marioneta de hielo
Mentiras que siguen obstruyendo el filtro de la confianza. Semillas de rumores esparcidas por vientos del norte que llegan a mis oídos para seguir helándome el corazón. Aunque esta vez tan solo consiguen generar una fina capa de escarcha. Suficiente, por eso, para descender un poco más la temperatura de la sangre que se encarga de hacerlo latir.
Tengo la sensación de que mis sentimientos penden de hilos, cuerdas de una marioneta con las que algún niño se debe de entretener entrelazando con sus deditos, moviéndome por escenarios imaginarios de cuentos de hadas y estrellas fugaces. Quizás esto explique que aún siga creyendo en la magia, en los polvos para volar de Peter Pan y en el espejo y las pociones de la bruja de Blancanieves.
Creo que a veces me da miedo sentir los pies demasiado firmes en el suelo de la realidad. Por esto, cuando me empiezo a agobiar, o a “asustarme”, desato mi mente y la dejo divagar por los limbos de la vida, sobrevolando el mar. Navego por las aguas del surrealismo siguiendo las luces de los faros de los sueños.
Quién sabe, tal vez estoy destinada a vivir en una realidad paralela de sueños, soy un títere bajo sentencia de las fantasías y las manos de los niños. O tengo algún nervio cruzado en el cerebro que me hace percibir el mundo interiormente de forma irracional. Y digo interiormente porque, de vez en cuando, me da por pensar que si manifestara con palabras las ideas que hierven en mi cabeza no tardarían en diagnosticarme cualquier tipo de trastorno mental.
Ya lo sé, estoy delirando. Aunque no tengo fiebre, seguro. Tendría que estar demasiado enferma para hacer subir el mercurio del termómetro por encima del treinta y cinco. Lo único que tengo es una gripe incubando en los pulmones, lágrimas heladas que esculpen congoja en el corazón, y un puñado de sentimientos extraños que no sé definir.
Me gustaría poder controlar mis sentidos. Dejar de sentir esta desvinculación entre cuerpo y alma. Que mi corazón no fuera esclavo del tiempo (pasado), ni mi mente una marioneta del país de Nunca Jamás. Pensar como siento, o sencillamente sentir sin pensar tanto. ¿Cómo conseguir que las neuronas se compenetren un poco más con los nervios sensitivos?
Mi cabeza arde y mis manos tiemblan de frío. Acabo de recordar que el exceso de frío quema. Mi piel es de hielo en este invierno sin nieve. Puede que sí, que empiece a tener fiebre. Pesan los párpados y las cejas de plomo sobre los ojos. La luna ya ha empezado su terapia con los insomnes, creo que esta noche me la voy a saltar. Esta soñadora empedernida necesita dormir… Además, las letras que se descuelgan de mis dedos ya hace rato que suplican que las deje de mezclar sin sentido.
“Sólo sé que me vi
con la vida aleteando en el vacío,
con el sol en la maleta por si el frío
me agarraba sin saber a dónde ir.”
Tengo la sensación de que mis sentimientos penden de hilos, cuerdas de una marioneta con las que algún niño se debe de entretener entrelazando con sus deditos, moviéndome por escenarios imaginarios de cuentos de hadas y estrellas fugaces. Quizás esto explique que aún siga creyendo en la magia, en los polvos para volar de Peter Pan y en el espejo y las pociones de la bruja de Blancanieves.
Creo que a veces me da miedo sentir los pies demasiado firmes en el suelo de la realidad. Por esto, cuando me empiezo a agobiar, o a “asustarme”, desato mi mente y la dejo divagar por los limbos de la vida, sobrevolando el mar. Navego por las aguas del surrealismo siguiendo las luces de los faros de los sueños.
Quién sabe, tal vez estoy destinada a vivir en una realidad paralela de sueños, soy un títere bajo sentencia de las fantasías y las manos de los niños. O tengo algún nervio cruzado en el cerebro que me hace percibir el mundo interiormente de forma irracional. Y digo interiormente porque, de vez en cuando, me da por pensar que si manifestara con palabras las ideas que hierven en mi cabeza no tardarían en diagnosticarme cualquier tipo de trastorno mental.Ya lo sé, estoy delirando. Aunque no tengo fiebre, seguro. Tendría que estar demasiado enferma para hacer subir el mercurio del termómetro por encima del treinta y cinco. Lo único que tengo es una gripe incubando en los pulmones, lágrimas heladas que esculpen congoja en el corazón, y un puñado de sentimientos extraños que no sé definir.
Me gustaría poder controlar mis sentidos. Dejar de sentir esta desvinculación entre cuerpo y alma. Que mi corazón no fuera esclavo del tiempo (pasado), ni mi mente una marioneta del país de Nunca Jamás. Pensar como siento, o sencillamente sentir sin pensar tanto. ¿Cómo conseguir que las neuronas se compenetren un poco más con los nervios sensitivos?
Mi cabeza arde y mis manos tiemblan de frío. Acabo de recordar que el exceso de frío quema. Mi piel es de hielo en este invierno sin nieve. Puede que sí, que empiece a tener fiebre. Pesan los párpados y las cejas de plomo sobre los ojos. La luna ya ha empezado su terapia con los insomnes, creo que esta noche me la voy a saltar. Esta soñadora empedernida necesita dormir… Además, las letras que se descuelgan de mis dedos ya hace rato que suplican que las deje de mezclar sin sentido.
“Sólo sé que me vi
con la vida aleteando en el vacío,
con el sol en la maleta por si el frío
me agarraba sin saber a dónde ir.”
Comentario:
Hangelus GirL:
No sé si estoy segura de querer que me deshielen el corazón... "Sólo sé que me vi con la vida aleteando en el vacío, con tu risa decorandome el silencio..." ^^
kat.
Tejeré un corazón de color azul, con capucha y bufanda a rayas =)
Euge:
Gracias por el abrazo :D
No sé si estoy segura de querer que me deshielen el corazón... "Sólo sé que me vi con la vida aleteando en el vacío, con tu risa decorandome el silencio..." ^^
kat.
Tejeré un corazón de color azul, con capucha y bufanda a rayas =)
Euge:
Gracias por el abrazo :D
Comentario:
¿Podria un abrazo derretir esa capa de escarcha dolororsa? Vale la pena intentarlo...
Ahi va un abrazo enooooormeeeeeeeeee
Ahi va un abrazo enooooormeeeeeeeeee
Comentario:
"un corazón no es para siempre, a veces tienes que devolverlo..." devuelvelo y que te den otro, arrancate la piel y téjete una nueva de lana que te abrigue los sentimientos y no deje que el alma vea el cielo sin ti
;*
;*
Comentario:
¿De verdad dejarías que desembalasen tu corazón? ¿Quién quieres que ponga el mar a orilla de tus besos? Lo demás ya subyace debajo de tu verbo.





