparecer después de diez días.
La frase de las vacaciones de verano del año 2007:
Lugar: playa de la Malagueta.
Día: 10 de agosto.
Hora: Sobre medianoche.
Momento: Viendo los fuegos artificiales.
Estel pensativa, pregunta de improviso:
- Mami, ¿Cuántos pelos tiene un caballo?
Alucinando ante la pregunta de mi hija, Monty responde con otra pregunta:
- ¿Calvo?
Segunda frase de las vacaciones de verano del año 2007:
Lugar: mi casa.
Día: 13 de agosto.
Hora: 9 de la tarde.
Momento: Jugando al trivial.
Pregunta Monty: ¿Cómo se llaman los fanáticos por la música?
Respuesta: Melómanos.
Conclusión de Ithilien: No mami, los "melónamos" son los que les gusta mucho los melones.





