¿secretos?
No debería escribir estas letras aquí, ya lo sé… No tiene sentido, ¿o tal vez sí? Qué raro, la indecisión sigue cambiándome el tiempo por manojos de nervios y balanzas que no se acaban de estabilizar.
No entiendo por qué empecé a colgar mis ideas en este bosque. A veces pienso que lo creé porque soy incapaz de contárselas a nadie directamente y mi silencio tampoco es suficientemente sólido para callárselo todo. O porque, como dice aquí al lado, hay momentos en que una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce, aunque ahora hay el peligro de que algún “no tan desconocido” pasee sus ojos por este rincón. Quién sabe, el caso es que caperucita ya está perdida entre los árboles y, sea por lo que sea, no le apetece regresar a la ciudad. Ahora ya le empieza a dar igual que se lean sus secretos y que el mismo lobo pueda encontrarse reflejado en ellos.
No entiendo por qué empecé a colgar mis ideas en este bosque. A veces pienso que lo creé porque soy incapaz de contárselas a nadie directamente y mi silencio tampoco es suficientemente sólido para callárselo todo. O porque, como dice aquí al lado, hay momentos en que una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce, aunque ahora hay el peligro de que algún “no tan desconocido” pasee sus ojos por este rincón. Quién sabe, el caso es que caperucita ya está perdida entre los árboles y, sea por lo que sea, no le apetece regresar a la ciudad. Ahora ya le empieza a dar igual que se lean sus secretos y que el mismo lobo pueda encontrarse reflejado en ellos.
Comentario:
Si el lobo los lee tal vez aprenda algo no crees?
Un abrazo.
Un abrazo.





