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el bosque de caperucita
"me gusta hablar de nada. es de lo único que sé un poco." Oscar Wilde
Acerca de
-No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será? -Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
Sindicación
 
sueño confusión
A veces las palabras se limitan a ser sonidos vacíos de significado, y es preferible callar y dejar que sea el tiempo el que solucione las enormes dudas y los diminutos problemas que nos aturden. Como dice mi abuela: “las cosas con el tiempo caen por su propio peso”, aunque en algunas ocasiones tardan demasiado en caer. Yo he sido impaciente, he hablado más de lo necesario por intentar arreglar cosas que ni si quiera sé si se han llegado a deteriorar.

He perdido la cuenta de las veces que he recorrido el paseo marítimo de punta a punta estos dos días. Sólo intentaba que el mar calmara mi taquicardia y le enseñara a mi corazón y a mis pulmones trabajar de nuevo al compás de las olas. Quería tranquilizarme, y vencer la tentación de llamarte de nuevo.

He llegado a imaginar que cuanto más piense en ti, antes agotaré los deseos y gastaré los recuerdos para guardarlos en el cajón del olvido. Una idea de cuento, pero es que yo sigo creyendo en la magia, y en la posibilidad de hacer realidad los sueños. Aunque ahora mis sueños únicamente son imágenes y mensajes inventados que se contradicen con palabras y momentos que ya he vivido. Sueño borroso porque no encuentro el sentido de mis deseos, no logro descifrar los códigos de mi cerebro.

Cierro los ojos y oigo los ronquidos de mi moto circulando entre dos paralelas de alquitrán que la perspectiva une en el horizonte. Parpadeo y el paisaje cambia, unas veces me encuentro rodeada de montañas sin cumbre, otras estoy en medio del infinito desierto, o perdida en el centro de la viva ciudad. Lo más curioso es que en unas ocasiones te persigo, y en las otras, huyo de ti. Pero siempre sola, vestida de secretos que me aíslan de este mundo.

Me gustaría parar el tiempo, desaparecer unos días y reconstruir mi historia desde el punto donde me equivoqué, pero aquí me parece que ya pido imposibles. Quiero cambiar, y volver a ser esa persona encantadora que alguna vez me habían dicho que era, o si más no, quiero caerme un poquito mejor a mi misma, y estar contenta conmigo para poder creerme que algún día tu también lo estarás (como llegué a convencerme de que una vez ya lo estuviste).

De mientras, seguiré gastando gasolina en compañía de la brisa, la playa y el mar, buscando el significado de todas las palabras que he soltado sin pensar. Ahora es momento de escuchar el silencio.
No