EConde: Diario de un borracho
Por que no todo es alcohol, anotaciones de cuando estoy sobrio
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Me encanta viajar y he contado con la fortuna de poder conocer un poco de los cinco continentes, disfruto mucho de la literatura y el cine... pero sobretodo soy un ser social que ama las fiestas

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Un borracho en la libreria
Entre días ajetreados, y uno que otro post en Big Blogger, tengo abandonado este lugar, así que prometo ya ser más constante con este changarro a partir del próximo mes. Sigo cansado y sin recuperarme del todo de las “vacaciones” pero ya es jueves y comienza el fin de semana para mi.

En otro tema, ya me hacia falta comprarme libros nuevos así que me di una vuelta por la librería Gandhi. Vinieron a casa El insensible de Andrew Miller; Los ladrones de belleza de Pascal Bruckner; uno de relatos estilo Charles Bukowski; y El porvenir de mi pasado, uno de los pocos libros que me falta por de leer de Mario Benedetti.

Las películas del Señor de los anillos no me gustaron pero como nunca hay que juzgar a un libro por su película, decidí darle una oportunidad a J.R.R Tolkien con el primer libro de la saga. Ya que andaba encarrilado y el libro estaba muy barato, decidí comprarme el clásico Moby Dick que nunca he leído.

Me gustan los libros grandes. Quizá por que me gustan los retos, pero nunca he dejado un libro grande sin terminar. En cambio hay algunos medianos y pequeños que aún me miran tristes y llenos de polvo esperando que algún día los recuerde y terminé de leerlos. Se quedarán esperando, es más fácil que vuelva a leer por cuarta vez Las mil y una noches que me detenga en ellos. Que descanse en paz el árbol que dio la vida por ellos.

Me voy a leer, si no al rato termino de borracho y no comienzo con ninguno…

 
De vuelta en la ciudad
Estuve una semana en la playa pero ni siquiera me bronceé, pero eso si, me tocaron uno bellos amaneceres saliendo de los antros. Lastima que la vida nocturna no mejore el color de la piel.

En estos días las playas turísticas terminan pareciendo una extensión de la capital. Muchos conocidos, el mismo ambiente y hasta los mismos tipos que cuidan la cadena y deciden quien entra al antro y quien no (situación que resulta favorable cuando uno es un borracho frecuente). Al final terminan siendo viajes nocivos para la salud. Muchas desveladas, comer una vez al día (uno se olvida de los pequeños detalles) y beber demasiados litros de alcohol. Sencillamente uno termina agotado.

Es oficial: necesito vacaciones para descansar de estas vacaciones…

 
Vacaciones
Parece que el destino deseaba que me bronceara. Me voy a la playa, estará todo lleno, no tengo reservación, pero no será ni la primera vez ni la última vez que haga un viaje de este estilo. No pasa de que duerma en la playa o dentro de una discoteca.
Saludos y felices vacaciones…

 
Apuesta
Una amiga me debía una botella (de alcohol), pero sinceramente no recuerdo el porque. Creo que fue por aquella vez que me juró que me alcanzaría en algún lugar y no lo hizo, o quizá por alguna apuesta o promesa. No lo sé. Alguien le preguntó el motivo de la deuda y solo respondió “es algo entre él y yo”; me dejó en las mismas. La idea era darnos una escapada para salir solo nosotros dos y bebérnosla, pero por una u otra cosa al final siempre le cancelaba y terminábamos posponiéndolo. Hoy después de mucho tiempo decidió pagármela en una ida a las trajineras. No se me hizo el mejor escenario, pero ante mi pleno desconocimiento del motivo que ocasiono la deuda, creo que no estaba en posición de exigir.

Pero no importó, a la media hora ye me debía otra botella. Una apuesta sobre si el jueves y viernes santos son días feriados por ley, me hizo ganármela. Quedamos de hablarnos en la semana, y sin falta, salir para bebérnosla. Por cierto en la noche pasamos un rato por su departamento, y vi que en su cuarto tenia una foto enmarcada donde salgo con ella y su amiga. Se me hizo un buen detalle. Me cae muy bien, y espero que esta semana por fin podamos darnos una escapada para tomarnos la botella. Ya luego escribiré como me fue…

 
econde

EConde

Crea tu nombre o cualquier palabra con una colección de fotografías. Si una letra no te gusta la puedes cambiar hasta tu plena satisfacción. Hecho en Spell with Flickr, vía alt1040
 
No son tan buenas...
Son contraproducentes las desveladas para este blog. Es que hay veces que uno llega tan cansado que lo que menos se antoja es escribir.
 
El hermano celoso
El celular suena un par de veces. Es miércoles y pareciera que ya es fin de semana. ¿A que hora vas a llegar? -pregunta con insistencia un amigo- hasta la hermana de Paquito esta aquí y tu no llegas. Que este ella es una situación curiosa. A pesar de que conocemos a Paquito desde hace unos nueve años, nunca nos había querido presentar a su hermana.

Hasta hace poco yo la había visto tres veces en mi vida. La primera vez nos la encontramos en un McDonald´s. Él casi estalló en celos al ver que venia acompañada de tres amigas y un tipo (como se atrevía ese barbaján acompañar a su indefensa hermanita). Más que saludarlo lo amenazó al momento de acercarse.

La segunda vez, fue cuando pasamos a la preparatoria donde iba su hermana. Paquito no solo no nos la presentó, sino que le pidió que se fuera en la parte trasera del auto. De milagro no la mando a la cajuela con tal de que no la vieramos.

La última vez que la vi fue hace unos meses. Fuimos al cumpleaños de su hermana a un bar ¡pero no nos sentamos con ella! Cuando le preguntamos ¿Y tu hermana donde esta? Solo contestaba “por ahí, por ahí…” y seguía bebiendo su trago sin inmutarse.

El destino quiso que una amiga de ella, conociera a un amigo nuestro. Hace poco Paquito se llevó una sorpresa cuando descubrió que su hermana estaba en la misma reunión que él. Ella ya no es una niña –tiene 23 años- pero nos pide que no le digamos a su hermano cuando sale con nosotros. Y a todo esto ¿Por qué esta celosos Paquito? Creo que teme a los demás hombres, ya que como bien dice el refran: “El león cree que todos son de su condición”.
 
Mala memoria
Lo había mencionado antes, tengo muy mala memoria para recordar rostros. Pero no solo es eso, tengo además el complejo de creer que la gente que me saluda en realidad no me conoce; siempre me equivoco.

Ayer llegó una niña y me saluda muy contenta ¡hola! -¿Lo conoces?- preguntó extrañada mi amiga, mientras yo me hacia la misma pregunta. Si, de Maruata. ¿Maruata? Mmm… estuve en diciembre entonces quizá tenga razón ¡Caray! ya ni a las bonitas las recuerdo. Platicando con ella resultó que la había conocido, no solo en la playa, sino tiempo atrás en una fiesta de año nuevo.

Más tarde llegó una amiga a preguntarme ¿Viste Big Brother? ¿Qué loco que entrara esa vieja, no? pinche borracha desmadroza… -ya la iba a interrumpir cuando acabó la frase- …ah, y ¡también entró Evelyn! la amiguita de tu hermana. ¿También? ¿Quién más entró a Big Brother que yo conozca? -pregunté. ¡Pues Martha! la de la ULA… -y me refrescó la memoria.

No solo la conocía sino que, por una amiga en común, habíamos coincidido en varias borracheras. Mi amiga me contó un par de anécdotas y solo así, casi como en caricatura, el hámster de mi cabeza comenzó a avanzar.
-¡Ah!...pues hasta estuve un par de veces en su casa ¿no?
-Exacto -interrumpió mi amiga, y me dio todo el santo y seña de Martha.

Si continuo con esta memoria un día me voy a mirar en el espejo y no me voy a reconocer…
 
Zombi desvelado
A pesar de ya traer cara de zombi desvelado, sigo sin descansar y me la paso de vago. Pero hoy haré una excepción, descansaré, pero solo porque mañana me espera una fiesta magna y tengo que llegar con energías.

Dios mió que borracho soy…

 
Otro juebebes
Mis amigosCuando llegué al bar ya estaban todos mis amigos y cuatro botellas en la mesa. Me di cuenta que sería un largo juebebes. Nadie citó a nadie y éramos más de veinte amigos/as. Recordé la frase “borracho llama a borracho”. Aunque casi nadie se llamó, todos estaban ahí. Somos una especie alcohólica de conductas predecibles.

Las primeras horas me la pase con una amiga. No sé si fueron los tragos o su plática, pero mis manos ya empezaban a bajar por su cintura. Pero no les mentiré. En realidad no soy un perro consumado como otros amigos. Creo que si se buscará una frase que me resumiera sería más del tipo “es un buen animalito sabiéndolo alimentar a sus horas”.

Entre los amigos, estaba la amiga a la que hace meses no le hablo. Esta vez no hablamos pero nos comunicamos. En el transcurso de la noche, alguien le hablaba y me miró. Sabía que significaba. Llegué, la abrace, y le dije al galán en turno “me permites” y me la lleve. Ella sonrió. Quizá hubiéramos platicado pero un amigo nos interrumpió. De la nada, se resbaló y terminó en el piso mojando de cuba a su acompañante.

El tiempo se vino encima y nos despedimos. Mi amigo seguía sin creerlo. “Esa niña ya era mía. Ya me chupaba la oreja… ¿Cómo me fui a caer? Ni siquiera estoy tan pedo” -se lamentaba en el camino a casa- “Me la ganaron y por descuido ¿Cómo me fui a caer?...”

Se terminó la velada con una amenaza. La promesa de una mega peda el sábado. Una borrachera de esas que hacen historia. Ya les diré que tal…

 
Vida acuática (The Life Aquatic with Steve Zissou)
Vida AcuáticaSin duda, una interesante propuesta fílmica. Vida Acuática es una comedia con un estilo muy particular quizá un tanto difícil de describir. Es un humor casi involuntario donde se expone a personajes comunes en situaciones bizarras. La trama se desarrolla con tintes de parodia de los documentales de Jacques Cousteau, donde Steve Zissou (Billy Murray), un distinguido oceanógrafo, esta por realizar una expedición para aniquilar al tiburón jaguar que devoró a su amigo en el último viaje.

Así él, junto con Ned Plimpton (Owen Wilson) -quien quizá pueda ser su hijo-, y una particular tripulación zarpan en búsqueda de aventuras. Me queda claro que el humor empleado en la película quizá no resulte del total agrado de algunos, sin embargo es una propuesta que vale la pena ver.

Veredicto: Muy recomendable (si asimilan este tipo de comedia).
 
Soy un Zombi
Por cuestiones de trabajo, en los últimos días solo he dormido un par de horas. Me duermo a las 7 de la mañana y me despierto dos horas después. Casi un ritual. En las tardes intento tomar siestas pero siempre hay un teléfono o algún ruido que me lo impide. Tengo ojeras y me duelen los ojos.

Por si fuera poco, entrar a Big Blogger me trajo nuevas angustias. No dejo de darme mis vueltas por el minibar. Debo de verificar que nadie lo toque. Por que es mio, ¡solo mío! Tengo que dormir un poco. Ya empiezo a alucinar...

Actualización: Van a dar las 8 am y no tengo sueño aún. Eso de vivir de fiesta da resistencia. Ya casi olvido esa costumbre humana llamada dormir.
 
Big Blogger 2
Hoy ha dado inicio Big Blogger 2 el primer Reality Show de la blogósfera. ¿En que consiste? Por medio de un fotolog colectivo, un grupo de bloggers muestran su vida diaria sin restricciones, sin guiones y sin censura. Esta versión llega con nuevas reglas y nuevos participantes, entre ellos un borrachín empedernido.

Pues mucha suerte a este Reality Show Virtual.

 
Viejas, Colados & Blogs
Primero fui a una reunión de blogs. Es curioso pero estas cosas cada día parecen más masivas. Para tomar café fuimos más asistentes que en las primeras reuniones formales de blogs a las que acudí. Lo malo de que seamos tantos, es que no da tiempo de platicar con calma con cada uno de ellos. Sin embargo me la pase muy bien, considerando que no me quisieron vender cervezas… (la dueña era una tirana que me quería hacer consumir alimentos).

Después vino el problema de los compromisos. Demasiadas opciones, personas y destinos y muy poco tiempo: ir a un antro con mi prima, una reunión con amigos, salir con una amiga y la continuación de la reunión de blogs en la Condesa. Si por mí fuera iría a todos lados, lastima que la noche no sea tan larga. Tuve que elegir y escogí salir con mi familia.

La velada me acompaño con varias reflexiones pero las dejaré para después. En un par de horas ya me tengo que estar despertando para ponerme a trabajar. Llego el momento de dormir...
 
Una velada extraña
Hoy fue una velada extraña. Para empezar me la pasé sin beber. Llegue al bar de todos los jueves, pero lo hice temprano, al igual que mi amigo. No había nadie, así que bebimos agua y platicamos sobre futuros planes de viajes. Para cuando se llenó el lugar ya habíamos pasado demasiado tiempo bebiendo agua, así que continuamos haciéndolo. Mi cuerpo no esta acostumbrado a esa sustancia. Tuve que ir muchas veces al baño.

Más tarde llegaron unas amigas, y con ellas, aquella amiga con la que hace meses no habló. Fue extraño saludarla. Antes si estaba molesto con ella, bastaba con mirarla para que mi mente buscara algún pretexto para reconciliarnos. Pero a veces no hacia falta. De la nada ella se acercaba y me decía “Me cagas”. Yo solo respondía “tu también”. Un abrazo, un beso y pasábamos el resto de la velada como si nada hubiera pasado. Hoy no pensé nada al saludarla. A veces es mejor sentir enojo que no sentir nada.

Mis amigos tenían otro plan para más noche. Uno de ellos, es desde hace años, amigo del grupo Molotov y los pensaban ir a escuchar a un antro. Yo estaba bebiendo agua y no tenia mucha disposición. Me despedí de ellos. Quedé frente a un vaso de agua, un par de amigas y una amistad perdida. Pasó por mi mente la idea de que quizá hoy hubiera sido un buen día para beber.

Me acabé mi vaso y eché un volado. Pedí águila y cayó sol. El destino marcó que regresaría temprano a casa. Cuando me despedía, me dio la impresión de que quizá a ella le hubiera gustado hacer las paces. Creo que en el fondo a mi también. Pero no lo hicimos. Bajé las escaleras y me sorprendí a mi mismo: me di cuenta de que en realidad no sentía nada.

Al salir miré el reloj. Apenas era media noche. La semana pasada llegue a las 2 am al bar, hoy me iba muy temprano. Quizá hacia mal al escuchar a una moneda. Sin embargo cuando trajeron mi auto me fui.

Manejaba cuando escuché en la radio una canción que a ella le gustaba. Tampoco es tanta casualidad. Durante 8 o 9 años que nos conocimos, existieron muchas canciones y muchas historias. Pienso en las anécdotas. En realidad me sé su vida entera. Quizá son datos que debería olvidar, para bien o para mal, hoy de nada me sirven. Que rápido pasa la gente de ser algo importante a no ser nada. Me doy cuenta de que en realidad estaba equivocado, si siento algo. Un vacío. Vacío por todo aquello que fue y no volverá a ser jamás.

 
Divagando mientras trabajo
Hay trabajo por hacer pero mi mente se distrae con facilidad. Tengo que cambiar de rutina, lo necesito. Siento que hay días en que la vida se me va sin mucho sentido. Disfruto de estar en contacto con la gente y trabajar en casa no ayuda mucho a la causa, claro, tengo la vida nocturna pero esta al final también se hace un tanto predecible.

Por lo pronto me he planteado comenzar con mi segunda maestría, esta más enfocada en lo que actualmente trabajo. Podría estudiar un doctorado pero tampoco me quiero dedicar de lleno al estudio. Lo que quiero es ampliar mis actividades, no limitarlas. Por otro lado, podría dedicarme a Relaciones Públicas pero para lo que luego pagan, eso terminaría siendo más un hobby que un trabajo. Así que la opción ganadora será mi nueva maestría. Las clases me parecen que comienzan a finales de mes. Tendré que poner el papeleo en mi lista de pendientes.

Pero eso será después. Ahora regresemos a trabajar…