resaca
Sobredosis de amor
en un callejón sin salida.
Sopla el viento
acompañado de la música de ambiente
del bar de la esquina
y un ligero aroma
de melancolía,
que se cuela entre mi piel
y me contamina las venas.
Yo, tirada en la acera,
vomito sueños
con un raro sabor;
y es que no distingo
si son tus besos,
o las heridas que dejaron
las semillas de tu voz.
Se asoma el sol
y vuelvo a arrepentirme
de que cada uno de tus besos
sólo fueran eso, campos
de sofismas cultivados
con un único e imposible deseo.
Ahogada en el rencor…
Malditas sean las resacas
de las tristes y desesperadas
borracheras de amor.
en un callejón sin salida.
Sopla el viento
acompañado de la música de ambiente
del bar de la esquina
y un ligero aroma
de melancolía,
que se cuela entre mi piel
y me contamina las venas.
Yo, tirada en la acera,
vomito sueños
con un raro sabor;
y es que no distingo
si son tus besos,
o las heridas que dejaron
las semillas de tu voz.
Se asoma el sol
y vuelvo a arrepentirme
de que cada uno de tus besos
sólo fueran eso, campos
de sofismas cultivados
con un único e imposible deseo.
Ahogada en el rencor…
Malditas sean las resacas
de las tristes y desesperadas
borracheras de amor.





