Vamos a por el tercero
El día que decidí aceptar el reto de escribir una bitácora, pensé que sería capaz de aguantar unas semanas. No era la primera persona que me pedía hacerlo... durante un par de años habían aparecido por ahí más peticiones de que abriera mi propia página personal pero no terminaba por decidirme.
Mis diarios personales eran precisamente eso, demasiado personales. Tenía la sensación de perder mi intimidad, de en cierta manera, sentirme más frágil, si dejaba que alguien los leyera y de ahí mi reticencia.
Pero siempre habían sido peticiones en privado, nunca tan abiertamente como lo hizo Segfault.
Me había retado publicamente y soy una mujer a la que le gusta demostrarse que si puede. Así que áquel día último de noviembre empecé por fin mi primer blog. Durante unos días había estudiado las distintas páginas que ofrecían espacios gratuitos para blogs personales. Mi inglés es bastante zarrapastroso y además está olvidado después de más de 15 años sin usarlo... así que fuera las páginas que entonces explicaban su configuración en inglés. Y entre las que estaban en castellano, me gustó precisamente ésta por una opción de bloqueo que entonces no tenían otras.
Había un inconveniente, no tenía espacio ilimitado, sólo diez megas... pero para unas semanas...
Ocurrió lo inesperado. Me gustó sentir que me leían, me gustó escribir para que me leyeran, aunque siempre, en el fondo, me escribía a mi misma, como esos más de veinte años de diarios íntimos que siguen perdidos por los fondos de mi armario.
Y unas semanas terminaron por ser unos meses y año y algo después, se me acabó el espacio de mi primer blog.
En enero del 2006 llegó el segundo
Año y medio más tarde, es decir, dos años y medio largos del primero, o seiscientos setenta y seis post después, vuelve a ocurrirme lo mismo... me quedo sin espacio. Veinte megas de letras unidas, de palabras, de comentarios de esas personas al otro lado de la pantalla, son muchas letras unidas, muchas palabras... por las que os doy las gracias por aguantarme sueños, recuerdos, reinvenciones, anécdotas, babas y cabreos varios en esta mesa camilla.
El proximo post estrenará un nuevo blog. No será necesario que os preocupeis en cambiar enlaces, reciclaré la dirección como hice anteriormente.
Se os quiere.
Mis diarios personales eran precisamente eso, demasiado personales. Tenía la sensación de perder mi intimidad, de en cierta manera, sentirme más frágil, si dejaba que alguien los leyera y de ahí mi reticencia.
Pero siempre habían sido peticiones en privado, nunca tan abiertamente como lo hizo Segfault.
Me había retado publicamente y soy una mujer a la que le gusta demostrarse que si puede. Así que áquel día último de noviembre empecé por fin mi primer blog. Durante unos días había estudiado las distintas páginas que ofrecían espacios gratuitos para blogs personales. Mi inglés es bastante zarrapastroso y además está olvidado después de más de 15 años sin usarlo... así que fuera las páginas que entonces explicaban su configuración en inglés. Y entre las que estaban en castellano, me gustó precisamente ésta por una opción de bloqueo que entonces no tenían otras.
Había un inconveniente, no tenía espacio ilimitado, sólo diez megas... pero para unas semanas...
Ocurrió lo inesperado. Me gustó sentir que me leían, me gustó escribir para que me leyeran, aunque siempre, en el fondo, me escribía a mi misma, como esos más de veinte años de diarios íntimos que siguen perdidos por los fondos de mi armario.
Y unas semanas terminaron por ser unos meses y año y algo después, se me acabó el espacio de mi primer blog.
En enero del 2006 llegó el segundo
Año y medio más tarde, es decir, dos años y medio largos del primero, o seiscientos setenta y seis post después, vuelve a ocurrirme lo mismo... me quedo sin espacio. Veinte megas de letras unidas, de palabras, de comentarios de esas personas al otro lado de la pantalla, son muchas letras unidas, muchas palabras... por las que os doy las gracias por aguantarme sueños, recuerdos, reinvenciones, anécdotas, babas y cabreos varios en esta mesa camilla.
El proximo post estrenará un nuevo blog. No será necesario que os preocupeis en cambiar enlaces, reciclaré la dirección como hice anteriormente.
Se os quiere.
Comentario:
Te animo a continuar con tu blog, me lo voy leyendo poco a poco y es muy gratificante, lo he enlazado a mi web.
Espero verte pronto de nuevo escribiendo para nuestro deleite.
Un cordial saludo.
Espero verte pronto de nuevo escribiendo para nuestro deleite.
Un cordial saludo.
Comentario:
Pues espero estar por aquí para cuando estrenes el cuarto.
Besos
Besos
Comentario:
Yo tengo espacio ilimitado!!! chinchate! :-P.
Comentario:
No deberías darnos estos sustos... Yo ya estaba pensando en si regalarte la cuna o el carrito para el tercer... churumbel :P
Un besote
Un besote
Comentario:
No hay dos sin tres...y esperemos que sin muchos más...
un bsote
un bsote
Comentario:
Qué rápido!!! lo mío fue hace dos años....un biko fuerte Wen...y que vengan más...eso sí y que nosotros te leamos. Un abrazo con cariño. :D
Comentario:
Hala!! Por el tercero ya ... Y a mí me cuesta escribri 3 días seguidos, si es que para esto hay que valer, y tu vales, mucho, y no sólo para escribir un blog.
Un besazo.
Un besazo.