<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[el bosque de caperucita]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/rss20.xml]]></link><description><![CDATA["me gusta hablar de nada. es de lo único que sé un poco." Oscar Wilde]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[gèlides gravetats]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_99.htm]]></link><description><![CDATA[Els angles més insòlits del meu perfil guarden impregnada la seva olor. Tots aquells racons de mi mateixa que ni tan sols jo coneixia, amagatalls que vaig descobrir gràcies als lents moviments del seu tacte, als remors de carícies innocents i als silencis que em feien posar la pell de gallina. Sens dubte va despertar-me els sentits. <br/><br/>En poc temps les meves terminacions nervioses van acostumar-se a ella, a sentir-la a prop... ja fos per part dels seus murmuris escolant-se per les escletxes de l’oïda, com de la seva mirada recolzada a l’esquena. Desprenia una espècie de gravetat que m’atreia, una força similar a la que atrau la Lluna i fa que dibuixi òrbites al voltant la Terra, saps que vull dir? Els meus secrets, els somnis i els afectes van convertir-se en satèl•lits de les seves paraules. <br/><br/>Però per la mateixa regla que fa que es dispersi la matèria sideral a l’espai infinit, nosaltres també vam allunyar-nos. De percebre els seus sospirs a escassos mil•límetres dels meus llavis vaig passar a sentir-la lluny, cada cop més distant. Bé, potser vaig ser jo la que va fugir inconscientment d’uns ulls que em provocaven estranyes sensacions de fusió a l’interior d’allò que en diuen cor, on diria que s’acostumen a guardar les emocions més intenses. No ho sé. <br/><br/>El cas és que poc a poc va anar desapareixent. Va aspirar les estrelles i les llunes del nostre cel. Va beure’s el mar, i va esborrar les llums dels fars que guiaven les meves marees fins als seus penya-segats. Foscor, tot eren ombres i reflexes en blanc i negre. Al seu lloc només va quedar un esborrany de melangia, i gel. Gel que em va glaçar per dins, va deixar gebre a les esquerdes de l’enyorança i va convertir en pedra el motor de teixit muscular que s’encarregava de bombejar-me la sang. <br/><br/>Les baixes temperatures i el temps van fossilitzar-me els sentits, aquesta olor que fa trenes amb els meus cabells, que m’amara les parpelles, els braços, els turmells... Aquest perfum que em tenyeix d’ella va quedar atrapat entre la raó i el subconscient.<br/><img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/galeria08Marioneta.jpg" align="left" border="0" width="300" height="230"/><br/>Segueixo gravitant al voltant del seu forat negre. Perquè ara no és res més que això, un buit sense nom, ni color, ni sentit... Però no aconsegueixo desfer-me de les lleis físiques que empenyen els fils que em lliguen a les seves pestanyes. Perdo l’oremus. Imagina’t, és com si estigués enamorada de Ningú, d’un espai en blanc, d’un trau que ni tan sols té la seva forma. M’abraço a la confusió d’una obscuritat indefinida. <br/><br/>I em sento inútil estimant-la, estimant-te. Necessito que et deixis donar forma, que t’atribueixis les qualitats de persona i que comencis a ser Algú. Que pintis amb la mirada els esbossos de pupil•les que s’enfonsen en aquestes dues cavitats negres on abans despuntaven els seus ulls. Que respiris, i que el teu alè s’encarregui de cosir-me somriures i d’obrir la cremallera de nostàlgia que m’encadena els llavis. Que perfilis la teva silueta i que em deixis cartografiar cada una de les pigues que amagaràs entre els llençols que et faran de pell per vestir-te el cos. <br/><br/>Posa’t nom, i olor, i tacte. I descongela’m els cinc sentits que tenen esculpits els records relacionats amb el forat negre d’aquella Estrella. Desfés-me els deliris que m’esquitxen les parets de l’ànima i m’obstrueixen els filtres de la imaginació. Abraça’m, i fes-me sentir altre vegada jo, fes-me recordar que sóc capaç de viure sense estar atrapada per cap gèlida gravetat. Ajuda’m a tornar a volar.]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>(epílogo)</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_98.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/Imagen_129.jpg" align="right" border="0" width="350" height="250"/>Quiero recuperar mi azul, y devolverle a la oscuridad las sombras y las cortinas negras que me prestó para decorar mi rincón de tristeza. Ya no las necesito. Tengo pensado abandonar este antro una temporada, voy a trasladarme a vivir frente al mar, al faro del islote de las gaviotas. <br/><br/>Supongo que esto lo alquilaré, aunque no sé si encontraré fácilmente a alguien con ganas de restaurar los muebles de nostalgia. Las lágrimas que adornaban las paredes se las venderé a la lluvia, ya he hecho un trato con ella. Con la desesperación y el sentimiento de culpabilidad todavía no sé que hacer. Eso sí, la soledad la guardaré en alguna esquinita de mi piel, siempre va bien tenerla de compañera para ausentarse a ratitos del mundo. <br/><br/>La mayoría de tus recuerdos los dejaré escondidos en el armario de las ilusiones perdidas, por si algún día me apetece hacer memoria y viajar al pasado. Me quiero llevar las fotos y todos esos carretes de sueños que nunca llegamos a revelar juntas, pero no sé donde los colocaré porque aún soy incapaz de sonreír al toparme con ellos. Creo que irán a parar al fondo de la maleta, junto al silencio que tantas veces me condenó a callar. Arriba del todo estará el hilo de tejer sonrisas y las ansias de volar. <br/><br/>Ya está, no me arriesgare a cargar con nada más, no vaya a ser que el peso me lastre las alas. Bueno sí, me olvidaba las acuarelas de ilusión y la cámara de fotos. De la indecisión y la inseguridad no me he podido deshacer, se ve que las llevo mezcladas en la sangre, así que se vendrán conmigo. Ahora sí, ya estoy lista para dar la cara al mundo y trasladarme a vivir frente al mar. Cerraré la puerta y colgaré el cartel de “se alquila”. <br/><br/>Las olas me esperan. Hasta la próxima, Caperucita. <br/><br/><br/><a target="_blank" href="http://inviernosdemar.blogspot.com/">http://inviernosdemar.blogspot.com/</a>]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[sueños líquidos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_97.htm]]></link><description><![CDATA[Música de lluvia. Breves sonidos agudos que acallan el silencioso estruendo de mi memoria. El viento silba baladas de mar que despiertan el insomnio que se esconde bajo la almohada. No quiero que Morfeo venga a por mí esta noche. No quiero dormir para ti, ni soñarte.<br/><br/>Antes te pensaba despierta, soñaba contigo con los ojos abiertos porque nunca he sabido olvidar. Pero hace dos semanas que el subconsciente juega a torturarme con tu fantasma, cada madrugada. Has dejado de ser una ilusión superficial, una herida en la piel que se acaba llevando el viento. Ahora estás más allá de mi mente, te has colado por un agujero negro que te ha llevado lejos del alcance de mi razón. <img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/Copia_de_21.11.064.jpg" align="left" border="0" width="350" height="290"/><br/><br/>Se moja febrero con la lluvia ácida de zumo de limón. Se deshace la luna y las flores blancas del almendro que justo empiezan a brotar. Sueños líquidos con sabor a ti se diluyen en un vaso de leche helada. Pesco grumitos de nesquik, y siento el frío del metal de la cucharilla en los labios. Sigues ahí. En la nevera, debajo de las sábanas, tras los párpados, entre la lluvia. Bajo el invierno. ¿Cómo narices te arranco de mí? <br/><br/>Estoy cansada de escribirte. Y a este pequeño bosque le empiezan a pesar las hojas. Quizás debería guardar el disfraz de Caperucita en la maleta y abandonar este antro. Aquí ya no hay espacio, creo que tendría que plantearme la idea de cambiar de rincón. Me lo pensaré… La verdad es que me apetece dejar los árboles y trasladarme a vivir a la orilla del mar. <br/><br/><i>*Martes y trece, buen día para cumplir años. Intentaremos no ser demasiado supersticiosos… ^^  </i>]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[eSes]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_96.htm]]></link><description><![CDATA[He descubierto una cicatriz en mi perfil izquierdo. En la sien, al lado de un lunar pequeñito, entre el vértice del ojo y la oreja. Una eSe grabada en la piel que se lía con mis cabellos. La encontré el otro día al salir de la ducha. <br/><br/>Estoy convencida de que la tejió el viento y el invierno se encargó de cosérmela con hilo de seda y botones de frío la madrugada del sábado, mientras dormía. Si no, no me lo explico. No sé cómo ha llegado hasta mí una de las letras de tu nombre. <br/><br/>Porque podría ser una eSe de serpiente, de sangre, de sardina, de sopa… de cualquier cosa, pero no. Sé que es tuya. La repaso con los dedos y siento tu tacto. La vuelvo a repasar, una y otra vez. Huele a ti, y a la lluvia húmeda de las nubes tristes de ayer. <br/><br/>La he intentado descoser, desabrocharla de los botones que la mantienen sujeta. Y no hay manera. El hilo está sumergido en la piel, siento punzadas en el ojo cada vez que lo estiro. Sin embargo, un leve movimiento es suficiente para que el roce de los cabellos esboce sensaciones de ilusión difusa.<br/><br/>Es extraño. eSe de sueños. De sonrisa, de silencio y soledad. De olas saladas y de sirenas de mar. eSes que se entrelazan con mis secretos… ¿Cómo engancho tus recuerdos a la espalda del olvido si los tengo anudados a las terminaciones nerviosas? <br/><br/>Siento como el frío polar hiela la cicatriz. Estalactitas en un tatuaje con sombras del pasado. Y yo que creía haberme deshecho de las telarañas que nos enredaban a las sábanas de estrellas… <br/><br/>Resigo una vez más mi sien. El verbo olvidar no se escribe con eSe.<br/>]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_95.htm]]></link><description><![CDATA[?Cómo se reconocen las hadas¿]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[marioneta de hielo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_94.htm]]></link><description><![CDATA[Mentiras que siguen obstruyendo el filtro de la confianza. Semillas de rumores esparcidas por vientos del norte que llegan a mis oídos para seguir helándome el corazón. Aunque esta vez tan solo consiguen generar una fina capa de escarcha. Suficiente, por eso, para descender un poco más la temperatura de la sangre que se encarga de hacerlo latir. <br/><br/>Tengo la sensación de que mis sentimientos penden de hilos, cuerdas de una marioneta con las que algún niño se debe de entretener entrelazando con sus deditos, moviéndome por escenarios imaginarios de cuentos de hadas y estrellas fugaces. Quizás esto explique que aún siga creyendo en la magia, en los polvos para volar de Peter Pan y en el espejo y las pociones de la bruja de Blancanieves. <br/><br/>Creo que a veces me da miedo sentir los pies demasiado firmes en el suelo de la realidad. Por esto, cuando me empiezo a agobiar, o a “asustarme”, desato mi mente y la dejo divagar por los limbos de la vida, sobrevolando el mar. Navego por las aguas del surrealismo siguiendo las luces de los faros de los sueños. <img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/Copia_de_Imagen_100.jpg" align="right" border="0" width="250" height="180"/>Quién sabe, tal vez estoy destinada a vivir en una realidad paralela de sueños, soy un títere bajo sentencia de las fantasías y las manos de los niños. O tengo algún nervio cruzado en el cerebro que me hace percibir el mundo interiormente de forma irracional. Y digo interiormente porque, de vez en cuando, me da por pensar que si manifestara con palabras las ideas que hierven en mi cabeza no tardarían en diagnosticarme cualquier tipo de trastorno mental.<br/><br/>Ya lo sé, estoy delirando. Aunque no tengo fiebre, seguro. Tendría que estar demasiado enferma para hacer subir el mercurio del termómetro por encima del treinta y cinco. Lo único que tengo es una gripe incubando en los pulmones, lágrimas heladas que esculpen congoja en el corazón, y un puñado de sentimientos extraños que no sé definir.<br/><br/>Me gustaría poder controlar mis sentidos. Dejar de sentir esta desvinculación entre cuerpo y alma. Que mi corazón no fuera esclavo del tiempo (pasado), ni mi mente una marioneta del país de Nunca Jamás. Pensar como siento, o sencillamente sentir sin pensar tanto. ¿Cómo conseguir que las neuronas se compenetren un poco más con los nervios sensitivos? <br/><br/>Mi cabeza arde y mis manos tiemblan de frío. Acabo de recordar que el exceso de frío quema. Mi piel es de hielo en este invierno sin nieve. Puede que sí, que empiece a tener fiebre. Pesan los párpados y las cejas de plomo sobre los ojos. La luna ya ha empezado su terapia con los insomnes, creo que esta noche me la voy a saltar. Esta soñadora empedernida necesita dormir…  Además, las letras que se descuelgan de mis dedos ya hace rato que suplican que las deje de mezclar sin sentido. <br/><br/><i>“Sólo sé que me vi<br/>con la vida aleteando en el vacío,<br/>con el sol en la maleta por si el frío<br/>me agarraba sin saber a dónde ir.”</i>]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_93.htm]]></link><description><![CDATA[A veces necesito cambiar la perspectiva, el ángulo de la ventana para ver el mundo. Mirar siempre los mismos paisajes me aturde. Por eso, de vez en cuando tengo que girar el calidoscopio de mi vida para ver las cosas con otra forma, de otro color. <br/><br/>Rompo en pedacitos cada vez más pequeños la lista de propósitos de año nuevo. No voy a cumplir nada de lo escrito. Sólo voy a limitarme a pensar que la vida no es una mierda, porque de tanto pensarlo me lo acabaré creyendo. Me miro al espejo y sonrío, con menos razones que nunca, pero me da igual. <br/><br/>Presiento que estas navidades sin frío las voy a recordar como algo especial, aunque no hayan sido nada del otro mundo. No ha habido planes, ni invitados, ni cenas multitudinarias, ni millones de regalos. Ha habido más discusiones que alegrías, pero hemos vuelto a ser seis en casa. Desayunos con seis tazas, carreras para entrar primero en la ducha, el sofá ocupado, el mando de la tele escondido, el lavavajillas a tope y dos cepillos más en el baño. Parecen chorradas, pero hacía mucho tiempo que la casa no tenía este aspecto… ^^<br/><br/>Tumbada en la cama, intento hacer una lista de los buenos y los malos momentos de este año pasado. Aparecen en mi cabeza imágenes en forma de flash que consiguen estremecerme. Sorprendida, soy incapaz de escribir nada en la hoja que tengo delante, pero me doy cuenta de que los buenos recuerdos pesan mucho más que todos los demás. <br/><br/>Dije que el 2007 había entrado con el pie izquierdo. Hoy me apetece darme la vuelta y entrar de derecho, ¿puedo volver a empezar?   <br/>]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[navidades agridulces]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_92.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/Imagn_025.jpg" align="right" border="0" width="200" height="150"/>Ataque de risa en la segunda campanada, un año más sin conseguir comerme las uvas. <br/><br/>El calendario del 2006 arde en la chimenea. 12 meses que se resisten al fuego, pero que se acaban por quemar. 365 días convertidos en humo que inhalo con fuerza, oxígeno recalentado que trepa por las fosas nasales para calcinar al máximo los malos momentos de este año que se marcha rumbo al pasado.  <br/><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/Copia_de_DSCN4362.jpg" align="left" border="0" width="220" height="170"/><i>Madrid, cinco días. Tres partidos hechizada por unos ojos de agua que no conozco de nada. La alegría y los nervios de conseguir llegar a la final. La Copa se acerca a nuestras manos mientras nos perdemos entre la multitud de la capital. Empezar perdiendo y en la segunda parte cambiar milagrosamente el marcador a favor nuestro. Correr, seguir corriendo y darlo todo en el campo hasta remontar un partido que teníamos que ganar, por nosotras, porque nos lo merecíamos, porque lo queríamos ganar… Las árbitras pitan el final. ¡Campeonas de España…! Aún no nos lo creemos. Siete horas en el autobús, con la medalla y la copa de vuelta a Barcelona, hacia casa. =)   </i><br/><br/><br/>{Editado: No suelo borrar lo que escribo, pero siempre hay excepciónes.}]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[sfumato]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_91.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Susurros de palabras que se congelan bajo la escarcha temprana de una noche de invierno.<br/><br/>Respiro tu aire, tu aliento en mi cuello. Voces impregnadas de un silencio ajeno, silencioso testigo de cada uno de nuestros lentos, suaves, movimientos.<br/><br/>Resigues el perfil de mi nariz, y mi mano sigue hundida torpemente en tus cabellos. <img src="http://blogs.ya.com/e13na/files/Copia_de_Imagen_095.jpg" align="left" border="0" width="320" height="240"/>Tu piel sobre mi labio, que tiembla sin querer en un tímido amago de esbozarte una sonrisa.  <br/><br/>El frío me clava astillas de metal en la espalda, escalofríos en forma de espiral dibujados por la conciencia del miedo. El mismo miedo que hace titubear mis palabras, todos mis nervios. Nieva bajo mis párpados.<br/><br/>El compás de tus latidos golpea la mano que se posa sobre tu pecho. Y pierdo el sentido dentro de este paréntesis de tiempo, agujero de vértigos... </i><br/><br/>Ilusiones incontables que hoy no son nada más que un montón de granos diminutos de arena. <b>Recuerdos que se me olvidó olvidar</b>, y que no sé hasta qué punto se han llegado a desvirtuar (o a idealizar) en mi memoria.<br/><br/><br/><br/>*Feliz Navidad* =)]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item><item><title><![CDATA[...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/e13na/c_90.htm]]></link><description><![CDATA[Siguiendo órdenes de Labrujamala...<br/><br/>Abro "La nada cotidiana" y busco la página 123. Sólo hay un diálogo de frases cortas en esa hoja, no hay quinto párrafo, ni tercero ni cuarto... Asi que recurro al libro que tengo al lado del ordenador. Mi libro favorito :P<br/><br/><i>"...y el amor, pues igual, ¿de qué te extrañas? Hay que tomarlo así, como una sacudida, sólo cabe gozar de lo que es pasajero cuando estalla, pero como si lo miráramos en un cuadro, porque el mar a tu casa no te lo puedes llevar, ni a una casa tan grande como la Quinta Blanca, ¿cómo crees que le vas a hacer sitio?"</i><br/><br/>Parecen palabras juntadas sin sentido, pero este es el quinto párrafo de la página 123 del libro que más a mano tenía, "La Reina de la Nieves", de Carmen Martín Gaite. (Bueno, en realiad no es el quinto, sino el tercero, es que en esta hoja tampoco había cinco párrafos.)<br/><br/>Y ahora... tengo que invitar a cinco personas más ¿no?. Ahí va:<br/><br/>mi hermanita<br/>kat<br/>Hangelus GirL<br/>Abril<br/>_Trash_<br/><br/>Bueno, que lo haga y que se apunte quien quiera. ^^ Por cierto, consiste en abrir el libro que te estés leyendo, y escribir el quinto párrafo de la página 123... :P <br/><br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[caperucita]]></author></item></channel></rss>
