sfumato
Susurros de palabras que se congelan bajo la escarcha temprana de una noche de invierno.
Respiro tu aire, tu aliento en mi cuello. Voces impregnadas de un silencio ajeno, silencioso testigo de cada uno de nuestros lentos, suaves, movimientos.
Resigues el perfil de mi nariz, y mi mano sigue hundida torpemente en tus cabellos.
Tu piel sobre mi labio, que tiembla sin querer en un tímido amago de esbozarte una sonrisa.
El frío me clava astillas de metal en la espalda, escalofríos en forma de espiral dibujados por la conciencia del miedo. El mismo miedo que hace titubear mis palabras, todos mis nervios. Nieva bajo mis párpados.
El compás de tus latidos golpea la mano que se posa sobre tu pecho. Y pierdo el sentido dentro de este paréntesis de tiempo, agujero de vértigos...
Ilusiones incontables que hoy no son nada más que un montón de granos diminutos de arena. Recuerdos que se me olvidó olvidar, y que no sé hasta qué punto se han llegado a desvirtuar (o a idealizar) en mi memoria.
*Feliz Navidad* =)
Respiro tu aire, tu aliento en mi cuello. Voces impregnadas de un silencio ajeno, silencioso testigo de cada uno de nuestros lentos, suaves, movimientos.
Resigues el perfil de mi nariz, y mi mano sigue hundida torpemente en tus cabellos.
Tu piel sobre mi labio, que tiembla sin querer en un tímido amago de esbozarte una sonrisa. El frío me clava astillas de metal en la espalda, escalofríos en forma de espiral dibujados por la conciencia del miedo. El mismo miedo que hace titubear mis palabras, todos mis nervios. Nieva bajo mis párpados.
El compás de tus latidos golpea la mano que se posa sobre tu pecho. Y pierdo el sentido dentro de este paréntesis de tiempo, agujero de vértigos...
Ilusiones incontables que hoy no son nada más que un montón de granos diminutos de arena. Recuerdos que se me olvidó olvidar, y que no sé hasta qué punto se han llegado a desvirtuar (o a idealizar) en mi memoria.
*Feliz Navidad* =)
...
Siguiendo órdenes de Labrujamala...
Abro "La nada cotidiana" y busco la página 123. Sólo hay un diálogo de frases cortas en esa hoja, no hay quinto párrafo, ni tercero ni cuarto... Asi que recurro al libro que tengo al lado del ordenador. Mi libro favorito :P
"...y el amor, pues igual, ¿de qué te extrañas? Hay que tomarlo así, como una sacudida, sólo cabe gozar de lo que es pasajero cuando estalla, pero como si lo miráramos en un cuadro, porque el mar a tu casa no te lo puedes llevar, ni a una casa tan grande como la Quinta Blanca, ¿cómo crees que le vas a hacer sitio?"
Parecen palabras juntadas sin sentido, pero este es el quinto párrafo de la página 123 del libro que más a mano tenía, "La Reina de la Nieves", de Carmen Martín Gaite. (Bueno, en realiad no es el quinto, sino el tercero, es que en esta hoja tampoco había cinco párrafos.)
Y ahora... tengo que invitar a cinco personas más ¿no?. Ahí va:
mi hermanita
kat
Hangelus GirL
Abril
_Trash_
Bueno, que lo haga y que se apunte quien quiera. ^^ Por cierto, consiste en abrir el libro que te estés leyendo, y escribir el quinto párrafo de la página 123... :P
Abro "La nada cotidiana" y busco la página 123. Sólo hay un diálogo de frases cortas en esa hoja, no hay quinto párrafo, ni tercero ni cuarto... Asi que recurro al libro que tengo al lado del ordenador. Mi libro favorito :P
"...y el amor, pues igual, ¿de qué te extrañas? Hay que tomarlo así, como una sacudida, sólo cabe gozar de lo que es pasajero cuando estalla, pero como si lo miráramos en un cuadro, porque el mar a tu casa no te lo puedes llevar, ni a una casa tan grande como la Quinta Blanca, ¿cómo crees que le vas a hacer sitio?"
Parecen palabras juntadas sin sentido, pero este es el quinto párrafo de la página 123 del libro que más a mano tenía, "La Reina de la Nieves", de Carmen Martín Gaite. (Bueno, en realiad no es el quinto, sino el tercero, es que en esta hoja tampoco había cinco párrafos.)
Y ahora... tengo que invitar a cinco personas más ¿no?. Ahí va:
mi hermanita
kat
Hangelus GirL
Abril
_Trash_
Bueno, que lo haga y que se apunte quien quiera. ^^ Por cierto, consiste en abrir el libro que te estés leyendo, y escribir el quinto párrafo de la página 123... :P
polvo de estrellas
El aire sabe a invierno; el frío empapa mi piel y mi ropa. Anoche me mojé bajo la lluvia, pero no de agua, sino de polvo de estrellas. Por eso esta mañana he abierto los ojos con ganas de volar. Con ganas de subir, subir muy alto hasta levantar el brazo y tener la sensación de arañar el cielo con los dedos. Ver el mundo pequeñito desde ahí arriba, sentada en el vértice de una estrella con los pies colgados en el infinito, en la infinita nada. Contar las pecas de la Luna y sentir el silencio y la paz del vacío. Dejar de escuchar las nimiedades que rugen en mi vida, todas esas voces ajenas que me colapsan la cabeza. Ver los problemas y las dudas en miniatura. Ponerle imperdibles a los agujeros negros. Coger aire, respirar, y tranquilizarme.
"¿Que hay en una estrella? Nosotros mismos.
Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta
estuvieron en las entrañas de una estrella.
Somos polvo de estrellas."
ERNESTO CARDENAL, Cántico Cósmico
hojas secas
Diciembre y frío. Calles tapizadas de hojas secas que disfrazan mis zapatos. Me escondo entre los árboles. Llueve desde hace rato y ni siquiera me he dado cuenta de que me mojaba. El nocturno en mi menor de Chopin todavía suena en mi cabeza.
Me gustan los pequeños detalles de este mundo. Esta mañana de otoño. El viento suave que juega con mis cabellos. El frío y mi chaqueta verde de pana. Los sueños. Los círculos concéntricos alrededor de una gota en un charco de lluvia. El atardecer en el tren del otro día y la luna llena de anoche. Quiero sonreír sin pensar.
Sonreírte. Compartir contigo las rayas de la bufanda y las tardes de mar. Mirarte los zapatos al caminar, con las manos enredadas. Abrazarte y echarte de menos. Que me abraces. Mandarte besos de papel y dejarte miradas adormecidas en el buzón. Darle forma a las letras de tu nombre y escribirlas bajo las tapas rojas de mi libreta. Quiero que empieces a ser alguien, y dejar de estar enamorada de Nadie.
A veces pienso que nunca me tocará a mí vivir una historia como esta, de sueños. Y es que hay días en que me canso de esta especie de soledad consentida. Me canso de escuchar y de ver la vida de los demás. Yo también me quiero enamorar, ¿qué tiene de malo eso?
Sigo caminando ausente entre los árboles. Hojas mojadas. Llego tarde y no para de llover. Me encanta.
Me gustan los pequeños detalles de este mundo. Esta mañana de otoño. El viento suave que juega con mis cabellos. El frío y mi chaqueta verde de pana. Los sueños. Los círculos concéntricos alrededor de una gota en un charco de lluvia. El atardecer en el tren del otro día y la luna llena de anoche. Quiero sonreír sin pensar. Sonreírte. Compartir contigo las rayas de la bufanda y las tardes de mar. Mirarte los zapatos al caminar, con las manos enredadas. Abrazarte y echarte de menos. Que me abraces. Mandarte besos de papel y dejarte miradas adormecidas en el buzón. Darle forma a las letras de tu nombre y escribirlas bajo las tapas rojas de mi libreta. Quiero que empieces a ser alguien, y dejar de estar enamorada de Nadie.
A veces pienso que nunca me tocará a mí vivir una historia como esta, de sueños. Y es que hay días en que me canso de esta especie de soledad consentida. Me canso de escuchar y de ver la vida de los demás. Yo también me quiero enamorar, ¿qué tiene de malo eso?
Sigo caminando ausente entre los árboles. Hojas mojadas. Llego tarde y no para de llover. Me encanta.
utopías
Cuando el tiempo se confunde con la eternidad y no se oye nada más que el sigiloso sonido de los segundos que se escurren, perdidos, entre tus dedos. 
A veces me gustaría dejar de pensar. Dejar de soñar y aparcar la imaginación en doble fila. Y dedicarme a vivir de verdad.
Hay momentos en que pienso que pienso demasiado. La manía esa que tengo de analizar y cuestionármelo todo, y de soñar mi vida, me hace perder cantidad de tiempo. Horas y días enteros que podría vivir, en vez de imaginar.
Creo que soy muy exigente. Yo misma he puesto el listón de mi vida demasiado alto, y quizás es por esto que no me conformo con nada de lo que hago. Tal vez debería dejar de pensar cómo me gustaría ser, y ser así, sin más. Vivir la realidad y olvidarme de las utopías.

A veces me gustaría dejar de pensar. Dejar de soñar y aparcar la imaginación en doble fila. Y dedicarme a vivir de verdad.
Hay momentos en que pienso que pienso demasiado. La manía esa que tengo de analizar y cuestionármelo todo, y de soñar mi vida, me hace perder cantidad de tiempo. Horas y días enteros que podría vivir, en vez de imaginar.
Creo que soy muy exigente. Yo misma he puesto el listón de mi vida demasiado alto, y quizás es por esto que no me conformo con nada de lo que hago. Tal vez debería dejar de pensar cómo me gustaría ser, y ser así, sin más. Vivir la realidad y olvidarme de las utopías.





