odio
El mar. Rabia y tristeza. Eco de mentiras que rebota en el interior de mis tímpanos. Quiero gritar y deshacer esta especie de odio que me estrangula los nervios.
Sentarme en la arena y tirarle piedras a todos tus recuerdos. Piedras bien grandes, con toda mi fuerza, hasta destrozarlos y hacer polvo con ellos. Borrar tus fotos y ahogar tu nombre.
Ni siquiera tengo ganas de gastar tiempo en llorar.
Te contagié mi tristeza, mi mal humor y mi manera gris de verlo todo. ¿Fui yo también la que te enseñó a mentir? Porque puede que no sea la persona más alegre y divertida del mundo, pero no miento. Y no soporto que me mientan.
Me hiciste creer que era una amargada, que no sabía disfrutar de la vida… Y encima llegué a pensar que tenías razón, que me abriste los ojos y me hiciste ver que el mundo no era una mierda. Pero no me había dado cuenta de que antes de conocerte no era así, de que fuiste tú la que me amargó.
Hace tiempo que me ignoras. Hoy he entendido por qué eres incapaz de mirarme a los ojos. He entendido por qué no me hablas, y por qué me tratan de rara todas tus queridas “amigas”. Has esparcido tus patéticos secretos como si fueran míos.
Me ha faltado oxigeno cuando el aire me ha susurrado tus mentiras al oído. Ahora yo tampoco sé mirarte. Me ahogo.
Tu palabra contra la mía. Quién me va a creer si digo que no es verdad. No merece la pena intentarlo. Quédate con tus mentiras y la reputación de “guay” que te has ganado. Yo me quedo con mi odio.
Anochece, sigo apedreando mi memoria. La ira calma el dolor. Tengo que echarte de mi vida.
La arena se enfría. Este es el único lugar donde podía acabar hoy, frente a él, frente al mar. El único que aceptaría mi presencia sin dudar ni juzgarme. Las olas me creen, o al menos no me engañan.
Me cuesta confiar en la gente. Soy una caja de secretos, lo sabe medio mundo. Algunos dicen que soy una piedra, otros están convencidos de que sólo es un disfraz. También se me define como borde, exigente y demasiado crítica, además de poco cariñosa. Bueno, y excesivamente tímida.
Tú me lo quitaste, el vestido de piedra. Contigo sentí. Y hasta conseguí regalar algún abrazo sin más.
Ahora me siento utilizada, engañada, cabreada conmigo misma.
¿Secretos? Me los has robado, igual que hiciste con la ilusión y las ganas de soñar. Me has vuelto a pisar, y a hacer que se me haga imposible volver a encontrar un poco de confianza.
Vete. Sal de mi vida. ¿No me has oído?
Sentarme en la arena y tirarle piedras a todos tus recuerdos. Piedras bien grandes, con toda mi fuerza, hasta destrozarlos y hacer polvo con ellos. Borrar tus fotos y ahogar tu nombre.
Ni siquiera tengo ganas de gastar tiempo en llorar.
Te contagié mi tristeza, mi mal humor y mi manera gris de verlo todo. ¿Fui yo también la que te enseñó a mentir? Porque puede que no sea la persona más alegre y divertida del mundo, pero no miento. Y no soporto que me mientan.
Me hiciste creer que era una amargada, que no sabía disfrutar de la vida… Y encima llegué a pensar que tenías razón, que me abriste los ojos y me hiciste ver que el mundo no era una mierda. Pero no me había dado cuenta de que antes de conocerte no era así, de que fuiste tú la que me amargó.
Hace tiempo que me ignoras. Hoy he entendido por qué eres incapaz de mirarme a los ojos. He entendido por qué no me hablas, y por qué me tratan de rara todas tus queridas “amigas”. Has esparcido tus patéticos secretos como si fueran míos.
Me ha faltado oxigeno cuando el aire me ha susurrado tus mentiras al oído. Ahora yo tampoco sé mirarte. Me ahogo.
Tu palabra contra la mía. Quién me va a creer si digo que no es verdad. No merece la pena intentarlo. Quédate con tus mentiras y la reputación de “guay” que te has ganado. Yo me quedo con mi odio.
Anochece, sigo apedreando mi memoria. La ira calma el dolor. Tengo que echarte de mi vida.
La arena se enfría. Este es el único lugar donde podía acabar hoy, frente a él, frente al mar. El único que aceptaría mi presencia sin dudar ni juzgarme. Las olas me creen, o al menos no me engañan.
Me cuesta confiar en la gente. Soy una caja de secretos, lo sabe medio mundo. Algunos dicen que soy una piedra, otros están convencidos de que sólo es un disfraz. También se me define como borde, exigente y demasiado crítica, además de poco cariñosa. Bueno, y excesivamente tímida.
Tú me lo quitaste, el vestido de piedra. Contigo sentí. Y hasta conseguí regalar algún abrazo sin más.
Ahora me siento utilizada, engañada, cabreada conmigo misma.
¿Secretos? Me los has robado, igual que hiciste con la ilusión y las ganas de soñar. Me has vuelto a pisar, y a hacer que se me haga imposible volver a encontrar un poco de confianza.
Vete. Sal de mi vida. ¿No me has oído?
Comentario:
Gatazul:
Empiezo a confiar yo también en que todo funcione por inercia...
Abril:
Gracias por los ánimos.
No me sirve de nada quedarme con el odio, pero tengo que encontrar el lugar adecuado para echarlo. Este mismo odio ha construido demasiadas paredes de mentiras a mi alrededor. Si lo lanzo, corro el peligro de que me vuelva a rebotar en la cara.
Pero tranquila, en el primer hueco que encuentre lo arrojaré.
Vita:
Soy un puñado de indecisión. "Decide tú quién está en tu vida y quién no", ¿y esto cómo se hace? :P
"Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar."
Gracias por tu saco de besos. Yo te mando algunos dobladitos en un sobre, sin sello. =)
Kat:
Borde jo? M'estas dient que jo sóc borde?? Però tu qui t'has cregut que ets...! ^^
Vale, sí, a vegades ho sóc una mica... :P
Empiezo a confiar yo también en que todo funcione por inercia...
Abril:
Gracias por los ánimos.
No me sirve de nada quedarme con el odio, pero tengo que encontrar el lugar adecuado para echarlo. Este mismo odio ha construido demasiadas paredes de mentiras a mi alrededor. Si lo lanzo, corro el peligro de que me vuelva a rebotar en la cara.
Pero tranquila, en el primer hueco que encuentre lo arrojaré.
Vita:
Soy un puñado de indecisión. "Decide tú quién está en tu vida y quién no", ¿y esto cómo se hace? :P
"Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar."
Gracias por tu saco de besos. Yo te mando algunos dobladitos en un sobre, sin sello. =)
Kat:
Borde jo? M'estas dient que jo sóc borde?? Però tu qui t'has cregut que ets...! ^^
Vale, sí, a vegades ho sóc una mica... :P
Comentario:
que asco.
borde? a veces lo eres eeh :P
:*****
borde? a veces lo eres eeh :P
:*****
Comentario:
"Vete. Sal de mi vida." Decide tú quien está en tu vida y quien no. Así de simple así de complicado.
Todo, incluso el dolor, pasa... Un abrazo y un saco de besos.
Todo, incluso el dolor, pasa... Un abrazo y un saco de besos.
Comentario:
Pero no es bueno quedarse con el odio adentro, linda... De qué te sirve?... Lánzalo afuera y te vas a aliviar...
Un beso, ánimo.
Un beso, ánimo.
Comentario:
Me he snetido exactamente como tú en dos ocasiones. Ahora, á pesar de que me he vuelto una descreída, confío en que todo es cuestión de inercias....que son difíciles de modificar, pero no imposibles...
No entiendo cómo no he llegado antes a tu blog...
No entiendo cómo no he llegado antes a tu blog...





