Vidas vacías y propósitos para el año nuevo
- ¿Y cuales son tus propósitos para año nuevo?
- ¿Qué? ¿Perdón?
La pregunta pilla por sorpresa a Wendeling, que solo había saludado a la conocida al tropezarse con ella por la calle.
- Bueno, todo el mundo en estas fechas, hace sus propósitos para el año nuevo...
- Je, si... pero como yo no fumo y suelo andar una media de dos o tres horas diarias por mi trabajo, tampoco pienso apuntarme al gimnasio.
- Vamos mujer, alguno tendrás ¿No te hace ilusión algo que quieras conseguir?
- Claro que si, como a todo el mundo, supongo. Pero no es un propósito de año nuevo... es un propósito para luchar día a día. Es un propósito de lunes, martes, miércoles, jueves....
- Mira que eres Wen.
- Anda y no seas cotilla. A ver, dime claramente que es lo que quieres saber.
- Te vi la semana pasada muy sonriente al lado de un hombre.
- Acabáramos... jajaja... si. Es mi novio.
- ¿Tienes novio?
- Sí, me he enamorado de una persona genial, así que le pedí que fuera mi novio y ha aceptado.
- Pues no querrías mucho a tu marido cuando al poco de separarte tienes novio.
- Einssss.... perdona pero... ¿me estás juzgando?
- No... no... yo solo pensaba que...
- Que nada - Wen interrumpe a la conocida -. Al menos ten la vergüenza de no juzgar a alguien sin saber. Feliz año nuevo y que entre tus propósitos esté el ser algo menos chismosa.
Y Wendeling prosigue su camino, entre enfadada y sonriente. Sitiéndose muy a gusto consigo misma, porque ella no necesita chismorrear sobre los demás para sentir que su vida no es tan vacía.
- ¿Qué? ¿Perdón?
La pregunta pilla por sorpresa a Wendeling, que solo había saludado a la conocida al tropezarse con ella por la calle.
- Bueno, todo el mundo en estas fechas, hace sus propósitos para el año nuevo...
- Je, si... pero como yo no fumo y suelo andar una media de dos o tres horas diarias por mi trabajo, tampoco pienso apuntarme al gimnasio.
- Vamos mujer, alguno tendrás ¿No te hace ilusión algo que quieras conseguir?
- Claro que si, como a todo el mundo, supongo. Pero no es un propósito de año nuevo... es un propósito para luchar día a día. Es un propósito de lunes, martes, miércoles, jueves....
- Mira que eres Wen.
- Anda y no seas cotilla. A ver, dime claramente que es lo que quieres saber.
- Te vi la semana pasada muy sonriente al lado de un hombre.
- Acabáramos... jajaja... si. Es mi novio.
- ¿Tienes novio?
- Sí, me he enamorado de una persona genial, así que le pedí que fuera mi novio y ha aceptado.
- Pues no querrías mucho a tu marido cuando al poco de separarte tienes novio.
- Einssss.... perdona pero... ¿me estás juzgando?
- No... no... yo solo pensaba que...
- Que nada - Wen interrumpe a la conocida -. Al menos ten la vergüenza de no juzgar a alguien sin saber. Feliz año nuevo y que entre tus propósitos esté el ser algo menos chismosa.
Y Wendeling prosigue su camino, entre enfadada y sonriente. Sitiéndose muy a gusto consigo misma, porque ella no necesita chismorrear sobre los demás para sentir que su vida no es tan vacía.
Etiquetas: chismorreos
Día de los inocentes
El cansancio acumulado de la gran inocentada del día (me ha tocado trabajar de lo lindo, como siempre, toooodo a última hora, corriendo y exigiendo) me impide pensar razonadamente un buen tema para el artículo diario. Así que pensando pensando, intentando recoger alguna idea interesante, he terminado por recordar los otros dos días de los inocentes que ha vivido esta bitácora.
Y me sorprendo, porque me doy cuenta de mi evolución personal, de mi reinvención pasito a pasito, que me ha hecho recorrer un gran camino.
Gracias a todos por dejarme compartirlo.
¡Feliz día de los inocentes!
Y me sorprendo, porque me doy cuenta de mi evolución personal, de mi reinvención pasito a pasito, que me ha hecho recorrer un gran camino.
Gracias a todos por dejarme compartirlo.
¡Feliz día de los inocentes!
Etiquetas: inocentadas
Olvidar
- Es que yo no quiero olvidar.
- Yo si Dori, yo si.
"Buscando a Nemo"
A pesar de todas las circunstancias que han rodeado mi vida, yo no quiero olvidar, porque cada momento, cada instante vivido, por muy duro que haya sido, me ha formado como ser humano. No quiero olvidar, sino guardarlo en su rinconcito especial para recuparar ese momento y volver a sentir. Los sentimientos son los que nos hacen personas... los sentimientos, todos, los que nos hacen felices y los que nos hacen sufrir, los que nos hacen disfrutar y los que nos hacen daño... Todos.
¿Y tú? ¿quieres olvidar?
- Yo si Dori, yo si.
"Buscando a Nemo"
A pesar de todas las circunstancias que han rodeado mi vida, yo no quiero olvidar, porque cada momento, cada instante vivido, por muy duro que haya sido, me ha formado como ser humano. No quiero olvidar, sino guardarlo en su rinconcito especial para recuparar ese momento y volver a sentir. Los sentimientos son los que nos hacen personas... los sentimientos, todos, los que nos hacen felices y los que nos hacen sufrir, los que nos hacen disfrutar y los que nos hacen daño... Todos.
¿Y tú? ¿quieres olvidar?
En una nube
Cuando Wendeling era niña, uno de sus días favoritos eran los de Nochebuena y Navidad... esperaba durante todo el año porque sabía que esa noche, en la casa del fantasma estarían sus tíos, los que veía poco, los que veía nada y los que convivía a diario... y sobre todo sus primos. Ella era la mayor, la que ideaba los juegos, la chica (porque todos eran niños) a la que admiraban por ser tan mayor y porque conocía todos los rincones del enorme caserón y además les contaba una historia fantástica de cada esquina de la casa.
La ilusión de unos niños por unos días especiales en los que volvían a estar juntos, a sentirse familia, delante de una cena y esperando el aguinaldo.
Con el tiempo, la Navidad desapareció con la muerte de su padre. Despareció la ilusión por ver llegar esos días, también desaparecieron las visitas a la casa del fantasma.
Desapareció la ilusión... o tal vez solo estaba escondida, esperando el momento oportuno para volver... porque este año ha vuelvo a esperar muy ilusionada la llegada de la Nochebuena y su regalo de Navidad.
Y aunque cuesta bajar de la nube en la que ha estado subida los últimos días, es feliz.
Nota: Ultimamente está de moda hablar en contra de la Navidad, es más moderno odiarla... y más cómodo también. Declaro públicamente que me gusta la Navidad y que lucho para que sea Navidad todos los días del año.
La ilusión de unos niños por unos días especiales en los que volvían a estar juntos, a sentirse familia, delante de una cena y esperando el aguinaldo.
Con el tiempo, la Navidad desapareció con la muerte de su padre. Despareció la ilusión por ver llegar esos días, también desaparecieron las visitas a la casa del fantasma.
Desapareció la ilusión... o tal vez solo estaba escondida, esperando el momento oportuno para volver... porque este año ha vuelvo a esperar muy ilusionada la llegada de la Nochebuena y su regalo de Navidad.
Y aunque cuesta bajar de la nube en la que ha estado subida los últimos días, es feliz.
Nota: Ultimamente está de moda hablar en contra de la Navidad, es más moderno odiarla... y más cómodo también. Declaro públicamente que me gusta la Navidad y que lucho para que sea Navidad todos los días del año.
Unas horas
¿Qué son unas horas contra dos meses y medio sin vernos?
Pues aparte de sesenta minutos cada hora, o tres mil seiscientos segundos, o.... son eternas.
tic, tac... tic, tac... tic, tac... y el tiempo que no quiere pasar, se une a los retrasos de los vuelos y termino desesperada, queriendo plegar el tiempo para conseguir estar juntos o teletransportarme a su lado o en su defecto, no volver a dejarle marchar.
Unas horas, sólo unas horas más, no puedo pensar en otra cosa.
tic, tac... tic, tac... tic, tac... y el tiempo que no quiere pasar.
¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!! de una maia que ya recibió y está disfrutando, de su regalo de esta Navidad.
Pues aparte de sesenta minutos cada hora, o tres mil seiscientos segundos, o.... son eternas.
tic, tac... tic, tac... tic, tac... y el tiempo que no quiere pasar, se une a los retrasos de los vuelos y termino desesperada, queriendo plegar el tiempo para conseguir estar juntos o teletransportarme a su lado o en su defecto, no volver a dejarle marchar.
Unas horas, sólo unas horas más, no puedo pensar en otra cosa.
tic, tac... tic, tac... tic, tac... y el tiempo que no quiere pasar.
¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!! de una maia que ya recibió y está disfrutando, de su regalo de esta Navidad.
La indignación de Ithilien
Miércoles 20 de diciembre.
Ithilien se las prometía muy felices. Desde hace varias semanas tenían programado una excursión al ayuntamiento de la ciudad. Aparte de visitarlo iban a ocupar por un ratito los puestos de alcalde y concejales. Había preparado sus proyectos y los discursos de aprobación y rechazo. Un día perfecto, en el que aparte de salir del colegio por unas horas, iban a aprender mucho sobre la manera de gobernar una ciudad.
Miércoles 20 de diciembre, media hora antes de salir hacía el ayuntamiento... se suspende la excursión.
¿Causa?
Se va a otorgar un premio y las salas estarán ocupadas. La excursión se postpone para enero, tal vez febrero.
Miércoles 20 de diciembre, por la tarde, Ithilien llega del colegio y explica, muy molesta, la suspensión de la excursión.
- Bueno Ithilien, tal vez ha sido una circunstancia que no se esperaba. Eso nunca se puede programar.
- No... no, mami. Si solo era dar un premio a alguien. ¿No podía haber escogido otro día? Cada vez entiendo menos a los políticos. Prefieren hacer una fiesta y dar un premio antes de enseñar algo a unos niños que iban a aprender mucho.
- Ufff... Ithilien, pues si no los entiendes ahora, cuando seas mayor los entenderás menos.
Nota: la verdad es que yo tampoco entiendo mucho la actuación de los políticos ni la de los funcionarios. ¿No podrían haber avisado antes al colegio de los cambios de planes? No se dan cuenta que esos niños son futuros votantes en unos años, pero estos políticos solo ven el futuro hasta las próximas elecciones, el resto no les importa.
Ithilien se las prometía muy felices. Desde hace varias semanas tenían programado una excursión al ayuntamiento de la ciudad. Aparte de visitarlo iban a ocupar por un ratito los puestos de alcalde y concejales. Había preparado sus proyectos y los discursos de aprobación y rechazo. Un día perfecto, en el que aparte de salir del colegio por unas horas, iban a aprender mucho sobre la manera de gobernar una ciudad.
Miércoles 20 de diciembre, media hora antes de salir hacía el ayuntamiento... se suspende la excursión.
¿Causa?
Se va a otorgar un premio y las salas estarán ocupadas. La excursión se postpone para enero, tal vez febrero.
Miércoles 20 de diciembre, por la tarde, Ithilien llega del colegio y explica, muy molesta, la suspensión de la excursión.
- Bueno Ithilien, tal vez ha sido una circunstancia que no se esperaba. Eso nunca se puede programar.
- No... no, mami. Si solo era dar un premio a alguien. ¿No podía haber escogido otro día? Cada vez entiendo menos a los políticos. Prefieren hacer una fiesta y dar un premio antes de enseñar algo a unos niños que iban a aprender mucho.
- Ufff... Ithilien, pues si no los entiendes ahora, cuando seas mayor los entenderás menos.
Nota: la verdad es que yo tampoco entiendo mucho la actuación de los políticos ni la de los funcionarios. ¿No podrían haber avisado antes al colegio de los cambios de planes? No se dan cuenta que esos niños son futuros votantes en unos años, pero estos políticos solo ven el futuro hasta las próximas elecciones, el resto no les importa.
Antes de Navidad hay que trabajar
Cuando creía que tenía la semana encarrilada de trabajo, llega un extra que hay que hacer para antes de Navidad.
Ufff....
¿Algún voluntario para echarme una manita? Se recompensará con cena.
Ufff....
¿Algún voluntario para echarme una manita? Se recompensará con cena.
Una piedrecita en el zapato
Hay que ver lo que fastidia una china (piedrecita, que no mujer nacida o descendiente de los nacidos en China) en el zapato. Das el paso, apoyas el pie en el suelo y pinchazo...
.... ¡¡ay!! ...
Sacudes un poquito el pie, para ver si la dichosa chinita se traslada a un lugar que no moleste, mueves los dedos del pie para ver si la localizas, parece que no y vuelves a dar otro paso, apoyas el pie en el suelo y pinchazo...
... ¡¡¡Leñes con la chinita!!!...
Miras alrededor, para buscar un lugar en el que poder apoyarte, una pared, un arbol, un coche, mirando de reojo por si alguien te ve, te quitas el zapato haciendo equilibrios para no caerte y lo sacudes, miras dentro del zapato justo antes de volver a ponértelo. No se ve. Zapato al pie de nuevo. Das otro paso, apoyas el pie y pinchazo...
... ¡¡¡la madre que la parió!!!
Buscas algo desesperado un banco, un bordillo, donde poder sentarte para quitar de una vez la dichosa piedrecita del zapato sin caerte, eso de apoyar tu pie desnudo en el suelo de una calle que a saber que perros habrán hecho sus necesidades encima... o no tan perros, pero si humanos mucho más animales, te da bastante repelús. Al final optas por apoyar tu espalda sobre la pared de una tienda. Mármol,... que frío. Sacas el zapato del pie, apoyando solo la puntita de los deditos en el suelo. Coges el zapato con la mano, ya olvidas tus escrúpulos por culpa de la dichosa chinita. Sacudes el zapato, miras en el interior, metes la mano porque ya no te fías si ha salido la dichosa piedrecita o no. No ves la china. Te vuelves a poner el zapato, te limpias la mano... ¿dónde?... disimuladamente sobre el mármol tan frío. Das un paso... esperas el pinchazo y parece que no, que por fin la dichosa chinita te ha abandonado.
... ¡¡¡Bien!!!
Sonríes y sigues tu vida adelante.
Nota: En este momento tengo una chinita molestándome... ojalá pudiera seguir mi vida adelante sin ella. Lástima que la vida te impida quitarte fácilmente las piedrecitas que te pinchan, no solo en el zapato, sino mucho más interiores. Quiero hacerme la fuerte, pero la verdad es que aunque intente disimular, el pellizquito del miedo está conmigo.
.... ¡¡ay!! ...
Sacudes un poquito el pie, para ver si la dichosa chinita se traslada a un lugar que no moleste, mueves los dedos del pie para ver si la localizas, parece que no y vuelves a dar otro paso, apoyas el pie en el suelo y pinchazo...
... ¡¡¡Leñes con la chinita!!!...
Miras alrededor, para buscar un lugar en el que poder apoyarte, una pared, un arbol, un coche, mirando de reojo por si alguien te ve, te quitas el zapato haciendo equilibrios para no caerte y lo sacudes, miras dentro del zapato justo antes de volver a ponértelo. No se ve. Zapato al pie de nuevo. Das otro paso, apoyas el pie y pinchazo...
... ¡¡¡la madre que la parió!!!
Buscas algo desesperado un banco, un bordillo, donde poder sentarte para quitar de una vez la dichosa piedrecita del zapato sin caerte, eso de apoyar tu pie desnudo en el suelo de una calle que a saber que perros habrán hecho sus necesidades encima... o no tan perros, pero si humanos mucho más animales, te da bastante repelús. Al final optas por apoyar tu espalda sobre la pared de una tienda. Mármol,... que frío. Sacas el zapato del pie, apoyando solo la puntita de los deditos en el suelo. Coges el zapato con la mano, ya olvidas tus escrúpulos por culpa de la dichosa chinita. Sacudes el zapato, miras en el interior, metes la mano porque ya no te fías si ha salido la dichosa piedrecita o no. No ves la china. Te vuelves a poner el zapato, te limpias la mano... ¿dónde?... disimuladamente sobre el mármol tan frío. Das un paso... esperas el pinchazo y parece que no, que por fin la dichosa chinita te ha abandonado.
... ¡¡¡Bien!!!
Sonríes y sigues tu vida adelante.
Nota: En este momento tengo una chinita molestándome... ojalá pudiera seguir mi vida adelante sin ella. Lástima que la vida te impida quitarte fácilmente las piedrecitas que te pinchan, no solo en el zapato, sino mucho más interiores. Quiero hacerme la fuerte, pero la verdad es que aunque intente disimular, el pellizquito del miedo está conmigo.
Ithilien irónica
Preparándose para ir a celebrar el cumpleaños de su prima. Acaban de llegar a casa y medio histéricas, sueltan mochilas, se lavan se visten....
- ¡Mamiiiiii! ¿qué me pongo?
- Está sobre la cama.
- No quiero esos pantalones.
- ¿Qué le pasan a los pantalones?
- Que me están pequeños.
- ¿Einss?
Y Wen comprueba, asombrada, que unos pantalones de temporada, realmente se le han quedado pequeños. Toca de nuevo abrir el armario y buscar...
"¿Falda? mejor no, porque necesitará medias y seguro que se tirarán al suelo para jugar... ¿dónde están los pantalones marrón?"
- Ithilien ¿dónde has puesto los pantalones marrón que guardé ayer?
- Es que esos me van a servir para el disfraz de árbol.
Ithilien va a ser árbol de Navidad en la función del colegio... pero se acerca la hora y...
- Bueno, no pasa nada, ponte ese pantalón y mañana lo lavo, para el lunes está seco.
- ¿¿Mami??
- Qué quieres Estel.
- El jersey rosa no va con el pantalón verde.
- Uissss.... tienes razón.
Vuelta al armario, a buscar un jersey que no desentone con el pantalón de la niña, no tan niña y algo presumida que es Estel.
- Mami ¿y la camiseta?
La pregunta de Ithilien pilla descolocada a su madre que por un momento, pensando en otra cosa, no atina a responder.
- ¿Camiseta?
- Si mami, esa prenda de abrigo que tiene tres agujeros, uno para meter la cabeza y otros dos para los brazos.
Nota: y después de todo, no sabría vivir sin ellas.
- ¡Mamiiiiii! ¿qué me pongo?
- Está sobre la cama.
- No quiero esos pantalones.
- ¿Qué le pasan a los pantalones?
- Que me están pequeños.
- ¿Einss?
Y Wen comprueba, asombrada, que unos pantalones de temporada, realmente se le han quedado pequeños. Toca de nuevo abrir el armario y buscar...
"¿Falda? mejor no, porque necesitará medias y seguro que se tirarán al suelo para jugar... ¿dónde están los pantalones marrón?"
- Ithilien ¿dónde has puesto los pantalones marrón que guardé ayer?
- Es que esos me van a servir para el disfraz de árbol.
Ithilien va a ser árbol de Navidad en la función del colegio... pero se acerca la hora y...
- Bueno, no pasa nada, ponte ese pantalón y mañana lo lavo, para el lunes está seco.
- ¿¿Mami??
- Qué quieres Estel.
- El jersey rosa no va con el pantalón verde.
- Uissss.... tienes razón.
Vuelta al armario, a buscar un jersey que no desentone con el pantalón de la niña, no tan niña y algo presumida que es Estel.
- Mami ¿y la camiseta?
La pregunta de Ithilien pilla descolocada a su madre que por un momento, pensando en otra cosa, no atina a responder.
- ¿Camiseta?
- Si mami, esa prenda de abrigo que tiene tres agujeros, uno para meter la cabeza y otros dos para los brazos.
Nota: y después de todo, no sabría vivir sin ellas.
Un día más cerca
Siete y cincuenta de la mañana.
Suena el despertador y sobresalta a Wendeling, aunque hacía unos minutos que esperaba que saltara, siempre le pasa igual. Mira el reloj, acurrucada en la cama, sueña despierta...
Es hora de levantarse, pero apura unos segundos más. La casa está en silencio, la luz entra por ventana aunque levemente, todavía no ha salido el sol.
Se decide, levanta la ropa de la cama y saca los pies buscando sus zapatillas... siente la piel molestarse al salir al frío.
Mira al frente, al espejo del armario.
Ojos hinchados, pelo revuelto, flequillo rebelde en curiosa postura y sonríe a su imagen.
- Un día más cerca.
Y durante unos momentos ve reflejada a esa mujer que sonríe al nuevo día... ilusionada... esperanzada... feliz.
No hay arrugas, no hay canas, no hay cansancio al enfrentarse a un nuevo día y toda las tareas que conlleva.
Es bella, es joven, es feliz.
- Un día menos para estar juntos.
Y se desea un buen día ... y le desea un feliz día, porque pronto, muy pronto, volverán a despertar juntos de nuevo.
Un día más cerca para sentir la ilusión.
Suena el despertador y sobresalta a Wendeling, aunque hacía unos minutos que esperaba que saltara, siempre le pasa igual. Mira el reloj, acurrucada en la cama, sueña despierta...
Es hora de levantarse, pero apura unos segundos más. La casa está en silencio, la luz entra por ventana aunque levemente, todavía no ha salido el sol.
Se decide, levanta la ropa de la cama y saca los pies buscando sus zapatillas... siente la piel molestarse al salir al frío.
Mira al frente, al espejo del armario.
Ojos hinchados, pelo revuelto, flequillo rebelde en curiosa postura y sonríe a su imagen.
- Un día más cerca.
Y durante unos momentos ve reflejada a esa mujer que sonríe al nuevo día... ilusionada... esperanzada... feliz.
No hay arrugas, no hay canas, no hay cansancio al enfrentarse a un nuevo día y toda las tareas que conlleva.
Es bella, es joven, es feliz.
- Un día menos para estar juntos.
Y se desea un buen día ... y le desea un feliz día, porque pronto, muy pronto, volverán a despertar juntos de nuevo.
Un día más cerca para sentir la ilusión.
Hermanos
- Y si tienes un bebé con Monty sería mi hermanito ¿verdad?
- Claro, porque yo sería su mami, igual que soy la tuya.
- ¿Y que apellidos tendrá?
- Los hijos tienen los apellidos de sus padres, a veces sólo los de su madre o sólo los de su padre, pero esos son casos muy excepcionales, lo normal es que tenga un apellido de su padre y otro de su madre.
- Pues los apellidos de ese bebé son muy raros. Yo quiero que tenga tres apellidos.
- ¿Tres? - Wen mira sorprendida a Ithilien.
- Si, los dos míos y el de su papi. Así sería más hermano mío y no me resultaría tan raro.
- Pero Ithilien, tu tienes el apellido de tu papi, y no sería el apellido del hijo de Monty. Pero eso no quiere decir que no sea tu hermano.
- Aunque no va a tener los mismos abuelos que yo.
- Bueno, compartiréis una abuela.
- Pero otra no... parecerá que somos primos y no hermanos.
La peque se queda en silencio, pensando en esa posibilidad. Y al final, muy segura de si... :
- Ya... pero bueno, será un niño excepcional.
- ¿Y eso?
- Porque será mi hermanito.
Wen sonríe ante la afirmación de su hija.
- Claro que será tu hermano.
- Claro, porque yo sería su mami, igual que soy la tuya.
- ¿Y que apellidos tendrá?
- Los hijos tienen los apellidos de sus padres, a veces sólo los de su madre o sólo los de su padre, pero esos son casos muy excepcionales, lo normal es que tenga un apellido de su padre y otro de su madre.
- Pues los apellidos de ese bebé son muy raros. Yo quiero que tenga tres apellidos.
- ¿Tres? - Wen mira sorprendida a Ithilien.
- Si, los dos míos y el de su papi. Así sería más hermano mío y no me resultaría tan raro.
- Pero Ithilien, tu tienes el apellido de tu papi, y no sería el apellido del hijo de Monty. Pero eso no quiere decir que no sea tu hermano.
- Aunque no va a tener los mismos abuelos que yo.
- Bueno, compartiréis una abuela.
- Pero otra no... parecerá que somos primos y no hermanos.
La peque se queda en silencio, pensando en esa posibilidad. Y al final, muy segura de si... :
- Ya... pero bueno, será un niño excepcional.
- ¿Y eso?
- Porque será mi hermanito.
Wen sonríe ante la afirmación de su hija.
- Claro que será tu hermano.
"Feria"
Una simple mascota dice adios para siempre, es una tragedia la que se instala en la familia.
Feria, de tan original nombre, era una carpa de acuario que llegó a casa hace un par de años, como premio en un puesto de fortuna en la feria de Málaga. Al principio Estel e Ithilien se embobaban viéndola nadar recorriendo el pequeño acuario pero pronto se cansaron de una mascota a la que solo podía ver pasear, pero no tocar, acariciar, agarrar, pasear ni adiestrar para que las siguieran por casa. Así que fui yo la que finalmente se dedicó a limpiar el acuario y alimentar al pequeño pez al que inconscientemente echaba unas semanas de vida.
Pero Feria al parecer, se encontró a gusto en casa y se quedó con nosotros durante más de dos años.
Y hoy, al volver por la tarde, hemos descubierto que se encontraba algo "rara" (¿macho? ¿hembra? nunca lo supimos), boqueaba en un rincón, su pellizquito de comida casi intacto y sin ganas de nadar a todo lo largo de su pequeño recinto como nos tenía acostumbrados.
- Feria parece enferma. Hay que llevarlo al veterinario.
- Ithilien, cariño... ¿y como la llevamos?
- ¿En un vaso con agua?
Al poco la escucho llorar desconsolada. Feria se ha marchado para siempre. Al abrazarla para calmar su llanto me dice al oido, muy bajito, como si contara un secreto al que yo solo tengo derecho:
- Mami, no lloro por un pez, sino por Feria, ... porque pertenecía a la familia ¿verdad?
Feria, de tan original nombre, era una carpa de acuario que llegó a casa hace un par de años, como premio en un puesto de fortuna en la feria de Málaga. Al principio Estel e Ithilien se embobaban viéndola nadar recorriendo el pequeño acuario pero pronto se cansaron de una mascota a la que solo podía ver pasear, pero no tocar, acariciar, agarrar, pasear ni adiestrar para que las siguieran por casa. Así que fui yo la que finalmente se dedicó a limpiar el acuario y alimentar al pequeño pez al que inconscientemente echaba unas semanas de vida.
Pero Feria al parecer, se encontró a gusto en casa y se quedó con nosotros durante más de dos años.
Y hoy, al volver por la tarde, hemos descubierto que se encontraba algo "rara" (¿macho? ¿hembra? nunca lo supimos), boqueaba en un rincón, su pellizquito de comida casi intacto y sin ganas de nadar a todo lo largo de su pequeño recinto como nos tenía acostumbrados.
- Feria parece enferma. Hay que llevarlo al veterinario.
- Ithilien, cariño... ¿y como la llevamos?
- ¿En un vaso con agua?
Al poco la escucho llorar desconsolada. Feria se ha marchado para siempre. Al abrazarla para calmar su llanto me dice al oido, muy bajito, como si contara un secreto al que yo solo tengo derecho:
- Mami, no lloro por un pez, sino por Feria, ... porque pertenecía a la familia ¿verdad?
Mentiras
No hay peor mentiroso que áquel que se cree sus propias mentiras. Lo peor es cuando ese mentiroso forma parte de tu propia familia. Lo horrible es cuando quiere incluirte en su mentira y además se ofende si no le das la razón.
Cuando este verano mi abuelo enfermó, dos de sus hijos se enfrentaron. Uno de ellos acusó al otro, que llevaba más de treinta años a cargo de su padre, de quedarse con el dinero de la pensión y no ocuparse de él... pero teniendo en cuenta la clase de alimañas que son estos hijos tan amantísimos con sus padres delante de los demás, no es de extrañar ese enfrentamiento.
Los médicos indicaron que a su edad (noventa y ocho años) no saldría adelante de esta nueva crisis, sus hijos peleándose por una mísera pensión, ya que la herencia la habían repartido entre ellos, dejándonos a mi hermano y a mi fuera de ella... y yo enterándome casi por casualidad que mi abuelo estaba ingresado en la UCI del hospital.
Cuando por fin mi abuelo se recupera, a pesar de la complicada operación realizada, uno de ellos se lo lleva a su casa, a escondidas del otro (por cierto, el tercer hijo, ni apareció, no podía perder sus vacaciones ya pagadas por un posible fallecimiento de su padre). El hijo que durante treinta años se ha ocupado de él accede finalmente a que su hermano se ocupe de su padre... ya iba siendo hora que se diera cuenta tooodo lo que costaba hacerse cargo del abuelo, con la personalidad de su padre, con la mente tan lúcida y todos los achaques de su casi siglo de vida.
Cuando fui a visitar a mi abuelo en julio, me lo encontré en casa de mi tío... en el pisito (60m2 escasos) al que estaban haciendo algunas reformas para tener a mi abuelo por todo lo alto, como él se merecía. Me sorprendió la fortaleza de mi abuelo, me emocioné al escucharle hablar de cuando vivía con ellos y las ganas que tenía de ponerse un poco más fuerte, para poder salir a dar sus paseos por la calle. A mi tío se le llenaba la boca todo orgulloso de lo que iba a hacer por su padre... que no había hecho su hermano (por cierto, lo acusó delante mía de apropiarse de la mísera pensión de mi abuelo y se le escapó que las reformas de su casa estaban haciéndose al cargo de la cuenta de su padre).
Como ya conté en su día, ni entro ni salgo de las historias entre mis tíos, yo quiero a mi abuelo.
Durantes estos meses he llamado de manera ocasional a mi tío para saber de mi abuelo y al parecer, todo iba perfecto. Se llevaban muy bien con él (me extrañó bastante conociendo el carácter tan dominante de mi abuelo, pero me lo creí) y siempre estaba un poco acatarrado.
Y ayer, de casualidad, como siempre cuando algo se refiere a mi abuelo... descubro la gran mentira.
Al parecer, mi abuelo se ha recuperado tan satisfactoriamente que por ahora no tiene pensamiento de morirse. Quiere cumplir noventa y nueve años y cien y algunos más de propina.
Mi tio no lo ha soportado más y ha terminado por ingresarlo en una residencia.... hace varios meses.
¿Meses? en mi última llamada al parecer ya no estaba con ellos, pero no me dijeron nada.
- Si, ha perdido sus facultades mentales y han pensado que lo mejor es ingresarlo... pero si quieres que te diga la verdad, yo lo veo tan lúcido como siempre.
El hermano de Wen le cuenta que fue a visitarlo a casa de su tío, se encontró con que el abuelo ya no vivía con ellos y éste le contó toda la historia. Le costó bastante indicarle donde estaba y fue a visitarlo a la residencia.
- Por cierto, le han contado una enorme mentira y el abuelo espera que su hijo se recupere de su "operación de espalda" para volver a vivir con él.
Nota: en este momento siento una gran impotencia por no poder cuidar de mi abuelo como él hizo conmigo cuando yo era pequeña. Y siento una enorme rabia interior por pertenecer a esa familia que me produce tanta vergüenza... porque además, mi tío se siente orgulloso de él mismo, porque ha hecho todo por su padre.
Todo lo posible mientras ha tenido algo que a él le era de utilidad, hasta que ha ordeñado por completo su cuenta corriente y su herencia... y encima se siente ofendido porque no le doy la razón.
Cuando este verano mi abuelo enfermó, dos de sus hijos se enfrentaron. Uno de ellos acusó al otro, que llevaba más de treinta años a cargo de su padre, de quedarse con el dinero de la pensión y no ocuparse de él... pero teniendo en cuenta la clase de alimañas que son estos hijos tan amantísimos con sus padres delante de los demás, no es de extrañar ese enfrentamiento.
Los médicos indicaron que a su edad (noventa y ocho años) no saldría adelante de esta nueva crisis, sus hijos peleándose por una mísera pensión, ya que la herencia la habían repartido entre ellos, dejándonos a mi hermano y a mi fuera de ella... y yo enterándome casi por casualidad que mi abuelo estaba ingresado en la UCI del hospital.
Cuando por fin mi abuelo se recupera, a pesar de la complicada operación realizada, uno de ellos se lo lleva a su casa, a escondidas del otro (por cierto, el tercer hijo, ni apareció, no podía perder sus vacaciones ya pagadas por un posible fallecimiento de su padre). El hijo que durante treinta años se ha ocupado de él accede finalmente a que su hermano se ocupe de su padre... ya iba siendo hora que se diera cuenta tooodo lo que costaba hacerse cargo del abuelo, con la personalidad de su padre, con la mente tan lúcida y todos los achaques de su casi siglo de vida.
Cuando fui a visitar a mi abuelo en julio, me lo encontré en casa de mi tío... en el pisito (60m2 escasos) al que estaban haciendo algunas reformas para tener a mi abuelo por todo lo alto, como él se merecía. Me sorprendió la fortaleza de mi abuelo, me emocioné al escucharle hablar de cuando vivía con ellos y las ganas que tenía de ponerse un poco más fuerte, para poder salir a dar sus paseos por la calle. A mi tío se le llenaba la boca todo orgulloso de lo que iba a hacer por su padre... que no había hecho su hermano (por cierto, lo acusó delante mía de apropiarse de la mísera pensión de mi abuelo y se le escapó que las reformas de su casa estaban haciéndose al cargo de la cuenta de su padre).
Como ya conté en su día, ni entro ni salgo de las historias entre mis tíos, yo quiero a mi abuelo.
Durantes estos meses he llamado de manera ocasional a mi tío para saber de mi abuelo y al parecer, todo iba perfecto. Se llevaban muy bien con él (me extrañó bastante conociendo el carácter tan dominante de mi abuelo, pero me lo creí) y siempre estaba un poco acatarrado.
Y ayer, de casualidad, como siempre cuando algo se refiere a mi abuelo... descubro la gran mentira.
Al parecer, mi abuelo se ha recuperado tan satisfactoriamente que por ahora no tiene pensamiento de morirse. Quiere cumplir noventa y nueve años y cien y algunos más de propina.
Mi tio no lo ha soportado más y ha terminado por ingresarlo en una residencia.... hace varios meses.
¿Meses? en mi última llamada al parecer ya no estaba con ellos, pero no me dijeron nada.
- Si, ha perdido sus facultades mentales y han pensado que lo mejor es ingresarlo... pero si quieres que te diga la verdad, yo lo veo tan lúcido como siempre.
El hermano de Wen le cuenta que fue a visitarlo a casa de su tío, se encontró con que el abuelo ya no vivía con ellos y éste le contó toda la historia. Le costó bastante indicarle donde estaba y fue a visitarlo a la residencia.
- Por cierto, le han contado una enorme mentira y el abuelo espera que su hijo se recupere de su "operación de espalda" para volver a vivir con él.
Nota: en este momento siento una gran impotencia por no poder cuidar de mi abuelo como él hizo conmigo cuando yo era pequeña. Y siento una enorme rabia interior por pertenecer a esa familia que me produce tanta vergüenza... porque además, mi tío se siente orgulloso de él mismo, porque ha hecho todo por su padre.
Todo lo posible mientras ha tenido algo que a él le era de utilidad, hasta que ha ordeñado por completo su cuenta corriente y su herencia... y encima se siente ofendido porque no le doy la razón.
Adicción
Una de las ventajas de mi último cutretrabajillo, es que al ser en una editorial, aunque yo sea el último mono, todos mis compras me salen a un fantástico 50% menos que su precio de venta al público... ¿ventaja? o inconveniente, para según que mentes, porque al ser una lectora voraz, os puedo asegurar que me estoy dejando una parte de ese mísero sueldo en libros.
Como ya he dicho en alguna ocasión, es una simple cuestión de preferencias... y una vez cubiertas las necesidades básicas de mis hijas, yo paso bastante de comprarme unas botas megachachichulis último modelo para presumir, teniendo todavía las anteriores en buen uso... y así disfrutar, como hacía mucho no ocurría, con la visión, tacto y olor de esos libros que estoy a punto de devorar con ansia para conseguir calmar un tanto mi imaginación.
En cierta ocasión alguien me dijo que el peor trabajo para un alcohólico era ser camarero en un bar de copas... e imaginándome la situación, estuve de acuerdo con esa afirmación. Hoy en día, a pesar de mi adicción a la lectura, me siento feliz con este trabajo... aunque sea por la facilidad de conseguir calmar mi vicio lector...
Como ya he dicho en alguna ocasión, es una simple cuestión de preferencias... y una vez cubiertas las necesidades básicas de mis hijas, yo paso bastante de comprarme unas botas megachachichulis último modelo para presumir, teniendo todavía las anteriores en buen uso... y así disfrutar, como hacía mucho no ocurría, con la visión, tacto y olor de esos libros que estoy a punto de devorar con ansia para conseguir calmar un tanto mi imaginación.
En cierta ocasión alguien me dijo que el peor trabajo para un alcohólico era ser camarero en un bar de copas... e imaginándome la situación, estuve de acuerdo con esa afirmación. Hoy en día, a pesar de mi adicción a la lectura, me siento feliz con este trabajo... aunque sea por la facilidad de conseguir calmar mi vicio lector...
Mitología griega
Viendo la televisión.
Ithilien muy atenta a cierto reportaje sobre jóvenes que cuentan sus problemas en un pograma de la cadena autonómica, esperando que alguien le de una idea para solucionarlo... Y ante un comentario de alguien que propone contar una mentira para esconder las malas notas, la pequeña suelta una sentencia categórica:
- ¡¡Mitología griega!!
Wen mira a su hija sorprendida.
- ¿Qué has dicho?
- Que lo que dice es mitología griega.
- Y eso ¿qué quiere decir?
- Pues que es mentira, que te puede salvar de primeras, pero como sus padres se enteren de que les ha contado esa mentira tan gorda, se va a llevar un castigo muy gordo.
- Ya... ya... eso si lo sé, me refería a que si sabes lo que significa la mitología griega.
- Pues claro.
E Ithilien sigue mirando la televisión. Pero su madre no quiere dejar ahí la conversación.
- A ver, explícame lo que es la mitología griega.
- Pues que los griegos, hace muchos muchos años, creían que había muchos dioses que estaban todo el día peleándose y por eso había truenos, lluvias, terremotos, olas gigantes,....
- ¿Y eso es mentira?
Y la niña, mira a su madre con aire de suficiencia.
- Si. Sólo hay un Dios y como solo hay uno, no puede pelearse consigo mismo.
- Pero sigue habiendo tormentas, lluvias torrenciales, terremotos.... ¿cómo sabes que eso es mentira? además ¿Tú sabes donde está Grecia?
Ithilien se queda callada, perpleja, pensativa... aunque al final es ella la que zanja la conversación.
- No sé donde está Grecia... pero es que hace tantos años de lo de la mitología que hasta puede que no haya pasado nunca.
Nota: Ithilien cumplió nueve años hace tres meses... a saber donde ha oído esa expresión que ella ha traducido como algo tan fantástico que no puede ser verdad.
Ithilien muy atenta a cierto reportaje sobre jóvenes que cuentan sus problemas en un pograma de la cadena autonómica, esperando que alguien le de una idea para solucionarlo... Y ante un comentario de alguien que propone contar una mentira para esconder las malas notas, la pequeña suelta una sentencia categórica:
- ¡¡Mitología griega!!
Wen mira a su hija sorprendida.
- ¿Qué has dicho?
- Que lo que dice es mitología griega.
- Y eso ¿qué quiere decir?
- Pues que es mentira, que te puede salvar de primeras, pero como sus padres se enteren de que les ha contado esa mentira tan gorda, se va a llevar un castigo muy gordo.
- Ya... ya... eso si lo sé, me refería a que si sabes lo que significa la mitología griega.
- Pues claro.
E Ithilien sigue mirando la televisión. Pero su madre no quiere dejar ahí la conversación.
- A ver, explícame lo que es la mitología griega.
- Pues que los griegos, hace muchos muchos años, creían que había muchos dioses que estaban todo el día peleándose y por eso había truenos, lluvias, terremotos, olas gigantes,....
- ¿Y eso es mentira?
Y la niña, mira a su madre con aire de suficiencia.
- Si. Sólo hay un Dios y como solo hay uno, no puede pelearse consigo mismo.
- Pero sigue habiendo tormentas, lluvias torrenciales, terremotos.... ¿cómo sabes que eso es mentira? además ¿Tú sabes donde está Grecia?
Ithilien se queda callada, perpleja, pensativa... aunque al final es ella la que zanja la conversación.
- No sé donde está Grecia... pero es que hace tantos años de lo de la mitología que hasta puede que no haya pasado nunca.
Nota: Ithilien cumplió nueve años hace tres meses... a saber donde ha oído esa expresión que ella ha traducido como algo tan fantástico que no puede ser verdad.
Deseos, 2ª parte.
No desees con mucha intensidad, porque puedes conseguirlo... ¿y después qué?... pues después te despiertas de golpe y el deseo se esfuma mientras intentas enfocar tus ojos todavía somnolientos.
Pero ha sido tan bonito... me he sentido tan bien creyendo que podía ser posible, que prometo luchar por conseguirlo... eso si, será en el momento adecuado.
Y ahora que no es, siento nostalgia de todo este tiempo pasado en que sí creí posible que fuera.
Nota: Me he convertido en toda una experta recomponiendo mis sueños rotos y éste no va a ser menos, porque no se ha roto, porque sigue ahí, pendiente a llegar.
Pero ha sido tan bonito... me he sentido tan bien creyendo que podía ser posible, que prometo luchar por conseguirlo... eso si, será en el momento adecuado.
Y ahora que no es, siento nostalgia de todo este tiempo pasado en que sí creí posible que fuera.
Nota: Me he convertido en toda una experta recomponiendo mis sueños rotos y éste no va a ser menos, porque no se ha roto, porque sigue ahí, pendiente a llegar.
Etiquetas: deseos
Errores
Todos somos humanos.
Todos nos equivocamos alguna vez.
Todos tenemos un mal día...
Pero si tú has tenido un mal día, si te has equivocado... no vengas acusándome a mi de tu error. Acéptalo y te echaré una mano para remediarlo.
Nota: En este momento estoy tan indignada, que mejor dejo este post para otro día.
Todos nos equivocamos alguna vez.
Todos tenemos un mal día...
Pero si tú has tenido un mal día, si te has equivocado... no vengas acusándome a mi de tu error. Acéptalo y te echaré una mano para remediarlo.
Nota: En este momento estoy tan indignada, que mejor dejo este post para otro día.
Etiquetas: error





